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¿Ha perdido el norte Amnistía Internacional? (tercera parte)

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Por Norman G. Finkelstein.
Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

Parcialidad de las pruebas

El hecho de que Amnistía Internacional (AI) cite fuentes oficiales israelíes produce unos resultados sesgados que otorgan validez a la propaganda israelí en perjuicio de Hamas. En algunos casos más creíbles simplemente se ignoran las pruebas contrarias. En su exagerado repertorio del arsenal de Hamas, AI cita la acusación hecha por Israel de haber interceptado un barco que transportaba cohetes iraníes “destinados a Gaza”. Omite las conclusiones de un equipo de expertos de la ONU (de las que se informó ampliamente) según las cuales las armas no iban destinadas a Gaza sino a Sudán [1]. AI también repite la afirmación oficial israelí de que la invasión por tierra se emprendió para “destruir el sistema de túneles […], en particular aquellos en los que se había descubierto salidas cerca de zonas residenciales localizadas en Israel”, y de que los soldados israelíes evitaron en varias ocasiones que los infiltrados de Hamas atacaran comunidades civiles. Ignora pruebas contundentes, entre las que se incluyen declaraciones de una fuente procedente de un alto cargo del ejército y de un analista militar israelí que afirman que los combatientes de Hamas que salían de los túneles atacaban a los soldados israelíes, no a los civiles [2]. Según [el informe del gobierno israelí] 2014 Gaza Conflict, la salida de los túneles estaba “en comunidades residenciales o cerca de ellas” [3] a pesar de que cada caso de filtración de Hamas a través de los túneles acabó no un precipitado ataque a civiles sino en un enfrentamiento armado con combatientes israelíes.[4]

El uso que hace AI de fuentes oficiales israelíes es particularmente problemático cuando su efecto global es magnificar la culpabilidad criminal de Hamas y reducir la de Israel. Esta distorsión proviene en parte del hecho de que AI “equilibre” estratégicamente los actos. Israel prohibió a AI (y a otras organizaciones de derechos humanos) entrar en Gaza después de la OMP. Amnistía Internacional, “por consiguiente, tuvo que llevar a cabo la investigación en Gaza a distancia, con la ayuda de dos investigadores que estaban en Gaza”. En la práctica, esta restricción impuesta por Israel impidió en muchas ocasiones a AI comprobar la veracidad de exculpaciones oficiales israelíes. ¿Cómo resolvió AI este difícil reto? Normalmente AI informa de la acusación de un crimen de guerra israelí, después del desmentido israelí y a continuación pasa “neutralmente” a pedir una investigación adecuada sobre el terreno la cual, AI lo sabe muy bien, Israel nunca va a permitir. De este modo se deja al lector en un limbo perfecto y permanente respecto a la verdad. Cuando AI evaluó las acusaciones de que Hamas había violado el derecho internacional durante la OMP considera una prueba corroborante la anterior conducta incriminatoria de Hamas [5]. ¿AI debería haber contextualizado también las negaciones de culpabilidad de Israel con la salvedad de que cuando en el pasado se investigaron estas negaciones sistemáticamente resultaron ser mentiras flagrantes? De hecho, la investigación que llevó a cabo la Comisión de Investigación de la ONU sobre los ataques israelíes a las instalaciones de la ONU durante la OMP desmintió reiteradamente las afirmaciones de inocencia hechas por Israel. La neutralidad de AI acaba fomentando la falta de cooperación de Israel: si el hecho de permitir la entrada en Gaza de las organizaciones de derechos humanos les permite documentar los crímenes israelíes [6], ¿no es una prudente política de Estado el prohibir la entrada a todas estas organizaciones en conjunto y conformarse con un veredicto agnóstico de estas? Por último, hay un aspecto de la postura equidistante de AI que merece una atención especial. Cita profusamente las afirmaciones basura de la hasbara (propaganda) israelí, pero no informa ni una sola vez de las pertinentes conclusiones de respetadas organizaciones de derechos humanos de Gaza, como el Centro al-Mezan para los Derechos Humanos y el Centro Palestino para los Derechos Humanos (PCHR, por sus siglas en inglés) [7]. La secciónmetodológica del informe Unlawful and Deadly afirma: “Amnistía Internacional estudió documentación pertinente elaborada por agencias de la ONU, el ejército israelí y organismos gubernamentales israelíes, ONG israelíes y palestinas, grupos armados palestinos e informes de los medios de comunicación, entre otras fuentes, y consultó a relevantes expertos y profesionales antes de redactar el informe. Amnistía Internacional desea agradecer a las ONG israelíes y otros organismos israelíes que ayudaron a sus investigadores” [8]. Mientras que el informe presenta por extenso las afirmaciones del ejército israelí y de los organismos gubernamentales israelíes, uno busca en vano una sola referencia a las ONG palestinas.

El uso sesgado que hace AI de las pruebas en Unlawful and Deadly sutilmente atribuye a Hamas parte de la culpa de los crímenes más atroces cometidos por Israel durante la OMP:

Hospitales. Durante la OMP fueron totalmente destruidos o dañados diecisiete hospitales y 56 centros de atención primaria [9]. Unlawful and Deadly señala el supuesto mal uso que hizo Hamas de tres de estas instalaciones:

1. Al-Wafa. Israel atacó reiteradamente y redujo a escombros el hospital al-Wafa, el único centro de rehabilitación de Gaza. No era la primera vez que Israel atacaba el hospital. Durante la Operación Plomo Fundido el hospital al-Wafa sufrió los impactos directos de ocho proyectiles de tanques, dos misiles y miles de balas, aunque Israel declarara, en flagrante contradicción, no haber tenido por objetivo a “terroristas” que emprendieran ataques “en las proximidades de un hospital” [10]. En esta ocasión AI cita la acusación de Israel de que el hospital al-Wafa era un “centro de mando”. Podría haber observado que el ser un “centro de mando” fue la coartada por defecto de Israel para atacar centros civiles durante la OMP [11] y que en otros contextos la propia AI había considerado que este pretexto era infundado [12]. Basándose en una fotografía aérea Israel afirmó que Hamas disparó un cohete al lado de al-Wafa. Sin embargo, AI concluyó que “la imagen twiteada por el ejército israelí no coincide con las imágenes de satélite del hospital al-Wafa y parece representar a un lugar diferente”. Parecería que esta conclusión echa por tierra la coartada de Israel, a no ser porque, siempre tan ecuánime, Amnistía concluye que “no ha podido verificar la afirmación israelí de que el hospital se utilizó para lanzar cohetes” y que se debería “investigar independientemente” la afirmación de Israel. En otras palabras, aunque se pueda demostrar que la única prueba en la que Israel basa su acusación es falsa, sigue estando abierto si la afirmación es cierta o no. Como suele suceder, finalmente el propio Israel dejó caer la acusación del [lanzamiento de un] cohete [13]. AI señala además que “según informes de los medios de comunicación […] se disparó un misil antitanque desde al-Wafa.” Los “informes de los medios de comunicación” citados por AI resultaron ser poco más que un comunicado de prensa oficial israelí puntualmente reproducido por el Jerusalem Post [14]. Resulta igual de instructivo lo que AI decide no citar. Si AI aduce la hasbara israelí como prueba creíble, ¿no debería haber citado también al director del hospital al-Wafa, que declaró a Haaretz que las afirmaciones israelíes eran “falsas y llevaban a error”, o al representante de la Organización Mundial de la Salud en Gaza, que reconoció la probable presencia de una “base de lanzamiento de cohetes en los alrededores” de al-Wafa, aunque mantuvo que estaba “a más de 200 metros del hospital”? [15]Las fuerzas israelíes negaron haber apuntado directa e intencionadamente al hospital [al-Wafa] y afirmaron que trataban de neutralizar los ataques con cohetes desde las proximidades del hospital”, observó una delegación de la Federación Internacional para los Derechos Humanos (FIDH, por sus siglas en inglés) después de entrar en Gaza y analizar las pruebas. “Sin embargo, varios elementos indican que el hospital fue de hecho el blanco de un ataque directo e intencional por parte de las fuerzas armadas de Israel” [16]. Pero, disipando las dudas que pudieran poner en entredicho la inocencia de Israel, AI informa de que “una investigación interna del ejército israelí sobre sus ataques a al-Wafa […] concluyó que los ataques se habían llevado a cabo de acuerdo con el derecho internacional”. ¿No debería haber mencionado también que todas las principales organizaciones internaciones de derechos humanos, incluida AI, han desechado los resultados de las investigaciones internas israelíes por carecer de valor? [17].

2. Al-Shifa. Basándose en la prueba “creíble” de que Hamas había disparado un cohete desde la parte de atrás del hospital al-Shifa, AI pidió una investigación independiente. A continuación pasó a pedir una investigación sobre “otros informes y afirmaciones de que dirigentes y fuerzas de seguridad de Hamas habían utilizado las instalaciones del hospital con fines militares y para hacer interrogatorios durante las hostilidades”. Durante la Operación Plomo Fundido Israel había hecho acusaciones similares a esta, pero las pruebas que adujo para apoyarlo eran muy endebles [18]. En esta ocasión AI cita muchas fuentes de diferente calidad [19]. Sin embargo, lo que rotundamente no hace es citar fuentes que pongan en tela de juicio esta acusación. Ignoró el minucioso y convincente testimonio de dos respetados cirujanos extranjeros que habían trabajado como voluntarios en el hospital al-Shifa durante la OMP: aunque “pudieron moverse libremente por el hospital” no vieron indicios de que fuera un “centro de mando de Hamas” [20]. A petición de este escritor, una de las principales especialistas académicas mundiales sobre Gaza, Sara Roy de la Universidad de Harvard, consultó a varias de sus propias fuentes en Gaza, cuya integridad personal y profesional ella garantizaba. Todas ellas coincidían en que, aunque se habían disparado cohetes en los alrededores de al-Shifa (pero no desde el terreno del hospital), era extremadamente improbable que Hamas hubiera utilizado militarmente el edificio del hospital [21]. ¿Cómo fue que AI no diera cabida a estas opiniones contrarias de fuentes intachables? AI también informa del supuestamente incriminatorio rumor de que “un periodista palestino […] fue interrogado por agentes de la Seguridad Interna de Hamas en una parte abandonada del hospital”. Durante la OMP el hospital al-Shifa estuvo abarrotado hasta los topes con 13.000 personas sin hogar. Dado que el hospital permitía el acceso al equipamiento de noticias vía satélite (SNG), también sirvió de centro para los medios de comunicación, los portavoces políticos, funcionarios de la ONU, organizaciones de derechos humanos y otras ONG. Uno no puede dejar de preguntarse por qué en medio de una mortífera invasión extranjera se debería considerar intrínsecamente siniestro justificar una investigación de derechos humanos si la parte asediada pregunta (no maltrata o intimida físicamente, solo pregunta) a alguien en unas instalaciones abarrotadas por una enorme cantidad de personas, algunas de las cuales se supone que son espías, saboteadores y provocadores que deseaban la derrota de Hamas, rezaban por ello y se esforzaron activamente por lograrlo [22]. ¿Ni siquiera se le permitía a Hamas llevar a cabo las funciones ordinarias de seguridad? AI afirma rotundamente en su informe “Strangling Necks”: Abductions, torture and summary killings of Palestinians by Hamas forces during the 2014 Gaza/Israel conflict: “Las fuerzas de Hamas utilizaron las zonas abandonadas del hospital al-Shifa en la ciudad de Gaza, incluida la zona clínica para pacientes externos, para detener, interrogar, torturar y maltratar de otros modos a sospechosos”. La prueba que aduce AI para la más sensacionalista de estas afirmaciones (esto es, que Hamas torturó sistemáticamente a los sospechosos en al-Shifa) no es convincente [23]. También resulta sorprendente cómo esta cámara de tortura pudo pasar desapercibida a una multitud de periodistas, funcionarios de la ONU y ONG instalados en al-Shifa hasta que el solitario trabajador sobre el terreno en Gaza de AI llegó para adelantarse a todos ellos con la primicia. De hecho, ni siguiera [el informe israelí] 2014 Gaza Conflict, que está repleto de la propaganda y las mentiras más mayúsculas, llega a afirmar que Hamas utilizara al-Shifa para “interrogatorios del servicio de seguridad” [24]. No podemos dejar de recordar lo que vendió AI acerca de la sensacionalista propaganda de las “incubadoras” de Kuwait durante la preparación de la Primera Guerra del Golfo en 1991 [25]. Pero sea cual sea la verdad, en todo caso no tiene relación con la cuestión que nos ocupa, a menos que AI quiera afirmar que Israel atacó los hospitales de Gaza como gesto humanitario para proteger a supuestos colaboradores.

Notas

[1] Louis Charbonneau, “UN Panel: Arms ship seized by IDF came from Iran, but not bound for Gaza”, Haaretz (28 de junio de 2014). [El informe del gobierno israelí] 2014 Gaza Conflict repite este dato erróneo respecto a las armas destinadas a Sudán (párrafo 54).

[2] Emanual Yelin, “Were Gaza Tunnels Built to Harm Israeli Civilians?”, +972 (11 de agosto de 2014), cita a Alon Ben David, “Inquiry Nahal Oz: The gate of the military post was unlocked, the pillbox door was open”, Channel 10 News (July 30, 2014; http://news.nana10.co.il/Article/?ArticleID=1072726), y a Tal Lev Ram, “‘It is Possible to Accomplish the Destruction of the Tunnels within 48 Hours’”, Army Radio (31 de julio de 2014; http://glz.co.il/1064-47425-he/Galatz.aspx). Véase también Amos Harel, “The Last War—and the Next”, Haaretz (1 de julio de 2015).

[3] 2014 Gaza Conflict, párrafos 91, 109, 119 (cf. párrafos 56, 85, 91, 220, y p. 42n130).

[4] Ibid., párrafos 96, 119.

[5] “[…] Los muchos incidentes específicos de ataques emprendidos muy cerca de edificios civiles de los que informaron las autoridades israelíes junto con relatos de periodistas en Gaza durante en conflicto y las conclusiones de investigadores de Amnistía Internacional que documentan rondas previas de hostilidades, indican que los ataques de grupos armados de Gaza lanzados desde dentro de zonas residenciales están lejos ser incidentes aislados”. (Unlawful and Deadly, la cursiva es nuestra).

[6] La propia AI señala que los “gobiernos que quieren ocultar al mundo exterior sus violaciones de derechos humanos han prohibido frecuentemente a AI acceder a los lugares en los que las han cometido” (Amnesty International, Families under the Rubble).

[7] La Misión Médica de Investigación rindió homenaje a la “independencia y credibilidad de los grupos locales de la sociedad civil como Al Mezan, PCHR” (p. 100).

[8] Se omite la lista de las organizaciones israelíes específicas que ayudaron a AI.

[9] Véase en especial Al Mezan Center for Human Right et al., No More Impunity: Gaza’s health sector under attack (2015).

[10] Finkelstein, “This Time,” p. 76.

[11] 2014 Gaza Conflict, párrafos 54, 129, 145, 151, 153, 254, 275, 277, 278, 280.

[12] Amnesty International, “Nothing Is Immune.

[13] 2014 Gaza Conflict, párrafo 129. Por cierto, el informe describe la destrucción del hospital al-Wafa por parte de Israerl como una “respuesta al disparo de una manera precisa y discriminada” (párrafo 285).

[14] “Los terroristas de Gaza lanzaron un misil antitanque contra las Fuerzas de Defensa de Israel desde el hospital Al-Wafa el jueves utilizando la estructura como base de ataque a pesar del ataque aéreo de Israel contra la estructura el miércoles tras disparos y misiles lanzados por Hamas desde ella. Las Fuerzas de Defensa de Israel respondieron al atraque y mataron a dos terroristas, y posteriormente la fuerza aérea atacó el edificio desde el que se había lanzado el misil. La fuerza aérea también atacó una estructura cerca del hospital Al-Wafa utilizada para almacenar armas y como centro de mando y de control” (Yaakov Lappin, “Terrorists Fire Anti-Tank Missile from al-Wafa Hospital in Gaza”, Jerusalem Post, 25 de julio de 2014).

[15] Gili Cohen et al., “Israel Bombs Empty Gaza Hospital, Calling It Hamas Command Center,” Haaretz (23 de julio de 2014); Medical Fact-Finding Mission [Misión Médica de Investigación], p. 50. En otro contexto de Unlawful and Deadly, AI cita a “un alto cargo de Hamas” referente a que los cohetes se dispararon “desde 200 o 300 metros” desde escuelas o hospitales, y también que “se cometieron algunos errores que se abordaron rápidamente”. Por supuesto, el valor probatorio de una declaración interesada de “un alto cargo de Hamas” es igual que el de una declaración de prensa del ministerio israelí de Exteriores, [es decir] nulo.

[16] International Federation for Human Rights (FIDH), Trapped and Punished: The Gaza civilian population under Operation Protective Edge (abril de 2015), p. 40.

[17] Véase e.g., B’Tselem (Israeli Information Center for Human Rights in the Occupied Territories), Israeli Authorities Have Proven They Cannot Investigate Suspected Violations of International Humanitarian Law by Israel in the Gaza Strip (http://www.btselem.org/accountability/20140905_failure_to_investigate). En su carta adjunta al resumen del informe del Comisión de Investigación de la ONU, Ban Ki-moon “saluda el esfuerzo del gobierno de Israel para establecer investigaciones criminales sobre determinados incidentes que ocurrieron durante el conflicto”. No está claro por qué está tan entusiasmado por unas “investigaciones” que, según toda la experiencia anterior, serán una farsa.

[18] Finkelstein, “This Time,” p. 76.

[19] Un corresponsal extranjero en el que se basaron tanto AI como 2014 Gaza Conflict (p. 76n234, p. 91n269, p. 214n496) para sus acusaciones más sensacionalistas contra Hamas era William Booth del Washington Post. El periodismo creativo de Booth ya había podido anteriormente con él cuando fue expulsado temporalmente del Post por plagio (Paul Farhi, “Washington Post to Suspend William Booth over Panama Canal Story” Washington Post (18 de enero de 2013).

[20] “He podido moverme libremente por el hospital y hacer las fotos que quise, y hablar con quien me pareció. Por supuesto, no puedo decir que estuve en cada rincón del hospital, pero por lo que se refiere a lo que vimos tanto yo como [el Dr.] Erik Fosse, ninguno de nosotros hemos visto que sea un centro de mando de Hamas” (palabras del cirujano noruego Mads Gilbert citadas en (http://en.wikipedia.org/wiki/Al-Shifa_Hospital)

[21]Correos electrónicos de los días 15 y 17 de abril de 2015 reenviados por Sara Roy de tres de sus contactos.

[22] Hamas afirmó que la Autoridad Palestina proporcionó a Israel información sobre objetivos que había recopilado por medio de sus agentes en Gaza. Elhanan Miller, “Hamas: PA gave Israel nearly a third of its Gaza targets”, Times of Israel (5 de febrero de 2015).

[23] De los 17 casos documentados en el informe, los más relevantes que mencionan al-Shifa son los siguientes:

1. “Los agentes llevaron a Saleh Swelim a su centro de detención de Jabalia, conocido como centro al-Sisi, y después a la clínica para pacientes externos en el hospital al-Shifa de la ciudad de Gaza, que las fuerzas de Hamas utilizaban para detener e interrogar a sospechosos. M.S., un hermano más pequeño de Saleh Swelim, dijo a Amnistía Internacional que los agentes de la Seguridad Interna también lo detuvieron aquel día y que vio a Saleh Swelim tanto en el centro al-Sisi como en el hospital al-Shifa, y que los agentes de la Seguridad Interna los torturaron a ambos. [Sigue un largo testimonio de M.S. describiendo las torturas, pero acaba con esta nota:] ‘Se nos obligó a confesar a los dos a base de golpes. Permanecimos en el campo de al-Sisi hasta el día siguiente y después nos llevaron al hospital al-Shifa. Allí se nos recibió respetuosamente en la clínica para pacientes externos. No nos golpearon y nos trataron con respeto, especialmente cuando vieron las quemaduras que tenía en el cuerpo y las marcas de los golpes. Me aplicaron pomada en las heridas y me dieron un tratamiento médico’”.

2. “Los tres hombres se llevaron a Ali Da’alsa y a M.D. en un coche Hyundai negro, pero al cabo de unos 10 minutos, durante los cuales le agredieron, los tres dejaron ir a M.D., a quien dejaron cerca de la Universidad abierta al-Quds. Al día siguiente M.D. acudió a la parte del hospital al-Shifa utilizada por la Seguridad Interna para preguntar por Ali Da’alsa. Contó a Amnistía Internacional: ‘Fui a la clínica para pacientes externos del hospital al-Shifa donde la Seguridad Interna tenía una habitación. Llamé a la puerta y nadie contestó. Seguí llamando hasta que por fin llegó [Seguridad Interna]. Me agarraron, me pegaron, me insultaron, me trataron duramente y me golpearon más fuerte’”.

3. “ A.H., de 43 años, miembro de Fatah, activista y ex funcionario de la Autoridad Palestina, dijo a Amnistía Internacional que miembros de las fuerzas de la Seguridad Interna de Hamas lo detuvieron cuando salía de la mezquita en la zona este de la ciudad de Gaza el 17 de agosto de 2014 y lo llevaron a la clínica para pacientes externos del hospital al-Shifa. Allí, afirmó, lo torturaron durante unas dos horas atándole las manos a la espalda, tapándole los ojos y pegándole, incluso con un martillo y tubos de plástico, lo que hizo que se quedara inconsciente varias veces, y lo maltrataron verbalmente antes de preguntarle por sus relaciones con las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina: ‘No eran realmente preguntas, simplemente una sesión de tortura’”.

El segundo de estos testimonios no parece presentar la práctica de la tortura, al menos tal como la definen las organizaciones de derechos humanos, de lo contrario cada soldado israelí que da una paliza a un palestino en Cisjordania sería culpable de tortura, una acusación que, sensatamente, AI nunca ha formulado. Así, solo el tercer testimonio parecería ser una prueba de tortura, pero proviene de un “miembro de Fatah, activista y ex funcionario de la Autoridad Palestina”, que no es forzosamente la más fidedigna de las fuentes.

[24] 2014 Gaza Conflict, párrafo 129.

[25] John R. MacArthur, Second Front: Censorship and propaganda in the 1991 Gulf war (Berkeley: 2004).

Primera parte

Segunda parte

Fuente: https://www.byline.com/project/13/article/170

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=202633

El muro de Beit Yala, venganza sionista contra el Vaticano por reconocer al Estado palestino

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Beit Yala en pie de guerra

El muro de Beit Yala, venganza sionista contra el Vaticano por reconocer al Estado palestino.

 

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Editorial de PALESTINA HOY  28  de agosto 2015  por: ABDO TOUNSI – TUNSOL

Las noticias: “El Vaticano reconoce oficialmente al Estado de Palestina / Israel reinició la construcción del muro en Cremisán, cerca de Belén / Cientos de palestinos protestan contra el muro en el valle de Cremisán” 

Beit Yala, un pueblo mayoritariamente cristiano del distrito de Belén, sólo a 10km al sur de Jerusalén. El valle es también el hogar de un monasterio salesiano y un colegio de monjas también salesianas que sirve a la comunidad local. Si la ruta del muro sigue adelante como está previsto, va a separar a 58 familias cristianas de sus tierras en el valle de Cremisán y destrozará a cientos de olivos que Cristo conoció en su niñez. 

Los cristianos de Beit…

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La asfixia de la Franja empuja a Hamas a negociar con Israel

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Varios palestinos intentar reconstruir un edificio en Gaza en el primer aniversario de Margen Protector. AFP

Varios palestinos intentar reconstruir un edificio en Gaza en el primer aniversario de Margen Protector. AFP

Por Isabel Pérez.

Mohammad y su familia comen gracias a la ayuda alimentaria. Es funcionario en el gobierno de Hamas pero, como la mayoría de los trabajadores, hace meses que no cobra. «Hamas me debe 10.000 dólares – cuenta Mohammed apesadumbrado.- Yo sigo yendo a trabajar, pero hay días que no voy porque no tengo con qué pagar el transporte«.

La pasada semana su cuerpo sufrió un colapso y Mohammed cayó al suelo inconsciente. Al despertar en el hospital el doctor le dijo que su problema era psicológico. «Demasiadas preocupaciones, la presión, todo esto hizo que mi cuerpo dijera basta. Tuve suerte de no haber sufrido una trombosis. Podría haber muerto«. Dice Mohammed.

Hasta el momento, Hamas no ha sido capaz de resolver la crisis de pago de salarios para sus funcionarios que son los que sostienen la estructura de su gobierno en el enclave costero. El número sí importa, por eso a Hamas no le interesa anular contratos, así que hará lo posible por normalizar la situación de su gobierno en la Franja de Gaza.

Palestinos celebran el acuerdo del alto al fuego permanente en Gaza hace un año.REUTERS

El 26 de agosto marca un año de lo que Hamas llama «nuestra victoria». Ese mismo día en 2014, Hamas salió a las calles de Gaza triunfante tras la batalla con el «Ejército sionista» en la operación israelí ‘Margen Protector’. Durante semanas se habló de una tregua duradera que traería consigo varias de las condiciones que ya habían sido negociadas en los Acuerdos de Oslo y un alivio del bloqueo que pesa sobre la Franja de Gaza desde el año 2007. Los palestinos de la Franja mostraban, los unos, emoción de alegría, los otros, mucho escepticismo.

Un acuerdo con Israel, el sueño de Hamas

Sami Abu Zuhri entra sonriendo al despacho de portavoces en la oficina de relación con los medios; sin embargo, denota una expresión de nerviosismo en los ojos. El primer aniversario del cese al fuego del 26 de agosto de 2014 llega con cierta tensión en la atmósfera. Hamas se juega mucho en las negociaciones con Israel.

«El Movimiento de Resistencia Islámica Hamas no habla de un acuerdo nuevo de calma – aclara desde el inicio Abu Zuhri.-Hablamos de estabilizar el acuerdo de agosto de 2014. No es un acuerdo político».

Muchas críticas y bromas ha suscitado en los palestinos este comentario extendido por líderes, portavoces y representantes de Hamas. Si no es un acuerdo político, entonces, ¿qué es?.

«El acuerdo está relacionado con poner fin al bloqueo sobre Gaza ycomenzar el proceso de reconstrucción, además de resolver los problemas de Gaza.- Explica Abu Zuhri con un tono monótono.- Hasta el momento, todo lo que ha sucedido han sido contactos generales. El balón ahora está en terreno de Israel«.

Un niño palestino descansa frente al mar entre las ruinas en Ciudad de Gaza.AFP

Que Hamas vaya a contar o no con la opinión de otras facciones palestinas está todavía por ver. Por el momento, Abu Zuhri deja en la incógnita este punto afirmando que «no hay ninguna propuesta escrita que se pueda presentar» y reconoce que, entre las exigencias, está la construcción de un puerto. Hamas tampoco se pronuncia acerca de quiénes están siendo los actores mediadores, pero algunos son, según dice Abu Zuhri, «oficiales europeos» y rechaza decir sus nombres o sus nacionalidades «para que luego no lo puedan negar».

Movimiento «inteligente» israelí

Para Tawfiq Abu Shomar, analista político palestino y experto en asuntos israelíes, el acuerdo es «una penetración inteligente de Israel en la institución palestina» y lo explica aludiendo a que ahora son los actores considerados «terroristas», es decir Hamas, los que están jugando el papel de negociador y no la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).

«Es un intento de acabar con ‘la causa de Cisjordania‘, de acabar con la Autoridad Palestina y con el acuerdo de Oslo».- Expone Abu Shomar.- Israel quiere aparecer frente a todos como el actor que hace el bien. Quiere que el mundo no le reproche el bloqueo contra Gaza».

El analista prevé que se está limitando a resolver el conflicto árabo-israelí ofreciendo autonomía a la Franja de Gaza. «Según los planes israelíes, se quiere poner fin a la causa palestina con un Estado palestino pero sin Cisjordania, que pasaría a ser considerando territorio disputado. – Continúa Abu Shomar.- Se quiere limitar la causa palestina a la Franja de Gaza y mantener el resto de territorios para Israel que desarrollaría una nación puramente judía«.

@itxaP

Fuente: ElMundo.

Matisyahu, el BDS, la Inquisición y los Estatutos de limpieza de sangre.

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Avatar de mentiras sionistasMentiras sionistas

Si estos días habéis seguido el Rototom  seguro que esta historia os sonará. Por lo que cuentan, un grupo «autodenominado» BDS del País Valencia ha exigido a un artista una declaración política respecto a la ocupación de Palestina por el simple hecho de ser judío. Continúa la argumentación con acusaciones de antisemitismo y referencias a los nazis, el Holocausto, la Inquisición y los Estatutos de limpieza de sangre. Mucho se ha escrito sobre esto, por lo general siempre en el mismo sentido, así que nosotros no vamos a ser menos y también nos animamos a hacerlo.

Voy a hablar de gente que exige un posicionamiento ideológico determinado por el simple hecho de ser judío, pero no voy a hacerlo con el BDS ya que no es el caso tal y como se explica en este artículo de Electronic Intifada que podéis encontrar traducido al castellano aquí.

Voy a…

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¿Por qué no ha habido casi reconstrucción en Gaza?

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Yabalia

Por Alí Abunimah.

Hasta este verano, ni una sola de las casas destruidas totalmente por Israel en la guerra de agresión contra Gaza del año pasado había sido reconstruida. ¿Por qué?

El grupo de derechos humanos israelí Gisha, que supervisa el bloqueo israelí de Gaza, ha procurado ofrecer respuestas en un análisis reciente titulado “¿Dónde está el boom de la vivienda?”.

La guerra de agresión de 51 días del verano pasado destruyó o dejó inhabitables 19.000 casas. Más de 100.000 sufrieron daños de diversa consideración y más de 100.000 personas siguen sin una vivienda permanente en Gaza.

Una razón destacable para que recién acabe de comenzar la reconstrucción es que, entre el alto el fuego de agosto de 2014 y finales de julio de este año, Israel solo ha permitido que entre en Gaza el 6,5 por ciento de los materiales de construcción necesarios para reparar tanta destrucción.

Pero la historia es más compleja que eso.

‘Doble uso’

Un hecho fundamental es que Israel sigue regulando minuciosamente qué entra y sale de Gaza, hogar de 1,8 millones de palestinos.

A partir de junio de 2007, Israel ha prohibido completamente o restringido severamente la entrada de materiales de construcción en Gaza. Desde entonces, Israel ha librado tres guerras devastadoras contra el territorio: en 2008-2009, 1012 y la más destructiva de todas, en verano de 2014.

La prohibición se ha impuesto con el pretexto de que los materiales de construcción son de “doble uso”: pueden ser utilizados para fines militares, como la construcción de túneles, así como para fines civiles.

Los combatientes de la resistencia palestina utilizan esos túneles solo para atacar “legítimos objetivos militares”, según el último informe publicado por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU sobre la última guerra de Gaza.

Pero Israel, la potencia ocupante de Gaza, no reconoce a los palestinos el derecho a la resistencia o la autodefensa.

La prohibición israelí y el cierre llevado a cabo por Egipto de los túneles subterráneos que discurren bajo su frontera con Gaza han provocado el colapso casi completo del sector de la construcción del enclave y ha elevado el desempleo, desde un ya asombroso 28 por ciento a mediados de 2013 al actual 42 por ciento.

Gisha se “opone a definir como de ‘doble uso’ un producto civil tan básico como los materiales de construcción, allanando así el camino para prohibiciones de carácter general, especialmente cuando se considera el hecho de que la prohibición no ha demostrado ser eficaz en la prevención de la construcción de túneles”.

Oneroso

Después de la guerra de agresión israelí del verano pasado, señala Gisha, “los servicios de seguridad israelíes anunciaron que Israel permitiría ahora la entrada de materiales de construcción para labores de reconstrucción llevadas a cabo por el sector privado”. Con la complicidad de Israel y la Autoridad Palestina (AP), la ONU puso en marcha el denominado Mecanismo de Reconstrucción de Gaza (MRG).

Como ya avanzó The Electronic Intifada en octubre de 2014, este complicado sistema de vigilancia y autorización previa israelíes ha dado a las autoridades de la ocupación “un control aún más intenso sobre las vidas de los palestinos de Gaza, que estarán sometidos a una onerosa vigilancia permanente cuando traten de reconstruir sus casas, comunidades y vidas tras la masacre israelí del verano”.

Los palestinos denunciaron que el Mecanismo de Reconstrucción de Gaza era un medio de dar legitimidad y cobertura internacionales al bloqueo israelí.

“Es inevitable que un mecanismo tan complejo como el MRG ralentice la reconstrucción y aumente los costes”, ha dicho Gisha. “La cuestión es saber cuál es su verdadera finalidad, si es que hay alguna”.

Líneas rojas, mercado negro

Gisha es el grupo que desveló el documento del ministerio israelí de defensa sobre las “líneas rojas” que, establecidas mediante fórmulas matemáticas, traducían cuántas calorías estaban autorizados a consumir los hombres, mujeres y niños de Gaza para mantenerse en el nivel de la mera supervivencia.

Gisha compara el racionamiento de materiales de construcción controlado por Israel en base a las “líneas rojas” con las “necesidades de seguridad”.

“Tienen el propósito de evitar que los materiales de construcción se empleen en la construcción de túneles”, dice Gisha, “pero ha resultado que la escasez controlada por las fórmulas sea una de las causas de la emergencia de un mercado negro de materiales de construcción, como lo ha admitido el propio ejército”.

El hecho es que las personas cuyas casas fueron destruidas se enfrentan con múltiples y urgentes necesidades, teniendo en cuenta la catastrófica situación económica general de Gaza. Así las cosas, muchos venden los limitados materiales que son asignados por el Mecanismo de Reconstrucción de Gaza.

Para aquellos que necesitan construir, el proceso es difícil y caro. El informe de Gisha ofrece un ejemplo:

Un contratista cuyo proyecto de construcción en Gaza fue aprobado por Israel dijo a Gisha que tenía que dar a Israel la localización del edificio, el número del carné de identidad del propietario del edificio, los planos de construcción y la cantidad de materiales de construcción necesarios. El contratista dijo que tardaron cuatro meses en aprobar el proyecto y, mientras tanto, decidió investigar otros casos. Otro contratista dijo a Gisha que cada uno de los elementos implicados en el proyecto requiere la aprobación israelí. “El proceso es muy complicado”, dijo. “Son necesarios almacenes y una supervisión. Estos días todo está restringido y no todas las compañías reciben la aprobación de Israel para empezar a trabajar. Si un proyecto como este solía requerir antes tres o cuatro meses, ahora son unos siete meses, así que tengo que pagar a los trabajadores durante más tiempo y gastar más dinero que antes en un proyecto similar”.

Otro contratista comentó con Gisha los riesgos implicados: “Para construir, tengo que contratar a la gente y firmar contratos con los trabajadores y otras compañías. No merece la pena, pues no puedo estar seguro de que mi proyecto va a ser aprobado, y si lo es, también voy a perder dinero porque tengo que pagar a los trabajadores que he contratado hasta que sea aprobado”. Y aunque todo fuera bien, la escasez de cemento podría suponer nuevos retrasos y más costes.

Más obstáculos que ayudas

Gisha señala que los proyectos dirigidos por Catar y los organismos internacionales son los únicos que actualmente están en marcha, porque tienen “los recursos para moverse por el entramado burocrático”. Para el sector privado y las personas “que no tienen los recursos para manejar los procesos burocráticos y absorber los retrasos y costes añadidos, el [Mecanismo de Reconstrucción de Gaza] presenta más obstáculos que ayudas”.

Gisha entiende los argumentos de quienes dicen que sin el MRG las cosas estarían todavía peor, pues entonces no entraría nada en Gaza. El argumento es que el mecanismo “trató de establecer un equilibrio entre la necesidad urgente y vital de reconstrucción en Gaza y la otra necesidad de evitar que los materiales de construcción lleguen a manos hostiles”.

Pero la conclusión de Gisha es mucho más sobria: “Lo que ha sucedido es que se ha probado, una vez más, en qué medida Israel ejerce un control sobre la vida civil en Gaza, mientras, al mismo tiempo, ignora sus responsabilidades. Esta combinación es perjudicial para una población sitiada”.

“Un año más tarde, el paradigma tiene que cambiar y las restricciones sobre la entrada de materiales de construcción, que no sirven a nadie, deben ser eliminadas”, concluye el grupo.


Alí Abunimah es cofundador de The Electronic Intifada y autor de The Battle for Justice in Palestine, publicado por Haymarket Books. También publicó One Country: A Bold-Proposal to End the Israeli-Palestinian Impasse.

Fuente: Why has there been almost no reconstruction in Gaza?, The Electronic Intifada, 20/08/2015

http://blog.disenso.net/2015/08/por-que-no-ha-habido-casi-reconstruccion-en-gaza/

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)

¿Ha perdido el norte Amnistía Internacional? (Segunda parte)

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Foto: AP/Khalil Hamra

Foto: AP/Khalil Hamra

Análisis forense de los informes de Amnistía Internacional sobre la Operación Muro Protector

Por Norman Finkelstein.

Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos
Un arsenal que no presagia nada buenoPara justificar la desmesurada violencia contra Gaza, Israel invariablemente pone de relieve el arsenal de cohetes que supuestamente acumuló Hamas. Amnistía Internacional (AI) se hace eco de esta argumentación y así el lector aprende en Unlawful and Deadly que ya en 2001 Hamas había hecho acopio de cohetes de corto alcance, que después “desarrolló los cohetes Qassam de mayor alcance”, que “más recientemente grupos armados de Gaza han producido, modernizado o comprado de contrabando miles de cohetes BM- 21 Grad de diferentes tipos de alcances que van 20 a 48 kilómetros, y ha adquirido o producido cantidades menores de cohetes de largo y medio alcance” incluidos “el Fajr 5 iraní y el M-75 fabricado localmente (ambos de un alcance de 75 kilómetros), y los cohetes J-80 de fabricación local con un alcance de 80 kilómetros”, y que “durante la Operación Margen Protector (OMP) la Brigadas al-Qassam afirmaron haber disparado cohetes R-160, una versión de fabricación local del M-302, también con un alcance de 160 kilómetros” [1]. “La mayoría de los 8.3 millones de habitantes de Israel y todos los 2.8 millones de palestinos de la ocupada Cisjordania”, concluye de forma alarmante AI, “se encuentran dentro del alcance de al menos algunos de los cohetes que tienen los grupos armados palestinos en la Franja de Gaza. […] El círculo del miedo se ha ampliado”. Pero, ¿hasta qué punto ha sido real la amenaza que supone para Israel el arsenal de cohetes de Hamas? (Por caridad dejamos de lado la extraña conclusión de AI de incluir a los palestinos de Cisjordania en el “círculo del miedo”).

Según se informó, Hamas lanzó 5.000 cohetes y 2.000 proyectiles de mortero contra Israel durante la OMP [2]. Se suele atribuir al maravilloso sistema de defensa antimisiles de Israel denominado Cúpula de Hierro la discrepancia entre las miles de armas lanzadas por Hamas contra Israel y la muerte y destrucción mínimas que infligieron. Así, AI informa que “el sistema de defensa antimisiles de Israel, Cúpula de Hierro, contribuyó a limitar las víctimas civiles en muchas zonas” y se utilizó “para proteger las zonas civiles de los proyectiles lanzados desde la Franja de Gaza”. Pero esta explicación es poco convincente. Israel afirma que Cúpula de Hierro interceptó 740 cohetes, mientras que el Departamento de Seguridad de las Naciones Unidas (citado por AI) da la cifra de 240. Extrañamente, AI omite las críticas conclusiones de una de las principales autoridades mundiales en defensa antimisiles, Theodore Postol del MIT [3] (anteriormente Postol había desacreditado las triunfantes afirmaciones acerca del sistema de defensa antimisiles Patriot durante la Primera Guerra del Golfo en 1991 [4]). Postol concluyó que Cúpula de Hierro logró interceptar un 5 % de los cohetes lanzados por Hamas o, según los datos de Israel, solamente 40 de estos cohetes [5]. En general, Cúpula de Hierro ha servido de accesorio polivalente en las diferentes campañas hasbara (propaganda) de Israel. Tras la Operación Pilar Defensivo (OPD, 2012), Israel promocionó el éxito de su sistema de defensa antimisiles para compensar los magros resultados del ataque [6]. Pero Israel minimizó la eficacia de Cúpula de Hierro en su informe oficial postmortem sobre OMP, The 2014 Gaza Conflict, 7 July-26 August 2014, de la misma manera que exageró la vulnerabilidad de su frente interno para justificar la muerte y destrucción que Israel había provocado durante la operación. Este informe, que se publicó en 2015 para adelantarse a las críticas conclusiones de la investigación del Comité de Derechos Humanos de la ONU y que no es sino repetitivo, solo dedica dos de los 460 párrafos a Cúpula de Hierro y pone el énfasis no en los brillantes resultados de Cúpula de Hierro sino en el hecho de ser “falible” e incapaz de impedir “amplios daños a vidas y propiedades civiles” [7].

Incluso, según los cálculos oficiales israelí según los cuales interceptaron 740 cohetes, sigue siendo sorprendente que los cientos de cohetes no interceptados por Cúpula de Hierro causaran tan pocos daños. En efecto, antes incluso de que Israel desplegara por primera vez Cúpula de Hierro durante la Operación Pilar Defensivo, apenas se registraron proyectiles de Hamas. Cuando Hamas disparó 13.000 cohetes y proyectiles de mortero contra Israel entre 2001 y 2012, murieron un total de 23 civiles israelíes o un civil cada 500 proyectiles disparados [8]. Durante la Operación Plomo Fundido (2008-9), el ataque más violento de Israel con Gaza antes de la OMP y antes de Cúpula de Hierro, Hamas lanzó 900 proyectiles [9] aunque hubo un total de solo tres civiles muertos. Por otra parte, durante OMP, 2.800 proyectiles de Hamas o un 40 % de la cantidad total cayó en las regiones fronterizas de Israel [10] en las que no se había desplegado Cúpula de Hierro, a pesar de lo cual solo murió un civil israelí a causa de un proyectil [11] (la mayoría de los israelíes habitantes de las zonas fronterizas “permanecieron en sus comunidades de origen” durante al OMP [12]).

Postol achaca las escasas muertes de civiles israelíes durante la OMP fundamentalmente (pero no exclusivamente) al sistema de alerta precoz y de refugios de Israel [13] que ha ido mejorando considerablemente en los últimos años [14]. Pero esto sigue sin servir para explicar el reducido número de víctimas civiles antes de las mejoras de la defensa civil y, lo que aún es más elocuente, no puede explicar los daños materiales mínimos. Durante la OMP una página web del ministerio israelí de Asuntos Exteriores inventarió diariamente los daños materiales causados por los cohetes de Hamas [15]. En la Tabla 2 se resumen sus entradas:

TABLA 2 Daños materiales en Israel causados por ataques con cohete de Hamas

Fecha Descripción
7 de julio  
8 Propiedad dañada
9 Un edificio cerca de una guardería afectado
10  
11 Una casa completamente destruida, otras dos dañadas
12  
13 Un cohete cae en la central eléctrica israelí que suministra electricidad a Gaza
14  
15 Daños significativos a coches y propiedades; una escuela de niños con necesidades especiales afectada
16 Una casa dañada
17 Una casa dañada
18 Una guardería y una sinagoga dañadas
19 Daños generalizados en una zona residencial
20  
21 Una casas afectada, un edificio dañado
22 Una casa dañada
23  
24  
25  
26  
27 Dos casas afectadas
28  
29  
30  
31  
1 de agosto  
2  
3 Un patio de escuela afectado
4  
5 Una casa afectada
6  
7  
8 Una casa afectada
9  
10  
11  
12  
13  
14  
15  
16  
17  
18  
19 Un centro comercial afectado
20  
21 Un edificio afectado
22 Una casa y una sinagoga afectadas
23  
24  
25  
26 Una casa y un patio afectadas

 

Unlawful and Deadly informa de que “decenas de cohetes y proyectiles de mortero caídos en zonas construidas dañaron propiedades civiles, incluidas viviendas, infraestructuras, edificios públicos e instituciones educativas”, mientras que 2014 Gaza Conflict afirma que “varias comunidades residenciales en la frontera con la Franja de Gaza […] fueron acribilladas por los disparos de cohetes y de proyectiles de mortero” [16]. Sin embargo, ¿no es algo extraordinario y digno de ser contado que los miles y miles de cohetes de Hamas causaran un daño insignificante, incluso admitiendo que determinado porcentaje de proyectiles cayera en zonas abiertas? ¿Cómo pudo quedar destruida nada más que una casa israelí y otras 11 afectadas o dañadas por un descomunal aluvión de cohetes? [17]. La respuesta obvia y más plausible es que la mayoría de estos llamados cohetes no eran más que fuegos artificiales mejorados. AI hacer surgir unos escenarios de pesadilla a partir de los cohetes de larga distancia de Hamas. Pero los cohetes de larga distancia de Hamas lanzados durante Pilar Defensivo carecían de explosivos; un alto cargo israelí los ignoró calificándolos de “tubos, básicamente” [18]. Es poco probable que Hamas mejorara de forma significativa la tecnología de sus cohetes en el lapso de tiempo de solo 20 meses que separa Pilar Defensivo de OMP y probablemente no pudo comprar de contrabando una cantidad significativa de cohetes más sofisticados (ocho meses después de Pilar Defensivo, en julio de 2013, se produjo el golpe de Estado en Egipto y uno de los primeros actos del autor del golpe fue sellar casi todos los túneles entre el norte del Sinaí y Gaza, que era la ruta principal de contrabando). Al hacer suyo el guión de Israel acerca de que Hamas poseía un arsenal letal de cohetes y aunque los proyectiles causaran algo de miedo entre la población civil israelí, Amnistía Internacional se convirtió, deliberadamente o no, en altavoz de la propaganda de Estado.

Notas

 

[1] Aunque AI no proporciona la fuente de sus datos, casi con toda seguridad provienen de fuentes oficiales israelíes. Resulta difícil decir cuánta credibilidad se puede otorgar a estas fuentes. El informe 2014 Gaza Conflict afirma que en vísperas de la Operación Pilar Defensivo (OPD, 2012), Hamas “había almacenado más de 7.000 cohetes y proyectiles de mortero” mientras que antes de OMP “había adquirido 10.000 cohetes y proyectiles de mortero” (párrafos 51, 54). También proporciona un desglose detallado de estos cohetes (“6.700 de alcance superior a 20km, 2.300 de alcance superior a 40km…”). Es una incógnita cómo logró Israel esta información y por qué, dado que la poseía, no actuó militarmente para evitar que Hamas usara estos proyectiles ya que si sabía cuantos proyectiles había acumulado Hamas, también debía de saber dónde los almacenaba. El informe israelí también afirma que Hamas “hizo una fuerte inversión en armamento tras la operación en Gaza de 2008-2009 y los compromisos de Gaza de 2012 que redujeron sustancialmente sus reservas de armas” (p. 61n186). Pero si había acumulado 7.000 proyectiles justo antes de Pilar Defensivo y disparado 1.500 de ellos durante Pilar Defensivo (párrafo 51), su arsenal solo se había reducido un 20 %. La deducción razonable de esto es que Israel se saca la mayoría de las cifras de la manga. 

[2] Departamento de Seguridad de las Naciones Unidas (UNDSS, por sus siglas en inglés), citado en Addendum to Report of the United Nations High Commissioner for Human Rights(A/HRC/28/80/Add.1, 26 December 2014), p. 8. Gaza Conflict 2014 informa de que Hamas lanzó 4.000 cohetes y proyectiles de mortero a Israel, y otros 500 proyectiles que cayeron dentro de Gaza (párrafos 103, 112).

[3] Theodore Postol, “The Evidence That Shows Iron Dome Is Not Working”, Bulletin of the Atomic Scientists (19 de julio de 2014; http://thebulletin.org/evidence-shows-iron-dome-not-working7318); “Iron Dome or Iron Sieve?”, Democracy Now! (31 de julio de 2014; http://www.democracynow.org/2014/7/31/iron_dome_or_iron_sieve_evidence,http://www.democracynow.org/blog/2014/7/31/part_two_theodore_postol_asks_is).

[4] Theodore A. Postol, “Lessons of the Gulf War Patriot Experience”, International Security (Invierno de 1991/92).

[5] Israel afirmó que se había interceptado el 90 % (740) de los cohetes de Hamas lanzados contra zonas pobladas en las que estaba desplegada Cúpula de Hierro, lo que haría ascender la cantidad total de cohetes lanzados contra estas zonas a 820. Yoav Zitun, “Iron Dome: IDF intercepted 90 percent of rockets”, Ynetnews.com (15 de agosto de 2014;http://www.ynetnews.com/articles/0,7340,L-4558517,00.html).

[6] Finkelstein, Method and Madness, pp. 128-29.

[7] 2014 Gaza Conflict, párrafos 189-90 (cf. párrafos 4, 113, 190).

[8] Basado en 2014 Gaza Conflict, que informa de que Hamas lanzó 13.000 proyectiles contra Israel entre 2001 y el inicio de Pilar Defensivo (párrafos 44, 51, p. 58n174). B’Tselem (Israeli Information Center for Human Rights in the Occupied Territories), Attacks on Israeli Civilians by Palestinians (http://www.btselem.org/topic/israeli_civilians).

[9] 2014 Gaza Conflict, p. 58n174.

[10] Ibid., párrafo 114, p. 122n361. Este informe afirma que “más del 60 %” de los proyectiles de Hamas cayeron en zonas fronterizas, pero afirma que la cantidad total de proyectiles de Hamas lanzados durante la OMP fue de 4.000, mientras que la cifra del UNDSS, utilizado en esta monografía, es de 7.000.

[11] Otros cinco civiles murieron en Israel a consecuencia de proyectiles de mortero (ibid., pp. 112-13nn328-32).

[12] Ibid., para. 210.

[13] Algunas pruebas circunstanciales dan credibilidad a la postura de Postol. Aunque los ataques con cohetes de Hamas solo mataron a un civil en dos de las regiones fronterizas israelíes que carecían de Cúpula de Hierro, los proyectiles de mortero mataron a otros cuatro. El resultado diferente puede que se deba al hecho de que el sistema de avisos de Israel proporciona un plazo de 15 segundos a quienes buscan refugio en caso de un cohete pero de solo 3-5 segundos en el de un ataque con mortero. Postol también menciona como factor el modesto tamaño de las ojivas de los cohetes de Hamas.

[14] 2014 Gaza Conflict, párrafo 183, p. 111n327; Itay Hod, “The Israeli App Red Alert Saves Lives”, Daily Beast (14 julio 2014).

[15] http://mfa.gov.il/MFA/ForeignPolicy/Terrorism/Pages/Israel-under-fire-July-2014-A-Diary.aspx.

[16] 2014 Gaza Conflict, p. 65.

[17] Lo mismo era válido en el pasado. Solo una casa israelí fue “destruida casi por completo” durante Plomo Fundido y antes de esa operación prácticamente tampoco hubo daños materiales. Norman G. Finkelstein, “This Time We Went Too Far”: Truth and consequences of the Gaza invasion, edición en bolsillo revisada y aumentada (New York: 2011) p. 63; Human Rights Watch,Indiscriminate Fire: Palestinian rocket attacks on Israel and Israeli artillery shelling in the Gaza Strip (June 2007), pp. 24-28.

[18] Dan Williams, “Some Gaza Rockets Stripped of Explosives to Fly Further”, Reuters (18 de noviembre de 2012).
Fuente: https://www.byline.com/project/13/article/163 http://www.rebelion.org/noticia.php?id=202332

No es antisemita bicotear a Matisyahu

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NO ES ANTISEMITA BOICOTEAR A MATISYAHU

Ali Abunimah, 19 agosto 2015

Electronic Intifada.

Matisyahu tiene un largo historial de apoyo a las organizaciones anti-palestino. (DeShaun Craddock / Flickr) Matisyahu tiene un largo historial de apoyo a las organizaciones anti-palestino. (DeShaun Craddock / Flickr)

En los últimos días, organizaciones antipalestinas han estado cacareando acerca de la cancelación de la invitación de Matthew Paul Miller, un cantante americano judío que utiliza en escena el nombre de Matisyahu, por parte del festival de música Rototom Sunsplash en Valencia, España.

En medio de gritos de “antisemitismo” de la Liga Anti-Difamación y del Congreso Mundial Judío y de la condena del gobierno de España, este incidente se ha convertido en el último palo con el que fustigar al movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) liderado por Palestina.

“Los organizadores del festival me contactaron porque estaban recibiendo presiones del movimiento BDS”, escribió Miller en su página de Facebook el 17 de agosto. “Querían que escribiera una carta o…

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Sólo hay paz con justicia: Boicot a Matisyahu en el Festival Rototom Sunsplash

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Puesto de control de Belén a Ramala / Álvaro Minguito

Puesto de control de Belén a Ramala / Álvaro Minguito

Hace justo un año, los bombardeos israelíes sobre la Franja de Gaza (Palestina) asesinaban a más de dos mil cien personas. Más de medio millar eran niñas y niños. En la actualidad, la práctica totalidad de los menores de edad palestinos de Gaza sufren algún tipo de trauma psicológico. Muchos de ellos sufren hasta cinco traumas diferentes.

Más allá de masacres como la del verano pasado, Palestina sufre un día a día que no es noticia. Según la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), entre tres y cuatro menores de quince años palestinos fueron detenidos de media cada día y sin garantías en 2014 por el Estado de Israel (otros datos de ONG como 4PalKids hablan de entre seis y siete menores de edad de media cada día).

Además del bloqueo y la carencia de electricidad y agua en Gaza, personas que se dedican a la agricultura y a la pesca sufren cada día los disparos del ejército y de la marina israelí. De manera sistemática, viviendas, tiendas o estructuras hidráulicas palestinas son demolidas. Desde el 1967, más de ochocientos mil olivos palestinos han sido talados, quemados o arrancados por militares o colonos israelíes.

Fue un miembro de esta última comunidad quien atacó el 31 de julio la casa de la familia palestina Dawabsha en Duma, provocando que Ali, un bebé de dieciocho meses, fuese quemado vivo hasta la muerte. Mientras la casa volvía a ser asaltada por soldados israelíes, el padre de Ali murió por las quemaduras en el ochenta por ciento de su cuerpo.

Desde hace décadas, todos estos episodios son posibles gracias a un conjunto de complicidades con el Estado de Israel de índole política, económica, militar y cultural. Una de estas últimas es la que permite que artistas sionistas o que están subvencionados por el Estado de Israel actúen por el mundo, pareciendo que la entidad sionista es un país «normal», moderno y democrático que no se ha construido sobre la limpieza étnica del pueblo palestino.

Matisyahu es un cantante de reggae, estadounidense y judío, que dijo que «Palestina no existe», que era «amante de Israel» o que el asalto a la Flotilla de la Libertad en 2010 estaba justificado

Matisyahu es un cantante reggae estadounidense judío que dijo que «Palestina no existe», que era «amante de Israel» o que el asalto a la Flotilla de la Libertad en 2010 estaba justificado. También encabezó un concierto «pro-sionista» en Nueva Orleans (Estados Unidos) en abril de este año. Actúa el 22 de agosto en el Rototom Sunsplash, un festival de reggae que empieza hoy, sábado 15 de agosto, en Benicàssim y que hasta ahora había tenido una trayectoria de más de veinte años de compromiso con la cultura de la paz y los derechos humanos. Uno de los lemas del Rototom es «Peace, Love & Revolution».

Durante la Sudáfrica del apartheid, la campaña internacional de boicot, desinversiones y sanciones (BDS) contribuyó a que aquel régimen de racismo de Estado cayese. Como había hecho Mahatma Gandhi en el contexto del dominio colonial británico de la India, Nelson Mandela apoyó esta estrategia no-violenta.

En su vertiente cultural, la iniciativa de BDS consiguió que artistas y equipos sudafricanos (como los famosos Springboks de rugby de la película Invictus) fuesen excluidos de circuitos, competiciones y eventos internacionales como forma de presión para que el gobierno sudafricano acabase con el apartheid.

Lo mismo pidieron más de ciento setenta organizaciones palestinas en 2005 para acabar con el apartheid, la limpieza étnica y la ocupación israelí. Lo mismo ha pedido el científico Stephen Hawking, el Premio Nobel de la Paz Desmond Tutu, el cineasta Ken Loach, las académicas de origen judío Jacqueline Rose, Joan W. Scott, Judith Butler y Natalie Zemon Davis o la misma estrella de la edición de 2014 de Rototom, Lauryn Hill. Lo mismo pedimos con Matisyahu en el Rototom.

A mediados de julio, el grupo BDS País Valencià se puso en contacto con la dirección del festival para informarle de quién era este artista. Después de doce días, su contestación fue que Matisyahu había cambiado y que estaba a favor de la «paz».

Entonces, se le respondió que, si tanto había cambiado, no le costaría nada escribir simplemente un tuit declarando que estaba a favor del cumplimiento del derecho internacional y de los derechos humanos en Palestina-Israel.

Esto se concreta en tres puntos: fin de la ocupación y desmantelamiento del muro (resolución 242 del Consejo de Seguridad de la ONU de 1967 y declaración de la Corte Internacional de Justicia de 2004); fin del apartheid (crimen contra la humanidad según el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional de 1998); y reconocimiento del derecho al retorno del pueblo palestino (resolución 194 de la Asamblea General de la ONU de 1948).

Matisyahu no se ha mostrado a favor de estos principios del derecho internacional, por lo que BDS País Valencià ha lanzado su campaña para que el Rototom cancele su concierto en el festival. Después, el festival ha intentado que el cantante se posicione sobre fórmulas equívocas alrededor de la «paz» y un supuesto «Estado palestino», pero son principios difusos que no comprometen a nada ni hablan de las exigencias básicas del derecho internacional que se han expuesto.

Después de que el festival acusase al BDS de «racista» y «antisemita», el movimiento propalestino volvió a afirmar que el boicot era por la índole sionista de Matisyahu, no por su carácter judío. De hecho, numerosas personas judías forman parte del BDS, como la Red Judía Antisionista Internacional (IJAN en sus siglas en inglés), el Jewish Voice for Peace y el Boycott from Within.

Después de que la iniciativa haya saltado a los principales medios de comunicación del Estado español (el periódico El Mundo llegó a publicar tres artículos sobre el tema en seis horas el 13 de agosto), la campaña impulsada por BDS País Valencià se ha convertido en un grito de solidaridad popular gracias al apoyo de cientos de individuos y organizaciones.

La lucha por la cancelación del concierto de Matisyahu ya es una causa de numerosas personas y colectivos que la han hecho suya. Pase lo que pase durante el festival, la campaña ya ha triunfado: se han denunciado las complicidades con el Estado de Israel, se ha extendido la idea de que el sionismo no es tolerable, se ha visibilizado el BDS, se ha puesto en el centro del debate público la cuestión ética en los eventos culturales y han convergido numerosos movimientos sociales y causas políticas.

El BDS sólo es una herramienta pacífica que responde a la llamada del pueblo palestino. Sólo pide el cumplimiento del derecho internacional y los principios universales de derechos humanos. La paz nunca se debe condicionar a negocios de unos pocos, al igual que la paz nunca ha sido apoyar a Estados de apartheid y limpieza étnica. El pueblo palestino lleva sesenta y siete años recordándonos que solo hay paz con justicia.

Fuente: https://www.diagonalperiodico.net/global/27518-solo-hay-paz-con-justicia.html

Los tres errores del Rototom en el ‘caso Matisyahu’

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RototomPor Toni Marea.

El festival de música Rototom Sunsplash ha podido dilapidar su prestigio ganado a pulso en sus 22 años de vida (cinco de ellos en Benicàssim) por una serie de decisiones que, una tras otra, han confundido a su público. El origen de toda la polémica está en la actuación del cantante estadounidense Matisyahu al que grupos de apoyo al pueblo palestino acusan de estar en contra de los derechos humanos.

La falta de firmeza del festival y la permeabilidad a las presiones exteriores se ha hecho evidente al cancelar la actuación de Matisyahu atendiendo a las demandas de la campaña del Boicot Desinversiones y Sanciones para Israel (BDS) que propugna el boicot a Israel. Posteriormente, ha sucumbido a las del lobby sionista y ha vuelto a incorporar al cantante a su programación.  Los organizadores han tomado, como mínimo, tres decisiones erróneas.

La primera, y más obvia, es la de invitar a un cantante sin conocer quién es y cuál ha sido su trayectoria. Si hubiesen investigado, sabrían que justificaba el ataque a la flotilla Rumbo a Gaza que en 2010 se saldó con diez muertos, que ha actuado en repetida ocasiones para el ejército israelí o sus simpatías por AIPAC, el lobby judío que en EEUU apoya los ataques a la población civil en Gaza y la creación de nuevos asentamientos en ese territorio. Tampoco, seguramente, han escuchado letras de canciones como Height, en la que el artista canta: “Vengo con una conciencia como mi espada”, “yo mataré a todos ellos, asesinos locos” o “estoy dejando caer bombas sobre vuestras madres hasta que os rindáis“. Frases estas que poco o nada tienen que ver con la defensa de la paz y el encuentro que siempre ha propugnado el festival.

El segundo error fue cancelar el concierto. No lo fue tanto por la decisión en sí sino, tal y como explica en su comunicado de este miércoles, por la causa: “El Rototom Sunsplash reconoce su equivocación, fruto del boicot y de la campaña de presiones, amenazas y coacciones promovidas por BDS País Valencià al considerar que podían alterar gravemente el normal funcionamiento del festival, lo que impidió gestionar la situación con lucidez”. Es decir, echa la culpa a otros, en este caso a BDS. Pero el festival toma esta decisión tras, según asegura en su nota, comprobar “la indisponibilidad [sic] del artista a la hora de pronunciarse claramente contra la guerra y sobre el derecho del pueblo palestino a tener su propio Estado”. ¿Qué ha cambiado desde entonces? Poco, o nada.

La tercera decisión, la de hoy miércoles, contribuye a crear más confusión. El Rototom Sunsplash vuelve a programar el concierto de Matisyahu en lo que, desde la campaña por el boicot a Israel, “vinculan” a “la presión del lobby sionista”. Desde que el pasado sábado noche anunciaran la cancelación de la actuación una serie de sucesos crearon el caldo de cultivo para esta decisión: el periódico El País llevó el caso a portada, publicó un editorial, e incluso implicó al Gobierno valenciano en la decisión del festival contribuyendo a aumentar la confusión. También se pronunciaron al respecto la embajada de Israel en España, que acusó al festival de “racismo“, el Partido Popular, PSOE, Podemos, el Ministerio de Asuntos Exteriores. Manos Limpias, anunciaba una denuncia en los tribunales.

Finamente, el festival ha decidido claudicar sin saber qué peso va a tener esa decisión en el futuro. Toda una encendida defensa de la “libertad de expresión” que se echa de menos en otras actuaciones de músicos más cercanos como Sociedad Alkohólika o Los chikos del maíz. De ellos, ni palabra.

Pero el caso Matisyahu no ha terminado todavía. No se descarta un cuarto error del festival en las próximas horas o días, quizás denunciando públicamente el acoso del lobby sionista y de algunos medios de comunicación para recuperar el concierto. Quedan muchas horas hasta el 22 de agosto, fecha prevista para su actuación y hasta entonces puede pasar de todo.

Fuente: LaMarea.

¿Ha perdido el norte Amnistía Internacional? (Primera parte)

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Análisis forense de los informes de Amnistía Internacional sobre la Operación Muro Protector

Por Norman Finkelstein.

Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos.
Amnistía Internacional (AI) es una de las organizaciones de derechos humanos más importantes del mundo. Sus declaraciones modelan la opinión pública, mientras que los Estados se sienten obligados si no a tenerle en cuenta, cuando menos a responderle. Un movimiento a favor de la justicia que aspire a llegar a un público amplio y a influir en la política de Estado no se puede permitir ignorar a AI si esta se equivoca o cuando lo hace. Esta monografía considera que AI ha perdido verdaderamente el norte y su objetivo es documentarlo con la esperanza de que AI haga una corrección o de que sus miembros de base le obliguen a hacerla.En lo últimos años AI ha publicado informes de derechos humanos meticulosamente documentados y legalmente impecables sobre el conflicto israelo-palestino, por ejemplo Operation “Cast Lead”: 22 days of death and destruction [Operación Plomo Fundido: 22 días de muerte y destrucción] [1], una virulenta crítica del ataque de Israel a Gaza en 2008-9. Pero este no ha sido siempre el caso. Durante muchas décadas esta venerable organización de derechos humanos dio de hecho carta blanca a Israel para su práctica generalizada de la tortura en los territorios palestinos ocupados [2]. A juzgar por sus informes publicados después del ataque israelí a Gaza en el verano de 2014, la Operación Margen Protector, AI está volviendo a sus disculpas anteriores. Para quienes han llegado a fiarse de AI y citarla como fuente de un correcto informe de derechos humanos esta evolución es inquietante y profundamente frustrante. El principal objetivo de esta monografía no es dar cuenta del aparente retroceso de AI, aunque en la conclusión se aventurarán algunas conjeturas al respecto, sino documentarlo exhaustivamente y centrarse en particular en la acusación global que hace AI a Hamas [3] en el informe Unlawful and Deadly: Rocket and mortar attacks by Palestinian armed groups during the 2014 Gaza/Israel conflict [Ilegales y mortales: ataques con cohetes y mortero de grupos armados palestinos durante el conflicto Gaza/Israel de 2014] [4].

Un balance falaz

El cuadro 1 presenta los datos brutos con los que empieza necesariamente una valoración desde el punto de vista de los derechos humanos de la Operación Margen Protector (en adelante OMP)[5]. 

TABLE 1 Civilian Losses in Operation Protective Edge

Víctimas totales
(de las cuales son niños)
Civiles
(% del total de víctimas)
Combatientes
(% del total de víctimas)
Daños directos a infraestructuras civiles (en dólares) Viviendas civiles destruidas /inhabitables
Israel 73 (1) 6 ** (8) 67 (92) 55.000.000 [6] 1 *** 
Gaza 2.200 (550)* 1,560 (70) [7]) 640 (30) 4.000.000.000 [8] 18.000 ****

· * Las cifras de Gaza se han redondeado. En toda esta monografía las cifras altas se redondean en decenas, centenas o miles.· ** Uno de los civiles era un trabajador inmigrante tailandés.

· *** Otras 11 sufrieron algún daño.

· **** Otras 38.000 sufrieron algún daño.

“Una vez más los civiles de ambas partes fueron los más castigados por la tercera guerra a plena escala en menos de seis años”, observa AI en in Unlawful and Deadly. Aunque se podría decir que esta afirmación es cierta [9], oculta la abismal diferencia entre la magnitud del sufrimiento infligido a los gazíes en comparación con el de los civiles israelíes [10]. Resulta difícil encontrar un ejemplo más gráfico de una diferencia cuantitativa que se convierte en cuanlitativa que el único niño israelí frente a los 550 niños gazíes asesinados y no merma el carácter sagrado de cada vida el indicar que si la muerte de un niño israelí es terrible, entonces, según el mismo cálculo, la muerte de niños en Gaza es 550 veces más terrible. Una Misión Médica de Investigación internacional reclutada por la filial israelí de Médicos por los Derechos Humanos y formada por eminentes profesionales médicos concluía su informe sobre OMP con esta advertencia: “Sin querer minusvalorar en modo alguno los traumáticos efectos de la guerra sobre los civiles israelíes, estos palidecen en comparación con las consecuencias de la destrucción generalizada provocada a Gaza”[11]. Incluso el Secretario General de la ONU Ban Ki-moon, que en el pasado deshonró su cargo con su apología a favor de Israel [12], diferenció claramente entre los ataques letales de Israel a instalaciones de la ONU durante OMP, los cuales “deplora”, y el mal uso que hizo Hamas de las instalaciones de la ONU, por el que “está consternado” [13]. Se busca en vano un reconocimiento o matización similares por parte de AI.

En conformidad con esta imagen de imparcialidad AI transmite la impresión de que Israel y Hamas fueron igualmente culpables de haber violado las leyes de guerra. Publicó dos informes después de la guerra que documentaban los crímenes de Israel y otros dos que documentaban los crímenes de Hamas (cuatro informes en total), aunque sorprendentemente dedicó en total muchas más páginas a acusar Hamas (107) que a Israel (78)[14]. En su informe Operation “Cast Lead” AI formuló más acusaciones contra Israel (60 páginas frente a 13), con lo que la distribución del espacio relativo de este informe anterior era más acorde, aunque todavía no lo fuera totalmente, con la muerte y destrucción infligidos por cada parte [15]. La introducción a cada uno de estos informes de postguerra sobre OMP equilibra metódicamente la distribución de la culpa. Como si esto no fuera suficientemente problemático, en Unlawful and Deadly se detalla a lo largo de más de dos páginas la muerte de cada niño israelí a consecuencia de los ataques de Hamas. Si AI hubiera buscado verdaderamente ser equilibrado, ¿acaso no debería haber dedicado 1.100 páginas a los niños gazíes asesinados? AI incluso sugiere que Hamas fue la parte más manifiestamente culpable en el conflicto. Así, la conclusión de Unlawful and Deadly deplora claramente “el flagrante desprecio por parte de Hamas del derecho humanitario internacional” mientras que uno de los informes recíprocos de AI, Families under the Rubble: Israeli attacks on inhabited homes [Familias bajo los escombros: los ataques israelíes a casas habitadas], concluye cautelosamente que la destrucción creada (18.000 viviendas gazíes fueron destruidas o quedaron inhabitables, lo que dejó a 110.000 personas sin hogar) “plantea preguntas difíciles al gobierno israelí que por el momento no ha contestado” [16]. Por supuesto, se puede imaginar que Hamas cometiera tantos crímenes como Israel, si no más, durante OMP, pero a primera vista sería una conclusión de lo más anómala. Tanto en términos absolutos como relativos, el grado de culpabilidad parece inclinarse fuertemente del lado israelí: Hamas mató a 73 israelíes, solo el 8% de los cuales eran civiles, mientras que Israel mató 2.200 gazíes un 70% de los cuales eran civiles; el daño causado a las infraestructuras civiles de Gaza (4.000 millones de dólares) multiplica por 70 el causado a las infraestructuras de Israel (55 millones de dólares), mientras que la proporción de viviendas civiles destruidas por Israel frente a las destruidas Hamas es de 18.000 a 1. La pregunta fascinante es cómo consigue AI convertir este balance tan enormemente desequilibrado en una acusación “ecuánime” de ambas partes en el conflicto.

Notas

[1] 2009. [Se puede consultar en castellano en http://amnistiainternacional.org/publicaciones/80-israel-gaza-operacion-plomo-fundido-22-dias-de-muerte-y-destruccion.html%5D.[2] Norman G. Finkelstein, Knowing Too Much: Why the American Jewish romance with Israel is coming to an end (New York: 2012), p. 97.

[3] El nombre Hamas se utiliza aquí para indicar todos los grupos armados en Gaza.

[4] 2015. [Se puede consultar en castellano en https://www.amnesty.org/es/documents/mde21/1178/2015/es/%5D

[5] Para los antecedentes de OMP, véase Norman G. Finkelstein, Method and Madness: The hidden story of Israel’s assaults on Gaza (New York: 2014).

[6] La mayor parte de los datos de esta monografía provienen del Estado de Israel, The 2014 Gaza Conflict, 7 July-26 August 2014 (Mayo 2015). Esta informa de que las indemnizaciones totales por daños directos a civiles israelíes ascenderán a 40 millones de dólares, mientras que el Estado gastará una suma adicional de 15 millones para reparar las infraestructuras públicas dañadas (párrafos 112, 223).

[7] Las cifras de víctimas y daños en el caso de Gaza se basan en el informe de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA, por sus siglas en inglés), Fragmented Lives [Vidas fragmentadas] (marzo de 2015). Las principales organizaciones de derechos humanos que trabajan en Gaza (Al Mezan, Palestinian Center for Human Rights) cifran la cantidad de civiles muertos entre 1.600 y 1.700. [El informe de] Israel 2014 Gaza Conflict afirmaba que de los 1.700 muertos gazíes que habían sido clasificados de un total de 2.125, 940 (44 %) eran “militantes” de Hamas, 760 (36 %) eran civiles y 420 (20 %) estaban “por clasificar”. También afirma que “en todos los casos excepto raras excepciones, las mujeres, niños menores de 16 años y los ancianos se clasificaban automáticamente como “no implicados” en sus cálculos”. Dejando de lado todas los demás absurdos de la contabilidad de Israel, la cantidad de mujeres y niños gazíes asesinados (esto es, sin incluir ningún hombre adulto) sumaba ya un total de 850 personas, según la OCHA (la única discrepancia leve es que la OCHA consideraba niño a toda persona menor de 17). El informe israelí culpa a la OCHA de basar su distinción combatiente/civil en “las listas diarias de muertos publicadas por el ministerio de Sanidad de Gaza controlado por Hamas”, que, continúa, “no identifica si la persona fallecida era un militante”. Es difícil imaginar cómo la OCHA se pudo basar en cifras desglosadas del ministerio si este no las había proporcionado. Véase 2014 Gaza Conflict, p. 56n165; Anexo—Palestinian Fatality Figures in the 2014 Gaza Conflict, párrafos 9, 13, 26-27.

[8] Estado de Palestina, The National Early Recovery and Reconstruction Plan for Gaza (Octubre de 2014), p. 9.

[9] Por otra parte, solo un 8 % del total de las víctimas israelíes eran civiles

[10] En su último informe publicado, “Strangling Necks”: Abductions, torture and summary killings of Palestinians by Hamas forces during the 2014 Gaza/Israel conflict (2015 [se puede consultar en castellano con el título “Gaza: Palestinos torturados y ejecutados sumariamente por Hamás durante el conflicto de 2014 “, https://www.amnesty.org/es/latest/news/2015/05/gaza-palestinians-tortured-summarily-killed-by-hamas-forces-during-2014-conflict/%5D), AI menciona brevemente que “la magnitud de las víctimas y la destrucción causadas en Gaza por las fuerzas israelíes excede con mucho las causadas por los ataques palestinos a Israel, lo que refleja, entre otros factores, la mucho mayor potencia de fuego de Israel”.

[11] Jutta Bachmann et al., Gaza 2014: Findings of an independent medical fact-finding mission (2015), p. 101 (en adelante Misión Médica de Investigación)

[12] Finkelstein, Method, pp. 101-20.

[13] Los comentarios de Ban Ki-moon se publican adjuntos al sumario del informe final de una comisión de investigación de la ONU a la que encargó investigar “determinados incidentes ocurridos en la Franja de Gaza entre el 8 de julio 2014 y el 26 de agosto de 2014” (en adelante Comisión de Investigación de la ONU).

[14] Además de Unlawful and Deadly y de “Strangling Necks” AI publicó Families under the Rubble: Israeli attacks on inhabited homes (2014) y “Nothing Is Immune”: Israel’s destruction of landmark buildings in Gaza (2014). Conviene señalar que estos cuatro informes se publicaron entre el final de OMP y la publicación del informe del Consejo de Derechos Humanos de la ONU sobre esta operación en junio de 2015. Todo lo que AI publique después del informe de la ONU tendrá poco impacto político o ninguno. Casualmente, el informe de la ONU utiliza abundantemente estos cuatro informes de AI, una cuestión sobre la que volverá este escritor en una próxima monografía.

[15] Una yuxtaposición precisa arroja aún más sombra sobre las asignaciones espaciales de AI: en cifras absolutas, la escala de civiles muertos y de destrucción infligida por Israel durante la Operación Muro Protector fue mucho mayor mientras que en el caso de Hamas fue casi la misma.

[16] Por otra parte, “Strangling Necks” afirma categóricamente: “Las fuerzas militares israelíes cometieron crímenes de guerra y otras violaciones graves del derecho internacional durante la Operación Muro Protector”. Human Rights Watch (HRW) también condenó mucho más rápidamente a Hamas que a Israel. “Obviamente es más fácil denunciarlo como crimen de guerra, a saber, el lanzamiento por parte de Hamas de cohetes a zonas civiles”. El director ejecutivo de HRW Kenneth Roth comentó durante OMP: “Esto es abiertamente obvio. No se necesita una investigación exhaustiva para constatarlo. Para Israel hace falta más de una”. (http://m.democracynow.org/stories/9979).

Fuentes: https://www.byline.com/project/13/article/14

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=202252