Kevin Johansen: No le des la espalda al pueblo palestino

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Buenos Aires, 28 de abril de 2015.

Estimado Kevin Johansen:

Hace pocos días, y en relación al anuncio de tu presentación en Israel el próximo 17 de mayo, algunos de nuestros compañeros de la Campaña internacional BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones)[1] contra el Apartheid y el genocidio ejercido por el Estado de Israel contra el pueblo palestino, han estado intercambiado “tuits” con vos para instarte a que canceles tu show. Amablemente nos diste algunas razones por las que has decidido mantener tu decisión de continuar con tu gira hacia Israel. Por eso optamos por hacerte llegar esta carta pública, tanto a vos como a tus fans en Argentina y en el mundo, de manera que ellos también conozcan las condiciones en las que se desarrolla el apartheid, el sometimiento y la limpieza étnica del pueblo palestino.

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En tus “tuits” manifestás que no vas a actuar para el gobierno de Israel, sino para el pueblo. Que los pueblos, en definitiva, son los destinatarios de tu arte. Precisamente queremos hablarte de un pueblo que nunca podría acceder a tu arte: el palestino. Como te habrás enterado, más allá del intento de los grandes medios por ocultarlo o disimularlo, hace menos de un año el pueblo palestino sufrió la masacre de más de 2000 personas, la gran mayoría civiles, entre los que se cuentan 500 niños, en lo que se conoció como “Operación Margen Protector”. Estas “operaciones” se repiten cada dos o tres años con diferentes nombres pero con semejante cantidad de víctimas inocentes. Desde que fueron ocupadas sus tierras hace ya 70 años, los palestinos son víctima sistemática de una limpieza étnica que se ejerce a través del asesinato, la tortura (incluso de niños), el desalojo, la demolición diaria de viviendas y el hostigamiento permanente. Y esto es llevado a cabo no solo por el ejército israelí, sino que cuenta con la complicidad explícita o silenciosa de la gran la mayoría de los ciudadanos comunes. Esto ha quedado claro no sólo con la reelección del primer ministro Netanyahu por parte del pueblo israelí inmediatamente después de la masacre “Margen Protector”, sino también por el hecho que casi todos los ciudadanos y ciudadanas israelíes están asociados al ejército, sea como conscriptos o como reservistas.

Decís que tu arte se dirige a los pueblos. No podríamos estar más de acuerdo, en general, con esa concepción. Pero al contextualizarlo histórica y políticamente, el concepto se vuelve polémico.

¿Estarías de acuerdo con tus propias palabras si las dijera un artista en gira, por ejemplo, en el Berlín de 1936? ¿Estarías de acuerdo con ese argumento si un artista lo utilizaba para presentarse ante la población blanca de Sudáfrica en tiempos del Apartheid? Estamos seguros de que no.

Este caso no es diferente. Vas a actuar para el pueblo israelí, un pueblo que acaba de reelegir a un genocida (Benjamín Netanyahu) como primer ministro por un amplio margen de votos. Ilan Pappé, prestigioso historiador israelí, escribió al respecto: “hay que llamar a elecciones para votar un nuevo pueblo israelí”.

El pueblo al que vas a llevarle tu arte es un pueblo que tiene un alto grado de discriminación y racismo, y lo ejerce a diario contra los palestinos. Pero vos decís que tu arte se dirige a los pueblos. Y claro, no podríamos estar más de acuerdo, en general, con esa concepción. Ahora bien, si quisieras dirigir tu arte al pueblo gazatí, ¿qué ocurriría?

Quizás no estés al tanto de que Gaza está denominada por organismos internacionales de DD. HH. y analistas de la política internacional como la “cárcel a cielo abierto más grande del mundo”. Allí viven  hacinadas y encerradas por el bloqueo impuesto por el Estado de Israel 2.000.000 de personas. Gaza es un espacio de tierra de 40 kilómetros de largo por 4 km de ancho. ¿Podés visualizarlo?  Este bloqueo significa que por todo lo que permite entrar a Gaza, Israel recauda impuestos, tanto a modo de donación internacional o como productos israelíes, sumándole un impuesto sobre el valor agregado de los bienes. Además, Israel no permite que productos de Gaza lleguen a Cisjordania ni a ningún otro lugar del mundo, manteniendo un férreo monopolio de sus productos en las dos entidades territoriales palestinas (Gaza y Cisjordania). Los palestinos usan shampú israelí, toman café israelí y mientras los israelíes gozan económicamente del comercio hacia el interior de Gaza, la misma ecuación no se repite con los productos gazatíes. Un ejemplo de esta inequidad es que sólo en 2012, compañías israelíes facturaron 380 millones de dólares por productos comercializados “a la fuerza” en Gaza.

El 95 por ciento del total del agua existente en Gaza no es potable, Israel ha decidido imponer una economía un tanto feudal: los habitantes deben “conformarse” con el agua de lluvia y las aguas subterráneas que se acumulan bajo su territorio. Como resultado, la demanda es excesiva y hay superávit de bombeo de las aguas subterráneas que no son aptas para el consumo humano pues están salinizadas por la mezcla con el agua de mar y por los residuos decrépitos de las de tuberías. Israel vende cinco millones de metros cúbicos de agua a Gaza, lo que significa menos de un diez por ciento de lo que se consume en la Franja. ¿Puede tu sensibilidad de artista comprender esto?

Israel dictamina que los palestinos sólo pueden pescar hasta 11 kilómetros de sus costas, aunque a veces reduce esa distancia a 5, 5 kilómetros. El límite fijado en 11 kilómetros excluye las mejores zonas de pesca. Israel mantiene el control total sobre las aguas territoriales de Gaza y, por tanto, evita el tránsito de bienes y personas a través del mar, y no permite la pesca a una distancia de más de seis millas náuticas de la costa de Gaza.

El pueblo al que vos vas a dirigir tu arte, salvo contadas excepciones entre las que se cuentan objetores de conciencia y activistas por la paz que apoyan el boicot a Israel[2], admite y apoya estas políticas contra la población palestina. Acepta, por ejemplo, que se regule la entrada de camiones a Gaza, contando (esto te va a parecer siniestro, seguramente) que los vehículos que ingresen lo hagan con una cantidad determinada de alimentos que aseguren un mínimo de calorías por día para cada habitante palestino. No hay muchos antecedentes de esto en la historia de la humanidad. O sí, algunos, como Auschwitz o Varsovia.

Con todos estos datos, que podés corroborar en muchos medios, podemos afirmar sin duda alguna que Israel controla la vida y la muerte de los palestinos. Vos vas a dirigir tu arte al pueblo de Israel, en estas condiciones históricas, sociales, políticas, económicas y militares. Un simple “tuit”  ya no es suficiente, Kevin. Posiblemente actúes en alguna localidad cercana a Gaza. Entonces, lo vas a hacer de espaldas a los chiquitos mutilados en la operación del año pasado, de espaldas a las ruinas de escuelas y edificios de refugiados de la Cruz Roja. Vas a dirigir tu arte a ese pueblo, y tal vez concurran a algunos de los que llevaban sus sillitas plegables para ver los bombardeos a Gaza y “disfrutar” del espectáculo.

Vos dirigís tu arte a un pueblo, pero si los palestinos de Cisjordania quisieran ir a verte, no podrían. Un muro declarado ilegal por la Naciones Unidas les impide entrar y salir libremente. Allí, se registran a diario todo tipo de humillaciones, donde los palestinos pueden estar horas en los checkpoints (N. de la R.: puestos de control) para poder llegar a sus trabajos o ir a algún hospital. Ambulancias con enfermos son retenidas, hasta que la enfermedad del paciente se agrava o pierde la vida. No hay compasión ni piedad en gran parte de ese pueblo al que vos vas a dirigir tu arte.

Vamos a hablarte ahora de un músico, al que seguramente respetás y admirás como muchos de nosotros: Roger Waters. Él tenía una posición similar a la tuya, hasta que en el año 2006 lo llevaron a conocer el muro. Luego de eso, afirmó: “Iba a actuar en Tel Aviv, hasta que algunos palestinos del movimiento de boicot a Israel me exhortaron a reconsiderarlo. Yo ya me había manifestado contra el muro, pero no creía que un boicot cultural fuese una vía correcta. Nada podía haberme preparado para aquello que vi ese día. El muro es un edificio repulsivo. Está custodiado por jóvenes soldados israelíes que me trataron, observador casual de otro mundo, con una agresión llena de desprecio. Si así fue conmigo, un extranjero, imaginen lo que debe ser con los palestinos, con los subproletarios, con los portadores de autorizaciones. Supe entonces que mi conciencia no me permitiría apartarme de ese muro, del destino de los palestinos que conocí, personas cuyas vidas son aplastadas diariamente de mil y una maneras por la ocupación de Israel. En solidaridad, y de alguna forma por impotencia, escribí en el muro, aquel día: “No necesitamos del control de las ideas”. Sobre la marcha, Roger Waters cambió el lugar de presentación de su show y pasó de un escenario en Tel Aviv a una aldea en la que se privilegiaba un trato justo entre distintos.

Este artista no es el único que se ha sumado al boicot internacional contra el apartheid israelí. Los directores de cine Ken Loach, Mike Leigh, Jean Luc Godard, los actores Dustin Hoffman, Meg Ryan, Danny Glover, Emma Thompson, entre muchos otros, músicos como Elvis Costello, Santana, Massive Attack, Pixies, Gorillaz, Devndra Banhart, Brian Eno, Dave Randall, Vanessa Paradis, Bono, Snoop Dog, en su momento se expresaron los escritores José Saramago, Eduardo Galeano, y miles de referentes del arte y la cultura que también forman parte de este movimiento de boicot. Ellos son conscientes de que más allá de dirigir su arte a los pueblos, existe una complicidad del pueblo israelí en el apartheid palestino, incluso saben que con su rechazo, con su denuncia, ayudan a los desertores del ejército israelí encarcelados por no querer seguir masacrando palestinos, y a los activistas por la paz, que día a día soportan las presiones de los servicios de inteligencia y la represión policial de su propio país.

Te hicimos llegar esta información porque difundir las condiciones de vida, la lucha y el sufrimiento del pueblo palestino es nuestro trabajo. El sentimiento, el coraje, tal como lo has hecho con tu vida artística, lo ponés vos en este caso. Como parte de la humanidad, nos enorgullece la épica que llevó a Sudáfrica a liberar a su gente. Mandela, además de ser un gran luchador, era solidario con la causa palestina, porque la sabía una causa hermana. En los ’60, con su líder preso, nadie levantaba la mano para denunciar el apartheid sudafricano. Solo la toma de conciencia y el boicot internacional permitieron, primero develarlo al mundo y luego terminar con él. El apartheid palestino es aún peor que el sudafricano, porque se hace sobre la memoria histórica de éste, sobre el fracaso de un “Nunca más” que Israel ejecuta día a día, y porque el victimario es un pueblo que sufrió en carne propia los horrores de un genocidio.

Esperamos que todas estas consideraciones te ayuden a reflexionar sobre la cuestión, y que más temprano que tarde decidas sumarte a la defensa del pueblo palestino. En ese caso, no vacilaremos en recibirte diciéndote “bienvenido a la lucha”.

BDS Argentina

argentinabds@gmail.com

[1] El Boicot a Israel, o movimiento BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones) por Palestina, fue convocado por primera vez por más de 150 agrupaciones de base de la Sociedad Civil Palestina en 2005, ante la prolongación de la ocupación de sus tierras y la negación de sus derechos por parte de Israel con el apoyo militar y diplomático de EEUU. Desde entonces viene creciendo permanentemente. Según Hessel, coautor de la Declaración Universal de los DDHH, “la campaña del BDS representa el modo más prometedor de superar el fracaso de los gobiernos del mundo para hacer frente a la intransigencia de Israel y su comportamiento fuera de la ley”.

[2] El Grupo israelí “Boicot desde Dentro” apoya el BDS como única vía de salida a la trampa del apartheid, y son perseguidos por el establishment israelí y marginados por el grueso de la sociedad israelí.

Los puestos avanzados en Cisjordania: todo un sistema de expolio

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1er encuentro de argentinos progresistas de origen judío: «No en nuestro nombre».

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Redacción: Como seres humanos progresistas, esperamos que este movimiento de argentinos de origen judío le dé la debida dimensión a la situación palestina. Sin la autocrítica de la (no) reacción frente a los crímenes que el Estado de Israel viene cometiendo desde su fundación en relación al pueblo nativo de Palestina, esta iniciativa quedará incompleta. Los Derechos Humanos lo son en cualquier lugar del planeta y esto no admite relatividades.

No en nuestro nombre a la DAIA y la AMIA. No en nuestro nombre al Estado de Israel.

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A seguir la nota de Página 12

“No hablen en nuestro nombre”

El “plenario de argentinos de origen judío” se presentó como el primer paso para la construcción de un nuevo colectivo, cuyo objetivo es agrupar a “las personas que no se sienten representadas por las dirigencias de las grandes instituciones de la comunidad”.

Por Ailín Bullentini.

Mujeres y varones argentinos de origen judío se encontraron en el auditorio de la Federación de Obreros y Empleados Telefónicos (Foetra), cuya capacidad colmaron para expresar su rechazo a las dirigencias de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) y la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), a las que acusan de “adueñarse de la voz de todos” los judíos argentinos. “No creemos que nuestra postura represente a toda la comunidad, pero negamos a la DAIA y la AMIA su postura de creerse voz de ella, depositaria del monopolio de lo judío”, advirtieron los organizadores del plenario que desarrollaron ayer, y que aspiran a que sea el germen de “un espacio colectivo y democrático basado en lazos de solidaridad por sobre los vínculos comerciales”.

El “llamamiento a un encuentro nacional de argentinos de origen judío”, como bautizaron al plenario de ayer, fue leído por los organizadores de la iniciativa, diez argentinos judíos “progresistas y de izquierda” que comenzaron a preguntarse hace algunos meses “qué hacer para poder poner a la comunidad de izquierda judía de pie nuevamente”. El plenario, que contó con centenares de asistentes y cinco expositores, sirvió como “punto de partida” para la construcción de ese nuevo colectivo “que llega para llenar un espacio vacío, ése que sienten las personas que no se sienten representadas ni convocadas por las dirigencias de las grandes instituciones de la comunidad”, definió desde el escenario el sociólogo Jorge Elbaum, uno de los impulsores de la propuesta.

“Estamos acá para expresar nuestro cansancio por la cooptación que de la comunidad intenta desde siempre la dirigencia de la DAIA, volcada a la derecha y con infiltración macrista”, informó Marcelo Horenstein, otro integrante del “grupo organizador” del nuevo espacio progresista judío, quien definió a la DAIA como “una institución de tercer grado en la que la votación de los integrantes de la comunidad es indirecta” y acusó Julio Schlosser, su presidente, y al resto de su dirigencia, de “pasarse el poder de mano en mano, apoyar a la dictadura y convocar al intento de golpe blando que fue el 18F”, en relación con la movilización en homenaje al fiscal Alberto Nisman a un mes de su muerte. “Entonces decimos basta, queremos expresarnos desde otro lugar”, remarcó Horenstein.

Para el abogado Beinusz Szmukler, aquella movilización también fue “un punto de quiebre” que funcionó como “impulso para plantear una iniciativa” como la presentada ayer, a la que saludó. “Ustedes expresan una posición y una resistencia a no ser confundidos con la DAIA”, saludó. Si bien la mayoría de los asistentes fueron adultos mayores, también se oyó la voz de los “jóvenes judíos progresistas de izquierda”. Así se presentó Maira Visacovsky, quien actualmente trabaja en el Ministerio de Economía nacional y fue la encargada de hablar por aquellos “jóvenes que se sintieron representados por la iniciativa del llamamiento”. “No seremos cómplices de las políticas desarrolladas por la DAIA, racistas, imperialistas y clasistas. Por eso, repetiremos incansablemente que ésa no es nuestra postura, que ellos no nos representan”, arengó.

La iniciativa presentada ayer busca ser el vehículo de aquellos integrantes de la comunidad judía que comparten “una visión progresista integrada de la vida”, precisó el economista Alejandro Rofman, presente en Foetra. La idea de sus organizadores es desarrollar encuentros del mismo estilo que el que tuvo lugar ayer en diferentes partes del país para “organizar el funcionamiento del espacio” y lograr el encuentro nacional en julio, cuando se presentaría formalmente el espacio.

“Somos quienes vemos en la Argentina de hoy un país con inclusión, respetuoso del otro y del cumplimiento pleno de los derechos humanos y quienes también tenemos una visión global del gobierno de Israel diferente a la de la AMIA y la DAIA”, ejemplificó Rofman.

Entre las personalidades políticas que comparten esa visión de país y coinciden con el rumbo que podría recorrer la nueva agrupación, y que participaron ayer del encuentro, se contaban el secretario para el Pensamiento Nacional, Ricardo Forster; los diputados nacionales kirchneristas Mara Brawer y Juan Carlos Junio; los legisladores porteños del mismo espacio José Cruz Campagnoli y Claudia Neira, entre muchos otros. La vicepresidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Rosa Roisimblit, fue especial y cariñosamente presentada por la periodista Miriam Lewin, encargada de la conducción del acto. “Es la primera dama de la comunidad judía”, saludó a Rosa.

“Este es un mensaje a la comunidad, a la que convocamos a crear un espacio para que ellos (la DAIA) no hablen más en nuestro nombre, para que acaben de considerarse dueños de la voz de todos nosotros. Nosotros tenemos voz propia”, concluyó el artista Jorge Schussheim.

Fuente: Página12.

«Exigimos Justicia», dice la Familia Abu Khdeir

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Niños palestinos, mano de obra barata en las colonias judías

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Gara.- Los niños palestinos se han convertido en mano de obra barata en las colonias israelíes, donde son empleados a cambio de un ínfimo sueldo y en condiciones precarias para el cultivo, la cosecha y el empaquetado de productos agrícolas, según un informe de HRW.

La ONG Human Rights Watch (HRW) denunció el abuso de niños palestinos que trabajan en granjas de las colonias israelíes en Cisjordania. Cientos de niños, algunos de tan solo 11 años, trabajan a cambio de bajos salarios en condiciones «peligrosas» en granjas de colonos en la zona ocupada por los israelíes en el Valle del Jordán, afirma HRW en un reciente informe de 74 páginas.

En él remarca que las restricciones discriminatorias impuestas por Israel al acceso de palestinos a tierras para agricultura y al agua en Cisjordania, en particular en el Valle del Jordán, que ha sido tradicionalmente un centro de la agricultura palestina, tienen un costo anual para la economía palestina superior a 700 millones de dólares –según el Banco Mundial–. Los índices de pobreza entre los palestinos en el Valle del Jordán alcanzan el 33,5%, y se sitúan entre los más altos de toda Cisjordania. Algunos palestinos arriendan terrenos agrícolas a colonos israelíes; estos terrenos fueron asignados a colonos por Israel tras apropiarse ilegítimamente de tierras que pertenecían a palestinos.

«Los niños de comunidades empobrecidas por la discriminación israelí y las políticas de colonización están abandonando la escuela y trabajando en empleos peligrosos porque sienten que no tienen ninguna alternativa, mientras que Israel hace la vista gorda», destacó la directora de HRW para Oriente Medio, Sarah Leah Whitson. Explicó que los menores palestinos que trabajan en las colonias dejan los estudios para dedicarse a la limpieza o al empaquetado de espárragos, tomates, berenjenas y otros cultivos.

«Las colonias son una fuente constante de abusos, incluso contra menores y se están beneficiando de estos abusos. Otros países y empresas no deberían beneficiarse con ellos ni tampoco apoyarlos», concluyó.

Entre los principales importadores de productos agrícolas procedentes de las granjas israelíes en zonas ocupadas son Europa y EEUU. «Deberían cumplir con su propio compromiso de no obtener beneficios de las violaciones de derechos humanos que se cometan contra palestinos en Cisjordania ni contribuir a estos abusos, y para ello deberían concluir las relaciones comerciales con los asentamientos, incluidas las importaciones de productos agrícolas provenientes de éstos», incidió HRW. El informe, basado en los testimonios de 38 niños palestinos y 12 adultos empleados en granjas de colonos, constata que los menores a veces trabajan más de 60 horas semanales a altas temperaturas, recogiendo vegetales y fumigándolos.

Mareos, vómitos, irritación ocular…

Algunos de los entrevistados relataron haber padecido náuseas, mareos y desmayos mientras trabajaban en verano a elevadas temperaturas, que a veces superan los 40 grado a la intemperie y son incluso mayores dentro de los invernaderos. Otros menores dijeron haber sufrido vómitos, dificultades respiratorias, irritación en los ojos y erupciones cutáneas tras haber rociado plaguicidas o haber estado expuestos a ellos, incluso en espacios cerrados. Algunos afirmaron sufrir dolores de espalda tras cargar pesadas cajas con productos o llevar contenedores «mochila» con plaguicidas.

HRW precisó que de los 38 menores, 33 han dejado de asistir a la escuela y trabajan a tiempo completo en las colonias israelíes. 21 abandonaron los estudios antes de completar los 10 años de educación elemental que son obligatorios en la legislación palestina, y también en la israelí. «De qué sirve tener educación, si terminas igualmente trabajando para las colonias», exclamó uno de los menores al ser entrevistado.

Docentes y directores de escuelas palestinas en el Valle del Jordán indicaron que los menores que trabajaban con dedicación parcial en la colonias, durante fines de semana y después del horario escolar, a menudo estaban extenuados durante las clases.

HRW recordó que las leyes laborales israelíes prohíben que los jóvenes transporten cargas pesadas, trabajen a altas temperaturas y con pesticidas peligrosos y lamentó que Israel «no aplique estas leyes para proteger a los niños palestinos».

El líder de la comunidad colona de Israel en el Valle del Jordán rechazó el contenido del informe. «Son mentiras. El único fin de esta organización –en alusión a HRW– es manchar la imagen de Israel. Esos datos son una falacia,», dijo a AFP David Elhayani, quien también es granjero. Sostuvo que un granjero podría perder su licencia de exportación si se descubre que emplea a menores.

Leyes que nadie cumple ni vigila en los territorios ocupados

Organizaciones israelíes y palestinas de defensa de derechos laborales estiman que cientos de menores palestinos trabajan en colonias agrícolas israelíes todo el año, y que esta cifra aumenta durante las cosechas. Aunque «las leyes laborales israelíes prohíben que menores lleven cargas pesadas, trabajen a elevadas temperaturas y utilicen plaguicidas peligrosos, las autoridades casi nunca inspeccionan las colonias agrícolas», critica HRW. Israel ha destinado el 86% de las tierras en el Valle del Jordán a las colonias, y el acceso al agua del acuífero que bajo el valle es mucho mayor para la industria agrícola en las colonias que para los palestinos.

Fuente original: http://www.naiz.eus/eu/hemeroteca/gara/editions/2015-04-16/hemeroteca_articles/ninos-palestinos-mano-de-obra-barata-en-las-colonias-agricolas-judias-1

Argentinos de origen judío enfrentados a la DAIA llaman a un Plenario

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no  nos representan

Una convocatoria impulsada por argentinos de origen judío a través de las redes sociales logró reunir cerca de 4 mil adhesiones y sus promotores se aprestan a realizar un PLENARIO el próximo miércoles 22.

Entre los oradores del evento serán  de la partida Beinuz Smuckler, titular de la Asociación Argentina de Juristas y Jorge Schussheim, músico, guionista y publicista.  La conducció nestará a cargo de la conocida periodista Miriam Lewin.

Según declaran los promotores del encuentro, el común denominador es el rechazo a que la DAIA se arrogue la representación política de todos los argentinos de identidad judía.

Los convocantes sostienen que la DAIA nació para combatir el antisemitismo y que nadie le encomendó la tarea de representar políticamente a “todos los argentinos judíos”.

Aseguran que el universo de los argentinos judíos es variado en su posicionamiento social, político y cultural, y agregan que la DAIA sólo expresa un discurso único y hegemónico, y acusa de antisemita a quien exprese una idea diferente.

Lo mismo ocurre, dicen, con el alineamiento automático a las posiciones de Israel en la política de Oriente Medio, clausurando cualquier disenso.

Los organizadores explican que no quieren arrogarse la representación de todos los judíos, pero tampoco quieren que la DAIA hable por TODOS LOS JUDÍOS.

“Queremos ser una corriente de opinión, con voz propia, que permita la expresión de buena parte de la colectividad judeoargentina, hasta ahora silenciada”, afirman los convocantes.

“Hemos logrado la adhesión de importantes hombres y mujeres de las artes, la ciencia, la política, académicos y una cantidad importante de argentinos judíos de a pie que no se sienten representados por la DAIA”, sentencian los líderes de la iniciativa.

El Plenario se llevará a cabo el 22 de este mes a las 19:30 hs. en el Auditorio de la FOETRA, en Hipólito Yrigoyen 3171, C.A.B.A. 

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Contactos de prensa:

Dardo Esterovich –    Cel.: 15 4440 3092

Larry Levy –              Cel.: 15 4193 7019

Marcelo Horestein –   Cel.: 15 3066 7949

Alejandro Rofman – Cel.: 15 3331 2663

Más de seis mil palestinos permanecen en cárceles israelíes

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palestine prisoners day

Niños, mujeres y funcionarios gubernamentales son privados de libertad sin saber las causas de su conidición

El Centro de Información Palestino denunció el martes que unos seis mil 800 ciudadanos palestinos se encuentran detenidos en cárceles israelíes bajo graves condiciones sanitarias que atentan contra su vida.

La fuente de esta información fue el presidente del Club de Prisioneros palestinos, Qadura Fares, quien indicó que entre los detenidos resaltan 205 niños, 21 mujeres y 14 funcionarios palestinos, que desconocen de qué son acusados.

Además unos 700 prisioneros se encuentran en condiciones de salud crítica y se les ha restringido el acceso a atención médica básica.

Hasta el momento Israel se niega a liberar a los detenidos pese a los acuerdos alcanzados con las autoridades de Palestina.

En ese sentido el Ministerio Palestino de los Detenidos y Exreclusos convocó a una marcha este miércoles con motivo del Día de los Prisioneros Palestinos, que se conmemorará este viernes.

Se tiene previsto que familiares de los detenidos y exreclusos participen las movilizaciones; donde podrían comentar sus experiencias en las cárceles israelíes, donde permanecieron recluidos sin que se comprobara su culpabilidad en algún crimen.

Activistas denuncian que la mayoría de los presos se encuentran en estado de “detención administrativa”, condición creada por Israel para mantener bajo esa condición a cuaquier ciudadano palestino sin importar la ley y sin poder celebrar un proceso judicial.

En contexto:

A mediados de 2014, la Franja de Gaza fue escenario de uno de los más cruentos ataques de Israel. Entre principios de julio y fines de agosto el Ejército israelí usó todo su poder contra este territorio palestino con bombardeos indiscriminados que causaron unos dos mil 400 muertos; 790 de esas víctimas eran mujeres y niños.

Los ataques dejaron también 11 mil heridos y lisiados de por vida. La “Operación Margen Protector” se extendió por más de 50 días, pese a la protesta mundial. Además de las innumerables pérdidas humanas, los daños de la infraestructura en Gaza son casi irreparables. El Gobierno de ese país ha calculado que su reconstrucción costaría más de 7 mil millones de dólares.

Ref. foto: Al menos 700 de los detenidos no han tenido accesos a servicios básicos de salud

Imagen: Mohammad Saba’aneh.

Organizaciones palestinas condenan condiciones carcelarias israelíes para sus prisioneros
16/04/2015

RAMALA (Ma’an) – Facciones políticas palestinas condenaron estel jueves las “políticas agresivas” contra los presos palestinos en las cárceles israelíes, una semana después de la muerte de Jaafar Ibrahim Awad, de 22 años.

Hamas, la Yihad Islámica, y la Sociedad de Presos Palestinos dijeron en un comunicado conjunto que las condiciones dentro de las cárceles israelíes están siendo  cada vez más difíciles para los detenidos palestinos, observando un número creciente de presos enfermos debido a la negligencia médica por el Servicio de Prisiones de Israel.

El comunicado agregó que Israel está utilizando “políticas peligrosas” en los intentos de desalentar a los presos, y responsabilizó a Israel por la muerte de Jaafar Awad debido a complicaciones de salud pre-existentes que se deterioraron rápidamente durante su detención en la prisión israelí.

Las organizaciones de la Resistencia condenaron el silencio de los grupos internacionales de derechos hacia los prisioneros palestinos, llamando a la unificación de esfuerzos de todos los políticos, medios de comunicación y grupos de derechos para exponer el sufrimiento de los presos y encontrar formas de apoyar su causa a nivel internacional.

La declaración fue emitida para conmemorar el día anual de los prisioneros palestinos.

El Grupo de derechos de los presos Addammer ha reportado el uso generalizado de la tortura, el aislamiento y la negación de las visitas familiares entre otros malos tratos infligidos por el Servicio de Prisiones de Israel.

 Fuente: http://www.resumenlatinoamericano.org/2015/04/16/mas-de-seis-mil-palestinos-permanecen-en-carceles-israelies/

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17 DE ABRIL – DÍA DE LOS PRISIONEROS PALESTINOS  

INFORME SOBRE LAS CONDICIONES DE LOS PRESOS PALESTINOS EN LAS CÁRCELES DE LA OCUPACIÓN ISRAELÍ

Desde el comienzo de la ocupación israelí del Territorio Palestino en 1967, más de 850.000 ciudadanos palestinos han sido detenidos. Entre ellos, 15.000  mujeres y decenas de miles de niños.

Desde el año 2000 hasta este día, más de 85.000 casos de detenciones han sido registrados. Entre ellos más de 10.000 son niños (menores de 18 años) y aproximadamente 1.200 son mujeres, más de  65 ministros o miembros del Consejo Legislativo Palestino y más de 24.000 bajo detenciones administrativas[1] que pueden renovarse varias veces.

La detención de los palestinos no está restringida a una categoría o estrato específico. Incluye a todos los estratos y categorías de la sociedad palestina (niños, jóvenes, ancianos, mujeres, madres, esposas, enfermos, discapacitados, trabajadores, académicos, miembros del Consejo Legislativo, Ministros, dirigentes políticos, sindicales, estudiantes universitarios y secundarios, escritores y artistas).

Las detenciones son acompañadas y seguidas de numerosas violaciones al derecho internacional, como ser los métodos, lugar y condiciones de la detención, torturas y métodos utilizados para extraer confesiones. Conforme a los hechos y los testimonios de detenidos, 100% de aquellos que tuvieron la experiencia de ser detenidos o arrestados aseguraron que sufrieron algún tipo de tortura física o psicológica, abuso e insultos ante otras personas o miembros de su familia, y la mayoría sufrió varias de ellas.

Durante los últimos cuatro años, ha comenzado a quedar claro que los niños palestinos son objetivos de detenciones. Se registraron más de 3.755 casos de detenciones a niños, de los cuales 1.266 ocurrieron durante 2014. Durante el primer trimestre del año en curso, más de 200 casos de detenciones a niños han sido registrados sin consideración a su edad o debilidad física y sin atender a sus necesidades básicas. Han sido tratados duramente, torturados, sus derechos humanitarios básicos negados, sentenciados y condenados a prisión, multados y confinados en sus hogares. Más de 95% de los niños liberados de las cárceles aseguran que han sufrido torturas y maltrato durante el interrogatorio y la detención. Estas acciones suponen una amenaza real a la niñez palestina y su futuro.

Detenidos en números

Más de 6.500 presos políticos palestinos se encuentran aún en las cárceles de la ocupación israelí. Entre ellos:

478 Condenados a cadena perpetua una o varias veces
21 Mujeres (2 menores de edad)
200 Niños menores de 18 años
480 Detención administrativa
16 Diputados y dos ex ministros
1500 Enfermos sufriendo diferentes tipos de enfermedades (80 en grave estado)
30 Detenidos previos a los Acuerdos de Oslo (con más de 20 años en las cárceles de la ocupación israelíes)
16 Presos veteranos, pasaron más de 25 años en la cárcel, tal como Karim Younis y Maher Younis que pasaron 33 años continuos allí.
85 Liberados por el Acuerdo Shaleet y detenidos nuevamente. 65 de ellos están todavía en prisión a pesar de haber cumplido condenas de 20 años.

Los presos políticos palestinos están distribuidos en 22 cárceles y centros de detención israelíes, las más destacadas son Nafha, Remon, Asqalan, Beir Sabee, Hadareem, Jalbou, Shata, Ramlah, Damoun , Hasharoon, Hadarim, Naqab, Ofar y Majedo.

Presas

Durante el proceso de detención, las presas palestinas son expuestas a golpes, insultos, humillaciones y desconsideración. No son informadas de su destino durante su traslado a la prisión. Durante el interrogatorio y la investigación, son expuestas a amenazas, intimidaciones, maltratos y golpizas.

El sufrimiento continúa a través del aislamiento, la negación de las visitas familiares, confiscación de productos adquiridos en la cantina del establecimiento, inspecciones provocativas, negación a tratamientos y educación. A siete detenidas se les niega encontrarse, visitar o comunicarse con sus esposos o hermanos presos en otras cárceles.

Detenidos enfermos

Más de 1.500 presos políticos palestinos en las cárceles de la ocupación israelí sufren diferentes enfermedades por las duras condiciones de vida, desnutrición, la contaminación, el trato cruel, la mala atención médica y la negligencia médica. Dieciséis de ellos se encuentran casi de forma permanentemente en el llamado hospital de la prisión “Al-Ramlah” en duras condiciones, sufriendo enfermedades graves (lisiados, con necesidad de intervenciones quirúrgicas, y al mismo tiempo se les prohíbe a médicos de afuera visitar a los enfermos y presentar el debido tratamiento). Asimismo, hay más de 80 casos que padecen de enfermedades crónicas, y 25 de los presos enfermos sufren cáncer y hay docenas de discapacitados mentales y físicos.

Muchos de los presos sufren enfermedades tanto físicas como psicológicas por las condiciones de vida insalubres, propagación de insectos, desnutrición, falta de higiene, poca ventilación, humedad, poca iluminación, hacinamiento, heridas durante la detención y golpes en las heridas para forzar confesiones. Las enfermedades más extendidas en las prisiones son las enfermedades de la piel, infecciones respiratorias, úlceras, tumores cancerígenos, insuficiencia renal, hernias de disco y de médula espinal, reumatología, presión arterial, diabetes, discapacidad visual, problemas dentales y enfermedades psicológicas. Los cuerpos de los presos enfermos se han convertido en campos de prueba para la práctica de médicos israelíes y compañías farmacéuticas.

Detención Administrativa

La detención administrativa es el enemigo desconocido de los presos palestinos. Es castigo sin cargos. Ella implica la detención sin juicio, sin el derecho a la defensa por parte de un abogado o la auto-defensa por falta de evidencia incriminatoria, y está basada en la llamado “archivo secreto” provisto por la agencia de inteligencia de la ocupación israelí.

El tiempo de detención administrativa va desde uno a seis meses. Es emitida por jefes militares en el territorio ocupado palestino, basadas arbitrariamente en órdenes militares. En muchos casos, la detención administrativa puede ser renovada varias veces y muchas de ellas llegan a diez. En ese caso, las víctimas (hombres o mujeres, jóvenes o viejos) pueden llegar a pasar más de cinco años en prisión sin cargos y juicio basado en el “archivo secreto”. La mayoría de los palestinos objetivo de detenciones administrativas son médicos, ingenieros, profesores universitarios, periodistas, diputados del Consejo Legislativo.

Mártires detenidos

Muchos de los presos palestinos murieron en las cárceles de la ocupación israelíes como resultado de las duras y crueles condiciones en las que vivieron, como torturas, negligencia médica, aislamiento, disparos y las agresiones nocturnas a las habitaciones con gases. De acuerdo a los casos documentados en el registro de la Comisión de Presos y ex – Presos, 206 de los presos fueron asesinados luego de su arresto desde 1967. El último caso registrado es el del mártir Raed Aljabari de Hebrón. La causa de muerte de los mártires es como sigue: 71 por torturas, 54 como resultado de negligencia médica, 74 asesinados deliberadamente luego de la detención, 7 por disparos directos de soldados dentro de la celda. Además de decenas de presos quefueron martirizados heredados de las cárceles, tal como: Hayel Abu Zeid, Murad AbuSakut, Fayez Zaidat, Ashraf Abu Tharea,  Zakariya Issa entre otros.

El poder judicial israelí

El poder judicial israelí implementa las leyes militares israelíes en violación al derecho internacional. Ello afecta la imparcialidad del procedimiento legal. La legislación israelí no incluye leyes condenatorias de los crímenes de guerra o de lesa humanidad.

El poder judicial discrimina a los ciudadanos palestinos al dictar las sentencias en relación a los ciudadanos israelíes. La Suprema Corte de Justicia desechó miles de quejas presentadas por  presos y abogados en representación de detenidos que sufrieron torturas y malos tratos durante la detención. El poder judicial israelí no ha condenado a ningún oficial israelí de la agencia de inteligencia que haya cometido crímenes de lesa humanidad o asesinado a palestinos durante una detención.

Durante el año 2014, el gobierno israelí se concentró en emitir y aprobar nuevas leyes en el parlamento; medidas legislativas arbitrarias contra los prisioneros como las siguientes:

  • Ley de alimentación por la fuerza a los prisioneros en huelga de hambre
  • Ley de evitar la amnistía para prisioneros
  • Ley del combatiente ilegal
  • Aumento de las penas para niños a 20 años de prisión
  • La privación de la educación secundaria y terciaria para los prisioneros
  • Detención de niños menores de 18 años
  • El uso de la tortura bajo el pretexto de riesgos de seguridad
  • Imposición de fianzas y compensaciones financieras a los prisioneros

Derecho internacional

La ocupación israelí no reconoce la implementación de la tercera y cuarta convenciones de Ginebra sobre los presos. Trata a los prisioneros políticos palestinos como terroristas y criminales y les implementa sus leyes militares internas. Estas leyes privaron a los presos de sus derechos básicos y quitaron la legitimidad de su lucha contra la ocupación aprobada por resoluciones de las Naciones Unidas.

Contrariamente a la Cuarta Convención de Ginebra, Israel aún mantiene a prisioneros palestinos en prisiones dentro de Israel a los que priva de las visitas familiares, de ropa de abrigo durante el invierno, el acceso a libros, imposición de castigos individuales y colectivos como la compra de objetos necesarios para cubrir las necesidades básicas.

Por último, Palestina, como Estado reconocido por las Naciones Unidas, se ha incorporado a numerosas convenciones y tratados internacionales. En particular, las cuatro Convenciones de Ginebra y la Corte Penal Internacional. Por ello, se ha hecho necesario llamar a las Altas Partes Contratantes a la Convención de Ginebra a reunirse y obligar a Israel a implementar estos acuerdos en el territorio palestino ocupado y a los presos. Es importante tomar las medidas legales necesarias y activar las herramientas del derecho internacional para procesar a los israelíes en relación a las violaciones cometidas contra prisioneros.

Israel no puede permanecer como un Estado por encima de la ley, violando los derechos de los prisioneros y las convenciones humanitarias internacionales. El tema de los prisioneros es una cuestión humanitaria de justicia. Hay responsabilidad internacional de exigir a Israel que respete el derecho humanitario internacional en el trato a los prisioneros.

A nivel político, el tema de los prisioneros ocupa un lugar importante en la sociedad palestina relacionado con los derechos y la lucha legítima por la libertad, dignidad y auto-determinación. Cualquier paz normal y genuina en la región debe incluir la liberación de los prisioneros como parte de una solución o acuerdo político y estabilidad en la región.

El gobierno de Israel debe hacerse responsable de detener las negociaciones políticas a fines de 2013 luego de negar la liberación de la tercera grupo de prisioneros detenidos antes de los Acuerdos de Oslo, y de esta manera no adherir a los acuerdos en ese punto, además de continuar construyendo asentamientos en Cisjordania y Jerusalén.

 www.agenciaparalalibertad.org

preso pol

Ya poca Palestina queda. Paso a paso, Israel la está borrando del mapa

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Galeano

Para justificarse, el terrorismo de Estado fabrica terroristas : siembra odio y cosecha coartadas. Todo indica que esta carnicería de Gaza, que según sus autores quiere acabar con los terroristas, logrará multiplicarlos. Desde 1948, los palestinos viven condenados a humillación perpetua. No pueden ni respirar sin permiso. Han perdido su patria, sus tierras, su agua, su libertad, su todo. Ni siquiera tienen derecho a elegir sus gobernantes. Cuando votan a quien no deben votar, son castigados.Gaza está siendo castigada. Se convirtió en una ratonera sin salida, desde que Hamas ganó limpiamente las elecciones en el año 2006. Algo parecido había ocurrido en 1932, cuando el Partido Comunista triunfó en las elecciones de El Salvador.

Bañados en sangre, los salvadoreños expiaron su mala conducta y desde entonces vivieron sometidos a dictaduras militares. La democracia es un lujo que no todos merecen. Son hijos de la impotencia los cohetes caseros que los militantes de Hamas, acorralados en Gaza, disparan con chambona puntería sobre las tierras que habían sido palestinas y que la ocupación israelí usurpó. Y la desesperación, a la orilla de la locura suicida, es la madre de las bravatas que niegan el derecho a la existencia de Israel, gritos sin ninguna eficacia, mientras la muy eficaz guerra de exterminio está negando, desde hace años, el derecho a la existencia de Palestina. Ya poca Palestina queda. Paso a paso, Israel la está borrando del mapa.

Los colonos invaden, y tras ellos los soldados van corrigiendo la frontera. Las balas sacralizan el despojo, en legítima defensa. No hay guerra agresiva que no diga ser guerra defensiva. Hitler invadió Polonia para evitar que Polonia invadiera Alemania. Bush invadió Irak para evitar que Irak invadiera el mundo. En cada una de sus guerras defensivas, Israel se ha tragado otro pedazo de Palestina, y los almuerzos siguen. La devoración se justifica por los títulos de propiedad que la Biblia otorgó, por los dos mil años de persecución que el pueblo judío sufrió, y por el pánico que generan los palestinos al acecho. Israel es el país que jamás cumple las recomendaciones ni las resoluciones de las Naciones Unidas, el que nunca acata las sentencias de los tribunales internacionales, el que se burla de las leyes internacionales, y es también el único país que ha legalizado la tortura de prisioneros.

¿Quién le regaló el derecho de negar todos los derechos? ¿De dónde viene la impunidad con que Israel está ejecutando la matanza de Gaza? El gobierno español no hubiera podido bombardear impunemente al País Vasco para acabar con ETA, ni el gobierno británico hubiera podido arrasar Irlanda para liquidar a IRA. ¿Acaso la tragedia del Holocausto implica una póliza de eterna impunidad? ¿O esa luz verde proviene de la potencia mandamás que tiene en Israel al más incondicional de sus vasallos? El ejército israelí, el más moderno y sofisticado del mundo, sabe a quién mata. No mata por error. Mata por horror. Las víctimas civiles se llaman daños colaterales, según el diccionario de otras guerras imperiales.

En Gaza, de cada diez daños colaterales, tres son niños. Y suman miles los mutilados, víctimas de la tecnología del descuartizamiento humano, que la industria militar está ensayando exitosamente en esta operación de limpieza étnica. Y como siempre, siempre lo mismo: en Gaza, cien a uno. Por cada cien palestinos muertos, un israelí. Gente peligrosa, advierte el otro bombardeo, a cargo de los medios masivos de manipulación, que nos invitan a creer que una vida israelí vale tanto como cien vidas palestinas. Y esos medios también nos invitan a creer que son humanitarias las doscientas bombas atómicas de Israel, y que una potencia nuclear llamada Irán fue la que aniquiló Hiroshima y Nagasaki.

La llamada comunidad internacional, ¿existe? ¿Es algo más que un club de mercaderes, banqueros y guerreros? ¿Es algo más que el nombre artístico que los Estados Unidos se ponen cuando hacen teatro? Ante la tragedia de Gaza, la hipocresía mundial se luce una vez más. Como siempre, la indiferencia, los discursos vacíos, las declaraciones huecas, las declamaciones altisonantes, las posturas ambiguas, rinden tributo a la sagrada impunidad. Ante la tragedia de Gaza, los países árabes se lavan las manos. Como siempre. Y como siempre, los países europeos se frotan las manos.

La vieja Europa, tan capaz de belleza y de perversidad, derrama alguna que otra lágrima mientras secretamente celebra esta jugada maestra. Porque la cacería de judíos fue siempre una costumbre europea, pero desde hace medio siglo esa deuda histórica está siendo cobrada a los palestinos, que también son semitas y que nunca fueron, ni son, antisemitas. Ellos están pagando, en sangre contante y sonante, una cuenta ajena.

(Este artículo está dedicado a mis amigos judíos asesinados por las dictaduras latinoamericanas que Israel asesoró).

Eduardo Galeano

Aporrea.org. Caracas, 26 de noviembre de 2012.

Foto: Tali Feld Gleiser.

Un crimen impune: la desaparición de los niños yemenitas

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teimanPor Sergio Yahni.

El 11 de abril de 1950 una familia de inmigrantes del Yemen denunció por primera vez la desaparición de un recién nacido a las autoridades. La denuncia fue mandada por carta directamente al ministro de policía, Bechor Chetrit, pero este nunca respondió. La familia volvió a comunicarse por carta con el ministro el 8 de mayo del mismo año, también esta segunda denuncia fue respondida con silencio.

Entre los años 1948 y 1954, 3.500 familias, la mayoría de ellas de origen yemenita, denunciaron la desaparición de recién nacidos en hospitales israelíes. En muchos casos los niños desaparecieron inmediatamente al nacer, en otros casos los niños desaparecieron al ser traídos al hospital para exámenes regulares.

Casi 50 mil inmigrantes del Yemen habían llegado al país con la creación de Israel y habían sido alojados en cuatro campamentos temporarios, Rosh Ha’ayn, Beit Lid, Ein Shemer y Atlit. En estos campamentos los padres vivían en tiendas de campaña y los niños en barracas o estructuras más estables. En caso de que los niños fueran derivados a hospitales, los padres no podían pasar la noche con ellos pero las madres podían venir a visitarlos para amamantarlos.

Los padres de los niños describen los casos de desaparición maneras similares. Los padres que llegan a visitar a sus hijos al hospital y se les informa que el niño ha muerto y ya fue enterrado. En muchos casos se trata de niños que habían llegado al hospital para exámenes regulares sin enfermedades previas. Las explicaciones se daban solo oralmente y los padres nunca recibieron certificados de defunción. En muchos casos los niños desaparecidos recibieron órdenes de enrolamiento del ejercito israelí al llegar a los 18 años. Cerca de 30 niños fueron devueltos a sus padres después de vigorosas protestas.

A raíz de la protesta pública se crearon tres comisiones de investigación sobre la desaparición de los niños. En 1967 se estableció una comisión parlamentaria de investigación, la comisión Bahlul-Minkowski y en los años 80 se estableció la comisión Shalgui. Ambas comisiones habían declarado que la idea de la desaparición de los niños emerge del dolor y de la imaginación de los padres. Ambas comisiones terminaron adoptando el discurso oficial de que los niños habían muerto.

En 1995, tras un levantamiento armado en Yahud dirigido por el Rabino Uzi Meshulam, se estableció una tercera comisión de investigación, y esta publicó sus resultados en el 2001. Si bien como era de esperar, también esta comisión llegó a la conclusión de que la mayoría de los niños habían muerto, ella nunca pudo explicar qué es lo que ocurrió con los niños desaparecidos que no habían muerto.

Es más, en esta comisión se presentaron testimonios que subvertían el discurso oficial explicando qué había ocurrido con los niños: estos eran transferidos a instituciones del laborismo o de los partidos de la coalición gubernamental y más tarde eran dados en adopción.

En otros casos, los niños eran dados en adopción fuera del país. Una enfermera que trabajaba en el centro médico de Ein Shemer cuenta que los niños desaparecían cuando llegaban visitas extranjeras.

“Muchos niños desaparecieron cuando un grupo de personas que hablaban francés e inglés estuvieron en el campamento por dos semanas. Casi todos los días desaparecían uno o dos niños que por lo general tenían buena salud. Estos niños estaban de buena salud cuando terminaba mi turno de trabajo pero ya no estaban en sus camas cuando yo volvía al otro día. Cuando preguntaba qué había ocurrido, me decían que les había subido la fiebre y los habían transferidos al hospital Rambam de Haifa. Nadie volvía del Rambam. Había también una señora norteamericana de la cual nunca sospeché nada, pero los niños que ella examinaba siempre se enfermaban y eran transferidos al hospital Rambam en Haifa”.

En esta última comisión de investigación hubo también enfermeras que explicaron que las trabajadoras sociales decían que era mejor transferir los niños a familias adoptivas, que podrían darles una educación mejor que la educación árabe que recibirían de sus padres inmigrantes del Yemen.

La comisión de investigación del 1995 fue la última oportunidad de hablar con testigos directos, padres, enfermeras y funcionarios que podrían haber explicado la desaparición de los niños inmigrantes del Yemen. Hoy, los padres ya han fallecido sin encontrar a sus hijos, y este crimen ha quedado impune.

 Fuente: https://sergioyahni.wordpress.com/2015/04/12/un-crimen-impune-la-desaparicion-de-los-ninos-yemenitas/

Leyes racistas antiárabes esperan su aprobación en el parlamento israelí

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