El relato de una brigadista venezolana en Gaza

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Brigadista internacionalista Valeria Cortés

Brigadista internacionalista Valeria Cortés

Entrevista a Valeria Cortés de María Fernández.

Valeria Cortés es una activista y brigadista internacional que ha pasado dos años y medio en Gaza, siendo testigo de las atrocidades que comete a diario Israel contra los casi dos millones de palestinos retenidos en la franja, un lugar que ella define como un “campo de concentración”. Cortés tiene nacionalidad venezolana, argentina y española. Su familia es de origen español, sus abuelos emigraron durante la Guerra Civil a Argentina, donde sus padres se conocieron, y de donde tuvieron que huir, una vez más, a Venezuela. Se confiesa indignada ante la manipulación de los medios de comunicación sobre la situación en Gaza, al igual que con Venezuela, y narra con estupor, emoción y rabia, los duros episodios que ha vivido en la franja.

Has regresado a España hace unas semanas, tras haber estado en Gaza desde 2013. ¿Qué te llevó a ir allí como brigadista?

El interés primordial es la colaboración entre pueblos, es una misma lucha. El problema en Palestina no es religioso sino de imperialismo y ocupación, y es algo que hemos vivido en carne propia en América Latina. Lo que pretendemos es que no se vea como un problema local o regional, sino una lucha internacional. La misma lucha que estamos dando en Venezuela por ser libres, la están librando los palestinos, aunque en condiciones diferentes. Palestina es un símbolo de resistencia para los pueblos que luchan contra la opresión. Se trata de un mismo combate, sin fronteras, es una lucha de los pobres del mundo, de los oprimidos, contra ese 1% de la población que están acabando con el futuro del planeta y de la humanidad.

Has sido testigo de los cruentos ataques del verano de 2014, que se saldaron con más de 2.000 palestinos muertos y más de 11.000 heridos. ¿Qué es lo que más recuerdas de aquellos días?

Se me quedaron grabadas dos cosas: primero, la gran fortaleza del pueblo palestino y especialmente de la mujer palestina, como aspecto positivo en medio de la masacre, y es que los palestinos están dispuestos a luchar hasta vencer. La mujer palestina es valiente aunque su pozo de dolor no tenga fondo porque ve morir a sus hijos hasta 3 veces. Digo 3 porque los matan 3 veces; primero lo hacen físicamente, luego, lo hacen al negarles cualquier tipo de justicia, y llegan al tercer crimen, que es la calumnia, y es que los medios de comunicación convierten al verdugo en víctima y a la víctima en verdugo. Lo segundo que se me quedó grabado, en el lado negativo, es la tremenda cobardía del ocupante, que no está luchando por su tierra como hacen los palestinos. He visto cómo bombardeaban hospitales, escuelas de la ONU donde había niños que se refugiaban de los bombardeos en las calles, y nunca olvidaré los cuerpos de esos niños en las morgues. Está claro que todos podemos ser víctimas de un crimen, pero cuando nos ocurre, tenemos una justicia que nos respalda, y los palestinos no. Ellos entierran a sus muertos ante un inmenso silencio político y sin esperanza de que se haga justicia porque Israel tiene impunidad total. Yo creo que en Palestina se juega el destino de la humanidad porque si hay un sitio donde está bien definido el bien y el mal, la cobardía y la valentía, lo mejor y lo peor de la humanidad, es en Gaza. He visto a soldados israelís asesinar a agricultores que sólo querían cultivar sus tierras, he visto barcos que atacaban a los pescadores que sólo buscaban alimento para un campo de concentración donde hay casi 2 millones de personas sitiadas. Lo terrible y lo hermoso de la humanidad, lo he visto en Gaza.

¿Por qué crees que la comunidad internacional mira hacia otro lado e incluso respalda abiertamente a Israel?

Israel no sobreviviría sin el capitalismo. Aunque suene a cliché es cierto… y no existiría sin el imperialismo; es una entidad ocupante y colonial, y lamentablemente, la humanidad ya ha vivido casos similares. Israel no es un estado, es una entidad artificial. Yo conozco a palestinos más ancianos que Israel, y es que es una base militar europea y estadounidense en territorio palestino. Si todos los gobiernos boicotearan a Israel, diplomática y económicamente, Israel no existiría, pero forma parte de este sistema inhumano y capitalista al que sólo le importa el lucro de los más poderosos a costa de la población. Ese capitalismo feroz alcanza su máxima expresión en la ocupación israelí sobre Palestina. Es difícil imaginar la brutalidad del ocupante y la soledad en la que se encuentra Palestina, rodeada de países con gobiernos que consienten la invasión sionista y el sistema capitalista mundial. Por eso, digo que es un sistema enfermo engendrado por una entidad psicópata como es Israel, que no tiene ninguna identificación con la tierra que ocupa. No tienen nada que ver con los judíos, que incluso explican que Israel está haciendo un daño terrible a la religión judía. Israel es un estado racista que utiliza el judaísmo como excusa para oprimir a un pueblo. ¿Alguien piensa que puede existir un país sólo para cristianos, o un país sólo para blancos, o sólo para ateos? Eso ya es una actitud de apartheid y segregacionista, y además, ellos ni siquiera son judíos, son personas a las que se les ofrece un territorio, una casa y armamento a cambio de colonizar una tierra que no es suya, porque los que viven allí tienen doble o triple nacionalidad. Una encuesta reveló que el 30% de los que se llaman israelíes querían emigrar porque no se sienten, ni lo son. En la Palestina histórica vivían en total paz judíos, musulmanes, cristianos, ateos… Por tanto, eso es lo que se querría ahora, un solo estado, llamado Palestina, que sea secular, y en el que todas las religiones puedan convivir.

Hay extranjeros que no sólo encuentran dificultades para entrar sino también para salir, e incluso algunos ni siquiera han podido salir. ¿Has tenido esas dificultades para entrar y salir de Gaza?

Salir es tremendamente difícil; es un campo de concentración incluso para los extranjeros que están allí, que desde hace un año y medio ya no pueden entrar por Rafah. Yo tuve que salir por el cruce de Rafah, que está controlado por Egipto y que a veces permanece cerrado durante meses; incluso ha llegado a morir gente que esperaba poder salir para someterse a un tratamiento médico. Egipto le ha dejado elegir a Israel qué extranjeros entran y cuáles no, e Israel no permite la entrada de activistas y brigadistas a la franja de Gaza. Además, las condiciones para entrar y salir con terribles, es una humillación constante. En el cruce de Rafah, a los palestinos se les lleva como deportados, y lo sé porque viajé con ellos. Allí les retienen el pasaporte y hasta que no están montados en un avión en el aeropuerto de El Cairo, no se les entrega su pasaporte. Ni siquiera hacen el recorrido que todos hacemos en los aeropuertos, sino que son custodiados en todo momento por la policía, que es quien lleva sus pasaportes. Es una situación en la que la realidad supera a la ficción, porque aunque quisiéramos inventar algo más dramático para Palestina, sería imposible.

Jaldía Abubraka, española de origen palestino y miembro de Unidad Popular-Izquierda Unida (UP-IU), estuvo retenida 4 meses en Gaza, y consiguió volver gracias a la presión desde España. Ella definió Gaza como la mayor cárcel al aire libre del mundo.

Es un campo de concentración, y es peor que una cárcel, porque las cárceles no son bombardeadas a diario y Gaza sí. Allí están retenidas a casi dos millones de personas en condiciones inhumanas, con el mayor desempleo del mundo, muchísimos casos de cáncer en niños, que además son cánceres atípicos. Yo tuve la desgracia de visitar hospitales, hablar con médicos y pacientes, y los testimonios son terribles. Había una madre cuyo hijo tenía un cáncer muy extraño de garganta, y con 8 años ya había vivido tres de las grandes masacres que han sufrido los palestinos. Masacres como la de 2014 llaman la atención de los medios de comunicación por su magnitud, pero esto es un genocidio rutinario. El pasado 12 de marzo, desde la cobarde distancia, bombardearon una humilde casa, mejor dicho, un humilde cuarto donde dormían 6 niños con su madre. Murieron dos: una niña de 3 años y un niño 10. Cuento esto porque entre tantas cifras, quiero rescatar la parte humana, cuando el padre de ese niño me enseñó su impoluto cuaderno escolar y me dijo que la profesora le había dicho que tendría un gran futuro. Ese futuro fue destruido por una bomba de una tonelada, que además de acabar con dos vidas, dejó al resto de hermanos con un miedo que les impide dormir. Estamos hablando de un drama humano, con nombre y apellidos, y sueños destruidos.

¿Cuál es la labor de un brigadista en la franja de Gaza?

Sobre todo, somos testigos de una masacre. No podemos proteger a los palestinos porque estábamos con ellos en los hospitales, y los bombardearon igualmente. Si a Israel no le apetece, no dispara, pero si quiere, o hace aunque haya 100 o 200 extranjeros. Lo importante aquí es ser testigo y dar difusión a lo que está ocurriendo. Nosotros no podemos ser guardaespaldas, vamos allí como hermanos a presenciar, denunciar y darles voz a los que no la tienen. Recuerdo que, en mitad de un bombardeo, una mujer gazatí me pidió que contara lo que estaba viendo y me dijo: “Por favor, nos están matando como a perros y si fuéramos, habría una mayor reacción internacional. Después de haber estado dos años y medio sin salir de Gaza, se me sigue haciendo raro sentarme en una terraza y ver a la gente pasar. Tengo claro que no podemos seguir esperando a que los gobiernos hagan algo, tenemos que ser los pueblos porque hoy son ellos, pero mañana podemos ser nosotros. La indiferencia mata. Si nuestros pueblos estuviesen en las condiciones en las que está el pueblo palestino, querríamos solidaridad internacional porque lo peor es la soledad. Yo quisiera que quien lea esto, convierta su indignación en acción porque hay que parar estos asesinatos ya.

¿Cómo ves el futuro próximo de los palestinos?

Eso depende de nosotros, de los pueblos, porque depende de nosotros presionar a nuestros gobiernos e incluso luchar por tener gobiernos más humanos y justos. Los gobiernos deberían boicotear a Israel, romper las relaciones diplomáticas. Veo la situación muy difícil porque los organismos internacionales, como la ONU, que deberían estar llamados a defender los Derechos Humanos, lo que hacen es darle más tiempo a Israel para que prolongue la ocupación. Yo soy optimista en cuanto a la resistencia de los pueblos, tarde o temprano, Palestina será libre, pero lamentablemente, está costando y costará, más sangre inocente. Al menos que el pueblo se levante, no sólo por Palestina, sino por sus propios derechos, será difícil avanzar. Si todos los gobiernos del mundo hicieran lo que algunos gobiernos de América Latina, como Bolivia, Ecuador o Venezuela, y cortaran sus relaciones con Israel, no seguiría muriendo gente. Quiero insistir en que los niños y las mujeres no son daños colaterales, porque Israel tiene la tecnología militar para matar a quien quiera, son objetivos militares, y esto no lo digo yo, lo dicen las cifras. Asesinan mujeres, niños y jóvenes porque son objetivos militares, los bombardeos a hospitales, a escuelas de la ONU, a casas particulares, están planificados y son rutinarios.

Decías que la ONU le está dando tiempo a Israel para que prolongue la ocupación. ¿Qué debería hacer este organismo internacional?

Lamentablemente, la ONU es un instrumento imperialista, y eso lo demuestra su práctica. Se aprueba una resolución contra Irak, e Irak es invadido y devastado. Contra Israel hay casi 500 resoluciones que son quedan muy bonitas sobre el papel, pero luego no hay ni la más mínima presión a Israel, es letra muerta sobre papel mojado. Es una burla hacia la humanidad entera porque Palestina sólo cuenta con los pueblos del mundo, por eso, quiero hacer un llamamiento para que la gente se conciencie de lo que está ocurriendo y actúe. Hay que impulsar el boicot a Israel (N. de la R.: BDS – Boicot, Desinversión y Sanciones), movilizarse en las calles y tratar de presionar a los gobiernos. Europa se llena la boca hablando de democracia, cuando ha sido la gran saqueadora de los recursos naturales del planeta junto con EEUU. América Latina y África no somos países subdesarrollados sino países super- explotados, y encima tienen indignidad de darnos lecciones de democracia. Los gobiernos de Europa y EEUU son ladrones y genocidas, y encima se atreven a dar lecciones a América Latina y África sobre cómo vivir y actuar.

Fuente: Diario Crítico.

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