🌍 ¿Tienen armas nucleares? 🤔 🇮🇱 No somos potencia nuclear 😊 🌎 Ajá, ¿pero tienen o no tienen? 🤨 🇮🇱 Quién sabe 🤷 🌏 Eso no es una respuesta 😒 🇮🇱 Y ustedes, ¿condenan a Hamás, sí o no? 😬 pic.twitter.com/kmN3mrKm77
-¿Supiste lo de la legislación aprobada en EE.UU. sobre sanciones contra Israel? -¡¿Qué?! No me digas que por fin van a sancionarlos. Claro, por lo de Gaza… -No, no, te pasaste de ingenuo. Las leyes son contra quienes se les ocurra sancionar a Israel 😅🤷
Tras la Guerra de los Seis Días (1967), el puzzle geoestratégico de Oriente Medio se completó con la instauración de regímenes autocráticos y prooccidentales en los países circundantes a Israel ( Libia, Siria, Jordania, Egipto, Arabia Saudí, Irak e Irán), quedando los palestinos confinados en los guetos de Cisjordania y Gaza.
Netanyahu y el Gran Israel
El Gobierno de Netanyahu aspira a resucitar el endemismo del Gran Israel (Eretz Israel), ente que intentaría aunar los conceptos antitéticos del atavismo del Gran Israel (Eretz Israel) y que tendría como principal adalid a Isaac Shamir al defender que “Judea y Samaria (términos bíblicos de la actual Cisjordania) son parte integral de la tierra de Israel. No han sido capturadas ni van a ser devueltas a nadie”.
En dicha doctrina se basan los postulados actuales del partido Likud liderado por Netanyahu quien aspira a convertir a Jerusalén en la “capital indivisible del nuevo Israel” tras la invasión de su parte oriental tras la Guerra de los Seis Días (1967), tesis reforzada por el anuncio de la Administración Trump de trasladar la Embajada Estadounidense a Jerusalén, lo que significó el primer hito en la hoja de ruta del Gran Israel y que implicará el diseño de la cartografía del Nuevo Oriente Medio.
Ello supondría la restauración de la Declaración Balfour (1917), que dibujaba un Estado de Israel dotado de una vasta extensión cercana a las 46.000 millas cuadradas y que se extendía desde el Mediterráneo al este del Éufrates abarcando Siria, Líbano, parte nororiental de Irak , parte norte de Arabia Saudí , la franja costera del Mar Rojo y la Península del Sinaí en Egipto, así como Jordania, que pasaría a denominarse Palesjordán tras ser obligado a acoger a toda la población palestina de las actuales Cisjordania y Gaza forzadas a una diáspora masiva (nueva nakba).
Es inevitable una nueva nakba?
La segunda nakba palestina será inevitable si EEUU no interviene y obliga al Gobierno de Netanyahu a detener el castigo asimétrico sobre la Franja de Gaza que habría desencadenado una ola de apoyo mundial a la población civil gazatí masacrada por Israel.
Asimismo, la opinión pública israelí estaría ya haciendo responsable a Netanyahu del estrepitoso fallo de seguridad israelí al menospreciar las informaciones egipcias, que 10 días antes avisaron presuntamente a Netanyahu de que Hamas preparaba una gran ofensiva que finalizó con cerca de 1500 víctimas israelíes. Dicho ataque fue aprovechado por Netanyahu para declarar el Estado de Guerra (defensa de la seguridad de Israel) y desencadenar una demoledora ofensiva en la Franja de Gaza con la esperanza de lograr un incremento de la popularidad perdida por su fracasada reforma legal y obviar el proceso judicial en el que está acusado de soborno, fraude y abuso de confianza.
Sin embargo, la presión de la Comunidad Internacional y la desafección de la sociedad israelí, podrían desembocar en el inicio de un proceso penal contra Netanyahu, el Ministro de Defensa y el director del Mosad y la convocatoria de nuevas elecciones que faciliten la formación de un nuevo Gobierno de Salvación israelí que intente reeditar los Acuerdos de Oslo.
Germán Gorraiz- Analista
La opinión del autor no necesariamente representa la opinión de Los Otros Judíos y es de entera responsabilidad de su autor.
No debería sorprender a nadie que el gobierno británico, los dirigentes del principal partido de la oposición y los medios de comunicación y el aparato empresarial apoyen sin fisuras el genocidio de Israel en Gaza, incluso cuando cientos de miles de británicos salen a las calles de todo el Reino Unido pidiendo un alto el fuego inmediato y justicia y paz para los palestinos. Este apoyo incondicional a Israel se puso de manifiesto una vez más en la escena mundial el viernes 27 de octubre, cuando el Reino Unido se abstuvo en la votación de una resolución en la Sesión Especial de la Asamblea General de la ONU. La resolución, presentada por Jordania, pedía como mínimo una «tregua humanitaria inmediata, duradera y sostenida». La abstención del Reino Unido a esta resolución en este momento, cuando la matanza, la mutilación, el traslado forzoso y la detención de civiles palestinos, en Gaza y en la Cisjordania ocupada, alcanza una escala nunca vista desde la Nakba, no fue un acto neutral. Fue un acto de cobertura diplomática y política continuada para que el gobierno y las fuerzas armadas de Israel cometieran abominables crímenes de guerra masivos. Junto a este apoyo político, nuestra armada sigue estacionada en el Mar Mediterráneo para «reforzar la estabilidad regional y evitar una escalada». Lee el resto de esta entrada →
Las bases del gran Próximo Oriente se establecieron en el Pacto del Quincey (1945) siguiendo la doctrina de los acuerdos franco-británicos Sykes-Picot de 1916 que favorecían la división regional del poder en zonas de influencia y sustentada en el trípode EE.UU.-Egipto-Arabia Saudí. Dicha doctrina consistía en la pervivencia endémica en Egipto de gobiernos militares autocráticos pro-occidentales, lo que aseguraba la supervivencia del Estado de Israel (1948) y proporcionaba a la Marina de EE.UU. de un acceso privilegiado al Canal de Suez, atajo crucial para el acceso directo a los Emiratos Árabes, Irak y Afganistán, quedando como firme bastión de los intereses geopolíticos de EE.UU. en la zona, máxime tras la caída del Sha de Persia en 1980.
El otro pilar del acuerdo consistía en el acceso privilegiado de EE.UU. al petróleo de Arabia Saudí a cambio de preservar su régimen autocrático y favorecer la difusión del wahabismo (doctrina fundada por Mohamed Abdel Wahab a mediados del siglo XVIII con el objetivo de convertirse en una visión atractiva del islam y exportable al resto de países árabes), con lo que la teocracia saudí se convirtió en una potencia regional que proporcionaba a EE.UU. la llave del dominio energético al tiempo que servía de muro de contención de las corrientes socialistas y panarabistas. Finalmente, tras la Guerra de los Seis Días (1967), el puzzle geoestratégico de Oriente Medio-Próximo se completó con la instauración de regímenes autocráticos y pro-occidentales en los países circundantes a Israel ( Libia, Siria, Jordania, Egipto, Arabia Saudí, Irak e Irán), quedando los palestinos confinados en los guetos de Cisjordania y Gaza.
La prensa repite: «¡Nada justifica la matanza de civiles!» para referirse a los ataques de Hamás de los últimos días. Estoy de acuerdo. Pero ¿por qué Israel nunca ha sido condenado y desenmascarado en una masacre mediática por sus crímenes contra civiles palestinos? La cobertura sionista tiene una estructura que se repite: cortes quirúrgicos a los hechos de los últimos días. Se niegan a hacer cualquier reflexión basada en marcos históricos más amplios. El objetivo es claro: aislar los hechos de un contexto histórico previo que los determina. Y al hacerlo, se abre el camino a la patologización (¡locos!) y criminalización (¡una pandilla de criminales!) de los palestinos. En otras palabras, al absolutizar el caso, se preserva la estructura política, en este caso el colonialismo israelí.
Aun así, no se puede eludir el hecho de que el 70% de la población de los dos millones trescientos mil habitantes de Gaza, la mayor cárcel del mundo, son refugiados. ¿Qué significa esto? El Estado de Israel los obligó a abandonar sus hogares, los expulsó y los entregó a colonos sionistas. Intentemos unir los puntos, intentemos contar una historia. Sólo hay millones de refugiados palestinos porque existe una política continuada de colonización y genocidio por parte del Estado de Israel. La historia no empezó el 7 de octubre de 2023. Han sido 75 años deambulando. La ONU ya ha determinado el derecho al retorno de los palestinos a quienes Israel robó sus hogares en 1948. Esta y tantas otras resoluciones de la ONU son letra muerta para un Estado que trata al pueblo palestino como a cucarachas, como a basura.Matar civiles es un acto terrorista, eso es lo que hemos aprendido esta semana. Si Israel lleva 75 años matando a civiles palestinos, no tenemos más remedio que llegar a una conclusión lógica: Israel es un Estado terrorista. Ahora mismo está cometiendo un crimen de guerra según el derecho internacional al castigar colectivamente a la población de Gaza. Para el Estado de Israel, sin embargo, «palestinos» y «civiles» son términos que no se mezclan, son como el agua y el aceite. Los israelíes son civiles, tienen vidas que merecen vivir, los palestinos… bueno, como dijo Ayelet Shaked, exministra de Justicia israelí, son «pequeñas serpientes», para referirse a los niños palestinos. Lee el resto de esta entrada →
Los postulados de los Acuerdos de Oslo de 1993 firmados entre el líder de Al Fatah, Yasser Arafat y el primer ministro israelí Isaac Rabin eran la creación de «un gobierno autónomo provisional palestino» para Cisjordania y Gaza durante un periodo de transición «de no más de cinco años hasta desembocar en una solución permanente basada en la resolución 242 del Consejo de Seguridad de la ONU». Ello implicaba «la retirada de las fuerzas israelíes de territorios que ocuparon durante la guerra de 1967 y la creación de un Estado soberano palestino junto a Israel».
Sin embargo, dichos postulados eran un misil en la línea de flotación de la doctrina sionista que aspira a resucitar el endemismo del Gran Israel (Eretz Israel), por lo que el Mossad israelí procedió a la gestación de Hamas en 1987 para dinamitar en una primera fase los Acuerdos de Oslo y posteriormente enfrentar a las dos facciones palestinas de Hamas y Al Fatah y lograr la conversión de la Franja de Gaza y de Cisjordania en dos entes refractarios e irreconciliables.
Así, en el 2007, siguiendo el lema de César, «divide et impera», Israel consiguió que las dos facciones palestinas se enfrentaron abiertamente por la lucha por el poder, tras lo cual la influencia de Mahmoud Abbas y Al Fatah quedó ciscunscrita a una Cisjordania convertida en un mero protectorado de Israel mientras Hamas asumió el poder absoluto en la Franja de Gaza aislada por un Muro que ha degenerado en una profunda crisis humanitaria entre sus más de dos millones de habitantes, logrando de paso Israel su objetivo primigenio de fracturar la otrora unidad de acción palestina.
Los agentes del Mosad infiltrados en Hamas habrían vendido la idea de que las protestas contra la reforma legal impulsada por Netanyahu habían tenido como efecto colateral la aparición de fisuras en las áreas de Defensa e Inteligencia israelíes, debido a la negativa de un número importante de soldados reservistas de incorporarse a puestos vitales, muchos de ellos aglutinados en el bloque «Hermanos y Hermanas en Armas» y vitales para el óptimo funcionamiento de la Defensa israelí.
Aprovechando los presuntos agujeros de seguridad en la Defensa Israelí provocados por el cisma entre los reservistas y Netanyahu, el brazo armado del grupo islamista Hamas, lanzó la mayor ofensiva militar desde el 2007 con la infiltración de decenas de sus miembros en localidades israelíes y el lanzamiento de miles de proyectiles contra amplias zonas, incluyendo Tel Aviv y Jerusalén, no siendo descartable que la ofensiva se extienda a la frontera libanesa y siria con la entrada en escena de Hezbolá y los miembros de la Brigada Fatemiyoun, milicia chií con dependencia orgánica de la élite de las Fuerzas Armadas iraníes o Pasdarán. Lee el resto de esta entrada →
Detrás de todo lo ocurrido, la arrogancia israelí. Pensábamos que se nos permitía hacer cualquier cosa, que nunca pagaríamos un precio ni seríamos castigados por ello.
Seguimos sin confusión. Arrestamos, matamos, maltratamos, robamos, protegemos a colonos masacradores, visitamos la Tumba de José, la Tumba de Otoniel y el Altar de Yeshua, todo en los territorios palestinos, y por supuesto visitamos el Monte del Templo -más de 5.000 judíos en las últimas festividades-.
Disparamos a personas inocentes, les arrancamos los ojos y les destrozamos la cara, los deportamos, confiscamos sus tierras, los saqueamos, los secuestramos de sus camas y llevamos a cabo una limpieza étnica. También continuamos con el asedio irrazonable en Gaza, todo estará bien. Lee el resto de esta entrada →
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