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La jutzpá israelí frente a la sumud palestina

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La jutzpá israelí frente a la sumud palestina

Un soldado israelí sostiene en estrangulamiento a un niño a punta de pistola después de los enfrentamientos entre fuerzas de ocupación israelíes y manifestantes palestinos que siguieron a la marcha de Nabi Saleh contra la expansión del asentamiento ilegal solo para judíos. Cisjordania, Palestina 28 de agosto de 2015 (Foto: AFP/Getty).

Por Jonathan Ofir.

Traduzido por J. M. para Rebelión.

En su libro The Joys of Yiddish (1968) Leo Rosten escribe que «la definición clásica de jutzpá es, por supuesto, esta: la actitud de una persona que después de matar a su padre y a su madre se lanza al tribunal reclamando merced porque es un huérfano. Un jutzpadnik puede definirse como el hombre que grita «¡Ayuda, ayuda! Mientras te da una paliza”.

Es un vocablo tanto idish como hebreo. Mientras que en los tiempos previos a Israel pudo ser un término mayormente asociado con la negatividad, el asentamiento sionista en Palestina y el establecimiento de un Estado judío con fronteras que se convirtieron en indefinidas y en continua expansión vino a dar a este término un aura de sustancia real a los ojos de muchos israelíes.Jutzpá, en términos nacionales israelíes, vendría a ser un ingrediente necesario para sobrevivir y crecer. El segundo primer ministro de Israel, Moshe Sharett, observó claramente este aspecto: «He aprendido que el Estado de Israel, en nuestra generación, no se puede gobernar sin engaño ni osadía. Estos son hechos históricos que no pueden alterarse… al final la historia justificará tanto las estratagemas como los engaños y las aventuras». (Simha Flapan: The Birth of Israel: Myths and Realities y parcialmente en el ministerio de Relaciones Exteriores ).

La jutzpá de Israel a nivel nacional al grito de «¡Ayuda, ¡ayuda!» mientras golpea a los palestinos puede verse en colores vivos en un vídeo del año pasado de la protesta semanal de los viernes en Nabi Saleh, el 28 de agosto del año 2015, que se hizo viral. En el video se ve a un soldado israelí totalmente armado y enmascarado que agarra por el cuello a un niño de 12 años que tiene un brazo enyesado y lo aplasta sobre una roca sobre el brazo roto (minuto 2:00). La hermana y la madre del niño vienen en su ayuda, por supuesto desarmadas, y tratan de rescatar al niño de manos del soldado. Esta situación es una representación icónica del atroz desequilibrio de poder donde el niño es, indiscutiblemente, una víctima. Pero no, la ministra de Cultura y Deporte Miri Regev se «sorprendió al ver el video de esta mañana de palestinos pegando a un soldado del ejército israelí», agregando que «no puede ser que enviemos a misiones a nuestros soldados con las manos atadas a la espalda ¡Simplemente es una vergüenza!… Hay que ordenar inmediatamente que un soldado atacado pueda devolver el fuego. Punto».

Así es que los soldados son las víctimas. Sus manos están atadas a la espalda. ¡Ayudad a los soldados! mientras pegan a niños palestinos que tienen las extremidades quebradas. También debemos permitirles ir más allá y disparar a civiles desarmados, los familiares que intentan llegar al rescate. Si la definición de jutzpá de Leo Rosten era correcta, entonces Israel la adoptó como una política a nivel nacional.

Los palestinos como parte ocupada, sometida y militarmente inferior, tenían que aplicar un antídoto a este espejo histórico de la jutzpá. Frente a la política de acoso y despojo constante tenían que adoptar una actitud de firmeza. Este es el significado de sumud.

El término sumud se ha consagrado en la conciencia nacionalista palestina, en particular desde 1967. Los palestinos sufrieron la Nakba, la catástrofe de la limpieza étnica a gran escala en 1948, donde muchos fueron violentamente despojados o huyeron por miedo a la violencia y no les permitieron regresar. Mientras el típico mito sionista dice que “los líderes árabes los exhortaron a huir y esperar la victoria de los ejércitos árabes”, los archivos desclasificados del ejército israelí revelan las verdaderas causas principales de esta huida.

Estos son algunos de los más importantes:

Documento del servicio de inteligencia del ejército israelí titulado «La emigración de los árabes de Palestina en el período del 1 de diciembre de 1947 al 1 de junio de 1948” (desclasificado a mediados de la década de 1980). El documento detalla 11 factores que provocaron el éxodo y los enumera «por orden de importancia»:

1. Operaciones directas y hostiles de los judíos integrantes de la [Haganah/IDF] contra los poblados árabes.

2. El efecto de nuestras operaciones hostiles [Haganá/IDF] contra los pueblos cercanos [árabes] (…especialmente la caída de los grandes centros vecinos).

3. Las operaciones de los [judíos] disidentes [Irgún Tzvai Leumi y Lohamei Herut Yisrael]

4. Las órdenes y decretos por parte de instituciones árabes y las bandas [irregulares].

5. Las operaciones judías de rumores [guerra psicológica] dirigidas a espantar a los aterrados habitantes árabes.

6. Las órdenes de expulsión definitivas [por las fuerzas judías].

7. El miedo a la respuesta judía [represalia] después de un ataque árabe importante a los judíos.

8. La aparición de bandas [fuerzas irregulares árabes] y combatientes no locales en las cercanías de un pueblo.

9. El miedo a la invasión árabe y sus consecuencias [sobre todo cerca de las fronteras].

10. Aldeas árabes aisladas en áreas exclusivamente [predominantemente] judías.

11. Factores locales variados y el miedo generalizado al futuro.

(El documento se cita en 1948 and After, de Benny Morris)

Así podemos ver que las primeras y más importantes causas de la huida de los palestinos en 1948, también consideradas por las fuentes de inteligencia militar israelí, fueron “operaciones hostiles directas de los judíos» (de hecho también antes de la declaración del Estado de Israel, el 14 de mayo de 1948 y antes de la invasión de los ejércitos árabes aliados. Por ese tiempo, aproximadamente un tercio de lo que llegarían a ser 750.000 refugiados palestinos ya había sido despojado).

Los palestinos sabían mejor que nadie que existía un peligro inminente en la ocupación. No necesitaron esperar a la desclasificación de los archivos y el lento proceso de reconocimiento de lajutzpá de Israel. En 1967 la nueva ocupación israelí, que los generales israelíes consideraron ampliamente como “terminar el trabajo de 1948″, representó para ellos una segunda oportunidad -y tal vez la última- de defender su propia existencia en la Palestina histórica. No permanecer firmes frente a una nueva ocupación militar israelí significaría un nuevo despojo y la eventual limpieza de la tierra.

Este sumud no es solo un elemento pasivo. Mientras que su principal símbolo es el olivo, que representa la conexión antigua con la tierra (de ahí lo simbólico de las devastadoras escenas filmadas de las numerosas arrancaduras de olivos perpetradas por las fuerzas de ocupación israelíes y los colonos), también tiene el sentido de la resistencia activa. Yasser Arafat señaló a mediados de 1980 que «el elemento más importante del programa palestino es aferrarse a la tierra. Mantenerse sobre la tierra y no solo los asuntos de la guerra. La guerra se produce en un nivel diferente. Si solamente se lucha es una tragedia. Si se lucha y se emigra también es una tragedia. La base es aferrarse y luchar. Lo importante es aferrarse a la tierra y después el combate». (De Schultz and Hammer, The Palestinian Diaspora ).

Los palestinos han puesto en marcha diversas formas de resistencia, algunas sin ninguna relación con el enfrentamiento armado. Tal vez la forma de protesta menos beligerante físicamente que los palestinos han sido capaces de aplicar en los últimos tiempos sea el BDS: boicot, desinversión y sanciones. Un medio de protesta democrático, no violento, que tiene un historial exitoso en la Sudáfrica del apartheid. Noam Chomsky en su última entrevista de hace unos días en Democracy Now! dice que «en cuanto a la táctica de boicot y desinversión, tiene un sentido perfecto… boicot y sanciones tienen mucho sentido cuando estas tácticas se aplican correctamente, como ocurre a menudo».

Sin embargo Israel ha invertido muchos millones de dólares en un intento de contrarrestar el BDS y presiona sucesivamente por la legislación anti-BDS a través de sus grupos de presión en otros países. Recientemente, durante una conferencia anti-BDS organizada por el importante periódico Yediot Aharonot, se oyó decir al destacado ministro de Inteligencia Israel Katz que Israel debería “apuntar a eliminar civiles», como los líderes del BDS, con la ayuda de la inteligencia israelí, al tiempo que se mencionó varias veces al fundador del BDS Omar Barghouti en lo que respecta a la intención del Gobierno de revocar su permiso de residencia en Israel. Curiosamente el ministro del Interior Aryeh Deri señaló que «la revocación de la ciudadanía o la residencia es una herramienta que casi nunca se utiliza, ya que constituye una violación de los derechos humanos». Y sin embargo planteó la preocupación sobre la base de que Barghouti era moralmente censurable, por así decirlo, diciendo : «a él [Barghouti] se le dieron derechos similares a los de un ciudadano y se aprovechó de nuestro Estado tolerante para presentarnos como el Estado más horrible en el mundo». Deri dijo que se «inclinaba a cumplir» una solicitud que había recibido de un miembro de extrema derecha del Parlamento de revocar la residencia permanente de Barghouti. La situación de Barghouti está ahora «bajo consideración» e Israel se ha negado a renovar su permiso de viaje.

Esta es la pelea que los palestinos tienen que soportar con sumud para permanecer. Israel podría considerar esos esfuerzos como una jutzpá en sí misma -¿Cómo se atreven a resistir?- al mismo tiempo que se dedica a crear estratagemas cada vez más inventivas de engaño para poder continuar su aventura en la frontera del Gran Israel.

Posdata : Previsiblemente uno podría hacer la pregunta, «¿Por qué atribuir la firmeza únicamente a los palestinos? ¿Dónde está la firmeza de Israel? ¿Por qué tan unilateral?”. Bueno, aquí está mi respuesta: en la comparación de los dos el equilibrio de poder está simplemente desequilibrado, por decirlo suavemente. Los palestinos no poseen tanques, aviones de combate, helicópteros o armas nucleares. Sencillamente no plantean una amenaza existencial. Sí, los líderes israelíes a menudo tratan de confundir a los palestinos con «los cercanos y hostiles países árabes» y proclaman ese «peligro existencial», pero no solo es ese el punto y tampoco se sostiene. Incluso Irán, un gigante regional (no árabe), que fue acusado en repetidas ocasiones por Netanyahu de ser un peligro existencial, ha sido señalado por los mejores expertos de Israel en seguridad de que no plantea ningún peligro existencial real.

Lo mismo fue en 1967, al mismo tiempo que promovían el histérico temor en su población por el «segundo Holocausto», los dirigentes israelíes sabían muy bien (como señaló el exjefe del Mossad Meir Amit y se mostró de acuerdo con la CIA en esto), que iban a ganar contra todos los enemigos regionales rápidamente, por lo que evaluaron que tomaría cerca de 7-10 días (la cifra más baja evaluada si Israel eliminaba de la acción a la fuerza aérea egipcia en primer lugar, lo que hizo al principio de la guerra). (Véase Tom Segev, 1967, y para la evaluación de Amit de “7 días” vea este enlace .

Así que independientemente del hecho de que Israel no se enfrenta a una amenaza existencial regional, su relación potencial real de cara a los palestinos ni siquiera es algo a considerar en este sentido. A todos los efectos prácticos las relaciones de poder entre Israel y los palestinos se asemejan a esa escena del soldado bien armado que mantiene en estrangulamiento al niño con el brazo roto.

Puede que los actores regionales traten de llegar al rescate de ese chico por solidaridad -y que a veces puedan venir armados que era la situación en 1948- pero incluso entonces Israel fue muy superior en la organización, el personal, y armamento con respecto a lo que los ejércitos árabes habían montado todos juntos. (Ver Ilan Pappe, La limpieza étnica de Palestina).

En 1973 Egipto y Siria, de hecho, lograron presionar a Israel por un corto tiempo, debido al elemento sorpresa de un día de fiesta (y probablemente a la indiferencia de Israel). Fue suficiente para un susto, ya que Sadat, aparentemente, no tenía la intención de llegar muy lejos en el Sinaí para demostrar fuerza. Eso le ganó de vuelta el Sinaí, el lenguaje de la fuerza rompió la intransigencia israelí.

Pero, volvamos a los palestinos, todas las demás enemistades regionales se pueden encuadrar en el hecho bien conocido de que los estados de la región están muy dispuestos a regularizar las relaciones con Israel a cambio de una solución para los palestinos bajo las directrices de la resolución de consenso internacional (ONU 242). Se trata simplemente de que el plan israelí y sus esquemas para el Gran Israel chocan con los palestinos que se encuentran en el camino.

Así que un esquema más amplio, el esquema político mayor, es muy parecido a lo que Ben-Gurion ya señaló en 1938: «cuando decimos que los árabes son los agresores y nos defendemos es solo la mitad de la verdad. En cuanto a nuestra seguridad y supervivencia nos defendemos… pero la lucha solo es un aspecto del conflicto que en su esencia es una cuestión política. Y políticamente nosotros somos los agresores y ellos se defienden”. Esa es la razón por la cual la jutzpá encaja más bien de manera unilateral en Israel, y la sumud en los palestinos. Es una generalización, pero en general no se utiliza la jutzpá para resistir la opresión. Como señaló Gandhi no se puede considerar violencia cuando una víctima de violación lucha contra su violador. Es resistencia a la violencia. Es “en sí mismo un acto de no violencia”. La auténtica violencia es la violación. (Véase Norman Finkelstein, What Ghandi Says).

Jonathan Ofir es músico israelí, director de orquesta, escritor y bloguero residente en Dinamarca.

Fuente: http://mondoweiss.net/2016/05/israeli-chutzpah-palestinian/

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=212624

 

La Nakba: 68 años de una catástrofe nacida de la discriminación y la impunidad

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Avatar de María LandiPalestina en el corazón

Declaración del Consejo de Organizaciones de DD.HH. palestinas:

Mientras refugiados y desplazados internos palestinos (aproximadamente el 66% de la población palestina mundial) comienzan su año 69 de desplazamiento forzoso tanto fuera como dentro de su patria ancestral, Israel continua creando condiciones de vida intolerables que aumentan aún más el número de desplazados palestinos. Esta Nakba (“catástrofe”) continua se perpetua mediante la negación de…

a través de La Nakba: 68 años de una catástrofe nacida de la discriminación y la impunidad (reblogueado desde el sitio de la Asociación Al Quds, Andalucía).

Video de Annur TV: ¿Qué significa la Nakba para el pueblo palestino hoy?:

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Los aliados israelíes de los refugiados palestinos

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Eléonore y Eitan Bronstein, directores de De-Colonizer, con un cartel dando la bienvenida a un nuevo vecino palestino en el inmueble donde viven en Tel Aviv. | Foto cedida por De-Colonizer.

Eléonore y Eitan Bronstein, directores de De-Colonizer, con un cartel dando la bienvenida a un nuevo vecino palestino en el inmueble donde viven en Tel Aviv. | Foto cedida por De-Colonizer.

Por Isabel Pérez.

El 15 de mayo, el pueblo palestino conmemora la Nakba, la «calamidad» que comenzó en 1948 tras la declaración del Estado de Israel cuando fueron expulsados de sus hogares en la Palestina histórica por grupos militares israelíes. Desde entonces, estas familias palestinas malviven hacinadas en campos de refugiados.

Para los israelíes, sin embargo, ese día es Yom Ha ‘atzmaut , el día de la Independencia, y se celebra según marca el calendario judío, el 5 de Iyar, este año el 12 de mayo. El derecho al retorno de dichos refugiados y refugiadas palestinas, la vuelta a sus hogares de origen en el actual Israel, es un tema tabú entre la sociedad israel í , pero dos ciudadanos de Israel llevan años trabajando por romper esa barrera.

Eléonore y Eitan, directores de la ONG ‘De-Colonizer’ educan a la sociedad israelí sobre el significado de Nakba , abogan por un cambio social que lleve a la descolonización de la política israelí e investigan y debaten junto a otros israelíes y palestinos el modo de implementar el derecho al retorno tal y como reconoce la resolución 194 de la ONU.

Eléonore, de 36 años, nació en Francia, hija de madre judía argelina-alsaciana y de padre musulmán de los Altos del Golán sirios ocupados. Esta antropóloga política dedica sus estudios a la memoria colectiva de poblaciones en situaciones migratorias, minoritarias, marginalizadas y en el exilio. Su marido, Eitan, de 56 años, nació en Mendoza (Argentina) y a los cinco años emigró a un kibbutz israelí, aunque tuvo que convertirse al judaísmo para ser aceptado ya que su madre no profesaba dicha religión. Eitan siempre ha trabajado en proyectos sobre educación y política y ha completado un Máster en Hermenéutica. Ambos son los directores de la ONG » De-Colonizer » (Descolonizador).

» Yo trabajaba en Zochrot, una ONG israelí que fundé en 2001 dedicada concienciar sobre la Nakba y apoyar el derecho al retorno de los refugiados palestinoos», explica Eitan a eldiario.es desde Tel Aviv. Abandoné Zochrot y en 2015 creé De-Colonizer junto a Eléonore».

» Desde que realicé mis investigaciones posdoctorales en el Centro Francés de Investigación de Jerusalén, en 2012, continúo cuestionándome y reexaminando las modalidades de una vida compartida en la sociedad israelí», confiesa Eléonore. «Estudio la formación de identidades (re)construidas y (re)movilizadas, así como la figura del «Otro» como amenaza, enemigo, el ser percibido como diferente», apunta Eléonore refiriéndose a la figura del «palestino» en la sociedad israelí.

 Foto actual de Lifta, pueblo palestino cercano a Jerusalén destruido en la ocupación israelí y que mantiene todavía algunas de las casas en pie. | Foto cedida por De-Colonizer.

Foto actual de Lifta, pueblo palestino cercano a Jerusalén destruido en la ocupación israelí y que mantiene todavía algunas de las casas en pie. | Foto cedida por De-Colonizer.

Al dejar Zochrot, ambos tenían claro su próximo objetivo, un enfoque más allá de la Nakba: la cuestión del colonialismo israelí de la Palestina histórica. » Israel es un proyecto colonial», dice tajante Eitan. «Queríamos continuar trabajando, crear nuevas investigaciones y herramientas. Nuestro trabajo es doble: la lucha por la justicia, que también llevan a cabo nuestros camaradas y amigos palestinos, y un trabajo de descolonización de nuestra propia identidad como ocupantes y mayoría privilegiada».

De-Colonizer está formado por un puñado de israelíes, activistas y voluntarios. También colaboran palestinos tanto de Israel como de los territorios palestinos ocupados: franja de Gaza, Cisjordania y Jerusalén-Este.

» Nosotros nos vemos como unos aliados políticos, deseosos de unirnos a la lucha cuando nos invitan», afirma Eléonore. » Como activistas anticolonialistas buscamos descolonizar nuestra propia identidad y sociedad, creemos que hay todavía mucho trabajo que hacer. También pensamos que no vendrán cambios significantes desde dentro, por lo que también nos dirigimos a la comunidad internacional».

Mapeo e identificación de casas palestinas

El pasado año para la conmemoración de la Nakba, De-Colonizer lanzó una campaña dentro de Israel: Preguntaron a 500 judíos israelíes qué significa ‘Nakba’. Las respuestas de algunos reflejaban la falta de información sobre este episodio histórico. Este año, el planteamiento que hacen a sus conciudadanos es todavía más desafiante: » E l día de la Independencia israelí organizamos un debate público titulado «¿Deberían los israelíes planear el retorno de los refugiados palestinos?» , cuenta Eitan. Esto junto a una acción directa en las calles de Tel Aviv para recordar a los israelíes el precio de su «independencia».

Estos activistas, asimismo, están en pleno proyecto por la descolonización de los Altos del Golán sirios ocupados en 1967. El padre de Eléonore es un sirio (musulmán) originario de Mansura que se encontraba en dicha zona hasta la ocupación israelí. La misma metodología que allí utilizan —el mapeo, la identificación de las casas de las familias expulsadas en la ocupación israelí y la señalización de su localización— la emplean también para sus campañas en la Palestina histórica arrasada por israelíes durante la Nakba y convertida en lo que hoy conocemos como Israel.

Refugiado palestino de Hamama en un campo de refugiados de la franja de Gaza señalando en un mapa de 1945 dónde estaba su casa antes de ser destruida por los israelíes. | Foto cedida por De-Colonizer.

Refugiado palestino de Hamama en un campo de refugiados de la franja de Gaza señalando en un mapa de 1945 dónde estaba su casa antes de ser destruida por los israelíes. | Foto cedida por De-Colonizer.

» Estamos creando un nuevo mapa llamado «Colonialismo y destru(a)cción», añade Eléonore. Mostrará todas las capas de destrucción, desde principios de la migración sionista a Palestina hasta hoy; también las futuras ya que, desafortunadamente, somos capaces de localizar los pueblos y ciudades palestinas en Cisjordania bajo amenaza».

De-Colonizer organiza tours guiados a los pueblos palestinos y sirios que sufrieron una limpieza étnica durante los «episodios tr á gicos de la cadena del proyecto colonialista israel í en curso «.

» Estamos en medio de una campaña pública de objeción sobre el plan de construcción de un nuevo barrio en Askhelon, suroeste de Israel, sobre la (antigua) localidad palestina de Hamama, explica Eitan. Hemos hecho un tour de memoria y acción. A través de amigos en Gaza, hemos conseguido establecer contacto con refugiados palestinos de Hamama y vamos a desarrollar más este proyecto».

Estos descolonizadores afirman que el gobierno israelí siempre ha intentando acallar este tipo de iniciativas. » El colonialismo israelí es diferente de otros proyectos de asentamiento colonial porque tiene un aspecto muy fuerte de destrucción de las localidades indígenas», apunta Eléonore.

La única solución realista para el conflicto

Los De-Colonizer se aferran a la resolución de la ONU 194 del derecho al retorno para todos los refugiados palestinos y sus familias, reconociendo la coyuntura actual.

» El derecho al retorno no puede ser implementado ingenuamente. No creemos que sea posible reconstruir Palestina (histórica) tal y como era hace casi 70 años. La implementación debe estar basada en la realidad del terreno y en un régimen político completamente nuevo», aclara Eléonore.

Los De-Colonizer realizan estudios y debates públicos sobre cómo será dicha vuelta de los refugiados. No se puede volver a una casa que ya no existe pero, ¿y si la casa sigue en pie y está habitada por una familia israelí? Algunos plantean que es derecho legítimo de la familia palestina si ésta lo puede demostrar con papeles de registro de propiedad, si no los tiene, se usa el diálogo y un consenso entre ambas familias.

» Por todo esto, hemos sido atacados verbalmente y con amenazas de muerte, principalmente por israelíes judíos o judíos en la diáspora, asegura Eitan. Nosotros argumentamos que esto no está en contra de los intereses (israelíes) sino que es por el interés de vivir en paz y seguridad».

» Cuando nos dirigimos a los palestinos, a veces nos enfrentamos a la cuestión de la ‘normalización’ que crea cierta barrera para colaborar con israelíes», señala Eléonor. «Pero cuando explicamos nuestra postura sobre el derecho al retorno o la campaña internacional no violenta del BDS a la que apoyamos, es suficiente para disipar cualquier duda».

Sin embargo, los años pasan y los activistas por el derecho al retorno siguen sin ver decisiones firmes de la ONU respecto a la resolución 194. Esto, unido al descrédito difundido por los medios israelíes que hablan de cómo los palestinos les quieren «echar al mar», hace que muchos vean este retorno como una verdadera amenaza, como el fin de Israel.

» Nos enfrentamos a una realidad política extrema y nacionalista en Israel que se encarga de silenciar cualquier crítica y trabajo de derechos humanos, dice Eitan. A largo plazo, todas las ideas de separación entre nosotros (israelíes y palestinos) están condenadas al fracaso. Puede haber dos Estados, pero como una especie de confederación y las fronteras deben estar abiertas. La solución de un Estado —no necesariamente una entidad como Estado sino formas basadas en la igualdad— es moralmente mejor, la única solución realista».

 

Fuente: El Diario.es

Se llama ocupación y es una red de violencias

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Palestina, tierra querida

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«Andaré por los cerros, selvas y llanos,
toda la vida,
arrimándole coplas
a tu esperanza, tierra querida.

Arrimándole coplas
a tu esperanza, tierra querida”.

En principio, el documental de Silvia Maturana y Pablo Navarro Espejo se estrenará el jueves 12 de mayo en el cine Gaumont.

El estreno del documental de Maturana y Navarro Espejo está programado para el jueves 12 de mayo. El film se proyectará en el cine Gaumont.

Qué tendrá que ver Atahualpa Yupanqui con los palestinos, y sin embargo vale citar los versos de Tierra querida para expresar la añoranza histórica de ese pueblo en principio lejano. Qué tendrá que ver Violeta Parra con los palestinos, y sin embargo Gracias a la vida suena tan conmovedora en árabe y como leitmotiv del documental que Silvia Maturana y Pablo Navarro Espejo le dedicaron a la comunidad palestina radicada en nuestra América del Sur, sobre todo en Chile y Argentina.

Palestinos go home se titula este largometraje que desmiente la segunda parte de una declaración atribuida a la vez al Primer Ministro de Israel David Ben-Gurion y a su sucesora Golda Meir: “Debemos hacer todo lo posible para asegurarnos de que [los palestinos] nunca regresen… Los viejos morirán y los jóvenes olvidarán”.

Algunos viejos siguen con vida y los jóvenes honran los recuerdos que les legaron padres, abuelos, bisabuelos. Los primeros muestran fotos familiares, tierrita atesorada en una copa igual de preciosa, ramas y frutos de los árboles que resistieron el traslado transoceánico. También describen imágenes mentales que acarrean desde que abandonaron la patria de sus antepasados y de su infancia: entre ellas, las de mujeres y niños asesinados para precipitar el éxodo conmemorado cada 15 de mayo con el término Nakba.

Los jóvenes enriquecen los escasos o muchos recuerdos heredados con información que buscan y encuentran solos o con ayuda. Maturana y Navarro Espejo reconstruyen este notable ejercicio de memoria colectiva a partir de la crónica de un encuentro -el de Maia Gattás Vargas, muchacha argentina de abuela palestina, y Tilda Rabi, presidenta de la Federación de Entidades Argentino-Palestinas– que abre una puerta a otros encuentros y a más historias.

Los realizadores intercalan material de archivo con entrevistas a palestinos que emigraron a estas latitudes décadas o pocos años atrás, con descendientes de palestinos que nacieron y se criaron en Chile y Argentina, con dos jóvenes argentinos judíos que viajaron a Israel para consolidar su educación religiosa y terminaron filmando a palestinos jóvenes y viejos que resisten con piedras o grandes llaves el exterminio por goteo. El mosaico se completa con una aproximación y un reconocimiento a este club de fútbol trasandino.

Palestinos go home es un tributo a la memoria popular y al deseo de volver -en palabras de Yupanqui- a la tierra querida. Se trata asimismo de un homenaje a Yasser Arafat, a partir de la respuesta que les dio a los manifestantes pro Israel que agitaban carteles con la leyenda que retoma el título del film, cuando el líder palestino se pronunció por primera vez en una asamblea de las Naciones Unidas, el 13 de noviembre de 1974.

Fuente: Espectadores.

La agenda secreta de Israel en América Latina

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De izquierda a derecha, Juan Miguel Matheus (Venezuela), Julio Borges (Venezuela) y Le opoldo Martinez, director para América Latina de la Fundación Aliados de Israel | Foto: Comité Ecuatoriano de Solidaridad con Palestina

De izquierda a derecha, Juan Miguel Matheus (Venezuela), Julio Borges (Venezuela) y Le opoldo Martinez, director para América Latina de la Fundación Aliados de Israel | Foto: Comité Ecuatoriano de Solidaridad con Palestina

Comité Ecuatoriano de Solidaridad con Palestina.

El 4 de marzo de 2016 el equipo de prensa del partido neoliberal venezolano Primero Justicia anunciaba que el coordinador nacional del partido, el diputado Julio Borges, actual jefe de la bancada de la Mesa de Unidad Democrática (MUD, plataforma de partidos de oposición al chavismo) se iba a Miami para asistir a un congreso de líderes latinoamericanos para hablar de la crisis venezolana.

Dos días después, el asambleísta derechista ecuatoriano Andrés Páez publicaba una foto con su par venezolano en su cuenta twitter: Con Julio Borges, Jefe de la bancada de oposición en Venezuela en un encuentro continental de líderes políticos en USA el día de hoy! ¿A qué tipo de reunión se fueron estos diputados de Ecuador y Venezuela? ¿Por qué misterios un cenáculo de esta magnitud, desde la cuna de la contrarrevolución, ha sido ignorado? ¿De qué se trata, y de qué hablaron esos políticos reaccionarios en Miami? En realidad, los políticos derechistas fueron convocados a la cena anual de la Fundación de los Aliados de Israel.

¿Qué es la Fundación de Aliados de Israel?

En 2004, a la iniciativa del rabino y político ultrasionista Binyamin Elon, se creó el grupo de trabajo en el parlamento israelí de Aliados cristianos de Israel. El propósito de este lobby era identificar parlamentarios u hombres de influencia cristianos y evangelistas para orientar la agenda legislativa de varios países a favor de los intereses del Estado de Israel. John Hagee, el fundador de la poderosa organización evangelista Cristianos Unidos por Israel, y Pat Roberston, el pastor estadunidense que llamó a asesinar al expresidente de Venezuela, Hugo Chávez, fueron contactos privilegiados de Elon para tejer esta alianza sionista.

Años más tarde, el grupo de trabajo de aliados cristianos de Israel amplió sus metas y se convirtió en la Fundación de Aliados de Israel para no limitarse al mundo evangelista sino a todos los parlamentarios del mundo que simpatizaban con el régimen de Tel Aviv. Cabe resaltar que este trabajo de presión política es absolutamente necesario para limpiar la imagen del Estado de Israel en el extranjero y que no se imponga en la opinión publica la verdadera cara colonial y racista del Estado sionista. Por lo tanto, la Fundación de Aliados de Israel es uno de múltiples proyectos político-comunicacionales y de una miríada de lobbies que tiene Israel alrededor del mundo.

Según lo descrito en su página web, el ámbito de acción de la Fundación de Aliados de Israel se articula alrededor de seis puntos:

-Vigilar el presupuesto externo de la Autoridad Palestina,

-Actuar para ampliar las fronteras de Israel, más allá de las reconocidas por la ONU,

-Luchar contra la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS), deslegitimando esta herramienta ética y presionar para que parlamentos nacionales la prohíban en su país,

– Influir en las redes diplomáticas para que países reconozcan a Jerusalén como capital de Israel y trasladen su embajada en dicha ciudad,

– Fortalecer el apoyo de Estados Unidos,

– Desarrollar grupos de presión en la Organización de Naciones Unidas para impedir resoluciones y condenas contra el Estado de Israel y su política colonial. Para cumplir con sus objetivos, la fundación Aliados de Israel ha desarrollado un intenso trabajo de captación de parlamentarios a nivel mundial, quienes lejos de defender los intereses de sus electores se empeñan en hacer avanzar la agenda de un país foráneo en el seno de los parlamentos de sus países respectivos.

¿Quiénes son los soldados legislativos de Israel en América Latina?

En la reunión de Miami, acudió una muestra significativa de parlamentarios ultraderechistas provenientes de trece países latinoamericanos para establecer líneas de trabajo.

Lanzada desde Palestina en 2005, y divulgadas por más de 170 organizaciones de la sociedad civil palestina a la comunidad internacional, la campaña Boicot, Desinversión y Sanciones pretende luchar contra la política colonial del Estado de Israel con las mismas herramientas que fueron utilizadas contra la apartheid en África del Sur, ejerciendo presiones económicas, académicas y políticas para lograr el fin de la ocupación de los territorios palestinos, la igualdad entre los ciudadanos palestinos que viven en Israel y el respeto al derecho de los refugiados palestinos a regresar en las tierras expoliadas por Israel. El éxito de esta campaña llevó a Israel a considerar la lucha contra el BDS como una prioridad.

Cabe resaltar que ningún político afín a las «revoluciones» (N. de la R.: comillas de la redacción) progresistas del continente se sumó a este trabajo antipatriótico. En esta cita, varios asambleístas o políticos influyentes adoptaron líneas diplomáticas contrarias a la política extranjera desarrollada por las autoridades competentes de sus propios países, y se comprometieron a hacer avanzar esta agenda foránea desde sus puestos de poder. En la reunión de esos líderes continentales hemos podido apreciar la destacada presencia de varios ponentes contrarrevolucionarios.

Desde la mitad del mundo se trasladó Andrés Páez, asambleísta del Ecuador por el partido derechista Creando Oportunidad (Creo). Furibundo opositor a la Revolución Ciudadana, este representante de la derecha ecuatoriana lideró las marchas golpistas contra el gobierno de Rafael Correa que se llevaron a cabo a mediados del año pasado en el país andino.

Por Venezuela, viajó Julio Borges, fundador y coordinador nacional de uno de los principales partidos de oposición a la Revolución bolivariana, Primero Justicia. Actualmente, Borges es el jefe de la bancada de la MUD en la Asamblea Nacional. Estuvo acompañado por el diputado de Primero Justicia del estado Carabobo, Juan Miguel Matheus.

En el año 2015, el gobierno de Dilma Roussef se opuso a la designación de Dani Dayan como embajador en Brasilia, por ser el máximo dirigente del Consejo que reúne los asentamientos judíos en Palestina. El gobierno brasileño consideraba que dicho nombramiento no iba a favorecer las relaciones entre ambos países, ya que la diplomacia brasileña condenó reiteradamente las violaciones de Israel al derecho internacional por ocupar ilegalmente gran parte de los territorios palestinos. Según confesó el coordinador de la Fundación de Aliados de Israel para América Latina, el venezolano Leopoldo Martínez, su organización utilizó a Geovania de Sá Rodrigues para fomentar una campaña política a favor de Dani Dayan y en defensa de Israel.

Cabe resaltar que este diplomático israelí, Dani Dayan, también miembro del partido extremista israelí Hogar Judío, estuvo presente en la reunión de Miami. Geovania de Sá Rodrigues (Brasil) y Dani Dayan (Israel). Por parte de Argentina, no podía faltar Waldo Wolff. Este diputado argentino por el Partido Propuesta Republicana (PRO) de Mauricio Macri, es el ex vicepresidente de la poderosa Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA). Desde su puesto político-comunitario, Wolff, se dedicó a acusar el gobierno de los Kirchner de encubrir la responsabilidad de los atentados de 1994 en contra de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA). Acusaciones que nunca ha podido probar. También, ha culpado a la antigua presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner de complicidad en la muerte del fiscal Alberto Nisman e inventó una supuesta conspiración antiisraelí con ramificaciones en Buenos Aires, Caracas, La Paz y Teherán.

Igualmente asistió Ruperto Long, antiguo senador del opositor Partido Nacional de Uruguay. En la actualidad se desempeña como miembro de la junta directiva del Tribunal de Cuentas. El político uruguayo es uno de los miembros más antiguos de la Fundación Aliados de Israel. También se notaba la presencia de Agustín Barrios Gómez, exlegislador mexicano (PRD), de su compatriota Jorge Triana (del PAN), del diputado uribista Federico Hoyos (Centro Democrático, Colombia) y de su compañera de partido la senadora Paloma Valencia (Centro Democrático, Colombia), acompañados por el senador Luis Fernando Duque del Partido Liberal Colombiano y de María Paula Correa, antigua asesora de Álvaro Uribe y diplomática colombiana. Además de los costarricense Karla Prendas y Ronny Monge (del Partido de Liberación Nacional, partido afiliado a la Internacional Socialista) o del pastor Carl Breeveld del Partido por la Democracia y el Desarrollo de Surinam.

En representación de Israel, se hicieron presentes el orador del día, el exembajador en Estados Unidos y actual diputado en la Knesset, Michael Oren y el cónsul de Israel en Puerto Rico, Lior Haiat. Aunque esta reunión de la fundación Aliados de Israel se centraba en América Latina, contó con la presencia de German Alcayde, jefe de gabinete del expresidente del gobierno español, José María Aznar, y miembro de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales.

Una de las figuras más prominentes de esta reunión fue la fanática anticastrista, la congresista republicana Ileana Ros Lehtinen (Florida). Asimismo estuvieron los congresistas republicanos Ed Royce (California) y Alan Cleemons (Carolina del Sur), y los demócratas Eliot Engel (New York) y Brendan Boyle (Pennsylvania). El vicegobernador del Estado de Florida, Carlos López Cantera, participó también en estas jornadas.

Recalcamos la presencia de dos ponentes vinculados al ejército y a los servicios de inteligencia de Estados Unidos. Michael Rubin, exoficial del Pentágono y miembro del think tank conservador American Enterprise Institute, y sobretodo Joseph Humire, antiguo miembro del ejército y destacado agente de la CIA, quien se desempeñó con furia en varias campañas sucias contra Venezuela y Bolivia, su país natal. Al igual que el ponente español de FAES, los dos insistieron sobre sobre los vínculos que según ellos existen entre los gobiernos progresistas, las guerrillas colombianas, Irán y Hezbollah y la necesidad por la derecha latinoamericana de contrarrestar estos lazos profundizando la alianza con Israel.

Lejos de limitarse a la política de la península ibérica, FAES ha sido un protagonista permanente de los ataques contra los países progresistas de América Latina. Cuenta en sus colaboradores un número considerable de latinoamericanos vinculados a la derecha más rancia y ultraliberal del continente.

¿De qué se habló en el encuentro?

Este encuentro se sostuvo cobijado bajo la muy particular estrategia de una diplomacia basada en la fe, incompatible con una concepción laica, soberana y democrática de la geopolítica de nuestros pueblos, y que conllevaba a la sentencia repetida durante todo el encuentro por Ileana Ros-Lehtinen de que lo que es bueno para Israel es bueno para América Latina.

El lobby israelí y su diplomacia basada en la fe tratan de construir, a través de sus asambleístas aliados -en cuyo caso deberíamos preguntarnos si realmente están defendiendo los intereses de sus electores- la idea de que los supuestos valores judeo-cristianos compartidos deberían llevar América Latina hacia un apoyo instintivo de Israel.

Toda esta estrategia hace parte de la matriz de pensamiento desarrollada por los EEUU y la OTAN en torno de la teoría del choque de civilizaciones para justificar la geopolítica imperial de las grandes potencias occidentales y que escapa a cualquier lectura política basada en los intereses de los pueblos. Es así que este tipo de diplomacia está muy lejos de ser un simple ejercicio teológico: está siendo aplicado en toda América Latina de forma muy concreta como lo expresa Jordanna McMillan, vicedirectora de la Fundación Aliados de Israel, al recordar que las iglesias evangélicas en América Latina, generalmente aliadas a la causa israelí, están jugando un rol político muy importante.

Hay que recalcar que este rol político ha demostrado ser una parte importante de la oposición a los gobiernos progresistas latinoamericanos como lo hemos visto en Brasil con Geovania de Sá Rodrigues o en Argentina donde, según lo reconoce McMillan, los evangelistas tuvieron un rol importante en el triunfo de Macri, quien se pronunció claramente por una postura proisraelí.

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Fuente: TeleSUR.

Eli Aminov, antisionista israelí: Un estado laico y democrático

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La idea de un estado palestino laico y democrático donde puedan convivir musulmanes, cristianos y judíos fue una idea fundadora del movimiento palestino de liberación nacional. Con el tiempo, las presiones de la comunidad internacional forzaron a la Organización para la Liberación Palestina, la OLP, a adoptar la idea de dos Estados, un Estado palestino en Cisjordania y la Franja de Gaza.

Eli Aminov, antisionista israelí, miembro fundador de Matzpen, sigue defendiendo la idea del Estado laico y democrático. Para Aminov, los derechos del pueblo palestino, y sobre todo el derecho al retorno de los refugiados palestinos, solo pueden realizarse en una Palestina unificada, en un Estado laico y democrático.

Tras el colapso del proceso de Oslo que ha dejado en bancarrota la idea de un Estado palestino en Cisjordania y la Franja de Gaza que coexista con el Estado de Israel, el análisis de Ali Aminov nos propone una perspectiva que nos permite ver mas allá del conflicto permanente que defiende la comunidad política en Israel.

Fuente: Yebus Puntonet

Dima, de 12 años, la niña más pequeña encarcelada por Israel

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Dima al Wawi se abraza a su padre, ayer en el puesto de control de Jabara, cerca de Tulrkarem, en Cirsjordania (Majdi Mohammed - Majdi Mohammed / AP)

Dima al Wawi se abraza a su padre, ayer en el puesto de control de Jabara, cerca de Tulrkarem, en Cisjordania (Majdi Mohammed – Majdi Mohammed / AP)

Las autoridades de Israel liberaron el domingo a una niña palestina de 12 años que ha permanecido dos meses y medio en una prisión, acusada de pretender de apuñalar a colonos israelíes en Cisjordania. El caso ha puesto de relevancia la detención y encarcelamiento de menores palestinos de los territorios ocupados, que ha aumentado exponencialmente desde septiembre pasado.

Dima al Wawi, la niña más joven encarcelada en Israel, según su abogado, fue detenida el 9 de febrero a la entrada de asentamiento judío de Karmei Tzur, cerca de Hebrón, por llevar un cuchillo en su bolsa -u oculto bajo su blusa, según otra versión-. Fue condenada a cuatro meses y medio de prisión, acusada de intento de homicidio y ha sido puesta en libertad tras una campaña internacional de apoyo y tras la gestión de sus abogados ante el tribunal militar que la condenó y el Servicio de Prisiones de Israel, que ha costado además el pago de una fianza de 2.100 dólares, según la agencia palestina de noticias Maan.

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Las leyes milites de ocupación establecen la edad de responsabilidad criminal en los 12 años. Esta ley es única en el mundo, según Unicef. Según 972 Magazine , “una niña judía de la misma edad, que viviera en el mismo lugar y fuera acusada del mismo crimen estaría sujeta a la ley israelí, que establece en los 14 años la edad de responsabilidad criminal, y no habría sido enviada a prisión”. Además, “como muchos otros prisioneros palestinos, estuvo en una prisión fuera de los territorios ocupados, lo que constituye una violación de la ley internacional”.

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La madre, Um Rashid, dijo a 972: “Quizás tuviera un cuchillo cuando la detuvieron pero solo es una niña, ¿qué podría haber hecho? En Israel no tratan a sus hijos igual que a nuestros hijos.

La organización de defensa de los derechos de los presos palestinos Addameer contabiliza 438 niños palestinos detenidos en cárceles isralíes, 98 de los cuales tienen menos de 16 años. El pasado septiembre eran 170. Hasta esa fecha no había menores de 14 años encarcelados, pero desde entonces 12 fueron detenidos, entre ellos Dima.

La niña ha sido entrevistada hoy mismo por la cadena Al Yazira y ha afirmado que en la cárcel conoció a niños de 13 y 14 año. Contó que le dieron patadas durante su detención y que fue trasladada al tribunal militar de Ofer en un autobús, sentada en un asiento de metal, sin chaqueta y esposada y con cadenas en los tobillos. Fue interrogada “por cinco hombres a la vez”. “Fue muy confuso”, relató, porque me gritaban enfadados y se reían de mí”.

Informes de Unicef y de Defense for Children Internactional-Palestine (DCIP) han alertado de la forma en que son tratados los menores palestinos detenidos por las fuerzas israelíes de ocupación. Los militares israelíes han utilizado la fuerza de forma innecesaria al detener a niños palestinos desde los 11 años, afirman.

El informe de DCIP señala que desde el año 2000 han sido detenidos, juzgados y encarcelados al menos 8.000 menores palestinos y que “el sistema militar israelí busca administrar control -de la población-, no justicia”. En más del 97% de los 429 casos investigados por DCIP, los menores fueron interrogados sin la presencia de un abogado o de sus familiares como exige la ley, en un 88% los niños no fueron informados del motivo de su detención y más del 75% afirmó haber testificado bajo presión psicológica.

Fuente: La Vanguardia.

Entrevista al Coordinador del BDS para América Latina

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La lógica del asesinato en Israel: Una cultura de la impunidad a la vista del mundo entero

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Por Ramzy Baroud.

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández.

Fuera o no fruto de un error, se trata de una cuestión sin importancia”, dijo un judío israelí que se incorporó a las grandes protestas habidas en Israel en apoyo del soldado que con toda calma y precisión asesinó a un palestino herido en al-Jalil (Hebrón). El judío de la protesta describió a los palestinos como “bárbaros” y “bestiales”, sujetos que no alcanzan la categoría de personas.

Este no es precisamente un punto de vista marginal en Israel. La inmensa mayoría de los israelíes, el 68%, apoya el asesinato de Abdel Fatah Yusri al-Sharif, de 21 años, por el soldado que, según se ha informado, había anunciado antes de disparar contra el palestino herido que “el terrorista tenía que morir”.

La escena del crimen habría quedado relegada a los anales de los muchos asesinatos “controvertidos” de los soldados israelíes si no hubiera sido por que un activista palestino que colabora con el grupo israelí B’Tselem, que lucha por los derechos humanos, filmó el sangriento suceso.

Una vez más, el incidente pone de manifiesto la cultura de la impunidad que existe en el ejército israelí, algo que no es precisamente un fenómeno nuevo.

No sólo la sociedad israelí apoya en particular al soldado responsable de este incidente sangriento, casi la inmensa mayoría defiende asimismo las ejecuciones en el campo de batalla.

De hecho, la cultura de la impunidad en Israel está relacionada tanto con las tendencias políticas como con las creencias religiosas. Según el último Índice de la Paz publicado por el Instituto por la Democracia en Israel de la Universidad de Tel Aviv, casi el 67% de la población judía del país cree que “matar al terrorista que viene hacia ti con un cuchillo es un mandato divino”.

Matar palestinos como una forma de deber religioso se remonta a los primeros días del Estado judío, y esas creencias son corroboradas constantemente por las altas instituciones espirituales del país, como por ejemplo en el caso del reciente decreto emitido por el principal rabino sefardí del país, Yitzhak Yosef. Aunque entre los ultraortodoxos hay un 94% que está de acuerdo con el edicto asesino de Yosef, hay también un 52% de los laicos del país que lo suscribe.

En realidad, deshumanizar a los palestinos –describiéndoles como “bestias”, “cucarachas”, o tratándoles como seres inferiores desechables- ha sido históricamente un común denominador en la sociedad israelí, algo que ha unido a los judíos de diversos orígenes políticos, ideológicos y religiosos.

Por ejemplo, el decreto del rabino Yosef no es muy diferente de las declaraciones que suele hacer el ministro de Defensa Moshe Yaalon y otras autoridades del gobierno y del ejército, que hacenllamamientos similares, aunque sin utilizar un discurso religioso tan contundente.

Utilizando la misma lógica, la anterior cita describiendo a los palestinos como bestias no difiere de una reciente declaración del primer ministro Benjamin Netanyahu. “Al final, tal y como yo lo veo, en el Estado de Israel habrá una valla que lo recorrerá todo”, dijo Netanyahu en febrero. “En esta zona en la que vivimos, tenemos que defendernos de las bestias salvajes”, añadió.

Aunque los expertos pro-Israel insisten en explicar la extendida percepción israelí respecto a los palestinos –y sobre los árabes, en general- partiendo de motivos racionales, la lógica y el sentido común continúan estando ausentes. Por ejemplo, la última guerra de Netanyahu contra Gaza en el verano de 2014 mató a un total de 2.251 palestinos, incluidos 1.462 civiles, de ellos 551 niños, según un informe preparado por el Consejo de los Derechos Humanos de la ONU. Durante esa guerra, sólo murieron seis civiles y 60 soldados israelíes.

Así pues, ¿quién es verdaderamente la “bestia salvaje”?

No obstante, los palestinos no se han convertido en bestias debido a sus supuestas intenciones asesinas, porque a nivel estadístico, ni una sola vez en la historia del conflicto palestino-israelí, los palestinos mataron a más israelíes sino más bien todo lo contrario. El problema no está en la cifra sino en una percepción cultural común israelí que es totalmente racista y deshumanizadora.

Ni tampoco esa percepción israelí de los palestinos ha estado nunca relacionada con un período de tiempo, por ejemplo, un levantamiento popular o una guerra. Consideren este relato de untestigo de agosto de 2012, citado en el periódico israelí Haaretz años antes del actual levantamiento en Cisjordania y Jerusalén:

“Hoy he visto un linchamiento con mis propios ojos en la plaza de Sion, el centro de la ciudad de Jerusalén… y he oído gritos de ‘un judío es un alma y un árabe un hijo de…’ que gritaban desaforadamente docenas de jóvenes judíos que corrían y volvían a reunirse y empezaron a golpear hasta matar a tres jóvenes árabes que iban caminando tranquilamente por la calle Ben Yehuda”, escribía el testigo.

Cuando uno de los jóvenes palestinos cayó al suelo, los jóvenes israelíes siguieron golpeándole en la cabeza; perdió el conocimiento, los ojos se le pusieron en blanco y la cabeza giró haciendo un ángulo extraño. Fue entonces cuando los que estaban pateándole emprendieron la huida, mientras el resto formaba un círculo a su alrededor con ojos llenos de odio.”

Imaginen este gráfico relato repetido cada día en la Palestina ocupada en diferentes manifestaciones y tengan en cuenta esto: casi nunca nadie paga un precio por ello. De hecho, es así como la cultura de la impunidad de Israel ha ido evolucionando con el correr de los años.

Según el grupo israelí por los derechos humanos Yesh Din: “Aproximadamente el 94% de las investigaciones penales iniciadas por el ejército contra soldados sospechosos de actividades violentas criminales contra los palestinos y sus propiedades, se cierra sin acusación alguna. En las raras ocasiones en que se produce una acusación, la condena suele dar lugar a una leve sentencia.

Y nadie es inmune ante esta situación. 972Mag de Israel escribía en diciembre de 2015 sobre los cientos de incidentes violentos de las fuerzas israelíes contra el personal médico palestino. El grupo palestino por los derechos humanos Al-Haq documentó 56 casos de “ambulancias atacadas” y 116 asaltos contra el personal médico mientras realizaba su trabajo.

¿Y qué me dicen de la violencia perpetrada por los ilegales colonos cuya población en los Territorios Ocupados no hace sino aumentar?

Grupos de colonos armados irrumpen a diario en los pueblos de la Cisjordania ocupada y en las barriadas de Jerusalén Este arrasando cuanto encuentran a su paso. La cifra de sus violentos delitos ha crecido inmensamente estos últimos años, e incluso se ha duplicado desde 2009.

En agosto de 2015, meses antes del levantamiento actual, el destacado investigador de Human Rights Watch, Bill Van Esveld, escribió:

“Los colonos atacan a los palestinos y sus propiedades con una frecuencia casi diaria, el año pasado hubo más de 300 ataques de ese tipo, pero muy pocos atacantes han sido llevados ante la justicia. En la última década, acabaron con condenas menos del 2% de las investigaciones sobre los ataques de los colonos.”

En caso de que uno se deje todavía engañar por el argumento “racional” para justificar el asesinato de los palestinos ocupados, oprimidos y asediados militarmente, Batzalel Smotrich, del Partido Hogar Judío, que forma parte de la coalición gobernante de Netanyahu, protestó vía twitter porque su mujer iba a dar a luz en la misma habitación del hospital donde habían nacido bebés árabes.

Las razones que esgrimía en su escrito, tras declarar que su mujer “no era racista”, fueron: “Es natural que mi mujer no quiera estar cerca de alguien cuyo bebé podría querer asesinar a mi hijo”.

Los tipos como Smotrich, y la mayoría de los israelíes, están moralmente ciegos ante sus propias maldades. Les han vendido durante mucho tiempo la idea de que Israel, a pesar de su brutalidad, es una “ciudad en medio de la jungla”. Según una reciente encuesta Pew, casi la mitad de los israelíes quieren expulsar a los árabes palestinos, musulmanes y cristianos, de su patria ancestral.

El peligro de la impunidad no se limita simplemente a la ausencia responsabilidad legal sino al hecho de que constituye el fundamento mismo de los crímenes más violentos contra la humanidad, incluido el genocidio.

Esta impunidad empezó hace siete décadas y no va a terminar sin la intervención internacional, mediante esfuerzos concertados para que Israel rinda cuentas y pueda ponerse fin a la agonía palestina.

El Dr. Ramzy Baroud lleva más de veinte años escribiendo sobre Oriente Medio. Es columnista internacional, consultor de medios, autor de varios libros y fundador de PalestineChronicle.com. Entre sus libros pueden destacarse: “Searching Jenin”, “The Second Palestinian Intifada”, y el último publicado: “ My Father Was a Freedom Fighter: Gaza’s Untold Story” (Pluto Press, London). Su página en Internet es: www.ramzybaroud.net.

Fuente: https://www.middleeastmonitor.com/articles/middle-east/24977-the-logic-of-murder-in-israel-a-culture-of-impunit y-in-full-view-of-the-entire-world

Rebelión.