Joven chileno-palestino fue deportado por Israel

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Omar

Mi nombre es Omar Salamé, soy chileno y tengo 24 años. En enero del presente año egresé de la Universidad Diego Portales, de la carrera de Derecho, por lo que decidí viajar durante los siguientes seis meses. Fui a varios países de Oriente Medio y pasé 3 meses en Palestina e Israel. Luego visite Turquía, Suecia, Alemania y Grecia. Antes de volver a Chile, quise pasar una vez más a Palestina e Israel para despedirme de mis amigos, dado que tenía pasaje para el 1º de julio desde Jordania.

El día martes 6 de junio del presente año tomé un avión para ir desde Atenas, Grecia a Tel Aviv, Israel, mediante la aerolínea israelí El Al. En el aeropuerto de Atenas, al momento de hacer el check in, funcionarios de la aerolínea comenzaron a interrogarme sobre los propósitos de mi viaje y luego procedieron a realizar una revisión de mi maleta, obligándome a poner dentro de ella todos mis aparatos electrónicos, incluido mi teléfono celular y no se me permitió ponerle el candado a mi maleta. Esto fue completamente discriminatorio y arbitrario, pues todos los pasajeros llevaban sus artículos electrónicos, lo que a mí no me fue permitido. Luego, procedieron a revisar mi equipaje sin estar yo presente en dicha revisión, pero luego pude advertir que había sido bastante minuciosa por el estado en que se encontraba mi maleta cuando la recuperé.

Al llegar al aeropuerto de Tel Aviv, a eso de las 12 del mediodía, en el control de pasaportes retuvieron el mío y me hicieron esperar en otro lugar para hacer el chequeo de seguridad. Al ir a buscarme por primera vez, los funcionarios israelíes encargados de los procedimientos de seguridad del aeropuerto me preguntan nuevamente sobre las razones de mi viaje y si es que era la primera vez que venía. Les respondí que mi mejor amigo es de Beit Jala, razón por la cual voy a Cisjordania y que no, no era la primera vez que estaba allí. El funcionario me pidió que le diera el número de teléfono de mi amigo pero no pude hacerlo porque mi celular seguía dentro del equipaje, el cual aún no podía retirar. Volví al lugar donde inicialmente estaba esperando para que me interrogaran, y cuando me fueron a buscar por segunda vez, reiteraron las preguntas ya formuladas, las cuales respondí de la misma manera. Volví a la zona de espera y me vinieron a buscar por tercera vez para llevarme a otra oficina, en la que se encontraban un hombre y una mujer detrás de un escritorio, junto a otro hombre muy alto y corpulento, que empezó a gritarme de manera irrespetuosa e intimidantemente, preguntándome de nuevo por las razones de mi viaje, increpándome acerca de por qué visitaba su país y precisando que todas las veces que he viajado a Israel, suma un total de más de 6 meses. Ya muy nervioso y con miedo, le pedí que no me hablara de esa forma, pero continuó gritando, exigiéndome que respondiera sus preguntas. Además me preguntó si acaso no sabía que era ilegal permanecer en su país más de 3 meses en un año, a lo que respondí que no tenía conocimiento alguno de esa norma y que era la primera vez que la escuchaba. Después el otro hombre detrás del escritorio empezó a hablar y me dijo literalmente “We don’t have time for this shit” (N. de la R.: No tenemos tiempo para esta mierda.), para luego añadir “dime la verdad, ¿qué estuviste haciendo 3 meses aquí?”. Le respondí que había visitado a mis amigos en Cisjordania y en Israel, y me hizo escribir sus nombres. Me preguntó qué más había hecho y respondí que recorrer todo Israel y Cisjordania, que había salido con amigos y actividades turísiticas, como cualquier persona normal que va de viaje. Siguió insistiendo con que dijera la verdad, afirmando estar al tanto de que yo estaba realizando un voluntariado en Palestina. Lo negué en repetidas oportunidades porque nunca hice ningún voluntariado, pese a que busqué una actividad de ese tipo para realizar y finalmente no logré hacerlo. Este tipo siguió insistiendo que tenía información al respecto sobre mí, así que que dejara de mentir. Me mantuve firme en mi posición de que no había realizado ningún voluntariado. Luego me dijo que admitiera que había ido a manifestaciones en Israel y en Cisjordania, lo que tampoco es verdad, ya que jamás fui a ninguna actividad de ese tipo, así que también lo negué. En ese momento me acusó de ser una persona “anti Israel” y aseguró tener fotos mías en manifestaciones anti Israel. Le contesté que de haber participado alguna vez en manifestaciones había sido por los derechos humanos y no por propósitos anti israelíes, dado que no soy una persona “anti Israel”. Durante todo ese tiempo, el hombre alto seguía en la sala intentando intimidarme, lo que claramente logró.

El hombre detrás del escritorio me dijo que dejara de mentir, que él sabía que yo estaba haciendo un voluntariado -lo cual seguí negando-, y comenzó a preguntarme si era activista en Chile por la causa palestina. Le respondí que mis únicas actividades relacionadas con Palestina son ir al Club Palestino con mis amigos, enseñar español a inmigrantes árabes y participar de actividades culturales. Entonces fue que me interrumpió, mencionando el tema del BDS, lo cual también negué, puesto que no he participado en esas actividades. Me acusó de ser un activista del BDS y le respondí que no pertenecía a ninguna organización relacionada al BDS, a lo que reaccionó diciéndome que quizás no estaba activo, pero que él sabía que yo sí lo apoyaba. Me preguntó si yo estaba en contra de Israel, le respondí que no y luego me preguntó si estaba en contra de las políticas de Israel, a lo que respondí que obviamente algunas de sus políticas no me parecían correctas. Siguió interrogándome sobre si yo compraba productos israelíes y le dije que sí (de hecho, viajé en una aerolínea israelí), que al estar durante este tiempo en Israel, no tenía mucha opción. Precisó que entonces en Chile yo no compraba productos israelíes y le dije que en realidad no llegaban muchos productos israelíes y que si existían, no los conocía. En ese minuto me dijo que dejara de hacerme el inteligente, que ese era mi problema y el de gente como yo que cree que puede venir a Israel mientras lo critica de todas las formas posibles (irónico, siendo que se autodenominan “la única democracia de Oriente Medio”).

Para concluir, me dijo que yo estaba mintiendo y que me iba a dar la última oportunidad de decir la verdad acerca del porqué estaba visitando Israel. Le respondí que mis motivos son ver a mis amigos en Cisjordania e Israel, ir a la playa porque es verano y recorrer la región. A eso respondió: “Qué pérdida de tiempo”, imprimió un papel y me lo entregó. Era la orden de deportación en mi contra.

Tuve que esperar en el mismo lugar en el que estaba al principio y después de un rato llegó un hombre a buscarme, haciéndome subir a un auto que estaba completamente enrejado. Antes de subirme, le pregunté a dónde me llevaba y me respondió que a un “centro de migraciones”. Le señalé que necesitaba mi equipaje porque ahí tenía mi teléfono celular con el cual me podría comunicar con mi familia para contarles lo que había ocurrido, y que además necesitaba comprar lo antes posible un ticket de avión para devolverme a Grecia. Me dijo que no necesitaba mi celular porque allá me prestarían uno para llamar y que iba a poder hablar con alguien para solucionar el tema del pasaje.

Al llegar al “centro de migraciones” me doy cuenta de que ese lugar era una cárcel. Desde afuera pude ver que estaba completamente asegurado con rejas, barrotes en las ventanas y alambres de púa. Al bajar del “retén móvil” les pedí que por favor me prestaran un teléfono y pese a que me advirtieron que no iba a poder viajar ese mismo día, les insistí sobre el pasaje que necesitaba comprar. Me respondieron que eso lo veríamos adentro y en ese momento me obligaron a entrar a una celda que no tenía manilla por dentro, sólo unos camarotes a maltraer, un baño en condiciones paupérrimas y las ventanas abarrotadas. Estaba en una cárcel.

Me encontraba en una situación sumamente angustiante, por lo que comencé a gritar por una ventana pequeña, totalmente sellada y estrecha que vislumbraba un pedazo del pasillo. Vino una persona a preguntar qué quería, a lo que les respondí que deseaba llamar por telefono y coordinar la compra de mi ticket aereo y así poder irme. Me respondió simplemente que no y se fue.

Seguí insistiendo, a lo que llegó una mujer y me preguntan nuevamente qué quiero, respondiendo nuevamente que necesitaba llamar a mi familia, porque nadie sabía dónde estaba y que necesitaba con urgencia un pasaje a donde fuera necesario para no pasar ni un minuto más en el calabozo, mientras estallaba en lágrimas, realmente no quería pasar la noche ahí. Su respuesta negativa y violenta fue responderme a gritos que me calmara, que hay gente que pasa semanas ahí y que «no sea exagerado». Así seguí insistiendo mediante gritos, sin conseguir nada siendo ya las seis de la tarde. Recién a las siete de la tarde llega otro guardia y me llama preguntándome si necesitaba un médico, a lo que vuelvo a reiterar que necesitaba llamar y comprar mi pasaje. Su respuesta fue preguntarme nuevamente: ¿necesitas un médico? ¡Responde!, le dije que no, por lo que cerró la puerta y se fue.

Finalmente pasado a las ocho de la noche llegó un guardia y me dijo que podía hacer mi llamada. Hablé con mi papá envuelto en lágrimas mientras le contaba la situación, estaba realmente desesperado. En eso un guardia me interrumpe y me obliga a cortar, la llamada no duró más de cinco minutos.

Desde que llegué hasta antes de la llamada nunca nos dieron a los que estabamos en la celda ni agua ni comida. No fue hasta la noche que nos dieron un sandwich- que vencía el mismo día- y pusieron un jarro de té y otro con agua. Luego de un rato nos sacaron diez minutos al «patio», un lugar totalmente enrejado con alambres de púas y bajo vigilancia: el recinto cumplía con todas las características de una cárcel.

A las doce de la noche llamó la cónsul de Chile, pude hablar con ella y le expliqué lo sucedido, me explicó que intentó hacer algo para que me saquen de ese lugar, pero no lo logró y tampoco la dejaron visitarme. Ante el llamado, el guardia que me fue a buscar empezó a interrogarme inquisitivamente: «por qué me llamaba la cónsul», «qué le había dicho», «por qué llamaba si no había ningun problema y todo estaba bien». Luego de eso volví a la celda e intenté dormir, porque era la única manera de que el tiempo pasara más rápido, en ese horrible lugar en el que no podía relajarme, pues estar allí solo me provocaba angustia.

A las seis de la mañana me vinieron a buscar en el mismo retén móvil para llevarme a unas oficinas, donde nuevamente tuve que soportar que me revisaran a mí y todas mis cosas, fue una invasión total; revisaron mi ropa interior, entre mis piernas, me hicieron sacarme los zapatos, todo supuestamente para chequear «si tenía explosivos» o «restos de pólvora en mi ropa». Luego me subieron nuevamente al retén móvil y me llevaron directamente al avión, donde la azafata no me entregó mi pasaporte arguyendo que estaba deportado y, por ende, debía entregárselo a la policía. Luego pregunté por mi equipaje y me dijeron que estaba en el avión, por lo que no tuve acceso a mi teléfono hasta que llegué a Atenas, Grecia.

Video con el testimonio de Omar

Fuente: Facebook.

Israel está acostumbrado a abusar de los ciudadanos y ciudadanas de Chile de origen palestino. Los judíos/as seguimos teniendo privilegios frente a los verdaderos dueños de la tierra palestina.

@losotrosjudios

50 años, 50 mentiras

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50 años

Al frente, de izquierda a derecha: los generales Rehavam Zeevi y Uzi Narkiss, el Ministro de Defensa Moshé Dayan y el Comandante en Jefe Isaac Rabin cerca del Muro de los Lamentos en Jerusalén durante la Guerra de los Seis Días. (Archivos del Ejército de Israel).

Por Gideon Levy.

Supongamos que la ocupación está justificada. Digamos también que Israel no tiene elección. No le llamamos siquiera ocupación. Digamos que ha sido reconocida por el Derecho Internacional y que el mundo la ha aplaudido. Supongamos que los palestinos y palestinas están agradecidos por su presencia. No obstante, todavía hay un pequeño problema: toda ella está enteramente basada en mentiras.

Desde el principio hasta el cada vez más lejano final, todo es un paquete de mentiras. No hay una sola palabra de verdad asociada a ella. Si no fuera por estas mentiras, su podredumbre habría implosionado hace mucho tiempo. Si no fuera por estas mentiras, es dudoso que alguna vez hubiera llegado a existir. Estas mentiras, algunas de las cuales enorgullecen a la derecha (“por el bien de la Tierra de Israel está permitido mentir”), son suficientes para que cualquier persona decente retroceda con repulsión. No se necesita los otros horrores para convencerse de eso.

Comenzó con la cuestión de cómo llamar a los territorios. En Radio Israel se decidió usar el término “territorios temporalmente retenidos”. Esa fue la mentira Nº 1, al implicar que la ocupación era temporal y que Israel tenía la intención de evacuar esos territorios, los cuales eran sólo una moneda de cambio en la búsqueda de la paz. Ésta es probablemente la mayor mentira, y ciertamente la más decisiva. Es la que ha permitido la celebración de su aniversario jubilar. La verdad es que Israel nunca pensó en acabar con la ocupación. Su supuesta temporalidad sólo sirvió para que al mundo se echara a dormir con el engaño.

La segunda gran mentira fue el argumento de que la ocupación sirve a los intereses de seguridad de Israel;  que es una medida de autodefensa por parte de una nación indefensa rodeada de enemigos. La tercera mentira fue el “proceso de paz”, que en realidad nunca tuvo lugar, y que en todo caso sólo se proponía comprar más tiempo para la ocupación. Esta mentira tuvo muchas patas. El mundo fue su cómplice, mintiéndose continuamente a sí mismo. Hubo argumentos, presentaciones de mapas (todos ellos iguales), se llevaron a cabo conferencias de paz con numerosas rondas de conversaciones y cumbres, con enviados corriendo para aquí y para allá, y principalmente charlatanería vacía. Todo esto estaba basado ​​en una mentira: la suposición de que Israel siquiera contemplaba poner fin a la ocupación.

La cuarta mentira, obviamente, es la empresa de colonización. Este proyecto nació y se crió en la mentira. Ni una sola colonia fue establecida honestamente: empezando por la estadía de una noche en el Park Hotel en Hebrón[1] y siguiendo por los “campos de trabajo”, los “campamentos de protección”, las “excavaciones arqueológicas”, las “reservas naturales”, las “áreas verdes”, las “zonas de tiro”, las “tierras de estudio”, los puestos de avanzada y las expansiones: todas ellas fabricaciones ejecutadas con un guiño y un ajá, culminando con la mayor mentira en este contexto: la de las “tierras estatales”; una mentira que sólo se puede comparar con la de los palestinos “ausentes presentes” de Israel[2].

Los colonos mintieron y los políticos mintieron, el ejército y la ‘Administración Civil’[3] en los territorios mintieron: todos mintieron, al mundo y a sí mismos. De la protección de la torre de una antena creció una megacolonia, y de un fin de semana en ese hotel creció lo peor del lote. Los miembros del gabinete que ratificaron, los miembros del Parlamento que asintieron con un gesto y un guiño, los oficiales que firmaron y los periodistas que lo blanquearon: todos sabían la verdad. Los estadounidenses que “condenaron” y los europeos que se “enfurecieron”, la Asamblea General de la ONU que “convocó” y el Consejo de Seguridad que “decidió”: ninguno de ellos tuvo jamás la intención de pasar de la palabra a la acción. El mundo también se está mintiendo a sí mismo: es conveniente para todos que siga de esta manera.

También es conveniente promulgar las eternas mentiras cotidianas que encubren los crímenes cometidos por las Fuerzas de Defensa de Israel [Ejército], la Policía de Fronteras, el Shin Bet [servicio de inteligencia], el Servicio Penitenciario y la Administración Civil: todo el aparato de la ocupación. Es conveniente usar un lenguaje aséptico, el idioma del ocupante tan caro a los medios de comunicación, el mismo lenguaje que usa para describir sus excusas y autojustificaciones. No hay en Israel blanqueo semejante al que describe la ocupación, ni existe otra coalición tan amplia que lo expanda y apoye con tal devoción. ‘La única democracia de Medio Oriente’ que impone una tiranía militar brutal, y ‘el ejército más moral del mundo’ que mata a más de 500 niños y 250 mujeres en un verano: ¿puede alguien concebir una mentira más grande? ¿Puede alguien pensar en un mayor autoengaño que la opinión predominante en Israel, según la cual todo esto se nos impuso, no queríamos hacerlo, y los árabes tienen la culpa? Y no hemos mencionado todavía la mentira de los dos Estados y la mentira del Israel que busca la paz, las mentiras sobre la Nakba de 1948 y la “pureza” de nuestras armas en esa guerra, la mentira de que el mundo entero está contra nosotros, y la mentira sobre que ambos bandos son culpables.

Desde las palabras de Golda Meir: “Nunca perdonaremos a los árabes por obligar a nuestros hijos a matarlos” hasta “Una nación no puede ser ocupante en su propia tierra”, las mentiras siguen sucediéndose. No han parado hasta el día de hoy. Cincuenta años de ocupación, cincuenta sombras de mendacidad. ¿Y ahora qué? ¿Otros cincuenta años?

NOTAS

[1] Se refiere al comienzo de la ocupación ilegal de la ciudad palestina de Hebrón/Al-Jalil. En 1968, tras la ocupación de la ciudad por los militares israelíes, un grupo de unos 30 judíos israelíes respondió a un anuncio del rabino fundamentalista Moshe Levinger para celebrar la Pascua judía en el Park Hotel del centro de Hebrón, haciéndose pasar por turistas. Cuando el grupo proclamó su intención de establecerse en la ciudad indefinidamente, el Ministro de Defensa Moshe Dayan ordenó su evacuación, pero más tarde acordó que se trasladaran a la base militar cercana, que con el tiempo se convertiría en la colonia Kiryat Arba, una de las más grandes y violentas de Cisjordania. (N. de la T.).

[2] En la legislación israelí se llama así a las personas palestinas que en 1948 fueron expulsadas o huyeron, y sus tierras y propiedades fueron apropiadas por el naciente Estado, bajo el pretexto de que estaban “ausentes”; pero aunque pudieron regresar, el Estado no les devolvió sus propiedades, declarándoles “ausentes presentes”. (N. de la T.).

[3] El nombre (otra mentira) que reciben las autoridades israelíes que gobiernan los territorios palestinos ocupados, y que en realidad son militares. (N. de la T.).

Publicado en Haaretz el 1º de junio. Traducción: María Landi.

Fuente: María en Palestina.

 

Tras 40 días de huelga de hambre, los presos palestinos alcanzaron su objetivo. Pero la lucha continúa

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Avatar de María LandiPalestina en el corazón

Mujeres manifestando en Ramala por sus presos en huelga de hambre (Atef Saladi, EPA/Newscom).


María Landi

Columna publicada en el portal Desinformémonos el 28/5/17.
Dedicada a las madres, esposas, hijas y hermanas de los presos palestinos.

 

Hasta este sábado 27, mi columna mensual comenzaba así:

Mientras escribo estas líneas, miles de familias palestinas, y en especial miles de mujeres, entraron en el mes de Ramadán con una angustia que les hace intolerable el diario vivir  −aun para ellas, que a lo largo de todo su ciclo vital no han conocido un solo día de normalidad y paz, gracias a esa eficaz maquinaria destinada a hacer de sus vidas un infierno cotidiano: la ocupación israelí.

No hace falta mucha empatía para comprender lo que están viviendo: imagínate que tu ser más querido –tu hijo, tu pareja, tu padre− está encerrado en una celda, alimentándose sólo con agua y sal desde…

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Janna Jihad, palestina de 11 años, envía su mensaje en apoyo a presos palestinos

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En apoyo a los presos/as palestinos en cárceles israelíes en huelga de hambre hace 36 días, la periodista palestina envía su mensaje. Vía Voice of Jerusalem.

#DignityStrike

Palestina: Una jaula sin derechos

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Vídeo realizado por Addameer y SODePAZ que repasa la sistemática violación de los DDHH que ejerce el Estado sionista de Israel sobre la población palestina, con especial énfasis en los y las prisioneros políticos.

Mediante una serie de entrevistas y relatos se repasan aspectos como las torturas físicas y psicológicas, la detención administrativa, las políticas de apartheid, o las acciones de castigo colectivo que sufren millones de palestinos y palestinas por el simple hecho de no abandonar sus tierras y sus hogares.

Palestina es bella, es resistente, y es un ejemplo para el mundo libre, pero Israel, mediante la limpieza étnica y su negocio carcelario, la está convirtiendo en eso: una jaula sin derechos.

Solidaridad con la Causa palestina!
Gora Palestina askatuta! Viva Palestina libre!
Boicot a Israel!! Súmate a la campaña BDS.

BDS: Defender nuestros derechos, resistiendo la actual Nakba

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15.5.2017 – El Comité Nacional Palestino de Boicot, Desinversión y Sanciones (BNC) hace un llamado a las personas de conciencia de todo el mundo a intensificar aún más las campañas de BDS para fines académicos, culturales, deportivos y vínculos económicos que tengan complicidad con el régimen israelí de ocupación, al colonialismo de los asentamientos y el apartheid.

Los palestinos en la ciudad cisjordana de Nablus forman parte en una manifestación para conmemorar el 69º aniversario de la Nakba, la limpieza étnica de Palestina por las milicias sionistas e Israel, el 15 de mayo. Foto: Ayman Ameen / APA

Es posible…
Es posible, al menos algunas veces…
especialmente ahora es posible
montar un caballo
dentro de una celda de prisión
y huir…
Es posible que los muros de la cárcel
a desaparecer.
Para que la celda para convertirse en una tierra lejana
sin fronteras

Mahmoud Darwish

Hoy se conmemora el 69º aniversario de la Nakba de 1948, la expulsión masiva de los palestinos de su patria. Entre 1947 y 1949, los paramilitares sionistas y, posteriormente, las fuerzas israelíes, convirtieron a 750.000 a un millón de palestinos en refugiados palestinos para establecer un estado de mayoría judía en Palestina.

El Comité Nacional Palestino de Boicot, Desinversión y Sanciones (BNC) hace un llamado a las personas de conciencia de todo el mundo a intensificar aún más las campañas de BDS para fines académicos, culturales, deportivos y vínculos económicos que tengan complicidad con el régimen israelí de ocupación, al colonialismo de los asentamientos y el apartheid. Este es el medio más eficaz de apoyar al pueblo palestino en la consecución de nuestros derechos inherentes e estipulados por la ONU, y resistir sin violencia a la actual, intensificación de la Nakba.

El régimen de Israel hoy está persiguiendo implacablemente la estrategia constante de su proyecto colonial de asentamientos, el saqueo simultáneo y la colonización de la tierra palestina tanto como sea posible y la progresiva limpieza étnica de tantos palestinos sin evocar las sanciones internacionales.

La Nakba continúa, lo mismo ocurre con la resistencia

Siguiendo los pasos de todos los gobiernos israelíes anteriores, el actual gobierno de extrema derecha, el más abiertamente racista en la historia de Israel, está prestando atención a las palabras del líder sionista Ze’ev Jabotinsky, que escribió en 1923: «Cada población nativa en el mundo se resiste a los colonos, siempre mientras tenga la más mínima esperanza de poder librarse del peligro de ser colonizado. […] la colonización sionista debe detenerse, o de lo contrario proceder independientemente de la población nativa. Lo que significa que puede continuar y desarrollarse sólo bajo la protección de un poder que es independiente de la población nativa, detrás de un muro de hierro, que la población nativa no pueda romper».

Sesenta y nueve años después del desarraigo sistemático y premeditado despojo de la mayoría de los árabes palestinos indígenas de la tierra de Palestina a manos de bandas sionistas y más tarde del Estado de Israel, la Nakba no ha terminado.

Israel tiene la intención de construir su «muro de hierro» en la mente de los palestinos, no sólo en nuestras tierras, a través de sus extensas paredes de hormigón y los asentamientos ilegales en el territorio palestino ocupado, su genocida asedio de más de dos millones de palestinos en Gaza, su negación del derecho de los refugiados palestinos a regresar, sus leyes y políticas racistas contra los palestinos dentro de Israel, y su escalada violenta de limpieza étnica en Jerusalén, el valle del Jordán y el Naqab (Negev).

Que no escatima brutalidad en sus incesantes intentos desesperados, para pulir en nuestra conciencia la inutilidad de la resistencia y las vanidades de esperanza.

Elevando el precio de la complicidad

La actual huelga de hambre masiva por más de 1.000 prisioneros palestinos en cárceles israelíes y el respaldo popular que ha desatado nos dan esperanza.

El creciente apoyo al BDS entre los sindicatos internacionales, incluyendo la más reciente aprobación por la Confederación de Sindicatos de Noruega (LO), que representa a más de 900.000 trabajadores, de un «internacional boicot económico, cultural y académico de Israel» para conseguir los integrales derechos palestinos, nos da esperanza.

El hecho de que ninguno de los 26 nominados al Oscar, a quienes se les ofreció un viaje gratis valorado por unos $ 55.000 por el gobierno israelí, aceptara el regalo propagandista y que seis de cada 11 jugadores de la Liga de Fútbol Nacional rechazara una promoción israelí similar nos da esperanza.

El movimiento BDS ha logrado aumentar considerablemente el costo de la complicidad corporativa en crímenes de Israel contra el pueblo palestino. Se ha obligado a las compañías de la talla de Orange y Veolia a poner fin a su complicidad y empujado a gigantes globales como G4S a comenzar a salir del mercado israelí.

Iglesias, ayuntamientos y miles alrededor del mundo se han comprometido a boicotear a Hewlett-Packard (HP) por su profunda complicidad en la ocupación y el apartheid de Israel. Esto nos da y muchas campañas en defensa de los derechos humanos en todo el mundo grandes esperanzas.

La decisión del municipio de Barcelona para poner fin a la complicidad con la ocupación de Israel, que inmediatamente después, decenas de ayuntamientos en el estado español también se declararon «zonas libres de apartheid israelí», nos da esperanza.

La desinversión por parte de algunas de las mayores iglesias en los Estados Unidos, incluyendo la Iglesia Metodista Unida, la Iglesia presbiteriana de Estados Unidos y la Iglesia Unida de Cristo de los bancos israelíes o cómplices de corporaciones internacionales nos da esperanza.

La difusión notablemente eficaz de las campañas de BDS desde Sudáfrica a Corea del Sur, desde Egipto a Chile, y desde el Reino Unido a los EE.UU., nos da una esperanza real.

Una lucha internacional

Las crecientes alianzas intersectoriales que están surgiendo en muchos países, reconectando orgánicamente la lucha por los derechos de los palestinos con las diversas luchas internacionales por motivos raciales, económicos, de género, climáticas y la justicia indígena nos dan esperanza ilimitada.

En 1968, 20 años después de la Nakba, pero vinculada a este último, el Dr. Martin Luther King, Jr. dijo: «No puede haber paz sin justicia y no puede haber paz sin justicia». Durante siete décadas, y contra todo pronóstico, los palestinos hemos continuado haciendo valer nuestro derecho inalienable a la libre determinación y a la paz genuina, que sólo puede derivar de la libertad, la justicia y la igualdad.

Pero para alcanzar esa paz justa nos damos cuenta de que tenemos que alimentar nuestra esperanza de una vida digna con nuestro compromiso ilimitado para resistir la injusticia, se resisten a la apatía y, sobre todo, se resisten a sus «muros de hierro» de la desesperación.

En este contexto, el movimiento global dirigido por palestinos, BDS con su impresionante crecimiento e impacto incuestionable es hoy un componente indispensable de nuestra resistencia popular y la forma más prometedora de la solidaridad internacional con nuestra lucha por los derechos.

No hay muros de hierros que puedan suprimir o eclipsar el sol naciente de nuestra emancipación.

El Comité Nacional Palestino de Boicot, Desinversión y Sanciones (BNC), es la mayor coalición de la sociedad civil palestina. Dirige y apoya al movimiento Boicot, Desinversión y Sanciones. Visita  www.bdsmovement.net  y puedes seguirlo en Twitter en @BDSmovement

Fuente: Upholding our rights, resisting the ongoing Nakba

Palestinalibre.org.

Fuente: Comité Nacional Palestino de Boicot, Desinversión y Sanciones (BNC), The Electronic Intifada / Traducción: Palestinalibre.org

¿Qué significa hoy la Nakba (catástrofe) para el pueblo palestino?

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Hoy, 15 de mayo, se cumplen 69 años de la Nakba.

Los Otros Judíos reafirma su apoyo al derecho al retorno del pueblo palestino, el fin de la ocupación, juicio y castigo a los culpables y la constitución de un Estado laico y democrático para todos sus habitantes.

Video: Militarización de la vida en Palestina y Colombia

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Panel en el marco de la Semana Contra el Apartheid Israelí. Abril 2017, Bogotá Colombia.

Arte de la Resistencia Palestina – Cine debate en el Cine Universitario del Uruguay

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Arte de la Resistencia es un ciclo que se llevará adelante los viernes 12 y 19 de mayo en conmemoración de la Nabka y apoyo a los presos palestinos en huelga de hambre desde el 17 de abril.

El ciclo presenta dos galardonadas películas “Hoja de Ruta al Apartheid” y “Cinco Cámaras Rotas”, a través de las cuales el público en general podrá tener acceso a un panorama claro sobre lo que sucede actualmente hoy en Palestina y cómo es vivir bajo ocupación militar israelí.

En palabras de los directores de Hoja de Ruta al Apartheid: “La audiencia verá cómo es la vida de los palestinos en Cisjordania, la Franja de Gaza y en el interior de Israel, al tiempo que consigue una comprensión más profunda con la ayuda de respetados analistas sobre el tema. Combinado con material de archivo y anécdotas de sudafricanos, la película forma una imagen completa de por qué la analogía se está utilizando con frecuencia y potencia cada vez mayores.”

“Hoja de Ruta al Apartheid” Mayo 12, 20 horas https://www.facebook.com/events/224512768036291/

“Cinco Cámaras Rotas” Mayo 19, 20 horas https://www.facebook.com/events/466733153671844/

Fort Apache – Palestina e Israel: David y Goliat

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Por primera vez en casi dos décadas el régimen israelí, presidido por Benyamin Netanyahu, ha autorizado la construcción de nuevos asentamientos en Cisjordania.

Con el apoyo de la nueva Administración estadounidense de Donald Trump se anunció la creación de más de 6000 viviendas en la ocupada Cisjordania y Jerusalén Este. El parlamento israelí también ha aprobado regular medio centenar de asentamientos no autorizados en tierras palestinas.

En diciembre del pasado año se aprobó la resolución 2334 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU), que declaraba la falta de legitimidad de los asentamientos dentro de la ley internacional. Fue aprobada con la abstención de Estados Unidos y el voto favorable de los demás Estados miembros.

Invitados:

David Perejil, periodista e integrante de la SI de Podemos

Teresa Aranguren, periodista y escritor

Liliana Córdova Kaczerginski, coordinadora para Europa de la Red Internacional Judío Antisionista

Héctor Grado, miembro de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) Madrid

Augusto Zamora, profesor de Relaciones Internacionales

Isabel Pérez, periodista especializada en islamismo y asuntos palestino-israelíes

HispanTV