Fallece Shimon Peres sin ser juzgado por sus crímenes

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Shimon Peres, julio de 1986. REUTERS/Nati Harnik/GPO

Shimon Peres, julio de 1986. REUTERS/Nati Harnik/GPO

Peres o la prueba del 9

Por Joan Cañete Bayle.

Para un corresponsal en Jerusalén, Shimon Peres solía ser algo así como la prueba del 9 de si se entendían las dinámicas del denominado conflicto palestino-israelí. El corresponsal extranjero acostumbraba (acostumbra) a llegar a Jerusalén con una serie de ideas preconcebidas, las mismas que forman el ‘mainstream’ de lo que allí sucede.

Por ejemplo: que aquello es un conflicto endiablado entre dos pueblos que tienen el mismo derecho sobre la misma tierra; que el objetivo supremo a lograr es la paz; que para ello hay, desde la Conferencia de Madrid a principios de los 90, un proceso de paz frágil, precario, siempre amenazado pero con una sospechosa mala salud de hierro, ya que nadie lo da por muerto y de tanto en tanto alguien (un presidente estadounidense en la recta final de su mandato, un líder europeo, sobre todo francés, con ánimo de ‘grandeur’) intenta «relanzarlo»; que los «extremistas de ambos lados» amenazan y dañan el proceso de paz con la violencia; que los extremistas palestinos son muchos y variados, desde los «terroristas islamistas de Hamas» a la inoperante y colaboradora necesaria con la violencia Autoridad Nacional Palestina; que los extremistas israelíes son los llamados «halcones«, y que para desespero de todos no hacen más sus tesis se imponen a las de las «palomas»; que las pocas veces que las «palomas» gobiernan en Israel se ven atrapadas entre estos dos extremismos porque, en realidad, no tienen «socios » para la paz ni en su propio bando ni por supuesto en el de los palestinos; que el campeón de estas palomas, el hombre de paz por antonomasia, era Shimon Peres.

RABIN, ARAFAT

Cómo no iba a serlo. Arquitecto de los acuerdos de Oslo. Premio Nobel de la Paz. Paciente negociador con un tipo tan imprevisible y en realidad poco de fiar como Yasir Arafat. Amigo y aliado fiel de Yitzak Rabin, a quien sus propios extremistas asesinaron para hacer descarrilar el proceso de paz. Alma del Centro Peres por la Paz, que apuesta por la coexistencia y la paz entre palestinos e israelíes. ¿Cómo va a ser criticable un político que organiza partidos de fútbol por la paz en el que palestinos e israelíes comparten equipo?

El primer impacto que recibía el corresponsal era comprobar la enorme impopularidad de Peres en su propio país. En Israel, el hombre de paz era considerado un político ambicioso y vanidoso, con sed de poder. Y un perdedor. Nunca pudo ganar una elecciones a primer ministro, y la larga lista de cargos públicos que ostentó fueron por designación o votación de los políticos, su entorno natural. Su discurso de la paz, desde mediados de los 90 hasta su muerte, era irrelevante en términos políticos, como demuestra la deriva de la propia sociedad israelí.

PROGRAMA NUCLEAR

El segundo impacto era estudiar de cerca, sin el prisma occidental, la carrera de Peres. Es decir, no escuchar sus palabras sino analizar sus actos. El último con vida de los grandes del sionismo, Peres participó junto a los fundadores del Estado en las sucesivas guerras desde 1948. Ello supone tener responsabilidad en la destrucción de poblaciones enteras árabes, la creación de miles de refugiados (la palestina es la comunidad de refugiados más grande del mundo) y, con la guerra de los Seis Días en 1967, la puesta en marcha de la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este. Entre la población civil del Líbano su nombre no es asociado ni mucho menos a la paz. Otras de sus acciones en su larga carrera política fueron desarrollar el programa nuclear israelí (que se encuentra fuera del control internacional), sentar las bases e impulsar durante décadas la colonización de los territorios ocupados (uno de los grandes obstáculos para la anhelada paz), favorecer el crecimiento de Hamas en sus orígenes para debilitar la OLP, y participar en la operación Irán-Contra. El pasmo del corresponsal era que estos asuntos no son secretos que se cuchichean en los pasillos del poder israelíes, sino hechos publicados, difundidos y aceptados abiertamente en Israel. Pero, ¿cómo se iba a criticar al hombre que organizaba partidos de fútbol por la paz?

En la hora de su muerte, se mantiene esta disonancia entre lo que dicen de Peres los que están dentro de Israel y los que desde fuera construyen el discurso ‘mainstream’. Solo hay que leer muchos de los textos, muy contenidos, que la prensa internacional publica desde Jerusalén, y compararlos con las entradillas de los informativos, las columnas-obituarios de los analistas y las piezas editoriales, generosas en palabras como «gigante», «héroe de la paz», «el último de los grandes del sionismo».

RELACIONES PÚBLICAS

La razón profunda de esta percepción contradictoria no es solo que Peres fue un genio de las relaciones públicas. Nace de una concepción fatal del conflicto a la cual el fallecido presidente de Israel contribuyó como nadie. Es la concepción de los dos pueblos irreconciliables. La prueba del 9 que Peres suponía para el corresponsal era entender que los partidos de fútbol por la paz que juntan a palestinos e isralís no solo no sirven para nada, sino que son contraproducentes, comprender que lo suyo no es un problema de coexistencia. Cada día, a diario, palestinos e israelíes hablan entre ellos y coexisten. En la selección israelí de fútbol. En la Ciudad Vieja de Jerusalén. En Tel-Aviv. En las localidades del norte donde viven más de un millón de palestinos con pasaporte israelí. En los ‘check-points’. En las obras de ampliación de los asentamientos. En los autobuses en Jerusalén que conducen conductores palestinos. El asunto es cómo coexisten como ocupante y ocupado.

El problema no es de dos pueblos irreconciliables que deben negociar la paz partiendo de una posición de igualdad, sino de un ocupante y un ocupado que mantienen una relación profundamente desequilibrada, desde los derechos civiles y humanos hasta la capacidad de hacerse daño, desde el acceso a recursos naturales a la buena prensa a nivel internacional. El discurso de la coexistencia y la paz (entendida solo como ausencia de violencia) que personificó como nadie Peres entierra la realidad de la ocupación.. La entronización del proceso de paz como objetivo en sí mismo al que Peres puso su rostro es contraproducente, porque un mal diagnóstico jamás sirve para solucionar un problema, como demuestra el desarrollo de la situación en Israel y palestina (entre ellos y a nivel interno) desde los fallidos acuerdos de Oslo y el hueco proceso de Madrid.

No es un proceso de paz lo que solucionará el conflicto, sino un proceso de otorgar derechos humanos y civiles a los palestinos y de justicia y reparación.

Y eso no se logra con partidos de fútbol.

Fuente: El Periódico.

Siete días navegando con Mujeres Rumbo a Gaza, por Yudit Ilany

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Conoce a la periodista Yudit Ilany en su semana de viaje con Mujeres Rumbo a Gaza, mientras hace escalas en puertos del sur de Europa con el fin de romper el bloqueo de Israel sobre Gaza.

Diario de a bordo

Durante ocho años activistas internacionales han tratado de romper simbólicamente una década de bloqueo israelí contra la Franja de Gaza. En 2008, la marina israelí dejó atravesar a dos flotillas. Dos años más tarde, los comandos israelíes mataron a diez activistas en el Mavi Marmara.

Cada año desde entonces los y las activistas han intentado atravesar con nuevas flotillas, todas las cuales han sido detenidas por Israel. Este año la coalición de la Flotilla de la Libertad lanza Mujeres Rumbo a Gaza con una flotilla de dos barcos llamados Amal-Esperanza y Zaytuna-Oliva. La reportera de Israel Social TV, Yudit Ilany, está navegando en el velero Zaytuna-Oliva. Este es su cuaderno de viaje de la primera semana.

Hemos resumido el diario de Yudit. La serie multimedia completa se encuentra en la página Facebook de Social TV’s Facebook page.

Día 1 —Barcelona

El velero Amal-Esperanza, atracado en Barcelona. (Yudit Ilany)

Hace calor y humedad. El sol abrasa, pero Barcelona es increíble y se olvida fácilmente. No porque sea una ciudad preciosa –que lo es– sino ante todo por el inspirador grupo de activistas en esta ciudad. Personas que te inspiran esperanza no solo con sus palabras, sino con sus acciones y dedicación. Y su amabilidad.

El festival en torno al lanzamiento de la flotilla, con sus artistas, músicos e intérpretes, es una feliz y ruidosa mezcla de arte, ideología y saber vivir. El público es una fantástica simbiosis de gente y creencias de todo tipo, y algún que otro turista, muchos de los cuales visitan la ciudad durante la fiesta de Eid al-Adha.

Y luego están los demás: en Barcelona y tras haber recorrido una difícil ruta desde el campamento de refugiados de Yarmouk en Siria, vive el joven Muhammad, cuyos abuelos nacieron en Jaffa y vivían en el barrio de Manshiye. Y su compañera de Alepo, cuyas raíces se remontan a Nazaret. O el Dr. Muhammad, un médico especialista que trabaja en un hospital local y cuyos padres también son originarios de Manshiye (Jaffa).

En Barcelona hay una comunidad palestina relativa­mente importante que, en cooperación con otros muchos grupos de activistas, abre sus brazos a los refugiados; un grupo se especializa en encontrar lugares que puedan ocupar los refugiados. Saben dónde buscar, cómo proceder y su trabajo está dando buenos resultados. Problema resuelto. Lo hace el voluntariado, que también ha organizado el festival con un increíble cuidado, dedicación y profesionalidad.

Yo vivo en Jaffa y amo mi ciudad. Podeis sacarme de Jaffa por un tiempo, pero no podréis privarme de Jaffa. Charlar con los refugiados sirios que nunca la han visitado, pero que aman la ciudad de una manera que tal vez yo no consiga nunca, me entristece mucho y luego me enoja. Me hablan de Manshiye, donde vivían sus abuelos y jugaban en calles que ya no existen. El olor a azahar reemplazado por el hedor del diesel de los autobuses.

Hay tanta injusticia.

El velero Amal-Esperanza llegó ayer a Barcelona. Hoy llegará la pequeña embarcación en la que navegaremos mis amigas y yo, el velero Zaytuna-Oliva. Las aceitunas están ligadas a la tierra y profundamente arraigadas

Día 2 — La no violencia y la política catalana

La prensa israelí informó ayer que el gobierno de Israel ha pedido al español que nos impida abandonar hoy el puerto de Barcelona. Los políticos catalanes ven las cosas de manera diferente.

Una delegación de Mujeres Rumbo a Gaza se reunió ayer con una comisión en el Parlament de Catalunya. En mi intervención ante la comisión describí la extrema situación que atraviesa Gaza, una larga lista de meros hechos, que no llegan para describir la catástrofe vivida por 1,8 millones de personas en una situación imposible.

Israel es responsable de esa situación desastrosa, que está empeorando día a día.

La comisión parlamentaria (o grupo de trabajo, como lo llamaban), donde están representados todos los grupos, escuchó nuestra aportación y decidió presentar una propuesta al Parlament para exigir que Israel detenga el bloqueo de Gaza.

Barcelona apoya a la flotilla con calidez. La fiesta de despedida, organizada por personas voluntarias de muchos grupos diferentes, es increíble. La prensa israelí, por lo que he visto, habla de “propaganda anti-israelí”.  Con esta lógica, toda actividad por los derechos humanos y la no-violencia es “anti-israelí”, supongo.

Miles de asistentes en la despedida de Mujeres Rumbo a Gaza en Barcelona. (Yudit Ilany)
Miles de asistentes en la despedida de Mujeres Rumbo a Gaza en Barcelona. (Yudit Ilany)

Hay espectáculos de circo, conciertos, así como talleres, conferencias y debates. El ambiente es cálido y acogedor. La gente viene y va. Y es maravilloso e inspirador: el taller de ayer sobre no violencia que dieron personas que se negaron a servir en el ejército de Franco fue increíble. Desde los primeros objetores hasta el establecimiento de la prestación social sustitutoria en 1978 (cuando hubo más jóvenes que se negaron a hacer el servicio militar obligatorio que soldados) y la abolición del servicio militar obligatorio en 2001. Hemos discutido las formas de no violencia y la práctica democrática y sus tácticas.

Estos últimos días en Barcelona han sido muy calurosos y húmedos. Por la noche bajó la temperatura y llovió. Hoy nos pondremos a navegar y espero que el mar esté en calma.

Día 3 — La horrible sombra del militarismo

Batucada en la fiesta de despedida de Mujeres Rumbo a Gaza, Barcelona. (Yudit Ilany)
Batucada en la fiesta de despedida de Mujeres Rumbo a Gaza, Barcelona. (Yudit Ilany)

Así que Israel ha ultimado un acuerdo armamentístico de diez años con los Estados Unidos. Se hacen millonarios y lo presentan como un gran éxito. El precio no lo pagarán “ellos”, sino nosotros, todos nosotros, como resultado del sangriento conflicto que ya está fuera de control. ¿Pero a quién le importa? Se forran de dinero y ese es el punto, el único punto.

El terrible acuerdo armamentista eclipsa la maravillosa despedida de Mujeres Rumbo a Gaza desde el puerto de Barcelona. La gente de Barcelona con sus numerosas ONG y activistas, así como la alcaldesa de la ciudad, la feminista Ada Colau de Barcelona en Comú (Podemos, en el original), políticos nacionales, cantantes y bandas de música.

Emprender la singladura al sonido de “Sólo le pido a Dios“, con decenas de miles de personas a lo largo del extenso muelle aplaudiéndonos al pasar, fue alentador y nos fortalece, dándonos esperanza y razones para el optimismo.

Miles de asistentes despiden a Mujeres Rumbo a Gaza en Barcelona. (Yudit Ilany)
Miles de asistentes despiden a Mujeres Rumbo a Gaza en Barcelona. (Yudit Ilany)

En la flotilla hay mujeres de 17 países, de edades comprendidas entre los 26 y 76 años. El ambiente a bordo es bueno, aunque las condiciones son incómodas. Pasé mi primera noche de guardia con Fauzia, nuestra médica, que es de Malasia. Era una noche fría, pero el tiempo pasó rápidamente, y la mayor perturbación fueron dos gatos que paseaban su pereza por los lugares donde estábamos amarrados.

Estoy en el velero más pequeño, el Zaytuna-Oliva, cuyo nombre proviene de la embarcación de vigilancia de activistas internacionales, lanzado en 2011 para observar y vigilar los ataques de la armada israelí sobre los pescadores palestinos y sus barcos, a los que a menudo disparaban, detenían y embargaban o dañaban seriamente los barcos.

Creo en la acción no violenta y estoy orgullosa de estar en el Zaytuna, alzando nuestra voz contra el bloqueo y por la paz, porque no hay otra manera.

Días 5 y 6 — En alta mar

Yudit Ilany (a la derecha) en el velero
Yudit Ilany (a la derecha) en el velero

Las autoridades españolas plantearon muchos problemas burocráticos (aparentemente, las autoridades israelíes pidieron al gobierno español que nos parase) así que tuvimos que salir a hurtadillas del puerto de Barcelona; y una patrullera de la Guardia Civil Costera nos siguió hasta que llegamos a Premiá de Mar.

De no haberlo hecho así, habríamos quedado atrapados en Barcelona todo el fin de semana, tal vez por bastante más tiempo. Y, por supuesto, el lunes por la mañana, habrían inventado otra excusa para no permitirnos zarpar. Era evidente que solo eran pretextos para intentar detener la salida de la flotilla. Nuestra nave hermana, Amal-Esperanza había zarpado la víspera, pero se vio obligada a regresar después por problemas graves en el motor.

Estuvimos atracadas un par de horas en Premià de Mar, donde observamos la puesta de sol y a la espectacular luna llena alzarse. Después de unas horas, recibimos el último impreso oficial (gracias a las activistas españolas por el fantástico apoyo logístico) que nos permitió salir oficialmente de aguas españolas y pasar la noche navegando en un mar en calma. Cuando me levanté para el turno de guardia a las 4 de la madrugada, estábamos de lleno en aguas internacionales rumbo a Francia. Justo al salir el sol, pasó un enorme barco de pasajeros blanco brillante. Un café excelente (gracias Emma) me ayudó a permanecer despierta.

Las nubes grises y un fuerte viento se convirtieron en un vendaval lleno de olas altas de cresta blanca que se estrellaban contra el Zaytuna, que las resistía bien. Nuestra experimentada capitana (la tasmaniana Madeleine, que ha capitaneado muchas misiones de rescate de refugiados en el Mediterráneo con Médicos Sin Fronteras) nos hizo atravesar el vendaval con seguridad. Esto supuso sin embargo que nos mareásemos casi todas. Tener que cuidarnos unas a otras creó fuertes lazos entre nosotras.

Las fuertes lluvias, vendavales y olas altas son divertidas vistas cuando estás seca desde la orilla. La cosa cambia a bordo de un velero de 15 metros. Pero “en Gaza las cosas están peor” así que, ¿de qué nos quejamos? La atención experta de nuestra médica, la Dra. Fauzia –que tampoco se sentía demasiado bien– nos ayudó a pasar ese difícil día. A pesar de los ataques ocasionales de náuseas me gustó el espectáculo de las olas rompiendo sobre la ventana del techo de la cabina y observar la gran vela blanca principal.

Hoy sábado las olas son todavía bastante altas pero menos “locas”.  Navegamos con rapidez y, mientras estoy escribiendo esto, parece que alcanzaremos Ajaccio a primeras horas de la mañana del lunes. Ya podemos ver una débil primera silueta de la costa de Córcega.

En estos pocos días que hemos compartido nos hemos convertido en una comunidad más cercana, ayudándonos unas a otras, compartiendo cosas, hablando de política, feminismo, y también asuntos personales hasta bien entrada la noche. Sí, estamos en una misión política, una manifestación como ninguna otra.

Deseamos recordarle al mundo que la situación en Gaza es imposible, no “cercana al desastre”, sino más allá del horror. Es más, deseamos recordar a la gente que Israel tiene la responsabilidad de levantar el bloqueo. En Gaza mantienen prisioneras a unas 1,8 millones de personas, no hay libertad de movimiento ni para entrar ni salir de esa pequeña franja de tierra. El paso fronterizo de Rafah con Egipto está abierto solo unos pocos días al mes y los miles que esperan cruzarlo por lo general son rechazados. Los pasos hacia Israel están cerrados para casi todo el mundo.

Después de 11 años de bloqueo y tres guerras, la más joven generación de Gaza no conoce otra cosa. Esta situación no puede continuar, no debe continuar.

Día 7 — Ajaccio, Córcega

La vista es impresionante. Las altas montañas rodean una bahía azul. Una antigua ciudad portuaria con casas de color pastel a lo largo del muelle, las proverbiales palmeras y muchos pequeños barcos en su puerto deportivo, entre ellos nuestro Zaytuna. Dos gigantescos cruceros están amarrados no lejos de nosotras.

Un pequeño grupo de activistas locales nos estaban esperando a las 2 de la madrugada (gracias por la cálida acogida). Después de una buena noche de descanso nos entrevistaron los medios de comunicación locales y nacionales. Después de unos días a bordo, la tierra firma parece temblar y moverse, una sensación extraña.

Es el momento para dar un paseo por la ciudad en busca de una conexión Wi-Fi decente para subir mis archivos de vídeo. Hasta ahora no he tenido mucha suerte. Anoche una tormenta causó estragos en los sistemas de comunicación de la isla. Una gran gaviota está cagando en la cabeza de la estatua de Napoleón en la plaza del mercado central, deliciosa comida y recuerdos llamativos, la combinación habitual que uno encuentra en muchas ciudades turísticas.

Por teléfono me entero de las detenciones de varios activistas de Balad, otro escenario de la lucha de Israel contra activistas políticos y su deslegitimación de cualquier persona con puntos de vista diferentes a la opinión dominante sionista colonialista. También me entero de que la ministra de Justicia, Ayelet Shaked siguevilipendiando a los activistas del BDS.

Comparar una táctica no violenta como el boicot con el terror no sólo desafía cualquier lógica sino que puedeponer en peligro a los propios activistas del BDS. Es solo cuestión de tiempo. Y tal vez sea eso precisamente lo que quiere lograr: otro intento de asustarnos para que guardemos silencio.

En el día de hoy algunas mujeres dejarán la flotilla y otras subirán a bordo, venimos de tantos países. Mucha gente de Gaza está siguiendo la flotilla y continúa enviándonos mensajes de bienvenida. ¡Gracias chicas! Espero que nos dejen pasar.

Hay mucho que hacer en el Zaytuna; es increíble la cantidad de pequeñas cosas que pueden fallar con el mal tiempo: filtraciones de agua a través de pequeños agujeros del techo acristalado de la cabina después de otra ola se estrelle sobre la misma. El cable roto de nuestro generador eólico de electricidad, necesidad de cambiar los cables y cuerdas para manipular la vela mayor, tenemos que conseguir lejía o algo parecido para los baños. Prometí limpiar los cuatro baños (cada cabina tiene el suyo) porque el olor ha llegado a… No hay necesidad de compartir esto con más detalle. Solo espero encontrar guantes y lejía.

Estoy viendo nubes grises acercándose desde la sierra. Cuando se dirigen hacia el mar, tienes en cuenta este tipo de cosas.

Es hora de volver al Zaytuna.

Publicación original: +972 magazine

Fuente: Rumbo a Gaza.

La “S” En BDS: Lecciones de la Campaña contra Elbit Systems

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Las empresas militares israelíes como Elbit Systems parecen invencibles, aunque la industria armamentística israelí es más vulnerable de lo que parece. La escritora invitada por Al-Shabaka Maren Mantovani y el asesor político Jamal Juma’ examinan las tendencias tanto nacionales como globales y establecen vías para que los activistas de derechos humanos sigan tratando de hacer que Israel asuma sus responsabilidades según el derecho internacional.

Visión de conjuntoLas mayores empresas militares israelíes hicieron sonar las alarmas el año pasado por una disminución en los contratos internacionales y citaban, entre otras razones, menores presupuestos, más competición y menor demanda de productos hechos en Israel. ¿Es un indicador de que quizá la industria armamentística israelí no es tan invencible como parece? ¿Qué lleva a que decaigan los negocios de armas con las empresas israelíes? ¿Cuál fue el papel del movimiento de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS por sus siglas en inglés) dirigido desde Palestina, que ha pedido sanciones militares como parte de su campaña para promover los derechos humanos?

En este informe político de Al-Shabaka Maren Mantovani y Jamal Juma analizan algunas de las tendencias a las que se enfrenta el complejo industrial militar israelí con una atención particular a la campaña contra Elbit Systems. El informe examina los momentos difíciles a los que se enfrenta la industria, el mito de la superioridad tecnológica israelí, los cambios locales y globales de la industria, y las alianzas emergentes para revertir la militarización y asegurar las sociedades. Basándose en estos análisis, extraen valiosas lecciones e identifican los caminos que debe seguir el movimiento global de solidaridad con Palestina.

Una industria “invencible” se enfrenta a momentos durosDurante años los palestinos y sus partidarios – figuras mundiales como Desmond Tutu, Adolfo Perez Esquivel, Naomi Klein y Noam Chomsky – han pedido un embargo militar inmediato y total a Israel para hacer que asuma sus responsabilidades por sus violaciones de los derechos humanos palestinos. Decenas de miles de personas han firmado peticiones y los activistas se han manifestado contra las empresas relacionadas con el ejército israelí. En la última década los activistas han llevado a cabo una campaña contra Elbit Systems, una de las mayores empresas militares israelíes. La campaña va desde presiones al gobierno hasta el bloqueo de las empresas subsidiarias de Elbit en países como Australia, Reino Unido y Brasil.

Una docena de instituciones financieras, incluidos casi todos los grandes fondos de pensión escandinavos, ya no invierten en Elbit Systems. Además, y especialmente tras las secuelas de los mayores ataques israelíes, algunos gobiernos europeos han tomado medidas restrictivas que incluyen la congelación temporal de los negocios de armas y la denegación de licencias de exportación de armas. Por ejemplo, Reino Unido revocó cinco licencias de exportación de armas después de la masacre de Gaza del 2009-10, España congeló la venta de armas después de la masacre de Gaza del 2014 y durante el período del gobierno de centro-izquierda (2005-13) Noruega denegó sistemáticamente licencias de exportación de armas a Israel e incluso impidió a un constructor naval alemán probar en sus aguas los submarinos construidos por Israel. Sudáfrica ha cesado de facto sus relaciones militares con Israel.

Aún hasta hace muy poco parecía que estas acciones y su impacto iban a ser meramente simbólicos: la industria militar israelí parecía tan invencible como las armas que producía. Esto cambió en octubre del año pasado cuando las mayores empresas militares israelíes mantuvieron un encuentro con el gobierno para debatir cómo atajar la disminución de las exportaciones militares, que en ese momento calculaban que caerían de 7.500 millones de dólares en 2012 a unos 4.500 millones de dólares en 2015. Las empresas señalaron que el margen de beneficio de la industria de defensa Israelí es del 4.5 %-5.5 %, frente al 8 %-9 % en la industria de defensa globalmente. Citaron como razones de ello “presupuestos más pequeños, más competición, menor demanda de productos hechos en Israel y la creciente exigencia de transferir la experiencia y el trabajo al extranjero”.

El gasto militar global permaneció casi sin cambios en los últimos años y en realidad subió un 1 % en 2015. Los ingresos de uno de los productos militares clave de la exportación de Israel – los drones – se esperaba que casi se duplicaran de 6.400 millones de dólares a 11.500 millones de dólares entre 2014 y 2024. Aunque las razones citadas por la industria militar israelí parecen ser una descripción fiel de las tendencias en el comercio militar global, la caída de las exportaciones israelíes no se puede explicar simplemente por la falta de demanda de armas.

Es cierto que la industria militar israelí logró asegurar exportaciones por más de 5.000 millones de dólares en 2015 – una ligera recuperación respecto al año anterior – y los acontecimientos políticos mundiales pueden ser una buena señal para el sector en un futuro próximo. Aún así, el complejo industrial militar se enfrenta a cambios en la dinámica de su comercio y su propaganda. La erosión de la marca “Hecho en Israel” incluso en los sectores de defensa y seguridad, a la que han contribuido los esfuerzos del movimiento de BDS, es un terreno fértil en el que los defensores de los derechos humanos pueden efectuar cambios.

Cuando se le preguntó recientemente sobre el impacto del BDS en las operaciones de Elbit Systems, su presidente Bezhalel Machlis admitió: “No estoy diciendo que no sea una amenaza, pero creo que juntos podremos manejarlo”. Los defensores de derechos humanos se enfrentan ahora al reto de aumentar la capacidad de movimiento del BDS para que presione a la economía de guerra israelí hasta el punto de pasar de ser una amenaza a ser un impedimento definitivo .

Cómo Elbit Systems y la Marca Israel están perdiendo terrenoDespués de casi una década de la campaña para detener las inversiones, los contratos y otro tipo de cooperación con Elbit Systems se pueden sacar algunas lecciones sobre la mezcla de fuerzas de mercado, estructuras gubernamentales y activismo que contribuyen al cambio. Esta sección se centra en las últimas pérdidas sufridas por Elbit en Francia y en Brasil: dos gobiernos que han tenido unas perspectivas casi opuestas sobre Palestina y la legalidad del movimiento del BDS.

La decisión de Francia contra la puja de Elbit en su última licitación sobre drones a principios de 2016 fue una inesperada mala noticia para la empresa. El ahora descartado drone Watchkeeper se basa en el drone Hermes 450 de Elbit, que se usa en las masacres contra Gaza. El Watchkeeper lo construye en Reino Unido una empresa conjunta de Elbit y una empresa británica. Una campaña constante de la sociedad civil en Francia exigió la exclusión del Watchkeeper de la oferta basándose en la implicación de Elbit en los crímenes de guerra israelíes, mientras que en Reino Unido los activistas han protestado en el centro de producción del Watchkeeper.

La empresa francesa Segem, que finalmente obtuvo el contrato, minimizó el hecho de que sus drones también incluyan la tecnología de Elbit. En cambio, celebró su tecnología y producción “nacionales”. Hace solo algunos años la etiqueta “Hecho en Israel” hubiera supuesto un plus para el drone. Hoy la tendencia cada vez mayor de asegurar el crecimiento de las industrias militares nacionales y un máximo de transferencia de tecnología ha sido el elemento fundamental para erosionar el atractivo de la tecnología militar israelí por todo el mundo. En última instancia, esto también contribuye a uno de los objetivos de los defensores de los derechos humanos en Palestina – reducir los beneficios que Israel obtiene de su maquinaria de guerra – y permite a sus defensores lograr resultados.


La erosión de la marca ‘Hecho en Israel’ hasta en los sectores de defensa y seguridad es un terreno fértil en el que los defensores de los derechos humanos pueden hacer cambios”


No está claro hasta qué punto la presión del movimiento de solidaridad con Palestina influyó en la decisión del gobierno francés, que ha estado elaborando unas leyes contra el BDS aún más draconianas que las de Israel. Sin embargo, en abril Israel informó que en 2015 el gobierno francés había rechazado otro acuerdo, en este caso de tecnología de vigilancia. Fox News citó a un “bien situado especialista en contraterrorismo israelí”: “A las autoridades francesas les gustaba, pero el funcionario volvió y dijo que había una orden del más alto nivel de no comprar tecnología israelí”. Si el informe no es propaganda con el fin de presionar por otros contratos, indica una reticencia inesperada dentro de los círculos del gobierno a entrar en tratos con Israel.

En Brasil la subsidiaria local de Elbit, AEL Sistemas, ha visto el final de una década en la que sus ingresos crecieron exponencialmente, con una participación en cada proyecto importante de defensa brasileño. El país fue uno de los cinco mayores importadores de armas israelíes entre 2009 y 2014, y uno de los clientes más importantes de los drones de Elbit. Sin embargo, en diciembre de 2014 la empresa perdió su primer proyecto estratégico: el gobierno de Rio Grande do Sul, al Sur de Brasil, anuló un Memorándum de Entendimiento con AEL Sistemas para el desarrollo de un parque tecnológico destinado a construir satélites militares. El negocio tenía la oposición de una campaña continua de la sociedad civil a favor de un embargo militar. La campaña se basaba en la solidaridad con el pueblo palestino y la necesidad de terminar con la impunidad israelí, pero fue más allá: desenmascaró el intento de AEL Sistemas de pasar por una empresa brasileña y mostró que era una subsidiaria israelí, subrayando el hecho de que el dinero de los impuestos brasileños se canalizaría a Israel. Además, demostró que la transferencia de tecnología en realidad fluiría de las universidades brasileñas a una empresa israelí. Finalmente el gobierno alegó recortes presupuestarios y su compromiso de cooperación con la comunidad palestina y sus movimientos como razones para poner fin al proyecto. Fue una clara victoria para el movimiento del BDS.

En Enero del 2016, Elbit Systems tuvo que abandonar su proyecto de investigación y desarrollo de drones en Brasil, que se había lanzado en 2011 con gran bombo. El ministerio de Defensa, encabezado por un miembro del pro-palestino Partido Comunista de Brasil hasta el golpe contra el gobierno en mayo de este año, negó los fondos para llevarlo a cabo. Sin lugar a dudas la reticencia del ministro estuvo influida por la postura política del gobierno brasileño. Un alto funcionario de defensa de Brasil había dado un argumento a la prensa cuando advirtió de que la desavenencia diplomática provocada por la negativa de Brasil a aceptar a un líder colono como embajador israelí podría demorar la ejecución de contratos militares entre los dos países. Esta preocupación fue recogida por otras figuras, como el antiguo ministro de defensa, Celso Amorim, que argumentó que ahora es el «momento de diversificar nuestros proveedores» y reducir la excesiva dependencia de la tecnología israelí.

Hay que señalar que organizaciones palestinas como Stop the Wall y el movimiento de solidaridad con Palestina habían proporcionado pruebas que demostraban que el software, el control y la tecnología de vigilancia israelíes eran entonces parte integral de casi todos los proyectos de desarrollo industrial estratégico del ministerio de defensa de Brasil.1

Elbit Systems o Israeli Aerospace Industries y sus empresas subsidiarias proporcionan toda la tecnología aviónica en la mayoría de los aviones, el arsenal de drones de Brasil, la tecnología de vigilancia en los sistemas de control de fronteras, la tecnología de los tanques brasileños y el sistema de comunicación de la armada brasileña. Esto da como resultado efectivamente una pérdida de soberanía e independencia nacional, los principios fundamentales con los que se comprometen los establecimientos de defensa. Un informe del 2015 de The Marker, el periódico financiero más importante de Israel, resaltó correctamente que “razones políticas” han llevado a la congelación de facto de las transacciones militares con Brasil – un hecho que es particularmente doloroso para Elbit Systems.

Sin duda, los momentos difíciles a los que Elbit Systems se enfrenta en Brasil se deben en gran medida al empeoramiento de las relaciones entre Brasil e Israel durante los años anteriores con el gobierno liderado por el Partido de los Trabajadores, que gobernó el país desde 2003 hasta mayo de 2016. Por otro lado, en parte es resultado de la influencia cada vez mayor del movimiento del BDS en el país y la aceptación de sus argumentos dentro del Partido de los Trabajadores. Las campañas de concienciación que buscan desmantelar la “Marca Israel” ponen de relieve que las armas israelíes están “probadas sobre el terreno” contra los palestinos y alertan al público del hecho de que el dinero de los impuestos se usa para mantener a las empresas militares israelíes. Esas estrategias han penetrado hasta en las organizaciones de defensa. Sin embargo, dado el golpe contra el gobierno electo los defensores de los derechos humanos palestinos tendrán ahora que identificar nuevas estrategias.

El hecho de que Watchkeeper no obtuviera el contrato de los drones en Francia muestra que hasta en contextos bastante hostiles a las demandas de un embargo militar se puede desvanecer el embelesamiento por la tecnología militar israelí y pueden prevalecer otros intereses. Es crucial entender qué crea fisuras entre los sectores militares israelíes y franceses en un gobierno aparentemente antagonista a actitudes a favor de Palestina y cómo se pueden capitalizar mejor. La oferta actual de otro convenio por drones, en el cual Elbit Systems está una vez más entre los licitadores, hace que este esfuerzo sea urgente.

Lo que muestran estos casos es que invertir tiempo y energía para entender las dinámicas dentro de los sectores de defensa y seguridad nacional es fundamental para desarrollar un activismo de BDS eficaz. En este momento, mientras el beneficio de la cooperación militar con Israel es cada vez más cuestionable, los activistas de la solidaridad con Palestina pueden usar este conocimiento adquirido para proporcionar, o encontrar aliados que puedan proporcionar, argumentos que se centren en los intereses de los políticos nacionales. El resultado neto podría reducir los mercados de la industria militar israelí.

Desmantelar el mito de la superioridad tecnológica israelíLa industria militar israelí es un elemento clave en la economía del país. Emplea a unas 50.000 personas, apoya a otros 50.000 suministradores y supone el 13 % de todas las exportaciones industriales. Las 600 empresas que constituyen el sector dependen extremadamente de los mercados externos: un 80 % de la producción militar israelí está destinada a vender en el exterior. La capacidad de Israel para emprender guerras, mantener su complejo industrial militar y competir en el mercado mundial dependen de su reputación como país con armamento innovador y “probado en batallas”.

En los últimos años la opinión pública es cada vez más consciente de que la etiqueta “probada sobre el terreno” significa armas desarrolladas durante masacres y crímenes de guerra contar los pueblos palestino y árabe. Las protestas en todo el mundo, como la ocupación de fábricas de Elbit en Reino Unido y Australia, las sentadas en muchos lugares, las peticiones y los informes en profundidad y la cobertura mediática de prensa han contribuido a esta concienciación cada vez mayor.

Para contrarrestar las protestas cada vez mayores de la sociedad civil, quienes defienden las relaciones militares con Israel argumentan que la cooperación militar Israel y las ventas de este país son de interés nacional. Sin embargo, la idea de que las armas israelíes son indefectiblemente la mejor opción desde una perspectiva tecnológica y que adoptar un embargo militar significaría comprometer la “seguridad nacional” es otro mito que se debe desmantelar.

Desde el ataque israelí a Líbano en 2006 el mito del armamento superior israelí ha sufrido un revés. Como tuvo que informar hasta la prensa israelí, Hezbollah inutilizó por lo menos 20“indestructibles” tanques Merkava. Después de la guerra Israel comenzó a comprar tanques Abrams hechos en EE.UU. Por lo que se refiere al [sistema antimisiles] “Cúpula de Hierro” israelí, su efectividad quedó en entredicho tras el ataque israelí a Gaza en 2014 y algunos expertos en tecnología de defensa israelíes y estadounidenses incluso lo denunciaron como el “mayor fraude del mundo”. Incluso proyectos que implican exportación de tecnología han sufrido aumentos de costes y dificultades. Es el caso del drone Watchkeeper rechazado por el gobierno francés a principios de año. Se han producido varios accidentes e incluso resultó ser incapaz de volar en las condiciones climáticas de Reino Unido.2

Hoy la industria militar israelí intenta penetrar en nuevos mercados promocionándose como un líder en ciberseguridad. Sin embargo, el largo historial de escándalos de espionaje en los que están implicados el software israelí y las empresas de procesamiento de datos han puesto en tela de juicio la capacidad israelí de “asegurar” nada. Así mismo, hay muchos informes de que las empresas israelíes utilizan los contratos en el extranjero para pasar información sensible a las agencias de inteligencia israelíes. Por ejemplo Amdocs, la mayor empresa israelí de software, ha estado acusada repetidas veces de espionaje, incluso en EE.UU.


La transferencia de la tecnología israelí esta condicionada para aquellos que quieren hacer opciones políticas que no son favorables a los intereses de Israel y de EE.UU”


Además, existe una puerta giratoria entre la unidad de espionaje de élite de Israel – Unidad 8200 de inteligencia militar – y el sector de alta tecnología y cibernética del país. «Es casi imposible encontrar una empresa tecnológica en Israel en la que no haya personal de 8200», dijo Yair Cohen, un ex general de brigada que dirigió la Unidad 8200 y hoy encabeza el departamento de inteligencia cibernética de Elbit Systems. El proceso es muy simple: Israel permite al antiguo personal de la Unidad 8200 usar la tecnología para construir sus propias nuevas empresas (a veces haciendo inmensos beneficios) y a cambio gana acceso a la información en todo el mundo instalando efectivamente un Caballo de Troya dentro de las instituciones que buscan seguridad cibernética.

Algunos círculos de defensa consideran beneficioso negociar con Israel porque transferirá tecnología que otros importantes exportadores de armas en EE.UU. o Europa no transfieren. Israel ha vendido repetidamente a países donde la presión pública ha obligado a restringir las relaciones militares o a aplicar embargos de armas. Muchas resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas condenaron las relaciones militares entre Israel y el apartheid de Sudáfrica durante los 80. Israel también estableció relaciones militares con las juntas militares en Argentina y Chile en 1976, y estrechó sus relaciones con las brutales dictaduras en América Latina después de que el gobierno Carter restringiera la asistencia militar de EE.UU.3

Sin embargo, la transferencia de la tecnología israelí esta condicionada para aquellos que quieren hacer opciones políticas que no son favorables a los intereses de Israel y de EE.UU. Durante el más reciente período administrativo del Congreso Nacional de India de 2004 a 2014, que oficialmente mantuvo una postura a favor de Palestina, los diplomáticos se quejaron informalmente de que las estrechas relaciones militares con Israel hacían difícil al gobierno dar pasos efectivos en solidaridad con el pueblo palestino. Otro ejemplo es el reciente debate en Brasil sobre las medidas que el sector de defensa podría tomar en represalia contra las empresas del país que se postulan contra los asentamientos. China fue uno de los mayores socios militares de Israel hasta 2005, cuando EE.UU. le pidió a Israel cortar todas las relaciones militares. A consecuencia de ello incluso el equipamiento militar que China ya había comprado quedó detenido y sin mantenimiento.

Cambios locales y globales en la industria militar israelíEn el periodo previo a la fundación del Estado y en sus primeros años las energías básicas de la industria militar israelí estaban centradas en equipar a un ejército que pudiera conquistar Palestina y expulsar a su población nativa. En años posteriores miembros retirados del ejército crearon multitud de pequeñas empresas de “seguridad” para hacer dinero basándose en su conocimiento de la represión. Israel externaliza las más sucias de sus relaciones militares internacionales a esas empresas, lo que le permite negar su implicación. Al mismo tiempo, las principales industrias militares, Israeli Aerospace Industries (IAI), Rafael Advanced Defense Systems, e Israeli Military Industries (IMI), permanecieron bajo el control estatal para asegurarse un control directo. Solo Elbit Systems ha podido prosperar como una gran empresa militar particular israelí al mismo nivel de las empresas estatales.

Con el tiempo el sector industrial militar se volvió relativamente independiente. Aún le sirve al gobierno para mantener su régimen y sus necesidades en política exterior, pero ha desarrollado sus propios intereses. La alarma dada por la industria militar israelí en octubre del 2015 fue un intento de presionar al Estado de Israel y de asegurar que él y los contribuyentes iban a garantizar que las bajas exportaciones y la caída de beneficios serían compensadas por la intervención del gobierno. El gobierno israelí ofreció contraltos lucrativos al final del año. Además, se distribuyeron generosamente asignaciones presupuestarias para la industria militar, incluidos subsidios para el marketing.

Es probable que pronto concluyan los esfuerzos para privatizar IMI que, entre otras armas, produce las bombas de racimo israelíes. Esto significa que las dos décadas de proceso de privatización de los bienes nacionales han llegado al núcleo de la industria militar. La venta de IMI ha entrado en dificultades dada la preocupación por un posible monopolio de Elbit Systems, que es el único pujador en la oferta, así como por las acusaciones de malas prácticas del presidente de las Autoridad de Empresas Estatales.4

Sin embargo, las últimas noticias dicen que el acuerdo está de nuevo marcha. Esto está destinado a profundizar la dinámica por la cual las empresas militares ahora privatizadas se quedan con los beneficios, mientras que el Estado y los ciudadanos asumen la carga de las pérdidas.

Las tendencias globales en el sector militar son otro elemento que produce cambios en la industria militar israelí. La exigencia cada vez mayor en el sector armamentístico mundial de producir dentro del país del cliente, incluidos los acuerdos de compensación, la transferencia de tecnología y el adiestramiento, ha llevado a las empresas militares israelíes como Elbit Systems a buscar una estrategia global de adquisiciones. En lugar de reforzar la industria de defensa nacional de los países clientes, esta estrategia crea un efecto de desnacionalización externalizando la industria a Israel. Elbit Systems está hoy presente bajo muchos nombres y en muchos sectores en todo el mundo. Una de las últimas adquisiciones de Elbit es Nice Systems, una empresa de software de procesamiento de datos con presencia en unos 150 países que tiene como clientes tanto a negocios privados como instituciones públicas locales. Aunque el objetivo de esta estrategia es aumentar los beneficios de Elbit Systems, permite potencialmente al movimiento del BDS mundial atacar los intereses de Elbit no solo al nivel de ministerios federales de defensa sino más cerca de casa.

Más aún, la estrategia de adquisiciones de Elbit Systems significa que se endeuda para comprar otras empresas y crear un conglomerado. Para mantener esta política necesita asegurarse un flujo continuo de efectivo. Esto supone un riesgo considerable, dado que un fallo de las inversiones y los contratos o una disminución de la confianza y una percepción negativa en el entorno de los inversores podrían llevar a una crisis de solvencia. Y, si Elbit Systems quiere transferir las pérdidas potenciales globales al Estado, ¿puede Israel asumirlo?

Mirando las perspectivas de la industria militar israelí, es importante resaltar que las ventas totales de la industria ascendieron a 5.000 millones de dólares a finales de 2015. Esto se debió a la cantidad de contratos finiquitados del año nuevo, aunque las ventas fueron aún significativamente más bajas que en los años anteriores. Sin embargo, las corporaciones militares israelíes tienen varias oportunidades importantes de exportaciones en perspectiva a las que el movimiento de solidaridad con Palestina tendrá que prestar atención.

Se espera que las actuales negociaciones israelíes con EE.UU. sobre un nuevo acuerdo de ayuda militar a 10 años vista garantice a Israel bastante más que los actuales 3.100 millones de dólares al año. Dadas las próximas elecciones presidenciales en EE.UU. y los candidatos de los dos mayores partidos, el movimiento tendrá que trabajar esta cuestión. Aún así, el acuerdo tiene el potencial de desafiar el complejo industrial militar israelí. Las negociaciones incluyen el deseo de EE.UU. de recortar el porcentaje de fondos que Israel puede gastar en su propia industria militar.

Reuven Ben-Shalom, el ex presidente de la rama Norteamérica de la división de planeamiento estratégico del ejército israelí, define esta posibilidad como “devastadora para las industrias militares israelíes”. El presidente de la israelí Manufacturers Association, Shraga Brosh, también advierte que si el deseo de EE.UU. se hace realidad,“[…] cerrarán docenas de líneas de producción e incluso fábricas enteras de defensa, se despedirá a miles de trabajadores y el Estado de Israel perderá su independencia en seguridad”. Así, un incremento de la ayuda militar en realidad puede acabar suponiendo un golpe para la industria militar israelí, con el efecto a corto plazo de que las empresas israelíes reubiquen la producción o aumenten las empresas conjuntas con EE.UU. para garantizar un continuo acceso a la ayuda militar de EE.UU.

Por lo que se refiere a Europa, las ventas en la zona se han más que duplocado el año pasado hasta llegar a 1.630 millones de dólares respecto a los 724 millones en 2014. La cooperación europea con Israel va a seguir aumentando mientras la UE endurece sus fronteras para contrarrestar la creciente inmigración y utiliza los atentados con bomba y los tiroteos en las ciudades europeas para justificar un mayor gasto en la militarización y vigilancia de la sociedad.

Los funcionarios israelíes y los líderes corporativos saben que esta tendencia es buena para los negocios israelíes. Inmediatamente después de los atentados en París en 2015 los líderes israelíes subrayaron que solo las tecnologías israelíes podían salvar a Europa. Según Itamar Graff, un alto funcionario en SIBAT (la agencia de cooperación de defensa internacional del ministerio de Defensa Israelí), se espera que Europa gaste 50.000 millones de dólares en adquisiciones en el campo de la “seguridad nacional” – suficiente para que las empresas israelíes de todos los tamaños saquen beneficios significativos vendiendo productos creados para reprimir palestinos.5

Aunque América Latina ha visto descender las ventas hasta 577 millones de dólares en 2015, también puede ofrecer nuevos mercados debido al retroceso de los gobiernos progresistas en la zona, particularmente en Brasil, donde el gobierno golpista ha presionado inmediatamente para estrechar los lazos con Israel. En Argentina el recién elegido gobierno derechista comenzó su mandatoofreciendo una mayor cooperación militar y de seguridad con Israel.

En la zona Asia-Pacífico las importaciones descendieron levemente a 2.300 millones de dólares en 2015 en comparación con los 3.000 millones en 2014. Sin embargo, la tendencia general en la última década muestra un fuerte ascenso de las exportaciones militares a esta zona. Asia supone el 29 % de los ingresos de Elbit Systems y se espera que asciendan ya que Israel recientemente aprobó un presupuesto especial para Elbit Systems destinado a abrir mercado en China. Además, Elbit Systems ha formado una empresa conjunta con empresas indias para vender más drones al país y Rafael Advanced Defense Systems firmó un acuerdo de cooperación por valor de 10.000 millones de dólares en marzo de este año con el gigante indio Reliance Defense. También se ha informado de que el gobierno de la India está a punto de firmar un acuerdo de defensa con Israel por valor de 3.000 millones de dólares y está considerando la cooperación con Israel para construir un muro en Cachemira. Aún más preocupante que Israel se extienda a estos mercados son los informes de que algunos estados del Golfo rivalizan para comprar el sistema antimisiles Cúpula de Hierro.

Hacer causa común contra la militarizaciónEl llamamiento a un embargo militar total a Israel no solo está enraizado en el llamamiento palestino a acabar con la impunidad israelí y la complicidad del mundo con su régimen de apartheid. También es parte de la lucha global contra las guerras y la represión, y contra la militarización y el control de seguridad de la sociedad. Hay una concienciación cada vez mayor de la forma en que las exportaciones del ejército y de la “seguridad nacional” israelíes contribuyen a esas prácticas por medio de las nuevas tecnologías y de las metodologías desarrolladas en el proceso de ocupación militar, apartheid y limpieza étnica del pueblo palestino. A su vez, la militarización y el control de seguridad ayudan a mantener la industria militar israelí y sus políticas contra los palestinos.

En paralelo al papel cada vez mayor de Israel en esta militarización, los movimientos en todo el mundo están haciendo causa común con el movimiento del BDS contra la represión y la discriminación por parte del ejército y las fuerzas policiales. Un ejemplo importante de ello es la campaña contra la empresa de “seguridad nacional” israelí International Security and Defense Systems (ISDS). Ex agentes del Mossad fundaron ISDS en 1982. Periodistas de investigación así como antiguos miembros de las juntas militares informaron que ISDS adiestró a los escuadrones de la muerte en Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, y estuvo implicado en los golpes de Estado e intentonas de golpe de Estado en Honduras y Venezuela.


El llamamiento a un embargo militar total a Israel […] es parte de una lucha global contra las guerras y la represión y contra la militarización y el control de seguridad de la sociedad.”


Hoy ISDS adiestra la tristemente célebre fuerza de la policía militar BOPE en Río de Janeiro y reconoce orgullosamente que la policía en las favelas utiliza las mismas técnicas que Israel usa en Gaza. ISDS también logró un contrato altamente publicitado con los Juegos Olímpicos 2016 en Río. Movimientos palestinos como Stop the Wall y el Comité Nacional del BDS (BNC) han unido fuerzas con los movimientos populares en Río trabajando por los derechos humanos en las favelas en una campaña apodada Olímpicos sin Apartheid para cancelar el contrato.6

Conexiones similares se han establecido entre el movimiento de solidaridad con Palestina y los activistas negros en EE.UU, que en 2015 emitieron una declaración de solidaridad avalada por más de 1.000 activistas e intelectuales negros en la que se señalaba que “el amplio uso por parte de Israel de detención y prisión contra los palestinos evoca las encarcelaciones masivas del pueblo negro en EE.UU., incluido el encarcelamiento por razones políticas de sus propios revolucionarios” y se hacía un llamamiento a una lucha conjunta contra la empresa de seguridad G4S. Además, en agosto de 2016 el movimiento Black Lives Matter (Las vidas negras Importan) suscribió el movimiento del BDS.

El muro de la frontera EE.UU.-México es otro lugar de lucha conjunta entre los activistas solidarios con Palestina y los pueblos indígenas afectados por la aplicación de metodologías y tecnologías israelíes en su tierra, en lo que Elbit Systems juega un papel clave.

La campaña en la UE para detener la financiación a Elbit Systems y a otras empresas militares israelíes afecta a una cuestión más amplia que preocupa a cada ciudadano europeo. Con un presupuesto de 80.000 millones de euros (aproximadamente 88.000 millones de dólares con la cotización de finales de 2015), el actual ciclo de financiación de investigación y desarrollo de la UE Horizon 2020 es uno de los mayores planes de financiación del mundo. Redistribuye el dinero de los contribuyentes principalmente a colectivos e instituciones académicas que desarrollan investigaciones al servicio de las grandes empresas, incluida la cooperación con empresas militares israelíes. Los proyectos de investigación con las empresas militares israelíes a menudo desarrollan tecnologías de doble uso (tecnología para uso tanto militar como civil) en clara violación de las normativas de la UE y contribuyen a la militarización y al control de seguridad de las sociedades europeas. Si la mayoría de los europeos supiera cómo se está usado su dinero, estaría de acuerdo en que la UE perjudica no solo a los palestinos, sino también a sus propios ciudadanos al gastar en guerras que crean nuevos refugiados y en tecnologías que controlan, utilizan el perfil racial y oprimen a los europeos en vez de satisfacer sus necesidades .

Ir por los puntos débiles del sector militar israelíEste informe político pretende proporcionar una visión de conjunto del complejo industrial militar israelí e identificar puntos de entrada que puedan reducir los beneficios de la industria y llevar finalmente a un embargo de armas hasta que se logren los derechos palestinos. No hay duda de que es un gran compromiso: el complejo industrial militar implica poderosas corporaciones, una propaganda y un marketing muy logrados, y unas instituciones globales de defensa que a menudo están muy lejos del discurso y del alcance de los activistas solidarios. Con todo, terminar con las relaciones militares con Israel hasta que acate el derecho internacional no es solo una necesidad ética para los países, también es una campaña que se puede ganar. En efecto, basándose en la experiencia hasta la fecha y a la luz del análisis anterior, hay varios puntos de entrada para que los consideren los activistas.

Al nivel más básico son esenciales la educación pública y la divulgación. La mayoría de la gente entiende intuitivamente que sus gobiernos no deberían mantener relaciones militares con un poder ocupante que emprende ataques militares regularmente contra la sitiada Franja de Gaza y otros países vecinos al tiempo que comete incursiones, redadas, demoliciones de hogares y otras violaciones de los derechos humanos contra las ocupadas Cisjordania y Jerusalén Este – particularmente cuando estos actos violan no solo su propio código moral sino también las leyes de sus países y el derecho internacional. Está aumentando la cantidad de defensores de los derechos humanos que trabajan por el boicot y las desinversiones; es solo cuestión de tiempo que la cantidad de quienes defienden las sanciones, y particularmente las sanciones militares, crezcan hasta formar una masa crítica.


El mito de la tecnología militar israelí se está desmoronando lentamente y una industria militar israelí más privatizada está tan expuesta a los riesgos en los mercados mundiales como otras empresas.”


La solidaridad con Palestina por parte de las comunidades que también sufren el impacto de la militarización y el control de seguridad tiene un largo historial, especialmente en América Latina, donde Israel y sus agentes privados han apoyado y adiestrado durante décadas a los escuadrones de la muerte y a las dictaduras. La cooperación más estrecha entre los afronorteamericanos, los latinos y los pueblos indígenas en EE.UU. junto con la militarización exponencial de las metrópolis europeas significa que hay posibilidades de desarrollar también en Occidente una red de activistas amplia y organizada. En el caso de la UE la marea de la opinión pública se podría usar para respaldar los argumentos técnicos para desafiar la financiación de Horizon 2020 al ejército israelí – y otras entidades – cómplices de la ocupación.

Los activistas también deberían también poner en evidencia en sus campañas que la tecnología militar israelí ni es tan efectiva ni está libre de problemas como pretenden sus relaciones públicas. Los importantes problemas de la producción de drones israelí y las cuestiones que rodean a la Cúpula de Hierro son solo dos ejemplos. Aún más convincente es el hecho de que Israel está minando la capacidad del país para manejar su propia defensa al trasvasar la capacidad industrial nacional de los países a Israel y usar sus sistemas de seguridad para espiar a los países clientes, lo que efectivamente provoca la pérdida de su soberanía nacional y de su independencia.

Aun siendo tan grande, Elbit Systems es particularmente vulnerable a las acciones de los activistas. Es la única empresa militar privada israelí de esas dimensiones y por lo tanto es más vulnerable a las crisis, a los riesgos de la especulación financiera y a las reestructuraciones económicas. Elbit Systems está altamente endeudada y necesita asegurarse un flujo continuo de efectivo para pagar esa deuda. Su presencia global cada vez mayor facilita que los activistas de los diferentes países se enfrenten a Elbit o a sus subsidiarias. Además, la dependencia cada vez mayor de la industria militar del presupuesto del Estado de Israel para su rescate la hace más vulnerable al tiempo que aumenta la vulnerabilidad del Estado.

Los activistas deberían también aprender de la experiencia: Israel siempre se posiciona para tomar ventaja cuando los nuevos gobiernos llegan al poder o se aprueban nuevas políticas nacionales. Los activistas también deberían posicionarse para tomar medidas previendo cualquier eventualidad para enfrentarse a los cambios en los gobiernos. Es crucial asegurar, cuando sea posible, compromisos o legislaciones de gobiernos amigos contra el comercio militar con Israel y aprovecharse de casos en los que gobiernos hostiles promulguen políticas que contradigan los intereses israelíes. Usar como palanca las dinámicas internas en tales casos es un elemento esencial del éxito.

Si se establecen sanciones militares contra Israel, la sociedad civil palestina y los activistas tendrán que trabajar duro para presionar a la Organización para la Liberación de Palestina (PLO por sus siglas en inglés) y a la Autoridad Nacional Palestina (PNA por sus siglas en inglés) para que usen sus contactos diplomáticos y cualquier poder de persuasión que tengan, tanto con Estados individuales como en la ONU. En particular, deberían asegurarse de que PLO/PNA usan todos los medios posibles para impedir y revertir los negocios armamentísticos entre los Estados del Golfo e Israel.

No hay manera de calcular cuándo cambiará la marea. Pero las luchas populares contra la represión, la guerra y el apartheid, reforzadas por una percepción negativa cada vez mayor del complejo industrial militar israelí podrían golpear en el corazón de una industria que mantiene la agresión israelí y prospera gracias a ella. El mito de la tecnología militar israelí se está desmoronando lentamente y una industria militar israelí más privatizada está tan expuesta a riesgos en los mercados mundiales como otras corporaciones. El llamamiento a las sanciones militares puede comenzar a hacerse sentir aún antes de que los gobiernos estén dispuestos a implementar un pleno embargo.

Notas:

  1. Los autores son parte de la campaña Stop the Wall.
  2. Sin embargo, Reino Unido todavía probó el drone en su territorio de ultramar de Ascensión.
  3. Bishara Bahbah, “Israel’s Military Relationship with Ecuador and Argentina,” Journal of Palestine Studies, 15, 2 (Invierno 1986): 88-89. Véase también Hugo Harvey Parada, Chile – Israel Relations 1973-1990(Santiago: RIL editores, 2011)
  4. Shir Hever, “Privatising Israel’s Arms Industry”, Middle East Eye, 27 de enero de 2016, http://www.middleeasteye.net/columns/privatising-israels-arms-industry-9… . El artículo ofrece un análisis excelente del proceso de privatización de IMI y del papel de Elbit Systems.
  5. Por ejemplo, después del atentado en el aeropuerto de Bruselas en marzo del 2016 Bélgica asignó 400 millones de euros adicionales a una agencia de inteligencia. En abril la UE aprobó una controvertida leysobre el almacenaje a largo plazo de la información de los pasajeros de las líneas aéreas, que costará aproximadamente 500 millones de euros. Elbit Systems está bien situada para llevarse una parte substancial, ya que la UE ha financiado durante años el desarrollo de la tecnología para aplicar dichas políticas. Además, documentos emitidos recientemente por el Instituto Transnacional y Stop Wapenhandel muestran los beneficios que las empresas israelíes están cosechando de las políticas de migración de la UE. Dado que estas empresas tienen extensa experiencia con elementos como el mantenimiento del Muro y el desarrollo de la tecnología de drones (usada principalmente en las masacres contra Gaza), tienen mucho que ofrecer a los esfuerzos en contra de la migración de la UE.
  6. El trato está aún vigente, en contra de los informes que afirman que fue cancelado. La campaña contra la presencia de ISDS en Río de Janeiro continua.

Tomado de http://www.stopthewall.org/es/la-s-en-bds-lecciones-de-la-campa-contra-elbit-systems

Fuente: Rebelión. 

Las mujeres que lucharon por la liberación de Palestina

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Por Isabel Pérez, Franja de Gaza (Palestina).

«No viviré abandonada o atada. Tengo un mañana y por ese mañana marcharé, revolucionaria, rebelde. No tengo miedo de los tornados que ocupan el horizonte. Provocaré un seísmo en todo el mundo y marcharé con un ejército unido».

Son los versos que Mariam Abu Daqqa escribió en una carta al jefe de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Ahmed Shukeiri, cuando supo que el llamamiento a filas no incluía a mujeres. Era 1967 y pronto estallaría la Guerra de los Seis Días con Israel que terminó con la ocupación israelí de las zonas palestinas de la franja de Gaza, Cisjordania, Jerusalén-Este, los Altos del Golán sirios y la península egipcia del Sinaí.

Una tarde, mientras estudiaba debajo de un albaricoquero, un primo llegó y le propuso ser fedaya, guerrillera. «Por fin lo había conseguido. Hombres y mujeres, fedayín de la guerrilla nacionalista palestina, luchando juntos», recuerda con nostalgia.

Su madre se convirtió en su confidente. Escondía los panfletos y las granadas con las que entrenaba y convencía a su padre de que las horas fuera de casa las pasaba con sus primas. Hasta que llegó el día en que los soldados israelíes rodearon su casa y la detuvieron.

El interrogatorio estuvo cargado de violencia. «Sentía que estaban jugando con mi cabeza como si fuera una pelota, golpeándola de una pared a otra. Me preguntó si temía por mi honor –una forma de amenazar con ser violada–. Le dije que mi honor es mi madre patria», relata Abu Daqqa.

Mariam Abu Daqqa con una foto de ella misma a los 15 años, justo antes de ser encarcelada. | Foto: Isabel Pérez

Mariam Abu Daqqa con una foto de ella misma a los 15 años, justo antes de ser encarcelada. | Foto: Isabel Pérez

Tras seis meses de cárcel, Mariam fue liberada. La forzaron al exilio, quedando abandonada entre Israel y Jordania hasta que llegaron las brigadas del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) con las que, a los 29 años, Mariam Abu Daqqa se convirtió en una de las primeras mujeres líderes militares. En la primera Guerra de El Líbano (1982) comandó a guerrilleros de ambos géneros, no sin pocas críticas que eran acalladas por su valentía y su agilidad con el RPG.

«No se puede negar que las mujeres tuvimos un papel importante en la liberación de Palestina, y todavía lo tenemos, porque resistir es también criar a los hijos e hijas, es no emigrar de Palestina o participar en la vida política», afirma Abu Daqqa, quien hoy es miembro del politburó del FPLP.

No es la única figura femenina palestina en la resistencia armada. Fátima Barnawi, nacida en Jersualén en 1939 y con raíces africanas, entró a formar parte de las filas de Fatah en 1966. En 1967 llevó a cabo una operación, frustrada por israelíes, contra el cine Zion en Jerusalén- Oeste.

«Después de aquello volví a Qalqilia, donde trabajaba como enfermera. Vinieron los israelíes y me detuvieron. Soy negra, por eso me descubrieron. Fui la primera prisionera palestina de los territorios ocupados en 1967», cuenta Barnawi desde su casa en Gaza.

Fatima Barnawi con dos famosas fotografías suyas tomadas durante su arresto. | Foto: Isabel Pérez

Fatima Barnawi con dos famosas fotografías suyas tomadas durante su arresto. | Foto: Isabel Pérez

Dos años después, comenzaron a llegar más y más jóvenes mujeres a la cárcel. «Era sorprendente, las mujeres habían roto el tabú y participan en la liberación de Palestina. Ahí estaban las compañeras Mariam Shakhshir, Doris Khuri, Rasmiya Odeh…», recuerda. La mención de esta última le hace sonreír. Ella fue la que le motivó a formar parte del intento de fuga de la cárcel israelí de mujeres.

«Cavamos un agujero con ayuda de todo lo que encontramos, como las cucharas de la cocina. Los israelíes se dieron cuenta y acordonaron la zona, pensaban que iba a escapar toda la cárcel. Yo les dije que no iba con ellas porque mi color era demasiado llamativo», explica.

Todo resultó en vano y Barnawi fue liberada 10 años después, cuando fue expulsada de su tierra. Cuenta que más tarde volvió, y cuando se formó la Autoridad Palestina, Arafat le pidió que formara la primera sección de mujeres policía en Gaza.

La lucha pacífica de las mujeres palestinas

El papel de la mujer en la liberación no siempre ha estado cargado con fusiles. Khadiya Assalman es hoy una anciana muy venerada en la franja de Gaza que años atrás formó parte de una resistencia desarmada y pacífica. En su casa de Beit Lahiya cuenta a eldiario.es cómo organizó el primer acto de desobediencia femenino contra la ocupación militar israelí.

«Era 1971 y habíamos llegado a un punto en el que los israelíes habían detenido a todos hombres y jóvenes de Beit Lahiya, solo quedábamos las mujeres», relata Assalman. Fue ella quien organizó todo. » Les dije que las mujeres debían salir y enfrentarse a los soldados, pero sin armas, ni siquiera armas blancas. Solo con sus puños”, explica.

Durante el choque con los sorprendidos soldados israelíes, muchas fueron heridas y hospitalizadas. «A algunas heridas las llevaron al hospital y las sedaron para que no continuaran las protestas», añade la anciana.

Khadiyya Assalman con varias menciones honoríficas de diferentes grupos palestinos. | Foto: Isabel Pérez

Khadiyya Assalman con una mención honoríficas de un grupo palestino. | Foto: Isabel Pérez

Pero no se dieron por vencidas y poco después organizaron una marcha pacífica, que también fue reprimida por los soldados. «Usaron excavadoras para apartarnos. Cogían con ellas a las mujeres y las tiraban a un lado», recuerda Assalman.

A base de pelear lo suyo consiguieron que el gobernador de la ocupación militar israelí en el norte de la franja les prometiera un mejor trato durante las redadas. «La revolución es hermosa. Estoy orgullosa de lo que hice, orgullosa de ser palestina», sentencia.

Con el acceso a la educación muchas mujeres abrieron otro ‘frente’. Sigue siendo pacífico, pero también es académico, cultural, aunque incluso de este modo, persisten las amenazas del exilio o del encarcelamiento.

Como le ha sucedido a la poeta Darín Tatour, palestina de un pueblo de Nazaret (Israel), quien responde a nuestras preguntas desde un apartamento que se ha convertido en su celda, y que un juez israelí dictó que estuviera a 40km de su casa familiar.

Explica que está bajo detención domiciliaria desde enero de 2016, no puede salir ni usar Internet. Su ‘crimen’ fue el poema «Resiste mi pueblo, resístelos», por el cual Israel le acusa de incitar a la violencia. De su tobillo cuelga un aparato electrónico que controla su localización.

«El arte es lucha y, en nuestro caso, buscamos obtener derechos. Para mí la poesía es la forma de expresión como oprimidos, para mostrar nuestro sentimiento de represión, decepción y dolor. Pedir la liberación es un derecho fundamental para la persona reprimida, las leyes internacionales hablan de esto»,  reclama Tatour.

Ella pasó tres meses en la cárcel antes de ser puesta bajo detención domiciliaria y cuenta cómo allí se encontró incluso con menores de edad. «Es una vergüenza para el mundo que las mujeres sea tratadas así en las cárceles. Hay que poner fin a la ocupación israelí», denuncia.

Cartel por la liberación de Darín Tatour cedido por su padre.

Cartel por la liberación de Darín Tatour cedido por su padre.

Un barco de mujeres hacia Gaza

Tras la creación de la Autoridad Palestina (1994) la Unión General de Mujeres Palestina (UGMP) trabaja principalmente en la lucha nacional contra la ocupación para establecer un Estado palestino, pero «también en la lucha social sobre la base de igualdad y derechos de la mujer», aclara Amal Hamed, directora de la unión en su rama de Gaza.

Entienden que la liberación de Palestina va de la mano de la liberación de las mujeres. «Para que seamos libres, tenemos que serlo dentro de nuestra sociedad», apunta Hamad. Sabe que esta semana algo llega para remover conciencias.

Este miércoles saldrá rumbo a sus costas el barco del proyecto «Mujeres Rumbo a Gaza», a bordo del cual van varias activistas de todo el mundo que buscan apoyar la causa de las mujeres palestinas. «Lo agradecemos profundamente. Cualquier esfuerzo internacional es bienvenido, sobre todo si es de mujeres», apunta Hamad.

Lo mismo cree Intimaa Alsdudi, una joven refugiada palestina que vive en Gaza. Miembro del PSCABI (Campaña Estudiantil Palestina para el Boicot Académico de Israel, en sus siglas en inglés) y feminista con estudios en Género e Interseccionalidad, Alsdudi está en contacto, sobre todo, con las mujeres sudafricanas.

«Las mujeres negras apoyan a las mujeres palestinas. Conectan su libertad a un discurso más amplio de derechos humanos y feminismo», explica la joven. Afirma que existe una analogía entre el BDS (Campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones contra Israel) y la lucha contra el Apartheid sudafricano.

«La escritora Alice Walker cree que la causa palestina es una causa de toda la humanidad», dice. Con la ilusión de quien sigue a un modelo, Alsdudi señala: «Walker habla de su propia historia por ser negra y mujer en los EE.UU. y abraza el papel valiente de las defensoras y defensores de los derechos humanos de las flotillas rumbo a Gaza».

Fonte: El Diario.es

Jornada internacional de Solidaridad con expreso de Guantánamo

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jihad-foto-oscar-bonillaURGENTE: POR LA VIDA Y LA LIBERTAD

¡JIHAD DIYAB (EXPRESO DE GUANTÁNAMO EN HUELGA DE HAMBRE) EN ESTADO CRÍTICO!

JORNADA INTERNACIONAL DE SOLIDARIDAD MIÉRCOLES 14 AL VIERNES 16

Este es un llamado a la solidaridad internacional. Jihad Diyab (Abu Wael Dhiab), expreso de Guantánamo que reside en Uruguay. en calidad de refugiado, y se encuentra llevando adelante una huelga de hambre desde hace un mes.

Con esta medida de lucha, reclama ser reubicado en un país de cultura árabe o en otro país en el cual la postergada reunificación con su familia sea viable y sostenible, ya que las condiciones para esto último no están dadas en Uruguay.

Aunque fue liberado de Guantánamo hace casi dos años, Estados Unidos todavía persigue políticamente a Jihad, poniendo trabas burocráticas a su salida de Uruguay, ya que Jihad mantiene un importante juicio en contra del gobierno estadounidense para que se den a conocer los videos en los que se muestra la alimentación forzada a la que fue sometido en la cárcel de Guantánamo, y el mundo entero pueda ver la brutal violencia que sufren las personas allí encarceladas.

Jihad fue detenido en el año 2002 por autoridades pakistaníes a las que el gobierno de Estados Unidos pagaba miles de dólares por cada “terrorista” capturado. Fue así como cientos de personas fueron secuestradas y acusadas de supuesto terrorismo, sin contar con pruebas en su contra, solo para justificar la “guerra contra el terror” que permitió la incursión de los países hegemónicos en la región, así como la actual guerra en Siria, país de origen de Jihad, en el que más de 13 miembros de su familia encontraron la muerte debido a esa guerra, incluyendo a su hijo mayor.

Tras años de litigio de sus abogados, en el año 2014 Jihad y cinco presos más fueron liberados luego de que el gobierno de Estados Unidos admitiera que no tenían pruebas en su contra. La liberación fue arreglada de forma secreta entre el presidente Barack Obama y su par uruguayo, José Mujica.

Estos dos años en Uruguay no han sido fáciles para los expresos, especialmente para Jihad. Una larga lista de promesas incumplidas (entre ellas, el poder reencontrarse con su familia), una deficiente atención de sus necesidades más elementales, una permanente omisión de asistencia y un bombardeo mediático constante por parte del gobierno y sectores cercanos a él, en el que se lo destrata de forma vergonzante, terminaron arrinconándolo y conduciéndolo a una situación límite, por lo que, luego de viajar a Venezuela e intentar que ese país le ofreciera una solución, y luego de ser deportado a Uruguay por orden del gobierno uruguayo, finalmente tomó la decisión de iniciar una huelga de hambre hasta que Uruguay se ocupe de solucionar su justo reclamo.

A través de esta carta pedimos apoyo internacional para presionar a los gobiernos de Uruguay y de Estados Unidos para que busquen una solución inmediata y así salvar la vida de Jihad, ya que ambos Estados son responsables, cada uno en su medida, de la actual situación que vive este refugiado.

Jihad hace casi 15 años que no ve a su familia, la cual también fue terriblemente golpeada por las acciones directas e indirectas de Estados Unidos, y perseguida políticamente por reclamar su liberación de uno de los peores centros de tortura. Una tortura a la que fue sometido durante 12 años, y que Jihad se ha dedicado a denunciar desde que puso un pie en la cárcel, mediante huelgas de hambre y otras acciones de resistencia, junto con otros presos de Guantánamo. La vida de Jihad se encuentra en peligro debido a la huelga de hambre que está llevando adelante. A medida que pasan los días, su estado empeora. Los tiempos se agotan, y los gobiernos de Estados Unidos y Uruguay, que pueden y deben hacer posible su justo reclamo, tienen que asumir de una vez por todas su responsabilidad con una única respuesta posible: cumplir con lo que él pide.

Por todo esto, reclamamos:

  • Justicia para Jihad.
  • Reubicación en un país en el que la reunificación familiar sea viable y sostenible.
  • Cierre inmediato de la cárcel de Guantánamo.

Convocamos a una jornada internacional de protesta frente a las embajadas de Estados Unidos y de Uruguay en todo el mundo (y de edificios federales dentro de Estados Unidos) entre el miércoles 14 y el viernes 16 de septiembre.

Grupo de Apoyo a Jihad Diyab Página de Facebook: Vigilia por Jihad Diyab (https://www.facebook.com/Vigilia-por-Jihad-Diyab-1111044535630957/?ref=br_rs) #jihaddiyab #vigiliaporjihad #cerrarguantanamo #salvaradiyab

‘Mujeres Rumbo a Gaza’ busca romper bloqueo

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El próximo 14 de septiembre la flotilla de Mujeres Rumbo a Gaza, una iniciativa de la Coalición Internacional de la Flotilla de la Libertad, partirá rumbo a Gaza desde Barcelona con una tripulación compuesta por mujeres con el objetivo de denunciar y romper el ilegal e inhumano bloqueo israelí a la Franja.

 Más información

Palestina Libre / 8 de Septiembre 2016.-

Durante los días 12, 13 y 14 de septiembre distintos actos en apoyo a la flotilla tendrán lugar en el muelle Bosch i Alsina de Barcelona, donde estarán amarrados los barcos.

En entrevista con AmecoPress, Laura Arau, portavoz de la iniciativa en el Estado español explicó que “la flotilla quiere traer a la primera plana mediática el castigo colectivo que sufren millones de personas y la asfixia humana y económica a la que está sometida la población de estos territorios”.

“Nuestras flotillas u otras misiones navales son una denuncia ante la inacción de la comunidad internacional frente a este sufrimiento y a la vez un llamamiento a la solidaridad de la sociedad civil con la resistencia palestina. Creemos firmemente que estas acciones, el boicot y los grupos de apoyo en el terreno conseguirán sumar fuerzas para poner fin a la injusticia de una ocupación que se prolonga desde hace ya 67 años”, agregó Arau.

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La lucha de las mujeres palestinas

Pero Mujeres Rumbo a Gaza no busca únicamente desafiar el bloqueo israelí, sino también mostrar solidaridad y llevar un mensaje de esperanza a la población palestina, en especial a las mujeres palestinas, que han sido fundamentales en la lucha del pueblo palestino en Gaza, Cisjordania, en la Palestina del 48 y en la diáspora.

Las mujeres palestinas “sufren una triple discriminación”, asegura Laura. La discriminación que ejerce el Estado de Israel sobre todo el pueblo palestino, también sobre ellas. La que tiene que ver con el patriarcado y que afecta a todas las mujeres del mundo. Y, por último, la discriminación de la mirada occidental que las recluye en espacios domésticos cuando son mujeres que están actuando en otros espacios comunitarios, culturales, sociales y políticos.

Las mujeres palestinas han jugado un papel principal en organizaciones comunitarias y movilizaciones desde la primera intifada, el levantamiento de 1987.

La influencia de las mujeres se vio facilitada por el compromiso con las comunidades de base, de oposición a la movilización militar, una estrategia que resultó particularmente atractiva para las mujeres dadas las limitaciones de género en la actividad política.

Al principio, las mujeres recibieron formación y medios para mantener sus hogares y participar en el levantamiento. Se crearon nuevas organizaciones para cubrir los huecos en servicios, resultantes de la lucha para mantener sus barrios y familias unidas.

Cuando los comités vecinales fueron prohibidos en 1988, las mujeres tuvieron que crear nuevos grupos informales y formales. Las mujeres también trabajan en la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y otras organizaciones oficiales. Sin embargo, debido a la ocupación, gran parte de este trabajo se lleva a cabo extra-oficialmente y apenas recibe reconocimiento. “Por todo ello, es importante hacer oír sus voces”, reclama Laura.

Las mujeres en Palestina participan en todos los sectores sociales y en todas las formas de resistencia. Defienden sus derechos y los derechos de sus hijos e hijas y sus comunidades con valor y determinación. Las familias hacen que sus hijos e hijas asistan a la escuela a pesar de los controles israelíes y del continuo hostigamiento que sufren.

Durante la recogida de la aceituna y en manifestaciones populares se enfrentan a los soldados y colonos. A pesar de su enorme importancia, su trabajo en el seno de las organizaciones femeninas resulta casi invisible.

Ellas son inspiración y modelo para todas las mujeres y todos los hombres que sueñan un mundo mejor. Laura Arau explicó que están trabajando codo a codo con organizaciones de mujeres de allí, intentando tejer vínculos, no solo en el trabajo, sino en el discurso y en la transmisión de información y comunicación de las realidades que vivimos y los proyectos que se llevan a cabo.

No violencia

Todas las iniciativas en las que participa la Coalición de la Flotilla de la Libertad se basan, tanto teóricamente como en la práctica, en el marco ideológico de la no-violencia. “Nuestra posición es siempre la de oponernos a la opresión mediante estrategias no-violentas. Nuestro objetivo es poner fin al bloqueo ilegal israelí por medios pacíficos”.

Se trata de la “desobediencia frente al ejército más potente del mundo pero con una base legal que nos protege”, dice Laura Arau para explicar lo que se hace en los barcos. Esas acciones serán objeto de un taller que van a impartir.

Las reivindicaciones de Mujeres Rumbo a Gaza no dejan de estar enlazadas con otras muestras de injusticia y deshumanización que suceden actualmente. La cruel respuesta que Europa ha dado a la llamada crisis de las personas refugiadas y frente a las muertes de personas que cruzan el Mediterráneo buscando una vida mejor es una de ellas.

“Consideramos que el problema de la crisis de refugiados radica en la nula voluntad política” afirma Laura. Y recuerda que 5 millones de las personas refugiadas en el mundo son palestinas. “Hay un vínculo muy directo con Siria. Muchos de esos refugiados son de origen palestino que ahora se encuentran en Líbano y Jordania donde sus derechos civiles les han sido arrebatados”.

Los veleros Amal (Esperanza) y Zaytun (Oliva) llevarán la voz de mujeres del todo el planeta en solidaridad con las mujeres palestinas, que son bastión de resistencia y lucha contra la ocupación y el bloqueo israelíes. Del 12 al 14 de septiembre los veleros estarán amarrados en el muelle Bosch i Alsina del Puerto de Barcelona (cerca de la parada de metro Barceloneta), donde se desarrollarán actividades en solidaridad con Palestina y recibirán el apoyo de toda la gente y de multitud de colectivos que apoyan esta campaña.

Cualquier persona u organización puede participar en la iniciativa. Hay muchas formas de implicarse: compartiendo información con sus contactos, organizando eventos locales para la recaudación de fondos, uniéndose a los grupos de trabajo o haciendo una donación a través de cualquiera de las campañas que participan en este proyecto.

Programa de actos

Lunes,12 de Septiembre

17.00h: Presentación de los barcos de Mujeres Rumbo a Gaza.

17.30h – 20.00h: Visitas guiadas a los barcos.

17.30h: Gala de Pallasos en Rebeldía. Actuaciones de circo y clown con Pablo Superstar, Silosenomecuelgo y Kanbahiota.

18:15h – 22.00h: Música por Palestina. Conciertos de Itaca Band, Aspencat Oficial en acústico, Che Sudaka  y elDiluvi. Animaciones de Ketubara Batucada Barcelona, entre otros conciertos.

Martes, 13 de Septiembre

11.00h – 14.00h y 16.00h – 18.00h: Visitas guiadas a los barcos.

17:30h: Risas por Palestina. Espectáculo infantil de mágia y clown con Alejandro Tirillas (Pallasos en Rebeldía).

18.15h: ‘Pintemos la Mediterránea que soñamos’, taller familiar; y ‘Preparemos una mochila en 5 minutos’, taller juvenil (Stop Mare Mortum)

18.15h: Taller de resistencia no violenta (Novact NoVa)

19:00h: ‘La ocupación de Palestina. El bloqueo de Gaza’, mesa de debate con personas palestinas, activistas, investigadoras y periodistas

20.30h: Charla-debate: Desenmascarando las relaciones militares España-Israel (Centre Delàs d’Estudis per la Pau) 21.30h: Charla-debate: Basta ya de complicidades con Israel. ¿Qué puedo hacer yo? (Prou Complicitat amb Israel)

Miércoles, 14 de Septiembre

11.00h – 14.00h: Visitas guiadas en los barcos.

18.30h: Pasacalle con Somsó Batucada . Inicio en el monumento a Colón (Associació Dones i Repercussió)

19.00h – 20.00h: Acto de despedida de los barcos: Parlamentos de las organizadoras de la flotilla, grupos feministas, grupos de solidaridad con Palestina y representantes del Ajuntament de Barcelona; actuaciones de las artistas Marinah (Ojos de Brujo), Amparo Sánchez y Les Kol·lontai (Montse Castellà, Sílvia Comes, Meritxell Gené y Ivette Nadal – en colaboración con el Festival Barnasants); ‘live painting’ de la ilustradora Iris Serrano.

20.00h: Salida de la flotilla de Mujeres Rumbo a Gaza. TODOS LOS ACTOS SON AL AIRE LIBRE Y DE LIBRE ACCESO.

Organizan: Rumbo a Gaza y Coalición Internacional de la Flotilla de la Libertad. Colaboran: Ayuntamiento de Barcelona, Fundación Esperanzah, Pallasos en Rebeldía, BDS, Prou Complicitat amb Israel. Participan: grupos, colectivos, organizaciones y personas a título individual.

Más información: http://wbg.freedomflotilla.org/es/ y http://www.rumboagaza.org

Fuente: Bajo Palabra y Tercera Información.

Israel inicia las obras de un muro para cercar Gaza

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El ejército israelí ha comenzado a trabajar en la construcción de una «barrera» a lo largo de su frontera con la Franja de Gaza, según informa hoy Aurora Digital.

El muro de hormigón «tendrá varios pisos bajo tierra, y también otros tantos por encima del suelo», y está destinado principalmente a frustrar los túneles excavados por las facciones palestinas dentro de la Franja.

El periódico cita el coste total estimado del proyecto en dos mil millones de shekels (532.359.000 de dólares). El jefe de gabinete ha descrito la barrera como el «proyecto más grande» llevado a cabo en la historia del ejército.

Sin embargo, por el momento tan solo han sido asignados 600 millones de shekels (159 millones de dólares) y, según el documento, «no se les ha asignado el proyecto para los años fiscales de 2017 y 2018.»

El domingo, Alex Fishman, analista en el mismo periódico, dijo que el gobierno israelí tenía intención de «destinar 600 millones con el fin de acallar las voces que vienen de las ciudades de la frontera de Gaza y bajar el volumen de las críticas sobre su el manejo del problema de Hamas y sus túneles de ataque».

Según Alex Fishman, una vez que se haya completado esta sección inicial, «se fijará una oferta para ser emitida a tres grandes empresas constructoras para el establecimiento del resto del perímetro de 60 kilómetros alrededor de Gaza». Sin embargo, agregó, hay buenas razones para el escepticismo sobre si alguien en el gobierno va a estar interesado en esa etapa «en la asignación de más dinero».

La Franja de Gaza todavía no se ha recuperado la mala situación humanitaria en la que está inmersa desde la última agresión israelí. El bloqueo ha hecho que el 80 % de su población (1,9 millones de habitantes) dependa de la ayuda humanitaria.

«El bloqueo está teniendo un impacto devastador en Gaza, lo que supone un castigo colectivo. La obligación de dar servicios a la población y levantar el bloqueo no ha sido nunca tan grande como ahora», denunció el portavoz de la agencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los refugiados palestinos, Christofer Gunnes.

Fuente: extraído de MEMO e HispanTv, editado por Federación Palestina.

Fuente: Federación Palestina.

Israel, ¿es una democracia?

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Puesto de control entre Jerusalén y Ramallah. Foto: Tali Feld Gleiser.

Puesto de control entre Jerusalén y Ramallah. Foto: Tali Feld Gleiser.

Por Víctor Díaz.

Muchas veces se lee en los medios de información que Israel es la única democracia en Oriente Medio, un país ordenado con un Estado de derecho que lo posiciona en un nivel diferente del resto de sus vecinos. En contra de esta visión establecida pretendo desmontar en este artículo los enunciados preestablecidos en la de los medios de comunicación siguiendo el siguiente orden: i) Israel comete crímenes de apartheid tipificados en los Estatutos de Roma de la Corte Penal Internacional, ii) por lo anterior Israel no puede ser calificado como una democracia.

¿Apartheid?

El régimen de apartheid es un sistema de gobierno fundado en la discriminación y opresión institucionalizada, de modo que un sector de la sociedad tiene derechos políticos, económicos y sociales que otros sectores no poseen, la misma palabra, “apartheid” del afrikáans (idioma hablado en Sudáfrica) significa separación. El crimen de apartheid está tipificado como crimen de lesa humanidad por los Estatutos de Roma de la Corte Penal Internacional (artículo 7, inciso 2, apartado h), según se entienden “los actos inhumanos (…) cometidos en el contexto de un régimen institucionalizado de opresión y dominación sistemáticas de un grupo racial sobre uno o más grupos raciales y con la intención de mantener ese régimen”.

El primer antecedente histórico proviene de Sudáfrica, país que entre 1944 y 1990 vivió bajo este sistema de gobierno, el cual, estableció un sistema jurídico de separación racial, los batustanes, y según este los blancos, minoría étnica que no representaba más del 20% de la población, dominaban al resto de las etnias en el país. Las bases legales del régimen solo le permitían a los blancos postular a cargos públicos así como le negaba a los negros el derecho de votar por algún gobernante. De este modo durante casi 50 años una minoría étnica dominaba el país mediante el acceso a derechos políticos que el resto de los habitantes no poseían.

¿Cumple Israel con las características de un apartheid?

La situación entre Israel y el régimen del apartheid sudafricano era diferente, el régimen sudafricano se instaura a partir de un régimen colonial, el racismo y la discriminación no es nueva, viene heredada de este sistema de gobierno previo. Como el régimen sudafricano nace directamente de la dominación colonial, la etnia dominante era minoritaria representando tan solo el 20% del total de la población, mientras que el resto de la población negra sin derechos políticos era la fuerza laboral del país, así el mayor nexo existente entre blancos y negros se daba a través de un régimen de represión racial destinado a la explotación económica. El régimen israelí en cambio a diferencia del anterior, y a pesar de suceder también a un régimen colonial la mayor parte de la población judía que luego dominaría el país, llega con un plan colonizador fundamentalmente luego de 1920 (aunque la llegada de colonizadores se puede rastrear a fines del siglo XIX), esto último generó una diferencia fundamental con el caso sudafricano, y es que como el interés por colonizar más que por explotar lleva a que esta población judía terminara expulsando y excluyendo a buena parte de la población palestina residente en la región. En definitiva, mientras en Sudáfrica los blancos tenían instaurado el régimen de discriminación con un fin de explotación económica, en Israel se instaura un régimen de discriminación enfocado en la exclusión y marginación del palestino, es decir, el grueso de la fuerza laboral a diferencia de Sudáfrica, no estaría centrado en la población palestina. Así, mientras en Sudáfrica la minoría blanca era la única que tenía derecho a sufragar, en Israel la población palestina que no pudo ser expulsada luego de 1948 terminó con ciertos derechos políticos y pudiendo acceder cargos políticos que un negro sudafricano en los años del apartheid tenía absolutamente prohibido. En cambio, como el régimen sudafricano tenía de fuerza laboral a la población negra, esta estaba dentro de todo integrada en el mercado y en la sociedad en su conjunto, una integración claramente discriminatoria, pero una integración a fin de cuenta, el régimen israelí en cambio permite esta inclusión limitada solo a ciertos sectores de los palestinos, especialmente los que viven en Israel pero los que viven en Gaza, por ejemplo, se encuentran excluidos de la sociedad y viven bajo un bloqueo impuesto por Tel Aviv.

La discriminación israelí se basa en una serie de puntos que describiré a continuación.

  1. En Israel desde el momento en que se habla de la “nacionalidad” se presenta la discriminación, esto porque la nacionalidad de Israel no es la israelí (como cualquier persona pensaría siguiendo el ejemplo de caso cualquier país como en Chile donde la nacionalidad es la chilena), sino que es la judía, Israel se presenta a sí mismo como el país del pueblo judío y cuya nacionalidad es la judía, por lo cual cualquier persona judía en el mundo es parte de la nación de Israel incluso un judío que nunca haya pisado Israel en su vida, en cambio un palestino (cristiano o musulmán) que ha vivido en Israel toda su vida jamás podrá poseer la nacionalidad del país. En este aspecto dentro de las leyes de Israel existe lo que es el Le’om y el Ezrahut, el primero vinculado a la nacionalidad, y el segundo a la ciudadanía, diferencia que analizaré acabando este punto. En relación a esta aberración legal y discriminación institucionalizada, un caso emblemático a destacar es el de George Tamarín, judío israelí que a inicios de la década de los 70 pidió a la justicia de aquel país cambiar la inscripción de la nacionalidad judía por la nacionalidad israelí, cosa que el Tribunal Superior no aceptó por considerar que no hay nación israelí distinta de la judía. También me parece pertinente agregar que poco más de un año, en octubre de 2013, el Tribunal superior de Israel negó a un grupo de activistas la petición de modificar la nacionalidad judía por la israelí.
  2. Como ya se mencionó anteriormente, la legislación divide lo que es la nación de lo que es la ciudadanía. Lo que lleva a que según la ley de Retorno de 1950, cualquier judío independiente de su procedencia pueda entrar a Israel como un nacional más. Sin embargo, un palestino que ha vivido toda su vida en Palestina, no tiene posibilidad de acceder a este derecho porque no es judío. Es decir, legalmente se discrimina entre judíos y no judíos. Un judío argentino cuya familia lleva siglos en Buenos Aires, puede ir a Israel y recibir una serie de ayudas para insertarse en la sociedad israelí, pero un palestino exiliado luego de la guerra en Egipto no tiene ninguna posibilidad para retornar a las tierras donde vivió.
  3. La ley de ciudadanía de 1952 establece que hay 4 formas para adquirir la ciudadanía israelí. La primera es el derecho de nacimiento, personas con padre o madre israelí puede acceder a la ciudadanía. La segunda es a partir de la ya mencionada ley de retorno. La tercera forma es a partir del derecho de residencia, aquellas personas que vivían en el mandato británico de Palestina y que permanecieron en Israel luego de 1948 y hasta 1952 pueden adquirir la ciudadanía. Finalmente la naturalización permite a las personas que hayan residido en Israel por más de 5 años poder solicitar su ciudadanía. Bajo estas cuatro opciones los palestinos residentes en Cisjordania o Gaza tienen muchos obstáculos para adquirir la ciudadanía pues en mayoría no cumplen con ningún requisito para poder acceder a la ciudadanía según la ley.
  4. La ley de propiedad ausente de 1950 establece que los palestinos que “dejen sus hogares” luego de 1948, serán considerados como ausentes y sus propiedades serán requisadas por la autoridad israelí. Esto no solo le significó pérdidas a los palestinos que se exiliaron por causa de la guerra, sino que además, a día de hoy, un árabe israelí no puede dejar su casa sola por el miedo a perderla por efecto de esta ley. Lo que ha llevado que los “ciudadanos” árabes de Israel, no puedan por ejemplo y entre otras cosas, irse de vacaciones dejando su casa una o dos semanas porque se la podrían quitar, y todo, en conformidad absoluta de la ley.
  5. La ley del estatuto israelí de 1952 se establece que la mayor parte de las Tierras en el país se usen en beneficio de los judíos. A su vez, la ley básica de Tierras de Israel de 1960, impide que estas tierras sean traspasadas, considerando tierras como tierra, casas, edificios y cualquier otra cosa construida encima. Por otro lado la ley sobre Asentamiento agrícola del 67 impide que se subarriende la tierra a personas “no judías”. Es decir, legalmente se deja claro que la inmensa mayoría de la Tierra en Israel debe ser usada para los judíos, y además, aunque se quisiera, no se puede traspasar ni una propiedad para un ciudadano árabe, ni tampoco se puede subarrendar en beneficio de éste.
  6. La ley de Planificación y Construcción de 1965 establece el marco que regula el uso de la Tierra dependiendo si se da uso residencial, agrícola o industrial. Así, dentro de un área agraria, no puede haber residencias por ejemplo. Y es lo que se ha hecho para el caso de decenas de miles de palestinos cuyos pueblos no son reconocidos por la autoridad israelí, y donde no hay mayores planes de urbanización (por ejemplo inversión en electricidad, agua potable o alcantarillado), y donde la amenaza de la destrucción es constante. Esta ley en el fondo provoca que decenas de miles de “ciudadanos” árabes vivan excluidos y marginados de la ley y de cualquier garantía al ser constantemente asediados y acosados por las autoridades.
  7. La ley de distribución poblacional, establecida en Israel en 1975 prohíbe a los ciudadanos no judíos vivir en ciertos barrios (como en el barrio Ramat Eshcool) y ciudades del país como también impulsa la judaización de ciertas áreas del país con un claro interés por expandir la influencia judía en el país.
  8. Los palestinos en Jerusalén del este no tienen ni la ciudadanía, ni tampoco son inmigrantes, Israel creó para ellos un estatuto especial de “residentes permanentes”, donde se reconoce su residencia en la ciudad, pero no poseen ciudadanía, y por ende viven en un limbo jurídico. Un estatuto especial para familias que llevan siglos viviendo en Jerusalem.
  9. Si la población árabe “ciudadana” en Israel la tiene complicada, peor la tiene la población árabe no ciudadana en territorio ocupado, la cual ya ni siquiera se rige por la ley civil, sino que por la ley militar, casi como una dictadura cualquiera. Y en este caso el Estado de Israel por ejemplo: i) niega que los palestinos puedan acceder a abogados al momento de estar prisioneros, ii) sean juzgados por tribunales militares cuyas garantías de seguridad claramente no existen pues están autorizados a no respetar las normas dentro de un debido proceso, iii) los militares tienen el control sobre diferentes asentamientos en territorio ocupado y otorga también la posibilidad a estos militares a confiscar lo que sea conveniente en pro de Israel, iv) las autoridades militares deben aprobar cualquier ingreso de material cultural de enseñanza o de cualquier tipo, marcando así una alta gama de censura militar al ingreso de material que arbitrariamente puede ser considerado como políticamente negativo, v) directamente le da a los militares la posibilidad de vulnerar los derechos de los palestinos en casos de emergencia, vi) declara que Cisjordania es un lugar cerrado, y que para entrar o salir se deba realizar mediante las condiciones estipuladas por los militares (generalmente checkpoints muy rígidos para “no judíos” y que terminan rayando en lo humillante), vii) los militares pueden destituir arbitrariamente a los alcaldes electos por las poblaciones locales, viii) los militares además tienen el control total sobre el agua y en ellos está la potestad de aceptar o rechazar proyectos de extracción de la misma.
  10. En Gaza la población palestina vive un bloqueo desde el año 2007, las bases de este bloqueo son: a) cruce de personas, desde 2007 Israel mantiene el control total de los cruces fronterizos e impide casi cualquier entrada o salida de la franja salvo en contadas excepciones; b) cruce de mercancías, Israel controla los principales puntos de cruce destinados a ese propósito, Karni, Sufa y Kerem Shalom están bajo control israelí, Israel frecuentemente cierra estos puntos de intercambio lo que deprime la economía israelí, c) control sobre el espacio aéreo y marítimo de Gaza, los palestinos no tienen derecho a un puerto ni a un aeropuerto, y estos tienen un restringido derecho a la pesca. Un bloqueo que vale la pena decirlo, va en contra de la IV Convención de Ginebra en su artículo 147 por considerarse un atentado grave contra la integridad física y salud de las personas.
  11. Además de toda esta estructura de segregación institucionalizada en Israel, se agregan una serie de otros espacios de discriminación. El matrimonio civil no existe, lo que significa que solo se permite el matrimonio religioso, lo que implica que entre judíos y palestinos (musulmanes o cristianos) no pueda haber matrimonio. Además, aun cuando se puedan casar (ya sea palestinos israelíes con palestinos en Gaza o Cisjordania, o judíos y palestinos fuera de Israel como por ejemplo en Chipre), la ley israelí desde el 2003 no le entrega la residencia ni la ciudadanía a sus respectivas parejas, lo que ha llevado a una serie de apelaciones durante los años posteriores las cuales han sido rechazadas por los tribunales del país, así Reuvén Rivlin actual presidente de Israel declaraba en 2012 luego de que la Corte Suprema rechazara una apelación que “no están negando a los israelíes su derecho a casarse con palestinos, simplemente se les pide a las parejas que se reúnan del otro lado de la frontera. Es una medida defensiva”.
  12. Finalmente la segregación institucional se traduce en el día a día. En plena Cisjordania se instalan constantemente colonias de judíos en contra de la resolución 242 adoptada por la ONU en 1967, en estas colonias viven judíos –obviamente Israel no gasta ni un dólar en construir colonias palestinas- encerrados en muros separándose así del resto de la población palestina que les rodea, a su vez estos judíos se mueven en sus propios buses y en sus propias autopistas pues para los palestinos se ha instaurado un servicio de buses propio, de manera que ni siquiera en la cotidianidad más básica que es transportarse en autobuses públicos existe una conexión entre judíos y palestinos.

En síntesis, la ley israelí es claramente discriminatoria con el elemento palestino negándole una serie de derechos que parten por la nacionalidad y terminan en los hechos y espacios más comunes dentro de la vida de una persona. Claramente existe un régimen político de opresión a una minoría étnica, lo que coincide claramente con un régimen de apartheid.

¿Entonces… es Israel un país democrático?

Para responder esta pregunta es necesario entender en qué consiste una democracia. Básicamente un régimen democrático liberal se basa en tres grandes pilares, i) elecciones libres y competitivas, ii) igualdad ante la ley y respeto a las minorías, iii) separación de los poderes del Estado. No basta con que se cumpla una, deben cumplirse los tres requisitos y sobre todo, deben estar equilibrados pues si uno se sobrepasa sobre los demás, perdemos el carácter democrático del sistema. Por ejemplo, digamos que en un país cualquiera se hace un referéndum y el 70% de la población decide que el restante 30% debe ser expulsada del país, en tal caso, ¿estaríamos frente a un país, sociedad o régimen democrático? Cuesta creer que sí. Pues bien, si el primer pilar democrático se sobrepasa y asfixia al resto, nos encontramos frente a claros regímenes demagogos o directamente caóticos. Si se sobrepasa el segundo por sobre los demás nos vemos inmersos en gobiernos autoritarios o dictaduras. Y si el tercer pilar es el que adquiere peligrosa relevancia nos vemos enfrentados a regímenes etnoclasistas, plutocracias o apartheid, éste es el caso de Israel.

¿Existe en Israel una separación efectiva de los poderes? Aparentemente sí, el poder judicial funciona con libertad y autonomía frente al legislativo y ejecutivo, lo mismo ocurre con el resto de los poderes, posiblemente Netanyahu no deba temer a intromisiones de la Knésset en su política ni tampoco la Knésset deba temer a Netanyahu. ¿Existe en Israel igualdad y respeto ante la ley? Francamente con lo visto, pues no. ¿Se dan en Israel elecciones libres y competitivas? Este es un punto que muchos discuten al momento de afirmar que Israel es una democracia pues ciertamente hay partidos políticos y elecciones constantes, e incluso hay partidos políticos palestinos pero valdría la pena recordar que Israel no termina donde viven los israelíes, Israel no tiene definida sus fronteras y en definitiva es quien manda en toda la zona, por ende el gobierno de Israel no se hace cargo de los 8 millones que viven (Aprox.) en Israel, sino que se hace cargo de más de 12 millones de habitantes que viven en Israel, Cisjordania y Gaza, en Cisjordania no solo impone la ley militar sino que además instala colonias, en Gaza como ya se ha informado Israel impone un bloqueo.

En conclusión en Israel, al igual que en Sudáfrica, la población se clasificaba en virtud de su etnia, y según esta tiene acceso diferentes beneficios sociales y legales. En Israel, al igual que en la Sudáfrica del apartheid, millones de palestinos no tienen el derecho a voto (así como los negros), aun cuando dentro del territorio ocupado la autoridad israelí rige totalmente. En Israel, al igual que en la Sudáfrica del apartheid, existe un complejo sistema de pases, permisos y retenes para controlar el libre movimiento de su población. En Israel, al igual que en la Sudáfrica del apartheid, la población “indígena” está excluida en diferentes y diversas unidades territoriales aisladas y divididas entre sí, y sin contacto con el mundo exterior. En Israel, al igual que en la Sudáfrica del apartheid, hay zonas exclusivas para judíos, como por ejemplo son ciertos barrios, además de las ya mencionadas autopistas.

Fuente: https://antumapu.wordpress.com/2015/05/08/israel-es-una-democracia/

Beit Jala, el muro de apartheid y el túnel

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Foto: Sergio Yahni

Foto: Sergio Yahni

El túnel, que conecta Jerusalén y el sur de Cisjordania, es para el uso exclusivo de ciudadanos y residentes de Israel.

Sergio Yahni

 

Festival Internacional de Cine Latino Árabe: Homenaje a la paciencia palestina

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Idol

Películas de apertura del sexto LatinArab y de la Semana de Cine Egipcio.

Por María Bertoni.

El sexto Festival Internacional de Cine Latino Árabe arrancó formalmente el jueves pasado en el cine Gaumont, con la presencia de sus directores general y artístico Edgardo Bechara El Khoury y Christian Mouroux, y dos invitados de lujo: el pianista y exembajador argentino ante la UNESCO, Miguel Ángel Estrella, y el titular de la Cátedra de Estudios Palestinos Edward Said y presidente del Consejo Directivo de la editorial Canaán, Saad Chedid. Al término de la breve presentación, se proyectó la película de apertura, The idol de Hany Abu-Assad. En el marco del apocopado LatinArab, mañana lunes empieza en la Alianza Francesa la Semana de Cine Egipcio, con la proyección de La Virgen, los coptos y yo de Namir Abdel Messeeh.

La figura de Said y la gestión argentina a favor del reconocimiento del Estado palestino por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura se colaron en el acto de inauguración que comenzó a las ocho de la noche en la sala más grande del Gaumont. En honor a la Franja de Gaza donde transcurre parte de The idol, y a la nacionalidad del también director de OmarEl paraíso ahora, Chedid recordó al escritor fallecido en 2003, amigo de Daniel Barenboim, y Estrella rememoró sus diligencias diplomáticas ante la UNESCO, a pedido del entonces Presidente Néstor Kirchner.

Por su parte, Bechara El Khoury y Mouroux presentaron el programa del nuevo LatinArab con el entusiasmo y la información que desplegaron tres días antes en la conferencia destinada a la prensa. Visiblemente emocionado, el director general del festival adhirió al homenaje de sus invitados con la referencia a la consigna Paciencia que los palestinos han pintado en diversos muros de Israel.

La anécdota resultó una introducción pertinente para la historia (real) que Abu-Assad narra en su noveno largometraje: aquélla de Mohammed Assaf, que en 2013 se convirtió en voz ganadora de la versión árabe del programa de televisión American idol. Nacido y criado en Gaza, el muchacho de 23 años consiguió ingresar a la competencia de Arab idol -y vencer a los demás participantes- a fuerza de talento, voluntad, una pizca de suerte y perseverancia (o paciencia).

En esta entrevista que le concedió en mayo pasado a Sydney Levine de Indie Wire, el realizador contó que él mismo siguió de cerca cada entrega del Arab idol donde compitió Mohammed. “Aparecí en un informe televisivo, entre cientos de personas que se habían reunido en una plaza de Nazaret para asistir en vivo al veredicto final del jurado. Saltaba como un chico; hacía rato que no sentía ese tipo de euforia”.

Para Abu-Assad, la historia del ganador del concurso es una invitación única a “ponerle un rostro humano” a un pueblo estigmatizado y marginado. “En tiempos de convulsión sin precedentes en el mundo árabe, con revoluciones, guerras civiles, atentados extremistas, la trayectoria televisiva de este niño de Gaza que cantaba en casamientos nos liberó de las luchas diarias y nos devolvió la sonrisa… Mohammed Assaf representa el espíritu y el símbolo de lo posible, de los sueños que se convierten en realidad, de que algo precioso -en principio imposible- se vuelva completamente posible”.

En la misma entrevista que publicó Indie Wire, Abu-Assad explica: “(The idol) fue diseñada como una película sin barreras culturales. Podrás ser chino, estadounidense, palestino e igual apreciarás el film. Todos, jóvenes y viejos, pueden entender la travesía de este muchacho de Gaza, que además cruza las fronteras religiosas. Me interesó especialmente llevar un relato muy específico a un contexto mucho más amplio”.

Serán excepcionales los espectadores indiferentes a la historia de Mohammed, a las actuaciones y a las voces del niño y del joven que lo encarnan en la película, a los pantallazos de una localidad derruida y sitiada. En cambio, habrá quienes sientan cierta desilusión ante un largometraje no muy distinto de otros que cuentan historias edificantes de superación personal, y que hace tiempo conforman un nicho de la industria cinematográfica global.

En otras palabras, The idol atrapa menos por sus (muchos) aciertos cinematográficos que por ciertas características del proyecto: la nacionalidad del protagonista, el impacto alegórico de su historia, la proeza que significa haber obtenido la autorización del Estado israelí para rodar una ficción en Franja de Gaza, la curiosidad que despierta el nuevo trabajo del cineasta palestino que ya compitió dos veces por el premio Oscar a la mejor producción extranjera.

Además de la película de Abu-Assad, el programa del sexto LatinArab incluye otros siete films dedicados a la paciencia del pueblo palestino: los largometrajes Roshmia de Salim Abu Jabal, 3000 noches de Mai MasriHamule, la memoria del exilio de Milse ImbarakPalestinos go home de Silvia Maturana y Pablo Navarro Espejo, y los cortometrajes Ave Maríade Basil KhalilBarco de papel de Mahmoud Abu Ghalwa y La piedra sagrada de Ramzi Maqdisi.

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Contenidos complementarios
 Presentaron el 6º LatinArab
 Sexto festival de cine latino-árabe en la Ciudad de Buenos Aires
 Resistiré (reseña de Omar de Hany Abu-Assad)
 Palestinos go home de Silvia Maturana y Pablo Navarro Espejo (reseña)
El paraíso ahora de Hany Abu-Assad (reseña)
 Handala llegó a la Argentina

Fuente: Espectadores.