— Antisemitismo. Cansa, pero hay que repetirlo. Israelí, judío y sionista no son sinónimos. Israelí es una nacionalidad (hay israelíes cristianos y musulmanes); judío es quien profesa una religión, también una identidad, hay judíos de muchísimas nacionalidades. Sionista es quien es partidario de una ideología, el sionismo. Hay muchísimos sionistas que no son judíos. Por tanto, ser antisionista no es ser antisemita.
Archivo del Autor: losotrosjudios
De la aldea palestina Susia a Caetano Veloso

Por Othman Abu Sabha.
Saber de la intención de Caetano Veloso de no volver nunca más a Israel me ha dado esperanza. Esperanza de que haya un entendimiento creciente en el mundo sobre lo que sucede en Palestina. Es bueno saber que la visita de Caetano a Susia, aldea palestina en Cisjordania, ayudó a mostrar que, detrás de la imagen de un ambiente vibrante de alta tecnología, hay una dura realidad de ocupación y apartheid.
Soy el médico responsable por la clínica local de Susia hace años. Sin embargo, ahora, la clínica y toda la aldea están bajo orden de demolición. Planes y políticas israelíes quieren limpiar étnicamente 60% de la Cisjordania ocupada, comenzando por 86 aldeas rurales y áreas agrícolas que serán destruidas.

El pueblo palestino está siendo obligado a abandonar Jerusalén: Israel ya ha expulsado a muchos y ha revocado el derecho de residencia en la ciudad de 14 mil palestinos. Aquellos que permanecen enfrentan, diariamente, represión, demolición de sus casas, políticas racistas y linchamientos.
El objetivo es situarnos en las llamadas zonas de traslado que serán rodeadas por un muro de más de 700 kilómetros de extensión y ocho metros de altura.
Si los planes israelíes se llevan a cabo, el pueblo palestino estará confinado a la Franja de Gaza, a las partes restantes de Cisjordania, menos del 12% de nuestra tierra natal histórica, y al exilio, donde más de 5 millones de palestinos refugiados esperan que su derecho al retorno sea respetado. Como dice Caetano, no es esa la paz que queremos.
No es en vano que una nueva generación de palestinos lidere una serie de manifestaciones en más de 50 localidades a lo largo de las tierras controladas por Israel. Esos jóvenes saben que Israel no les permitirá ningún futuro y hoy protestan por su esperanza y dignidad. Alteran la apariencia de normalidad del régimen de apartheid, ocupación y colonización de Israel.
Israel, por su parte, trata de mantener una cortina de humo para garantizar que las relaciones económicas, políticas y culturales con el resto del mundo se perpetúen de forma normal. Esa es una de las razones por las cuales, hace diez años, a través del movimiento internacional de boicot (BDS), llamamos al mundo para que presione a Israel para que respete sus obligaciones. Es un pedido apoyado ampliamente por los palestinos, porque vincula el mundo a nosotros por medio de una solidaridad efectiva.
Ese llamado no trae ninguna solución final, sino que reivindica tres derechos básicos establecidos por el derecho internacional: el derecho de los refugiados, mayoría de nuestro pueblo, a retornar; el fin de la ocupación y desmantelamiento del muro; e igualdad para los palestinos ciudadanos de Israel. Estoy feliz de que Caetano haya declarado públicamente que esas demandas tienen fundamento.
Para nosotros, palestinos, romper los vínculos y la complicidad económica e institucional con las violaciones de Israel es un elemento imprescindible de nuestra lucha. De Susia a Salvador, el movimiento BDS une a las personas en todo el mundo.
Esperamos que Caetano siga conectado con nuestra aldea y con nuestra lucha por justicia, libertad e igualdad. Invitamos a Caetano y a todos los artistas latinoamericanos a que se unan al BDS y caminen con nosotros rumbo a la paz que queremos.
Othman Abu Sabha, 56, médico palestino, es responsable por la clínica de Susia y director de la Sociedad Palestina de Socorro Médico de l región de Hebrón (Cisjordania)
Traducción: Tali Feld Gleiser.
Fuente: Folha.
Y siguen apareciendo pasaportes
Uno no sabe si reírse o llorar. Desde los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001, no hay un atentado terrorista cuyos presuntos culpables no se las arreglen para dejar sus papeles de identidad al alcance de los investigadores. Para el sociólogo Jean-Claude Paye, la aparente estupidez crónica y repetitiva de los terroristas no es otra cosa que un truco del Poder para asustar a la ciudadanía. ¿Cuál es la lógica? La versión oficial es tan absurda que no podemos, ni debemos dudar de ella.
Por Jean-Claude Paye.
Durante la investigación de las masacres de París, se encontró un pasaporte sirio cerca de los restos de uno de los kamikazes del Stade de France. Ya designado por el presidente Hollande como responsable de los atentados, el «Estado Islámico» reconoció ser responsable de esos actos. Para el gobierno francés, que había declarado querer intervenir en Siria contra el «Estado Islámico» –cuando en realidad quiere hacerlo contra la República Árabe Siria y contra su presidente constitucional Bachar al-Assad, de quien sigue diciendo que «tiene que irse»– se trata de un indicio importante destinado a justificar una operación militar.
Pero no es el gobierno francés el único que recurre al procedimiento del doble discurso apoyando una organización a la que se designa como enemigo y nombrando terroristas a individuos a los que anteriormente se designaba como «luchadores de la libertad». La fabricación de su propio enemigo se ha convertido en el eje de la estrategia occidental, lo cual nos confirma que en la estructura imperial no hay separación entre el interior y el exterior, entre el derecho y la violencia pura, entre la ciudadanía y el enemigo.
En Bélgica, el predicador musulmán Jean-Louis Deni está enfrentando acciones legales «por haber incitado jóvenes a irse a la yihad armada en Siria», ya que se sospecha que tuvo contactos con Sharia4Belgium, grupo calificado como «terrorista», contactos que niega el acusado. Su abogado destacó el doblepensar de la acusación cuando señaló en su alegato ante el tribunal correccional de Bruselas: «Se ha empujado a niños hacia los brazos del Estado Islámico en Siria y son los servicios [de inteligencia] de ustedes quienes lo han hecho» [1]. El abogado defensor apoyó sus acusaciones resaltando el papel que ha desempeñado en el caso un agente infiltrado de la policía federal.
El regreso del significante
En cuanto a las masacres perpetradas en París, parecería que una de las primeras preocupaciones de los terroristas es hacerse identificar lo más rápidamente posible. Pero esa paradoja apenas nos sorprende. El documento de identidad, hallado milagrosamente, que designa claramente al autor de los atentados que acaban de cometerse, se ha convertido en un clásico. Se ha hecho incluso repetitivo, repetición que siempre designa a un culpable perteneciente a un «movimiento yihadista».
En la versión oficial del 11 de septiembre, el FBI afirmaba haber hallado el pasaporte intacto de uno de los kamikazes cerca de una de las dos torres pulverizadas por explosiones que desprendieron una temperatura capaz de derretir el acero de las estructuras metálicas de aquellos inmuebles pero que dejaron intacto un documento de papel. La caída del cuarto avión, que se estrelló a campo abierto en Shanksville, también permitió a la policía federal encontrar el pasaporte de uno de los presuntos terroristas. Ese documento, parcialmente quemado, permite sin embargo identificar a su titular porque podían verse su nombre, su apellido y su foto. Pero del avión no quedaba más que un cráter de impacto, ni siquiera un pedazo de fuselaje, sólo este pasaporte parcialmente quemado.
Lo increíble como demostración de la verdad
En el caso de la masacre de Charlie Hebdo, los investigadores encontraron el documento de identidad del mayor de los hermanos Kouachi en el automóvil abandonado en el noreste de París. A partir de ese documento, la policía se da cuenta de que se trata de individuos ya conocidos en los servicios antiterroristas, son los «pioneros del yihadismo francés». Ya se puede iniciar la «persecución». ¿Cómo es posible que asesinos capaces de cometer un atentado con una sangre fría y un control de sí mismos calificados como dignos de profesionales cometan un error tan grande? No “trabajar” con sus papeles de identidad a cuestas es una regla elemental para el más simple ladronzuelo.
Desde el 11 de septiembre de 2001, lo increíble se ha convertido en parte de nuestra cotidianidad. Se ha transformado en la base de la verdad. La Razón ha sido expulsada de nuestro entorno. No se trata de creer lo que se dice sino más bien de aceptar lo que dice la voz que habla, sea cual sea el sinsentido que se enuncie. Mientras más evidente sea ese sinsentido, más ciega tiene que ser la creencia en lo que se afirma. Lo increíble se convierte así en medida y garantía de la verdad.
Prueba del ello es el discurso sobre los casos de Mohamed Merah o de Nemouche. Cercado por decenas de policías, Merah supuestamente logró, burlar la vigilancia de las fuerzas especiales, salir de su domicilio y regresar después a ese lugar para que allí lo abatiera un «francotirador» que supuestamente le disparó en «defensa propia» y con «armas no letales». Merah supuestamente salió de su casa para llamar desde un teléfono público, con intenciones de «esconder su identidad», cuando reconoció su culpabilidad telefoneando a una periodista de France24 [2].
En lo concerniente a Nemmouche, el autor de la matanza del Museo Judío de Bruselas, este personaje no se deshizo de su armamento porque… lo importante para él era revenderlo. Y no se le ocurrió nada mejor que recurrir al medio de transporte internacional más vigilado, transportando las armas que ya había utilizado en un autobús de la línea Ámsterdam-Bruselas-Marsella. Lo que supuestamente permitió su arresto fue un «control de aduana inesperado».
El choque emocional como recurso para construir «la unidad nacional»
En todos los casos, el carácter totalmente increíble de lo que nos presentan nos hace incapaces de reaccionar, nos petrifica, como la mirada de la Gorgona. Nos muestra que hay algo que no funciona en el discurso. Exhibe una falla cuyo efecto no es engañarnos sino fragmentarnos. El relato del desarrollo de los atentados es una exhibición impuesta al espectador. Escapa a toda representación y tiene un afecto paralizante. Esta última resulta no tanto del carácter dramático de los hechos como de la imposibilidad de descifrar lo real. El espectador sólo puede entonces hallar una apariencia de unidad acentuando su propia credulidad ante lo que se le dice. Se produce entonces una fusión entre el espectador y quien dice lo enunciado. Se hace conveniente renunciar a distanciarse de lo que se dice y se muestra, hay que renunciar a preguntar o a recobrar la palabra. La unidad nacional, la fusión entre vigilantes y vigilados, puede entonces instalarse.
La exhibición de las fallas del discurso sobre todos estos atentados tiene como efecto el surgimiento y propagación de una sicosis y la supresión de todo mecanismo de defensa, no sólo ante determinados actos o declaraciones sino ante cualquier acción o declaración del poder, por ejemplo ante leyes como la ley sobre la información de inteligencia, que saca la vida privada de las libertades fundamentales.
Un acto de guerra contra los pueblos
La ley [francesa] sobre la información de inteligencia, votada en junio de 2015, proyecto que ya tenía más de un año, nos fue presentada como una respuesta a los atentados perpetrados contra el semanario humorístico Charlie Hebdo. Esa ley autoriza sobre todo la instalación de «cajas negras» en los proveedores de acceso a internet para capturar en tiempo real los metadatos de los usuarios. También permite la instalación de micrófonos, de dispositivos de localización, de cámaras y de programas informáticos espías.
Quienes se verán sometidos a esas técnicas especiales de investigación no son los agentes de una potencia extranjera sino la población francesa. Así pasa esta a ser tratada como enemiga de un Poder Ejecutivo, que tiene en sus manos el poder de decisión y el «control» de esos dispositivos secretos. Utilizando como pretexto la lucha contra el terrorismo, esta ley legaliza una serie de medidas que ya venían aplicándose, poniendo así a la disposición del Ejecutivo un dispositivo permanente, clandestino y prácticamente ilimitado de vigilancia sobre la ciudadanía.
La ausencia total de eficacia en la prevención de los atentados nos confirma que no eran los terroristas sino, efectivamente, los pobladores de Francia quienes estaban en la mirilla de esa ley. Al modificar la naturaleza de los servicios de inteligencia, pasando del contraespionaje a la vigilancia sobre la ciudadanía, esta ley es un acto de guerra contra la población de Francia. Las masacres que acabamos de ver en París son la parte real de esa guerra.
Sociólogo. Último libro publicado en español: El Final Del Estado De Derecho: La Lucha Antiterrorista: Del Estado De Excepción A La Dictadura, (Argitaletxea Hiru, 2008). Último libro publicado en inglés: Global War on Liberty(Telos Press, 2007).
Fuente: Voltairenet.
Rabino israelí aplaude los ataques terroristas en París como castigo por Holocausto

Un famoso rabino israelí, Dov Lior residente de un asentamiento ilegal en la ocupada Cisjordania, ha celebrado los mortíferos atentados terroristas en París, la capital de Francia.
Según ha informado este domingo el diario israelí The Jerusalem Post, el ultraderechista Dov Lior ha declarado que estos ataques mortíferos eran un castigo a los europeos por el Holocausto.
Los malvados en Europa empapada de sangre se lo merecen por lo que hicieron a nuestro pueblo hace 70 años», ha dicho Dov Lior, un famoso rabino israelí.
«Los malvados en Europa empapada de sangre se lo merecen por lo que hicieron a nuestro pueblo hace 70 años», ha dicho Lior.
Anteriormente, Lior había escrito una aprobación para el libro Torá del Rey que llama a matar a los civiles no judíos en tiempos de guerra.
Además, el extremista rabino alegó durante la ofensiva militar israelí contra la Franja de Gaza en 2014 que las leyes judías permiten destruir todo el enclave costero palestino a fin de traer la paz para los israelíes.
El controvertido rabino fue detenido e interrogado en una ocasión por la policía israelí bajo la acusación de incitar a la violencia, pero al final no fue imputado.
Fuente: Voltairenet.
El dilema de Caetano Veloso después de visitar Palestina

Músicos brasileños Gil y Caetano conmemoram 50 años de carrera y amistad en Amsterdam. Sandro Fernandes/ Opera Mundi
Por Shajar Goldwaser.
Desde que fue publicado su texto en el diario Folha de São Paulo (ver carta más abajo), Caetano Veloso ha recibido críticas de casi todos los lados. Los sionistas están irritados por el hecho de que no quiera volver más a Tel Aviv. Los activistas de la causa palestina no se conforman con su no adhesión completa al movimiento del boicot. En mi caso, veo en las dudas que Caetano planteó un debate esencial para entender la cuestión palestina. ¿Cómo es que Israel puede ser al mismo tiempo tan amado por unos y odiado por otros?
La novedad de su texto fue que, en vez de tratar el tema de forma exclusivamente racional, trayendo hechos históricos y confrontando enfoques teóricos, Caetano también narró su experiencia personal y los detalles que lo hicieron ir cambiando de opinión. Él contó que antes de esta turbulenta experiencia por la que pasó, se “sentía como un israelí», y que al final de ella, “se sintió más cerca de los palestinos de lo que jamás se hubiera imaginado». A pesar de extrañar Tel Aviv, él prefiere no volver más. Cuando yo fui a Palestina, viví algo semejante. Mis amigos en el viaje me preguntaban constantemente, “pero ¿cómo los judíos apoyan eso? ¡No tiene sentido!”. No lo tiene, y esa es la cuestión. Israel, para los sionistas, no es visto como algo político. Es parte de su propia identidad. Se pueden discutir los partidos políticos, los diferentes gobiernos, etc. Pero la existencia de Israel es incuestionable, porque eso haría que los sionistas cuestionasen su propia existencia como judíos.
Toda la argumentación sionista tiene como fundamento el antisemitismo. “Los judíos fueron, son y serán perseguidos por todos, siempre”. Es a partir de este concepto que se justifica todo. Al fin y al cabo, Israel, desde el punto de vista sionista, aunque cometa sinnúmeros crímenes, es la garantía de la existencia del pueblo judío. Es eso lo que se les enseña a millares de jóvenes, así como me enseñaron a mí, en relación a su identidad judía. Y esa educación crea con Israel un vínculo que transciende la política. Una relación existencial. Por eso, siempre que alguien critica a Israel es tachado automáticamente de antisemita.

Soldados israelíes en puesto de control que mantienen en Hebrón, en Cisjordania ocupada. 10/11
Es raro ver hoy judaísmo sin sionismo. Esta narrativa se apoderó de prácticamente todas las comunidades judías de Occidente después del Holocausto, cuando la tesis del “todos nos quieren aniquilar” ganó una fuerza brutal. De a poco, las escuelas y sinagogas comenzaron a izar la bandera de Israel. Lo que antes era una cultura y una religión se convirtió en una nación con un himno y un idioma oficial. El nuevo Estado insertó esta narrativa en su modelo educativo y la exportó a las comunidades de todo el mundo. Hasta hoy se usa el antisemitismo como una fórmula para garantizar la inmunidad de las acciones de Israel.
Caetano tuvo que pasar por un proceso difícil cuando fue a Cisjordania. Allí se confrontó con una realidad que no esperaba. De repente, el proyecto colonial sionista se hizo evidente ¿Cómo queda ese amor por Tel Aviv, sabiendo que su precio es tan alto? Es en ese momento que la narrativa sionista, tan difundida y aceptada, se desmorona. Los israelíes, que teóricamente eran las víctimas, prueban ser lo contrario. Pero aún así, esos sentimientos persisten. No es de un día para el otro que nuestras emociones se transforman.
Yo también ya amé a Israel, y también fui a Cisjordania. No fue fácil descubrir que, escondido entre el amor a mi pueblo y a mi cultura, había un proyecto político terrible. Tuve que gritar, llorar, reír, odiar, desconfiar, conversar, observar, escuchar. Tuve que enfrentarme y enfrentar todo lo que siempre creí y defendí. No es fácil cuestionar tu propia identidad. Es normal que Caetano, aunque no sea judío, esté confundido y perdido. Se estaba reencontrando en el mismo lugar de antes, pero lo veía con otros ojos.
El diálogo entre israelíes y palestinos es casi imposible. Mientras los últimos reclaman sus derechos a una vida normal, al retorno a sus hogares originales, al fin de la ocupación y de la opresión, aquellos que solo oyen “Juden Raus!” (“judíos fuera”, en alemán, grito muy oído durante los tiempos del nazismo), están traumatizados por su pasado y aterrorizados por la hipotética aniquilación. Apenas cuando los sionistas entiendan que para sobrevivir como judíos deben luchar junto con las otras minorías oprimidas por justicia e igualdad, independientemente de dónde estén, es que la solución verdadera podrá ser alcanzada. Al fin y al cabo, ¿cuál es la diferencia entre antisemitismo y racismo?
Amigos sionistas, no tengan miedo, nadie quiere matarlos o exterminarlos. Rompan los muros de las escuelas y las sinagogas y muéstrenle al mundo la riqueza de su cultura. Caetano, no te aflijas, entender que hasta nuestras emociones son políticas es un proceso doloroso. Y gracias. Gracias a tu gesto y tu lenguaje, me imagino que varios jóvenes brasileños judíos se han preguntado cómo tú, un ídolo, terminó cambiando de opinión. Son estos los que mañana serán capaces de desprenderse de sus privilegios y contribuir para garantizar justicia a los palestinos.
Israelí residente en Brasil, Shajar Goldwaser es bachiller en Relaciones Internacionales por la PUC-SP.
Traducción del portugués: Tali Feld Gleiser.
Fuente: Desacato.info y Opera Mundi.
Visitar Israel para no volver nunca más
| Traducido del portugués para Rebelión por Susana Merino |
Presionado para que no se presentara en Israel junto a Gilberto Gil, Gaetano Veloso visitó con su amigo un sector de Cisjordania. Relata aquí la opresión en la que vio a los palestinos. Un fragmento de la letra de Marcelo Yuka (La paz que no deseo) sintetiza el sentimiento que generó su visita.
Llegar a Tel Aviv desde Europa es como volver al Brasil. La ciudad tiene el aspecto de alguna de nuestras capitales nordestinas y su pueblo tiene el aire altivamente desenfadado de los cariocas.
Desde la primera vez que fui a Israel el contraste entre la capital del país y las ciudades europeas en lo referente a su indefinida arquitectura moderna y al gesto sensual de sus habitantes me conquistó. Me sentí inmediatamente familiarizado con esa ciudad plana y asoleada a la vera del Mediterráneo. Esa identificación me volvía totalmente vulnerable al empuje histórico que me veía permanentemente invitado a enfrentar. Tomaba conciencia de que estábamos en Tierra Santa, en sus marcas fundacionales luego de la Segunda Guerra Mundial, la experiencia socialista de los Kibutzim, el renacimiento del hebreo hablado, la tensión por la amenaza permanente de los hombres bomba.
Volví a Israel algunas veces con intervalos mayores que el de la penúltima y la actual. La primera vez fue en los años 80. En esta última noté la diferencia desde que salí de Francia: nada de revisiones detalladas ni de separación en salas especiales para los pasajeros que viajaban allí. Y en el aeropuerto Ben Gurion ni de lejos tuve la nerviosa acogida de las primeras visitas. Tel Aviv nos recibió sin caras desconfiadas y ya en sus calles sin sus anteriores ineludibles (y a pesar de todo simpáticos) soldados, de ambos sexos cuidando las esquinas. Esas ausencias de señales de crispada defensa, daban a la ciudad el aspecto de una fortaleza habitada, más que antes, por cariocas. La sensación de hallarnos “en casa” fue más fuerte y conmovedora que nunca.
Era difícil reconocer que esa paz reflejaba el mayor poder adquirido por el Estado de Israel, su certeza de que la protección construida para defenderse se mantiene con firmeza ¿Será como dice Marcelo Yuka, la paz que no quiero?
Esa pregunta no aparecía espontáneamente en mi cabeza la noche que llegamos. Al día siguiente, sin embargo, no me abandonaba. Acordé lo más pronto que pude encontrarme con un grupo de israelíes críticos de la política oficial, la ruptura del silencio que me fue recomendada por Jorge Drexler cuando con Gil presenté el show en Madrid. Dexler se dio cuenta de mi interés por saber lo que pasaba en Cisjordania, hijo de padre judío no solo me dio consejos, sino que me prometió ponerme en contacto con miembros del movimiento.
En aquella conversación en Madrid surgió la idea de hacer una visita guiada a sectores de Cisjordania donde se percibiese el peso de la ocupación israelí. Se lo comenté a Gil y quiso acompañarme. Fuimos todos, ambos y los dos equipos de producción. En una amplia furgoneta conducida por un palestino, nos acompañaban además el periodista argentino Quique Kierszenbaum y el guía Yehuda Shaul.
Yehuda hablaba con mucha claridad, en un inglés fluido de israelí hijo de países anglófonos. Contó que había crecido en una familia conservadora. Había sido soldado del ejército israelí, veterano de la ocupación de territorios palestinos. Luego de haber sufrido muchas experiencias de segregación, opresión y cotidianas monstruosidades, no pudo seguir viviendo sin denunciarlas y oponerse públicamente a ellas. Se unió a algunos amigos y creó un movimiento de protesta permanente. Nos dijo que usa el quipá porque es judío religioso y a medida de que la furgoneta atravesaba desiertos nos fue contando muchas atrocidades y explicando la situación geográfica e histórica de la violencia en su país contra las poblaciones de la orilla occidental del río Jordán.
Respondiendo a una pregunta que le hizo uno de nosotros sobre cómo veía la reacción anti-Israel de otros grupos musulmanes, además de la resistencia palestina, Yehuda contestó que está dispuesto a matar y a morir por su patria siempre que esté amenazada por fanáticos que no admiten su existencia, pero que no acepta la ocupación de los territorios palestinos porque «no eskosher». Dijo que la ocupación es un cáncer que matará al Estado de Israel si no se extirpa a tiempo.
Algunos de los que apoyan el BDS, movimiento internacional de boicot a Israel, habían procurado disuadirnos de intentar ir a Tel Aviv a Gil y a mí. Por lo que escuché de boca de Yehuda y de Naser, el palestino de Susiya que nos lo presentó, las quejas de los integrantes del BDS son lógicas. Lo que los más radicales de ese movimiento dicen sobre “Breaking the silence” es que éste, aún crítico del gobierno de Israel, sigue siendo sionista. Lo que dice Yehuda, es que los BDS, aunque protesten contra lo que él mismo odia, tiene como telón de fondo la erradicación del Estado de Israel. Y el único informe que Gil y yo recibimos que lo sugiere procedió del Sindicato Único de Metalúrgicos de San José dos Campos. He aquí un fragmento que muestra el tono del documento. “Nuestra lucha es por justicia, libertad e igualdad. Nuestro sindicato se suma al BDS porque entendemos que es una herramienta fundamental para terminar con el Estado de Israel”. Izhar Patkin, un artista plástico israelí, me dijo en Tel Aviv que le parece que está bien que exista cualquier tipo de movimientos: ellos hacen ruido y eso es lo que hace falta, gritan al mundo lo que ya se oía en los discursos de Yeshayahu Leibowitz hace muchos años.
Rueda de prensa
Antes de salir de Brasil se me acercó un ciudadano israelí de origen brasileño, llamado David Windholz. Él había leído el anticipo de mi viaje a Tel Aviv en mi página de Facebook y trató de contactar conmigo por email. Es director de una escuela para chicos palestinos y judíos, se ubica a la izquierda del establishment político y me pedía realizar una reunión con estudiantes y grupos que disienten con la política oficial del país. Cuando ya nos encontrábamos en Europa en vísperas de nuestra partida a Israel nos llegó un email de un representante local proponiéndonos que diésemos una entrevista de prensa en la Fundación Shimon Peres.
Yo, que estaba interesado en las propuestas de Drexler y de Wiindholz, no estaba predispuesto a aceptar esa invitación. Consulté con Windholz por email y me contestó que Peres es mainstreamconcluyendo que “Seguramente intentarán usarlos en favor de Israel pero ustedes sabrán esquivarlos».
Mientras tanto Gil, que cuando era ministro de Cultura había tenido una propuesta de reunión con Peres que no se concretó, decidió aceptar la rueda de prensa en la fundación del ex primer ministro de Defensa y premio Nobel. Peres había sido compañero de Yitzhak Rabin (1922-95) en las más avanzadas tentativas de negociación con los palestinos que se vieron interrumpidas por el asesinato de Rabin a manos de un fanático joven israelí. Decidimos que tendríamos una reunión con Windholz a continuación de la rueda de prensa con Peres.
Pero nuestra ida a Cisjordania precedió a dicha reunión. En la rueda de prensa, solo el periodista brasileño Rodrigo Álvarez, corresponsal local de TV Globo nos hizo la única pregunta realmente pertinente. Pude responderle que había ido a Susiya acompañado por un exsoldado del ejército israelí y que eso me respaldaba. La mención de Susiya (que estaba en las tapas de los diarios de todo el mundo a causa de hallarse sometida a agresiones del ejército israelí y que había generado un comentario poco amistoso con relación a Israel por parte de un miembro del Departamento de Estado de los EE.UU.) provocó un silencio incómodo en la sala.
El hecho es que me sentí muy triste en esos momentos en la Fundación Shimon Peres. Cuando salimos de allí nos dirigimos a la recepción del hotel en el que estábamos alojados y nos encontramos con David Windholz con su grupo de críticos de las políticas israelíes. Había también allí un grupo de mujeres judías y árabes que iban ayunar durante 50 días en protesta por los ataques a Gaza que en junio cumplirían un año; el músico David Broza y un conjunto de personas (sobre todo jóvenes) que aplaudieron calurosamente apenas oyeron la palabra Susiya, algo que contrastaba ciertamente con el silencio incómodo de quienes habían estado presentes en la rueda de prensa de la Casa Shimon Peres, ovacionando las palabras “paren la ocupación, paren la segregación, paren la opresión” con que terminé mi relato sobre mi viaje a Cisjordania.
Cartas
Desde que recibí las cartas de Roger Waters y de Desmond Tutu –amén de las visitas de los dos jóvenes brasileños vinculados al BDS– comencé a interesarme en leer más detalles del tema israelí-palestino. Estaba haciendo aún presentaciones con mi show Abrazazo y necesitaba disponer del tiempo necesario para los ensayos con Gil que nos permitiesen ofrecer un espectáculo mínimamente profesional Pero me dejaba tiempo para leer y ver vídeos. Con la carta de Windholz redoblé mis investigaciones.
Cuando volví a Brasil recibí mails con la actualización del “Breaking the Silence”. En uno de los mensajes me habían anexado un video en que Nasser, el palestino con el que había conversado en Susiya, era golpeado con palos por jóvenes israelíes habitantes de un asentamiento.
Era una imagen brutal. Los soldados del ejército de Israel asistían impasibles a la escena. Ahora que parece desencadenarse la tercera intifada –y que Netanyahu se ve aislado no solo por la oposición sino también por los correligionarios que lo acusan de no haber logrado proteger a Israel– compruebo, desde lejos que la paz que yo creía percibir en Tel Aviv y que parecía comenzar a ser la paz que no quiero era todo el tiempo frágil, superficial e ilusoria.
Muchachos
Antes de viajar les había dicho a Pedro Charbel y a Iara Haazs, los jóvenes del BDS con los que había conversado, que a mí me gustaba tanto Israel que me sentía como un israelí que se opone a las políticas de Estado de su país. Iara es israelí (judía brasileña criada en Israel) sin embargo me decía que ella no se sentía cómoda con mi parecer. Son muchachos militantes que pueden terminar en altivas formas de intolerancia.
Un amigo de ambos estaba en Susiya el día en que estuvimos allí. Esquivo y con mirada interrogante, se mostraba silenciosamente impaciente con nuestra situación de visitantes: ellos no quieren una lucha clara de los que hacen el boicot a Israel y deploraban cualquier matiz, cualquier mención de complejidad. Yo quiero la paz que parece siempre imposible. Pero ahora la quiero sintiéndome mucho más cerca de los palestinos de lo que jamás imaginé y mucho más lejos de Israel que lo que sentía mi corazón hace poco más de un año. Y quiero que Gabriel, Iara y Pedro lo sepan.
Al salir de Brasil escribí un email a HanyAbu-Assad, el gran cineasta palestino que hizo Paradise now, contándole nuestro viaje y sobre la presión de parte del BDS. Me contestó que estaría feliz de vernos y que el tiempo que pasó en Río le parecía uno de los mejores de su vida. Pero que prefería que aceptásemos las exigencias del BDS, “son mis amigos”, me dijo. Pero que de todas maneras asistiría al show. Cuando estuvimos allí nos escribió diciendo que ya no podría concurrir porque estaría en Europa terminando una nueva película. Es un hombre que cuando en Salvador le pregunté si era religioso me contestó: “Nunca fui religioso, no tengo fe, pero hoy me considero religioso musulmán por razones políticas”.
Antes de iniciar el show en Tel Aviv había pensado dedicarlo a Hany. Pensé también en reiterar mi homenaje a la memoria de Franklin Dario el judío pernambucano que compuso Ana vai embora, pero en el escenario junto a Gil, ante aquella inmensa platea, decidí que dejaría que el show hablara por sí mismo. En la furgoneta que fuimos a Susiya yo le había preguntado a Yehuda que diría si yo gritase “Break the silence” durante el show. Se quedó mudo por unos momentos y me contestó: “No sé. Puede ser interesante, me gustaría saber cómo reaccionaría el público”. Pero entonces haciendo un gran esfuerzo opte por un total silencio político.
Segregación
El recuerdo de la canción de Rappa me trajo escenas de la segregación informal (y no pocas veces concretada ad hoc) que se ejerce en Brasil. Quien veía aquel campamento palestino con banderas que flameaban sobre los provisorios alojamientos era un grupo de brasileños que encontraba parecida aquella escena a un asentamiento del MST.
Tres hijas de Nasser, dos pequeñas y una adolescente (lo que la obligaba a llevar velo) jugaban alrededor. Sentí necesidad de ir al baño y pregunté a Paulina Lavigne qué hacer. Ella ya se hallaba mucho más interrelacionada con las chicas de lo que se pudiera imaginar, las mujeres de nuestro grupo ya habían comenzado a dialogar con ellas, que eran lindas y risueñas. Me indicaron un baño aislado a la intemperie. Gabriel el joven vinculado al BDS, me señaló el camino.
Nasser había salido del coche para resolver un problema en las cercanías, cuando volvió se reunió con nosotros en una carpa. Nos describió escenas de la destrucción de las viviendas por parte del ejército de Israel y nos explicó los resortes legales que usaba el poder judicial para que pudiera continuar la violencia de la ocupación.
Recordé las favelas brasileñas ocupadas. No quería caer en un reduccionismo político y usar el mismo esquema para evaluar los problemas brasileños a la luz palestina, pero la imagen de los puntuales fracasos del UPP en Río (no solo el caso de Amarildo) aparecían en mi mente. Nosotros, los visitantes, no éramos ajenos a la deshumanización de que éramos testigos en Medio Oriente. Era imposible no trazar un paralelo con la situación que vivimos en Brasil.
Locura
Por internet vi el discurso de un hijo de un general judío, héroe de la Guerra de los Seis días, desarrollando la más violenta oposición a la política israelí y a la propia existencia de Israel, fundamentando sus argumentos no en aquella guerra sino en la Nakba, la catástrofe que fue para los árabes de Palestina la fundación del Estado judío. Oí decir a una mujer que no era razonable cambiar paz por tierras: la paz se intercambia por paz, repetía, queriendo decir no a las teorías de la ocupación y de los asentamientos. Vi mucha locura en ambas partes.
Vi un dibujo animado que planteaba la propuesta de dos Estados y un solo territorio (2 States, 1 Homeland) que sugiere que toda la extensión que va desde el Mediterráneo al Jordán sea compartida por árabes y judíos, cada grupo con su gobierno. Hay muchos israelíes conservadores que opinan que eso significa ahogar a la población judía en medio de la inmensa población árabe. Es la misma hipótesis que David Winholz piensa defender en sus conferencias en Brasil.
Pero lo que más me impresionó fue lo que dijo Yeshayahu Leibowitz (1903-94), un científico religioso, cuando clamó contra el ministro de la Suprema Corte israelí que había declarado legal torturar a los árabes para hacerlos hablar y mantener así protegido a Israel.
Leibowitz no solo fue un religioso que defendía la separación de la religión del Estado y se anticipó a los enemigos de Israel al detectar aspectos nazis en la política del país, aunque siendo sionista se opuso a la guerra de los Seis Días y aún más a la invasión del Líbano. Fue también pionero en comparar a Israel con Sudáfrica. Yo tendría que haber dedicado nuestro show a su memoria.
Me gusta Israel físicamente. Tel Aviv me pertenece y me produce nostalgia, casi tanta como Bahía. Pero creo que no volveré jamás.
Caetano Veloso, músico, compositor y autor entre otros temas de O mundo não é chato.
Fuente: http://www1.folha.uol.com.br/ilustrissima/2015/11/1703012-visitar-israel-para-nao-mais-voltar-a-israel-por-caetano-veloso.shtml y http://www.rebelion.org/noticia.php?id=205570
Video – Desplazamiento silencioso : La limpieza étnica de Jerusalén
Este documental muestra los problemas de los palestinos de Jerusalén para conservar sus casas y su derecho a vivir en la ciudad. La ley, israelí por supuesto, no es igual para todos, no es igual para los judíos y para los palestinos. Estos últimos no tienen los mismos derechos que los primeros. Esta es la esencia del apartheid. Con ello, Israel busca limpiar Jerusalén Este de palestinos y extender la supremacía judía.
Vía Tamara Ahmad.
¿Quién es el terrorista? Imágenes de la agresión israelí que no verás en los medios (VIDEOS)
Datos de UNOCHA indican que 69 personas palestinas y 8 israelíes fueron muertas durante octubre.
Además, 7392 palestinas y 115 israelíes resultaron heridas o afectadas físicamente de distinta forma.
La ofensiva israelí para aplastar la revuelta palestina continúa a comienzos de noviembre. Al domingo 8, el número de palestinas y palestinos asesinados por las fuerzas israelíes desde el 1º de octubre es 79 (40 de ellos ejecutados), a un promedio de 2 por día; 17 eran niñas y niños. 2513 personas han sido heridas, unas 1400 con munición letal del ejército israelí, 877 con balas de acero forradas en goma, 236 sufrieron fracturas y hematomas al ser atacadas por soldados y colonos, y por lo menos 5000 sufrieron los efectos de inhalación de gas lacrimógeno; y 20 sufrieron quemaduras debido a bombas y granadas israelíes. En Cisjordania el número de niños heridos es por lo menos 325; en la Franja…
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Israel declara la guerra a Internet y al BDS
Por Lola Tiger, Metroviral.
“Dime a quién no se puede criticar y te diré quién manda.” -Voltaire.
La ONG Shurat-Hadin, con sede en Israel,1 demanda a Facebook ante la Corte Suprema del Estado de Nueva York. En la demanda colectiva2, presentada por la letrada israelí Darshan-Leitner (fundadora de la ONG) y los abogados sionistas Robert Tolchin de Nueva York y Asher Perlin de Florida, se acusa a la red social de ser “una plataforma para el terror y accesorio de crimen“, y se insta al gigante de las redes sociales a eliminar más de 1.000 páginas que la organización considera inflamatorias. –Llamativo que no hayan denunciado las llamadas al genocidio que hacen sus líderes desde los medios tradicionales.12
El Jerusalem Post informó que el detonante principal fue un ataque reciente con arma blanca a un israelí en un autobús de Jerusalén.
Según un informe de Fox News, la ONG busca una orden judicial en los Estados Unidos que obligue a Facebook no sólo a “eliminar todas y cada una de las páginas que inciten a la resistencia, al terrorismo o al odio”, si no también “a vigilar mejor la red, bloquear usuarios críticos, y mantenerla libre de ese tipo de contenidos”.
En otras palabras, uno de los muchos brazos legales de Israel en USA se ha movilizado para amordazar, a instancias de esta ONG, no sólo a quienes hagan apología de la violencia contra colonos israelíes, si no también, y muy especialmente, a quienes representen una voz crítica contra la ocupación de Palestina, como es el caso del Movimiento Por El Boicot, Desinversión y Sanciones a Israel (BDS) 3.
Luchar contra la apología de la violencia y del terrorismo es legítimo. Pleitear para amordazar voces críticas contra una ocupación ilegal, no. Y menos aún, cuando el motivo de la demanda pudiera estar más relacionado con cuestiones económicas que con el propio objeto de esa demanda.
El genocidio comienza con el silencio del mundo

Colono israelí fotografiando orgulloso un trofeo de caza sionista: el cuerpo sin vida de un adolescente palestino. 29 octubre 2015
¿Alguien recuerda alguna portada dedicada a esta sentencia?
“El Tribunal Internacional sobre la Infancia afectada por la Guerra y la Pobreza (…), comunica a la comunidad internacional la Primera Sentencia Internacional contra los Crímenes de Lesa Humanidad y el Genocidio sobre la Infancia Palestina de la Franja de Gaza convertida en el mayor campo de concentración del mundo.” –Sergio Tapia, Fiscal Internacional de DD.HH. 21/02/2009 10
Yo, tampoco.
Es irónico que Nitzana Darshan-Leitner, impulsora de la demanda a facebook, se prodigue como activista defensora de los Derechos Humanos y no se haya pronunciado sobre este asunto ni una sola vez. Tal vez comparta ideología con personajes como Ovadia Yosef 11 y Ayalet Shaked 12 y considere que los palestinos no son humanos.
Se agrieta el dique de contención
Por suerte, en los últimos años, algo empezó a cambiar. Con internet, el flujo de poder se desplazó desde los grandes medios hacia los periodistas, autores, bloggers, activistas, rss… Otras voces empezaron a cobrar fuerza. El autor y pacifista israelí Miko Peled, hijo de un General Mayor del ejército de Israel, y nieto de uno de los fundadores del Estado Sionista, representa una de esas voces. Estremecedora:
““Es hora de abandonar las mentiras y desnudar la verdad…. El pueblo palestino es víctima de crímenes atroces. Lo ha sido desde la fundación del Estado de Israel.” — Miko Peled, “El Hijo del General” 13
La resistencia legítima del pueblo palestino, amparada por la Declaración Universal de los Derechos Humanos 14, y marcada por la desesperación sofocante de casi medio siglo de ocupación agresiva e ilegal, no siempre ha sido pacífica. ¿Alguien por aquí se siente legitimado a exigirles que pongan siempre la otra mejilla? ¿Año tras año? Yo no.
Pero tampoco ha sido siempre violenta, como intentan hacernos creer Israel y los grandes medios en manos de capital sionista 15.
“El Gobierno de Palestina desmiente, en un comunicado de prensa 16, una-por-una, las 9 mentiras de Israel ante la ONU.”17
Cuando se abren grietas en un dique de contención, si no se reparan, aunque sea el Hoover Dam, eventualmente acaba cediendo a la presión del agua. Israel, lejos de reparar “sus grietas”, y a piñón fijo con sus políticas supremacistas, favoreció que se abrieran otras nuevas. Y se abrió una. En 2005. Del tamaño del Gran Cañón del Colorado: el tándem formado por el movimiento pacífico BDS3 y el clamor popular en las redes sociales.
Pánico a la prensa negativa
El sionismo no teme cohetes anticuados. El sionismo teme la prensa negativa. Teme que sus finanzas se resientan y la deslegitimación. El BDS y las redes sociales, tal y como alertó el Financial Times el 12/06/2015, están logrando ambas cosas: “…Los boicots y desinversiones podrían dañar la economía de Israel. También podrían llevar al país a ser aislado internacionalmente”18 -una preocupación real en un momento en el cual grandes empresas han cancelado contratos con Israel y la relación de Zion con su aliado más cercano, los EE.UU., es particularmente tensa. 19
“Israel es un cáncer para la política internacional de los Estados Unidos”20 – Michael Scheuer, ex directivo de la CIA.
Mientras que la resistencia violenta, real o fabricada21, dotó a Israel de amplias excusas para enmascarar su ocupación ilegal con eufemismos ridículos 22, las llamadas al boicot, desinversión y sanciones pillaron al think-tank sionista4 en paños menores, y empezaron a dar resultado:
En 2006, el 39 Presidente de los EE. UU., Jimmy Carter, publica el libro “Palestina: Paz, No Apartheid” deslegitimando la ocupación israelí:
“Israel ha creado un Estado de Apartheid en Palestina. La ocupación del territorio, la confiscación de tierras que no pertenecen a Israel, la persecución de palestinos… son múltiples ejemplos de la atrocidad sionista y deshumanización actuales.”23 — Jimmy Carter
En 2011, Escocia prohíbe las obras literarias israelíes. 24
En 2013, el científico Stephen Hawking se niega a participar en una conferencia en Israel 25, apoyando abiertamente la campaña BDS.
En 2014, 327 supervivientes y descendientes del Holocausto judío, publican un anuncio en el New York Times acusando a Israel de masacrar al Pueblo Palestino, exigiendo el fin de la ocupación, y convocando a un boicot contra el país.26 y 27
“Estamos alarmados por la extrema deshumanización racista de los palestinos en la sociedad israelí, que ha alcanzado un tono febril. En Israel, políticos y autoridades, han pedido abiertamente el exterminio de palestinos en diarios como el “Times of Israel” y “The Jerusalem Post”. Las derechas israelíes están adoptando insignias neonazis…”
Supervivientes Holocausto Judío 28
En junio 2015, Orange plantea su interés en cesar sus actividades comerciales con el régimen de Israel. 29
(…)
Crisis Time!
En junio 2015, Netanyahu se desplaza a Las Vegas, NV para participar en una cumbre anti-BDS, organizada por los billonarios Aldenson (Eurovegas) y Haim Saban, para recaurdar fondos y declararle la guerra a las redes sociales y a todos aquellos que osen desafiar a Zion. 30 y 31
“La deslegitimación debe ser combatida, y ustedes están en primera línea de fuego.” – Benjamin Netanyahu, cumbre anti-BDS, Las Vegas 2015
A pesar de que, en años previos, Israel afirmó que el BDS no le afectaba en absoluto, las victorias del movimiento le hicieron reconsiderar su postura. Ningún Presidente viaja miles de Kms para participar en una cumbre que busca atajar un problema inexistente. Según el Financial Times, el BDS podría costarle a la economía de Israel $1,4 millardos anuales y hasta $47.000 millones en 10 años.
“…en junio de este año, un periódico financiero israelí filtró un informe del gobierno estimando que el BDS podría costarle a la economía de Israel $1,4 millardos anuales. …La Rand Corporation, un think-tank sionista de los EE.UU., estima que el coste real podría ascender a más de $47 millardos en los próximos 10 años.” 32 & Img
–Financial Times, 12/06/2015
Desde entonces, el movimiento anti-BDS, impulsado por magnates sionistas, ha movido varias fichas:
- La ministra israelí de cultura, Miri Regev, “pidió” al Gobierno francés que despida al director ejecutivo de la Orange SA 33 , Stéphane Richard, por adoptar esa decisión “antisraelí” 34. Orange pidió disculpas públicamente y planea denunciar a Richard.
- El lobby sionista español, encabezado por Hachuel, “pidió” a la promotora del Festival Rototom (un festival pro-paz) que readmitiera en su parrilla de actuaciones a un rapper sionista –boicoteado por financiar al ejército mata-niños IDF 35 y 36. Rototom pidió disculpas públicamente y readmitió al amago de rapper.
- Representantes políticos en Europa y USA han empezado a legislar contra el movimiento BDS. El presidente Obama aprobó legislación del Trade Promotion Authority que contiene varias disposiciones contra el BDS. Indiana, Tennessee, Carolina del Sur e Illinois aprobaron leyes según las cuales se requieren fondos de pensiones estatales para desinvertir en empresas que apoyan el movimiento BDS.
- En Europa el IEFC (Centro Europeo Para La Libertad -de algunos-) no ha perdido comba: “Aplicamos una doble estrategia. Acción parlamentaria y de campo,” declaró Wilhelm T. Roth, CEO de IEFC. “Utilizamos lo que yo llama una estrategia tipo falange: bloqueamos acciones del BDS frente a frente, y les golpeamos con fuerza desde arriba”.
- Israel ha aprobado una nueva ley que prohibe la entrada al país a cualquier persona que apoye el BDS.
- La ONG Shurat-Hadin ha demandado a Facebook, amenazando demandas futuras a otras redes sociales y/o servidores de internet.
- El Ministeiro de Exteriores de Israel, “pidió” a Iberia que sancione a un piloto español por darle la bienvenida a Palestina a sus pasajeros cuando tomó tierra en Tel-Aviv.37 Iberia pidió disculpas públicamente y no permitirá que el piloto vuelva a cubrir esa ruta.
Demasiado tarde para salvar el dique.
El sionismo está en “jaw lock“. No soltará la presa. Al menos no fácilmente. Así nos lo transmite el magnate israelí, Haim Saban38, que ha sentido la imperiosa necesidad de hacerle saber al mundo “quien manda”. Expresándose en términos que le definen muy bien, Saban amenazó 39 : “Nada ha terminado, todo acaba de empezar. Cualquier compañía que decida boicotear a Israel, va a tener que reflexionar muy mucho antes de hacerlo”.
La resistencia legítima del pueblo palestino ya no está encerrada entre paredes, my dear. Ha trascendido muros, fronteras, naciones, idiomas, razas, religiones para colarse en nuestras vidas y ser un denominador común en la lucha de millones de seres humanos anónimos, comprometidos con la justicia. Si algo define al movimiento BDS, además del pacifismo, es su simpleza y a la vez su complejidad, su alcance global y multiculturalismo. Es heterogéneo. Impersonal y a la vez íntimo. Poderoso. Como la sonrisa de Ahmad 40. Imborrable.
Quienes tratan de intimidar y chantajear, quienes amenazan con sanciones, multas, despidos, y penas, esperando que así olvidemos lo que vimos con nuestros propios ojos, no comprenden que sus mentiras ya no se sostienen.
Gracias al poder de difusión de las redes sociales, el BDS se ha convertido en una grieta insalvable que, antes o después, acabará reventando el muro de contención de Israel. Y lo saben. Igual que saben que este problema se les ha ido de las manos. De ahí la virulencia de sus ataques. Saben que, aunque desapareciera internet mañana, el sentimiento de rechazo hacia tanto abuso injusto prevalecerá. ¿Quién puede mirar hacia otro lado a estas alturas?
Seguramente, bastaría que Israel pusiese fin a la ocupación, al apartheid y al bloqueo para que el mundo le viese con otros ojos. Bastaría que respetestase los derechos humanos de sus vecinos -otrora sus anfitriones; que le diese una oportunidad a la paz… Pero no lo hará. No solo por la cuestión supremacista y racista inherente al sionismo, si no porque una rectificación por parte de Israel implicaría tener que hacer con el Pueblo Palestino lo mismo que la comunidad sionista ha venido exigiendo a otros países desde el final de la WW2: aceptación de culpabilidad, disculpas públicas, restituciones e indemnizaciones multimillonarias a las víctimas del holocausto Palestino… Not gonna happen.
A la demanda judicial, Facebook respondió: “No tiene mérito y nos defenderemos vigorosamente”.
Tiene razón Mr. Saban. Nada ha terminado, no ha hecho más que empezar.
Referencias:
- ONG Shurat Hadin Israel Law Center
- Pro-Israel Group Threatens To Sue Facebook Over Terrorist Posts, Forbes.com
- Israelis Sue Facebook Over Inflammatory Content, Adweek.com
- Boycotts, divestment and sanctions (BDS) against Israel until it complies with international law and Palestinian rights, BDSmovement.com
- El genocidio comienza con el silencio del mundo, Anuncio contra Israel en el NYT firmado por más de 300 supervivientes del holocausto judío.
- NY Times Runs Ad From Holocaust Survivors Condemning Israel, Attacking Elie Wiesel, Anuncio contra Israel y Elie Wiesel en el NYT
- “El trasfondo de la problemática palestina” Miko Peled – El hijo del general
- La manipulación informativa desde los medios de masas, Noam Chomsky
- Informe sobre Gaza: La complicidad de las grandes potencias con el castigo colectivo de Israel, CEPRID
- Durante el brutal bombardeo de Palestina en 2014, Isabel Valenciano del PSOE, envía carta de apoyo a Embajador de Israel en Madrid, PSOE
- Verdades inconvenientes acerca del Sionismo ‘realmente existente’, CEPRID
- Israel es declarado culpable de Crímenes de Lesa Humanidad y Genocidio contra la Infancia Palestina de la Franja de Gaza, CEPRID
- “Está prohibido mostrar misericordia” – Ovadia Yosef, BBC, JTA, …
- La nueva ministra de Justicia de Israel aboga públicamente por matar a las madres palestinas y a los niños, The Hufftington Post
- Miko Peled – El hijo del general /video/
- El derecho de resistencia a la Opresión. Declaración Universal De Derechos Humanos. Dr. Albornoz, Alvaro
- Las seis compañías sionistas propietarias del 96% de los medios de comunicación del mundo. /infografía/
- Press Release: Fact-checking Israel’s Statement To The UNSC, PalestineUN.org
- Las 9 Mentiras de Israel ante la ONU. Desmentidas, Traducción de Metroviral
- Israel: A new kind of war. A group advocating a boycott gains pace as Israeli politicians fight back, Financial Times
- Bill Maher interviews Michael Scheuer, 20+ year veteran of the CIA and the former head of its Bin Laden unit. /video/
- Israel es un cáncer para la política internacional de los Estados Unidos, Michael Scheuer, 20+ year veteran of the CIA and the former head of its Bin Laden unit. /video/
- Manipulación en los medios de masas /gráfica/
- Doce reglas infalibles para la redacción de noticias sobre Oriente Próximo en los grandes medios de comunicación, Emir Sader
- Jimmy Carter Slams Israel’s Occupation of Palestine, MSNBC /video/
- Escocia prohíbe las obras literarias israelíes, Boicot a Israel
- Stephen Hawking joins academic boycott of Israel, The Guardian
- Holocaust Survivors Condemn Israel for ‘Gaza Massacre,’ Call for Boycott, Haaretz.com
- Over 300 Survivors and Descendants of Survivors of Victims of the Nazi Genocide Condemn Israel’s Assault on Gaza, IJAN (International Jewish Anti-Zionist Network)
- El genocidio comienza con el silencio del mundo, Anuncio contra Israel en el NYT firmado por más de 300 supervivientes del holocausto judío.
- Cese de cooperación de Orange con Israel indigna a Netanyahu, HispanTV, 4 de junio de 2015
- Israel to allocate NIS 100 million for BDS battle (Israel destinará 100 millones para la lucha contra el BDS), ynetnews.com
- Sheldon Adelson To Host Secret Anti-BDS Summit for Jewish Donors, Forward.com
- Israel: A new kind of war. A group advocating a boycott gains pace as Israeli politicians fight back, Financial Times
- Israel pide a Francia despedir al director de Orange, HispanTV, 4 de junio de 2015
- Israeli minister calls for Orange chief to be fired over remarks, France24.com
- El “lobby” judío en España arropó a Matisyahu, Levante EMV
- Should Matisyahu play at a peace festival?, Al-Jazeera
- Polémica en Israel por un piloto español que al aterrizar dijo: “Bienvenidos a Palestina”, La Sexta Noticias
- Definición de Bullying
- Magnate Israelí, Haim Saban, amenaza: Orange SA será una “lección” para los que apoyen boicot israelí, Hispan TV, 7 de junio de 2015
- El pequeño Ahmad Dawabsheh es el único superviviente de un ataque de colonos terroristas israelíes que quemaron vivos a sus padres y hermano./imagen/
- Cómo Israel protege a sus colonos que queman vivos a niños palestinos, Tercera Información
- Israelíes ejecutan herido palestino. Colono celebra. /video/ Electronic Intifada
Fonte: Metroviral.
N. de la R.: Israel decidió crear un ministerio antiBDS con colaboración de los ministerios de Interior, Defensa y Relaciones Exteriores.
Isaac Rabin nunca apoyó un Estado palestino
Por Yakir Adelman.
Durante 20 años, la izquierda israelí ha utilizado la memoria selectiva para reinventar al difunto primer ministro. En realidad, Rabin solo defendió una autonomía palestina limitada, un objetivo que logró con los Acuerdos de Oslo.
En la campaña para las elecciones israelíes de 1992, hubo un debate televisado entre Isaac Rabin y el entonces primer ministro Isaac Shamir. Al final del debate, le permitieron a Shamir hacer a su oponente una pregunta de su elección: “¿Quiere usted realmente un estado palestino dentro de la tierra de Israel?”. Rabin contestó con decisión: “Me opongo a un estado palestino entre nosotros y el [río] Jordán. Al mismo tiempo, no quiero que 1,7 millones de palestinos se conviertan en ciudadanos de Israel”. Rabin añadió que votó en favor del “plan de autonomía” que Menajem Begin propuso cuando era primer ministro en 1978.
Si usted ve el vídeo del debate (en hebreo), es posible que comience a cuestionarse si las políticas de Rabin han sido realmente revisadas desde entonces y alteradas retroactivamente, a la vista de la experiencia histórica: Rabin se opuso a un estado palestino hasta el día que murió. Los Acuerdos de Oslo no fueron pensados para abrir las puertas a un estado palestino; fueron, más bien, un nuevo envase de la vieja idea de autonomía de Menajem Begin. Cuando Begin llegó al poder en 1977, se le ocurrió un plan diplomático según el cual el estado de Israel seguiría controlando Cisjordania sin gobernar directamente a la población palestina que vivía allí. El pueblo palestino podría tener una autonomía, una “autoridad palestina” autónoma cuyo objetivo no sería en absoluto convertirse en estado.
La idea de la autonomía nació poco después de la Guerra de los Seis Días, cuando varios ministros discutían sobre los territorios recientemente ocupados. Era el “consejo ministerial para asuntos de seguridad”, un grupo secreto que se reunió los días 18 y 19 de junio de 1967, encabezado por el primer ministro Levy Eshkol y otros, entre los que se encontraba Menajem Begin. El consejo decidió que los territorios ocupados del Sinaí y los Altos del Golán serían conservados por el momento, pero que serían utilizados como moneda de cambio para firmar la paz con Egipto y Siria. Se alcanzó un acuerdo con Egipto y se intentó seriamente llegar a un tratado de paz con Siria.
En cuanto a Cisjordania, el consejo decidió que el territorio conquistado no sería utilizado como moneda de cambio para la paz ni sería objeto de negociación. El consejo comunicó el siguiente mensaje al entonces ministro de asuntos exteriores Aba Eban: “El gobierno no concluyó la discusión sobre la cuestión de Cisjordania y si le preguntan [al ministro de exteriores] sobre ello en Washington, debe decir que el gobierno discutió el asunto de Cisjordania de forma exhaustiva”. A pesar del comunicado, le ordenaron a Eban que dijera a los estadounidenses que Israel estaba dispuesto a ceder otros territorios ocupados.
La idea de la “autonomía palestina” se planteó en varias ocasiones en los protocolos del consejo, pero nadie la definió nunca con claridad. Menajem Begin fue quien transformó la idea en un plan real y lo llevó al parlamento (Knesset) en 1978. Rabin, como ya se ha dicho, votó a favor. Posteriormente, en las conversaciones de Camp David, el plan de autonomía se convirtió en el tema central del tratado de paz entre Egipto e Israel. Los egipcios y los estadounidenses querían que el plan de autonomía fuera una fase transitoria que, eventualmente, conduciría a un estado palestino, pero Begin se opuso a ello. Y les convenció para separar las dos cuestiones, de forma que el plan de autonomía se pondría en práctica más tarde. Se firmó el tratado de paz con Egipto y el plan de autonomía palestina se disolvió en el sistema político israelí.
Catorce años después, Isaac Rabin retomó la idea de la autonomía. Había pensado poner en marcha la autonomía palestina, pero Simón Peres le ganó por la mano con los Acuerdos de Oslo. En cada fase de las conversaciones de Oslo, desde la primera hasta la última, la idea era resucitar la idea de la autonomía palestina en el espíritu del plan de Menajem Begin. Nunca se habló de un estado palestino y no estaba planteado hacerlo. Rabin quería conservar el control de Cisjordania, junto con Jordania, y esa fue una de las razones centrales por las que Israel llegó a un acuerdo con Amán: las dos entidades soberanas controlarían el territorio, cuyos habitantes no tendrían independencia o soberanía.
Ese era el plan de Rabin. Para él, los Acuerdos de Oslo eran una solución permanente, no algo transitorio, lo cual se expresó en su firme oposición a un Estado palestino. En nuestros tiempos, en los que el Estado soberano garantiza plenos derechos civiles, debía estar absolutamente claro que el pueblo palestino rechazaría y lucharía contra un acuerdo provisional y exigiría la creación de un Estado palestino soberano.
La izquierda israelí ha inventado una versión populista de Isaac Rabin que nunca existió. Desde el asesinato de Rabin, la izquierda israelí ha escondido estos hechos bajo la alfombra con el fin de fabricar su propio mesías. El amplio uso que hizo Isaac Rabin de la palabra “paz” ha permitido a la izquierda israelí presentarle como partidario de un Estado palestino, a pesar del hecho de que siempre se opuso a él. Nunca oirás a un líder de cualquiera de los partidos de la izquierda israelí admitir que Rabin se opuso al Estado palestino. El mito debe ser protegido, de forma que se pueda confiar en la izquierda, aunque la base de esta mitología sea infundada.
La sociedad israelí va a celebrar el 20 aniversario del terrible asesinato de Isaac Rabin. Este año, como en los 19 anteriores, la izquierda israelí se reunirá en la plaza de Tel Aviv, que lleva el nombre de Rabin, para perpetuar y volver a vender su dogma a las masas. Es hora de poner fin a las mentiras y la falsedad. Debemos examinar los hechos y admitir la verdad, porque la honestidad es la única manera de lograr un verdadero cambio. Si la izquierda israelí quiere un cambio, ese es el camino que debe elegir.
Yakir Edelman vive en Tel Aviv y es estudiante de filosofía e historia en la Universidad Abierta.
Fuentes: Yitzhak Rabin never supported Palestinian statehood, +972 Magazine, 27/10/2015 http://blog.disenso.net/2015/11/isaac-rabin-nunca-apoyo-un-estado-palestino/
Traducción: Javier Villate (@bouleusis)
Ellas
Por Joan Cañete Bayle.
Ella subió al tranvía en la misma estación que yo en pleno centro de Jerusalén Oeste, en la calle de Jaffa. Tenía aspecto de recién haber estrenado la veintena y vestía ‘a lo occidental’, que es uno de los clichés que solemos usar los periodistas que de vez cuando escribimos sobre mujeres musulmanas, un eufemismo que en realidad quiere decir “no llevaba pañuelo”, es decir, no usaba hiyab, ni niqab ni ninguna de las otras formas de vestimenta asociadas a las mujeres musulmanas.
La cuestión es que ella se sentó frente mío en el tranvía y no me sorprendió que fuera vestida ’a lo occidental’ porque de inmediato la tomé por israelí. De entre las sinrazones que hemos visto estos días de odio en la ciudad y en el resto de los territorios palestinos ocupados y de Israel, ha habido algunas que serían esperpénticas si no fueran trágicas, como ese israelí que acuchilló a otro israelí en el aparcamiento del Ikea porque tenía aspecto de árabe; o ese grupo de adolescentes colonos que, acné en el rostro, matonismo en la mirada y “muerte a los árabes” a pleno pulmón, recorría las calles de Jerusalén Oeste preguntando a todos los morenos de piel con los que se cruzaban si eran árabes, y si respondían que no en perfecto hebreo, “lo, lo” frente al “la, la” con el que se niega en árabe, seguían adelante en su caza humana. Si no fueran tan peligrosos, y si sus progenitores no fueran tan o más racistas que ellos, uno casi sonreiría imaginando a una de sus madres dándoles un pescozón y enviándolos se regreso a su casa en Kiryat Arba, cómo se te ocurre buscar árabes por el color de la piel, el racismo es absurdo en todas partes pero en Jerusalén entre judíos y árabes por cuestión de piel es cosa de comedia bufa, esos árabes pelirrojos y pecosos descendientes directos de soldados británicos, esos judíos orientales que se parecen como un huevo a una castaña a los rubios eslavos y que pasarían perfectamente por primos de quienes rezan al otro lado del Muro de las Lamentaciones.
El caso es que tomé por israelí a la chica con la que coincidí en el tranvía no por morena ni por sus grandes ojos oscuros, ni tampoco por sus tejanos y jersey blanco ligeramente ceñido ni por su bolso colgado a la bandolera. Tampoco le atribuí una identidad por el hecho de que pagó con el abono multiviajes que sólo puede conseguirse en Jerusalén Oeste (lo cual presupone un uso intensivo del tranvía muy poco habitual en los palestinos) o porque desde el mismo instante en que se sentó frente a mí se aisló en su móvil: sus dedos tecleaban veloces mensajes a alguien desconocido que desde la distancia la hacía sonreír, hay ocasiones en que pagaría lo que no tengo por saber la historia detrás de las medias sonrisas que genera el whatsapp en metros, autobuses y tranvías, no quiera saber tanto quién será sino qué le habrá dicho para hacerla sonreír así, para hacerla levantar los ojos y posar la mirada en el resto de pasajeros del vagón sin vernos, eso es poder. Decía que la tomé por israelí porque nada en su vestimenta la identificaba como árabe y sobre todo porque cuesta ver estos días a palestinos en el tranvía de Jerusalén.
El tranvía de Jerusalén vendría a ser una prueba del nueve del periodista que se entera de algo no en esta ciudad. Si leéis que el tranvía es un ejemplo de convivencia porque une el Oeste con el Este y tiene dos paradas en Shuafat y Beit Hanina, el corazón del extrarradio árabe de Jerusalén, arrugad la nariz como quien le intentan vender un pescado en malas condiciones: es mentira. Lo que hace el tranvía es unir el Oeste con el asentamiento de Pisgat Zeev en el Este ocupado, y para ello, dado que un tranvía no vuela, debe cruzar zona árabe. El tranvía no es un ejemplo de convivencia, sino de ocupación. E ilegal, además, porque facilita el traslado de población de la entidad ocupante a la zona ocupada. Por ello, el tranvía es objetivo de ataques de los jóvenes palestinos en momentos de disturbios y de boicot en las rachas menos convulsas. Pero boicotearlo es una decisión dura: dado que el tranvía transcurre en parte de su recorrido por la línea verde, es muy útil para trasladarse hasta barrios árabes del centro de Jerusalén y las puertas de Damasco y Nueva de la Ciudad Vieja. Eso sí, cuando las cosas se calientan en Jerusalén los palestinos desaparecen del tranvía.
Por eso, a ella, tan rápida con sus pulgares, no la tomé por palestina. A una chica árabe en una parada del tranvía le tiraron ácido. A menudo, los revisores israelíes la emprenden, muchas veces a golpes, con adolescentes palestinos que se han colado o que no encuentran su billete o que hablaban y reían demasiado alto. El paisanaje del tranvía es de colonos hardcore de Cisjordania armados sin complejos y colonos que se piensan que no lo son porque viven en Pisgat Zeev y quieren creerse (y que nos creamos) que aquello es un “barrio de Jerusalén”; ultraortodoxos de luengas barbas que aprovechan la cercanía de la parada con su zona franca de Mea Sherim; argentinos ortodoxos –de camisa blanca y pantalón oscuro ellos, faldas largas, guantes e incluso pelucas ellas– que arrugan la nariz cuando se les sienta al lado un árabe; y militares, muchos militares, de todos los cuerpos, chicos y chicas muy jóvenes con sus móviles y su fusil de asalto. De hecho, esa debería haber sido la primera pista de mi equivocación: una chica israelí con la veintena recién estrenada en esa parte del tranvía de Jerusalén no suele vestir tejanos, sino uniforme, y de su hombro no cuelga un bolso, sino un fusil.
Y así fue como llegamos a Shuafat, el tranvía se vació y sólo quedamos los colonos de Pisgat Zeev, ella y yo en el convoy. A estas alturas, ella ya había guardado el móvil en el bolso y miraba a través de la ventanilla. En la parada de Beit Hanina bajamos los dos. A ella la aguardaba un mujer que sin duda no vestía ‘a lo occidental: una típica matrona palestina, hiyab incluido. Y entonces, ella besó a aquella mujer, probablemente su madre, familiar sin duda, abrió el bolso, sacó un bonito pañuelo rojo de su interior y se cubrió con él la cabeza. Y las dos mujeres se perdieron en animada charla en dirección A’Ram.
Claro, diría el corresponsal que escribe que el tranvía es un ejemplo de convivencia, en la parte israelí de la ciudad esta muchacha puede librarse del yugo del hiyab; al regresar a su barrio, debe ponérselo. Y es todo lo contrario: para desplazarse más o menos con seguridad al otro lado de la ciudad, esa chica tiene que disfrazarse, es decir, ocultar su identidad, mediante el gesto de descubrirse la cabeza. Una organización llamada Jerusalemite Women’s Coalition ha efectuado un llamamiento urgente a la comunidad internacional para proteger a las mujeres palestinas: «Nosotras, un grupo de mujeres palestinas, madres, hermanas, hijas y jóvenes -en nombre de la «Coalición de Mujeres Jerosolimitanas»- llamamos a la comunidad internacional para proteger a nuestras familias, la comunidad y los niños. Hacemos un llamado por protección de nuestra persona física, cuando estamos en nuestras casas, caminando en nuestro barrio, camino a las escuelas, clínicas, centros de trabajo y lugares de rezo. Hacemos un llamado para la protección porque nos sentimos desplazadas incluso en nuestras casas, ya que los soldados israelíes, colonos armados, patrulla fronteriza y la policía invaden nuestros hogares, atacan a nuestras familias, desnudan nuestros cuerpos para registrarnos y nos aterrorizan».
Ellas, las mujeres palestinas, son una parte capital de la resistencia contra la ocupación israelí, porque en gran medida sobrevivir es resistir a la ocupación y en eso ellas son muy buenas en Palestina y en toda partes. Pero, además, en el caso palestino muchas mujeres han estado en primera fila en las diferentes fases del mal llamado conflicto.Sucede también estos días de mal llamada Intifada, hasta el punto de que al ver fotos de muchachas de ojos hermosos con el rostro cubierto con la kufiya lanzando piedras a los soldados israelíes hubo quien tituló la Intifada de las Mujeres, como si fuera la primera vez. Si esta no-Intifada es una Intifada de las Mujeres, todas las otras lo han sido también, porque sin ellas no se entiende la resistencia palestina.
Estos días, en los check points han muerto Dan Irsheid, de 17 años, Bayan Ayman Abd al-Hadi al-Esseili, de 16 y Hadil Saleh Hashlamoun, de 18. Ellas fueron titulares en las noticias de la prensa internacional (es un decir) porque fueron abatidas a tiros por militares israelíes. Hoda Darwish, en cambio, no alcanzó los titulares: murió de problemas respiratorios el 19 de octubre debido a que, camino del hospital, quedó atrapada en una aglomeración en uno de los nuevos check points que las autoridades israelíes han erigido en Jerusalén Este. No sólo mueren mujeres en los check points: también paren, un clásico si se está embarazada en según qué partes de Palestina. Son ellas las que hacen cola en el Russian Compound, la infame cárcel de Jerusalén, para intentar saber algo de su hijo adolescente arrestado por tirar piedras, y son ellas las que con paciencia tejen lo que queda de la otrora floreciente sociedad civil palestina. Son ellas las que, como en toda sociedad patriarcal, sufren los delitos de honor y lidian con el proceso de involucionismo de su sociedad y las frustraciones que sus padres, maridos, hermanos e hijos llevan a casa a diario.
No sé nada de la vida de la muchacha que se sentó ante mí en el tranvía. Sólo sé que con su hiyab en el bolso regresó a casa a salvo aquel día, para seguir viviendo, que en su caso es seguir resistiendo. Y que quien la esperaba a pie de tranvía a que regresara de Jerusalén Oeste era su madre. Que nos os engañen: aunque parezca un hiyab, lo que en realidad llevan es una kufiya.
PD: Dejo el link del artículo Arde Mississippi en Jerusalén que publiqué en ctxt.
Fuente: Décima Avenida.



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