Archivo de la categoría: Uncategorized

La comunidad judía chilena en los ’70

Estándar

memoria

En Latinoamérica tres fueron los principales países que, producto de la Segunda Guerra Mundial, acogieron a los judíos provenientes de Europa. Estos fueron Argentina, Brasil y Chile.

La llegada de los inmigrantes no fue fácil. Muchos de ellos arribaron al continente con nada más que con la ropa que usaban. Había incertidumbre. Había temores. El futuro se les presentaba completamente incierto.

Entonces, muy pocos identificaban el territorio latinoamericano, sus fronteras, sus riquezas, su historia.

Para asentarse en esta tierra, algunos debieron negar su procedencia, modificar sus nombres y apellidos. Incluso debieron viajar de puerto en puerto a la espera de que los países aprobaran su llegada. En el intento algunos fallecieron otros, optaron por el suicidio.

La familia materna de la periodista y traductora Maxine Lowy llegó a Argentina. Posteriormente, su madre viajó a Estados Unidos donde finalmente contrajo matrimonio con un botánico también  de familia proveniente de Hungría.

Maxine, en cambio, motivada por los procesos sociales y de elaboración de las historias nacionales recientes que se estaban efectuando en Latinoamérica, llegó a Chile en 1990.

Entonces, se interrogó: ¿cómo la comunidad judía había vivido el gobierno de la Unidad Popular y cómo, posteriormente, se había enfrentado al régimen autoritario y de tortura de Augusto Pinochet?

Esta pregunta originó un largo proceso que finalmente la llevó a realizar el libro Memoria latente. Una comunidad enfrentada por el desafío de los Derechos Humanos en Chile (LOM Ediciones), texto que a través de una serie de testimonios reconstruye la historia de la comunidad judía en Chile entre el período de la UP y la dictadura cívico- militar.

“Sentí que había una desasociación de la historia propia y de lo que había pasado en el país. Entonces, siempre quise entender de dónde venía esa desconexión. A la vez me fui dando cuenta de que ser judío y ser judío de izquierda en Chile en sí tiene su propio desafío. Es complejo manejarse tanto en el medio institucional judío como en el medio no judío. Hay percepciones de ambos lados que es difícil manejar”, comenta la autora.

De la Unidad Popular a la dictadura

El surgimiento de la Unidad Popular despertó en la comunidad judía en Chile las aprensiones que habían nacido durante la persecución nazi y el régimen de Stalin en la URSS.

“Para los judíos de Chile, dos años de la historia contemporánea del país -1970 y 1973- acentuaron las diferencias con las que llegaron a Chile (…) La sociedad en general, estaba polarizada y los judíos no fueron una excepción. Pero la condición judía agregaba un elemento más, inexistente entre los demás chilenos: el antiguo y latente temor al totalitarismo”, escribe Lowy en Memoria Latente. 

“Hubo una histeria colectiva. Los judíos nacidos aquí sencillamente vieron amenazados su patrimonio, pensaban que les iban a quitar todo: la casa, el auto, el gato”, narra uno de los testimonios presentes en el texto.

Frente a ello, la comunidad se dividió: algunos optaron por una posición neutral, otros respaldaron la nueva administración, mientras que unos terceros, identificados con el mensaje de Allende, apoyaron el proyecto de la UP.

“Anterior al 73, la comunidad judía en Chile se identificaba con corrientes bastante moderadas. Más bien era  atraído al Partido Radical. Fue en la época de la UP donde hubo esta gran división de la sociedad chilena y la comunidad judía no era ajena de eso. Ahora, en el caso de la comunidad judía, la UP hizo aflorar las corrientes de inseguridad que asociaba el socialismo de Allende con Stalin, con persecuciones stalinistas cuando en realidad Allende había comprobado que era amigo de la comunidad”, explica Lowy.

Bajo el régimen de Pinochet, el sector conservador  que veía con mayor recelo el proyecto popular, entabló una serie de formalidades con las autoridades de la Junta Militar. De esta forma, a través de cartas, publicaciones en medios de comunicación e invitaciones, los miembros de las agrupaciones sionistas convidaron a los golpistas a sus actividades. Era una forma de diplomacia. “Hubo una radicalización de la comunidad judía hacia la derecha en el aspecto público, hacia la presencia y postura pública”, comenta la autora.

Al respecto, Lowy declara: “Con el apoyo institucional judío hacia los golpistas se instauró en el imaginario chileno que los judíos somos todos de derecha y se nubló toda la historia que vino antes y la alta participación de la comunidad judía en la UP”.

Sin embargo, desde la otra vereda, también hubo un grupo, no menor, que se instauró en la resistencia, y sufrió los efectos de la represión.

“Es muy importante resaltar que en la sociedad chilena habían judíos de ambos lados. Muchas personas estaban en la resistencia y en organizaciones de defensa a los Derechos Humanos, por ejemplo, en la Vicaría de la Solidaridad”, subraya la investigadora.

El libro también da cuenta de gestos de reencuentro comunitario en años recientes en actos de homenaje a víctimas de origen judío.

Un ejercicio de memoria

“Nos torturaban (…). Me preguntaban cosas que yo no sabía. Me preguntaban también por nombres del PC. Como entre pregunta y respuesta venía la corriente eléctrica, evidentemente dije cualquier cosa”.

Este fragmento es parte del relato de un empresario con simpatías socialistas que fue detenido junto a su hermano el día jueves 22 de julio de 1976. “Alguien tiene que haber dicho algo de nosotros. Pero uno no puede guardar rencor ni animosidad si alguien lo delata”, dice el testimonio.

Sus palabras son unas de las cuantas voces presentes en Memoria Latente.

Otro de los testimonios declara: “Fue muy muy fuerte. Esa vez detuvieron a mi esposa que estaba embarazada de siete meses. De hecho,  mi hijo nació preso”.

De esta manera, Lowy elucubra un tejido de diversos testimonios de detenidos judíos bajo dictadura. A la vez, interpone las interrogantes sobre qué es ser judío, cómo de generación en generación los relatos fueron conservados por los familiares y cómo, a través del tiempo, la historia de la comunidad judía en dictadura se disolvió hasta, muchas veces, confundirse.

Actualmente, existen cerca de 200 nombres de detenidos judíos durante el régimen impuesto luego del golpe de Estado. En tanto, la lista de ejecutados políticos y detenidos desaparecidos alcanza a las 20 personas.

Frente a ello, Lowy  recalca: “Lo importante, que también sugiero en el título del libro, tiene que ver con plantear un tema moral”.

Imagen: Libro Memoria latente. Una comunidad enfrentada por el desafío de los derechos humanos en Chile.

Publicado en RadioUChile

Fuente: Nodal Cultura.

Trump, Israel, Palestina y el fatalismo ilustrado

Estándar

Danza y fuerza femenina en Palestina

Estándar

Danza Dabke palestina realizado por las chicas del Colegio Rabab Al Guardiya de Beit Hanina, Jerusalén.

 

Vía Mohammed Matter.

La gran aventura del Centro Alternativo de Información

Estándar

Avanza en Israel proyecto para legalizar territorio ocupado de Cisjordania

Estándar
amona

Amona. Foto: Haaretz.

En comité, el gobierno israelí aprobó este domingo por unanimidad un proyecto de ley para legalizar de forma retroactiva los «outpost» o asentamientos temporales en el territorio ocupado de Cisjordania, hasta ahora ilegales según la legislación israelí. El debate en el Parlamento tendrá una primera lectura este miércoles.

«El estado de Israel inició hoy un proceso histórico de la regulación de los asentamientos en Judea y Samaria (N de la R.: denominación del régimen israelí para Cisjordania)», señaló el ministro del gabinete Naftalí Bennett, jefe de la organización procolonia Hogar Judío.

Los «outpost» son las construcciones temporales levantadas en propiedades palestinas que suelen preceder al establecimiento de un asentamiento y que, además de ser ilegales para la comunidad internacional, lo son también en la normativa israelí porque carecen de permisos.

El primer ministro Benjamín Netanyahu, reticente a la legislación, había pedido aplazar la votación hasta que el Tribunal Supremo se pronuncie sobre la prórroga de siete meses que la Fiscalía solicitó el 1 de noviembre para ejecutar el desalojo del «outpost» de Amona que, por orden judicial, tendría que ser evacuado antes del 25 de diciembre.

Según el diario israelí Haaretz, el fiscal general había advertido que la votación sobre ese proyecto de ley antes de que el tribunal emitiera su dictamen podría «perjudicar significativamente» la concesión de la prórroga.

Incluso, la aprobación del llamado «proyecto de formalización» confrontó a Netanyahu con el presidente del derechista partido Habait Haiehudí (Hogar Judío) y el ministro de Educación Naftalí Bennett.

Sin embargo, la presión de sus socios de gobierno ha llevado a incluir finalmente el proyecto, que, de aprobarse en el Parlamento, evitaría la evacuación de Amona y reconocería otras colonias similares actualmente ilegales para Israel.

Amona, donde viven 40 familias, fue construido sobre tierras de propiedad privada de palestinos, quienes solicitaron con éxito ante tribunales israelíes la remoción del asentamiento.

De acuerdo a la ONU, hay alrededor de cien «outpost», que se suman a los 150 asentamientos, todos ellos contrarios al derecho internacional.

«Esta aprobación revela que Israel ha asumido el papel de legislador en Cisjordania y pone en evidencia su intención de anexionarla sin asumir los derechos civiles de sus residentes», expresó en un comunicado la ONG israelí Yesh Din, que denuncia las prácticas de apoderamiento de las tierras.

Esta organización considera que es una propuesta «discriminatoria y autoriza la explotación y confiscación de la capacidad de los propietarios palestinos de hacer uso de sus tierras, al negarles el derecho de apelar», señaló el texto reproducido por la agencia de noticias EFE.

Hoy (13 de noviembre), en declaraciones tomadas por el diario israelí, Netanyahu dijo que «examinaremos la posibilidad de evacuarlos con responsabilidad. No hay nadie que se preocupe por el asentamiento más que nosotros».

También en la reunión del gabinete, el premier israelí le pidió a todos los ministros y legisladores que esperen hasta que la nueva administración liderada por el presidente electo Donald Trump asuma el cargo antes de expresar sus opiniones sobre posibles cambios en las políticas.

Netanyahu instó a los ministros a «trabajar con ellos para formular políticas a través de los canales aceptados y discretos y no a través de entrevistas a los medios de comunicación».

Fuente: Ámbito.

El pillaje del patrimonio cultural palestino

Estándar
Maqueta del edificio del “Campus Nacional de Arqueología” que albergara las oficinas de la Autoridad de Antigüedades, almacenes que darán cabida a dos millones de artículos, laboratorios, una biblioteca y un magnífico espacios de exposición (fotografiá: Israel Archeological Authority).

Maqueta del edificio del “Campus Nacional de Arqueología” que albergará las oficinas de la Autoridad de Antigüedades, almacenes que darán cabida a dos millones de artículos, laboratorios, una biblioteca y un magnífico espacios de exposición (Foto: Israel Archeological Authority).

Por Sergio Yahni.

La construcción de un nuevo “Campus Nacional de Arqueología”, diseñado por los arquitectos Irit Kohavi y Moshe Safdie todavía está en curso, y continuará por al menos otros 14 meses. La idea de construir este campus, que se encuentra en las cercanías del Museo de Israel y el Museo de la Biblia, surgió tras los Acuerdos de Oslo con el objetivo de transferir las colecciones del Museo Rockefeller de arqueología, situado en Jerusalén Oriental.

Se trata de un proyecto que no ha tenido un impacto internacional, pero que claramente contradice convenios internacionales que tienen como objetivo prevenir el saqueo de la riqueza cultural de una región ocupada militarmente.

El museo Rockefeller de arqueología fue establecido durante el Mandato Británico de Palestina. Contiene una gran colección de piezas arqueológicas desenterradas en las excavaciones llevadas a cabo entre los años 1920 y 1967.

Este museo se estableció como parte de una política británica de exponer en sus países de origen hallazgos arqueológicos que se consideraban parte del patrimonio nacional. Anteriormente estos hallazgos hubieran sido “exportados” a la metrópolis.

Esta idea ya se había llevado a la práctica en otras colonias del Imperio Británico donde se abrían centros dedicados a la actividad arqueológica que incluían oficinas para el Departamento de Antigüedades, salas de almacenamiento y un museo para exponer las piezas.

Interior del Museo Rockefeller en Jerusalén Oriental. El edificio construido por por Austen Harrison fue iniciativa del Mandato Británico de Palestina con el objetivo de crear un patrimonio nacional arqueológico del país (fotografiá: Wikipedia)

Interior del Museo Rockefeller en Jerusalén Oriental. El edificio construido por por Austen Harrison fue iniciativa del Mandato Británico de Palestina con el objetivo de crear un patrimonio nacional arqueológico del país (Foto: Wikipedia)

El museo adquirió su nombre cuando en 1925 John D. Rockefeller Jr. accedió a donar dos millones de dólares para el proyecto a pedido de James Henry Breasted, fundador y director del Instituto Oriental de la Universidad de Chicago.

Tras los acuerdos de cese de fuego jordano-israelíes de 1949, el museo Rockefeller pasó a poder del Reino de Jordania. 39 años más tarde, en julio del 1988, cuando el gobierno jordano renunció a sus demandas territoriales en Cisjordania, este tendría que convertirse en parte del patrimonio cultural del Estado palestino y, por lo tanto, estaría protegido por convenios internacionales de los cuales Israel es parte.

Como parte de un territorio ocupado, esta riqueza cultural debería estar protegida por los Convenios de Ginebra, la Convención de La Haya para la Protección de los Bienes Culturales en caso de Conflicto Armado, por Convención sobre las Medidas que Deben Adoptarse para Prohibir e Impedir la Importación, la Exportación y la Transferencia de Propiedad Ilícitas de Bienes Culturales y otros convenios internacionales que tienen como objetivo evitar el pillaje de bienes culturales durante conflictos armados o en situaciones de ocupación militar.

Pero tras la ocupación de la ciudad en 1967 y su anexión en 1980 Israel, ignoró estas múltiples protecciones transfiriendo la administración del museo y sus colecciones a la Autoridad de Antigüedades de Israel transformándolo en una institución israelí más.

La construcción del “Campus Nacional de Arqueología” Israel forma parte de un proceso de vaciamiento de los valores culturales de Jerusalén Oriental, que desde la ocupación fueron confiscados, clausurados, o que simplemente se dejaron decaer en desuso.

El nuevo predio en construcción sera un edificio de 35 mil metros cuadrados que se extenderá en nueve plantas y costada 400 Millones de dólares norteamericanos. Este edificio albergara las oficinas de la Autoridad de Antigüedades, almacenes que darán cabida a dos millones de artículos, laboratorios, una biblioteca y un magnífico espacios de exposición.

Hava Katz, doctora en arqueología y conservadora jefe de las exposiciones, ha dicho al periódico Haaretz que el cielo raso de la plaza de entrada tendrá un número de mosaicos bizantinos “que estaban en edificios o espacios públicos y parte de ellos serán expuestos por primera vez”. Uno de estos los mosaicos, que se encontraba en las bodegas del Museo Rockefeller cubría el cielo raso de en una capilla bizantina de Beit She’an que fue excavada durante el Mandato Británico por el arqueólogo Michael Avi-Yonah. Katz cuenta que este mosaico trae imágenes de la vendimia, de animales de pastoreo y de caza. Dentro del edificio habrá un espacio de exposiciones con techo transparente.

Sin duda el nuevo “Campus Nacional de Arqueología” es un proyecto ambicioso pero no es seguro que pueda competir con una joya arquitectónica tal como es el edificio del Museo Rockfeller, que fue diseñado por Austen Harrison. Por otro lado, este proyecto, que no fue detectado por el radar de la UNESCO representa un peligro más a las riquezas culturales palestinas y confirma la “”necesidad urgente de llevar a cabo la misión de monitoreo reactivo” por parte de la institución internacional.

Sí, por supuesto, la palabra ‘sionista’ es una acusación

Estándar

houses-of-parliament-2

Por Asa Winstanley.

Un informe de una comisión de investigación de la Cámara de los Comunes de Reino Unido publicado el fin de semana pasado contenía un ataque sin precedentes contra la libertad de expresión en dicho país. A pesar de esto, los medios de comunicación utilizaron simplemente el informe como pienso en su permanente y obsesiva campaña contra el líder del Partido Laborista Jeremy Corbyn. De esta forma, el aspecto más preocupante del informe fue ocultado.

El informe recomienda que, en algunas circunstancias, el uso de la palabra “sionista” en un contexto crítico podría ser tratada como un delito penal de acuerdo con la legislación sobre delitos de odio. El informe admite que tres cuartas partes de los incidentes antisemitas documentados proceden de fuentes de extrema derecha y, sin embargo, de forma sorprendente, ignora casi por completo el antisemitismo de extrema derecha. En cambio, el documento se centra en dos objetivos principales: Corbyn y la presidenta de la Unión Nacional de Estudiantes, Malia Bouattia. Esto demuestra bien a las claras el enfoque partidista y lamentable adoptado por la comisión, dominada por los conservadores.

En una declaraciones realizadas el pasado domingo, Corbyn dijo que la comisión no supo examinar la lucha contra el antisemitismo en otros partidos políticos. “Politizar el antisemitismo —o utilizarlo como arma arrojadiza en las controversias entre y dentro de los partidos políticos— hace un flaco servicio a la lucha contra esta lacra”, insistió.

Lo que pocos parecen criticar es el intento todavía más preocupante de la comisión para ilegalizar, más o menos, la crítica del sionismo en Gran Bretaña. “A los efectos de las investigaciones penales o disciplinarias —dice el informe—, el uso de las palabras ‘sionista’ o ‘Sión’ en un contexto acusatorio o abusivo debería ser considerado como inflamatorio y potencialmente antisemita”.

En el transcurso de 2016, se ha producido una caza de brujas y un pánico moral sobre el “antisemitismo” que, supuestamente, está devorando al Partido Laborista. Aunque los laboristas y la izquierda, en general, no son evidentemente inmunes a la triste realidad del antisemitismo, todas las evidencias empíricas disponibles muestran que el nivel de racismo antisemita en el partido es, de hecho, de una magnitud inferior al existente en la sociedad en general.

Y, sin embargo, la falsa y totalmente inventada historia sobre el “antisemitismo en el Partido Laborista” ha aguantado, pues ha sido muy útil como herramienta para golpear a los líderes del ala izquierda del Partido Laborista. Una herramienta que ha sido utilizada tanto por la derecha del Partido Laborista y los grupos de presión proisraelíes, como por sus respectivos aliados en los medios de comunicación.

Por todo ello, se ha producido un cierto debate sobre el sionismo, lo que significa y las diferencias entre antisionismo y antisemitismo. Incluso algunas figuras influyentes de la izquierda pro-Corbyn han caído en la trampa de decir que deberíamos “dejar de hablar” del sionismo.

Yo creo, por el contrario, que con el fin de identificar correctamente el problema de la injusticia en Palestina, debemos señalar cuál es su causa. Y esta es la ideología fundacional del estado de Israel: el sionismo.

Los autores del informe de la comisión de investigación sostienen que deberíamos criticar al “gobierno israelí” en lugar del sionismo, pero eso no tiene en cuenta los problemas más profundos de la ocupación de Palestina. Sugiere que el problema solo se centra en el actual gobierno ultraderechista de Israel.

Pero lo cierto es que los gobiernos de la izquierda israelí han sido igualmente hostiles a los derechos palestinos, si no más. La Nakba, la ocupación de Cisjordania y la Franja de Gaza en 1967 y la génesis y las mayores expansiones de los asentamientos ilegales han sido todos hechos que han tenido lugar con gobiernos de la izquierda sionista (el Partido Laborista israelí o sus descendientes ideológicos).

Como dijo Ben White en abril, en este debate se ha perdido de vista la realidad histórica y contemporánea de lo que significa el sionismo para los palestinos, que son las principales víctimas de los crímenes de guerra y la opresión de Israel.

El sionismo es la ideología fundacional del estado de Israel. Como me dijo hace poco Jonathan Rosenhead, activista y profesor de la Escuela de Economía de Londres, el sionismo ha causado graves injusticias al pueblo palestino y, en ese sentido, el uso de la palabra “sionista” es, ciertamente, una acusación.

Sí, sionistas, os acusamos de apoyar una ideología opresora.

El sionismo es una ideología violenta y sus seguidores, los sionistas, planificaron y llevaron a cabo la limpieza étnica de 750.000 palestinos, que fue el hecho fundamental de la creación del estado de Israel entre 1947 y 1948, conmemorado por los palestinos de todo el mundo como la Nakba o “Catástrofe”.

El sionismo es una ideología racista que niega a los refugiados palestinos y a sus descendientes su derecho humano y legal fundamental al retorno a sus hogares, solo por el hecho de que no son judíos.

El sionismo es una ideología colonialista que hoy todavía sigue construyendo asentamientos exclusivamente judíos en tierras palestinas confiscadas violentamente en la Cisjordania ocupada.

El sionismo es una ideología segregacionista, de apartheid, que niega el voto y los derechos humanos fundamentales a 4,5 millones de palestinos de Cisjordania y la Franja de Gaza, y trata a los palestinos de Israel (que representan aproximadamente una quinta parte de la población) como ciudadanos de segunda o tercera clase que no son tratados como iguales ante la ley israelí, sus políticas y sus prácticas.

Los intentos draconianos de gentes como los miembros de la comisión de investigación de la Cámara de los Comunes de erradicar con leyes toda crítica de Israel como esta no van a funcionar nunca. No se puede suprimir la crítica de una ideología política injusta.

Es cierto que gentes de la extrema derecha utilizan la palabra “sionista” como sinónimo de “judío” y, por tanto, como una versión educada de su antisemitismo. Esto nos obliga a establecer la distinción con claridad: el judaísmo es una religión a partir de la cual se ha desarrollado una identidad étnica judía; el sionismo, sin embargo, es una ideología política colonialista. Ni todos los judíos son sionistas ni todos los sionistas son judíos.

El Informe Chakrabarti tiene muchas recomendaciones sensatas para el Partido Laborista sobre la cuestión del antisemitismo (por eso es lamentable que la comisión de investigación haya decidido atacar dicho informe y a su autor). Entre ellas figura la recomendación de que la palabra “sionista” debe emplearse de forma cuidadosa, con conocimiento de causa y dentro de un contexto. Eso parece sensato, pero censurar el uso de la palabra en cualquier circunstancia sería un error mortal. Sería una concesión excesiva a la derecha, así como al estado israelí y a sus aliados (que están presionando ferozmente en todo el mundo para deslegitimar toda crítica a Israel como “antisemita” y para que se aprueben leyes en este sentido).

Hay que subrayar, en este sentido, que los dos proponentes principales de la insidiosa ecuación “sionista = judío” son el estado de Israel y los neofascistas antisemitas.

Como dijo Yasser Arafat en su famoso discurso de 1974 ante la asamblea general de la ONU, “el sionismo es una ideología imperialista, colonialista y racista, es profundamente reaccionaria y discriminatoria, es una aliada del antisemitismo en sus principios retrógrados y es, al fin y al cabo, la otra cara de la misma moneda falsa”. En otras palabras, el sionismo necesita del antisemitismo. Luchando contra el sionismo avanzaremos en el largo camino para erradicar el antisemitismo.

Fuente: Yes, of course the word ‘Zionist’ is an accusation – Middle East Monitor

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)

Palestina Disenso.

Nota de Los Otros Judíos: Los palestinos también son semitas.

La paz es la justicia y la justicia no necesita un socio

Estándar
Grafitti de Banksy en el Muro de la Vergüenza

Grafitti de Banksy en el Muro de la Vergüenza

Por Gideon Levy (Haaretz).

Traducción J.M. para Rebelión.

Israel no está en condiciones de exigir un socio con el fin de poner fin a la ocupación. Se debe poner fin a la ocupación. No tiene derecho a hacer demandas antes de hacerlo.

Una de las principales reivindicaciones de la propaganda israelí es también una de las peores: no hay un socio para la paz. De hecho, hubo y hay un socio. Pero podemos dejar eso a un lado. Ningún socio es necesario.

Para ellos, que quieren tan encarecidamente dos estados y están tan en contra de la ocupación -dicen muchos santurrones israelíes de derecha, seguido por un suspiro desgarrador que acarrea toda la tristeza del destino judío- pero no hay un socio. Si tan sólo hubiera. Si solo. Israel está tan desesperado por la paz, pero no hay nadie con quien hacerla. Y así es como se ve obligado contra su voluntad, como desgraciada víctima que es, a continuar la ocupación. En los últimos años este numerito se ha convertido en un truco central de la propaganda de Sion. Con la excepción de la extrema derecha, que dice abiertamente que quiere apartheid para siempre porque la nación judía es superior, todo el mundo lo usa.

La verdad es que no hay un socio para continuar la ocupación. No hay socio para las interminables dilatorias de rechazo que Israel acusa. No hay un interlocutor para la ridícula cháchara de Israel exigiendo el reconocimiento como Estado judío, al igual que no hay un socio para sus otras demandas vacías. No hay un socio para la increíble caradura de Israel de demandar negociaciones «sin condiciones previas», mientras que la madre de todas las condiciones previas, la empresa de los asentamientos, se desarrolla sin cesar.

No hay socio para Jerusalén unida para siempre y nunca lo habrá. No hay un socio para un sinfín de demandas de seguridad de Israel, como si fuera la parte más débil y maltratada cuya seguridad y existencia estuvieran en peligro, en lugar de la población palestina sometida a las acciones de Israel que sólo pueden calificarse de criminales.

Es dudoso que se pueda encontrar un socio serio para una desmilitarización unilateral, no es un descaro menor. Ciertamente no habrá ningún socio para dejar a la mayor parte de los colonos en su lugar.

No había ningún socio cuando Israel se negó durante años a hablar con la OLP y no habrá ningún socio mientras Israel siga manteniendo a los habitantes de la Franja de Gaza en una jaula. No había un socio cuando Israel hizo todo lo posible para aplastar al entonces presidente palestino Yasser Arafat y no hay un socio después de que Israel hizo todo para convertir a su sucesor, Mahmoud Abbas, en una triste broma a los ojos de su pueblo. Tampoco habrá un socio, siempre y cuando la ocupación persista -y no hay nada más violento– ni tampoco para la demanda de Israel de poner fin a la resistencia violenta.

En pocas palabras, no hay un socio. Al igual que el hombre que asesina a sus padres y luego pide clemencia por motivos de orfandad -la definición clásica del caradura- Israel ha hecho todo lo posible para no ser un socio y luego se queja de que no hay un socio.

En realidad no es necesario. Para establecer la justicia no se necesita un socio. Israel no está en condiciones de exigir un socio con el fin de poner fin a la ocupación. Se debe poner fin a la ocupación. No tiene derecho a hacer demandas antes de hacerlo. En la niebla de la propaganda israelí estas verdades fundamentales se han oscurecido y olvidado. El simple hecho de que la verdadera víctima es el pueblo palestino se ha olvidado. Están en peligro existencial y viven en condiciones inhumanas que hay que cambiar antes que nada. No se pueden establecer condiciones para devolver una parte de la tierra que le pertenece a un pueblo, su libertad y su dignidad. Debe ser al revés. En primer lugar restablecer la justicia a los palestinos y luego hablar de todo. Israel nunca tuvo un estadista que cambiara todo y se comprometiera a poner fin a la ocupación antes que nada. Siempre se inició con una explicación de las condiciones previas que Israel fija. Siempre terminó con la falta de un socio.

El socio aparecerá después. Dado que la mayoría, y no la totalidad, del pueblo palestino quiere vivir en paz con Israel – 30 años de cubrir la ocupación me han persuadido de esto más allá de alguna sombra de duda- es muy probable que surja un socio para poner fin a la ocupación. Y si no ocurre, peor para Israel. Pero aún así, no puede quedar exento de su obligación de poner fin a la injusticia y el mal.

Fuente: http://www.haaretz.com/opinión/.premium-1.747655

Rebelión.

Israel, ejemplo de desprecio e inseguridad

Estándar
Chegando al puesto de control de Qalandia. Foto: Tali Feld Gleiser

Chegando al puesto de control de Qalandia. Foto: Tali Feld Gleiser

Por Ramón Pedregal Casanova.

Desprecio al mundo, inseguridad del mundo. Un ente atómico, colonialista y racista, en continua guerra de agresión contra la población autóctona de Palestina, no es beneficioso para los pueblos, siempre bajo la explotación y vigilancia a que les somete el actual imperio; pero además, ese ente creado para tal fin en tierra de Palestina, como punto de apoyo al dominio geoestratégico de la mayor potencia mundial, ese ente, decíamos, una vez creado no ha detenido su propósito de dominación en el área, ha conseguido dividir el frente unido árabe en torno a la causa palestina, una vez hecho eso ha fomentado el derribo de gobiernos laicos, con características de igualdad y mejora social, y ha magnificado y alentando corrientes religiosas enfrentadas, … para llegar a lo que hoy tenemos a la vista, nadie resiste al racista Israel más que la población palestina. Nos debemos preguntar: ¿las armas que utilizan los llamados israelíes de cuántos y de qué gobiernos son?; ¿cómo se llama el calibre ideológico de esos gobiernos y de los sionistas?, ¿cuál es el fin de poner sus armas en manos de los invasores, y cuál es el fin de los invasores al usar esas armas? Unos y otros beben en la tradición coral de los asesinos del mundo (Hitler, Franco, Mussolini); sus voces, las voces imperialistas, las voces de quienes alimentan el sionismo y la voz del sionismo, manifiestan la visión de los criminales que han labrado la historia: los hechos están presentes.

Las “primaveras árabes”, que no eran revoluciones, pues no tenían dirección revolucionaria, propósito de transformación social, ni planificación de la lucha en torno a objetivos definidos, desembocaron en cambios de gobiernos, pero sólo eso, y antes, durante y después hubo ataques del imperio estadounidense y sus aliados europeos que arrasaron con vidas y bienes en el norte de África y Oriente Medio. Lo que está ante nuestros ojos es la vuelta a la colonización: la participación del ente sionista financiando, armando, organizando a los terroristas, ha servido para someter al entorno a la guerra con sostenimiento occidental, es su vuelta a la zona geoestratégica que perdió en el siglo XX.

Los colaboradores de Israel, Arabia Saudí y Qatar, según la misma Hilary Clinton, son también protectores y financiadores, como el gobierno estadounidense, de quienes asolan Libia, Iraq o Siria. No es casual que Israel sea el contrario de los Tribunales Internacionales, el contrario de las Resoluciones de la ONU, el contrario de los Acuerdos de las Convenciones de Ginebra, el contrario del Tratado de No Proliferación Nuclear,… y que debido a su filosofía fascista impida la vuelta de los millones de refugiados palestinos a su propio país, mantenga la ilegalidad de bloquear a Gaza, siga creando asentamientos coloniales en Palestina, encierre en bantustanes a la población y la impida comunicarse.

El sicariato israelí y los pueblos participan de intereses opuestos, para el primero el asesinato es la base de su existencia: cantan los sionistas una canción que titulan “Venganza”: “matar palestinos, matar palestinos, tenemos sed de sangre de los palestinos”. Para los pueblos, la base de su existencia es la soberanía, la independencia y la paz en justicia. En su día, tras las dos guerras en Europa, los gobiernos implicados declararon en los documentos de fundación de los organismos pacificadores, que se creaban con tales fines, soberanía, independencia y paz, y mantendrían el respeto y la colaboración por la justicia y la igualdad.

En esos organismos internacionales se declara a los sionistas condenables y son condenados; pero en el diario común de muchos gobiernos, firmantes de los organismos de paz, se muestran colaboradores del fascismo sionista o símplemente equidistantes declarando que “las dos partes tienen que hablar”: si los primeros presentan a los sionistas y les otorgan puestos de influencia en centros de poder decisivo, los segundos consienten, con lo que ayudan a que el criminal no detenga su accionar. Así se normaliza la injusticia, se da carta de naturaleza al genocidio del pueblo palestino.

El gobierno de EEUU es tan contrario al Derecho Internacional, al Derecho de los Pueblos, a los Derechos Humanos que da a conocer la entrega de sumas inmensas de dinero y armas a Israel, la última entrega declarada reúne la cifra de 38.000 millones de dólares, el sionismo recibe la mayor inversión de EEUU en el mundo. En la recuperación colonialista a través de Israel, invierten en el ente sionista, además de EEUU, numerosos gobiernos europeos, Inglaterra, Francia, Alemania, España, Italia, Grecia, Rumania… y también Rusia y China.

La justicia e igualdad de los pueblos, la ética política, la creación de un mundo mejor, les importa una higa: puño, y el pulgar levantado entre el índice y el medio. El ejemplo puede ser el asalto al barco Zeitouna, un barquito de paz con el que un grupo de mujeres se proponían romper el bloqueo ilegal, que dura ya 10 años, al millón ochocientas mil personas, en su mayoría refugiadas, de la Franja de Gaza. El colonialismo, renovadas sus fuerzas, se reagrupa para vengarse.

La Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar declara que el territorio marítimo de un país es de 12 millas, y pueden alcanzar las 24 con el fin de impedir infracción de leyes a reglamentos del mar. Sin embargo, Israel no deja salir a los palestinos de un espacio de entre 3 y 6 millas. Israel, en los hechos, es hoy la expresión del desprecio al mundo y del peligro para el mundo.

Para Israel es prioritario que la gente no crea en los pueblos que luchan, que son o aspiran a ser soberanos e independientes: no quiere que los pueblos miren y admiren al pueblo palestino, que se resiste y nos llama. El colonialismo, Israel, es el resultado del convencimiento antidemocrático, es el fascismo de hoy. Su desafío a las instituciones que proclaman el derecho a la igualdad y la justicia es su declaración de guerra a quien resista al colonialismo-imperialismo.

Ejemplo en esa dirección: Un buque de guerra de EEUU, el US Masson, que apoyaba a Arabia Saudí en su asalto a Yemen, navegaba el 10 de Octubre por el Mar Rojo cuando desde territorio de Yemen, dicen los estadounidenses, le dispararon dos misiles de crucero que no le alcanzaron. Los yanquis, dicen que en respuesta, han bombardeado la zona costera en la que Yemen tiene sistemas de comunicación y detección; los yemenies afirman que se han inventado una excusa. La declaración pública del portavoz del gobierno estadounidense tiene el mismo tono despreciativo y amenazante del sionismo: “Cualquiera que perturbe la libertad de navegación o ponga en riesgo los buques de EEUU asumirá las consecuencias, lo hace bajo su propio riesgo.” El bombardeo estadounidense a Yemen en apoyo de Arabia Saudí se produce después de que Yemen sufriese un ataque aéreo saudí, con el apoyo del barco estadounidense, sobre la capital de Yemen, bombardeo que acabó con la vida de 140 personas y causó 525 heridos.

Rodolfo Walsh decía que la burguesía siempre quiere que olvidemos las lecciones de nuestra experiencia, que no tengamos memoria, que no tengamos historia, que no tengamos ni héroes ni mártires, que no tengamos conciencia de lo que somos, que no aprendamos, que siempre estemos empezando, que la historia resulte de su propiedad privada. En otra ocasión concluyó: El pueblo aprendió que estaba solo… El pueblo aprendió que estaba solo y que debía pelear por sí mismo y que de su propia entraña sacaría los medios, el silencio, la astucia y la fuerza. Recurro a él porque amaba a Palestina y le dedicó una parte de su escritura, les recomiendo fervientemente su trabajo “La Revolución Palestina”, lo puede encontrar en internet fácilmente, allí expone las características de ese pueblo tan castigado y tan esperanzado como manifiesta su ejemplo de lucha contra el colonialismo-imperialismo sionista. El aumento de los acontecimientos más desgraciados en Oriente Medio es por su impulso a la división árabe ante el problema palestino, al fomentado enfrentamiento entre naciones, a las invasiones, a la introducción de ejércitos mercenarios, … la inestabilidad y la falta de paz en Oriente Medio tiene connotaciones israelíes y estadounidenses. Mientras, los sionistas roban la tierra, incursionan y crean asentamientos, levantan un muro encerrando y separando a los palestinos, tiran sus casas con excavadoras, los asesinan impunemente, hacen miles de prisioneros y expulsan más allá de Palestina a sus habitantes… EEUU hace guerras aduciendo de manera burlesca que es por los Derechos Humanos o contra el terrorismo, y causa millones de muertos y refugiados, sostiene dictaduras, fomenta la división territorial entre los habitantes del área… y cuando habla con voz de guerra dice: “Cualquiera que perturbe la libertad de navegación o ponga en riesgo los buques de EEUU asumirá las consecuencias, lo hace bajo su propio riesgo.”

EEUU e Israel coinciden: Israel sigue extendiendo su supremacía en Palestina y el conjunto de la zona; EEUU lleva a cabo su plan geoestratégico empleando sobre el terreno un ejército mercenario de yihadistas. Y todo esto va a más porque está en marcha, y va en aumento, desde la mitad del siglo XX, una serie de factores terriblemente negativos a nivel mundial, a nivel regional y a nivel local: a nivel mundial porque al crearse la ONU se dispuso la partición de Palestina sobre las espaldas de su pueblo, al que se le prometió el derecho a su independencia pero que tras robarle parte de su territorio se incumplió, y en torno a esa determinación colonialista, y andando en el tiempo, se constata el peso del sionismo y el imperialismo para anular el papel de la ONU y hacer que resulte un organismo internacional anticolonialista inoperante; a nivel regional han destruido la colaboración y defensa de los derechos de Palestina, y hoy se pasa por encima de los derechos del pueblo palestino; y a nivel local, a nivel palestino, la Autoridad Nacional Palestina se consume en sí misma atada por acuerdos que, además de favorecer a Israel, los representantes del ente se burlan de ellos en público llegando a declarar que en caso de ser la otra parte nunca los habrían firmado. Ante los ataques continuos y desprecios la ANP manifiesta alguna que otra queja, pero sobre todo una gran incapacidad para determinarse a defender a su pueblo, causándole así más humillación y dolor, a pesar de que éste se levanta en las cárceles israelíes y en las calles de su país contra la ocupación.

¿Quién desprecia al mundo? ¿Quién causa inseguridad en el mundo? El tiempo apremia.


Ramón Pedregal Casanova es autor de “Gaza 51 días”, “Dietario de crisis”, “Siete Novelas de la Memoria Histórica. Posfacios”. Presidente de la Asociación Europea de Cooperación Internacional y Estudios Sociales, AMANE.

Fuente: Rebelión.


Semana de Acción Internacional BDS: Del 25 de noviembre al 3 de diciembre ¡Protesta contra HP!

Estándar

hp

El International Boycott HP Network está haciendo un llamado para realizar una Semana de Acción Internacional en protesta contra la empresa HP que se beneficia económicamente de la ocupación y la prisión.

¡Marquen sus calendarios! El International Boycott HP Network y el Comité Nacional BDS Palestino están haciendo un llamado para realizar una semana de acción internacional contra HP por su cooperación en la ocupación ilegal de Israel sobre tierra palestina. La semana de acción se realizará entre el 25 de noviembre y el 3 de diciembre, que incluye el Día de Solidaridad con el Pueblo Palestino de la ONU celebrado el 29 de noviembre.

¿Tu ciudad u organización se va a unir a la Semana de Acción? ¡Regístrense acá!

En Palestina, las empresas Hewlett Packard proveen servicios de imagen digital para los checkpoints (puntos de control) y los sistemas de tarjetas de identidad en función del Apartheid de Israel; permite que Israel bloquee horriblemente la Franja de Gaza; provee servicios a los asentamientos ilegales israelíes; y controla a personas recibiendo beneficio económico en cárceles israelíes donde la tortura es una práctica sistemática. Mientras que declaran sostener valores de responsabilidad social, las empresas HP son conocidas por estar involucradas en prácticas opresivas en todo el mundo, tales como proveer tecnología para permitir deportaciones, encarcelamientos masivos y confinamiento en solitario en Estados Unidos.

Desde el Reino Unido hasta Malasia, de Estados Unidos a Italia, y de Alemania a Palestina, grupos de ciudadanos alrededor del mundo están organizando campañas y acciones para exigir que HP se haga responsable, ¡y también lo puedes hacer tú!

¡Hay muchas formas en que tu grupo puede participar en la Semana de Acción HP! Estas son 10 opciones…

1. Lancen una campaña para que los productos HP sean retirados de una tienda local.

2. Si la tienda se rehúsa, levanten pancartas y panfletos afuera de la tienda para aumentar la presión y educar a los consumidores sobre HP y Palestina. O repartan panfletos en una calle llena de gente en la temporada de compras. Junten firmas locales para la petición a boicotear HP que publicaremos dentro de poco.

3. Organicen un puesto de control (check point) simulado, ¡o hagan una acción repentina (flashmob) de boicot a HP!

4. Salgan a cantar canciones de navidad – con líricas de boicot a HP.

5. Organicen una charla informativa para dar a conocer las razones de porque HP es un objetivo importante.

6. Solicítenle a un centro comunitario o iglesia que se comprometan a estar libres de HP.

7. Sean creativos y peguen calcomanías de Boicot HP en lugares estratégicos.

8. Organicen una fiesta de medios sociales; hagan un bloqueo cultural (culture-jamming) contra HP con sus amigos en twitter. O regístrense acá para unirse a un equipo de medios sociales para twittear/publicar información durante la semana.

9. Organicen una acción afuera de una de las oficinas de HP o una conferencia de la industria tecnológica.

10. Comiencen a organizar una campaña contra HP con su municipalidad, en el campus universitario o parroquia.

Ahora es un excelente momento para comenzar a ubicar donde están las sucursales que venden productos HP y también investigar cuales son las instituciones gubernamentales, universitarias o religiosas que tienen relaciones comerciales con HP, tales como compras o inversiones.

Juntos debemos demostrarles a las empresas HP de que es momento de cumplir con los principios que declaran. El International Boycott HP Network está juntando sus recursos para llevar a cabo algunas de estas acciones. No olviden también mirar las últimas grabaciones de conferencias online: ¿Por qué HP es un Gran Objetivo? y Creando Campañas de Boicot a HP Efectivas.

¡Regístrense hoy para conectarse a los recursos para la Semana de Acción de Boicot a HP!

¡No olviden compartir y confirmar la invitación en Facebook!


Fuente: Global BDS Week of Action: Protest HP Nov 25 – Dec 3!

Copyleft: Toda reproducción de este artículo debe contar con el enlace al original inglés y a la traducción de Palestinalibre.org.

Fuente: International Boycott HP Network / Traducción: Palestinalibre.org