Jamás alguien podría imaginarse que mansiones señoriales de una belleza fastuosa, como el hotel Jacir Palace, podrían ser la antesala de una de las obras de ingeniería más monstruosas de la humanidad: el muro de la vergüenza. Tampoco yo hubiera supuesto que me encontraría de bruces con una torre de vigilancia. No había nada ni nadie que me previniera, o un cartel que dijera «No apto para seres humanos sensibles a los derechos humanos».
De repente la avenida se transformó en una calle y allí aparecieron los bloques de concreto gris, rectangularmente deformes, inhumanamente humanos, con forma de torre en un extremo. A medida que me acercaba, el paredón me acorralaba sin moverse de su lugar. No me atreví a aproximarme y me demoró un patio con flores. Miré de reojo hacia donde se encontraba el muro con la vana esperanza de que ya no estuviera más allí. Pero seguía más firme que nunca, me acechaba, me espiaba cobardemente para defenderse de sí mismo.
«Bienvenido, Papa. Belén parece el ghetto de Varsovia. Necesitamos que alguien hable de Justicia. Palestina Libre. Muro del Apartheid».
Estaba parada exactamente en el mismo lugar del muro por donde hacía pocos días el papa Francisco había rezado y apoyado la cabeza en silencio. Según dijeron los diarios, fue una parada no programada.
Por primera vez en mi vida, las lágrimas se quedaron atascadas. El muro no daba pena, tampoco tristeza. Daba mucha rabia, impotencia exasperante.
Seguía sin haber ni un alma en la calle pero ante mí pasaban contorneando la muralla niños y niñas que recorrían kilómetros para poder ir a la escuela, campesinos cuyas tierras quedaron de un lado y su casa del otro, familias divididas, trabajadores que llegaban a las cuatro de la mañana a los puestos de control para entrar a su trabajo a las ocho, y hasta soldados israelíes aterrorizados por un enemigo que se reflejaba en su espejo cada mañana, con alambres de púas, un tren destartalado camino a la muerte. «Arbeit macht frei»[1].
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[1] El trabajo libera, que se leía en la entrada a Auschwitz.
*Extracto del libro de próxima publicación «Una Judía en Palestina».
El recrudecimiento de la ocupación israelí de Palestina a través de la represión al pueblo palestino y la embestida diplomática mundial solo muestra que las acciones en defensa de los derechos humanos del pueblo palestino: su autodeterminación, el derecho al retorno de los refugiados, el derecho a tener derecho a una vida en paz con justicia, etc. están teniendo su impacto en la psiquis sionista.
Además de, claro, cumplir con los preceptos de la doctrina colonialista sionista de poseer un Estado judío racista y supremacista, donde la población nativa, es decir, el pueblo palestino, debe ser expulsado, transferido, invisibilizado y anulado a como dé lugar. El año pasado se legalizaron las ejecuciones sumarias que ocurren desde siempre para combatir a los palestinos, niños o adolescentes en su mayoría que tiran piedras para defenderse de tanques y armas sofisticadas.
A los palestinos que viven en la Palestina del 48, lo que hoy se conoce como Israel, se los discrimina. Existen unas cincuenta leyes que confirman que son considerados ciudadanos de cuarta categoría. Ellas han sido «promulgadas desde 1948 y discriminan, directa o indirectamente, a los ciudadanos palestinos de Israel en todas las áreas de la vida” [1].
Una encuesta reciente llevada a cabo por la radio del ejército israelí se les preguntó a ciudadanos judíos si pensaban que los ciudadanos árabes (los israelíes en general no dicen que son palestinos) deberían tener derechos iguales, aunque no se describen cuáles son esos derechos. Ni un palestino israelí fue preguntado sobre si consideraban que ellos mismos deberían tener derechos iguales, o en su defecto, si los judíos deberían tenerlos. Y eso que son el veinte por ciento de la población. Las respuestas fueron 45 %: Los «árabes» no deberían tener los mismos derechos. 6 %: Depende. 6 %: No sabe. 43 %: Los «árabes» deberían tener los mismos derechos. Independientemente de los resultados de una encuesta de la que no se dijo cuál fue la metodología científica para entrevistar a 503 personas judías[2], la «única democracia» de Oriente Medio ¿no debería haber encuestado todo tipo de ciudadano? Si la idea era saber solo lo que la población judía opina sobre el tema, ¿no sería esencial saber también qué piensa el sector de la población sobre la cual se interroga? Esto no estimula de ninguna forma que la opinión pública, ya bastante parcializada, tenga algún contacto con el pensamiento de sus supuestos compatriotas. Son invisibles, por lo tanto, no piensan, ¿para qué los israelíes judíos tendrían que dedicarles su pensamiento?
Dentro de Israel no se reconoce la nacionalidad israelí. […] Los jueces han dictaminado que la ciudadanía y la nacionalidad en Israel deben considerarse categorías completamente distintas, como lo han sido desde la fundación de Israel en 1948. Todos los israelíes tienen la ciudadanía israelí pero nadie goza de la nacionalidad israelí. […] De manera perversa, la nacionalidad en Israel no se basa en una identidad cívica compartida como ocurre en la mayoría de los sitios, sino en la identidad étnica propia. Ello significa que para la inmensa mayoría de los ciudadanos israelíes su nacionalidad corresponde a una de dos categorías, o judíos o árabes[3]. Toda esta artimaña, para mantener el carácter de supremacía judía del Estado sionista.
Los habitantes palestinos de Jerusalén Oriental (anexada ilegalmente por Israel) tienen el estatus de «residentes permanentes», mientras que casi cualquier judío del mundo obtiene ciudadanía automática si quiere instalarse allí. Aunque el año pasado madre e hijo judíos de piel negra fueron deportadas por el gobierno de Israel cuando iban a la boda de una familiar que vive en una ciudad en el Negev[4].
Recientemente, el ministro del Interior de Israel revocó la residencia en Jerusalén (para lo cual no tiene potestad) de cuatro palestinos, tres de ellos menores, que están a la espera de ser juzgados por la justicia israelí. La anulación de la residencia se da por «deslealtad al Estado de Israel», según una ley de 1952. Nada sucede con los colonos transferidos a Cisjordania, lo que es ilegal según el derecho internacional, y que cometen actos de violencia contra palestinos.
Israel ha anulado más de 14.000 residencias de palestinos jerosolimitanos con el argumento de que nunca pidieron la residencia[5] .
Mientras más se defiende el pueblo palestino, más castigo colectivo, también ilegal según la ley internacional, aplica Israel: demoliciones de casas (los palestinos piden autorización para construir que no es dada y luego la municipalidad les destruye la casa por no tener el permiso), cimentación y demolición de casas de palestinos que supuestamente cometieron algún crimen, sitio a diversos barrios de Jerusalén, instalación de todavía más puestos de control en Jerusalén y Cisjordania, agudización del bloqueo a Gaza, que está pasando un invierno crudelísimo sin casi gas butano, en casas semiderruidas, por donde se cuelan el agua y el frío, además de no poder salir porque Egipto e Israel mantienen los pasos cerrados.
Las redes sociales también se han constituido en un ámbito donde combatir. En 2013, el gobierno israelí comenzó a reclutar a estudiantes israelíes con conocimiento en lenguas extranjeras para divulgar por internet mensajes proisraelíes. El presupuesto adjudicado fue de 780.000 dólares[6].
En 2015, 130 palestinos fueron arrestados por sus publicaciones en internet. Desde octubre del año pasado, hay una oficina en la unidad de seguridad cibernética de la policía israelí. Los ciudadanos israelíes que incitaron a actos de violencia contra palestinos no han sido procesados[7].
En el medio internacional, la reunión de hoy en Davos con el presidente de Argentina, Mauricio Macri, es un alivio para Netanyahu, que cree que todo el mundo le debe una pleitesía que, lentamente, se desvanece. Lo demuestra la reacción cada vez más violenta del primer ministro y su equipo, como cuando desconociendo al presidente Obama, se presentó el año pasado ante el Congreso de Estados Unidos para tratar de convencer a los congresistas de que no aprobaran el Tratado Nuclear con Irán, que terminó siendo aprobado, con el consecuente levantamiento de sanciones a uno de los grandes enemigo elegidos por Israel (junto con Hamás y Hezbollah).
En el frente mundial, Israel ha tenido problemas con Brasil, por el nombramiento del colono Dani Dayan como embajador sin anuencia del país sudamericano. En un acto de prepotencia habitual, Netanyahu ha declarado que Brasil quedará sin embajador. ¡Que así sea y no vuelva a haber ningún diplomático en Brasilia!
Por otro lado, el régimen sionista se ha enemistado con Suecia porque su canciller, Margot Wallstrom, ha pedido una“investigación profunda” de la matanza de palestinos por las fuerzas israelíes. Un portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores de Israel ha dicho que la canciller “No es bienvenida en Israel; los otros funcionarios oficiales suecos no están incluidos y son bienvenidos”.
El BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones a Israel) comenzó a atraer la atención del gobierno israelí que creó un nuevo ministerio para luchar contra las iniciativas que se multiplican en el mundo, con un presupuesto de 26 millones de dólares. Vale la pena leer el artículo «BDS en 2015: Siete formas en que nuestro movimiento marcó nuevos rumbos en contra del colonialismo y el apartheid israelíes» para comprobar por qué el BDS ya molesta a Israel.
En los últimos meses, no solo el pueblo palestino o la campaña BDS ha sido blanco de la ira sionista. Como una bestia acorralada, los activistas israelíes por los derechos humanos son las nuevas víctimas que se agregan a las ya mencionadas. El gobierno israelí aprobó un proyecto contra esas ONG o grupos, que podrían clasificarse como de izquierda (verdadera y minúscula en Israel), ya que la izquierda del partido laborista es socialdemócrata, igual que el PSOE o el Partido Socialista de Hollande.
En una propuesta de la racista ministra de Justicia Ayelet Shaked, las organizaciones de Derechos Humanos serán sometidas a una «exhaustiva revisión de sus donacionesextranjeras, entre ellas las europeas» y » exigirá que cualquiera de ellas que reciba más del 50 % de su presupuesto de uno o más gobiernos extranjeros deban declararlo abiertamente y en todo momento en sus informes públicos, así como en cualquier exposición, declaración o petición ante cualquier organismo o funcionario israelí». Según la organización israelí Shalom Ajshav (Paz Ahora) «las nuevas disposiciones eximirán de forma deliberada a las ONG de la derecha nacionalista»[8]. Además de ser un castigo a las organizaciones de DD. HH., esto también es una venganza contra la Unión Europea por el etiquetado de los productos provenientes de las colonias judías.
Cumpliendo con la propuesta de ley contra las ONG de DD. HH., tres activistas antiocupación (dos israelíes y uno palestino) fueron detenidos en la última semana. Hasta ayer jueves sus nombres estaban censurados por la justicia israelí: son ellos Ezra Nawi, Guy Butavia y Nasser Nawajah. Según Richard Silverstein, Nawi fue arrestado con las acusaciones falsas de cómplicidad de homicidio, conspiración de asesinato, uso de drogas, transmisión de información a agente extranjero, transporte de persona sin autorización para entrar en Israel. Nawi estuvo impedido de encontrarse con su abogado durante casi cuatro días. Pero debe salir libre en breve. Butavia y Nawajah fueron arrestados el martes a la noche. Butavia fue detenido para interrogación y debe ser liberado luego de acuerdo con informaciones de 972mag. En el video (subtitulado) se puede ver cómo Butavia sugiere que este caso fue fabricado por la organización fascista de ultraderecha Ad Kan, con la cual está trabajando la policía israelí, infiltrada entre las filas de la agrupación a la que pertenecen los activistas. Se supone que los dos israelíes aguardarán el juicio en libertad.
Ya, Nawajah la tendrá más difícil por ser palestino. El tribunal se declaró incompetente para asumir su caso y lo entregó a la justicia militar de Cisjordania, que es la justicia que juzga a los palestinos en la única democracia de Oriente Medio. Y quién sabe cuánto tiempo tendrá que comerse en una cárcel israelí.
El monstruo está malherido y por eso sus ataques serán cada vez más crueles y criminales, teniendo al pueblo palestino como primera víctima. Pero ya ninguna nacionalidad, origen étnico, religión, etc. estará a salvo de la ira creciente con la que está reaccionando.
“En Gaza, la gente ha llegado a una fase en la cual no son capaces de expresar nada y se muere. De repente. Cada dos días oímos noticias sobre un joven muerto, en la flor de la vida, sin enfermedades ni síntomas. Pero nos olvidamos de la gran enfermedad que se llama ‘Gaza’ y que llena a la persona que la padece de dolor y una gran tristeza”.
Este es el post que acabo de leer en la cuenta de un gazatí que vive en Gaza, por supuesto. Los que están fuera lo están porque, seguramente, han sabido escapar de dicha enfermedad a tiempo. Se lo debemos perdonar.
Mientras todo el mundo habla del caprichoso #BlackMonday, en la franja los jóvenes se ven abocados a un #futuro_negro, no un lunes, un futuro.
Como dice el post, cada dos días nos llegan noticias de un joven muerto. Él no…
Redacción.- Guy fue arrestado ayer por Fuerzas de Ocupación sionistas con la falsa acusación de conspiración de asesinato (no se sabe mucho porqueel caso está censuradopor la autoridad militarisraelí). El relato que presentamos hoy se incluye en el libro «Una Judía en Palestina», de Tali Feld Gleiser, que será publicado en los próximos meses.
Esta detención forma parte de un plan orquestado para infiltrar agentes de inteligencia y destruir el trabajo de los grupos y ONG de Derechos Humanos de israelíes antisionistas y no sionistas (si es que esto es posible), que trabajan junto al pueblo palestino. Tanto es así que el gobierno aprobó un proyecto contra las ONG de DD. HH.
6.00 de la mañana. ¿Ya? Salté del colchón y me fui a cambiar de ropa. Como había dormido en la sala, ni siquiera saqué el pijama de la mochila. Todos dormían , pero la tele seguía prendida en el dormitorio principal. Como sabía que no iba a poder desayunar, había comprado galletas y agua en uno de los tantos almacenes a los que habíamos ido el día anterior junto con Rim.
Me había anotado para ir a las Colinas del Sur de Hebrón, una de las zonas más empobrecidas de toda Cisjordania. Una agrupación llamada Ta’ayush (convivencia en árabe) organiza diversas actividades desde el año 2000. Y los internacionales pueden inscribirse llamando a un número de celular con una tal María. Según su página web, «Ta’ayush» es una organización de base de árabes y judíos que trabajan juntos para derribar los muros de racismo y segregación a través de una colaboración auténtica entre árabes y judíos. Juntos luchan por un futuro de igualdad, justicia y paz por medio de acciones diarias concretas no violentas para acabar con la ocupación israelí de los territorios palestinos y alcanzar la igualdad social para todos».[1]
Cuando tuve la idea de Los Otros Judíos, mi intención era mostrar que había gente de origen judío que iba contra la corriente mayoritaria, la cual apoya las políticas genocidas del Estado de Israel. Buscando y buscando llegué a uno de los integrantes de Ta’ayush, de nombre Guy (se pronuncia Gay), un israelí que dedica todos los días de la semana, las veinticuatro horas y todos los segundos de su vida a la lucha por la defensa de los derechos humanos contra la ocupación sionista. En una de nuestras numerosas charlas me contó que creció en una típica familia israelí proveniente de Europa del Este. Su padre era constructor y desde chico tuvo contacto con «árabes» . Un buen día se decidió a indagar y cuestionarse sobre el peso de un conflicto causado por otros, pero del que se sentía responsable. Darse cuenta de que le habían mentido durante toda su vida fue un proceso muy doloroso. (A todos nos ha sucedido lo mismo.) Y su conclusión fue que no sería un cómplice de la opresión sionista, por lo que se transformó en objetor de conciencia al rehusarse a cumplir con el servicio militar. Logró soportar todas las humillaciones que eso conlleva en la sociedad israelí, empezando por la ira de su familia y amigos.
Aun así, siguió preservándose, pero su vida de privilegiado cambió radicalmente cuando fue a una manifestación en el barrio palestino de Sheik Jarrah, Jerusalén Ocupada, cada vez más judaizado. Allí conoció a la gente de Ta’ayush y de ahí en más su elección solo se afirmó, al punto de cortar con la mayor parte de la familia (me suena conocido…), no tener una situación económica tranquila como antes, sufrir todo tipo de acosos y presiones. Su trabajo, junto con sus colegas, es, entre otras cosas, acompañar a los pastores palestinos de las Colinas del Sur de Hebrón para que puedan llevar sus rebaños a alimentarse en sus tierras (qué absurdo, los colonizadores no dejan entrar a las propiedades palestinas a sus legítimos dueños, campos que estos colonos quieren robarse), intermediar entre los soldados que custodian las acciones criminales de los colonos, servir de traductores en los juicios a los palestinos porque las audiencias son en hebreo y en voz baja, de tal forma que los acusados ni pueden enterarse de lo que se dice en la sala.
Guy en su actividad diaria de acompañar palestinos frente a las humillaciones cotidianas del ejército israelí.
No es fácil tomar las decisiones que Guy ha tomado en su vida. Son pocos los israelíes judíos capaces de hacer un examen de consciencia y optar por un camino lleno de obstáculos, pero de acuerdo con sus convicciones de paz con justicia e igualdad.
Mohammad Rafik Saba’na (17) y su primo Nur Eddin (22) fueron ejecutados en Huwwara (Nablus) el 27/12/15. Los soldados alegaron que intentaron apuñalarlos (uno de ellos tenía una leve herida en una pierna, que según un testigo fue hecha por uno de sus compañeros de armas).
Por Gideon Levy.
En 2016, no se necesita ser Adolf Eichmann para ser ejecutado en Israel: alcanza con ser una adolescente palestina con tijeras.
Hay que decir las cosas como son: Israel está ejecutando extrajudicialmente casi todos los días. Cualquier otra calificación es mentira. Si alguna vez hubo aquí un debate sobre la pena de muerte para los terroristas, ahora son ejecutados incluso sin juicio (y sin ningún debate). Si alguna vez hubo discusión sobre las normas de combate, hoy está claro: disparamos a matar a cualquier palestino o palestina sospechosos.
El ministro de seguridad pública Gilad Erdan resumió claramente la situación cuando dijo: “Todo terrorista que esté a punto de cometer un ataque debe saber que no va a sobrevivir”. Y prácticamente todos los políticos lo secundaron con unanimidad nauseabunda, desde Yair Lapid en adelante. Nunca se otorgaron aquí tantas licencias para matar, ni ha habido tantos dedos impacientes en el gatillo.
En 2016, no se necesita ser Adolf Eichmann para ser ejecutado en Israel: alcanza con ser una adolescente palestina con tijeras. Los pelotones de fusilamiento están en actividad todos los días. Soldados, policías y civiles disparan a quienes apuñalaron a israelíes, o trataron de apuñalarlos, o se sospechó que iban a hacerlo, y a quienes atropellaron a israelíes con sus coches, o se sospecha que lo hicieron.
En muchos casos, no había necesidad de disparar —y ciertamente ninguna necesidad de matar. En una gran cantidad de casos, la vida de los que dispararon no estaba en peligro. Dispararon a matar a personas que portaban un cuchillo o incluso unas tijeras, o a personas que simplemente se llevaron las manos a los bolsillos, o perdieron el control de su coche.
Los soldados dispararon a muerte indiscriminadamente a mujeres, hombres, chicas y chicos adolescentes. Les dispararon cuando estaban de pie, e incluso cuando ya no representaban una amenaza. Les dispararon para matarlos, para castigarlos, para dar rienda suelta a su rabia, y para vengarse. El desdén por estos incidentes es tal que rara vez reciben cobertura en los medios.
El sábado pasado, en el checkpoint de Bekaot (Hamra para los palestinos), en el Valle del Jordán, los soldados asesinaron de 11 tiros al empresario Said Abu al-Wafa (35), padre de cuatro hijos. Al mismo tiempo, mataron también de tres tiros a Ali Abu Maryam, estudiante y trabajador agrícola de 21 años. El ejército no dio explicación alguna sobre el asesinato de los dos hombres; únicamente dijo que había sospechas de que alguien tenía un cuchillo. Hay cámaras de seguridad en el lugar, pero el ejército no hizo público ningún registro del incidente.
El mes pasado, otros soldados mataron a Nashat Asfur, padre de tres hijos que trabajaba en una avícola israelí. Le dispararon en su aldea, Sinjil, a una distancia de 150 metros, cuando volvía a su casa de una boda. Antes, el mismo mes, Mahdia Hammad (40), madre de cuatro hijas, manejaba hacia su casa en su aldea, Silwad, cuando policías de frontera israelíes pulverizaron su coche con docenas de balas porque pensaron que tenía intención de atropellarlos.
Los soldados ni siquiera sospecharon algo de la estudiante de cosmetología Samah Abdallah (18): simplemente le dispararon al coche de su padre “por error”, y la mataron. Tenían la sospecha de que un peatón de 16 años, Alaa al-Hashash, iba a apuñalarlos. También lo ejecutaron a él, por supuesto.
También mataron a Ashrakat Qattanani (16), que portaba un cuchillo y corría tras una mujer israelí. Primero un colono le pasó por arriba con su coche, y cuando yacía herida en el suelo, colonos y soldados le dispararon por lo menos cuatro veces. ¿Qué otra cosa es eso sino una ejecución?
Y cuando los soldados le dispararon por la espalda a Lafi Awad (20) cuando huía después de haber tirado piedras ¿no fue una ejecución?
Éstos son sólo unos pocos casos que documenté en las últimas semanas en Haaretz. El sitio web del grupo de derechos humanos B’Tselem tiene una lista de 12 casos más de ejecuciones.
La ministra sueca de relaciones exteriores, Margot Wallström, una de las pocas ministras con conciencia que quedan en el mundo, exigió que estas muertes sean investigadas. No puede haber una demanda más moral y justa. Tendría que haber salido de nuestra propia ministra de Justicia.
Israel respondió con sus habituales alaridos. El primer ministro dijo que su exigencia era “indignante, inmoral e injusta”. Y Benjamín Netanyahu entiende bien el significado de esos términos: son exactos para describir la campaña de ejecuciones criminales que Israel está llevando a cabo bajo sus órdenes.
“Disparen. Agreguen un cuchillo. Tomen una foto”
Ver aquí los nombres, edades y circunstancias de las 158 palestinas y palestinos asesinados entre el 1/10/15 y el 16/1/16.
Publicado en Haaretz el 17/1/16. Traducción: María Landi.
Durante el mes de enero Uruguay ejercerá la Presidencia temporal del Consejo de Seguridad de la ONU, órgano que integrará como miembro no permanente en el período 2016-2017. En ese marco, el gobierno uruguayo informó que habrá dos debates abiertos este mes: uno sobre la protección de civiles en conflictos armados (19 de enero) y el debate trimestral del organismo sobre Medio Oriente (26 de enero). Con respecto al último, el Canciller anunció que Uruguay impulsará la solución de dos estados coexistiendo como vecinos y con fronteras seguras en Israel y Palestina (cuyo ‘Estado’ reconoció en 2011, al igual que los demás países del MERCOSUR).
La posición de Uruguay no es otra que la oficial de Naciones Unidas desde 1947, cuando una comisión especial de la Asamblea General recomendó (porque no tenía facultad para hacer otra cosa) la partición del territorio de Palestina y la creación en más de la…
2015 será recordado como el año en que la resistencia popular palestina se extendió por toda la Palestina histórica, y decenas de miles de palestinos y palestinas salieron a las calles para resistir y enfrentar al régimen israelí de ocupación, colonialismo y apartheid.
Diez años después del lanzamiento del movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS), 2015 fue también un año clave para el BDS, como lo muestra nuestrodetallado resumendel año.
A todas las personas increíbles cuyo compromiso y esfuerzos incansables están haciendo esto posible: gracias. Nuestros logros colectivos nos inspiran, nos motivan y nos dan esperanza.
Sigamos construyendo nuestro movimiento de apoyo a la libertad, la justicia y la igualdad en Palestina.
1. Mostramos que nuestro movimiento puede tener un impacto económico real sobre Israel
Los autores de uninforme de la ONUdijeron que el BDS fue un factor clave para la caída del 46 % de la inversión extranjera directa en Israel en 2014. ElBanco Mundialtambién citó al BDS como un factor clave en la caída del 24 % de las importaciones israelíes en Palestina. El gobierno israelí y la Corporación Rand publicaroninformesdonde predicen que el BDS le costará a Israel miles de millones de dólares.
Moody’s, una agencia líder en calificaciones crediticias, dijo que “la economía israelí podría sufrir si el BDS sigue cobrando fuerza”.
Un importante empresario israelí se quejó de que la fuerza creciente del movimiento BDS ha hecho que muchas de las grandes compañías europeas ahoraeviteninvertir en Israel.
2. Ganamos la increíble campaña contra Veolia
Veolia, el gigante corporativo francés, liquidó todos sus negocios en Israel. Fue el resultado directo de nuestra campaña de 7 años contra su involucramiento en proyectos de infraestructura para las colonias israelíes ilegales, y que le costó más de20.000 millones de dólaresen licitaciones y contratos perdidos. ¡Nuestra organización de base persuadió a un gigante corporativo de que abandone Israel completamente!
Y no es sólo Veolia: el gigante de telecomunicaciones Orange respondió a la presión del BDS en Francia, Egipto y otras partes anunciando que para 2017 se retirará de Israel. G4S ha empezado a hablar de terminar su contrato con el servicio de prisiones de Israel.
3. Más de 1000 artistas se sumaron al boicot cultural
Prominentes artistas como Lauryn Hill y Thurston Moore de Sonic Youth dijeron que no van a actuar en Israel, y más de 1000 artistas deIrlanda,Reino Unido,Estados UnidosyBélgicahan dicho que apoyan el boicot cultural a Israel.
4. El boicot académico se vuelve más importante en todo el mundo
Las universidades israelíes juegan un papel clave en planear y ocultar los crímenes de Israel, pero ahora la comunidad académica en todo el mundo está tomando medidas efectivas. Importantes asociaciones académicas de Estados Unidos, incluyendo la conferencia de laAmerican Anthropological Associationy la US National Women’s Studies Associationhan votadoen adhesión al BDS.
La Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH) canceló su apoyo a la presentación de un coreógrafo israelí auspiciado por la embajada de Israel, e hizo unadeclaraciónllamando a “rechazar los vínculos con todas las iniciativas, apoyos y auspicios en los que estén implicados el Estado de Israel o sus cuerpos diplomáticos”.
5. Nuestro movimiento se está expandiendo hacia nuevas regiones y ganando nuevos apoyos
En Malasia y Egipto se han formado nuevas coaliciones de BDS, y el movimiento está creciendo rápidamente en América Latina y el mundo árabe.
Importantes órganos sindicales como la rama de laAFL-CIOen Conneticut y la Confederación Nacional de Sindicatos deQuebec se sumaron a las docenas de sindicatos nacionales que ya apoyan al BDS.
6. La lucha por la justicia para Palestina se ha convertido en un asunto clave para estudiantes y jóvenes en todo el mundo
Las universidades de Stanford, Princeton, California y otras seis de Estados Unidos aprobaron mociones de desinversión, y la Unión Nacional de Estudiantes del Reino Unido se sumó a los más de 30 gremios universitarios estudiantiles que ya apoyan al BDS.
La Semana contra el Apartheid Israelí tuvo lugar en más de 150 ciudades en el mundo. Hay grupos estudiantiles organizándose en toda Europa, Canadá, Sudáfrica y América Latina.
7. La reacción de Israel demuestra que nuestro ‘poder blando’ está teniendo un impacto real
Israel sabe que está perdiendo el debate, y está usando todo lo que tiene para sabotear nuestro movimiento, dedicando dinero, personal gubernamental y aparentemente también sus servicios de seguridad para debilitar al BDS. Israel está exportando su mentalidad de represión y reclutando a sus aliados en Occidente para llevar a cabo ataques macartistas contra la libertad de expresión en Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Italia, Canadá y en todas partes.
Hay que estar inspirado para inspirar a otros. En el movimiento BDS estamos definitivamente motivados, inspiradas y llenos de esperanza. Ayúdennos no sólo a buscar la libertad, la justicia y la igualdad para el pueblo palestino, sino también a demostrar que, en la búsqueda de la justicia, los poderes hegemónicos también pueden ser llamados a rendir cuentas en todo el mundo.
Esta es la terrible realidad de un pueblo condenado a ser clandestino en su propio territorio, seres humanos olvidados por la misma humanidad que se hace llamar humana. Un pueblo palestino atacado y agredido por un invasor ISRAEL, un Estado sionista y criminal que abusa de su poder, apoyo imperialista e infame silencio del mundo.
Lian Ireland.
Dani Dayan en el puesto de avanzada en El Matan cerca de Maalé Shomrón. Foto: Moti Milrod.
Por Miko Peled.
Brasil rechazó a Dani Dayan como embajador israelí debido a su historial como colono, en realidad, es un líder en el movimiento de colonos, y por el hecho de vivir en Cisjordania. Como Israel no ve diferencia entre los judíos que viven en Cisjordania y los judíos que viven en otras partes del país, lo enviaron a él, e Israel no quiere aceptar el rechazo del gobierno brasileño.
Sólo otros países aún hacen distinción entre el Israel con Cisjordania y sin Cisjordania. Israel sólo hace esa distinción cuando involucra a los palestinos. La cuestión es: ¿Esto es un mero gesto de parte de Brasil o el desafío del gobierno brasileño a Israel es serio? Uno quisiera que fuera un reto serio a Israel y el primero de muchos. Pero un desafío serio requerirá un compromiso responsable con la causa de la justicia y la libertad en Palestina, y eso no es fácil.
Como ya fue mencionado, Israel no ve ninguna diferencia entre los judíos que residen en Cisjordania y los que viven en otras partes del país porque, de hecho, Cisjordania no existe para Israel. Todas las referencias oficiales y estatales mencionan la región con el nombre de “Judea y Samaria”. No hay ningún tipo de mapa oficial; ni los textos escolares israelíes ni los mapas de informes del tiempo ni de senderismo muestran Cisjordania. Todos los informes del tiempo en la televisión son de Judea y Samaria —nunca de Cisjordania. La seccional de la policía israelí que sirve a la región (solo ciudades judías) se llama región de Judea y Samaria. El comando militar que controla la región se llama comando de Judea y Samaria, y así sigue.
Israel ha borrado Cisjordania de hecho y ha anexado la región hace mucho tiempo. No lo ha realizado formalmente porque eso requeriría darles derechos de ciudadanos a unos tres millones de palestinos que viven allí. En Estados Unidos y Europa occidental todavía se hace referencia a los viejos mapas que muestran Cisjordania como una zona separada del resto de Israel. Pero eso es una ilusión. En el mundo árabe y musulmán se puede ver una versión mucho más honesta de la realidad. Todo Israel es considerado Palestina ocupada.
Y de verdad, ¿cómo puede ser Cisjordania menos ocupada que el resto del país? ¿Cómo pueden ser los judíos de Tel Aviv menos colonos que los que viven en Maalé Adumim? ¿En qué se diferenció la conquista de tierras palestinas en 1948 de la de 1967? ¿La destrucción de Jaffa y la limpieza étnica que siguió fue menos ocupación que la de cualquier otra región de Cisjordania? Si lo fue, fue peor. En 1967, Israel no pudo llevar adelante la rápida campaña de limpieza étnica que logró ejecutar en 1948. Si no, Hebrón y Belén y Nablus y ciertamente todo Jerusalén oriental habrían sido vaciadas de palestinos. Pero no fue posible.
Sin embargo, Occidente y los gobiernos alineados todavía usan esa distinción arcaica entre colonos judíos de Tel Aviv y los colonos judíos de Kiryat Arba. No tiene sentido, como no lo tiene el hecho de etiquetar y boicotear solo los productos de las colonias judías de Cisjordania y no etiquetar y boicotear los productos de las colonias judías de Galilea o Jerusalén o el desierto del Negev, todas ilegales, construidas sobre tierra palestina robada. Y esa es exactamente la distinción entre un desafío serio a Israel y un mero y débil gesto.
Si el gobierno de Brasil no quiere un colono judío, entonces debe seguir el ejemplo de Bolivia que desafió seriamente a Israel y mandó al embajador israelí a casa para siempre. De lo contrario, como señal de solidaridad, es un gesto que no tiene sentido. ¿Qué significa cuando los países que expresan solidaridad con la causa palestina siguen haciendo negocios con Israel? ¿Están diciendo que los palestinos fuera de Gaza y Cisjordania no necesitan solidaridad? ¿Los palestinos de otras partes de Palestina, sin mencionar a los que viven en campos de refugiados fuera de Palestina, necesitan o merecen menos libertad y justicia?
Aferrarse a Cisjordania se ha transformado en el refugio de los países que no quieren hacer nada pero sienten vergüenza o temor o necesitan calmar de alguna forma a sus electores. Entonces, en lugar de dar un paso audaz y condenar y aislar a Israel, condenan y aíslan a una pequeña parte de Israel. En vez de condenar todo el proyecto sionista y considerarlo una acción ilegal de robo de tierras y acusar al gobierno israelí de genocidio y leyes de apartheid, optan por gestos insignificantes.
Algunas personas pueden argumentar que este es un paso en la dirección correcta. Pero no lo es, y si lo fuera, el tiempo de pequeños pasos en la dirección correcta se terminó hace mucho. Ahora es momento de acciones serias, de desafíos serios. Israel tiene una larga historia de apoyo y suministro de armas a dictadores y asesinos en América latina. Es hora de que América latina expulse a Israel para siempre. Ningún embajador israelí debería poner el pie en ninguna capital latinoamericana.
—
Miko Peled, activista propalestino, es un judío israelí, nacido y criado en Jerusalén, cuyo padre era un joven oficial del ejército en 1948 y un importante general de la IDF en 1967.
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