Tanya Golan: la militante anarquista que rechazó unirse al ejército sionista israelí

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La masacre militar, y todo lo que conlleva esta en la región de Palestina, no responde a un fenómeno que únicamente genera cántaros de víctimas. Los métodos totalitarios de reclutamiento a las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF, en inglés) han sido procedimientos estatales que son puestos en duda por la juventud que habita en la zona palestina ocupada por Israel, que desde finales de la Gran Guerra Mundial (aproximadamente en 1921) ha tenido conflictos territoriales y políticos para lograr su autodeterminación y soberanía (incluso, ¡por la tranquilidad de sobrevivir en una zona de desastres!). Tras el “conflicto” entre la Franja de Gaza e Israel en 2009-2014, han surgido grupos de activistas y militantes que se concentran en modificar las deplorables condiciones de vida para el pueblo palestino, que se guía en la incertidumbre, el temor y la tragedia del presente inmediato.

La Unidad Ahdut/Wihda es un gran ejemplo de ello. Autodenominándose como “una organización comunista libertaria ubicada en la ocupación israelí-palestina,  que combate al capitalismo, sexismo, patriarcado, racismo y todas las formas de opresión y explotación”, se encarga de difundir el ideal libertario a través de varios textos de autores clásicos y poner en práctica diversas formas organizativas que han retomado del confederalismo del pueblo kurdo y algunas otras autonomías de Oriente Medio.

Entre sus filas, se encuentra Tanya Golan, una joven militante de 20 años que además de luchar por la defensa de la vida del pueblo palestino, se dedica a crear conciencia por el equilibrio del medio ambiente y el veganismo. En la “Declaración de Rechazo” que ha redactado Tanya como manifiesto de denuncia al obligatorio a las Fuerzas de Defensa de Israel y que traducimos más adelante, la compañera explaya su pensamiento libertario en defensa de la justicia y los derechos civiles de los palestinos, que han sido arrollados desde hace años, y que ahora, la educación de la juventud a través de las instituciones públicas, alientan a continuar la masacre contras las minorías étnicas.

Hoy es una presa por luchar del régimen israelí por oponerse a formar parte de este mecanismo de barbarie y asesinatos sistemáticos.

¡¡¡LIBERTAD INMEDIATA A TANYA GOLAN Y LOS MILITANTES LIBERTARIOS DE MEDIO ORIENTE!!!
¡¡¡PORQUE LA SOLIDARIDAD ES INTERNACIONAL!!!


*** Puedes solidarizarte compartiendo este artículo o enviando cartas y comunicados de apoyo a los siguientes correos:

bloquelibertariointernacional@gmail.com

ispaunity@gmail.com


Declaración de Rechazo

Mi nombre es Tanya Golán y tengo 20 años de edad. He decidido rechazar la reclutación a las FDI y vi un valor en hacerlo públicamente y sin tapujos.

La decisión de unirse o no al ejército israelí es una decisión política que todo el mundo debería ser capaz de hacer por su propia cuenta. Protesto contra la ley que amenaza a jóvenes y adolescentes para unirse al ejército.

No confío en la jerarquía autoritaria. El ejército es un brazo de la burguesía, el gobierno y la industria armamentística. Hay quienes se benefician del conflicto palestino-israelí y nunca dejarán de lado el control económico de Cisjordania en Occidente. Estos poderes han creado el racismo y la segregación. El gasto público en el ejército israelí (que también viene de los EE.UU.) tiende a crecer año por año a expensas de la educación, la salud y el bienestar, y sin embargo, no hay seguridad en el país -hay muchas amenazas públicas en Israel-. Supongo que, nuestro temor es explotado como una distracción para prevenir los pensamientos profundos sobre esta situación.

No se puede construir una sociedad justa en base a la injusticia. Me niego a participar en un mecanismo racista, fascista, discriminatorio y opresivo. Me niego a participar en un órgano de poder que, durante décadas, ha mantenido a millones de personas sin derechos civiles. Por otro lado, hay personas como nosotros con las que compartimos las mismas necesidades. Ellos sólo quieren vivir sus vidas. Los arrestos, detenciones administrativas, el acoso por el ejército y los colonos judíos, la esclavitud asalariada, la ausencia de bienestar -no podemos estar seguros si les damos buenas razones para luchar-.

El ejército, al igual que la escuela, es una institución que perfora la socialización. El objetivo principal de la escuela pública es integrar a la sociedad en una entidad monolítica, por lo que el principal objetivo ideológico de las FDI no es proteger a la gente, sino ser un crisol (argot israelí usado por el ejército como por las instituciones que fabrican a la gente) que mantiene el etos vivo y hace que el pueblo se pierda en sí mismo, mientras que en la realidad sólo protege a la jerarquía. Es una institución con burócratas torpes, que tienen que ver solamente con cada uno de ellos y que no tienen preocupación por el mundo real y otros sectores que trabajan en verdaderos asuntos civiles. Este tipo de estructura está educando a la fresca juventud con una manera de pensar dogmática que perpetúa la relación jerárquica entre el opresor y el oprimido. Esta parte de la vida es la etapa final para entrar en la edad adulta, que en esta parte de la tierra se juega entre el río y el océano.

Creo que la decisión de adherirse a una organización militar debe estar motivada por el deseo personal y el razonamiento. Claro que funciona, podemos tomar como ejemplo la Federación Democrática de Rojava. En un momento no tan lejano tal vez podamos aprender una o dos cosas de ellos. No tienen leyes de conscripción, pero sin embargo, poseen un porcentaje similar de reclutamiento para las YPG yYPJ como Israel lo tiene para las FDI. Si no hay deseo de proteger algo, probablemente ese algo no será protegido.

Rechazo la idea a favor de unirse al ejército: prefiero el compañerismo, hallar un sentido en la vida, la experiencia, ayudar a la comunidad. Elijo no sacrificarme por dos años enteros de abusos, humillación y opresión para nada. No voy a usar el uniforme militar; no voy a contribuir a la presión al pueblo para unirse al ejército. Rechazar la conscripción no es una cosa sencilla, de todas formas, el objetivo es NO unirse al ejército.

Por último, pero no menos importante, está la cuestión social de la justicia. El ejército y sus prácticas ponen en peligro el medio ambiente mediante el derrame de petróleo y aguas residuales; el derroche de armas y material de guerra lanzándolo al mar; la actividad militar en curso pone en peligro el equilibrio de la flora y la fauna. Todo lo anterior sucede sin la menor rendición de cuentas, tal y como el ejército hace con el gasto público.
Alzar la voz, en cualquier situación es de gran ayuda. Invito a todos los que tiene una voz para alzarla conmigo.
Evidentemente, las cosas malas suceden cuando la gente buena no hace algo.

Tanya Golan

Fuente: Acracia.

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