
Por Germán Gorraiz López.
Las protestas contra la reforma legal de Netanyahu que anulaban la separación de poderes habrían tenido como efecto colateral la aparición de fisuras en las áreas de Defensa e Inteligencia israelíes, debido a la negativa de un número importante de reservistas de incorporarse a puestos vitales para la Defensa israelí, muchos de ellos aglutinados en el bloque «Hermanos y Hermanas en Armas».
Así, según varios medios israelíes, alrededor de 4.000 reservistas firmaron cartas públicas en las que manifestaban «su voluntad de no reincorporarse como voluntarios a sus puestos», de los cuales destacarían 400 voluntarios de la unidad de comandos de élite Sayeret Matkal; 200 pilotos de aviones; 50 operadores de control de tráfico aéreo, 40 operadores de drones y un número indeterminado de agentes del Servicio de Inteligencia, todos ellos vitales para la seguridad del Estado israelí. Lee el resto de esta entrada
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