Mapas

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Por Joan Cañete Bayle.

Hay expuestos en Yad Vashem, el magnífico y estremecedor Museo del Holocausto en Jerusalén, muchos objetos, muchas fotos, incluso obras de arte. Y también algunos mapas. Uno de ellos siempre me ha parecido muy significativo: muestra la población judía en el mundo por países antes de la Segunda Guerra Mundial para informar de forma gráfica cómo la solución final nazi diezmó a los judíos de forma sistemática y atroz. Aparecen, pues, los judíos en Polonia, Alemania, Francia, etcétera. Y también aparece, del Mediterráneo al Jordán, Israel, como país. El mapa obvia dos detalles: que Israel jamás ha sido un país cuyas fronteras han estado delimitadas por el Mediterráneo y el Jordán; y que antes de la Segunda Guerra Mundial Israel no existía. El Estado hebreo nació en 1948; antes de esa fecha, Palestina era un protectorado británico.

El mapa de Yad Vashem no es fruto de la ignorancia, por supuesto. En primer lugar, establece una continuidad histórica falsa entre el Holocausto y la creación del Estado de Israel, uno de los mitos más potentes del sionismo. La idea está presente en todas partes (Steven Spielberg, en su epílogo en color de ‘La Lista de Schindler’, también la difundió, por ejemplo) y consiste en afirmar que Israel es el Estado que crean los judíos para que no se repita el Holocausto. Muchos judíos emigraron al protectorado de Palestina durante y tras la Segunda Guerra Mundial, pero lo cierto es que el proyecto sionista en tierra palestina nace mucho antes: la primera colonia sionista data de 1870. A pesar del mapa de Yad Vashem, Israel no existe antes de 1948 y no se crea para evitar otro Holocausto. Israe es un proyecto ideológico.

La segunda función del mapa, no menor, es borrar el concepto de Palestina. Otro mito fundacional muy potente del sionismo es la idea de “una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra”. Al dibujar un Israel del Mediterráneo al Jordán antes de 1948, se establece que lo que había allí antes de que fuera Israel no existía porque, de forma legal o no, reconocido como tal o no, con Estado o no, aquello siempre ha sido Israel, el hogar nacional de los judíos y sólo de los judíos. Es una mezcla de colonialismo (el europeo que va a otra tierra y se apodera de ella sin tener en cuenta el indígena que vive allí, un patrón que se ha dado literalmente en todo el mundo) y nacionalismo (sólo una pueblo, una nación, tiene vínculo con la tierra, no los individuos).

Palestine Map

La polémica alrededor del mapa de Google Maps de Palestina entronca con esta utilización política e ideológica de la cartografía. Un artículo de The Washington Postexplica que Google en realidad no se ha borrado Palestina, que si clickas en Cisjordania y Gaza aparece el nombre de Palestina igualmente. La explicación es tan endeble que sólo hace falta imaginarla al revés: que no aparezca Israel sino Palestina pero que si clickas en Tel-Aviv entonces sí se puede leer Israel. e sencillo imaginar la que le caería encima a Google. Que Palestina, más allá del reconocimiento simbólico de la Asamblea de la ONU, no sea un Estado como tal también es una explicación endeble. Google puede argumentar lo que quiera, pero es muy difícil darle mapa por liebre a los palestinos.

Y es que la cartografía es una realidad de la vida palestina. Este mal llamado conflicto produce más mapas de lo que es capaz de digerir. Yo, en casa, tengo uno que compré en una tienda de antigüedades de Jerusalén que data de principios del siglo XX y que dibuja un Plan C de Partición que, sinceramente, no tengo ni idea de qué fue. Hay mapas de todo tipo: zonas A, B, y C; la bantustanización de Cisjordania; el recorrido del muro; la Palestina menguante; los recursos hídricos; las aldeas árabes borradas del mapa; el recorrido del muro; los check points; las barreras; las zanjas; las carreteras sólo para colonos; las carreteras cortadas; los asentamientos; los bosques bajo los que se ocultó la limpieza étnica; la línea verde; las líneas de armisticio; las zonas de exclusión y las zonas pesqueras en Gaza; la declinante población musulmana; la demografía cambiante; el tranvía de Jerusalén; la Palestina histórica; el Plan de Partición; las fronteras del 67…

A los palestinos les encantan los mapas. Y las llaves de casas que perdieron. Y las fotos de parientes que nacieron y vivieron en lugares a los que ya no tiene permitido el acceso. Y las cifras, adoran las cifras que ilustran su desgracia, la injusticia que sufren, la nakba. También saben mucho de matemáticas (la tierra y las vidas que hay que restar, los asentamientos que hay que sumar) y de leyes internacionales, resoluciones de la ONU y fallos de tribunales internacionales. Los palestinos no necesitan inventarse mapas ni manipular fechas ni descontarse en las sumas y las restas ni presionar a las televisiones para que no hagan ejercicios cartográficos cuando informan del mal llamado conflicto. Igual la realpolitik le da espalda, pero la realidad está de su lado.

Por eso, diga lo que diga Google, la cartografía está del lado de Palestina. Como la geografía, como la historia, como la memoria, como las fotografías, como el arte, como la arqueología, como la poesía, como la gastronomía, como la arquitectura, como la agricultura, como la pesca. Como la justicia.

Google mejor que nadie sabe que en la era de la información la memoria es masiva, que nada puede borrarse de esa hemeroteca masiva que es internet. Para la historia queda, pues, que Google, la empresa que hizo del “make no harm” su lema, ha hecho lo que ha hecho. Que en este asunto ha elegido en qué lado quiere estar. Y ese lado es muchas cosas –políticamente correcto, pragmático, probablemente inteligente, sin duda mucho más tranquilo– pero no es el de la justicia.

Al final, todo el mundo queda retratado.

@jcbayle

Fuente: Décima Avenida.

¿Cuál es la relación entre el golpe de Estado en Brasil y la Causa Palestina?

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Desfile de la delegación de Palestina e lnas Olimpíadas Río 2016. Foto: Reproducción

Desfile de la delegación de Palestina en las Olimpíadas Río 2016. Foto: Reproducción

Por Tali Feld Gleiser, para Desacato.info.

Las noticias que le llegan al mundo sobre la situación en Brasil son bastante confusas. Los grandes medios han sido cautelosos en analizar el proceso como un golpe de Estado. Hablamos de la prensa-empresa, aquella que nunca defiende los derechos de los pueblos y la que, desgraciadamente, moldea la opinión de la mayoría de los habitantes de este planeta.

Por otro lado, es difícil entender lo que sucede por aquí: parlamentarios y políticos con problemas en la Justicia, algunos comprobadamente corruptos, son los que están juzgando a Dilma Rousseff,  presidente elegida por el voto popular. Dilma no responde a ninguna investigación judicial ni tiene cuentas bancarias en el exterior, mientras que Eduardo Cunha, quien condujo el espectáculo patético en la Cámara de Diputados, es acusado de múltiples casos de corrupción. Todo esto acontece con la complicidad de los grandes medios y el Poder Judicial.

Expresidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, se encuentra con el primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu. Foto: Amos Ben Gershom/ GPO. 3/6/2015

Expresidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, se encuentra con el primer ministro de Israel Benjamín Netanyahu. Foto: Amos Ben Gershom/ GPO. 3/6/2015

Dilma Rousseff no cometió ningún delito,  como afirman especialistas en Derecho y el Ministerio Público Federal[1], entre otros. El mal uso del «impeachment» es una ruptura institucional. Y, sin delito, estamos delante de un golpe de Estado[2]. Este tipo de golpe “suave”, comenzó en 2009 en Honduras cuando fue derrocado el presidente Manuel Zelaya, siguió en Paraguay en 2012, con la destitución de Fernando Lugo, donde, igual que en Brasil, la ley permite que parlamentarios se transformen en especialistas en derecho, sin serlo[3]. Estos golpes ocurrieron con la mano no tan invisible de Estados Unidos.

Apartada del cargo, la presidente Dilma, quien asumió la presidencia interina es Michel Temer del PMDB, partido de centro-derecha (estas clasificaciones son siempre peligrosas), con el cual el PT, partido de Dilma, hizo una alianza que dejó insatisfechos a muchos militantes y simpatizantes del partido.

Las acciones internas del gobierno de Michel Temer apuntan para medidas neoliberales: recortes en los planes sociales, en la salud, educación, retirada de derechos de los/las trabajadores, privatización de empresas estatales, y la venta (léase regalar) del presal, gigantesco reservatorio de petróleo y gas natural que podría transformar a Brasil en uno de los mayores productores y exportadores de petróleo y gas del mundo.

Esta onda neoliberal que azota de nuevo a la Patria Grande tiene como objetivo, además de las medidas contra los/las trabajadores, realinear a los países más o menos progresistas, que en 2005 dijeron NO al ALCA, bajo la órbita e influencia de Estados Unidos. Una nueva ALCA está siendo construida con la Alianza del Pacífico, integrada por Chile, Perú, México y Colombia. La Argentina de Macri ya demostró su interés y es probable que el Brasil de Temer siga la misma política. Se trata de deslegitimar los organismos de integración como el Mercosur y, otros, creados a instancia, especialmente, del Comandante Hugo Chávez, como la CELAC y UNASUR.

Wikileaks divulgó en mayo de este año que Michel Temer actuó como informante de la embajada de Estados Unidos en 2006[4]. Eso ya da un perfil del político de 75 años, cuyo padre fue un inmigrante libanés del pueblo de Btaaboura. Una de las primeras medidas del presidente interino fue cerrar las posibilidades para los refugiados sirios. El gobierno de la  presidente Dilma había facilitado el ingreso de sirios a través de una visa especial para entrar a Brasil. Cerca de dos mil refugiados llegaron al país[5].

El 9 de junio pasado, el Ministro de Relaciones Exteriores, José Serra (PSDB), candidato a la presidencia derrotado en 2002 por Inácio Lula da Silva y en 2010 por Dilma Rousseff, amenazó con revisar el voto de Brasil en la 199ª Sesión del Consejo Ejecutivo de la Unesco de 15 de abril del corriente año. Votada un día antes, la resolución sobre el patrimonio cultural en los Territorios Ocupados, entre otros puntos, solicita que Israel garantice el acceso de los/las palestinos a la Explanada de las Mezquitas. La decisión fue aprobada por 33 votos a favor, con 6 votos en contra, 17 abstenciones y 2 ausencias[6].

En nota del Itamaraty (el Ministerio de RR. EE. de Brasil), se manifiesta el desagrado en relación a “que la decisión no haga referencia expresa a los vínculos históricos del pueblo judío con Jerusalén, particularmente el Muro Occidental, santuario más sagrado del judaísmo”. Este hecho es considerado “un error, que torna el texto parcial y desequilibrado”. Y muestra su apoyo “a los acuerdos vigentes entre Israel y Jordania para la administración” de los lugares santos de la Ciudad Vieja de Jerusalén (ocupada por Israel desde 1967).  El gobierno (interino) brasileño dice que revisará el voto a favor en el caso de que las “deficiencias señaladas en la referida decisión no sean sanadas en un futuro examen del tema por la Unesco”.

qué son los TO del67

De acuerdo con la asesoría del Itamaraty, la nota se concentra en los ítems 19 y 20 del documento, que tratan sobre el status de patrimonio mundial de la Unesco otorgado a la Ciudad Vieja de Jerusalén y sobre las “medidas unilaterales israelíes” sobre el acceso al lugar. A los países que votaron en contra de la resolución no les gustó el uso del término “potencia ocupante” en el texto, en referencia a Israel[7].

Asimismo, el sionismo puede considerarse contemplado con tres representantes en el gobierno interino: En el Ministerio de Defensa, está Raul Jungman; en el sector de Inteligencia, Sergio Etchegoyen; y en el Banco Central el israelí-brasileño Ilan Goldfajn[8]. Hablamos de sionismo y no sobre judaísmo. Siempre aparecen los que quieren confundir a las personas igualando los términos. El sionismo es una ideología que apoya al Estado de Israel supremacista y racista y el judaísmo, una religión compuesta por varias culturas. No todos los judíos son sionistas y no todos los sionistas son judíos.

Es justo aclarar que también el gobierno de Dilma tuvo ministros sionistas, como Jaques Wagner (PT) en el Ministerio de Defensa que, en 2015, declaró al recibir al entonces embajador de Israel en Brasil: “Me puse contento con la visita del embajador de un país que es nuestro socio estratégico”[9]. El mismo año, el gobierno brasileño rechazó la nominación del nuevo embajador israelí: el colono nacido en Argentina, Dany Dayan. Movimientos sociales y entidades en Brasil también repudiaron la designación de Dayan porque las “acciones del nominado, [son] claramente violadoras de las leyes internacionales y de los derechos más básicos del pueblo palestino[10].” Fue una victoria para la diplomacia brasileña, pero insuficiente como para que el país adopte una posición clara en defensa de los derechos humanos del pueblo palestino. Como dice Miko Peled:

“Algunas personas pueden argumentar que este es un paso en la dirección correcta. Pero no lo es, y si lo fuera, el tiempo de pequeños pasos en la dirección correcta se terminó hace mucho. Ahora es momento de acciones serias, de desafíos serios. Israel tiene una larga historia de apoyo y suministro de armas a dictadores y asesinos en América latina. Es hora de que América latina expulse a Israel para siempre. Ningún embajador israelí debería poner el pie en ninguna capital latinoamericana.[11]“.

Durante la masacre israelí a Gaza de 2014, fueron algunos gobiernos latinoamericanos los que tomaron iniciativas para condenar los crímenes de guerra de la entidad sionista. Fueron llamados embajadores y realizadas declaraciones públicas. Pero, en general, todo dentro de la llamada “teoría de los dos demonios”[12], que iguala, en este caso, a la potencia ocupante, que tiene el cuarto ejército mejor equipado del mundo, con el ocupado hace 68 años que es el pueblo palestino, el cual no tiene ejército, ni fuerza aérea, ni siquiera un Estado. Aunque el Estado haya sido reconocido por más de 130 países (dentro de las fronteras de 1967 y no de las originales originales de 1948)[13], entre los que, lógicamente, no se encuentra Israel.

Yasser Arafat, líder histórico de la OLP, reconoció el derecho del Estado de Israel “a existir en paz y seguridad”, en una carta enviada al primer ministro Itzhak Rabin en 1993[14]. Israel no solo no retribuyó el gesto, como aumentó la represión, continuó confiscando tierras palestinas para el asentamiento de colonias (todas ilegales de acuerdo con la Ley Internacional), comenzó y sigue hasta hoy con la construcción del muro (también ilegal según el Derecho Internacional) y continúa profundizando el sistema de apartheid y control sobre cada aspecto de la vida del pueblo palestino, siempre tratado como terroristas.

El gobierno interino de Michel Temer ya comenzó a aplicar la Ley Antiterrorismo, aprobada por el Congreso y sancionada por la presidente Dilma. Antes de las Olimpíadas, la Policía Federal arrestó a diez personas por “actos preparatorios de terrorismo”. El ministro de Justicia, Alexandre de Moraes, dijo que las “personas fueron detenidas por ‘bautizarse’ en el Estado Islámico, una en cada estado brasileño». De acuerdo con el ministro, el bautismo es un juramento de lealtad al grupo extremista. El ministro reiteró que no hubo contacto de los investigados con miembros del Estado Islámico, apenas un juramento en los grupos de Telegram y Whatsapp. Los arrestos fueron realizados con base en la Ley Antiterrorismo”. Moraes finalizó la rueda de prensa afirmando que habían terminado las posibilidades de un ataque terrorista  durante los Juegos Olímpicos[15].

El ministro de Defensa, Raul Jungmann, declaró que la prisión de los sospechosos de terrorismo “fue para demostrar que tenemos capacidad y que la pena será muy dura. Es un efecto de disuasión[16]«. Lo que él no dijo es que se aprovecharon de la cresciente islamofobia para instalarla en Brasil y así seguir la agenda de Estados Unidos y aliados. (El aumento de la compra de armamento israelí probado en la represión al pueblo palestino merece un artículo aparte. Brasil es uno de los cinco mayores importadores de armas del régimen de apartheid.)

Esa misma Ley Antiterrorismo podrá ser aplicada para criminalizar a los defensores de los derechos humanos del pueblo palestino, como ya está sucediendo en España, Francia, Estados Unidos o en Argentina. Los miembros del movimiento BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones a Israel), que ha logrado concientizar cada vez más personas sobre la importancia de esa herramienta, son uno de los blancos que el sionismo quiere alcanzar. La campaña BDS es pacífica y sirve como presión a la entidad sionista, la cual viola sistemáticamente los derechos humanos del pueblo palestino, además de no cumplir las resoluciones de la ONU. La comunidad internacional es cómplice porque prefiere cerrar los ojos y, en el caso de Estados Unidos, también contribuir con miles de millones de dólares para mantener la máquina genocida del Estado de Israel andando.

Activista francesa fue detenida en Francia por usar una camiseta en apoyo al BDS,  marzo de 2016. Foto: BDS France

Activista francesa fue detenida en Francia por usar una camiseta en apoyo al BDS, marzo de 2016. Foto: BDS France

“El movimiento BDS saca la máscara de la narrativa israelí[17].” Y por eso el gobierno de Israel comenzó a destinar abundantes recursos para combatir al movimiento, porque está perdiendo millones de dólares en inversiones y su imagen ya no es la misma. Las personas no se tragan más que el victimario y potencia ocupante discurse que es la eterna víctima. Aquí hay una sola víctima y esa es el pueblo palestino. Israel tiene todo un equipo dedicado a detectar activistas y acciones del BDS y procurar por todos los medios posibles que los responsables sean penalizados. Israel amenaza hasta bancos alemanes con sanciones si les ofrecen servicios a grupos vinculados al BDS[18]. También ha reclamado de Facebook por ser “un monstruo” que actúa contra la seguridad israelí e incita al terrorismo[19], cuando Israel arresta palestinos y palestinas que se expresan contra la ocupación sionista en esa red social[20].

A Israel no le debe haber gustado nada el cancelamiento por parte del estado de Bahia del acuerdo con la empresa estatal israelí Mekorot[21], responsable por el robo del agua palestina. La presión de activistas y organizaciones sociales vinculadas a la campaña BDS surtió efecto otra vez.

Fueron muchas las victorias del BDS el año pasado. (Ver: BDS en 2015: Siete formas en que nuestro movimiento marcó nuevos rumbos en contra del colonialismo y el apartheid israelíes). Pero tenemos que prepararnos porque la represión a los movimientos sociales aumentará, siempre encuadrada en las directrices de Estados Unidos y podremos sufrir retrocesos a causa del apoyo de los nuevos gobiernos a las acciones criminales de Israel.  Aun así, los defensores de los derechos humanos del pueblo palestino continuaremos del lado de las víctimas, hasta que Palestina sea libre, del río Jordán hasta el Mar y seguiremos llamando de Golpe a lo que prensa brasileña llama de juicio político («impeachment»).

 Referencias:

[1] http://www12.senado.leg.br/noticias/materias/2016/05/03/presidente-dilma-nao-cometeu-qualquer-crime-que-justifique-el-impeachment-afirmam-juristas

http://brasileiros.con.br/2016/07/mpf-gobierno-dilma-nao-cometeu-crime-de-responsabilidade-nos-repasses-ao-plano-safra/

[2] Impeachment sem crime é golpe e retrocesso institucional

[3] É certo que o impeachment sem crime passará no Senado, mas a democracia ainda tem una última chance. 

[4] Wikileaks afirma que Michel Temer foi informante dos EUA. 

[5] Temer manda deixar refugiados sírios fora do Brasil.  

[6] Resultado de la votación.

[7] Não há mudança de posição sobre Palestina, diz Itamaraty. 

[8] Ministros do golpista Temer: aumento do lobby sionista?

[9] “Israel é nosso parceiro estratégico”, diz ministro da Defesa Jaques Wagner.

[10]  Manifesto pela rejeição de embaixador nomeado por Netanyahu.

[11] ¿El enfrentamento entre Brasil e Israel es serio?

[12] Podemos considerar como excepciones a Cuba, que no tiene relaciones diplomáticas con Israel desde la década de 1970, a Venezuela y a Bolivia.

[13] ¿Qué países reconocen a Palestina? (MAPA)

[14] Carta a Yitzhak Rabin, Primer Ministro de Israel

[15] PF prende 10 pessoas por batismo no Estado Islâmico e atos preparatórios de terrorismo

[16] ‘Prisões foram para dissuadir outros terroristas’, diz ministro

[17] Como as táticas da não-violência ameaçam a narrativa do Estado de Israel

[18] Israel amenaza a bancos alemanes con sanciones si ofrecen servicios a grupos del BDS

[19] Israel afirma que Facebook es un arma que incita el odio

[20] Israel condena a 45 días de cárcel a joven palestina por publicación en Facebook.

  Un tribunal de Israel condena a 17 meses de cárcel a un palestino por incitar al odio a través de Facebook

[21] Após pressão de movimentos sociais, Bahia cancela acordo con empresa israelense

 

Qual a relação entre o golpe de Estado no Brasil e a Causa Palestina?

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Desfile da delegação palestina nas Olimpíadas Rio 2016. Foto: Reprodução

Por Tali Feld Gleiser, Desacato.info.

As notícias que chegam ao mundo sobre a situação no Brasil são bastante confusas. A grande mídia tem sido cautelosa em analisar o processo como um golpe de Estado. Falamos da imprensa-empresa, essa que nunca defende os direitos dos povos, e a que, infelizmente, molda a opinião da maioria dos habitantes desse planeta.

Por outro lado, fica difícil entender o que acontece por aqui: parlamentares e políticos com processos na Justiça, alguns comprovadamente corruptos, são os que estão julgando Dilma Rousseff,  presidente eleita pelo voto popular. Dilma não responde a nenhum inquérito, nem tem contas bancárias no exterior, enquanto Eduardo Cunha, quem conduziu o patético espetáculo na Câmara de Deputados é acusado de múltiplos casos de corrupção. Tudo isto acontece com a cumplicidade dos grandes meios e o Poder Judiciário.

Ex-presidente da Câmara, Eduardo Cunha, se encontra com o primeiro ministro de Israel Benjamin Netanyahu. Foto: Amos Ben Gershom/ GPO. 03/06/2015

Dilma Rousseff não cometeu crime, como afirmam especialistas em Direito e o Ministério Público Federal[1], entre outros. O mau uso do impeachment é uma ruptura institucional. E, sem crime, estamos diante de um golpe de Estado[2]. Este tipo de golpe «suave», começou em 2009 em Honduras com a derrubada do presidente Manuel Zelaya, seguiu no Paraguai em 2012, com a destituição de Fernando Lugo, onde, igual que no Brasil, a lei permite que parlamentares se constituam em especialistas em direito, sem sê-lo[3]. Estes golpes ocorreram com a mão não tão invísivel dos Estados Unidos.

Afastada a presidente Dilma, quem assumiu a presidência interina é Michel Temer do PMDB, partido de centro-direita (estas classificações são sempre perigosas), com o qual o PT, partido de Dilma, fez uma aliança que deixou insatisfeitos muitos militantes e simpatizantes do partido.

As ações internas de governo de Michel Temer apontam para medidas neoliberais: cortes nos planos sociais, na saúde, educação, retirada de direitos dos/as trabalhadores, privatização de empresas estatais, e a venda (leia-se dar de presente) do pré-sal, gigantesco reservatório de petróleo e gás natural que poderia tornar o Brasil num dos maiores produtores e exportadores de petróleo e gás do mundo.

Esta onda neoliberal que açoita a Pátria Grande, de novo, tem como objetivo, além das medidas contra os/as trabalhadores, realinhar os países mais ou menos progressistas, que em 2005 disseram não à ALCA, sob a órbita e influência dos Estados Unidos. Uma nova ALCA está sendo construída com a Aliança do Pacífico, integrada pelo Chile, Peru, México e Colômbia. A Argentina de Macri já demonstrou seu interesse e é provável que o Brasil de Temer siga a mesma política. Trata-se de deslegitimar os organismos de integração como o Mercosul e outros, criados a instância, especialmente, do Comandante Hugo Chávez, como a CELAC e a UNASUL.

Wikileaks divulgou em maio deste ano que Michel Temer fora informante da embaixada dos Estados Unidos em 2006[4]. Isso já traça um perfil do político de 75 anos, cujo pai foi um imigrante libanês do povoado de Btaaboura. Uma das primeiras medidas do presidente interino foi fechar as possibilidades para os refugiados sírios. O governo da presidente Dilma tinha facilitado o ingresso de sírios com o outorgamento de um visto especial para entrar ao Brasil. Cerca de dois mil refugiados chegaram ao país[5].

Em 9 de junho passado, o Ministro das Relações Exteriores, José Serra (PSDB) candidato à presidência derrotado em 2002 por Inácio Lula da Silva e em 2010 por Dilma Rousseff, ameaçou com rever o voto do Brasil na 199ª Sessão do Conselho Executivo da Unesco de 15 de abril desse ano. Votada um dia antes, a resolução sobre o patrimônio cultural nos Territórios Ocupados, entre outros pontos, solicita que Israel garanta o acesso dos/as palestinos à Esplanada das Mesquitas. A decisão foi aprovada por 33 votos a favor, com 6 votos em contra, 17 abstenções e 2 ausências[6].

Em nota do Ministério, manifesta-se o desagrado com «que a decisão não faça referência expressa aos vínculos históricos do povo judeu com Jerusalém, particularmente o Muro Ocidental, santuário mais sagrado do judaísmo». Este fato é considerado pelo Itamaraty como «um erro, que torna o texto parcial e desequilibrado». E mostra seu apoio «aos acordos vigentes entre Israel e Jordânia para a administração» dos lugares santos da Cidade Velha de Jerusalém (ocupada por Israel desde 1967).  O governo (interino) brasileiro diz que revisará o voto a favor caso as «deficiências apontadas na referida decisão não sejam sanadas em futuro exame do tema pela Unesco».

Segundo a assessoria do Itamaraty, a nota se concentra nos itens 19 e 20 do documento, que tratam sobre o status de patrimônio mundial da Unesco conferido à Cidade Velha de Jerusalém e sobre as “medidas unilaterais israelenses” sobre o acesso ao local. Os países que votaram contra a resolução não gostaram do uso do termo “potência ocupante” no texto, em referência a Israel[7].

Por outro lado, o sionismo pode se considerar contemplado com três representantes no governo interino: No Ministério da Defesa, está Raul Jungman; no setor da Inteligência, Sergio Etchegoyen; e no Banco Central o israelense-brasileiro Ilan Goldfajn[8]. Estamos falando em sionismo e não sobre judaísmo. Sempre aparecem os que querem confundir as pessoas igualando os termos. O sionismo é uma ideologia que apoia o Estado de Israel supremacista e racista e o judaísmo, uma religião composta por várias culturas. Nem todos os judeus são sionistas e nem todos os sionistas são judeus.

É justo esclarecer que também o governo Dilma teve ministros sionistas, como Jaques Wagner (PT) no Ministério da Defesa que, em 2015, declarou ao receber o então embaixador de Israel no Brasil: “Fiquei feliz com a visita do embaixador de um país que é nosso parceiro estratégico”[9]. No mesmo ano, o governo brasileiro recusou o nome do novo embaixador nomeado por Israel: o colono nascido na Argentina, Dany Dayan. Movimentos sociais e entidades no Brasil também rejeitaram a designação de Dayan por que as «ações do nomeado, [são] claramente violadoras das leis internacionais e dos direitos mais básicos do povo palestino[10]. » Com certeza foi uma vitória para a diplomacia brasileira, mas insuficiente como para que o país adote uma posição clara em defesa dos direitos humanos do povo palestino. Como diz Miko Peled: «Algumas pessoas podem argumentar que é um passo na direção certa. Mas não é, e se fosse, o tempo de pequenos passos na direção certa acabou faz muito. Agora é hora de ações sérias, de desafios sérios. Israel tem uma longa história de apoio e fornecimento de armas a ditadores e assassinos na América latina. É hora de que a América latina expulse Israel para sempre. Nenhum embaixador israelense deveria pôr o pé em nenhuma capital latinoamericana[11]«.

Durante o massacre israelense a Gaza de 2014, foram alguns governos latino-americanos os que tomaram iniciativas para condenar os crimes de guerra da entidade sionista. Embaixadores foram chamados, declarações públicas foram realizadas. Mas, em geral, tudo dentro da chamada «teoria dos dois demônios»[12], que iguala, neste caso, a potência ocupante, que tem o quarto exército mais bem equipado do mundo, com o ocupado faz 68 anos que é o povo palestino, que não tem exército, nem força aérea, nem sequer um Estado. Embora o Estado palestino tenha sido reconhecido por mais de 130 países (dentro das fronteiras de 1967 e não das originais de 1948)[13], entre os quais, logicamente, não se encontra Israel.

Yasser Arafat, líder histórico da OLP, reconheceu o direito do Estado de Israel «a existir em paz e segurança», numa carta enviada ao primeiro ministro Itzhak Rabin em 1993[14]. Israel não só não retribuiu, como aumentou a repressão, continuou confiscando terras palestinas para o assentamento de colônias (todas ilegais de acordo com a Lei Internacional), começou e segue até hoje com a construção do muro (também ilegal segundo o Direito Internacional) e continua aprofundando o sistema de apartheid e controle sobre cada aspecto da vida dos/as palestinos/as, sempre tratados como terroristas.

O governo interino de Michel Temer já começou a aplicar a Lei Antiterrorismo, aprovada pelo Congresso e sancionada pela presidente Dilma. Antes das Olimpíadas, a Polícia Federal prendeu dez pessoas por «atos preparatórios de terrorismo». O ministro da Justiça, Alexandre de Moraes, disse que as «pessoas foram presas por se ‘batizarem’ no Estado Islâmico, uma em cada estado brasileiro». De acordo com o ministro, o batismo é um juramento de lealdade ao grupo extremista. O ministro reiterou que não houve contato dos investigados com membros do Estado Islâmico, apenas um juramento nos grupos no Telegram e Whatsapp. As prisões foram feitas com base na lei antiterrorismo». Moraes finalizou a coletiva de imprensa afirmando que tinham acabado as possibilidades de um ataque terrorista  durante os Jogos Olímpicos[15].

O  ministro da Defesa, Raul Jungmann, declarou que a prisão dos suspeitos de terrorismo «foi para demonstrar que temos capacidade e que a punição será muito dura. É um efeito dissuasório»[16]. O que ele não disse é que se aproveitaram da crescente islamofobia para instalá-la no Brasil e assim seguir a agenda dos Estados Unidos e aliados. (O aumento da compra de armamento israelense testado na repressão contra o povo palestino merece um artigo à parte. O Brasil é um dos cinco maiores importadores de armas do regime do apartheid.)

Essa mesma Lei Antiterrorismo poderá ser aplicada para criminalizar os defensores dos direitos humanos do povo palestino, como já está acontecendo na Espanha, França, Estados Unidos ou na Argentina. Os membros do movimento BDS (Boicote, Desinvestimento e Sanções a Israel) que tem conseguido conscientizar cada vez mais pessoas sobre a importância dessa ferramenta são um dos alvos que o sionismo quer atingir. A campanha BDS é pacífica e serve como pressão à entidade sionista, que viola sistematicamente os direitos humanos do povo palestino e não cumpre as resoluções da ONU. A comunidade internacional é cúmplice porque prefere fechar os olhos e, no caso dos Estados Unidos, também contribuir com bilhões de dólares para manter andando a máquina genocida do Estado de Israel.

Ativista francesa foi detida na França por usar uma camiseta "ilegal" em apoio ao BDS, em 10 de março de 2016. Foto: BDS France

Ativista francesa foi detida na França por usar uma camiseta em apoio ao BDS, em março de 2016. Foto: BDS France

«O movimento BDS tira a máscara da narrativa israelense[17].» E por isso o governo de Israel começou a destinar abundantes recursos para combater o movimento, porque está perdendo milhões de dólares em investimentos e a sua imagem já não é a mesma. As pessoas não engolem mais que o vitimário e potência ocupante discurse que é a eterna vítima. Aqui tem uma vítima só e essa é o povo palestino. Israel tem toda uma equipe dedicada a «catar» ativistas e ações do BDS e tentar por todos os meios possíveis que os responsáveis sejam punidos. Israel ameaça até bancos alemães com sanções se eles oferecerem serviços a grupos ligados ao BDS[18].  Também tem reclamado do Facebook por ser «um monstro» que age contra a segurança israelense e incita ao terrorismo[19], quando Israel prende palestinos e palestinas que se expressam contra a ocupação sionista nessa rede social[20].

Israel não deve ter gostado nada do cancelamento por parte do estado da Bahia do acordo com a empresa israelense Mekorot[21], responsável pelo roubo da água palestina. A pressão de ativistas e organizações sociais ligadas à campanha BDS surtiu efeito mais uma vez.

As vitórias do BDS no ano passado foram muitas. (Ver: BDS em 2015: Sete formas em que nosso movimento marcou novos rumos em contra do colonialismo e o apartheid israelenses).  Mas temos que nos preparar porque a repressão aos movimentos sociais aumentará, sempre enquadrada nas diretrizes dos Estados Unidos e poderemos sofrer retrocessos por causa do apoio dos novos governos às ações criminosas de Israel. Mesmo assim, os defensores dos direitos humanos do povo palestino continuaremos do lado das vítimas, até que a Palestina seja livre, do rio Jordão até o Mar, e continuaremos chamando de Golpe o que a imprensa brasileira chama de impeachment.

 Referências:

[1] http://www12.senado.leg.br/noticias/materias/2016/05/03/presidente-dilma-nao-cometeu-qualquer-crime-que-justifique-o-impeachment-afirmam-juristas

http://brasileiros.com.br/2016/07/mpf-governo-dilma-nao-cometeu-crime-de-responsabilidade-nos-repasses-ao-plano-safra/

[2] Impeachment sem crime é golpe e retrocesso institucional

[3] É certo que o impeachment sem crime passará no Senado, mas a democracia ainda tem uma última chance. 

[4] Wikileaks afirma que Michel Temer foi informante dos EUA. 

[5] Temer manda deixar refugiados sírios fora do Brasil.  

[6] Votos a favor: Argélia, Argentina, Bangladesh, Brasil, Chade, China, República Dominicana, Egito, França, Guiné, Índia, República Islâmica do Irã, Líbano, Malásia, Ilhas Maurício, Marrocos, México, Moçambique, Nicarágua, Nigéria, Omã, Paquistão, Catar, Federação Russa, Senegal, Eslovênia, Sudão, África do Sul, Espanha, Sri Lanka, Suécia, Togo, Vietnã. Votos em contra: Estônia, Alemanha, Lituânia, Holanda, Reino Unido da Grã Bretanha e Irlanda do Norte, Estados Unidos. Abstenções: Albânia, Camarões, Costa do Marfim, El Salvador, Grécia, Haiti, Itália, Japão, Quênia, Nepal, Paraguai, República da Corea, Saint Kitts y Nevis, Serbia, Trinidad y Tobago, Uganda, Ucrânia. Ausentes: Gana, Turcomenistão.

https://unispal.un.org/DPA/DPR/unispal.nsf/0/478CB772EE6415A385257EF4005A8B44

[7] Não há mudança de posição sobre Palestina, diz Itamaraty. 

[8] Ministros do golpista Temer: aumento do lobby sionista?

[9] “Israel é nosso parceiro estratégico”, diz ministro da Defesa Jacques Wagner.

[10]  Manifesto pela rejeição de embaixador nomeado por Netanyahu.

[11] O enfrentamento entre o Brasil e Israel é sério?

[12] Podemos considerar como exceções Cuba, que não tem relações diplomáticas com Israel desde a década de 1970, a Venezuela e a Bolívia.

[13] ¿Qué países reconocen a Palestina? (MAPA)

[14] Carta a Yitzhak Rabin, Primer Ministro de Israel

[15] PF prende 10 pessoas por batismo no Estado Islâmico e atos preparatórios de terrorismo

[16] ‘Prisões foram para dissuadir outros terroristas’, diz ministro

[17] Como as táticas da não-violência ameaçam a narrativa do estado de Israel

[18] Israel amenaza a bancos alemanes con sanciones si ofrecen servicios a grupos del BDS

[19] Israel afirma que Facebook es un arma que incita el odio

[20] Israel condena a 45 días de cárcel a joven palestina por publicación en Facebook.

  Un tribunal de Israel condena a 17 meses de cárcel a un palestino por incitar al odio a través de Facebook

[21] Após pressão de movimentos sociais, Bahia cancela acordo com empresa israelense

Dos años de la ofensiva israelí en Gaza: datos contra la impunidad

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Por Isabel Pérez.

Tal día como hoy hace dos años, los habitantes de la franja de Gaza no daban crédito. Misiles antibúnkeres aplastaban sus casas hechas de ladrillos fabricados con restos de otras casas. Los obuses golpeaban edificios que superaban los dos pisos de altura a lo largo de toda la mitad este del enclave costero. Equipo médico, hospitales y colegios de la UNRWA fueron también objetivos de los bombardeos. Entre el 8 de julio y el 26 de agosto se marca el doloroso recuerdo de la operación militar israelí Margen Protector de 2014 contra la franja de Gaza, la más sangrienta y destructiva hasta la fecha.

Casi dos tercios de los muertos eran civiles

En un informe publicado con motivo del segundo aniversario, la organización de derechos humanos B’tselem afirma que 1.394, o el 63%, de los 2.202 palestinos y palestinas víctimas del Ejército israelí, «no participaban en las hostilidades». De estos, 526 eran menores de edad.

B’tselem es una organización israelí de derechos humanos que actúa en los territorios palestinos ocupados. Khaled al-Azaiza, uno de sus investigadores en Gaza desde 2007, habla bien hebreo y participa –siempre desde Gaza, de donde no puede salir debido al bloqueo– en conferencias dirigidas a la opinión pública israelí o estadounidense. Ha llegado incluso a contactar directamente con representantes del Departamento de Estado de EEUU a quienes ha relatado su experiencia con los crímenes de guerra de su país aliado, Israel.

Bebé palestino herido por bombardeos israelíes durante operación militar israelí Margen Protector en 2014. | FOTO: Isabel Pérez.

Bebé palestino herido por bombardeos israelíes durante operación militar israelí Margen Protector en 2014. | FOTO: Isabel Pérez.

«Para este reciente informe invertimos mucho tiempo y esfuerzo. Hemos tardado dos años porque hemos examinado cada muerte, cada caso, para estar seguros de quién era civil y quién militar», explica al-Azaiza a ediario.es.

Se trata de un minucioso trabajo que saca a la luz las violaciones del Derecho humanitario internacional y las normas aplicadas en época de guerra cometidas por Israel. Mientras tanto, las autoridades israelíes se exculpan diciendo que Hamas usaba a los civiles como escudos humanos o que las casas bombardeadas eran zonas militarizadas.

«Como investigadores sobre el terreno, nuestro objetivo es recoger información y enviarla a la oficina, allí la contrastan con otras organizaciones de derechos humanos, comités de investigación o con organizaciones palestinas o internacionales que investigaron lo que ocurrió durante 2014, incluida la Cruz Roja Internacional o las Naciones Unidas», añade el investigador de B’tselem.

El resultado se puede ver en su página web con una herramienta interactiva que ofrece los datos de los y las civiles asesinadas por Israel: nombres, apellidos, edades, cómo fueron asesinados y dónde se encontraban en ese momento. La organización concluye que las autoridades israelíes son responsables de un «daño extremo» provocado a la población civil.

Captura de pantalla del proyecto multimedia de investigación de B'Tselem, disponible en www.btselem.org/2014_gaza_conflict/en/

Captura de pantalla del proyecto multimedia de investigación de B’Tselem, disponible en http://www.btselem.org/2014_gaza_conflict/en/

El juego de la impunidad

En mayo de este año B’tselem anunció que dejaba de cooperar con la Fiscalía militar israelí después de 25 años. Según apuntan, los casos enviados nunca han sido seriamente investigados, todo parecía ser «una farsa para maquillar la ocupación».

Amnistía Internacional (AI) señala también en el informe ‘ Es hora de abordar la impunidad. Dos años después de la guerra Gaza/Israel 2014’, publicado en este segundo aniversario de la operación, que el sistema de investigaciones militares de Israel «adolece de falta de independencia e imparcialidad» y sirve más bien «para proteger a los autores contra el enjuiciamiento y para afianzar la impunidad».

«En Israel falta un mecanismo para establecer la responsabilidad penal», asegura a eldiario.es Saleh Hijazi, palestino hebronita y experto de AI sobre los territorios palestinos ocupados e Israel. «No se puede hacer justicia ni en la franja de Gaza ni en Cisjordania», añade. 

Hijazi lleva años sin poder entrar en la bloqueada franja ya que ni Israel ni Egipto le facilitan el permiso necesario. Del otro lado, Amnistía Internacional cuenta con un investigador en Gaza que recoge testimonios, toma fotografías y realiza las entrevistas. «Desde la perspectiva mediática, Gaza no es un tema caliente, pero hay que destacar que la violencia israelí es un círculo vicioso», lamenta Hijazi.

Tanto B’tselem como AI han recogido en sendos informes algunos de los crímenes de guerra cometidos no solo por Israel, sino también por Hamas, cuyos ataques mataron a seis civiles israelíes. AI subraya que Hamas llevó a cabo asimismo ejecuciones sumarias contra supuestos «colaboradores» palestinos.

«Hamas aprovechó para ganar puntos matando a ‘colaboradores’, atacando a sus oponentes incluso si todavía estaban en prisión en un proceso judicial. Lo hicieron bien por venganza o para mostrar su fuerza, pero eso está fuera de la ley», afirma Hijazi.

La ocupación israelí, dice el experto de AI, afecta a la capacidad del poder judicial palestino. Con un sistema de justicia nacional palestino e israelí poco óptimos para que se haga justicia, solo queda la Corte Penal Internacional (CPI). En noviembre de 2015, cuatro organizaciones de derechos humanos palestinas (PCHR, Al-Mezan, Al-Haq y Addameer) entregaron a la fiscal jefe de la CPI, Fatou Bensouda, evidencias de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad cometidos por Israel en la operación de 2014. El «enfrentamiento jurídico» solo acaba de empezar.

«Israel no tiene un problema con Hamas»

Margen Protector se presentó al mundo como una guerra israelí contra el terrorismo de Hamas. «Pero Israel no tiene un problema con Hamas, no tiene un problema con Gaza. Tiene un problema con Palestina», dice Noura Erakat, imagen y voz del proyecto ‘Gaza in Context’ (Gaza en contexto).

La iniciativa ha sido lanzada por un grupo de académicas, académicos, activistas y artistas, la mayoría de origen palestino, entre los que se encuentra Erakat, conocida abogada y académica, activista propalestina, que participa asiduamente en medios de comunicación angloparlantes.

«Israel no ataca la franja de Gaza por los cohetes, eso está claro», asegura tajante Erakat en entrevista con eldiario.es. «Con este proyecto damos un marco firme para entender las repetitivas ofensivas contra la franja de Gaza, lejos de la versión de los principales medios que reproducen la narrativa israelí de que se trata de un tema de seguridad».

La iniciativa ofrece material didáctico para centros educativos, un recorrido histórico que contextualiza breve, pero intensamente, el conflicto árabe-israelí explicándolo como un proyecto colonial de asentamientos en Palestina.

«Para la otra parte, Israel, un proyecto así sería más fácil: empezarían con el concepto de sionismo. Con Palestina debemos comenzar muchísimos años antes», apunta Erakat. «Hemos hecho vídeos cortos, de unos 5 minutos, así la gente los puede ver incluso en un descanso para comer», añade.

Una pausa para comer y entender que las políticas israelíes, según aseguran en la iniciativa, están destinadas a alcanzar dos objetivos: obtener la máxima cantidad de tierra palestina con el mínimo número de palestinos y concentrar el máximo número de palestinos en la mínima cantidad de tierra.

«Incluso si Hamas desapareciera, la política israelí hacia el pequeño enclave costero sería ininterrumpida. Lo que Israel exige a los palestinos es que acepten la dominación israelí como un modo de vida, una incomprensible posibilidad para el ser humano cuyo primer instinto es ser libre», expone Erakat en uno de los vídeos de ‘Gaza in Context’.

En este segundo aniversario del Margen Protector, la colonización israelí del pensamiento parece haber triunfado: la población gazatí tiene asumido que su sino será sufrir una nueva guerra.

Fuente: ElDiario.es

Reflexiones de un disidente judío sobre el sionismo

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herzl_hpPor Tim Wise.

Estados Unidos se ha retirado de la Conferencia Mundial sobre Racismo, llevada a cabo en Durban, Sudáfrica. Y a pesar de que un observador cínico y con sentido histórico podría sospechar que esta decisión no hizo más que ser fiel a nuestra tradicional renuencia a enfrentar el legado del racismo a escala global, la explicación oficial es más acotada. A saber: una moción propuesta en medio de la conferencia, intentó registrar el malestar de varias delegaciones que están empujando resoluciones que condenan a Israel por su tratamiento a los palestinos, y condenando al sionismo mismo: (la ideología del nacionalismo judío que condujo a la fundación de Israel en 1948). Ya que la conferencia se apresura a una conclusión sin duda controversial, tal vez valdría la pena preguntarnos a qué se debe todo este barullo.

A pesar de que se puede discutir la afirmación hecha por algunos de que sionismo y racismo son sinónimos -especialmente dada la definición amorfa de «raza» que transforma una posición como ésa en una cuestión semántica, siempre y para siempre-, es difícil negar que el sionismo, en la práctica si no en teoría, representa al chauvinismo étnico, al etnocentrismo colonial y a la opresión nacional.

Al decir esto, puedo esperar cualquier cosa menos ser llamado hijo de Dios por muchos en la comunidad judía. Sospecho que el término que elegirá la mayoría será: «Odio por sí mismo», la típica respuesta pavloviana que se da a un judío como yo, que siendo judío, se atreve a criticar a Israel o a la ideología que subyace en su existencia como nación.

«Antisemita» será la otra etiqueta que me pondrán, a pesar del hecho de que el sionismo ha conducido a la opresión de pueblos semitas – la mayoría de los semitas palestinos-, tiene sus raíces en una profunda antipatía expresada aún por los mismos judíos. A pesar de que el sionismo se proclama a sí mismo un movimiento de gente fuerte y orgullosa, en realidad se trata de una ideología que ha rebosado de odio autoinfligido desde el principio. Realmente, los primeros sionistas creían, como premisa clave del movimiento, que los judíos éramos responsables de la opresión que habíamos soportado a través de los años, y que tal opresión era inevitable e imposible de vencer, por lo cual necesitábamos nuestro propio país.

Si no han leído las palabras de Theodor Herzl- el fundador del sionismo moderno- o de otros líderes sionistas, la mayoría de los lectores encontrará que esta afirmación es difícil de creer. Pero antes de atacarme, tal vez deberían preguntar quién dijo que el antisemitismo «es una reacción comprensible a los defectos judíos»; o que «cada país puede absorber solamente un número limitado de judíos, si no quiere tener problemas estomacales. Alemania ya tiene demasiados judíos».

Cualquiera podría inclinarse a atribuir estas frases a Adolf Hitler, ya que son merecedoras de su venenosa pluma, pero son, en realidad, comentarios hechos por Herzl y Chaim Weizmann. El primero llegó a ser presidente de Israel, y el segundo -en el momento en que hizo la segunda afirmación- jefe de la Organización Sionista Mundial. Así que en el panteón de los judíos que se odian a sí mismos parece que la crítica debería empezar por casa: por los sionistas.

Nunca, en mis días de escuela hebrea, comprendí el lazo que tenía la mayoría de mis pares, como a una máquina de diálisis, con Israel. Por un lado, nos decían que Dios había entregado la tierra a nuestra gente como parte de su convenio con Abraham. Esto lo sabíamos porque lo decían las Escrituras. Pero nunca tuvo mucho peso para mí. Después de todo, muchos cristianos -con quienes tenía una relación más que pasajera durante toda mi crianza en el sur- tenían mucho interés en señalarme que las Escrituras también decían (en su opinión) que yo me iría al infierno, a pesar de Abraham.

Como tal, aceptar el sionismo por lo que Dios dijo o dejó de decir, parecía arriesgado desde el vamos. Más aún: fue indudablemente el mismo Dios quien les dijo a los viejos hebreos que nunca usaran ropas tejidas con dos telas diferentes, y el que insistió en que quemáramos las entrañas de los animales que consumíamos en un altar, para crear un olor agradable. Siendo conocido por usar una mezcla de algodones y poliésteres libres de arrugas, y no teniendo la fortuna de destripar mis cenas e incinerar sus intestinos, hace mucho tiempo resolví reservarme el juicio sobre lo que Dios dijo o no dijo hasta el momento en que el Supremo decidiera susurrar sus deseos en mi oreja, personalmente. Las palabras del rabino no debían interferir.

Por otro lado, nos dijeron que necesitábamos una patria para prevenir otro holocausto. Sólo un Estado judío independiente podría conseguir la clase de unidad y protección que necesitaba un pueblo que había sufrido tanto, y había perdido seis millones de almas en manos del terror nazi.

Esto también me parece sospechoso. Después de todo, uno podría argumentar que si juntamos a los judíos en un solo lugar -especialmente una tierra tan pequeña como Palestina -el sueño del odio autoinfligido de los judíos se volvería realidad. Sería mucho más fácil terminar con la tarea que Hitler empezó. Es mejor, parecía entonces, y aún parece, tener fuertes comunidades judías en todo el mundo, que poner todos los huevos en la misma canasta, mejor que hacer las valijas y enfilar hacia un lugar donde ya vivía otra gente, esperando que no les cayera terriblemente mal que nosotros llegáramos y los expulsáramos de sus hogares.

En el análisis final, aceptar a Israel como un Estado judío por razones bíblicas no tiene para mí más sentido que aceptar una nación que se identifica a sí misma como cristiana o islámica, dos configuraciones que comprensiblemente llenan de miedo el corazón de cualquier judío. Y juntar a los judíos en Israel por razones de seguridad tampoco tiene sentido para mí. La única lógica del sionismo, entonces, parece ser la «lógica» cruda del poder: la del colonizador. Queríamos la tierra, y para lograrlo debíamos convertirnos en aliados de la política económica y la política exterior de Europa y de Estados Unidos. Así, aplicando presiones y golpeando con fuerza, nos hicimos de la tierra.

Casi 800.000 palestinos serían desplazados para permitir la creación de Israel; alrededor de 600.000 de ellos, de acuerdo con documentos internos de la Fuerza de Defensa Israelí, fueron expulsados por la fuerza de sus hogares. En esa época, estos palestinos, la mayoría de cuyas familias habían vivido en esa tierra durante centurias, constituían dos tercios de la población y poseían el 90% de la tierra. A pesar de que los sionistas afirmaban que Palestina era un lugar casi desierto, salvaje, antes del arribo de los judíos, anteriores colonos fueron más honestos. Como reconoció Ahad Ha’am en 1891:

«nosotros…. estamos acostumbrados a creer que Israel es un lugar casi desolado. Pero… no es así. En todo el país es difícil encontrar campos que no estén sembrados».

En realidad, la gran presencia palestina condujo a muchos sionistas a abogar abiertamente por su expulsión. El jefe del departamento de colonización de la Agencia Judía, afirmó: «no hay espacio para los dos pueblos en este país. No hay otra salida que transferir a los árabes a países vecinos, transferirlos a todos: que no quede ni una aldea, ni una tribu, nadie».

El mismo Herzl aceptó que el sionismo fue «un poco colonialista», indicando de nuevo que nosotros no estábamos descubriendo ni fundando nada. Lo estábamos tomando, y por razones que nunca aceptaríamos en otros. Como dijo Simon Peres -visto como uno de los líderes israelitas más amantes de la paz- en 1985: «la Biblia es el documento decisivo para determinar el destino de nuestra tierra». Ésta es la «esencia del fanatismo», eso es lo que hubiéramos dicho si esta afirmación la hubiese hecho un fundamentalista cristiano refiriéndose al destino de Estados Unidos, o cualquier otro país.

Es un hecho desafortunado que la mayoría de los judíos no hayan examinado los principios fundantes de esta ideología a la que adhieren. Porque si lo hicieran, podrían conmoverse al ver que tan anti-judío es verdaderamente el sionismo.. De tanto en tanto, los sionistas hasta han colaborado abiertamente con antisemitas, por razones de poder político.

Pensemos en Herzl, un hombre que creía que los judíos eran los culpables del antisemitismo y que, por lo tanto, sólo huyendo a Palestina estarían seguros. En El Estado Judío, escribió:

«Toda nación en la que viven judíos es, encubierta, o abiertamente, antisemita. … la causa inmediata es nuestra excesiva producción de intelectos mediocres, que no pueden encontrar salida hacia arriba o hacia abajo. Cuando nos hundimos, nos hacemos proletarios revolucionarios. Cuando estamos en alza, también está en alza el terrible poder de nuestra billetera».

Y hay afirmaciones como éstas: «los judíos están transportando las semillas del antisemitismo dentro de Inglaterra y ya las han introducido en Norteamérica». Si un no judío sugiriera que los judíos tienen la culpa del antisemitismo, nuestra comunidad se sentiría indignada. Pero cuando las mismas palabras vienen del padre del sionismo son aceptadas sin ningún comentario.

Aún peor: a principios del régimen de Hitler, la Federación Sionista de Alemania escribió al nuevo canciller, haciendo notar su deseo de «adaptar nuestra comunidad a estas nuevas estructuras» (es decir, a las leyes de Nuremberg que limitaban la libertad judía), ya que ellas «daban a la minoría judía… su propia vida cultural, su propia vida nacional».

Lejos de resistir el genocidio nazi , algunos sionistas colaboraron con él. Cuando los británicos concibieron un plan para permitir que miles de niños judíos alemanes entraran al Reino Unido para salvarlos del Holocausto, David Ben-Gurion, que llegaría a ser Primer Ministro israelí se resistió, explicando:

«Si yo supiera que es posible salvar a todos los niños de Alemania llevándolos a Inglaterra, y que llevándolos a Israel salvaría sólo a la mitad de ellos, elegiría la segunda alternativa».

Después, los sionistas israelíes harían alianzas otra vez con extremistas antijudíos. En la década de los setenta, Israel recibió al Primer Ministro Sudafricano John Vorster, y cultivó lazos económicos y militares con el estado del apartheid, a pesar de que Vorster había sido identificado como un colaborador nazi durante la Segunda Guerra Mundial. También Israel proveyó ayuda militar al régimen de Galtieri en Argentina, aun sabiendo que los generales fueron conocidos por proteger a exnazis en el país en el pasado, y que tenían en la mira a judíos argentinos para torturarlos y asesinarlos[1].

Realmente, el argumento de que sionismo es racismo encuentra seguidores en las afirmaciones de los mismos sionistas, muchos de los cuales han coincidido con la teoría hitleriana de que el judaísmo es una identidad racial al mismo tiempo que religiosa y cultural. En 1934, el sionista alemán Joachim Pinz, que después fue presidente del     Congreso Judío Estadounidense, afirmó:

«Queremos que la asimilación sea reemplazada con una nueva ley: la declaración de pertenencia a la nación judía y a la raza judía. Un Estado construido sobre el principio de la pureza de nación y raza sólo puede ser honrado y respetado por los judíos que declaren su pertenencia a esa nación y esa raza».

Años después, David Ben-Gurión reconoció que el líder israelí Menachem Begin podía ser tachado de racista, pero hacerlo requeriría que uno «juzgara a todo el movimiento sionista, que está fundado en el principio de una presencia puramente judía en Palestina».

 Las leyes que garantizaban privilegios especiales a los inmigrantes judíos de cualquier parte del mundo sobre los palestinos, cuyas familias había tenido la tierra durante generaciones, y las medidas tomadas para que la mayoría de la tierra fuera de posesión y uso exclusivamente judíos, no son sino dos ejemplos de legislación discriminatoria que ejemplifican el experimento sionista. Como deja en claro la Convención Internacional para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial, discriminación racista es:

«..cualquier distinción, exclusión, restricción o preferencia basada en la raza, color, descendencia, origen étnico o nacional que tenga el propósito o efecto de anular o debilitar el reconocimiento, goce o ejercicio, en un pie de igualdad, de los derechos humanos y las libertades fundamentales, en el campo político, económico, social, cultural o cualquier otro campo de la vida pública.»

Dada esta definición internacionalmente reconocida, no deberíamos sorprendernos de que, en una Conferencia Mundial sobre Racismo, algunos puedan sugerir que las políticas de nuestra gente en la tierra de Palestina se han ganado un lugar en la agenda. Por lo tanto, deberíamos aprovechar la oportunidad para comenzar un diálogo honesto, no sólo con los palestinos, sino también con nosotros mismos. Ni el chauvinismo, tan intrínseco al sionismo, ni el irónico odio por nosotros mismos que lo acompaña, son apropiados para un pueblo vital y fuerte. Así como una máquina de diálisis no sustituye un riñón saludable, el sionismo no es un sustituto adecuado para un judaísmo fuerte y saludable. Seguramente no fue para esta innoble finalidad que murieron seis millones de judíos.

 1 Se calcula en 1.500 a 2000 el número de judíos desaparecidos en la Argentina durante la dictadura de 1976-1983. N del T.

Tim Wise es un activista antiracista, escritor y conferenciante. Se le puede escribir a tjwise@mindspring.com


Título orginal: Reflections on Zionism from a Dissident Jew
Autor: Tim Wise
Origen: ZNet
Traducido por Cristina Feijóo y Lucio Salas Oroño y revisado por Carlos Carmona.

Fuente: http://www.musulmanesandaluces.org/hemeroteca/8/reflexiones.htm

La resistencia palestina es una lucha indígena y anticolonial

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Columna mensual publicada en el portal Desinformémonos.


Mujeres de Al-Araqib resistiendo la 101 demolición de su aldea. Foto Tarabut Hithabrut Mujeres de Al-Araqib resistiendo la 101ª demolición de su aldea (Foto: Tarabut Hithabrut).

La última semana de julio, una imagen poderosa se coló en mi Facebook: en ella se ve a un conjunto de mujeres beduinas, de espaldas a la cámara, enfrentando a una enorme excavadora israelí que está destruyendo sus hogares y arrasando su tierra árida.

La imagen desgraciadamente no es novedosa, especialmente en un año en que Israel ha batido el récord de demoliciones de propiedades palestinas: entre enero y junio de este año, destruyó 168 estructuras habitacionales en Cisjordania, dejando a 740 personas sin hogar. 384 de ellas son niñas y niños (más que en un año entero en toda la última década). Y si las demoliciones de poblados palestinos que Israel lleva a cabo regularmente casi nunca son noticia, menos lo son cuando se trata de una demolición…

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La última toma del camarógrafo Jaled Hamad

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Este mes de julio se recuerda el segundo aniversario del último y más brutal ataque israelí sobre la bloqueada población palestina de la Franja de Gaza. Muchos han sido los análisis, informes y reportajes gráficos para recordar la masacre de 2200 personas en 51 días (557 de ellas, niñas y niños), encerradas y bombardeadas en una de las zonas más densamente pobladas del mundo. Y para denunciar la impunidad que persiste, no sólo de esos crímenes de guerra sino también del bloqueo que continúa impidiendo la reconstrucción de la destruida Gaza y la sobrevivencia de su población. 

Entre esos muchos materiales, elegí compartir este documental de 45 minutos de Al Jazeera, realizado por el joven documentalista Alaa Aloul (que aparece al final mostrando la cámara destruida de su colega asesinado). En él podemos ver las dramáticas imágenes registradas por el camarógrafo Jaled Hamad (26) aun después de caer abatido por un…

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Cuento: La hoja de Ar Ramblah. De Ghassan Kanafani.

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GhasanNos colocaron en dos filas, a cada lado de la carretera que llevaba de Ar-Ramblah a Jerusalén. Nos obligaron a levantar los brazos, en forma de cruz, y cuando uno de los soldados judíos vio que mi madre me ponía delante de ella para protegerme con su sombra del sol de julio, me empujó violentamente hasta la mitad del camino polvoriento, haciéndome colocar las manos sobre la cabeza, y obligándome a mantener el equilibrio en una sola pierna.
Yo tenía entonces nueve años. Cuatro horas antes había presenciado la invasión de Ar-Ramblah por los soldados judíos. En mi incómoda posición, desde el medio del camino, vi cómo los soldados buscaban las joyas de las mujeres, y se las arrancaban, a las jóvenes y a las viejas.
Alunas mujeres soldados también hacían lo mismo, sólo que con mucho más entusiasmo.
Mi madre no paraba de mirarme, y lloraba silenciosamente. Tuve unas ganas tremendas de decirle que me encontraba bien, y que el sol no me molestaba tanto como ella imaginaba. 
Yo era lo único que le quedaba a mi madre; mi padre había muerto un año antes del comienzo de los ataques, y mi hermano había sido capturado cuando los judíos entraron en Ar-Ramlah.
El sol comenzaba a hacer flaquear a los viejos y a algunas mujeres. Aquí y allí se elevaron protestas desesperadas. Yo continuaba haciendo equilibrio en un solo pie, y ya empezaba a reconocer algunas caras que siempre me encontraba por las estrechas calles de Ar-Ramlah. Al mismo tiempo, sentí una cosa extraña cuando vi a una soldado judía riéndose y tirando de la barba del tío Abu Utman.
No es que fuese precisamente mi tío, pero le llamábamos tío por aprecio y por respeto. Era barbero, y hacía de modesto médico en Ar-Ramlah. Desde que lo conocimos, aprendimos a quererlo.
Estaba allí, de pie, abrazando a su hija menor, Fátima, pequeña y morena, que fijaba sus grandes ojos negros en los soldados judíos que se acercaban.
Una soldado morena preguntó:
-¿Es su hija?
Abu Utman movió la cabeza afirmativamente, en sus ojos inquietos había un extraño presentimiento. La soldado simplemente agarró su arma y le apuntó a la cabeza a Fátima, la pequeña de ojos siempre asustados. En aquel momento pasó delante de mí un soldado, al que la situación le llamó la atención. Se paró delante de mí, y así me impidió ver lo que pasó. Lo que sí oí fue el estampido de tres tiros. A continuación vi la cara de Abu Utman, transfigurada, horrorizada por la desgracia.
Miré a Fátima, cuya cabeza prendía hacia adelante, mientras un reguero de sangre escurría por su pelo, hasta caer al suelo, tórrido y polvoriento.
Un instante después, Abu Utman pasó rozándome, llevando en brazos el cadáver de Fátima, la pequeña morena, cuyos ojos asustados ya no tenían vida.
Abu Utman estaba rígido, mirando al infinito en un terrible silencio. Cuando pasó a mi lado, no me miró. Seguí con la vista sus pasos hasta la esquina, observando su espalda curvada. Me volví para mirar a su mujer, que lloraba sentada en el suelo, con la cabeza entre las manos, lanzando gemidos.
Un soldado judío llegó hasta ella y le ordenó que se levantara. La vieja ni le hizo caso, estaba desesperada.
Esta vez pude ver claramente lo que pasó. Vi con mis ojos cómo el soldado le dio una patada, y a ella, caer para atrás, con la cara ensangrentada. Vi después, claramente, cómo el soldado apoyaba el fusil en el pecho de ella y disparaba un solo tiro.
Enseguida el soldado vino hacia mí, para mandarme levantar el pie que, sin querer, yo había apoyado en el suelo. 
Lo hice rápidamente, y recibí dos cachetadas. Después, el soldado se limpió las manos, que estaban sucias de sangre, en mi camisa. Sentí un cansancio invencible, y miré nuevamente a mi madre que, con los brazos en cruz, lloraba sin hacer ruido.
Las piernas me flaqueaban, y tuve miedo de que no me sostuviesen. Deseaba locamente correr hacia mi madre y decirle que las cachetadas no me habían hecho mucho daño, que estaba bien, que no llorase.
Los pasos de Abu Utman interrumpieron mis pensamientos. Volvía a su sitio, después de haber enterrado a Fátima. Me acordé de repente de que también habían matado a su mujer, y que ahora él iba a saberlo.
Se paró antes de llegar. Me daba miedo. Podía ver sus hombros cargados, el sudor corriendo por la espalda, pero me estaba imaginando su cara: inmóvil, silenciosa, cubierta de sudor.
Abu Utman se agachó para recoger el cuerpo de su mujer a la que durante tanto tiempo yo había visto sentada en la puerta de la barbería, esperando a que terminase de comer, para volver con los platos a casa.
No tardó en pasar junto a mí, por tercera vez. Estaba sin aliento, y el sudor se pegaba a su cara cansada. 
Las personas habían dejado de llorar. Sobre los viejos y las mujeres se abatió un silencio dolorido.
Era como si los pensamientos de Abu Utman royesen a todos. Los recuerdos entrañables, las pequeñas historias que Abu Utman contaba a todos los hombres de Ar Ramblah, entre sus manos en la barbería. Todo ello constituía un mundo particular para las personas del lugar. Los recuerdos parecían meterse insistentemente en los huesos de todos.
Abu Utman siempre había sido un hombre amable y pacífico, confiado de sí mismo y de todos los demás. Empezó su vida desde cero, cuando la revolución del Monte de Fuego lo arrastró a Ar Ramblah. Lo había perdido todo, y comenzó de nuevo, como los retoños que crecían en la tierra buena de Ar Ramblah. Se ganó el cariño y el aprecio de todos. Cuando comenzó la última guerra en Palestina, lo vendió todo y compró armas, que repartió entre sus parientes, a fin de que cumpliesen con su deber en la batalla.
La barbería se transformó en polvorín, y nunca pidió nada por este sacrificio. Todo lo que quería era ser enterrado en el bonito cementerio, lleno de grandes árboles, de Ar Ramblah.
Eran estos recuerdos los que mantenían a todo el mundo en silencio, personas que empapadas de sudor, sufrían con el peso de estos pensamientos.
Miré otra vez a mi madre, que se mantenía en pie, con los brazos en alto, firme, como si no llevase ya tanto tiempo así.
Busqué a Abu Utman. Lo vi de lejos, hablando con un soldado judío, gesticulando y señalando su barbería. No tardó en ir hacia ella, y volvió con una sábana blanca, con la que cubrió el cadáver de su mujer, y caminó después hacia el cementerio.
Más tarde lo vi volver, andando pesadamente, con los brazos caídos, los hombros más cargados que nunca. Parecía mucho más viejo, cubierto de tierra y sudor, rengueando. En su chaleco el sudor se mezclaba con sangre.
Me miró como si me viese por primera vez, me miró largamente, intentando recuperar el aliento. En su mirada había muchas cosas que yo no podía entender, pero que sentía claramente. Poco a poco volvió a andar despacio, sofocado, trató de dar algunos pasos más, me miró y por fin levantó los brazos como los demás.
No nos fue dado el derecho de enterrar a Abu Utman como él deseaba, pues, cuando le llamaron para confesar lo que sabía y lo que no, oímos una terrible explosión que destruyó la casa, e hizo que el cuerpo de Abu Utman se perdiese en las ruinas.
A mi madre le contaron, mientras nos llevaban a través de las montañas hacia Jordania, que cuando Abu Utman fue a la barbería, antes de enterrar a su mujer, no trajo solamente la sábana blanca.


Ghasan Kanafani 

Ghassan Kanafani fue un escritor palestino que participó activamente en la causa palestina: fue cofundador del Frente Popular para la Liberación de Palestina y redactor en jefe del diario Al-hadaf.

El 8 de julio de 1972 fue asesinado por los servicios secretos israelíes junto a su sobrina de 12 años.

¿Cómo ser antisemita si soy marroquí judío?

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Por Hamed Enoichi.

Yo no soy antisemita, qué tontería el que lo piense. En Marruecos ha habido judíos desde hace 2.000 años, mucho antes que la llegada del islam; de hecho es la primera religión monoteísta que hubo en Marruecos. En el centro de la medina de Tetuán estaba la comunidad judía sefardí, los expulsados de España en el año 1492. Cuando en el S XIX los españoles entraron en Tetuán se quedaron flipando de que hubiera una comunidad judía que hablaba el castellano, aparte del árabe. En Tetuán está el cementerio sefardí más grande y mejor conservado, con unas 10.000 tumbas. El cementerio se divide en dos: Cementerio viejo o de Castilla (donde hay tumbas desde 1492) y el Cementerio Nuevo, de finales de S XIX hasta mediados del XX. A la tumba de Ben Gualid van judíos de todo el mundo cada año en peregrinaje y nadie les dice nada ni les tiran piedras.

Una sección del cementerio nuevo

 

Un par de tumbas de las miles que hay en el cementerio viejo o “de Castilla”

La judería está totalmente restaurada, incluso se puede ir a la sinagoga Ben Gualid. Aún conservan el nombre las calles judías, muchas de ellas son el nombre de la ciudad española de la cual fueron expulsados. Otros hacen honor a ilustres personajes, como el propio Ben Gualid, la sultana Cohen o Vidal Sefarti.

sevilla

Calle Sevilla de la judería de Tetuán

Antes del ensanche de Tetuán por fuera de la medina a manos de españoles durante el protectorado surgido a principio de S. XX, la judería, mellah, era el barrio con más habitantes de toda Tetuán. El mellah llegó a albergar dieciséis sinagogas, entre ellas las llamada Taurel, Benmalcá, Vidal Israel, Maimón, Nahón, la Pintada, o de losSerfaty. Todas ellas desaparecieron conforme sus habitantes comenzaron la emigración a Israel y fueron vendidas junto con sus viviendas a ciudadanos musulmanes, quedando solamente y como testimonio de la rica vida que albergó la judería la del rabino Isaac Bengualid.

Interior de la sinagoga Bengualid

 

 Una comunidad que lleva más de 2000 años en Marruecos, más otra sefardí de 500 años, en pocas décadas dejaron de estar. Dejaron de existir. De 300,000, o más antes de la creación de Israel, a apenas unos 5.000 en la actualidad. Todos fueron absorbidos por el proyecto sionista, muchos embaucados, demasiados pecaron de inocentes al dejar la tierra de sus ancestros.  Lo veía hasta místico, algo tan arraigado a la marroquinidad, (no se podría explicar la cultura y el folclore marroquí sin los judíos de Marruecos) de pronto no existía. Se siente el vacío, os lo aseguro.

Casa de los Cohen, en el centro del ensanche de Tetuán

Judíos escritores, artistas, políticos y revolucionarios han sido prolíficos. Recordemos a  Abraham Serfati (Casablanca, 1926 – Marrakech, 2010):

Su familia era originaria de Tánger. Era ingeniero de minas, judío y comunista activista por la liberación de Marruecos de manos de países imperialistas, lo que le conllevó a entrar en la cárcel. Más tarde, en 1970, independizado ya Marruecos, rompió con el partido Comunista y fundó Ila l-Amam (adelante) partido de extrema izquierda de orientación Marxista-Leninista que actuaba en la clandestinidad luchando contra la tiranía deHassan II, pero que fue duramente reprimido durante Los años de plomo. En 1972 fue torturado (otros asesinados) y en 1974 entró en la cárcel donde se convirtió en el decano de los presos políticos de Marruecos; y después de la liberación de Nelson Mandela, de toda África tras pasar 17 años encerrado. En 1991 salió de la cárcel en silla de ruedas, pero no pidió perdón, se le quitó la nacionalidad marroquí y se le mandó al exilio, no sin antes gritar “¡Viva la República!” delante de todos. En el año 2000, Mohamed VI, un año después de ser coronado, le permitió volver a Marruecos y le devolvió su ciudadanía. Era antisionista, luchó a favor de la creación de un estado Palestino y su partido fue el único en pedir la autodeterminación del pueblo saharaui.

Abraham Sefarti

En el fondo de mi corazón lo que más deseo es que volvieran todos los judíos de Marruecos a Marruecos. Lo que más pena me da, muchísima, es que se tuvieran que ir. Siempre he estudiado sobre ellos y me he interesado por su legado y he buscado su rastro como un hermano que busca a otro hermano que ya no está con él. Eso es lo que realmente siento. Y que la gente crea que judíos y musulmanes nunca han sabido vivir en paz. Aún hay 5.000 judíos que se quedan todo el año en Marruecos y luchan por mantener su legado milenario, como por ejemplo en el museo de Casablanca, único de su estilo en el mundo árabe. Preguntadles de dónde se sienten: 100% de Marruecos. Algunos son incluso fervientes nacionalistas. Y los que están en Israel, hablan la misma lengua que yo, su cultura es la misma que la mía, así como los vestidos folclóricos o los festejos nupciales. Van de vacaciones a Marruecos, a la que es su verdadera tierra. Van a Marruecos de peregrinación. Otros regresan para siempre. Otros sienten nostalgia por la tierra que les vio nacer, que llevan en la sangre y a la que les gustaría regresar. Aún así, por mucha estima que les tenga como hermanos desaparecidos, no puedo tener simpatía por el estado donde residen: Israel.

No puesto tener simpatía por un estado que niega la existencia a otro pueblo. Que ocupa a otro pueblo. Que masacra a otro pueblo. Que roba a otro pueblo las tierras. Que humilla al otro pueblo. Que insulta al otro pueblo. Lo siento, pero no puedo.

Los palestinos luchan por su tierra porque de ella han sido expulsados y ocupados, porque es la tierra donde han nacido sus abuelos, bisabuelos y tatarabuelos y usan esa injusticia mezclada con nacionalismo y acentuada por la religión, para luchar contra Israel y recuperar su tierra. En cambio, en Israel, muchos no han nacido nacido allí. De los que han nacido allí, muchos de sus padres no lo hicieron y sus abuelos mucho menos. La mayoría son de fuera, de Europa, de América, África… y luchan por Israel y ocupan Palestina por la cara porque en la biblia pone que esa tierra es suya. Pese a esto nadie, desde occidente, es capaz de ver que todo lo que hace Israel es por fanatismo religioso. Yo les pido a los judíos marroquíes que vayan a Marruecos para luchar por el avance y el bienestar de su verdadera tierra junto a los que han compartido existencia:  musulmanes, cristianos, árabes, bereberes, gnawas.. O a otro país que no cometa las atrocidades que comete Israel, pero teniendo claro que su  patria durante milenios ha sido Marruecos y no Palestina. Que Palestina ya es la patria de otros desde hace mucho tiempo y que no tienen porque ser cómplices del atropello sionista.

Judíos de Marruecos recién llegados a Israel

Cuando la comunidad internacional pida perdón al pueblo palestino. Cuando digan que partir su territorio en dos y darle a una minoría de recién llegados la mayoría de la tierra. Cuando digan que la creación de Israel fue y sigue siendo un atropello, entonces una gran parte de los palestinos encontrará la paz. Entonces ya se podrá negociar lo que sea. Mientras el discurso continúe siendo “Es que son ellos que no aceptan la partición” como si estuvieran obligados a aguantar y hacerlo a la fuerza, nada va a cambiar. Mientras que no se les tenga en cuenta para nada, así como fue en la creación de Israel, donde ni siquiera se les preguntó si cedían la mitad de su terreno, cómo, cuánto y por qué, no cambiará nada. Son así de pesados, qué le vamos a hacer.

De mientras, yo seguiré soñando para que los judíos de Marruecos vuelvan a la tierra de la que nunca tuvieron que irse: Su verdadera casa. Muchos dicen que fueron engañados por Israel para ir y que una vez ahí no les dejaron volver, porque el estado de Israel sólo se sostenía si llegaban olas migratorias masivas de judíos; y no es que llegaran, sino que la propia inteligencia de Israel iba a por ellos y los sacaba clandestinamente. Aunque si ahora volvieran todos de golpe junto a sus descendientes, lo más seguro es que se les vería con recelo; y no por ese supuesto odio visceral de los musulmanes hacia los judíos, que no ha existido hasta la creación de Israel, sino por miedo de que a ellos también les dividan la tierra injustamente en dos. Pero ellos no lo harían. Ellos son marroquíes. Judíos, pero Marroquíes. No les hace falta dividir nada porque ya están en su casa. La tierra en la que han convivido desde siempre con los demás.

Fuente: Negra Tinta.

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Habrán visto muchos videos sobre gente que habla varios idiomas, pero ¿qué pensarían de alguien que a pesar de no haber podido salir y viajar fuera de ‪#‎Gaza‬ habla perfectamente cinco?