Fútbol y apartheid: entre la normalización y la resistencia

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Carta del Club Deportivo Al Khader de Palestina a la selección argentina de fútbol

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Nuevamente toma estado público la posibilidad de que la Selección Argentina de fútbol juegue un amistoso con el seleccionado de Israel, en medio de un escándalo mundial ante la ocupación en Palestina y el reciente asesinado de Shireen Abu Akleh. Las repercusiones ya comenzaron, y un club palestino ya se pronunció al respecto. Compartimos la carta completa en castellano y en inglés, donde además enumera diversos episodios de ataques contra el fútbol en Palestina, incluido el asesinato de futbolistas.

Por ANRed.

Carta del Club Deportivo Al Khader de Palestina a la selección argentina de fútbol

Estimado Claudio Tapia, jugadores, directivos y personal de la Selección Argentina:

18 de mayo, Belén, Palestina ocupada

Les escribimos del Club Deportivo Al Khader, cerca de Belén, en el territorio palestino ocupado, como colegas jugadores de fútbol. Entendemos que están planeando un partido de fútbol “amistoso” con la selección nacional de Israel el 6 de junio. Le pedimos que no se juegue este partido.

Escribimos esta carta porque todavía estamos sufriendo la pérdida de nuestro compañero de equipo, Mohammad Ghneim, de 19 años.

Mohammad recibió un disparo en la espalda de soldados israelíes cerca de la casa de su familia, no lejos de donde el famoso muro del apartheid de Israel atraviesa nuestra tierra, robando granjas, recursos hídricos y separando las ciudades palestinas entre sí. Lee el resto de esta entrada

Opinión

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Shirin: sobre la piratería israelí y la palestinización del mundo

 

Por Rodrigo Karmy.

Si los palestinos simplemente murieran nada habría que lamentar o, quizás, muy poco. Si solo agonizaran después de vivir como agonizan todos los pueblos, si rieran como todos, vivieran como cualquiera que vive hoy, todo sería diferente. Pero los palestinos no mueren, tampoco son simplemente asesinados. Desde principios del siglo XX son exterminados. Primero con la colonización británica que traiciona sus aspiraciones, después con el sionismo israelí que termina de truncar sus posibilidades.

A pesar de los medios que articulan narrativas que borran la existencia del exterminio y colocan en su lugar al “enfrentamiento” o la simple “muerte”, como si hubiera acontecido de manera natural o fatal, como si no hubiera podido ser de otro modo porque, en cuanto “palestino”, la muerte siempre parecerá estar perfectamente justificada. Nadie puede clamar injusticia sobre una muerte que cuenta con el halo de la justicia, nadie puede interrumpir la “naturaleza” de las cosas que, como una ley fatal, una norma gravitacional, escenifica a los palestinos como necesarios detentores de la muerte, en cuanto que la sufran o la ejerzan. 

 

Desde el siglo XVIII que la representación occidental del árabe (así como la del judío) lo identificó bajo la categoría de “semita”. El peligro del “semita” es múltiple, pero siempre tiene que ver con la capacidad de matar y matarse, el que su vida esté anudado al sacrificio y a la Ley. Por tanto, que el “semita” pueda obedecer incondicionalmente, al punto de que incluso puede matarse para obedecer. El terror alemán frente al judío –que justificaba a la Segunda Guerra Mundial como conflicto “defensivo” frente a la imaginaria “conspiración internacional”, y el terror contemporáneo al árabe y/ al musulmán, responde a la misma estructura discursiva, al mismo orden representacional.

La ultraderecha europea dice hoy lo mismo respecto de los musulmanes que lo que formulaba la cultura de derechas de la primera mitad del siglo XX respecto de los judíos. A esta luz, cuando Israel representa a los palestinos (refiriéndose a ellos como “árabes”), no está sino poniendo en juego exactamente el mismo mecanismo. Paradoja tan solo aparente: la colonización sionista sobre Palestina que lleva a cabo el Estado de Israel tiene un carácter intrínsecamente antisemita, en el sentido que la otrora representación acerca de los judíos ha sido desplazada, en el discurso israelí, por la de los palestinos. El palestino hoy ocupa la posición del judío e Israel el lugar del otrora poder europeo. 

Bajo este orden del discurso que produjo al “semita” desde el siglo XVIII, hoy todo puede ser mirado como si solo hubiera una simple “muerte”. Lógico resulta así que, frente a cualquier crítica, la acusación de “antisemitismo” prevalezca. Sintomático, a su vez, que el término “antisemita” haya pasado de un momento de duelo radical dado a fines de la Segunda Guerra Mundial, hacia uno de persecución policial de corte global contra activistas, académicos, instituciones y movimientos que adhieran a la causa palestina. Listas de restricciones, hackeo por redes sociales, cartas de presión, intensificación de los controles sobre quienes pueden ingresar o no a Israel –incluso ciudadanos chilenos de origen palestino han sido brutalmente discriminados al intentar ingresar a Israel- censura explícita o implícita, campañas concertadas de difamación a activistas, académicos y demases, entre otros mecanismos, todo ello bajo la acusación de “antisemitismo”: la singularidad palestina no admite expresión. De hacerlo, debe luchar contra la acusación de “antisemitismo” que no dejará de pesar sobre él.

Agencia Uno

 

Demás está decir que múltiples organizaciones de DDHH han sido declaradas por Israel como organizaciones “terroristas” y que a muchas organizaciones no se les permite entrar al país. Todo lo que no es Israel parece ser “antisemita” y, sin embargo, ello no deja de ser una proyección de su propia lógica y de la matriz europea que le dio origen.  

Sin embargo, por más que el conjunto de mecanismos actúen de consuno en una verdadera máquina del borramiento, Palestina adviene como una inquietud, una reverberación que impide que todo calce como el sionismo quisiera y que quiebra el continuum sobre el cual la maquinaria israelí asienta sus designios. Los palestinos no mueren, son asesinados sistemática y silenciosamente. Por eso su asesinato opera como un verdadero exterminio, donde su pueblo parece estar signado para ser borrado de esta tierra. 

Shereen Abu Akhle no es la excepción, sino la regla. Pero su asesinato porta consigo una singularidad: ella traía un chaleco antibalas que decía PRESS con letras prominentes. Pero la bala llega a su cabeza. Además, no se trata de una periodista cualquiera, sino de un “rostro” mediáticamente conocido, reportera de la cadena Al Jazeera y ciudadana estadounidense. Las imágenes son rotundas. El cadáver de Shereen yace en el suelo. Al lado una mujer intenta indicar con señas lo que ha ocurrido. Pero entre las balas no puede escapar. Nadie puede ayudar.

La bala en la cabeza a la reportera de Al Jazeera es un mensaje, no un simple asesinato ni menos una casualidad o error. Solo un francotirador puede hacerlo, ejecución pública que envía un mensaje claro y rotundo: Israel está por sobre toda Ley. Como tal, es el país que opera bajo el paradigma de la piratería: como los piratas en la época en que los espacios marítimos carecían de repartición jurídica, Israel actúa impunemente en una época en que todos los espacios (no solo el mar) jurídicos han sido suspendidos. Pero, a diferencia de la piratería clásica, frente a la que Cicerón caracterizaba como el “enemigo de todos”, Israel –siguiendo de la lógica de los imperialismos modernos- en realidad pretende ser el “amigo de todos” que combate en todo tiempo y lugar una guerra infinita contra el espectro del “antisemitismo”, es decir, contra toda fuerza crítica que impugne su proceder. El “enemigo de todos” se revela ser el “amigo de todos”, práctica de piratería generalizada en la que toda Ley se halla radicalmente suspendida. 

Pero la bala en la cabeza dice algo más: Israel tiene derecho a borrar todo archivo acerca de lo que ocurre. Incluso si ocurre en tierras ajenas como Jenin, Territorio Ocupado que Israel ocupa ilegalmente desde 1967. El mensaje es claro: esos Territorios que el derecho internacional dice que no son “míos”, fácticamente sí lo son. Y actúo en consecuencia matando a quien se requiere.

 

Todo no deja de recordar a una de las primeras versiones de la película “El Ladrón de Bagdad”, filmada por la industria de Hollywood en 1924: en ella el singular “ladrón” se burla de sus congéneres árabes diciendo: “Lo que yo quiero lo tengo”. En realidad, el ladrón podría ser Bush Jr. ingresando a Bagdad en 2003 o Bush padre en 1991. Pero, más profundamente, el singular “ladrón” representa al imperialismo occidental del que Israel constituye una de sus últimas expresiones. Israel es, literalmente el “ladrón” de Palestina -o Bagdad, da igual-. Confisca sus tierras, quema olivos, se apropia del agua y aniquila en cuanto puede operando un sistemático borramiento. El ladrón no deja de decir: “Lo que quiero lo tengo”. Los Territorios Ocupados, también los “quiere” y, por tanto, también los debe “tener”.

La bala en la cabeza es un gesto de descabezamiento. La mirada palestina queda sin dirección, sin cabeza, sin ojos ni voces que escuchar. Solo puede haber una sola versión y un continuum: el de la Ocupación que no cesa y que debe ocupar también las imágenes (ojos, voces). La máquina de borramiento es imparable.     

Israel no soporta la mirada palestina porque a Palestina le está prohibida tener rostro, no puede irrumpir en una mirada. 

El proyecto sionista se articula como una máquina de borramiento de la mirada, como un dispositivo de aniquilación masiva que hoy, al asesinar a una periodista -mujer, de una gran cadena mediática y de pasaporte estadounidense- ha enviado un mensaje claro: la mirada palestina ni siquiera puede pretender protección bajo un pasaporte estadounidense. Podríamos pensar que esta puede ser la más cruda de las conclusiones directamente dirigidas a una instancia corrupta y completamente eficaz para la gobernanza colonial sionista: la Autoridad Nacional Palestina. El asesinato de Shereen subraya cómo esa Autoridad, prendida bajo el “pasaporte estadounidense” (bajo financiamiento y apoyo europeo y estadounidense) en realidad está funcionando como parte de la propia máquina de borramiento. Ni siquiera esa Autoridad está a salvo, incluso cuando se colabora con el colono. Digámoslo peor: precisamente porque está a salvo, esa Autoridad ha sido borrada en su autoridad

Si los palestinos simplemente murieran, quizás, serían felices. Seríamos felices. Pero ni siquiera son asesinados. Son borrados, exterminados, puestos al interior de una máquina de borramiento. Sin embargo, ¿quienes son palestinos hoy, quienes son borrados, exterminados? Millones: no solo aquellos que viven la impune colonización de Palestina, sino todos los pueblos que han podido devenir palestinos en un mundo que ha devenido Palestina.

Fuente: La Voz de los Que Sobran.
Shereen: sobre la piratería israelí y la palestinización del mundo

‘No nos iremos’: palestinos de Masafer Yatta prometen resistir al desalojo del Supremo israelí que va contra el derecho internacional

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Masafer Yatta

Resumen Medio Oriente, 9 de mayo de 2022-.

Una batalla legal de 23 años concluyó esta semana con un controvertido fallo que da vía libre a la expulsión de unos 1.300 residentes palestinos en el sur de Hebrón, en la Cisjordania ocupada.

En la noche del miércoles 4 de mayo, cuando Israel iniciaba las celebraciones por el 74º aniversario de la creación de su Estado, la Corte Suprema israelí rechazó la vetusta petición de la población palestina de Masafer Yatta, que buscaba evitar que el Ejército desalojara a ocho comunidades de la zona (que comprende unas 3.500 hectáreas) para usar las tierras en entrenamiento militar.

Según el alto tribunal, los demandantes palestinos no habrían logrado demostrar que eran residentes permanentes del lugar antes de que el Ejército israelí lo declarara zona de tiro a principios de los ochenta, dando paso a la ‘Zona 918’.

Asimismo, los jueces desestimaron que la expulsión pueda constituir un traslado forzoso de población –lo que vulneraría el IV Convenio de Ginebra al que Israel se adhirió en 1951– y alegaron que, en este caso, la ley nacional prevalece sobre los acuerdos internacionales. Lee el resto de esta entrada

Selección de lecturas sobre Palestina

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Palestina en el corazón

Respondiendo al pedido de una persona interesada en entender más sobre la cuestión palestina, preparé una selección de lecturas -la gran mayoría tomadas de este blog, escritas por distintxs autorxs y por mí misma-, y las agrupé por temas. Comparto aquí dicha selección porque puede ser útil para quienes quieran adentrarse en el tema, y de paso conocer algo más de los contenidos de este blog que llevo escribiendo por más de una década.

Un pastor conducen su rebaño mientras el ejército de ocupación realiza «ejercicios militares» en tierras de comunidades palestinas. Colinas al Sur de Hebrón, 2021 (Eliyahu Hershkovitz).

Palestina y el análisis decolonial (sobre el proyecto colonial sionista)

La Nakba palestina y un análisis decolonial de Palestina-Israel

La resistencia palestina es una lucha indígena y anticolonial

Palestina y los estudios poscoloniales

Propuestas para decolonizar Palestina-Israel

Ilan Pappé en Chile (conferencias en video, imperdibles)


Sobre el proceso de Oslo, el “Estado…

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Palestina: pueblo y tierra frente al colonialismo de asentamiento

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Palestina en el corazón

Conferencia de Isaías Barreñada (catedrático de Relaciones Internacionales en la Universidad Complutense de Madrid) y David Comedi (vocero de la Red Judía Internacional Antisionista), organizada por Masar Badil (la Ruta Revolucionaria Alternativa Palestina) para conmemorar el Día de la Tierra Palestina. 30 de marzo de 2022. Con intervenciones y aportes de activistas antisionistas de Europa y América Latina, como Jaldía Abubakra, Liliana Córdova-Kaczerginski, Lora Abuaita y otras compañeras de Alkarama y de Masar Badil en la diáspora palestina.

La intervención de Isaías Barreñada empieza en el minuto 25:42 y la de David Comedi en 1:06.

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Santiago de Chile: Concierto contra el apartheid israelí

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«Chile Contra el Apartheid» organiza un concierto en el marco de la «Semana Mundial Contra el Apartheid» el próximo miércoles a las 19:30h en el Teatro de la Corporación Cultural de Recoleta.

La Semana contra el Apartheid Israelí (IAW, por sus siglas en inglés) (SCAI) es una herramienta para promover la solidaridad mundial con la lucha palestina por la justicia y los Derechos Humanos. Con esta semana de acción esperamos concientizar al mundo sobre el régimen de apartheid que Israel impone hace décadas sobre la sociedad civil palestina en su conjunto y sumar más apoyos a las campañas estratégicas de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) que permitan poner fin a este sistema de opresión y discriminación.  

La SCAI también ofrece la oportunidad de crear redes y fortalecer los vínculos entre la lucha de liberación palestina y otras luchas contra el racismo, la opresión y la discriminación. Este 2022, como cada año desde 2005, volvemos a unir nuestras voces para denunciar el apartheid y celebrar nuestra diversidad. 

No te pierdas este increíble evento. Entrada liberada y por orden de llegada (aforo limitado). Apoya  form.jotform.com/220898512105050

#UnidasContraElRacismo

Ucrania: Fin del concepto sionista de “antisemitismo” (1)

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Nathan Hazin, miembro del Batallón Azov y la bandera del UPA/OUN con la estrella de David

Caracas, 6 de abril de 2022.

Por Sergio Rodríguez Gelfenstein.

Falseando la Biblia y haciendo uso de una tergiversación histórica, el sionismo ha logrado vincular el concepto de “antisemitismo” con el de discriminación, persecución, maltrato y exclusión de los judíos. Nada más falso. El término semita dice relación con quienes según el Génesis son descendientes de Sem, hijo de Noé. Así, la identidad semita fue siempre a través de la historia un vínculo cultural y lingüístico. Siendo así, tanto árabes como judíos son semitas.

Apenas en el siglo XIX se le comenzó a dar una connotación racial, cuando lo correcto sería referir a pueblos que hablaron algunos de los dialectos que emanaban de un origen común. No existe una “raza semita” homogénea toda vez que los pueblos semitas (en plural) solo tenían en común un dialecto utilizado por tribus nómadas pastorales y una estructura patriarcal.

En tiempos recientes, el sionismo le dio al concepto un carácter racial a fin de establecer una exclusividad que le permitiera justificar su política expansionista, violenta y servil a los intereses imperiales durante la guerra fría. De esta manera lograron sembrar la idea de que cualquier crítica a Israel, era un ataque a los judíos así como una manifestación de antisemitismo. Lee el resto de esta entrada

El terror es la única vía abierta a los palestinos

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Palestina en el corazón

Ante la ola de atentados recientes que han dejado varias personas israelíes muertas, e independientemente de la discusión sobre quién puede estar detrás de ellos -las versiones van desde ‘lobos solitarios’, pasando por grupos armados palestinos, hasta extremistas con vínculos o simpatías con el DAESH-, vale la pena leer esta columna de Gideon Levy.

Tras el atentado del 29 de marzo en Bnei Brak, suburbio de Tel Aviv (Tomer Appelbaum).

Gideon Levy

 

El terror es el único camino que tienen los palestinos para luchar por su futuro. Es la única vía que les permite recordar a Israel, a los Estados árabes y al mundo su existencia. No tienen otro camino. Israel les ha enseñado esto. Si no utilizan la violencia, el mundo entero se olvidará de ellos.

Esto no es una especulación hipotética: se ha demostrado en la realidad, una y otra vez. Cuando se callan, el interés por…

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La respuesta de Occidente a la invasión rusa derriba las excusas para rechazar el BDS contra el Israel del apartheid

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Observación: Los Otros Judíos no se identifica necesariamente con la evaluación que hace el BNC en su primer párrafo, pero nos parece importante la diferenciación que hacen en relación a los dois boicots.

Declaración del Comité Nacional Palestino de BDS (BNC)

Los palestinos observan con empatía el sufrimiento de millones de ucranianos que se enfrentan a la guerra, especialmente los más de dos millones de refugiados que buscan seguridad en los países vecinos. En armonía con la mayoría absoluta de la humanidad que vive en el Sur Global, el Comité Nacional Palestino de BDS, la mayor coalición de la sociedad palestina que lidera el movimiento global de BDS, se opone a la guerra, ya sea la agresión ilegal de Rusia en Ucrania hoy en día, que viola la Carta de la ONU sin importar las persistentes provocaciones de la OTAN, o las muchas guerras evidentemente ilegales e inmorales dirigidas por Estados Unidos o la OTAN de las últimas décadas que han devastado naciones enteras y matado a millones de personas.

Vemos en la cálida acogida de Occidente a los refugiados blancos de Ucrania un ejemplo de cómo deberían ser tratados por Occidente todos los refugiados que escapan de los estragos de la guerra, la devastación económica o la injusticia climática, especialmente cuando estas calamidades son causadas principalmente por el imperialismo occidental. Esta calidez, sin embargo, contrasta fuertemente con la forma en que estos mismos países han tratado a los refugiados morenos y negros que llegan a sus costas y fronteras, con racismo, muros, «rechazos», separaciones familiares forzadas, incluso ahogamientos – la misma intolerancia que han experimentado los refugiados no blancos de Ucrania.

Este doble rasero occidental es doloroso, enfurecedor y humillante para los pueblos del Sur Global, incluidos los palestinos. Después de todo, el régimen de ocupación militar, colonialismo de colonos y apartheid de Israel, que dura décadas, no sólo es «Hecho en Occidente», sino que sigue siendo armado, financiado y protegido de la responsabilidad por ese mismo Occidente profundamente colonial y racista, en particular Estados Unidos, el Reino Unido y la UE. Lee el resto de esta entrada