
Uno de los paneles del Simposio Mundial contra el Antisionismo. / X (@Eve_Barlow)
Por Shiri Pasternak.
Al describir al judío antisionista como un insecto “execrable” con el cerebro secuestrado por un parásito, Gad Saad, psicólogo evolucionista y profesor de marketing en Canadá de origen libanés, pidió a la gran sala, repleta de cientos de personas, que gritaran los nombres de los “grillos más degenerados”. La multitud comenzó a gritar con entusiasmo una lista de judíos. “¡Bernie Sanders!”, “¡Peter Beinart!”.
Saad respondió desde el estrado: “Beinart es un buen ejemplo, lo desprecio. Pero no”. Hizo una pausa. “Gabor Maté”.
Maté es un médico y escritor húngaro-canadiense, de renombre internacional por su trabajo en la investigación del trauma y las adicciones. También denuncia la “ocupación brutal e ilegal de los territorios palestinos por parte de Israel”. Saad se burló de la hipocresía “empática” de Maté y calificó de “exageración” creer que es un superviviente del Holocausto. Según él, se trata de una falsa posición desde la que manipular a la gente, ya que Maté solo tenía seis meses cuando fue separado de su familia para escapar del genocidio nazi. “Si él es un superviviente del Holocausto, entonces yo también lo soy, porque en la década de 1940 nadaba en los testículos de mi padre como espermatozoide”. Lee el resto de esta entrada









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