Israel niega condición de víctima a niño palestino sobreviviente de un incendio

Estándar
ahmed-dawabsheh-cicatrizando-sobreviviente-palestino-de-ataque-terrorista-colono-580x436

Ahmed Dawabsheh cicatrizando, único sobreviviente del ataque terrorista de los colonizadores israelíes

Por Richard Silverstein.

El pasado jueves trajo más de un atropello cotidiano por parte de Israel, dos exactamente. El ministro de Defensa, Avigdor Lieberman, rechazó la solicitud de un niño de 8 años, Ahmed Dawabshe, para recibir la compensación oficial ofrecida a todos los judíos israelíes víctimas de terrorismo.

La historia comenzó cuando la madre, el padre y el hermano bebé del sobreviviente fueron quemados vivos por terroristas colonos israelíes, cuyos atacantes aún no han sido procesados por sus crímenes, aunque han pasado casi dos años.

Lieberman afirmó que Israel no podía reconocer a Dawabsheh como víctima de terrorismo porque no es ciudadano israelí. Tenga en cuenta que los colonos judíos que incineraron a sus padres y a su hermano viven justo a su lado en la ocupada Cisjordania y son ciudadanos israelíes. Sin embargo, él no lo es, por lo que se le niega el reconocimiento de víctima.

Israel insultó aún más a la víctima mediante la presentación a la Autoridad Palestina de una cuenta médica de 250 mil dólares por el cuidado de Ahmed. Los palestinos se indignaron por esta desfachatez afirmando que Israel estaba cargando a Ahmed con su propio cuidado. Entonces, las autoridades israelíes recurrieron al sofisma: no habían presentado ninguna factura a Ahmed, con lo que suponían que el mundo iba a interpretar que Israel no presentó ninguna factura, lo que es mentira.

Además esos colonos no sufrieron la demolición de sus casas por su ataque terrorista, como cualquier atacante palestino. Y debido a que uno del grupo de atacantes era un shabak (miembro de los servicios de seguridad Shin Bet), este individuo ni siquiera fue nombrado, ni acusado ni procesado en Israel, pero sí desenmascarado.

Una foto chamuscada de la familia Dawabsheh asesinada, recuperada del incendio provocado que destruyó su casa. Foto: Rebelión.

Una foto recuperada del incendio que asesinó a la familia Dawabsheh

Asesino de masas se casa con una judía y burla la justicia

El segundo atropello fue un ultraje del Tribunal Supremo que se rehusó a extraditar a un exasesino de masas argentino que se casó con una judía para escapar precisamente de la persecución por crímenes de guerra. Gracias a la “justicia” de Israel, Teodoro Gauto no se enfrentará a la justicia por sus crímenes.

La Corte se negó a revocar su ciudadanía. Argumentó que su buen comportamiento en los catorce años desde su llegada a Israel borró cualquier crimen que cometió de antemano. En esencia, los jueces argumentaron que si usted es una buena persona mientras vive entre judíos, no importa a cuántos mató previamente. Todo esto quiere decir que esta persona nunca sería extraditada a la Argentina para su enjuiciamiento.

Una ironía que Uri Strauss señaló en un comentario de Facebook: Israel nunca dejó de secuestrar criminales de guerra en Argentina y trasladarlos a Israel para enfrentar a la justicia. Quizás Argentina podría querer tomar el truco de los jugados de Israel y secuestrar a Gauto para llevarlo a Argentina para que se presente ante un tribunal de guerra argentino. Si eso sucede estoy seguro de que chillarían por la violación de la soberanía israelí. Pero, ¿desde cuándo Israel ha honrado el concepto de soberanía nacional cuando no era de su interés hacerlo?

El caso contra Gauto fue llevado por un argentino judío, cuyo hermano fue asesinado en la misma instalación en la que este asesino sirvió durante los años de la junta militar. Gauto, en respuesta a los cargos, afirmó que no era ningún criminal, sino más bien un investigador de bajo nivel que estudió la ideología de izquierda en nombre de los verdaderos asesinos.

Como ya he dicho aquí antes, décadas atrás el Tribunal Supremo representó el último bastión de la democracia en este país sumido en la ignorancia. Pero ahora sus filas han sido infiltradas por los jueces de los colonos de corte derechista, cuyas decisiones harían el orgullo del poder judicial de la Alemania nazi. Ellos arrancan bebés musulmanes de sus madres biológicas y los ofrecen a padres adoptivos judíos ortodoxos por motivos racistas.

Ahora el Tribunal Supremo de Israel es sólo otra de las agotadas, instituciones disfuncionales y racistas que conducen a este país por el camino de la autodestrucción. Los días de la defensa de la justicia o la democracia han quedado largamente atrás.

(Tomado de Rebelión)

Fuente: Cubadebate.

Nota de Los Otros Judíos: Discrepamos con el autor en relación a la “democracia” israelí, una teocracia no es democrática.

La huelga de hambre de los presos palestinos y la bancarrota moral de Israel

Estándar

Palestina en el corazón

Imagen de Marwan Barghouti en el Muro junto al checkpoint que separa a Jerusalén de Ramala


María Landi

Una versión algo diferente y reducida de esta entrada fue publicada en el semanario Brecha el 6/5/17 bajo el título: “Luchando con el estómago vacío“.

El 17 de abril, Día Internacional de las y los Presos Políticos Palestinos, más de 1.500 prisioneros iniciaron una huelga de hambre colectiva. Se trata de la medida más numerosa y plural llevada adelante en las cárceles de la ocupación colonial israelí en muchos años, y ha recibido la adhesión de todos los partidos políticos palestinos: nacionalistas, marxistas e islamistas.

Bajo la consigna “Libertad y Dignidad”, los presos no piden otra cosa que respetar sus derechos fundamentales establecidos en el derecho internacional. Por un lado, exigen cambios en las condiciones de reclusión: acceso a lectura y estudios universitarios, dos visitas mensuales de una hora…

Ver la entrada original 2.654 palabras más

Ilan Pappé en Buenos Aires: hay un Estado de apartheid que se llama Israel

Estándar

Conocido como un incasable luchador y activista por los derechos del pueblo palestino, Pappé es actualmente profesor de la Universidad de Exeter en Gran Bretaña. Historiador israelí que reescribió la narrativa del conflicto palestino-israelí, juega un rol central en la campaña por el boicot, desinversiones y sanciones (conocida internacionalmente bajo la sigla BDS) en la que se convoca a la comunidad internacional a tomar medidas activas contra las políticas del Estado de Israel.

Ilan Pappé concedió a La Izquierda Diario una entrevista antes de comenzar la conferencia que dio este viernes en el Centro Cultural Jorge Luis Borges, invitado por la Cátedra de Estudios Palestinos Edward Said, de la que publicaremos una crónica en próxima edición de La Izquierda Diario.

¿Cómo surgen los refugiados palestinos?

Hay una versión que dice que la guerra de 1948 empezó con un ataque de los árabes al nuevo Estado judío y es por eso que los líderes árabes le dijeron a los palestinos que se retiren, y así los palestinos se convirtieron en refugiados.
Lo que yo investigué y otras personas también, demostró que la verdad es que la mitad de los palestinos devinieron en refugiados inclusive antes de que un solo soldado árabe entrara en Palestina; entonces la guerra árabe fue en reacción a la expulsión de palestinos por las fuerzas judías.

La expulsión fue parte de un plan antes de que la guerra comenzara, del comando militar y político judío, para poder apropiarse de la mayor parte del territorio palestino, con la menor cantidad de presencia de palestinos que se pueda.

Parte de este plan se implementó cuando los británicos aun eran los responsables de la ley y el orden, de hecho, toda la expulsión de las ciudades y pueblos, se llevó a cabo antes de que comenzara la guerra, en abril de 1948. La guerra comenzó el 15 de mayo de 1948.

Por eso pienso que es importante entender que la guerra fue utilizada por Israel para intentar vaciar a Palestina de palestinos, no fue que los palestinos se convirtieron en refugiados por la guerra, sino por la ideología sionista.

¿Por qué opina que tanto las potencias imperialistas, como su agencia, la ONU, rechazan el concepto utilizado por usted de limpieza étnica?

Desde 1945, desde la segunda Guerra mundial, especialmente el mundo occidental decidió que no quería lidiar con el sionismo y sus crímenes contra los palestinos. Por varios motivos; uno de ellos es que debemos recordar que ya desde el siglo XIX el mundo cristiano no quería que la tierra santa sea tierra musulmana o árabe y por eso hubo un fuerte apoyo de líderes y grupos cristianos a la idea de que sean los judíos quienes vuelvan a Palestina, además esto fue antisemita, porque de esa forma los judíos no se quedarían en Europa.

En segundo lugar, la islamofobia, el odio al islam no es algo nuevo, existía también en el siglo XIX. Y por supuesto, luego fue el holocausto, Europa prefirió no lidiar con lo que significó el holocausto, y todo lo que tenía que hacer fue apoyar la colonización de Palestina. Respecto a esto, no creo que Trump sea muy distinto a otros, de hecho, creo que para Palestina es mejor Trump que Clinton, ya que hubiera sido mucho peor para los palestinos que nos hubiera hecho creer que había un proceso de paz y una situación razonable. Al menos con Trump hablamos con un poco más de honestidad acerca de cuál es el problema.

Tenemos un problema básico con la forma en que la comunidad internacional trata a los palestinos los últimos setenta años y creo que tenemos que trabajar para cambiarlo.

¿Qué cambios puede observar con Trump como presidente de EEUU?

Es difícil saber con Trump. Sera más fácil hablar de la realidad con Trump porque no juega el juego de Clinton u Obama y es mucho más fácil decirle a la gente que hay dos opciones, o apoyas un estado apartheid, que se llama Israel, o apoyas un Estado democrático para todos, entre el Jordán y el Mediterráneo.

Bajo Trump, al menos las conversaciones serán más honestas, no sé qué hará; creo que no será muy distinto a otros presidentes americanos, todos dejaron que Israel hiciera lo que quisiera y pienso que necesitamos limitar la intervención norteamericana y podremos tener mejores oportunidades.

Entrevistaron: Mirta Pacheco y Gloria Grinberg
Cámara: Gigi Legeia

Fuente: La Izquierda Diario.

Por qué estamos en huelga de hambre en las cárceles de Israel

Estándar

Marcha en Hebrón-Al Jalil en solidaridad con los presos y presas palestinos. Foto: Imad Awni Adu

Por Marwan Barghouthi.

[Más de 1600 prisioneros palestinos comenzaron el pasado lunes 17 de abril una huelga de hambre indefinida para exigir que se respeten los derechos básicos de los presos y se ponga fin a “la aplicación de la detención administrativa, la tortura, los juicios injustos, los tratos degradantes e inhumanos, las negligencias médicas, la detención de menores y la privación de derechos básicos como las visitas familiares o el derecho a la educación”.

Actualmente, hay 6500 presos palestinos, entre los que se incluyen 57 mujeres, 300 menores de edad, 13 parlamentarios y 18 periodistas. Además, 800 necesitan atención médica y cerca de 500 permanecen encarcelados en aplicación de la llamada «detención administrativa», figura que permite arrestar a una persona sin que se presenten cargos contra ella durante un periodo de seis meses prorrogable por otros seis meses.

La protesta, cuyo inicio coincidió con el Día Nacional de Solidaridad con los Presos Palestinos que se celebra cada 17 de abril desde 1974, está liderada por el líder encarcelado de Al Fatah, Marwan Barghouthi. Por ahora, la respuesta israelí ha consistido en suspender las visitas de todos los presos, aislar a Barghouthi, que ha sido trasladado a otra prisión, y reprimir las manifestaciones de apoyo a los presos.

Reproducimos a continuación la carta de Marwan Barghouthi, escrita en la prisión Hadarim, en Israel, publicada en The New York Times el martes 18/04/2017 ndt].

Habiendo pasado los 15 últimos años en una prisión israelí, he sido a la vez testigo y víctima del sistema ilegal israelí de detenciones colectivas arbitrarias y de malos tratos a los presos palestinos. Tras haber agotado todas las demás opciones, he decidido que la única opción para resistir a esos malos tratos era ponerme en huelga de hambre.

Unos 1000 presos palestinos han decidido participar en esta huelga de hambre, que comienza hoy, la jornada que celebramos aquí como el Día de los Presos. Hacer huelga de hambre es la forma más pacífica de resistencia que existe. Hace sufrir únicamente a quienes participan en ella y a quienes les son queridos, con la esperanza de que su estómago vacío y su sacrificio ayudarán a que el mensaje encuentre un eco más allá de los límites de su sombría celda.

Decenios de experiencia han probado que el inhumano sistema israelí de ocupación colonial y militar tiene por objetivo romper el coraje de los presos y de la nación a la que pertenecen, infligiendo sufrimientos a su cuerpo, separándoles de su familia y de su sociedad, haciendo uso de medidas humillantes para obligarles a someterse. A pesar de tal trato, no nos someteremos.

Israel, la potencia ocupante, ha violado el derecho internacional de múltiples maneras desde hace cerca de 70 años, y ha gozado sin embargo de la impunidad por sus actos. Ha perpetrado graves violaciones de las Convenciones de Ginebra en contra de los palestinos; los presos, entre los que hay hombres, mujeres y niños no constituyen una excepción.

No tenía mas que 15 años cuando fui detenido por primera vez. Tenía apenas 18 cuando un interrogador israelí me forzó a separar las piernas, cuando estaba en pie y desnudo en la sala de interrogatorios, antes de golpearme en los genitales. Me desmayé del dolor y la caída me ha dejado en la frente una cicatriz para el resto de mi vida. El interrogador se burló luego de mí, diciendo que no procrearé jamás porque gente como yo no dan vida más que a terroristas y asesinos.

Algunos años más tarde me encontré de nuevo en una prisión israelí, realizando una huelga de hambre, cuando nació mi primer hijo. En lugar de los caramelos que repartimos habitualmente para celebrar tales noticias, repartí sal a los demás presos. Cuando tuvo a penas 18 años, fue a su vez detenido y pasó cuatro años en las cárceles israelíes.

El mayor de mis cuatro hijos es ahora un hombre de 31 años. Sin embargo, sigo aquí, prosiguiendo este combate por la libertad al mismo tiempo que miles de presos, millones de palestinos y con el apoyo de muchísimas personas en todo el mundo. La arrogancia del ocupante, del opresor y de sus partidarios les hace sordos a esta sencilla verdad: nuestras cadenas serán rotas antes de que lo seamos nosotros, porque está en la naturaleza humana responder a la demanda de libertad cualquiera que sea su precio.

Israel ha construido casi todas sus prisiones en Israel más que en los territorios ocupados. Actuando así, ilegalmente y por la fuerza ha transferido civiles palestinos en cautividad y ha utilizado esta situación para restringir las visitas de las familias y para infligir sufrimientos a los prisioneros con largos viajes en condiciones dolorosas. Ha transformado derechos fundamentales que deben ser garantizados en aplicación del derecho internacional -incluso algunos obtenidos con gran esfuerzo por las huelgas de hambre precedentes- en privilegios que su servicio penitenciario decide concedernos o retirarnos.

Los prisioneros y los detenidos palestinos han sufrido torturas, tratos inhumanos y degradantes, negligencias médicas. Algunos han sido asesinados mientras estaban detenidos. Según el último balance del Club de Presos Palestinos, alrededor de 200 presos palestinos han muerto desde 1967 a causa de tales actos. Los presos palestinos y sus familias siguen siendo también un objetivo prioritario de la política israelí de imposición de castigos colectivos.

Mediante nuestra huelga de hambre, intentamos poner fin a tales malos tratos.

En el curso de los cinco decenios pasados, según la asociación Addameer de defensa de los derechos humanos, más de 800 000 palestinos han sido encarcelados o detenidos en Israel -es decir, el equivalente al 40% de la población masculina de los Territorios palestinos. Hoy, alrededor de 6 500 de ellos siguen encarcelados. Algunos de ellos tienen la lúgubre distinción de poseer los récords mundiales de más largos períodos de detención de presos políticos. Apenas hay familias en Palestina que no hayan soportado sufrimientos provocados por el encarcelamiento de uno o varios de sus miembros.

¿Cómo dar cuenta de este increíble estado de cosas?

Israel ha creado un doble régimen jurídico, una forma de apartheid judicial, que asegura una cuasi impunidad a los israelíes que cometen crímenes contra los palestinos, a la vez que criminaliza la presencia y la resistencia palestinas. Los tribunales de Israel son una parodia de justicia, y son claramente instrumentos de la ocupación colonial y militar. Según el Departamento de Estado, la tasa de condenas de los palestinos ante los tribunales militares es de casi el 90%.

Entre los centenares de miles de palestinos que Israel ha encarcelado hay niños, mujeres, parlamentarios, activistas, periodistas, defensores de los derechos humanos, universitarios, personalidades políticas, militantes, paseantes, miembros de la familia de los presos. Y todo esto con un solo objetivo: enterrar las aspiraciones legítimas de una nación entera.

En lugar de esto, sin embargo, las prisiones de Israel se han convertido en la cuna de un movimiento duradero por la autodeterminación palestina. Esta nueva huelga de hambre demostrará una vez más que el movimiento de los prisioneros es la brújula que guía nuestro combate, el combate por la Libertad y la Dignidad, nombre que hemos elegido para esta nueva etapa en nuestra larga marcha hacia la libertad.

Israel ha intentado marcarnos a fuego a todos nosotros como terroristas para legitimar sus violaciones del derecho, entre las cuales están las detenciones colectivas arbitrarias, las torturas, las medidas punitivas y las restricciones rigurosas. En la voluntad israelí de minar la lucha palestina por la libertad, un tribunal israelí me condenó a cinco penas de cárcel a perpetuidad y a 40 años de prisión en un proceso transformado en espectáculo político que fue denunciado por los observadores internacionales.

Israel no es la primera potencia ocupante o colonial que recurre a tales expedientes. Todo movimiento de liberación nacional en la historia puede recordar prácticas análogas. Por ello son tantas las personas que han luchado contra la opresión, el colonialismo y el apartheid que están a nuestro lado. La Campaña Internacional para la Liberación de Marwan Barghouthi y de todos los presos palestinos, que la figura emblemática de la lucha antiapartheid, Ahmed Kathrada, y mi esposa, Fadwa lanzaron en 2013 desde la antigua celda de Nelson Mandela en la isla de Robben Island, ha gozado del apoyo de ocho laureados del Premio Nobel de la Paz, de 120 gobiernos y de centenares de dirigentes, parlamentarios, artistas y universitarios del mundo entero.

Su solidaridad revela el fracaso moral y político de Israel. Los derechos no son conferidos por un opresor. La libertad y la dignidad son derechos universales inherentes a la humanidad, de los que deben disfrutar todas las naciones y a todos los seres humanos. Los palestinos no serán excepción. Solo el hecho de poner fin a la ocupación pondrá fin a esta injusticia y marcará el nacimiento de la paz.

Carta publicada en el New York Times el 18/04/2017, traducida de http://www.france-palestine.org/Pourquoi-nous-sommes-en-greve-de-la-faim-dans-les-prisons-d-Israel

Traducción: Faustino Eguberri para viento sur.

 

Fuente: Viento Sur.

Uruguay: Delegación de altos dirigentes del PIT-CNT visitó Israel y elogió su comportamiento “democrático”

Estándar

PITRechazaron el boicot del BDS y se niegan a reconocer que hay apartheid

DECLARACIONES QUE OFENDEN LA LUCHA DEL PUEBLO PALESTINO

A continuación publicamos declaraciones del Presidente y altos dirigentes del PIT-CNT que a su regreso de un viaje a Israel invitados por la Histadrut (Confederación General de trabajadores, con importante presencia sionista) realizaron declaraciones que avergüenzan a la militancia de izquierda antiimperialista y por ende defensora del pueblo palestino y su resistencia a la ocupación.

Haciendo caso omiso a las múltiples declaraciones de entidades de derechos humanos y organizaciones populares de todo el mundo que convocan a incrementar el boicot al Estado Terrorista de Israel, los dirigentes del PIT-CNT no solo elogian el estilo de vida “democrático” de Israel sino que abundan en piropos a un régimen brutal que somete a la cárcel y tortura a miles de palestinos y palestinas.

Muy sueltos de cuerpo y evidentemente “felices”por el viaje realizado, los dirigentes uruguayos alegan que “Israel dirime sus cosas en forma democrática y del otro lado de la frontera uno ve regímenes… que no tienen nada que ver con la izquierda”. Uno de los viajeros, el sindicalista bancario y secretario de Relaciones Internacionales de la Central uruguaya, Fernando Gambera sostiene: “Cualquier país que se precie de democrático dirime las cosas como lo hace Israel, eso también está constatado en este intercambio”.

Luego atacan duramente al boicot a productos israelíes por inconducente, niegan que haya un apartheid, elogian la modernidad y los adelantos tecnológicos israelíes y “comprenden” la necesidad de la defensa armada por parte de sus jóvenes.

Sin duda, la lectura de esta entrevista es un ejemplo de como trabaja el sionismo cooptando no solo dirigentes gremiales sino también figuras de la música, el teatro y otras actividades artísticas que son invitadas a viajar a lo que en realidad debería denominarse “Palestina ocupada”, y luego terminan elogiando a sus anfitriones sin querer ver ni por asomo la brutal realidad del pueblo palestino. Muchos de ellos se llenan la boca, como lo hacen los visitantes de la central uruguaya con la consigna: “dos pueblos, dos estados”, cuando la realidad marca claramente que se trata de una salida elegante para ocultar una insana admiración que deriva en prácticamente ponerse de rodillas frente al sionismo.

Las preguntas que surgen después de leer este compendio de palabras destinadas a salvarle la ropa a un estado opresor es: ¿qué pensarán los trabajadores y  trabajadoras uruguayas de los dichos de estos dirigentes? ¿El resto de la dirigencia del PIT-CNT avala esta posición claramente elogiosa para quienes indisimuladamente vienen maltratando al pueblo palestino, al que invadieron a sangre y fuego hace casi siete décadas?

________________________________________________________

Entrevista con delegación del PIT-CNT: resumen de su visita a Israel

La central fue invitada por la Histradut, la Confederación General de Trabajadores.

Por Ana Jerozolimsky
09.04.2017

El jueves último, pocas horas antes de su partida de regreso a Uruguay, conversamos con la delegación del PIT-CNT que visitó Israel, invitada por la Histadrut, Confederación General de Trabajadores local. Fue una entrevista conjunta con el presidente Fernando Pereira, el Secretario de Relaciones Internacionales Fernando Gambera, el presidente de Fuecys Fabio Riverón y Tatiana Antúnez, secretaria del Departamento de Jóvenes.

Les solicité esta entrevista para evaluar vuestra visita a Israel. Y quisiera plantear ante todo algo muy de estos últimos días, en los que en algunos lados, también ciertos círculos en Uruguay, señalaron la “Semana del Apartheid”, acusando a Israel de aplicar esa política a los palestinos. Fernando Gambera, como Secretario de Relaciones Internacionales ¿qué opinión te merece esa acusación?

Fernando Gambera: Eso lo he dicho con toda claridad, con más razón estando acá, no es comparable el apartheid, donde había claramente por razones de raza o de color una exclusión de una mayoría, incluso, de todo el sistema democrático, de todo el sistema de decisión y participación, ni hablar de la represión, la cárcel y demás, con esto. Es una comparación que desde el punto de partida es equivocada. Lo digo con toda claridad. Si uno parte de una comparación que es injusta, factiblemente el resultado es otra injusticia.

APORTES QUE SERVIRÁN A URUGUAY

Fernando Pereira, como Presidente del PIT-CNT ¿cuál es tu resumen de la visita? Entiendo que se van con elementos muy concretos.

Ese es el sentido de haber tenido jornadas muy intensas, a veces de doce horas, todos estos días. Es que en una visita así, el PIT-CNT tiene objetivos. En general los cambios tecnológicos a Uruguay llegan más tarde de lo que llegan a los países que están altamente especializados en tecnología. Y sabemos que Israel es uno de los países que más ha avanzado en los últimos 30 años. Esta es una experiencia de la que, creo yo, nos llevamos varias pistas para Uruguay, así como hemos tomado otras de Alemania, Finlandia y otros países.

Uruguay es creador y exportador de software y tiene que preparar miles de puestos de trabajo para un sector que demanda conocimiento y talento. Si ese va a ser el movimiento sindical del futuro son nuestras organizaciones las que tienen que estar pensándolo y anticipando el problema. No se trata de ir a mirar cuando el fuego esté prendido, sino de ir cuando todavía se esté acomodando la leña, cuando uno puede evitar males mayores y generar condiciones de trabajo aceptables.

Fabio Riveron: Creo que ese es uno de los deberes que nos llevamos, cómo logramos que en la relación entre el PIT-CNT y Fuecys con la Histadrut se genere un vínculo donde la información se traspase mucho más rápido y que nos ayude a nosotros a bajar a tierra algunas cosas que acá las toman como mucho más naturales. Yo veía algunas de las cuestiones que nos plantearon en una de las recorridas, los avances tecnológicos, y yo pensaba que tratar de hacerles entender a compañeros nuestros del movimiento sindical la velocidad con la que van avanzando estas cosas, tratar de llevarlo allá y que lo comprendan.

Porque aparte el tema es ver si hay forma de hacer esa adaptación al progreso sin pensar que eso necesariamente se traduce en pérdida de puestos de trabajo.

Fabio: Ahí la principal situación que seguramente tengamos en Uruguay es que no se visualice esto como un arrasar con los puestos de trabajo o con los derechos laborales. Teniendo claro que esas dos cosas no van a pasar va a ser mucho más fácil. Ahora, el cómo hacer ese proceso es claro que siempre es mejor tomarlo de compañeros que ya lo han hecho, en este caso acá en Israel con la Histadrut. Me parece que ahí es donde hay que fortalecer.

Vuestro anfitrión fue la Histadrut, la Confederación General de Trabajadores de Israel. ¿Vieron cosas en ese campo que les gustaría poder aplicar en Uruguay, que sean buenas para los trabajadores?

F. Pereira: Vimos la organización de nuevos sectores, por ejemplo cómo se organizan lugares como McDonald’s o la cadena local de hamburguesas Burger Ranch y eso para nosotros es un aditivo. Nosotros hemos logrado llegar a una filiación nunca antes vista en Uruguay que es de 410.000 trabajadores, más o menos tenemos la misma afiliación sindical que la que tiene Israel en relación a su población económicamente activa, pero hay sectores a los que no hemos logrado llegar. Uno de esos sectores, claramente, tiene que ver con estas cadenas de comida rápida, que tienen trabajadores muy jóvenes cuyos derechos nosotros necesitamos defender. Y en Israel lo han logrado, así que esa es una experiencia que me parece que le va a venir bien al Departamento de Jóvenes del PIT-CNT y a la central, porque debe ser una política total.

Otro aspecto que no me pareció menor es cómo puede haber legislación positiva que castigue a aquellos empresarios que no permiten la afiliación sindical o que incluso la obstaculizan. Y esa es una herramienta que seguramente en Uruguay cause pavor, pero en Israel se está aplicando y no vi a nadie tan asustado ni al pueblo tan alzado en armas. Simplemente es una norma legal. Nos la van a mandar traducida y puede ser una herramienta de lucha; esta y varias cosas más vinculadas a los convenios colectivos, a la participación de los jóvenes en los recambios sindicales..

Más allá de los puntos concretos que has mencionado ¿se puede hacer una evaluación general sobre la situación de los trabajadores en Israel? Lo planteo sin olvidar que como en todos lados, hay rubros y niveles muy variados.

F. Pereira: Yo diría que hemos visto un país que ha logrado niveles estándar de calidad de vida aceptables para sus trabajadores, que tiene convenios colectivos por aquí y por allá, que ha logrado -a pesar de los distintos cambios que se produjeron en Israel- tener una organización potente en muchos sectores de la sociedad. Y yo parto de la base de que si analizás con tranquilidad y claridad el mapa del mundo, donde hay sindicatos potentes hay derechos laborales, a la seguridad social, de los jóvenes, hay derechos humanos.

En realidad, no sería una gran sorpresa, ya que los vínculos con la Histadrut no son nuevos ¿verdad?

F. Pereira: Hay históricamente un buen trato que el movimiento sindical uruguayo ha tenido con la Histadrut. No olvidemos que acá vienen dirigentes de la central sindical previo a los años 70, y venían dirigentes que son nuestros héroes, los compañeros que después tuvieron que estar en la prisión, los que sufrieron el exilio, los que murieron en la lucha contra la dictadura. Esa amistad entre la Histadrut y el PIT-CNT ha permanecido en el tiempo, con mayor o menor fortaleza. Nosotros tenemos la convicción de que hay que fortalecer no el vínculo entre el PIT-CNT y el Estado de Israel, sino el vínculo entre el PIT-CNT y la Histadrut.

Y acá lo central es que en estos días hemos obtenido algunas herramientas que pueden ser muy importantes para construir una organización sindical todavía más potente que la que el PIT-CNT tiene en Uruguay. No son pocas cosas.

Creo que nos llevamos un informe importante para Uruguay, que tiene claroscuros como todos los informes que hacemos, pero parto de la base de que el PIT-CNT terminará en algún momento teniendo un convenio colectivo con la Histadrut en el que con acuerdos de temas tratemos de volcar todos nuestros conocimientos a esa trayectoria, que es que los sindicatos, en cualquier parte del mundo en la que se encuentren, estén conquistando derechos para la gente.

O sea que de este viaje también pueden salir cosas prácticas que ayuden a la labor del PIT-CNT.

F. Pereira: Una bien práctica es que hay una normativa que hemos encontrado acá que castiga, incluso con prisión, a aquellos empresarios que evitan construir sindicatos, y de hecho en Uruguay asistimos más de una vez a personas que se presentan, incluso ante el Ministerio de Trabajo, diciendo que han despedido a trabajadores precisamente porque no quieren que haya sindicato. Si eso pasara en Israel, si ese empresario se animara a presentarse y decir eso, podría ir preso o pagar una multa alta. De hecho, ya hay algunas cosas que podemos empezar a impulsar, no digo llegar y automáticamente hacerlo, los compañeros del instituto internacional de la HISTADRUT se han comprometido a mandarnos las leyes en inglés o español. Ya hay otras herramientas que podemos manejar.

O sea que han podido ver mucha cosa….

F. Pereira: Es que naturalmente acá pudimos caminar libremente, nadie nos movió ni nos impidió hacer las cosas que quisimos hacer.Y para mi estas son las cosas que el movimiento sindical tiene que hacer, no solo con Israel. Una experiencia parecida fue la que tuvimos en Finlandia y seguramente Fernando (Gambera) tiene otras de otros lados. Con cositas de aquí y allá enriquecemos nuestra labor que es, finalmente, tratar de que los trabajadores uruguayos tengan una mejor calidad de vida, generar jóvenes que tengan derechos, condiciones, capacidad de estudio. Y si nos damos cuenta de que para llegar a puestos de trabajo cada vez se requiere más educación formal y mayor formación profesional, si nos damos cuenta de que los puestos de trabajo del futuro requieren de determinados niveles de conocimiento, y de dirigentes sindicales que se amolden a ese nuevo modelo de trabajador, es necesario hacer los cambios para tener políticas de futuro. Es decir, es adelantarse al futuro, porque no van a ser las decisiones del futuro las que cambien la realidad, las decisiones que tomemos hoy son las que van a incidir en el futuro del trabajo en Uruguay. Seguramente cuando nosotros ya no estemos en el mundo va a haber cambios, que ojalá se hayan hecho en tiempo y forma, para que los nuevos trabajos y los nuevos trabajadores estén organizados bajo un sindicato de clase, combativo, con presencia en todo el país y que entiende que hay una sociedad que puede ser superadora de la actual, pero eso hay que construirlo día a día, momento a momento, segundo a segundo.

VISIÓN JUVENIL

Tatiana, Fernando habló mucho de los jóvenes , que son tu campo. ¿Cómo has vivido esta experiencia en Israel, qué te ha aportado?

Tatiana Antúnez: Veníamos con algunas expectativas, capaz que hasta con preconceptos de algunas cuestiones que nos podíamos encontrar, fundamentalmente con lo que está vinculado más a los elementos de la guerra. No nos deja de impresionar ver jovencitos y jovencitas armados que hacen un servicio militar obligatorio, que eso también pone en un primer plano, en función de la política del Estado, la necesidad que hay en cuanto a la defensa. Pero, a la vez, esto entreverado con la educación en diferentes valores que tienen que ver con la comunidad, la solidaridad, que son las cosas que nosotros como jóvenes nos queremos llevar y queremos transmitir.

Me parece que también está bueno poder transmitir a mis compañeros que cada vez más se hace necesaria la paz, y que cuando uno ve los informativos también valora lo que tiene en su casa, que es todo lo contrario, más allá de las realidades en las que vivimos, en las que obviamente nos toca ver miserias humanas como en todos lados.

¿Qué cosas te han impactado?

Tatiana: Estuvimos por ejemplo en el Museo del Holocausto y realmente salimos muy conmovidos. Te diré que personalmente, esa fue la primera vez que vi banderas nazis en vivo y en directo. Y fue ver todas las cuestiones que de repente uno estudiaba en los libros de historia o se acercaba por el mundo del cine o por amigos que también tuvieron familiares que vivieron eso, familiares que tuvimos en Uruguay que vivieron la dictadura, que si bien no es comparable con esto sí tiene que ver con una forma que ha elegido el hombre históricamente para ejercer el dominio por sobre otros.

También hemos visto que en Israel conviven diferentes culturas en forma pacífica y ordenada.

Y vimos lo necesario también que se hace también transmitir esos valores del respeto y de la convivencia para no repetir esto.

Cuando de jóvenes se trata, volviendo a tu campo específico ¿has visto algo que te haya parecido especialmente interesante, por ejemplo en cuanto a cómo lidiar con delincuencia juvenil, un tema muy serio hoy en Uruguay?

Tatiana: Me han explicado que un adolescente antes de llegar a una cárcel pasa por diferentes momentos que de alguna manera intentan sacar la respuesta punitiva como primera opción. También hemos conversado más que nada sobre el tema de los niños o las familias que de repente pasan hambre y lo que nos dicen acá es que es difícil que haya una persona que no tenga dónde comer o dormir, también por cómo es la cultura. Eso no solo tiene que ver con cómo se organiza la sociedad en ese sentido sino también con cuestiones culturales que se transmiten entre generaciones. Esto lo vimos cuando tuvimos un encuentro con los jóvenes de la organización de estudiantes y trabajadores, que también era muy interesante ver la solidez de esos educadores para pararse frente a un montón de adolescentes, eran como 4000 adolescentes que estaban pasándola bien sin ningún tipo de problema, uno piensa que esto en Uruguay no sería muy posible actualmente, y esas son las cosas que además vemos que evitan o trabajan en clave de evitar… desde muy chicos están trabajando en comunidad, adquiriendo valores, aparte el valor del trabajo y del estudio, que son los caminos que hay que transitar para lograr eso, tener sociedades más justas.

VIENDO DESDE CERCA

Fabio ¿cómo compararías las expectativas con las que venías -que me imagino que estaban influenciadas con la información internacional- y lo que viste en el terreno?

Fabio : Yo no sé si se puede decir que nos llega información que no sea cierta, pero lo primero que descubrí es que llega información carente de muchos datos de los que te enterás acá, sobre todo de cómo viven algunos de los países vecinos de Israel. Me parece que eso es lo principal. Nos vamos con una inquietud referida a ese tema puntual que es cómo hacemos para transmitirle a nuestros compañeros en los diferentes lugares para realmente ponerlos en conocimiento de todo ese escenario, con las complejidades que tiene.

El escenario es más complejo que lo que sale en el noticiero.

Fabio : Exacto. A veces uno lo pierde cuando dice: Israel está en guerra en la Franja de Gaza. Está bien, ¿pero qué hay en la Franja de Gaza? Israel tiene problemas en la frontera con Jordania, ¿y qué hay en Jordania?

Y cuando hablás de Gaza, gobernada por el grupo fundamentalista Hamas, yo me permito decir: es un régimen reaccionario.

Fabio: Te encontrás con esas cosas, que te das cuenta de que en Uruguay faltan muchos datos sobre eso que ayudarían a entender bastante más la situación y a visualizar que la mayor preocupación que tenemos que tener es cómo ayudamos a estas civilizaciones, en virtud de que uno vive por suerte en un escenario de otro tipo de paz, para construir esa paz necesaria para que puedan seguir avanzando en la región. Esos son los contrastes más grandes que visualizamos.

Nos llevamos mucha pregunta en el aire, necesitamos capaz que más tiempo para poder construir mucho más, pero hay toda una experiencia avanzada en varias áreas , por ejemplo de cómo trabajan en todo lo que tiene que ver con la educación, eso también es una cuestión. Y hay un elemento esencial por la preocupación que nos atraviesa, sobre todo en sectores como el que tengo yo. Yo soy el presidente de la Federación Uruguaya de Empleados de Comercio y Servicios (Fuecys) en Uruguay y el mundo del trabajo viene avanzando a pasos agigantados. Hay mucho de lo que decía Fernando anteriormente, pero es eso, es cómo logramos que nuestros compañeros y compañeras vayan entendiendo que hay que prepararse para un mundo que cambia rápidamente.

CIUDADANOS JUDÍOS Y ÁRABES

Un tema de otra índole, que te quisiera plantear a vos Fernando Gambera. ¿Cómo viste el tema judeo árabe entre los propios ciudadanos israelíes? Recordemos que el 20% de la ciudadanía son árabes y que por cierto también los trabajadores árabes están afiliados a la Histadrut.

F. Gambera: Yo comenzaría a responderte haciendo referencia a algo más grande. Sé que el objetivo puede parecer ambicioso, incluso utópico, pero está bien ponerse el horizonte para caminar hacia ahí. El objetivo más ambicioso sería que frente a cualquier situación que aquí en Israel se diera con una empresa que tiene una filial, o lo que sea, en alguno de nuestros países, hubiera una reacción inmediata con medidas, no solo declaraciones de solidaridad sino medidas que tuvieran fuerza en cada uno de los países para revertir situaciones de este tipo. Ver en Israel cómo culturas tan diversas, por lo menos vistas desde allá, pueden estar y convivir en una misma central sindical, pueden dirimir democráticamente -ahora en pocos días tienen elecciones en Histadrut – y que, por ejemplo, visitemos al presidente de un distrito en el sur y que es candidato a reelegirse y reeditar un período en la dirección de la Histadrut junto con los otros trabajadores judíos y árabes…

Ese objetivo final llevado a una sociedad y a un Estado y un país como este, en donde empieza a darse esa convivencia, de alguna manera se está encaminando a ese objetivo final. Palpar eso, verlo desde acá y no tanto tenerlo por versiones y conversaciones que sí podemos tener allá en Uruguay con amigos y demás, me parece que es algo que ahora llevamos vivenciado y que tenemos que poner de nosotros para intentar transmitir eso que vivenciamos para que no solo quede en un informe sino también en poder transmitirlo.

Es cierto, nosotros venimos de un país en el que no hay varias naciones, todos somos hijos de inmigrantes, todos formamos parte de una sociedad que se conformó de esa forma, de diversas olas migratorias, y no quedaron, lamentablemente, ni naciones indígenas que pudieran ser experiencias que nos dieran vivencias propias, estos son aprendizajes que bien vale la pena atesorar y tratar de transmitir. Hacen a ese objetivo final, antes que nada, seas de la religión que seas, de la pertenencia política que puedas tener, sos trabajador, tenés intereses en común por los que tenés que pelar, y antes que nada tenés que tratar de juntarte y mantener una unidad, una unidad de acción, además.

NO AL BOICOT

Hace un año hubo una gran polémica a raíz de un comunicado de Fuecys exhortando a no consumir productos israelíes. Fernando, como Presidente , dijiste en su momento que si bien cada sindicato tiene su autonomía para hacer pronunciamientos, eso no refleja la posición de la central obrera toda en el sentido que el PIT-CNT se opone a los boicots. Dejaste en claro que la postura es a la fórmula de dos Estados , o sea la creación de un Estado palestino independiente junto a Israel, pero diste el “no” al llamado a boicot. Y quisiera preguntarte Fabio, que sos justamente de ese sindicato, cómo ves aquello que ocurrió, justamente ahora que desde Israel ves que las cosas son más complejas de lo que se percibe desde Uruguay .

Fabio: A esas cosas es a lo que yo me refería cuando decía que faltan elementos y uno a veces termina resolviendo en virtud de los elementos que llevan. Y claro, a veces para poder expresarse sobre determinada situación uno tendría que tener más elementos o por lo menos la mayor cantidad de ellos. Hoy acá está claro que en realidad ese llamado, que este año se volvió a hacer, al famoso boicot a la situación de productos que vienen de Israel a Uruguay, con eso, como movimiento sindical nos estamos poniendo en contra quizás de los intereses de los trabajadores organizados en Israel. Uno se encuentra acá con que también en cierta medida se está poniendo en contra de los trabajadores organizados en Palestina, si el verdadero fin de esto es tratar de solucionar ese conflicto que tienen en realidad. En una de las jornadas que tuvimos nos hablaban de que 4.000 trabajadores de Palestina pasan diariamente para trabajar en Israel, entonces uno se pregunta: ¿si yo genero una situación de boicot, a quién favorezco, a quién perjudico? Teniendo claro que el objetivo nuestro tiene que ser el que te decía recién, cómo desde el movimiento sindical uruguayo ayudamos a que estos pueblos encuentren la paz necesaria para poder seguir desarrollándose.

F. Pereira: Yo las experiencias que he visto de boicot han sido todas negativas. Porque quién paga finalmente no es el que tiene el capital, que de alguna manera u otra, va a reorientar su problema. El que lo termina pagando es el eslabón más débil, que no se puede mover, que lo único que tiene es su trabajo como centralidad de vida. Si el trabajo para los trabajadores es el salario, es el orgullo de poder llevar el fruto de su trabajo a su casa y compartirlo con su familia, es el trabajo de su esposa, es la construcción de una familia alrededor de una situación. Nosotros en el Uruguay defendemos dos pueblos, dos estados, y no nos vamos a mover de esa posición internacionalista.

Ese no es el tema en discusión.

F. PEREIRA: Claro, nosotros vamos y hablamos la Histadrut y nos dice: “nuestra posición es dos pueblos, dos Estados”.

Claro, toda la oposición lo apoya. Dentro de la coalición hay quienes no, pero el propio Netanyahu ha dado el sí a esa fórmula. El tema es que sin que se sienten nuevamente a negociar, no se concretará.

F. Pereira: En todo caso, si el estado israelí tuviera una posición diferente, yo vengo a reunirme con mis compañeros de la HISTADRUT no con Netanyahu. Distinto sería si hubiera una reunión de Estado, que seguramente la tendría que llevar adelante Tabaré Vázquez.

F. Gambera: Respecto a aquel tema del boicot, además de salir Fernando, salimos varios públicamente, pero ¿cómo se terminó laudando? El Comité Central Israelita, en la persona de su Presidente Lito Buszkaniec, fue el PIT-CNT, se reunió con nosotros, salimos juntos en declaraciones públicas, y cada cual con su libreto aclaró sus tantos, y se solucionó -como decimos a veces- a la uruguaya, ¿no?

Claro, hablando. Pero yo quisiera plantearles nuevamente otro elemento, preguntar si acaso habiendo estado unos días en Israel y habiendo visto cosas de cerca , también creen hoy que es injusto llamar a un boicot de productos israelíes.

Fabio: Termina siendo injusto, desde nuestro punto de vista, con los trabajadores organizados y con el pueblo de Israel. Una de las cosas con las que nos encontramos es que la mayor parte de la población, por lo menos con los que hemos hablado, y todos nos dicen lo mismo, está de acuerdo con la instalación de dos Estados en este lugar. Entonces, desde ese punto de vista [lo que hay que buscar] es cómo ayudamos, desde el movimiento sindical uruguayo, desde el pueblo uruguayo en general, incluso tratando de llevar un planteo formal hasta el propio gobierno, para la instalación de los dos Estados y la construcción de una paz que dure en el tiempo. Ese es el objetivo.

Ir a un boicot, ¿ayuda a esa construcción? No. Nuestro planteo es claro: tratar de colaborar en esa situación de la paz que dure en el tiempo. No hay mucho más que eso para decir, el boicot no va a ayudar en ese sentido, ni a los trabajadores organizados, ni al pueblo de Israel ni al palestino a resolver el gran dilema que tiene hoy que está, sobre todo, instalado en la frontera.

F. Gambera: Lo que hemos constatado es que hay una división de la sociedad israelí casi en 50% y 50%, tanto en la política interna como en el posicionamiento respecto a los conflictos con los vecinos y demás. Cuando nosotros hemos planteado uno de los temas más cuestionados, los colonos y el muro, quienes han estado con nosotros nos han dicho que opinan lo mismo que nosotros. Entonces, cuando vos te planteás [un boicot] sería injusto que tomemos una medida que termina repercutiendo y siendo dura con quienes piensan igual que nosotros. Esto no es la primera vez que nos pasa, en muchos estados nosotros vamos y encontramos gente que opina igual que nosotros y gente que opina diferente, con toda naturalidad nos juntamos con los que opinan igual para seguir acumulando fuerzas y aplicando, lo que mejor podemos hacer, convencer a otros de que nuestra posición es la mejor. En Israel nos pasó lo mismo que en cualquier otro país: encontramos gente que opina igual que nosotros y gente que no, nos gustaría convencer a estos últimos, el boicot no es el camino.

Pero hay algo más allá de eso, porque más allá de que es legítimo discrepar con tal o cual política del gobierno de turno, Israel dirime sus cosas en forma democrática y del otro lado de la frontera uno ve regímenes… que no tienen nada que ver con la izquierda.

F. Gambera: Cualquier país que se precie de democrático dirime las cosas como lo hace Israel, eso también está constatado en este intercambio.

Una de las cosas que me parece que nos da esta experiencia es que se afirma la presencia y convivencia aquí de gente , algo que hemos podido vivenciar inclusive en reuniones en las que participamos. Se reafirma que esa sería una línea por la que puede pasar una solución, la convivencia. Es muy fácil enunciarlo verbalmente y más desde Uruguay, y vivir en Israel y padecer, es otra cosa. Me di cuenta que hay una realidad que impone que estén a la defensiva y que se cuiden.

Pero el que haya colonos y un muro que ha dividido familias, visto desde afuera por alguien como yo, es una actitud ofensiva, no defensiva.

¿Viste personalmente cosas que de afuera uno no puede imaginar o cree que son distintas?

F. Gambera: Te lo voy a decir con toda sinceridad. Uno ve un campamento de jóvenes como el que vimos, que duermen a la intemperie, y seguro no es un problema de recursos para tener una carpa, y entiende que evidentemente es una preparación para el servicio militar obligatorio que vendrá tiempo después. Uno tiende a inferir que tiene algo que ver. Entonces uno puede decir que cada movimiento social de alguna forma prepara a su gente para una realidad que les toca vivir. Sería necio no admitirlo y no darse cuenta. En eso vi reflejada la obligación que tienen ellos de estar a la defensiva.

Y de lejos, todo eso no se puede entender.

Los cuatro hemos coincidido en que esto sólo se ve si uno está acá. Y los cuatro tenemos el privilegio de haber estado acá. La síntesis de la información a la que tenemos acceso con las grandes cadenas internacionales, siempre es la parte más jorobada y más cruel del asunto, para un lado o para el otro. Y jamás aparece algo que hemos visto acá como por ejemplo que la Histadrut le devuelve a la central obrera palestina parte de la cotización de los trabajadores palestinos que trabajan en Israel.

Y la normalidad de la vida diaria aún en medio del conflicto…

Yo además de lo que veo de una sociedad que sigue creando, viviendo, sintiendo, haciendo las compras como yo hago en mi país, la gente con los cochecitos de bebé, vida normal.

¿Esto me cambia mi opinión de que el muro no aporta porque tal vez polariza más o que puede ser un problema que haya colonos? No, no me cambia esas convicciones que tenía. Pero sí me cambia muchas de las percepciones que tenía, de cómo imaginaba que era la vida cotidiana aquí. Eso sí.

Fuente: Resumen Latinoamericano.

Israel comienza a exportar el gas de Palestina a la UE

Estándar

gas palestino

El objetivo es reducir la dependencia europea de la energía rusa. Foto: AFP/Jack Guez

La entidad sionista ha firmado un acuerdo según el cual venderá el gas extraído de la costa palestina a la Unión Europea a cambio de 4.000 millones de dólares.

Un gaseoducto transportará el gas desde la costa de la Palestina ocupada a los estados de la UE pasando por Chipre, Grecia e Italia y rivalizará con el gas ruso que pasa a través de Turquía hacia el sur de Europa.

El Líbano también se verá afectado negativamente por el acuerdo europeo-israelí, que privará al país de un mercado importante para vender sus recursos de gas.

La exploración de petróleo y gas en el Líbano está programada para comenzar pronto, con el fin de proteger los recursos libaneses de cualquier injerencia sionista y encontrar mercados adecuados para la producción del país.

Fuente: Al Manar y AnnurTV.

Manifestación Tarjeta Roja a Israel – Gijón

Estándar

El objetivo de la protesta no es, y nunca lo fue, entorpecer ni obstaculizar el desarrollo de un encuentro de fútbol o perjudicar a jugadores y técnicos en su faceta deportiva.

La movilización se basa en cuestionar la presencia de la selección de Israel en competiciones deportivas europeas y del campeonato del mundo, y por tanto lo inadecuado de su presencia en Gijón, en tanto que esta representa internacionalmente al Estado de Israel, el cual esta misma semana ha sido declarado por la ONU como un régimen que practica el apartheid y que se sustancia en la violación sistemática de los derechos humanos del pueblo palestino.

Todos los actos y acciones de protesta organizados hasta la disputa del partido bajo el lema “Alto al Juego Sucio, Tarjeta Roja al Apartheid Israelí” son legales y rechazan expresamente cualquier comportamiento que incite a la violencia. Invocan el derecho a la manifestación pacífica que recoge el ordenamiento legal vigente, respetando la normativa que recoge la Ley del Deporte en cuanto a la distancia mínima para este tipo de manifestación ante eventos deportivos.

La manifestación se circunscribirá a denunciar la ocupación de Palestina, la defensa de los derechos humanos de la población, a la condena de las políticas racistas del Estado de Israel y en particular a reclamar el derecho a practicar deporte libremente y sin trabas del pueblo palestino, como parte inherente de su desarrollo personal y colectivo.

La organización de la movilización repudia y condena cualquier incitación a la discriminación que invoque una ideología de carácter neonazi, sionista, fascista, antisemita, racista, xenófoba, sexista, imperialista, de extrema derecha o que fomente el odio entre diferentes culturas, naciones y pueblos por motivos étnicos o religiosos. Ante cualquier indicio de este tipo de conductas y provocación que hubiere por parte de grupos sionistas o extremistas de derecha se informará a la autoridad encargada de las fuerzas de seguridad para que intervenga aislando a dichos individuos.

En ningún momento se intentará persuadir a las personas que quieran asistir al partido de que no lo hagan, todo lo contrario se informará sobre los motivos de la convocatoria y se animará a sacar Tarjeta Roja a dicha selección como acto que simboliza el rechazo a los crímenes de odio que comete el Estado sionista, cuyos tres rasgos principales son la ocupación del territorio y la expulsión de sus habitantes, la colonización de asentamientos ilegales y la segregación.

La campaña Tarjeta Roja a Israel, Israel Fuera de la FIFA, reivindica el derecho a la desobediencia pacífica y el derecho a boicotear las políticas de apartheid, en el sentido del llamamiento de las organizaciones de la sociedad civil palestina, Boicot, Sanciones y Desinversiones a Israel, elevado a la opinión pública mundial con motivo de la condena a Israel del tribunal penal internacional de La Haya en 2005 por la construcción de un muro de separación y desposesión en los territorios ocupados.

Esta campaña responde a las tres demandas históricas del pueblo palestino para alcanzar un acuerdo pacífico que ponga fin a la opresión que padece desde 1948: el derecho al retorno de los refugiados, fin de la ocupación y capitalidad en Jerusalén este.

Se resalta que dicha campaña se dirige a denunciar a las instituciones que sostienen, protegen y financian a dicho régimen opresor y boicotean todos los esfuerzos a lo largo de años para conseguir un acuerdo que ponga fin a esta realidad injusta en los términos de las resoluciones internacionales.

Por último se subraya el carácter universalista e inspirado en el Derecho del movimiento de solidaridad internacional con Palestina, su énfasis en promover un perfil no excluyente de dicho movimiento, no infiltrada por ninguna de las conductas racistas ya descritas, y que a este esfuerzo se suman ciudadanos y ciudadanas de diferentes orígenes, países y credos, incluyendo a numerosas personas de origen judío que rechazan la ideología sionista.

BDS Asturias