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Gobierno israelí aprueba proyecto contra ONG de DD. HH.

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ley contra ONG

La propuesta fue aprobada de forma unánime por los miembros del Consejo de Ministros, a pesar de las quejas de las ONG locales. EFE / D. Bality

De ser aprobada, las organizaciones se someterán a una exhaustiva revisión de sus donaciones extranjeras

El Consejo israelí de Ministros aprobó una polémica ley contra las organizaciones no gubernamentales identificadas con la izquierda pacifista que, de ser aprobada por el Parlamento, quedarán sometidas a una exhaustiva revisión de sus donaciones extranjeras, entre ellas las europeas.

La draconiana propuesta fue aprobada de forma unánime por los miembros del Consejo de Ministros, informa la edición por internet del diario Yediot Aharonot, y a pesar de las quejas de las ONG locales.

Propuesta por la titular de Justicia, Ayelet Shaked, del partido nacionalista religioso Hogar Judío, el proyecto de ley establece un riguroso control de sus finanzas y exige que señalen en todo momento el origen de sus donaciones.

Entre otras medidas exigirá que cualquiera de ellas que reciba más del 50 % de su presupuesto de uno o más gobiernos extranjeros deban declararlo abiertamente y en todo momento en sus informes públicos, así como en cualquier exposición, declaración o petición ante cualquier organismo o funcionario israelí.

Igualmente deberán mencionar explícitamente el origen de sus fondos y la identidad del gobierno extranjero que los patrocina, en lo que ha sido considerado una medida «discriminatoria» porque atenta especialmente contra la izquierda pacifista.

«Es un crimen de odio contra la democracia», la califica la organización israelí Shalom Ajshav (Paz Ahora), que recuerda que las nuevas disposiciones eximirán de forma deliberada a las ONG de la derecha nacionalista.

Ello será posible gracias a que el proyecto no contempla la necesidad de informar públicamente de donaciones que provengan de personas privadas, como ocurre en la mayoría de los casos con los grupos nacionalistas y pro-colonizadores.

Generalmente, las ONG nacionalistas reciben apoyo financiero de empresarios judíos estadounidenses, mientras que las de la izquierda pacifista cuentan con el de gobiernos europeos.

El proyecto de Ley, que ha sido censurado en medios locales por portavoces anónimos de la Unión Europea («Israel debe tener cuidado y poner limitaciones al carácter democrático de su sociedad»), también exigirá que los activistas de estas ONG lleven una identificación cada vez que entren en el Parlamento o Kneset.

Fuente: Informador.

El hambre de una combatiente: La historia no contada de Hana Shalabi

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hana

Por Ramzy Baroud.
Durante su huelga de hambre, que duró exactamente 47 días, Hana Shalabi no consiguió dormir nunca más allá de unas pocas horas. En los primeros días solo consiguió echar una cabezadita, de la que despertaba sobresaltada ante el repentino temor de que alguien trataba de lastimarla.Tras la primera semana de huelga, como no tomaba más que unos cuantos sorbos de agua el día, su cuerpo dejó sencillamente de funcionar de forma normal. En lugar de dormir, cayó en un estado de delirio desbordado por febriles alucinaciones donde los recuerdos y los persistentes temores ante el futuro se fundían en una sonata de terrores nocturnos.

Entrevisté a Hana recientemente, tuvimos una serie de conversaciones que se prolongaron durante horas intentando entender qué era lo que la empujó a arriesgar su vida para conseguir la libertad condicional en Gaza, y para presentar su historia como un expositor del fenómeno de las huelgas de hambre como forma de lucha política en las prisiones israelíes. En estos momentos hay más de 7.000 presos palestinos en esas cárceles y 500 de ellos no han pasado por juicio alguno.

Hana nació el 7 de febrero de 1982, el mismo año en que las facciones palestinas fueron expulsadas del Líbano y los refugiados de los campos de Sabra y Shatila masacrados en masa. Cuando su padre, Yahya, y su madre, Badia, acabaron de tener niños, el resultado final fue de diez hijos, seis de ellos niñas; Hana estaba en algún lugar del medio, tras Nayah, Salam y Huda, y antes de Wafa y Zahira. Samir era el más joven de los chicos y era solo dos años mayor que Hana.

La familia de Hana era originaria de Haifa. Tuvieron que exiliarse de esa bella ciudad portuaria junto a cientos de miles de personas que hoy constituyen el grueso de los refugiados palestinos. Después de un viaje relativamente breve, aunque penoso, se establecieron en el pueblo de Burqin, no muy lejos de Safad, al norte, y cerca de la ciudad y campo de refugiados de Yenin.

Burqin, mansamente recostado cerca del valle de Marj Ibn Amer, ofreció a los Shalabi un respiro temporal en una existencia harto dolorosa. Pero ese alivio se vio bruscamente interrumpido cuando Hana era todavía pequeña. Tenía ocho años cuando un día en que estaba comiéndose un sabroso bocadillo a base de sa’tar y huevos, un niño de nombre Mohammed, de su mismo barrio, corrió hacia ella todo lo rápido que pudo.

Cayó de rodillas susurrándole por última vez: “¡Ayúdame, por favor!”. Hana se quedó inmóvil, sin saber qué hacer. Cuando finalmente el niño se desmayó, pudo ver el gran agujero que tenía en la parte de atrás de la cabeza. El ejército israelí le había disparado momentos antes. Esos hechos se produjeron durante la primera Intifada y el niño fue uno de tantos niños asesinados en Burqin. Hana se unió a la rebelión recogiendo piedras para los muchachos que se enfrentaban a los soldados cuando estos asaltaban el pueblo cada día.

Hana, que ahora tiene 33 años, cuenta esos recuerdos con la misma pureza de un niño inundado por la euforia de una revolución que apenas comprendía de forma articulada. Estaba furiosa por la muerte de Mohammed, y eso era todo.

Creció indignada, una rabia que se reflejaba en muchas de las gentes a su alrededor. Su hermano, Omar, se unió a los Panteras Negras, cuyos miembros eran todos hijos de campesinos y jornaleros árabes en Israel. Se reunían en cuevas en lo intrincado de las montañas y allí solían esconderse durante días antes de bajar a los pueblos, enmascarados y armados, para organizar huelgas y movilizar a la gente a la rebelión. Pero cuando Omar resultó herido durante una escaramuza nocturna con los soldados, todos supieron del secreto, incluido su lívido padre, Yahya, que comprendió que sus constante intentos por mantener a sus hijos alejados de los problemas habían fracasado terriblemente.

La historia de Omar se repitió, repetidas veces, entre el resto de sus hermanos, casi todos implicados en la Resistencia de una forma u otra. Huda, la hermana mayor, fue encarcelada por haber intentado supuestamente apuñalar a un soldado poco después de que su novio cayera en una emboscada y fuera asesinado por el ejército israelí. Su hombre era Mohammed al-Sadi. Le mataron cuando iba a pedir oficialmente su mano. Huda supo de su muerte por la radio.

Samir era el más joven de los chicos. Los soldados, que asaltaban el hogar de la familia Shalabi a menudo, le tenían aterrado. Solía esconderse debajo de la cama mientras ellos lo destrozaban todo, desgarraban sus cuadernos y libros escolares y se orinaban en los recipientes del aceite de oliva. A los trece años dejó el colegio y pocos años después enarboló una pistola y se unió a la Resistencia, pasando a vivir en las montañas casi todo el tiempo. Cuando el ejército israelí le asesinó, era uno de los 17 guerrilleros marcados por la muerte, todos ellos combatientes en diversas facciones. Le mataron, junto a otro camarada, cerca del valle donde Samir había pasado muchos días de su infancia jugando y ayudando a su padre a trabajar y cuidar la tierra.

Samir era un jinete entusiasta y Hana creció también amando a los caballos. Sin embargo, se resistió a los constantes intentos de su padre de persuadirla para que se hiciera veterinaria. Quería estudiar derecho en Túnez, un sueño que todavía tiene pendiente de cumplir.

Samir era su mejor amigo. Compartían todos sus secretos y, justo antes de que se marchara a combatir su última batalla, le pidió que se asegurara de que su ataúd quedara cubierto de flores, sobre todo de hanun rojo, que crecía silvestre en los alrededores de Barqin. Hana mantuvo su promesa.

Poco después de que Samir fuera asesinado en 2005, la Autoridad Palestina (AP) arrestó a Hana acusándola de haber preparado un ataque contra Israel para vengar a su hermano. Estuvieron muchos días interrogándola y cada vez que negaba la acusación, un policía palestino la abofeteaba hasta que llegó a perder el conocimiento.

Más tarde, los israelíes la arrestaron, encerrándola en un calabozo subterráneo donde la sometieron a incesantes torturas físicas y psicológicas durante meses. Cuando esto también fracasó, la sentenciaron a seis meses de detención administrativa que fueron renovando en varias ocasiones. Tras pasar años en cautividad, fue liberada el 18 de octubre de 2011 de la prisión de Hasharon. Su liberación, y la de cientos de prisioneros, fue el resultado de un acuerdo entre Hamas e Israel después de que un soldado israelí, que había sido capturado hacía años por la Resistencia, fuera también liberado.

Las celebraciones duraron meses; cuando se aquietaron, fue de nuevo arrestada y encarcelada. Su última experiencia fue aún más humillante, y los detalles de la misma los conocemos reservadamente por la propia Hana. Uno de los días de su segundo arresto, el 16 de febrero de 2012, sus carceleros fueron especialmente brutales, pero ella también se mostró excepcionalmente resuelta. Yediot Ahronot, un periódico israelí, afirmó que Hana estaba planeando el secuestro de un soldado, pero Hana ya no tuvo paciencia para soportar los interrogatorios de sus torturadores. Por ello decidió iniciar una huelga de hambre que duró 47 días. Su principal demanda era la de su liberación.

Durante la última etapa de su huelga, cuando la muerte estaba ya acechándola, abrió los ojos en un hospital israelí y se encontró con que la habían encadenado a la cama por brazos y piernas. Estaba en Haifa, un descubrimiento que la llevó a esbozar una sonrisa. “Esta es la tierra de la que mi familia procede”, musitó suavemente mientras su sonrisa se ensanchaba. Rápidamente se informó a los guardias de esa declaración, quienes, a su vez, lo comunicaron a la autoridad de la prisión, que ordenó de inmediato su traslado fuera de Haifa. Hana nunca había visitado Haifa y por un momento fugaz se sintió invadida por la feliz idea de morir allí.

Tras un acuerdo firmado en condiciones sospechosas en el que participó la AP, puso fin a su huelga de hambre a cambio de su liberación, que se llevó a cabo con la condición de deportarla a la Franja de Gaza. El acuerdo afirmaba que Hana sería repatriada a Cisjordania tres años después, pero no ha sido así; ni Israel ni la AP cumplieron su parte en el acuerdo.

Hana está firmemente resuelta a vivir, incluso en los confines de la asolada y asediada Gaza. “Si no lo hago, los israelíes ganan. No puedo darles esa satisfacción”, me dijo. “La Resistencia implica empeñarse en vivir y salir adelante, a pesar de todo el dolor”.

Todavía sueña con tener la oportunidad de viajar y explorar el mundo más allá del familiar horizonte de la vida bajo asedio.

(Este artículo se basa en un capítulo titulado “Death Note”, incluido en mi próximo libro sobre la historia del pueblo de Palestina.)

El Dr. Ramzy Baroud lleva más de veinte años escribiendo sobre Oriente Medio. Es columnista internacional, consultor de medios, autor de varios libros y fundador de PalestineChronicle.com. Su último libro es “My Father Was a Freedom Fighter: Gaza’s Untold Story” (Pluto Press, London). Su página en Internet: www.ramzybaroud.net

Traducción: Sinfo Fernández.

 

“Los ataques con cuchillos no son bombas en autobuses ni ataques indiscriminados contra civiles, sino una reacción natural contra la ocupación y su violencia”

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“Podemos seguir trabajando sobre el terreno porque tenemos una idea clara sobre el conflicto”, señala rotundo el periodista israelí Sergio Yahni, director del Alternative Information Center (AIC). “Para poder desarrollar un proyecto de paz en Palestina son necesarias tres cosas: el fin de la ocupación israelí, el derecho de retorno de los refugiados palestinos y la total igualdad civil de los palestinos ciudadanos del Estado de Israel”, añade. En este sentido, “Israel no puede ni quiere congelar la construcción de colonias ni negociar con la dirección palestina y por esta razón comenzó a mediados del 2014 una ofensiva político-militar sangrienta contra los palestinos. Una ofensiva que provoca una contraofensiva palestina, ¿o qué esperan, qué a los palestinos los machaquen y pongan la otra mejilla?”, se pregunta Yahni.

Escucha la entrevista

El AIC es una organización palestino-israelí que promueve la justicia, la igualdad y la paz entre palestinos e israelíes. Para su director, Sergio Yahni, “en estos momentos hay una generación de palestinos, una generación de jóvenes, que le han perdido el miedo a la ocupación y que están dispuestos a salir a la calle para enfrentarse contra sus ocupantes”. En su opinión, “la intifada actual es que la juventud le ha perdido el respeto a la ocupación y sale a la calle. Sin embargo, cuando los periódicos del mundo hablan de intifada no lo hacen para hablar de una rebelión popular con sus diferentes expresiones sino de terrorismo. Lo que está ocurriendo ahora, dicen, es como si pusieran bombas en autobuses o hubiera ataques indiscriminados contra civiles. Y los ataques con cuchillos no son bombas en autobuses, no son ataques indiscriminados. Son una reacción natural, negativa a mi entender, a la ocupación y a su violencia”.

“Lo que más temor le da al gobierno de Israel, porque es lo que se ve, es el boicot cultural, ya sea que se cancelen contratos a cantantes israelíes en el extranjero o que personas extranjeras del ámbito cultural se nieguen a aparecer en Israel”, cuenta Yahni. “El boicot cultural y deportivo se sienten a nivel popular. El boicot económico, si bien es muy importante, tiene un impacto menor porque la economía de Israel es una economía de guerra y, para ser sincero, ¿cuántos de nosotros compramos granadas?, ¿cuántos podemos decir que no vamos a comprar más gases lacrimógenos en Israel?”, se pregunta el director del AIC. “La industria militar de Israel produce armamento con el objetivo de luchar contra civiles, o sea, por ejemplo metralletas que disparan pelotas de goma o tanques que bañan con un agua que te provoca dolores durante una semana, tecnología militar adaptada al ámbito del control de la población y eso es lo que los gobiernos del resto del mundo compran. Y lo que se produce en Israel después se va a utilizar en la represión de la protesta social en otros rincones del planeta”, afirma Yahni.

Por lo que se refiere al contexto regional y mundial, el periodista Sergio Yahni afirma que “Oriente Medio está siendo atacado por Europa y Estados Unidos desde 2003, desde la guerra contra Sadam Hussein e Irak, y la guerra actual viene provocada por el precio del petróleo hace 12 años”. Para el director del AIC, “lo que tenemos que hacer no es más guerras sino que, al revés, hay que empezar a desmilitarizar la presencia europea en Oriente Medio”. A su juicio, “mientras la ocupación y la guerra de Palestina sean una herida sangrante no habrá paz en Oriente Medio. El tema sirio es el mismo tema que el palestino y el meollo, el centro, es Palestina. Para resolver el conflicto de Oriente Medio tendremos que resolver el conflicto de Palestina”.

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Fuente: Mar de Fueguitos.

Hay 400 palestinos menores en cárceles de Israel

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De acuerdo a datos publicados el pasado 20 de noviembre por la Sociedad de Presos Palestinos (PPS), una organización defensora de los derechos humanos, alrededor de 400 menores palestinos de entre 13 y 17 años se encuentran encarcelados actualmente en prisiones israelíes.

La mayoría de los menores capturados en las ocupadas Cisjordania y Jerusalén oriental desde comienzos de octubre pasado, y los que fueron liberados recuperaron su libertad bajo fianza o fueron obligados al arresto domiciliario.

Según la organización, los adolescentes son mantenidos en centros de detención e interrogación. Allí pasan lapsos de entre uno y dos días sin agua ni comida y son forzados, mediante distintos tipos de tortura y de coerción física y verbal, a realizar confesiones. La mayoría de ellos fueron capturados en las ocupadas Cisjordania y Jerusalén oriental desde comienzos de octubre pasado, y los que fueron liberados recuperaron su libertad bajo fianza o fueron obligados al arresto domiciliario.

Algunos de los niños sufrieron además graves heridas al ser atacados con armas de fuego mientras eran detenido, como Jalal Sharawna, de 17 años y oriundo del pueblo de Dura, cuya pierna le fue amputada en un hospital israelí sin consultar previamente a su familia. El director de la PPS en Hebron, Amjad al-Najjar, calificó el suceso de “crimen complejo e intencional” que los funcionarios israelíes cometen a menudo sobre detenidos heridos, tanto por “odio y venganza” como para “ahorrar los costos del tratamiento médico”.

Las principales cárceles de Israel donde hay niños palestinos encarcelados son Ofer, Hasharon, Ajafon y Megiddo. De acuerdo con datos proporcionados por abogados palestinos, la prisión de Etzion es la peor de todas en cuanto a golpes y torturas sufridas. Hace tan solo unos días el parlamento israelí aprobó el borrador de un proyecto de ley que, de ser ratificado, permitirá la detención de menores palestinos de 12 años en adelante.

Fuente: Instituto Manquehue.

Los Chicos de Hares condenados a más de 15 años de prisión

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El falso relato sionista respecto de la creación del Estado de Israel

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Israel, Estado creado sobre tierras y propiedades palestinas cuyos legítimos habitantes fueron violentamente expulsados de sus hogares históricos. Esto es tan evidente y claro, ni siquiera los líderes sionistas, ni la narrativa oficial israelí, lo pueden negar….

Por Miguel Hasbún Zaror.

En la imagen un joven sostiene un cartel donde se puede leer «Regresar a Palestina es una cuestión de tiempo», durante una manifestación en conmemoración de la Nakba. Foto: Archivo

Si yo fuera un líder árabe, nunca firmaría un acuerdo con Israel. Es normal, nosotros hemos tomado su país. Es cierto que Dios nos lo prometió, pero ¿cómo podría interesarles esto a ellos? Nuestro Dios no es el suyo. Ha habido antisemitismo, nazis, Hitler, Auschwitz, pero ¿fue su culpa? Ellos sólo ven una cosa: nosotros hemos venido y hemos robado su país. ¿Por qué podrían aceptar eso?. David Ben Gurion

Esto hay que decirlo con crudeza: el Estado de Israel ha sido establecido a expensas de los árabes, y en su tierra. Nosotros no llegamos a un sitio vacío. Hemos establecido judíos en lugares donde había árabes. Estamos convirtiendo tierra árabe en tierra judía. General Moshe Dayan

Los jóvenes palestinos no salen a asesinar judíos por el hecho de ser judíos, sino porque somos sus ocupantes, sus torturadores, sus carceleros, los ladrones de su tierra y de su agua, los que destruyen sus hogares, los que los expulsan al exilio, los que obstruyen su horizonte. Amira Hass

Las tres sentencias que transcribo más arriba normalmente deberían hacer acreedores a sus autores a los calificativos de “antisemitas”, “difamadores de Israel” o “incitadores al odio”, por parte de los defensores incondicionales de ese país. Y sin embargo se trata de tres judíos israelíes: el primero, Padre fundador del Estado de Israel y ex Primer Ministro; el segundo,  quien comandó el ejército israelí  en la Guerra de los 6 días contra los países árabes en 1967, y la última, periodista del diario israelí Haaretz.

En el caso de los dos primeros, sus confesiones obedecen a un rapto de sinceridad no exento de una buena cuota de cinismo, ya que el poder militar a nivel regional y el poder político a nivel mundial de que disponía Israel, al igual que hoy, les permitió emitirlas a cada uno en su momento, en la certeza de que ellas no  generarían ningún costo para ellos ni para el Estado de Israel, pese al manifiesto desprecio que dichas declaraciones reflejan respecto del  Derecho Internacional y de los árabes.

Amira Hass, en cambio, optó por  abstraerse de la prédica racista, segregacionista y difamatoria que se difunde en las escuelas israelíes respecto de los árabes y decidió hacer algo que la mayoría de sus compatriotas evita: conocer de cerca a los palestinos y convivir con ellos y especialmente con quienes (sobre)viven en la Franja de Gaza.

Y no está sola, existe hoy una legión de historiadores israelíes revisionistas que han demolido, punto por punto, el relato sionista respecto de la creación del Estado de Israel y su supuesta calidad de víctima, basándose en los archivos militares fundacionales de ese mismo Estado. Han dejado en claro que la única meta de éste ha sido, desde el siglo XIX, conquistar la mayor cantidad de territorio árabe y tolerar el mínimo de población nativa en su interior.

Ilan Pappé y Schlomo Sand constituyen el paradigma más relevante de dicha legión y deberían ser lectura obligada de quienes, desde una óptica imparcial, buscan alternativas a la propaganda israelí omnipresente.

Como se ve, ya sea desde una perspectiva netamente sionista, como la de Ben Gurion o Dayan, o desde la de los israelíes disidentes, todos coinciden acerca de la causa de la violencia que aflige desde hace más de 70 años a Palestina: el robo de la tierra palestina, sin eufemismos, y la expoliación y limpieza étnica de su pueblo por parte del sionismo israelí.

Fuente: Palestina Libre.

“Por primera vez Israel está pagando un precio por la ocupación de Palestina”

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Avatar de María LandiPalestina en el corazón

Con Pedro Charbel, coordinador de la campaña BDS en América Latina

Pedro Charbel en Montevideo (Manuela Aldabe, Brecha). Pedro Charbel en Montevideo (Foto: Manuela Aldabe, Brecha).

María Landi

Pedro Charbel es el joven brasileño que el Comité Nacional Palestino de BDS[1] designó como Coordinador de Campañas en América Latina. Graduado en Relaciones Internacionales e investigador en la Universidad de Sao Paulo, fue voluntario internacional en Cisjordania y está involucrado en el BDS en su país. Tuvo una participación activa en la campaña para pedir a Gilberto Gil y Caetano Veloso que no actuaran en Israel, y es mencionado por Caetano en la carta donde hace poco anunció que no volverá a Israel y que hoy se siente más cerca de la lucha palestina.
En el marco de una gira por el Cono Sur, se reunió en Montevideo con legisladores, periodistas, dirigentes sindicales, estudiantes universitarios y militantes de base para interiorizarlos sobre los objetivos y avances…

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Israel dice que no tiene pruebas para juzgar a los sospechosos de la matanza de Duma

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Alí Dawabsha y sus padres, quemados vivos por colonizadores israelíes

Las autoridades israelíes dicen que no tienen pruebas para juzgar a los judíos de extrema derecha que fueron arrestados como sospechosos de la matanza, en julio, de una familia del pueblo cisjordano de Duma. En el ataque murió quemado vivo un bebé de 18 meses y, posteriormente, su padre y su madre debido a las quemaduras sufridas. El único superviviente es Ahmed Dawabsha, de cuatro años.

Ahmad recuperándose de las quemaduras.

Ahmad Dawabsha recuperándose de las quemaduras.

Según la agencia Reuters, la policía dijo el jueves que varios “jóvenes que pertenecen a un grupo terrorista judío” estaban detenidos. Esto hizo pensar a algunos que se habían producido progresos en la investigación. Pero no ha sido así. Todo indica que se trató de una maniobra para acallar las protestas de la ONU por la inacción del estado israelí en la persecución de este crimen.

Guilad Erdan, ministro de seguridad pública, declaró en la Radio del Ejército que “no hay muchas investigaciones que tengan una prioridad tan alta como la referente a los asesinatos de Duma”.

Pero el ministro añadió que era “muy muy difícil” obtener información de los sospechosos, porque habían conseguido eludir la vigilancia del estado muy a menudo. Tras estas extrañas declaraciones, Erdan intentó aclarar lo que quería decir: “Por ejemplo, estas no son personas que vayan por ahí con teléfonos móviles. Son personas que realmente viven en las colinas, desconectadas de sus familias”.

Para terminar con estas declaraciones, que suenan a tomadura de pelo, el ministro israelí añadió que “el Shin Bet [servicio de seguridad] y la policía hicieron progresos en esta investigación en los últimos meses y estamos haciendo todo lo posible para conseguir pruebas que permitan llevar a juicio a los presuntos culpables”.

Fuente: Blog Disenso.

Cuba se opuso al Plan de Partición de Palestina en 1947

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 Dr. Ernesto Dihigo

Dr. Ernesto Dihigo

Por Ernesto Gómez Abascal, especial para Alahednews.

Hace 67 años, durante la II Asamblea General de la entonces recién nacida Organización de Naciones Unidas, el delegado de Cuba, Dr. Ernesto Dihigo, se opuso con argumentos contundentes e irrebatibles al Plan de Partición de Palestina, el cual tomaría cuerpo después con la aprobación de la Resolución 181 (II). Cuba estuvo entre los 13 países que votaron en contra y fue uno de los dos países no islámicos que mantuvieron esa posición.

Aquel hecho dio lugar a la primera guerra árabe-israelí y provocó la creación del conflicto del Medio Oriente que se mantiene hasta nuestros días. El Estado Palestino no se llegó a crear y aún hoy, su aceptación como miembro de plenos derechos en la Organización, todavía es rechazada por un pequeño grupo de países, especialmente por Estados Unidos y Gran Bretaña. Ambas naciones son las causantes originales de un conflicto que ya dura más de medio siglo y que en estos momentos conoce una peligrosa expansión bélica terrorista, estimulada precisamente por estas potencias imperialistas, que persisten en su empeño de dominar toda la región, controlar sus enormes recursos energéticos y apoyar a la entidad sionista por ellos patrocinada, en su criminal política expansionista y genocida, tal como ocurrió recientemente en Gaza.

Por su importancia y completa actualidad, reproducimos los aspectos más importantes del discurso y los argumentos del delegado cubano:

“Señor Presidente y Señores Delegados:

“De modo muy breve deseamos exponer las razones por las cuales la Delegación de Cuba se ve obligada a votar en contra del plan de partición de Palestina por la Comisión Ad Hoc.

“Hemos seguido con interés los debates, analizando los argumentos de unos y otros, a fin de llegar a la conclusión que nos pareciera más justa. Cuba ha demostrado su simpatía hacia los hebreos y el aprecio por sus cualidades, pues ha admitido en su territorio a miles de ellos, que hoy viven entre nosotros libres y tranquilamente, sin discriminaciones ni prejuicios, pero no podemos aquí votar conforme a sus deseos, porque consideramos que la partición de Palestina es contraria al derecho y a la justicia.  En primer término, la base inicial de toda reclamación es la Declaración Balfour, causante de todo el problema que hoy tenemos ante nosotros; y la Declaración Balfour, a juicio nuestro, carece por completo de valor legal, pues el gobierno británico ofreció en ella una cosa de la cual no tenía derecho a disponer, porque no era suya. Mas, aceptando su validez, lo que ahora quiere hacerse va mucho más allá de sus términos, pues ella prometió a los hebreos un “Hogar Nacional” en Palestina, dejando a salvo los derechos civiles de la población árabe, pero no ofreció un Estado Libre, cuya creación forzosamente afectará esos derechos que se trató de salvaguardar.

“Es también contraria a derecho la partición si nos atenemos al mandato conferido por la Liga de las Naciones.  Cabría preguntar si la Liga de las Naciones podía, en justicia, hacer lo que hizo, o sea, ordenar el establecimiento de un Hogar Nacional Judío, con las graves consecuencias demográficas y políticas que han tenido, en una tierra ajena sin el consentimiento de sus habitantes.

“Pero aun admitiendo lo hecho, la partición que estudiamos va contra los términos de ese mandato, que su Art. 6to, ordenó que no fueran afectados los derechos y la posición de la población no hebrea de Palestina, y mal puede sostenerse que esos derechos no resultan perjudicados cuando va a arrebatarse a los nativos más de la mitad de su territorio y varios cientos de miles de árabes quedarán sometidos al gobierno hebreo y colocados en una situación subordinada allí donde antes eran dueños.

“En tercer lugar, el proyecto es también contrario a derecho, a nuestro juicio, porque va contra la libre determinación de los pueblos, que era principio esencial del Pacto de la Liga, aquí se está disponiendo de la suerte de una nación, privándola de su suelo nacional, del suelo que ha tenido durante muchos siglos, sin que se haya consultado para conocer su opinión.  Y si del Pacto de la Liga pasamos a la Carta de las Naciones Unidas, encontraremos que va a cometerse idéntica violación, porque el principio de la libre determinación de los pueblos se encuentra reconocido en el párrafo 2do. del Art. 1ro. con carácter general, y reiterado en el párrafo (b) del Art. 76 para los pueblos no autónomos al decir que la administración fiduciaria (equivalente al mandato de la Liga) deberá tener en cuenta “Los deseos libremente expresados de los pueblos interesados”.

“No nos convence el argumento, dicho por alguno, de que Palestina no es un Estado y, por tanto, no tiene el carácter de sujeto de Derecho Internacional, pues, en todo caso, esos preceptos no hablan de Estados, sino de pueblos, y no cabe duda de que el palestino lo es.

“Hemos proclamado solemnemente el principio de la libre determinación de los pueblos, pero con gran alarma vemos que cuando ha llegado el momento de aplicarlo, nos olvidamos de él.

“Tal sistema nos parece funesto. La Delegación de Cuba está firmemente convencida de que la paz verdadera y el mundo de justicia de que tanto hablaron los líderes de la Segunda Guerra Mundial, no depende de que ciertos principios fundamentales se inscriban en las convenciones y tratados y allí queden como letra muerta, sino de que llegado el instante oportuno, se cumplan por todos y para todos, grandes y pequeños, débiles o fuertes.

“¿Por qué no se ha procedido de modo democrático en este caso consultando la voluntad de todo el pueblo de Palestina?¿Es que se ha temido que el resultado de la consulta fuera contrario a lo que de todas maneras de quería hacer? Y si esto es así ¿Dónde están los principios y donde la democracia que continuamente invocamos? No terminan ahí nuestras dudas legales.  En el curso del debate, se han impugnado las facultades de la Asamblea para acordar la partición.  Se ha contestado que, conforme a los Arts. 10 y 11 de la Carta, la Asamblea puede hacer recomendaciones sobre todo problema que esté dentro de los límites de ese documento o que se relacione con el mantenimiento de la paz y la seguridad internacional.  Sin discutir ahora si el problema de Palestina está dentro de esos límites o si constituye una amenaza para la paz internacional, no podemos dejar de advertir que una cosa es hacer una recomendación y otra muy diversa es adoptar un plan que afecta la integridad territorial de un pueblo que su posición jurídica y política, y encomendar la ejecución del proyecto a una Comisión de la propia Asamblea.

“Tampoco nos parece que pueda sostenerse que ese proyecto es una mera recomendación, pues toda recomendación lleva implícita la posibilidad de que no sea aceptada y el plan aprobado tiene, sin duda alguna, carácter coactivo, como lo prueba el hecho de que, por una de sus disposiciones, será considerada como amenaza o violación de la paz o acto de agresión, conforme al Art. 39 de la Carta, “cualquier tentativa de alterar por la fuerza el arreglo contemplado en la resolución”. Se trata pues, de algo que se impone por la fuerza, no de una mera recomendación y como este, a juicio nuestro, infringe la Carta, no podemos votar a favor del proyecto.

“Porque teníamos todas esas dudas legales, fue que votamos en la Comisión a favor de que previamente se consultara a la Corte Internacional de Justicia, para que pudiéramos avanzar sobre terreno firme.  La consulta fue rechazada por la mayoría, lo que consideramos un error no justificado por la demora que ella hubiera causado, pues más valía haber esperado unos meses que lanzarnos a una acción que tantas dudas ofrece, aparte de que la negativa de acudir a la Corte pudiera dar la impresión de que la Asamblea rehusó buscar soluciones conforme al derecho.  Por otro lado, consideramos que el proyecto es, además, injusto.

“El pueblo árabe ha tenido ininterrumpidamente durante muchos siglos, el territorio de Palestina, y por los datos oficiales que se nos han presentado, al terminar la Primera Guerra Mundial, constituía casi el 90% de toda la población del país.  Por medio del Reino Unido, como potencia mandataria, y el cumplimiento de lo resuelto por la Liga, abrió sus  puertas a una inmigración extranjera, ofreciéndole un lugar en que pudiera vivir y desenvolver su existencia conforme a sus deseos, con libertad religiosa y sin discriminaciones humillantes, y ahora esos individuos pagan la generosa hospitalidad de quienes les acogieron, quitándoles por la fuerza la mitad de su suelo natal.

“Hemos dicho inmigración extranjera de modo consistente, pues con todo respeto hacia la opinión de los hebreos, ellos son, a juicio nuestro, extranjeros en la tierra de Palestina.  En efecto, durante los debates de la Comisión se adujeron datos para probar que los antepasados de un gran número de los hebreos que ya han ido o que aun quieren ir a Palestina, jamás estuvieron en esa región; pero aun en el caso de que los remotos antecesores de todos ellos hubieran nacido allí, es indudable que abandonaron dicha tierra hace tanto tiempo, para establecerse en otros países, que sus descendientes han dejado de pertenecer a Palestina, del mismo modo que nosotros, hombres de América, nacidos de emigrantes que vinieron de todos los rincones de la Tierra, no podemos considerarnos con ningún derecho a la patria de nuestros padres en el viejo continente.

“El  íntimo y ferviente anhelo de los hebreos de volver a Palestina, tal vez por tradición, tal vez por  razones místicas u obsesión religiosa, es algo que puede tener toda nuestra consideración y simpatía sentimental, pero no constituye, en nuestra opinión, un título para que se les entregue lo que no les pertenece, muchos menos si para ello hay que despojar por la fuerza a otro con más derecho.

“Asimismo consideramos injusto el proyecto, porque es la imposición del criterio de una minoría sobre una mayoría enorme, en contra de un principio cardinal de la democracia. En el caso actual, esa minoría, no queriendo someterse al criterio de los más, pretende poner casa aparte, pero llevándose una porción del territorio del pueblo que lo admitió en su seno.

(….)

“No se nos diga que a veces hay que aceptar una solución política aunque sea injusta, pues sobre la injusticia nunca podrá asentarse la paz y la cordialidad entre los pueblos.

“Respecto a los refugiados, judíos  o no judíos, que hoy se encuentran en campos de concentración, problema sobre el cual se ha insistido por los partidarios del proyecto, Cuba expresó que debía resolverse con un criterio de buena voluntad por parte de todas la Naciones Unidas, aceptándolas proporcionalmente, según las condiciones peculiares de cada país; pero entiende que no puede imponerse a Palestina que ella lo resuelva sola, sobre todo si se tiene en cuenta que es ajena por completo a las causas que han determinado el desplazamiento de todas esas personas.

“Por esas razones, tendremos que votar en contra del plan de partición, como ya lo hicimos en la Comisión, y una vez formado nuestro criterio, nos consideramos en el deber de manifestarlo por medio del voto, manteniéndolo con firmeza, a pesar de las gestiones y presiones que se han hecho en torno nuestro”.

Fuente: Prensa Perú Cuba.

Declaración de la Red Internacional Judía Antisionista sobre los atentados en París, Beirut, Bagdad, Yola y Kano

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París. Beirut. Bagdad. Yola y Kano. Estos nombres de ciudades son nuevamente nombres de masacres.

La Red Internacional Judía Antisionista (IJAN, por sus siglas en inglés) condena terminantemente los horribles crímenes perpetrados en los últimos días; los que los medios de comunicación han visibilizado, como en Francia, y los que se han negado a ver, como en el Líbano, Irak y Nigeria; y como siempre, en Palestina. Rechazamos estas operaciones criminales – sea quien fuera el o los responsables. Y somos solidarixs con la gente, las víctimas inocentes de estos crímenes.

El grupo Estado Islámico (EI) ha asumido la responsabilidad. Ya se trate de sus manos o de otras las que están detrás de esos  ataques, las consecuencias son claras y se vuelven cada vez más claras. Francia se encuentra en un estado de emergencia. El presidente François Hollande ha llamado a las bombas y tiroteos coordinados por las que atravesó París un “acto de guerra”. El primer ministro, Manuel Valls, se ha comprometido a “aniquilar a los enemigos de la República”. El presidente Barack Obama les ha llamado “un ataque al mundo civilizado”.

Nuestros gobiernos pueden insistir en que estamos en guerra, pero no tenemos por qué aceptar sus instrucciones. Tampoco aceptamos el derecho de un presidente de Estados Unidos, responsable de convertir a Yemen en un cementerio a través de su apoyo explícito al ataque  saudí, a establecer distinciones coloniales entre “civilizados” e “incivilizados”. Tales definiciones han justificado a los imperialismos estadounidense y europeo desde sus comienzos.

Los atentados de Beirut son crímenes. Es responsabilidad del gobierno libanés investigar y juzgar a los sospechosos y culpables. Del mismo modo, la tarea del gobierno francés no es buscar “enemigos” sino encontrar criminales. Al anunciar una “guerra de civilizaciones” en forma clara, indudable e intencional, están haciendo exactamente lo que el EI desea. El resultado sólo puede ser más muerte.

IJAN rechaza cualquier idea de que los musulmanes en general tienen responsabilidad particular en los atentados recientes. Las masacres son obra de individuos, grupos políticos y gobiernos; no de religiones. Que algunos que profesan la fe musulmana se hayan atribuido esos ataques no significa nada. Rechazamos la afirmación de que Israel habla por los judíos, así como rechazamos cualquier pretensión de culpar colectivamente a los judíos por el colonialismo sionista. Del mismo modo, rechazamos la pretensión del EI de hablar en nombre de los musulmanes, y no podemos aceptar la idea de que los musulmanes tengan especial responsabilidad por los crímenes del EI.

Los gobiernos pueden afirmar que hay una guerra religiosa en marcha, pero nosotros debemos rechazar esa afirmación. Si, efectivamente, resulta que el EI cometió algunos de esos atentados, debemos tener en cuenta que las principales víctimas del EI hasta ahora han sido musulmanas, sobre todo en Siria. Han sido naciones de mayoría musulmana las que han estado en la primera línea de la lucha contra el EI, incluidos los grupos armados sunitas y chiítas del YPG (Unidades de Defensa del Pueblo) kurdo en el norte de Siria hasta el grupo de resistencia Hezbolá del Líbano.

Los que cometieron los atentados en el Líbano lo hicieron en un intento de enfrentar a palestinos contra libaneses, a suníes contra chiíes, para volver a encender la guerra civil y tratar de destruir al Líbano. Estamos con el pueblo del Líbano, con la población del sur de Beirut y con los palestinos y palestinas de los campamentos de refugiados que rechazan dicha división. El único beneficiario de una división entre chiíes y palestinos en el Líbano es la clase dominante libanesa vinculada a las élites de Arabia Saudita, Qatar y los Emiratos, e Israel; y detrás de ellos,  la OTAN, los Estados Unidos y Europa.

Este tipo de ataque es parte de la continua e invisible agresión contra el pueblo palestino, cuyo sufrimiento se invisibiliza  y hasta se justifica en la prensa occidental -mientras Israel continúa con su proyecto colonial contra la resistencia palestina que lucha por sus derechos, incluyendo el derecho al retorno de los refugiados y refugiadas.

El ataque a París se hizo para incitar a la gente a una furia islamófoba, para acelerar el sentimiento antisirio y antirefugiados, y para preparar a la gente para la guerra. IJAN rechaza tal provocación. Cualquier intento de sugerir que los musulmanes son comunitariamente responsables de cualquier acción o de cualquier crimen es racista y xenófobo, y sigue un viejo discurso imperial.

Por otra parte, deploramos el papel de los medios occidentales racistas, que pretenden encontrar valiosas algunas muertes -invisibilizando otras. Las muertes de niños pobres en el sur de Beirut, y ni hablar en África Central, no sirven para fabricar un consenso para la guerra, y por eso son invisibles. Las muertes de parisinos son de gran utilidad para empujar a la gente a la guerra, y por esa razón, entre otras, pueden ser vistas en los medios.

Observamos además otras ocultaciones coloniales en el retrato que los medios hacen de estos eventos. Francia envía un portaaviones al Mediterráneo oriental, que se prepara para “aniquilar” a sus enemigos, que sin duda serán hombres, mujeres y niños inocentes. Al hacerlo, nos recuerda otras masacres que precedieron a ésta, especialmente los asesinatos del ejército francés en Marruecos, Argelia y Vietnam. ¿Quién recuerda ahora sus nombres, su suerte, su vida o su muerte? En la salvaje represión de la lucha de liberación de Argelia, Francia masacró a cientos de miles de personas, y muchos de sus compatriotas viven hoy en la pobreza, abandonados en las banlieues (suburbios) franceses.

Nos solidarizamos con el pueblo de Francia del mismo modo que somos solidarios con los pueblos del mundo. Pero la bandera de Francia es símbolo del imperialismo y el colonialismo en el mundo entero, y la rechazamos.

En efecto, mientras el gobierno francés habla de  guerra defensiva, vende armas al estado más reaccionario de la región: Arabia Saudita, por una suma de 12 mil millones de dólares. Es el segundo mayor exportador de armas del mundo. La transferencia de armas de Estados Unidos a Arabia Saudita alcanzó un total de más de 90 mil millones de dólares en los últimos años, mientras que Israel se está convirtiendo en un importante traficante de armas en todo el mundo. Estos gobiernos no pueden darnos lecciones sobre la paz ni alertar sobre la defensa al mismo tiempo que preparan al mundo para una guerra sin fin.

En pocas palabras, no tenemos ningún papel que desempeñar en una solución militar con respecto al EI. Instamos, en cambio, a cortar sus flujos financieros y el suministro de armas, especialmente a través del aliado de Estados Unidos: Turquía, donde personas inocentes son masacradas en Ankara sin que el gobierno haga nada para impedirlo.

Rechazamos que se utilice la muerte de inocentes en París, Beirut o en cualquier otro lugar para justificar la intervención militar de EEUU y Francia en Siria. Deseamos que la violencia allí se termine, y que nuestros gobiernos traigan a sus fuerzas armadas de regreso y las desmantelen. El papel de Estados Unidos y Francia no es “resolver” los problemas de la región, sino dejar de crearlos, dejar de bloquear los acuerdos diplomáticos que pongan fin a las guerras regionales -sobre todo en Siria- y sancionar a Israel.

Francia y EEUU tienen en el Medio Oriente un historial de derramamiento de sangre, divisiones imperiales, ocupación colonial, explotación de los recursos, armas químicas, golpes de Estado, desestabilización, agresiones criminales, promoción del sectarismo y saqueo mercantilista. Sus antecedentes coloniales e imperiales en Siria y el Líbano son la prueba definitiva, si es que se necesitaba más, de que lo que se necesita no son buques de guerra, sino compensaciones.

Nuestros corazones están con los pueblos que continúan sufriendo bajo la guerra colonial y el racismo.

Fuente: http://www.ijan.org/uncategorized/atentados-ei/