La agenda secreta de Israel en América Latina

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De izquierda a derecha, Juan Miguel Matheus (Venezuela), Julio Borges (Venezuela) y Le opoldo Martinez, director para América Latina de la Fundación Aliados de Israel | Foto: Comité Ecuatoriano de Solidaridad con Palestina

De izquierda a derecha, Juan Miguel Matheus (Venezuela), Julio Borges (Venezuela) y Le opoldo Martinez, director para América Latina de la Fundación Aliados de Israel | Foto: Comité Ecuatoriano de Solidaridad con Palestina

Comité Ecuatoriano de Solidaridad con Palestina.

El 4 de marzo de 2016 el equipo de prensa del partido neoliberal venezolano Primero Justicia anunciaba que el coordinador nacional del partido, el diputado Julio Borges, actual jefe de la bancada de la Mesa de Unidad Democrática (MUD, plataforma de partidos de oposición al chavismo) se iba a Miami para asistir a un congreso de líderes latinoamericanos para hablar de la crisis venezolana.

Dos días después, el asambleísta derechista ecuatoriano Andrés Páez publicaba una foto con su par venezolano en su cuenta twitter: Con Julio Borges, Jefe de la bancada de oposición en Venezuela en un encuentro continental de líderes políticos en USA el día de hoy! ¿A qué tipo de reunión se fueron estos diputados de Ecuador y Venezuela? ¿Por qué misterios un cenáculo de esta magnitud, desde la cuna de la contrarrevolución, ha sido ignorado? ¿De qué se trata, y de qué hablaron esos políticos reaccionarios en Miami? En realidad, los políticos derechistas fueron convocados a la cena anual de la Fundación de los Aliados de Israel.

¿Qué es la Fundación de Aliados de Israel?

En 2004, a la iniciativa del rabino y político ultrasionista Binyamin Elon, se creó el grupo de trabajo en el parlamento israelí de Aliados cristianos de Israel. El propósito de este lobby era identificar parlamentarios u hombres de influencia cristianos y evangelistas para orientar la agenda legislativa de varios países a favor de los intereses del Estado de Israel. John Hagee, el fundador de la poderosa organización evangelista Cristianos Unidos por Israel, y Pat Roberston, el pastor estadunidense que llamó a asesinar al expresidente de Venezuela, Hugo Chávez, fueron contactos privilegiados de Elon para tejer esta alianza sionista.

Años más tarde, el grupo de trabajo de aliados cristianos de Israel amplió sus metas y se convirtió en la Fundación de Aliados de Israel para no limitarse al mundo evangelista sino a todos los parlamentarios del mundo que simpatizaban con el régimen de Tel Aviv. Cabe resaltar que este trabajo de presión política es absolutamente necesario para limpiar la imagen del Estado de Israel en el extranjero y que no se imponga en la opinión publica la verdadera cara colonial y racista del Estado sionista. Por lo tanto, la Fundación de Aliados de Israel es uno de múltiples proyectos político-comunicacionales y de una miríada de lobbies que tiene Israel alrededor del mundo.

Según lo descrito en su página web, el ámbito de acción de la Fundación de Aliados de Israel se articula alrededor de seis puntos:

-Vigilar el presupuesto externo de la Autoridad Palestina,

-Actuar para ampliar las fronteras de Israel, más allá de las reconocidas por la ONU,

-Luchar contra la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS), deslegitimando esta herramienta ética y presionar para que parlamentos nacionales la prohíban en su país,

– Influir en las redes diplomáticas para que países reconozcan a Jerusalén como capital de Israel y trasladen su embajada en dicha ciudad,

– Fortalecer el apoyo de Estados Unidos,

– Desarrollar grupos de presión en la Organización de Naciones Unidas para impedir resoluciones y condenas contra el Estado de Israel y su política colonial. Para cumplir con sus objetivos, la fundación Aliados de Israel ha desarrollado un intenso trabajo de captación de parlamentarios a nivel mundial, quienes lejos de defender los intereses de sus electores se empeñan en hacer avanzar la agenda de un país foráneo en el seno de los parlamentos de sus países respectivos.

¿Quiénes son los soldados legislativos de Israel en América Latina?

En la reunión de Miami, acudió una muestra significativa de parlamentarios ultraderechistas provenientes de trece países latinoamericanos para establecer líneas de trabajo.

Lanzada desde Palestina en 2005, y divulgadas por más de 170 organizaciones de la sociedad civil palestina a la comunidad internacional, la campaña Boicot, Desinversión y Sanciones pretende luchar contra la política colonial del Estado de Israel con las mismas herramientas que fueron utilizadas contra la apartheid en África del Sur, ejerciendo presiones económicas, académicas y políticas para lograr el fin de la ocupación de los territorios palestinos, la igualdad entre los ciudadanos palestinos que viven en Israel y el respeto al derecho de los refugiados palestinos a regresar en las tierras expoliadas por Israel. El éxito de esta campaña llevó a Israel a considerar la lucha contra el BDS como una prioridad.

Cabe resaltar que ningún político afín a las “revoluciones” (N. de la R.: comillas de la redacción) progresistas del continente se sumó a este trabajo antipatriótico. En esta cita, varios asambleístas o políticos influyentes adoptaron líneas diplomáticas contrarias a la política extranjera desarrollada por las autoridades competentes de sus propios países, y se comprometieron a hacer avanzar esta agenda foránea desde sus puestos de poder. En la reunión de esos líderes continentales hemos podido apreciar la destacada presencia de varios ponentes contrarrevolucionarios.

Desde la mitad del mundo se trasladó Andrés Páez, asambleísta del Ecuador por el partido derechista Creando Oportunidad (Creo). Furibundo opositor a la Revolución Ciudadana, este representante de la derecha ecuatoriana lideró las marchas golpistas contra el gobierno de Rafael Correa que se llevaron a cabo a mediados del año pasado en el país andino.

Por Venezuela, viajó Julio Borges, fundador y coordinador nacional de uno de los principales partidos de oposición a la Revolución bolivariana, Primero Justicia. Actualmente, Borges es el jefe de la bancada de la MUD en la Asamblea Nacional. Estuvo acompañado por el diputado de Primero Justicia del estado Carabobo, Juan Miguel Matheus.

En el año 2015, el gobierno de Dilma Roussef se opuso a la designación de Dani Dayan como embajador en Brasilia, por ser el máximo dirigente del Consejo que reúne los asentamientos judíos en Palestina. El gobierno brasileño consideraba que dicho nombramiento no iba a favorecer las relaciones entre ambos países, ya que la diplomacia brasileña condenó reiteradamente las violaciones de Israel al derecho internacional por ocupar ilegalmente gran parte de los territorios palestinos. Según confesó el coordinador de la Fundación de Aliados de Israel para América Latina, el venezolano Leopoldo Martínez, su organización utilizó a Geovania de Sá Rodrigues para fomentar una campaña política a favor de Dani Dayan y en defensa de Israel.

Cabe resaltar que este diplomático israelí, Dani Dayan, también miembro del partido extremista israelí Hogar Judío, estuvo presente en la reunión de Miami. Geovania de Sá Rodrigues (Brasil) y Dani Dayan (Israel). Por parte de Argentina, no podía faltar Waldo Wolff. Este diputado argentino por el Partido Propuesta Republicana (PRO) de Mauricio Macri, es el ex vicepresidente de la poderosa Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA). Desde su puesto político-comunitario, Wolff, se dedicó a acusar el gobierno de los Kirchner de encubrir la responsabilidad de los atentados de 1994 en contra de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA). Acusaciones que nunca ha podido probar. También, ha culpado a la antigua presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner de complicidad en la muerte del fiscal Alberto Nisman e inventó una supuesta conspiración antiisraelí con ramificaciones en Buenos Aires, Caracas, La Paz y Teherán.

Igualmente asistió Ruperto Long, antiguo senador del opositor Partido Nacional de Uruguay. En la actualidad se desempeña como miembro de la junta directiva del Tribunal de Cuentas. El político uruguayo es uno de los miembros más antiguos de la Fundación Aliados de Israel. También se notaba la presencia de Agustín Barrios Gómez, exlegislador mexicano (PRD), de su compatriota Jorge Triana (del PAN), del diputado uribista Federico Hoyos (Centro Democrático, Colombia) y de su compañera de partido la senadora Paloma Valencia (Centro Democrático, Colombia), acompañados por el senador Luis Fernando Duque del Partido Liberal Colombiano y de María Paula Correa, antigua asesora de Álvaro Uribe y diplomática colombiana. Además de los costarricense Karla Prendas y Ronny Monge (del Partido de Liberación Nacional, partido afiliado a la Internacional Socialista) o del pastor Carl Breeveld del Partido por la Democracia y el Desarrollo de Surinam.

En representación de Israel, se hicieron presentes el orador del día, el exembajador en Estados Unidos y actual diputado en la Knesset, Michael Oren y el cónsul de Israel en Puerto Rico, Lior Haiat. Aunque esta reunión de la fundación Aliados de Israel se centraba en América Latina, contó con la presencia de German Alcayde, jefe de gabinete del expresidente del gobierno español, José María Aznar, y miembro de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales.

Una de las figuras más prominentes de esta reunión fue la fanática anticastrista, la congresista republicana Ileana Ros Lehtinen (Florida). Asimismo estuvieron los congresistas republicanos Ed Royce (California) y Alan Cleemons (Carolina del Sur), y los demócratas Eliot Engel (New York) y Brendan Boyle (Pennsylvania). El vicegobernador del Estado de Florida, Carlos López Cantera, participó también en estas jornadas.

Recalcamos la presencia de dos ponentes vinculados al ejército y a los servicios de inteligencia de Estados Unidos. Michael Rubin, exoficial del Pentágono y miembro del think tank conservador American Enterprise Institute, y sobretodo Joseph Humire, antiguo miembro del ejército y destacado agente de la CIA, quien se desempeñó con furia en varias campañas sucias contra Venezuela y Bolivia, su país natal. Al igual que el ponente español de FAES, los dos insistieron sobre sobre los vínculos que según ellos existen entre los gobiernos progresistas, las guerrillas colombianas, Irán y Hezbollah y la necesidad por la derecha latinoamericana de contrarrestar estos lazos profundizando la alianza con Israel.

Lejos de limitarse a la política de la península ibérica, FAES ha sido un protagonista permanente de los ataques contra los países progresistas de América Latina. Cuenta en sus colaboradores un número considerable de latinoamericanos vinculados a la derecha más rancia y ultraliberal del continente.

¿De qué se habló en el encuentro?

Este encuentro se sostuvo cobijado bajo la muy particular estrategia de una diplomacia basada en la fe, incompatible con una concepción laica, soberana y democrática de la geopolítica de nuestros pueblos, y que conllevaba a la sentencia repetida durante todo el encuentro por Ileana Ros-Lehtinen de que lo que es bueno para Israel es bueno para América Latina.

El lobby israelí y su diplomacia basada en la fe tratan de construir, a través de sus asambleístas aliados -en cuyo caso deberíamos preguntarnos si realmente están defendiendo los intereses de sus electores- la idea de que los supuestos valores judeo-cristianos compartidos deberían llevar América Latina hacia un apoyo instintivo de Israel.

Toda esta estrategia hace parte de la matriz de pensamiento desarrollada por los EEUU y la OTAN en torno de la teoría del choque de civilizaciones para justificar la geopolítica imperial de las grandes potencias occidentales y que escapa a cualquier lectura política basada en los intereses de los pueblos. Es así que este tipo de diplomacia está muy lejos de ser un simple ejercicio teológico: está siendo aplicado en toda América Latina de forma muy concreta como lo expresa Jordanna McMillan, vicedirectora de la Fundación Aliados de Israel, al recordar que las iglesias evangélicas en América Latina, generalmente aliadas a la causa israelí, están jugando un rol político muy importante.

Hay que recalcar que este rol político ha demostrado ser una parte importante de la oposición a los gobiernos progresistas latinoamericanos como lo hemos visto en Brasil con Geovania de Sá Rodrigues o en Argentina donde, según lo reconoce McMillan, los evangelistas tuvieron un rol importante en el triunfo de Macri, quien se pronunció claramente por una postura proisraelí.

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Fuente: TeleSUR.

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