¡Victoria! Argentina no va, la camiseta no se mancha

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Por BDS Argentina.

Ante la suspensión del partido de la selección de fútbol masculino con Israel, queremos expresar nuestra inmensa alegría y agradecimiento a todas las personas y organizaciones que apoyaron, adhirieron y difundieron la campaña #ArgentinaNoVayas, como así también a las diversas manifestaciones civiles en distintos países.
Agradecemos también al cuerpo técnico y a los jugadores de la selección por haber escuchado nuestro pedido. Es necesario aclarar que no existieron amenazas que pusieran en peligro su integridad física y que los medios que difundieron tales noticias mintieron o tergiversaron los hechos, en complicidad con Israel para ocultar la legitimidad del reclamo. 
El pueblo palestino sufre a diario violaciones a los derechos humanos de todos tipo, por ejemplo: bombardeos y asesinatos indiscriminados, incluyendo niñas y niños, demoliciones de viviendas con el sólo objetivo de apropiarse de más tierras palestinas, bloqueo de acceso a los alimentos, medicamentos e insumos básicos para la vida.
El Estado de Israel incumple la resolución 194 de Naciones Unidas, que establece que los y las refugiadas palestinas puedan volver a sus tierras de las que fueron expulsadas hace 70 años. Incumple también la resolución 242 bis del Consejo de Seguridad de la ONU, que ordena el retiro de las Fuerzas de Ocupación Israelíes (FOI) de los territorios ocupados desde el ’67 (Gaza, Jerusalén Oriental, la Ribera Occidental de Palestina, las granjas de Sheva en el Líbano y los Altos del Golán en Siria). Pero además, viola sistemáticamente las convenciones de derechos humanos y derechos de los niños y niñas. Israel incumple la resolución de la Corte Penal Internacional que la obliga a demoler el Muro de Apartheid.
En la última dictadura cívico-militar argentina, la presencia y la solidaridad internacionales fueron claves para visibilizar lo que los medios nacionales no mostraban. Durante el Mundial de 1978, algunos jugadores de selecciones de otros países decidieron no venir a jugar, por considerar que eso legitimaba las condiciones en las que se estaban violando los derechos humanos. Ese hecho y la visibilización de estas violaciones en los medios internacionales fueron un factor muy importante para que nuestra sociedad empezara a enterarse de lo que estaba sucediendo y para que, varios años después, el gobierno genocida fuera repudiado por la mayoría de nuestra población.

Por eso consideramos que la solidaridad entre los pueblos del mundo no es una mera cuestión de palabras sino que tiene efectos directos en la realidad de quienes sufren este tipo de vejaciones.
El partido que iba a jugar nuestra selección fue acordado en forma directa en la visita que recientemente realizó Netanyahu, primer ministro del estado genocida, al presidente Macri. Es parte de una serie de acuerdos y profundización de vínculos políticos, económicos y militares que venimos denunciando desde el Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino con la consigna: balas que matan palestinos reprimen argentinos, dada que las fuerzas represivas argentinas son entrenadas y le compramos armamento al ejército genocida israelí. Es así que entendemos que la cancelación del partido también es una victoria de las/os luchadores/as populares y de DDHH argentinas/os. El Estado de Israel quería hacer política con el fútbol y la selección para celebrar el 70 aniversario de la creación de Israel sobre tierra palestina, jugar en Jerusalén convalidando a Trump y la ilegalidad internacional de la ocupación de tierras  y ocultar el nuevo accionar genocida que en estos momentos en Gaza se cobra la vida de más de 120 palestinos y 3500 heridos.
También es una victoria sobre las ambiciones empresariales sobre el deporte, no es posible hacer dinero manchando la camiseta de la selección. La empresa y gobierno israelí utilizarían la selección como trofeo, miles de simpatizantes palestinos de la selección y admiradores palestinos y árabes del astro Messi hubieran sido defraudados por un negociado.
Israel impide que los palestinos jueguen fútbol. Los jugadores palestinos son rutinariamente atacados, encarcelados y asesinados. Los estadios palestinos han sido bombardeados y destruidos. El racismo contra los palestinos está institucionalizado en el fútbol israelí. Además, siete clubes israelíes están ​​en asentamientos ilegales. Llamamos a sumar esta victoria a la campaña para suspender a Israel de la FIFA hasta que se terminen los ataques contra el fútbol palestino.
Ésta es una batalla ganada. Pero la lucha continúa. Reiteramos nuestro compromiso con los derechos humanos y seguiremos luchando hasta que se acabe el genocidio y Palestina sea libre.
La causa de un pueblo sometido y ultrajado es siempre la causa de todos los pueblos. La camiseta no se mancha.

BDS Argentina  | contacto@bdsargentina.com
Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino  |  coarspp@gmail.com
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