Archivos Mensuales: agosto 2014

La guerra silenciosa en Jerusalén: crecen las colonizaciones israelíes

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Ayed Al Ayubi/ Ana Garralda

Ayed Al Ayubi/ Ana Garralda

Por Ana Garralda.

Voces y pisadas se confunden con el sonido metálico de los cierres de los comercios de la Ciudad Vieja de Jerusalén. El ambiente está enrarecido. Desde que el pasado 2 de julio un grupo de extremistas judíos quemaran vivo al adolescente palestino Mohammed Abu Khdeir en venganza por el secuestro y asesinato de tres jóvenes israelíes, se respira una profunda desconfianza mutua. Los palestinos evitan ir a la parte oeste de la ciudad, de mayoría judía y donde han tenido lugar varios linchamientos. Los israelíes temen ir a la parte este, de mayoría palestina, debido al miedo a recientes apedreamientos. Quizás el único espacio en el que coinciden físicamente estos días sea la Ciudad Vieja. Llegó la paz en Gaza, pero otra guerra se mantiene casi en silencio: Una batalla abierta por cada casa, cada metro, cada puerta.

Sobre el empedrado de los barrios musulmán y cristiano, residentes locales, peregrinos y turistas se entremezclan en una maraña intercultural plagada de señas e identidades. Unos caminan ajetreados en una jornada más de su rutina; otros, los más religiosos, recorren lugares de obligada liturgia como la Vía Dolorosa, de especial importancia para los cristianos. Sin embargo, a escasos metros por encima, en los tejados de la Ciudad y en medio del trajín de una ciudad viva, pocos conocen la otra guerra soterrada -fuera de la atención mediática, centrada desde hace semanas en la Franja de Gaza- que hoy se libra sobre sus cabezas.

Una contienda silenciosa entre los colonos judíos y los residentes palestinos que viven en un espacio superpoblado de 36.000 habitantes y donde proliferaran los estandartes albiazules con la estrella de David. «Nos quieren echar poco a poco», denuncia Ayed Al Ayubi, palestino de 58 años, junto al retrato de Saladino -el sultán árabe de origen kurdo que conquistó Jerusalén en 1187- del que asegura ser descendiente y que corona la sala de estar de su casa, situada en un angosto callejón del barrio musulmán. A pocos metros queda la Basílica del Santo Sepulcro, corazón del barrio cristiano.

Una zona especialmente sensible además por su cercanía a la mezquita de Al Aqsa, el tercer santuario del Islam -el lugar donde Mahoma subió a los cielos, según los musulmanes- y al Muro de las Lamentaciones, el espacio más sagrado para los judíos, pues es el único resto en pie del segundo templo destruido por los romanos en el 70 DC.

Crecen las colonias

Desde el salón, de estilo árabe, Ayed al Ayubi sale a un pequeño patio y sube las empinadas escaleras que conducen hacia el tejado de su casa. Al escalar los últimos peldaños aparece, brillante y descomunal, la cúpula dorada; al fondo se alcanza a ver el Monte de los Olivos y a la espalda el Santo Sepulcro. El palestino señala en dirección a la Basílica. «¿Ves esa terraza? Ahí viven colonos», explica. Los árboles de la azotea, de especies foráneas, apenas dejan vislumbrar lo que hay detrás, pero sí dejan entrever una bandera israelí. «Ponen árboles y plantas para que no les veamos», añade Al Ayubi.

En el otro extremo de la azotea y a tres pisos por encima de la entrada principal, Ayed marca otro edificio, a no más de 20 metros, igualmente con la enseña albiazul. «Esa fue mi casa hasta el año 2013», explica Gazi Zaloum, un viejo conocido del palestino que ha querido acercarse hasta la casa de su amigo «para que los extranjeros sepan lo que está ocurriendo aquí». Se explica.

«El vecino de abajo, que es judío, me denunció porque tenía filtraciones de agua en su techo, y el juez me ordenó que hiciera reformas en el tejado para arreglarlas», relata Zaloum. «Pero cuando hice las obras, el juez dictaminó que había hecho una ampliación sin permiso y nos ordenó evacuar nuestra casa de toda la vida», se lamenta. Hoy Gazi, con 60 años y escasos recursos, vive en casa de unos familiares que le han acogido.

Ayed prosigue con el relato de su amigo. «Ahora ahí viven colonos y además me están construyendo debajo», apostilla asomándose por la tapia de la azotea y señalando un par de plantas más abajo, hacia una de las ventanas del edificio contiguo, a escasos tres metros del tragaluz de su salón, que queda justo enfrente. «A veces no podemos dormir, hacen ruido hasta muy tarde, incluso nos han dejado basura en la puerta más de una vez», cuenta Ayed.

Para este palestino el objetivo que persiguen sus vecinos es hacerles la vida lo suficientemente insufrible como para que terminen vendiendo y marchándose de Jerusalén. «Quieren expulsarnos, derribar nuestra casa y edificar un gran modulo adyacente que conecte el asentamiento del norte con el del sur», explica. Incluso asegura que le han ofrecido cuatro millones de shequels [unos 845.000 euros] por su vivienda junto a un pasaporte del país que él escogiera y unos 2.000 dólares en metálico para empezar de nuevo en otro lado. «Pero yo no voy a dejar mi casa. Mientras vivamos estaremos sobre la tierra, después, debajo, pero ni venderemos ni nos vamos a ir», asevera.

Para Ayed la expulsión de los palestinos de la ciudad vieja de Jerusalén no es solo el objetivo de sus vecinos, también es el del ayuntamiento de la ciudad y hasta de los jueces israelíes. «Ya me confiscaron la tienda y ahora quieren hacer lo mismo con mi casa», asegura mientras, escaleras abajo, llega hasta la entrada principal, coronada por otra placa del sultán Saladino. Justo enfrente está la tienda que la policía le precintó hace dos años. «Nos la cerraron con el argumento de que no habíamos pagado las facturas de agua y electricidad, pero eso no es más que una estratagema para intentar expropiárnosla», señala. Esto le obligó a contratar a un bufete de abogados para litigar ante la justicia e intentar recuperar el usufructo del inmueble, una tarea difícil y, sobre todo, cara.

«Antes no se veían tantas banderas israelíes en los barrios cristiano y musulmán, también había palestinas, hoy no está permitido y cada año la situación empeora»

«Tengo ya varios casos abiertos ante los tribunales y he pagado más de 90.000 shequels [unos 19.000 euros] en multas por haber construido una habitación adicional en mi casa, y eso sin contar con las costas y los abogados», comenta indignado. Ayed tiene la suerte de ser propietario de un restaurante –que gestionan sus hijos– junto a la concurrida Puerta de Damasco que le reporta los suficientes beneficios para hacer frente a las abultadas facturas. «Ahora pesa sobre la casa una orden de demolición, pero ya hemos recurrido ante el Tribunal Supremo», añade pausado.

Para la arqueóloga palestina Abir Zayyad, que también se crió en este barrio de apretadas calles, lo que está sucediendo en Jerusalén se resume en una palabra «judaización», y según ella, no solo institucional, sino también material y cultural. Primero, en la silenciosa adquisición de viviendas. «Antes no se veían tantas banderas israelíes en los barrios cristiano y musulmán, también había palestinas, hoy no está permitido y cada año la situación empeora», explica.

Abir Zayyab/ Fotografía: Ana Garralda

Abir Zayyab/ Fotografía: Ana Garralda

En segundo lugar, transformando la herencia cultural. «Incluso en sus restaurantes dicen que el falafel fue inventado por los judíos, ¿el falafel?, ¡pero si viene de una palabra árabe! [فلف (filfil), que significa pimiento y quizá del sánscritopippalī]», bromea.

Por último, Zayyad habla de lo que denomina «judaizar la propia mentalidad». «Los israelíes que hoy viven en Jerusalén son cada vez más religiosos, más extremistas, hay una brecha en la sociedad israelí. Solo hace falta ver la cantidad de mezquitas e iglesias que están siendo atacadas cada semana por radicales religiosos. No creo que eso tenga nada que ver con el judaísmo de verdad», explica.

«Haremos todo lo necesario para traer la vida judía»

La imperturbable cúpula de la Roca vuelve a ser testigo silencioso de lo que ocurre en otra de las azoteas del barrio musulmán, a escasos 200 metros de la casa de los Al Ayubi. Aquí, conkipá y tzitziot (los flecos que sobresalen del talit katan, una prenda que visten debajo de la ropa los judíos religiosos y que sirven para recordar los mandamientos divinos) Daniel Luria, director de la organización privada Ateret Cohanim, responsable directa de la colonización de la ciudad vieja, sentencia desafiante: «Haremos todo lo que sea necesario dentro del margen de la ley para traer de vuelta la vida judía a Jerusalén».

Financiada gracias a las aportaciones de filántropos judíos en la diáspora, Ateret Cohanim se encarga de comprar o alquilar inmuebles en el lugar donde para ellos siempre vivieron los judíos, lo que conocen como «el antiguo barrio judío de Jerusalén», la misma extensión de tierra que actualmente comprende el barrio musulmán y parte del cristiano.

Daniel Luria, director de la organización privada Ateret Cohanim, responsable directa de la colonización de la ciudad vieja/ Fotografía: Ana Garralda

Daniel Luria, director de la organización privada Ateret Cohanim, responsable directa de la colonización de la ciudad vieja/ Fotografía: Ana Garralda

La zona armenia y judía actual (renovada tras su destrucción durante la guerra árabe-israelí de 1948) ) también se encuentran, en un espacio sin fronteras definidas, en el seno de la ciudad amurallada. «Los judíos tenemos derecho a revitalizar esta zona (el barrio musulmán) porque Dios nos dio la tierra, eso número uno y quizá ya sea suficiente», afirma. «Pero también tenemos derecho porque ya vivíamos aquí y fuimos expulsados «, apostilla convencido.

Luria cuenta cómo a mediados y finales del siglo XIX hubo oleadas masivas de judíos que llegaron a la ciudad vieja -hasta 1860 Jerusalén se limitada al espacio comprendido dentro de la muralla-. «Entonces éramos una mayoría, pero ¿quién cuenta eso?», pregunta. El colono relata cómo en los pogromos de 1920, 1929 y 1936 gran parte de la comunidad judía de la ciudad vieja fue expulsada por los árabes tras las incitaciones de algunos de sus líderes nacionalistas.

«Después llegaría la guerra de 1948, el control jordano del este (Israel controlaba el oeste de la ciudad) y 1967. Ahí nos hicimos con el control de todo Jerusalén y la ciudad volvió a estar unida», explica. El israelí se refiere a la ocupación que ese año Israel efectuó sobre Jerusalén oriental y Cisjordania, tras salir su ejército victorioso de la guerra de los seis días.

«Ahí ya pensamos en volver pero muchas de las casas de judíos que fueron expulsados durante los pogromos ya habían sido ocupadas por los árabes», explica. Luria no menciona, en cambio, a las familias árabes que viven desde hace centurias en el barrio y que han terminado o bien siendo expulsadas, o vendiendo sus propiedades ante las suculentas ofertas de quienes querían convertirse en los nuevos pobladores.

Este australiano hoy nacionalizado israelí y ultranacionalista asegura que, de los alrededor de 36.000 habitantes de la Ciudad Vieja, unos 5.000 son judíos. «Hace 33 años no había ni un solo viviendo aquí (barrio musulmán) hoy ya son 1.000, pero nos queda mucho que recorrer», asevera.

Su organización no sólo gestiona la adquisición de viviendas para familias de colonos judíos, también la de propiedades destinadas a la construcción de sinagogas -hay 21 en el barrio musulmán- o yeshivás (escuelas religiosas judías) de las que ya funcionan al menos seis.

Luria ironiza. «Aquí hubo sirios, babilonios, griegos, romanos, musulmanes, cruzados, bizantinos, mamelucos, tucos, jordanos y británicos. Todos se fueron y los judíos siempre volvieron». Para este sionista convencido la colonización de Jerusalén es parte de un proceso de «redención física», que básicamente consiste en la vuelta del pueblo judío. Después llegará la espiritual, en la que ya trabajan los cientos de estudiantes de las yeshivás y de la que forma parte la futura construcción del templo, «entonces el Mesías llegará», concluye Luria. Pero para que eso suceda antes hace falta que lleguen muchos más judíos, de todas partes, «a su verdadera casa, el lugar de Dios». «Esta tierra nos pertenece, sin concesiones. Hay una Hoja de Ruta divina y nosotros, no hay duda, estamos en ella».

Fuente: http://www.eldiario.es/desalambre/ven-peregrinos-turistas-Jerusalen_0_297120839.html

Sobre Hamás, el fundamentalismo y la propaganda israelí

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Por Xavier Abu Eid.

En su afán de justificar sus actos, Israel ha intentado jugar la carta del “fundamentalismo islámico”, como si el fundamentalismo fuese un fenómeno exclusivo del Islam. Semejante intento niega que los mismos judíos fueron víctimas del fundamentalismo cristiano, y que hoy en día somos los palestinos, con o sin religión, victimas del fundamentalismo judío. Mientras en los noticiarios se habla de los voluntarios “yihadistas” que se unen a ISIS en su macabra expedición entre Siria e Iraq, pocos hablan de los otros “yihadistas”, aquellos que enfervorecidos por el sionismo radical vienen de todas partes del mundo a atacar a palestinos y colonizar Palestina. Si hablamos de fundamentalismos, Israel tiene bastante que contar.

Colono peruano que vive en Cisjordania Ocupada

Colono peruano que vive en Cisjordania Ocupada

El 2013, alrededor de 300 indios peruanos se convirtieron al judaísmo y emigraron a Israel. Ellos, que nunca tuvieron ninguna relación con esta tierra, hoy tienen la potestad de detener a palestinos en los puestos de control, demoler sus hogares, expropiar tierras y construir colonias. ¿Qué mejor ejemplo de fundamentalismo que el existente en Israel, donde a 300 indios peruanos conversos se les otorgan privilegios que no tiene la población originaria de esta tierra por el mero hecho de no ser judía?

Para justificar las colonias en la Palestina ocupada, el líder israelí Benjamin Netanyahu dijo que “la conexión entre el pueblo Judío y la Tierra de Israel ha durado más de 3.500 años. Judea y Samaria, los lugares donde Abraham, Isaac y Jacobo, David y Salomón, e Isaías y Jeremías vivieron no son extrañas para nosotros. Esta es la tierra de nuestros ancestros”. ¿Qué puede ser más fundamentalista que utilizar esta narrativa religiosa para justificar la expropiación de tierras? Y no se trata de una frase aislada; forma parte del discurso integral que ampara las políticas del gobierno israelí en Palestina.

El 2010, el Vaticano llevó a cabo un sínodo sobre los cristianos de Oriente Medio, en el que se rechazó el uso de libros sagrados para justificar el desplazamiento del pueblo palestino y la construcción de colonias. El acto fue condenado por Israel, que consideró la declaración como una “difamación”. Vale la pena preguntarse por qué unos pueden hacer uso de libros sagrados para justificar sus actos y otros no. De hecho, una serie de escuelas religiosas judías en la Palestina ocupada continúan incentivando una cultura de odio e incitación contra el pueblo palestino, y son financiadas por el gobierno israelí. Las justificaciones religiosas para la ocupación afloran así con expresiones de odio y actos financiados y tolerados por el gobierno de Israel.

Hamás, la facción palestina de la Hermandad Musulmana, que a su vez se encuentra en los gobiernos en Turquía, Qatar, Libia y Túnez, no es un ejemplo de liberalismo. Nunca ha pretendido serlo. De hecho, en su formación, cuando eran apoyados por Israel para dividir a los palestinos entre seculares y laicos, sus primeros blancos no fueron soldados israelíes sino palestinos socialistas y comunistas, condenados por conductas que bajo su particular interpretación del Islam consideraban “anti-islámicas”. Luego Hamás tomó las armas y se convirtió en una organización islamista de resistencia, que llevó a cabo una serie de actos inaceptables que sirvieron de muy poco a la causa palestina (y de mucho a la propaganda israelí). Su principal nicho fue el fracaso del proceso de paz por el que la comunidad internacional tanto apostó, y por el que tan poco hizo para que fructificase. Fue precisamente a partir de 1993, año del Acuerdo de Oslo, cuando la comunidad internacional se mostró más permisiva con Israel (por el bien del “proceso”), mientras a los palestinos se les pedía tolerar “por unos años” el vivir bajo dominio extranjero. Tal es el periodo de apogeo de Hamás, durante el cual Israel continuó adueñándose de los recursos naturales palestinos y construyendo colonias.

La destrucción de las esperanzas de paz por la vía de las negociaciones fue el principal impulso de Hamás. Sin embargo, el mismo Hamás que en su carta fundamental no reconoce a Israel, es el que luego se presentó a elecciones (reconociendo tácitamente el Acuerdo de Oslo), aceptó la Iniciativa de Paz Árabe (la solución de dos estados) y el que pide en las actuales negociaciones de alto al fuego, en el marco de la posición unitaria de todos los grupos palestinos, simplemente que Israel cumpla con sus obligaciones según los acuerdos que ha firmado con la OLP, lo que incluye el fin del bloqueo ilegal y la liberación de los prisioneros que Israel se había comprometido a liberar.

No es un deber de Hamás reconocer a Israel. En el derecho internacional son los estados quienes reconocen estados. El deber de Hamás es respetar los acuerdos que Palestina ha suscrito, que incluyen el reconocimiento de Israel, y eso es precisamente lo que hizo cuando firmó el último acuerdo de reconciliación nacional con el resto de los grupos auspiciado por el presidente Mahmoud Abbas. Paradójicamente, ha sido la consecución de ese gobierno de consenso nacional, que como parte de su programa se comprometía a respetar todos los compromisos palestinos, la que ha llevado a Israel a incrementar sus ataques contra Palestina.

Lo que sería más interesante es que los mismos que recuerdan a cada momento que Hamás no reconoce a Israel, dijesen lo mismo sobre el Likud o los partidos de los principales aliados del Sr. Netanyahu, Israel Beitenu del colono Avigdor Lierberman y La Casa Judía de Neftali Bennet. Estos partidos, muchos de cuyos miembros aun apoyan el desplazamiento forzado del pueblo palestino, no solo no apoyan la creación de un estado palestino, sino que se comprometen a hacer todo lo posible por evitarlo. Como dice el acta de constitución del Likud: “el gobierno israelí rechaza completamente la creación de un estado palestino al oeste del Rio Jordán”, es decir, en Palestina.

¿Por qué se omite esto cuando se habla del gobierno israelí? Lo constatable es que la solución de dos estados no es parte del programa de gobierno de Israel, pero la construcción de colonias ilegales sí lo es. Curiosamente, el gobierno israelí ha logrado que cierta parte de la prensa se fije más en lo que dicen los portavoces de Hamás que en lo que él mismo hace sobre el terreno. También suele olvidarse la falta de paridad: este es el primer caso donde la falta de reconocimiento del ocupante por parte del ocupado es visto como un problema central, mientras que el ocupante continúa desconociendo la existencia misma del estado de Palestina.

No es menos llamativo que cada vez que la OLP ha intentado tocar, por ejemplo, el tema de Jerusalén en las negociaciones con Israel, Netanyahu respondiese con declaraciones públicas llamando a Jerusalén “la capital eterna e indivisible del pueblo judío”. Esta visión fundamentalista de la realidad contrasta con los argumentos basados en el derecho internacional presentados por el equipo negociador palestino.

Israel pretende que la deshumanización de sus víctimas despierte simpatías por los crímenes que a diario comete. Comparaciones entre Hamás y el ISIS son vagos intentos por esconder su propia falta de compromiso con el fin de la ocupación y la consagración de dos estados democráticos sobre la frontera de 1967, tal y como respalda la legalidad internacional. Mucho antes de que existiese Hamás, Israel empezó a llenar de términos religiosos una situación que es, en su origen, un problema evidentemente colonial. Israel ha pretendido que la lucha nacional palestina sea vista como una lucha de fundamentalistas musulmanes en contra de la religión judía, mientras ellos mismos financian e incentivan la retórica anti-árabe/Palestina del movimiento de los colonos. Justificar la colonización y el desplazamiento de la población como un “mandato divino” es algo que Israel ha hecho desde su creación. Sí, es cierto que Hamás ha utilizado la religión con fines políticos. Pero eso es precisamente lo que ha hecho Israel durante los últimos 66 años y Hamás es simplemente una de tantas reacciones a la miseria y agonía que Israel, con la inacción de la comunidad internacional, ha condenado al pueblo palestino.

Fuente: http://www.eldiario.es/contrapoder/israel_fundamentalismo_hamas_6_296130396.html

Todo comenzó un viernes 13

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gaza niña festeja

Por Sergio Yahni.
Director del Centro de Información Alternativa (AIC), Jerusalén

Si el alto el fuego acordado en El Cairo entre Israel y la resistencia palestina tiene éxito, este último enfrentamiento ha llegado a su final sin que el Estado de Israel haya logrado imponer ninguno de los objetivos políticos o militares declarados durante estos 74 días.

El viernes 13 de junio, por la mañana, el ejército israelí salió a erradicar lo que en Israel se conoce como amenaza terrorista. La noche anterior, tres adolescentes judíos habían sido secuestrados al norte de la ciudad de Hebrón. La policía, los servicios secretos y el primer ministro acusaban a Hamás, el Movimiento de Resistencia Islámico, de estar detrás de los secuestros.

En realidad, los jóvenes habían sido asesinados inmediatamente al secuestro, y tanto los servicios de seguridad de Israel como el primer ministro tenían conocimiento de ello. Pero el secuestro y asesinato fue utilizado como excusa de una operación policial y militar que pretendía terminar Hamás.

Los servicios de seguridad, la policía y el ejército tenían órdenes de golpear a una formación política que ya había reconocido su derrota.

Habían pasado poco más de dos semanas desde que Hamás entregara las riendas del futuro del pueblo palestino a manos del presidente Abbas, en el pacto de unidad nacional palestino. El golpe militar en Egipto y la derrota de los Hermanos Musulmanes había llegado al punto de aceptar la supremacía política y militar del presidente palestino. Una demanda que desde el 2008 era el único punto en discordia entre la Dirección de la Autoridad Palestina y la Dirección de Hamás. A cambio, Hamás esperaba que su suerte mejorara en las próximas elecciones. Claro está que eran bastante optimistas dada la manera en que se están desarrollando las condiciones políticas en la región.

En los días siguientes, el ejército de Israel arrestó a unos 530 palestinos, incluyendo a todos los líderes de Hamás en Cisjordania. Entre los detenidos también se encontraban el portavoz del Consejo Legislativo Palestino y varios diputados. Cinco palestinos murieron durante la operación militar.

La ofensiva israelí del viernes 13 de junio de 2014 cambió radicalmente el desarrollo de este proceso, transformando a Hamás en la dirección indiscutible de la resistencia nacional palestina, y relegando a Al Fatah y su dirección a ser meros observadores o ayudantes tras la expansión de la ofensiva a la Franja de Gaza.

En Israel, la ofensiva tenía la total aprobación de la población y ninguna fuerza política representada en el Parlamento se atrevió a demandar cuentas al Gobierno. Es más, el primer ministro Netanyahu es el primer líder israelí que ha llevado adelante una operación militar en los últimos 32 años sin tener que enfrentarse a manifestaciones masivas.

Por su parte, Hamás no sólo se encontraba en el peor contexto político posible, sino que su aislamiento era tan duro que ni siquiera podía contar con la simpatía humanitaria del pasado: la única alternativa humanitaria propuesta tanto por Europa como por la Liga Árabe era la rendición.

Por primera vez desde los días de lucha en el gueto de Varsovia, la resistencia palestina en la Franja de Gaza, un ejército guerrillero, logró enfrentarse a un ejército regular sin retaguardia. Pero, contradiciendo toda lógica, la resistencia no sucumbió, al contrario, tras más de un mes de lucha en el terreno, el ejército de tierra israelí fue forzado a retirarse de la Franja de Gaza sin haber conseguido ninguno de sus objetivos. Semanas más tarde, tras la intensificación de los bombardeos, Israel se ve forzada a aceptar un alto el fuego que se adapta a las demandas de Hamás.

Según la prensa israelí, el ejército estima que derrotar la resistencia requeriría un precio que la sociedad israelí no está dispuesta a pagar. Un escenario de este tipo supondría el sacrificio de cientos de soldados y un número elevado de soldados israelíes caerían en manos de la resistencia vivos o muertos. Es más, “limpiar” la Franja de Gaza de fuerzas de la resistencia después de su ocupación tomaría, al menos, cinco años.

Sin dar lugar a un debate adecuado en el Gabinete, el primer ministro evitó llevar los acuerdos de El Cairo a votación y sólo se informó a los ministros que Netanyahu decidió. El equipo del primer ministro argumenta que el debate y la votación en el Gabinete no eran legalmente necesarios.

El acuerdo formulado por Egipto propone que tras un mes de alto el fuego las partes discutirán la desmilitarización de la Franja de Gaza, tal como lo demanda Israel, y la construcción de un aeropuerto y un puerto marítimo, como lo demandan los palestinos. Israel se comprometió a abrir los pasos fronterizos y permitir la entrada de los suministros necesarios para la reconstrucción, a extender la zona de pesca de tres a 12 millas náuticas, y a remover la franja sobre los límites con Israel, donde se prohíbe entrar a los campesinos palestinos.

Adicionalmente, se han cancelado las restricciones a las transferencias de dinero a Gaza, de tal manera que se pueda pagar los salarios de los empleados del Gobierno anterior, encabezado por Hamás.

Tony Blair, emisario del Cuarteto para Oriente Próximo y uno de los firmantes en las negociaciones en El Cairo, ha declarado que ahora es el momento de centrarse en la reconstrucción de Gaza a largo plazo bajo el control de la Autoridad Palestina.

“Dicho plan permitiría una mejor vida para la población civil en Gaza y la seguridad de los ciudadanos de Israel”, dijo el exprimer ministro británico, sin darse cuenta de que las relaciones de fuerza en la política palestina han cambiado. Muy poco le importa a la población palestina la “seguridad de Israel”, y la única autoridad que mantiene el presidente palestino es el haber sido parte de los mediadores en El Cairo. No es de esperar que la población palestina esté dispuesta a canjear lo que se consiguió con sacrificio en el campo de batalla por un plato de lentejas.

La estrategia militar israelí asume que la presión militar sobre la población civil llevará a ésta a demandar que los guerrilleros entreguen sus armas. Por lo tanto, la población civil fue el principal objetivo de los bombardeos israelíes llevando al ejército de Israel al fracaso. De la misma manera, fracasarán los mediadores que no comprendan que el pueblo palestino decidió marchar por su libertad, soberanía e independencia.

Fuente: http://blogs.publico.es/otrasmiradas/2653/todo-comenzo-un-viernes-13/

Voces de más de 300 víctimas del genocidio judío condenan el genocidio palestino perpetrado por Israel

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never again for anyone

SOLICITADA DE MEDIA PÁGINA HOY EN EL NEW YORK TIMES. Actividad realizada y financiada por una gran colecta internacional llevada a cabo por la Red Judía Antisionista Internacional. La voz de los sobrevivientes del genocidio judío denunciando el genocidio palestino cometido por Israel.

Como sobrevivientes y descendientes de sobrevivientes y víctimas judías del genocidio a manos de los nazis, condenamos rotundamente la masacre de palestinos en Gaza y la ocupación y colonización de la Palestina histórica en curso. Condenamos además a EEUU por proveer los fondos para que Israel lleve a cabo los ataques, y a los Estados occidentales en general por usar su diplomacia para proteger a Israel. Los genocidios comienzan con el silencio del mundo.

Estamos alarmados por la deshumanización extrema y racista en la sociedad israelí hacia los palestinos, la cual ha llegado a grados febriles. En Israel, políticos y analistas en los diarios “The Times de Israel” y “The Jerusalem Post” han llamado en forma abierta al genocidio contra palestinos e israelíes de derecha están adoptando insignias neonazis.

Además, estamos indignados y repugnados por el abuso que Elie Wiesel ha hecho de nuestra historia en estas páginas para justificar lo injustificable: el brutal esfuerzo de Israel para destruir Gaza y el asesinato de más de 2000 palestinos, incluyendo muchos cientos de niños. Nada puede justificar el bombardeo de refugios de la ONU, hogares, hospitales y universidades. Nada puede justificar que se deje a un pueblo sin electricidad ni agua.

Debemos levantar nuestras voces colectivas y usar nuestro poder colectivo para poner fin a todas las formas de racismo, incluyendo el genocidio del pueblo palestino en curso. Hacemos un llamado para un inmediato levantamiento del sitio a Gaza. Hacemos un llamado para un total boicot económico, cultural y académico a Israel. “Nunca más” debe significar ¡NUNCA MÁS PARA NADIE!

  1. Hajo Meyer, sobreviviente de Auschwitz, vive en Holanda.
  2. Henri Wajnblum, sobreviviente e hijo de víctima de Auschwitz de Lodz, Polonia. Vive en Bélgica.
  3. Renate Bridenthal, niña refugiada de Hitler, nieta de víctima de Auschwitz, Estados Unidos.
  4. Marianka Ehrlich Ross, sobreviviente de la limpieza étnica nazi en Viena, Austria. Ahora vive en Estados Unidos.
  5. Irena Klepfisz, niña sobreviviente del Gueto de Varsovia, Polonia. Ahora vive en Estados Unidos.
  6. Hedy Epstein, sus padres y otros miembros de la familia fueron deportados al campo de Gurs y subsecuentemente todos murieron en Auschwitz. Ahora vive en Estados Unidos.
  7. Lillian Rosengarten, sobreviviente de the nazi Holocaust, Estados Unidos.
  8. Suzanne Weiss, sobrevivió en un escondite en Francia; su madre fue asesinada en Auschwitz. Ahora vive en Canadá.
  9. H. Richard Leuchtag, sobreviviente, Estados Unidos.
  10. Ervin Somogyi, sobreviviente e hijo de sobrevivientes, Estados Unidos.
  11. Ilse Hadda, sobreviviente del Kindertransport a Inglaterra. Ahora vive en Estados Unidos.
  12. Jacques Glaser, sobreviviente, Francia.
  13. Eva Naylor, sobreviviente, Nueva Zelandia.
  14. Suzanne Ross, niña refugiada de la ocupación nazi en Bélgica, dos tercios de su familia murieron en el Gueto de Lodz, en Auschwitz, y otros Campos, Estados Unidos.
  15. Bernard Swierszcz, polaco sobreviviente, perdió sus parientes en el Campo de Concentración de Majdanek Ahora vive en Estados Unidos.
  16. Joseph Klinkov, niña escondida en Polonia. Vive en Estados Unidos.
  17. Nicole Milner, sobreviviente de Belgium. Ahora vive in Estados Unidos.
  18. Hedi Saraf, niña sobreviviente e hija de sobreviviente de Dachau, Estados Unidos.
  19. Michael Rice, niña sobreviviente, hijo y nieto de sobrevivientes, tía y prima asesinadas, TODOS sus 14 niños compañeros judíos de su escuela danesa fueron asesinados en los campos de concentración, vive en Estados Unidos.
  20. Barbara Roose, sobreviviente de Alemania, media hermana asesinada en Auschwitz, Estados Unidos.
  21. Sonia Herzbrun, sobreviviente del genocidio nazi, Francia.
  22. Ivan Huber, sobreviviente con mis padres, pero 3 de mis 4 abuelos asesinados, Estados Unidos.
  23. Altman Janina, sobreviviente de Jaahoraski concentration camp, Lvov. Vive in Israel.
  24. Leibu Strul Zalman, sobreviviente de Vaslui Romania. Vive en Jerusalem, Palestina.
  25. Miriam Almeleh, sobreviviente, Estados Unidos.
  26. George Bartenieff, niña sobreviviente de Alemania e hijo de sobrevivientes, Estados Unidos.
  27. Margarete Liebstaedter, sobreviviente, escondida por cristianos en Holly. Vive in Bélgica.
  28. Edith Bell, sobreviviente de Westerbork, Theresienstadt, Auschwitz y Kurzbach. Vive in Estados Unidos.
  29. Janine Euvrard, sobreviviente, France.
  30. Harry Halbreich, sobreviviente, Alemania.
  31. Ruth Kupferschmidt, sobreviviente, spent five years hiding, The Netherlys.
  32. Annette Herskovits, hidden niña y hija de Víctimas deported to Auschwitz de France. Vive in the Estados Unidos.
  33. Felicia Langer, sobreviviente de Alemania. Vive in Alemania.
  34. Moshe Langer, sobreviviente de Alemania, Moshe survived 5 concentration camps, family members were exterminated. Vive in Alemania.
  35. Adam Policzer, hidden niña de Hungary. Ahora vive in Canada.
  36. Juliane Biro, sobreviviente via the Kindertransport to Inglaterra, hija de sobrevivientes, niece de Víctimas, Estados Unidos.
  37. Edith Rubinstein, niña refugiado, nieto de 3 Víctimas, many other family members were Víctimas, Belgium.
  38. Jacques Bude, sobreviviente, mother y father murdered in Auschwitz, Belgium.
  39. Nicole Kahn, sobreviviente, France.
  40. Shimon Schwarzsniña, sobreviviente de Alemania, Estados Unidos.

La lista sigue con descendientes de víctimas y sobrevivientes del genocidio llevado a cabo por los nazis; en total son 327 firmas, ver original en http://ijsn.net/gaza/survivors-and-descendants-letter/

NYT

Shabat Shalom

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Shabat Shalom

Visita Virtual: el Impacto del Muro de «Anexión»

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El Muro del Apartheid en Palestina y el Derecho Internacional

«El trazado del Muro está diseñado para incluir los asentamientos judíos construidos dentro de Cisjordania -que, en sí mismos, son ilegales- y hacer que se conviertan ‘de facto’ en parte del Estado de Israel»

La construcción por parte de Israel del [denominado] «Muro del Apartheid» en Cisjordania constituye una grave violación de los derechos humanos y del Derecho Internacional. El Muro se está construyendo dentro del contexto de la ocupación ilegal israelí de Cisjordania y Gaza de 1967 que ha incluido numerosas violaciones del Derecho Internacional. El trazado [del Muro] está diseñado para incluir los asentamientos judíos construidos dentro de Cisjordania que en sí mismos son ilegales y hacer que se conviertan de facto en parte del Estado de Israel. Israel ha exhibido continuamente su desprecio por los acuerdos internacionales, empezando con la violación por su parte del Plan de Partición de Palestina de NNUU (1947).

El Muro del Apartheid tendrá como resultado la demarcación unilateral de una nueva frontera en Cisjordania y en anexión efectiva de la tierra ocupada. Otras violaciones del Derecho Internacional incluyen los castigos colectivos de la población civil, el decomiso de la propiedad privada por el poder ocupante, la demolición de casas y propiedades y la violación de tales derechos humanos básicos como el derecho al trabajo y a la libertad de movimiento. En este informe se analizará el impacto del Muro dentro del contexto de las leyes humanitarias internacionales y de los derechos humanos contenidos en las Convenciones de la Haya (1907) en la IV Convención de Ginebra (1949) [1], la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948), la Convención Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos (1966), la Convención Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966), la Convención sobre los Derechos del Niño (1989), la Convención sobre la Eliminación de la Discriminación Racial (1966) y la Convención sobre la Supresión y el castigo del Crimen del Apartheid (1973). El cuadro que aparece en el punto siguiente enumera las violaciones más flagrantes de Israel respecto al Derecho Internacional y aporta ejemplos de las violaciones que resultan de la construcción del Muro del Apartheid.

1. La construcción del Muro es una violación del Derecho Internacional

La construcción del Muro es ilegal a la luz del Derecho Internacional en lo que constituye un cambio permanente en las normas que prevalecen sobre un territorio ocupado, en violación de las autoridades administrativas investidas en el poder ocupante. La consecuencia más grave del Muro es la anexión de territorio ocupado, lo que está prohibido bajo las leyes de guerra (ley humanitaria). Un principio básico de las leyes de ocupación de guerra es que los derechos legales sobre la tierra no se adquieren mediante ocupación militar. La decisión unilateral de Israel de construir el Muro en los Territorios Ocupados (TTOO) representa la creación de «hechos consumados» diseñados para impedir el derecho a la autodeterminación del pueblo palestino impidiendo la continuidad territorial necesaria para el establecimiento de un Estado palestino independiente.

Muro 1

El Muro ya está directamente violando los derechos de cientos de miles de civiles palestinos protegidos al mismo tiempo que su impacto se extiende a toda la población de los TTOO. Es evidente que mientras se sigan construyendo secciones del Muro más comunidades se verán directamente afectadas. Los cierres, sitios, toques de queda y controles militares que han sido utilizados para restringir gravemente la libertad de movimiento durante la actual Intifada ya han impedido el acceso a la sanidad, la educación y el trabajo. El Muro está institucionalizando el dominio en esas comunidades y estableciendo violación de los derechos humanos.

Muro 2 Muro 3 Muro 4

Queda expresamente prohibido al poder ocupante, independientemente de los motivos, realizar expulsiones individuales o en masa, así como deportaciones de personas protegidas [por las Convenciones internacionales] desde los territorios ocupados a los territorios del poder ocupante o a cualquier otro país, ocupado o no [10]Los soldados israelíes, individualmente, determinan a quien se le ‘permite’ cruzar y si, o cuando, las puertas estarán abiertas. Ya hay casos documentados de golpes, humillaciones y abusos físicos.

Qalqiliya, una ciudad con una población de 40.000 habitantes, está completamente rodeada por el Muro y sus habitantes sólo pueden entrar o salir a través de un único control militar abierto desde las 7 de la mañana hasta las 7 de la tarde [11]

Ya un 10% de la población de Qalquilia se ha visto obligada a abandonar la ciudad en busca de empleo y /o subsistencia [12]Derecho a la Propiedad
«Las personas tienen derecho a la propiedad privada de forma individual así como en asociación con otros. Nadie podrá ser privado de ese derecho arbitrariamente [13]Campesinos y familias de unos 65 pueblos en el norte de Cisjordania, cerca de la «primera fase» [14] del Muro han sido privados de sus tierras que han quedado aisladas por el Muro o han sido arrasadas por el trazado del MuroDerecho a la Salud
«El poder ocupante tiene la obligación de asegurar y mantener, con la cooperación de las autoridades nacionales y locales, la infraestructura médica y hospitalaria y la asistencia correspondiente, la higiene y la salud pública en los territorios ocupados, con especial referencia a la adopción y aplicación de las medidas profilácticas y preventivas necesarias para combatir la propagación de enfermedades contagiosas y epidémicas. Al personal sanitario, de cualquier categoría profesional, se le permitirá llevar a cabo sus obligaciones» [15]Debido al Muro, en Qalqiliya el Hospital de la Agencia de NNUU para los Refugiados Palestinos (UNWRA, en sus siglas en inglés), es inaccesible para todos los refugiados del norte de Cisjordania (excepto para los residentes de Qalqiliya) a los que se supone que da asistencia médica.

Numerosos pueblos y casas en esas zonas no son accesibles a los médicos y han quedado aisladas de los hospitales o centros médicosDerecho a la Educación
La educación debe encaminarse al completo desarrollo de la personalidad humana y del sentido de su dignidad, y deberá potenciar el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales [16]

El poder ocupante debe, con la cooperación de las autoridades nacionales y locales, facilitar el trabajo adecuado de todas las instituciones dedicadas a la salud y a la educación de los niños [17]Muchos niños y profesores han quedado aislados de sus los colegios por el Muro, por ejemplo, en Ad Dab’a los alumnos no pueden llegar a la escuela de secundaria que está situada en el pueblo vecino pero que ahora está separado por el Muro.

Una escuela primaria en Um Reham está bajo amenaza de demolición debido a la construcción del Muro.

Los alumnos que cruzan las «puertas» del Muro en lugares como Jubara o Wadi Rasha, tienen que esperar con frecuencia en las puertas; está muy documentado el hecho de que los soldados israelíes no abren las puertas a los niños que van a casa después de clase hasta transcurridas varias horas desde que termina el colegio.Derecho al Trabajo
«El derecho de todas las personas a tener la oportunidad de ganarse la vida con su trabajo» [18]

«Todos los seres humanos tienen derecho al trabajo, a la libre elección de empleo, a unas condiciones de trabajo justas y favorables y a la protección por desempleo» [19]Se ha informado que en Qalqiliya ya hay cerca de 600 tiendas y empresas que han cerrado como resultado de la construcción del Muro [20]

La confiscación de tierra, la destrucción y las gravísimas restricciones de movimiento implicarán la pérdida de al menos 6.500 empleos.

Los cierres israelíes y el Muro alrededor de las comunidades en el distrito de Tulkarem hace que la gente no pueda ir a buscar trabajo, lo que ha significado que la tasa de desempleo haya aumentado desde el 18% en el año 2000 hasta el 78% en la primavera de 2003[21]Derecho a los alimentos y al agua
«El derecho de todas las personas a un adecuado nivel de vida, para ellos y sus familias, incluyendo alimentos adecuados, vestido y vivienda digna, y la constante mejora de las condiciones de vida […] Los Estados firmantes de la presente Convención reconociendo el derecho fundamental de todas las personas a no ser víctimas del hambre, tomarán las medidas necesarias, individualmente y a través de la cooperación internacional, lo que incluye programas específicos que son necesarios: Mejorar los medios de producción, conservación y distribución de alimentos» [22]Concretamente en el norte de Cisjordania, la tierra anexionada de factocómo consecuencia del Muro, consiste en tierras de agricultura primaria que garantizan tanto la subsistencia de las familias como sus ingresos.

«Aproximadamente unas 20.000 personas, quedarán al este del Muro en la «primera fase» pero sus tierras de cultivo quedarán al oeste, lo que significa que pierden su principal fuente de ingresos y de subsistencia.

Al menos 34 depósitos de agua y alrededor de unas 200 cisternas han quedado aisladas de los pueblos por el Muro, y unos 14 pozos más están amenazados de demolición en la denominada ‘zona parachoques’ [buffer zone] del Muro.Derecho a la Libertad Religiosa
«Todo el mundo tendrá derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión [23]

«El poder ocupante tendrá que permitir a los representantes religiosos dar asistencia espiritual a los miembros de sus comunidades religiosas» [24]El Muro hace inaccesible para los palestinos de Belén la tumba de Raquel, mientras que los fieles judíos tienen permitida la entrada.

El Muro a aislado por completo a Jerusalén, la Ciudad Sagrada, y sus lugares de oración tales como la mezquita de al-Aqsa y la Cúpula de la Roca, de todos los palestinos de Cisjordania.Derecho de los Niños a su Identidad
«Los Estados Parte [de la Convención] tienen la obligación de respetar el derecho de los niños a preservar su propia identidad, incluyendo la nacionalidad, el nombre y las relaciones familiares, como se recoge en la ley sin interferencias ilícitas [25]En el pueblo de Ad Dab’a, anexionado de hecho, los recién nacidos no son reconocidos como tales si sus padres son originarios de otros pueblos- esto no ocurría antes del Muro.

2. El Muro establece un régimen de Apartheid

Con el pretexto de la seguridad, Israel está creando un régimen de Apartheid. La indigente población palestina está siendo oprimida en beneficio de los no-palestinos, la mayoría de los cuales se instalaron en esta zona entre 1947 y 1948. Las normas diseñadas para administrar la zona que se sitúa entre el Muro y la Línea Verde [de armisticio de 1948] crean, en la práctica, tos tipos de habitantes: 1) Israelíes, definidos en la Declaración de Territorio Cerrado en la «Zona Límite» [26] como ciudadanos o residente de Israel y aquellos dotados de ciudadanía israelí mediante la Ley Israelí del Retorno, a quienes las normas restrictivas no son de aplicación y quienes son libres para moverse en la zona y para entrar y salir de ella; y 2) otros, en la práctica palestinos, que necesitan toda clase de permisos para entrar y salir de «Zona Límite» [27] es una zona militar de exclusión para los palestinos que llevan viviendo allí durante generaciones y una zona libre sin ninguna restricción de la libertad de movimiento para cualquier judío, incluidos aquellos de la Diáspora que ni siquiera viven en Israel. Una estructura discriminatoria ha sido así establecida en la cual una comunidad en un campo de detenidos para los habitantes sin poder, al lado de asentamientos habitados por gente libre cuyos derechos civiles y legales son iguales para los ciudadanos de Israel. Tal segregación y tratamiento desigual sobre las bases del origen nacional es Apartheid legal, que es al mismo tiempo ilegal e inmoral. Tal régimen constituye un crimen internacional en sí mismo [28]

3. El Muro como Crimen de Guerra

El Muro es claramente un crimen de guerra sujeto a sanción criminal bajo la Ley Humanitaria internacional que establece que «la destrucción extensiva y la apropiación de la propiedad» [29] se considera una «violación grave» de la IV Convención de Ginebra y por tanto un crimen de guerra. El Muro ya ha provocado la destrucción de cientos de edificios en la norte de Cisjordania así como en Belén, Jerusalén y más recientemente en la zona de Hebrón. Además, un número de pequeños pueblos y aldeas cerca del Muro ya se les ha dicho que serán destruidos.

4. La intervención internacional para detener el Muro

Todas las Altas Partes Contratantes de las Convenciones de Ginebra (1949), incluida Israel, tienen la obligación de asegurar la aplicación de la Ley Humanitaria Internacional, según el Art. 1 Común que establece: «Las Altas Partes Contratantes asumen respetar y aseguran el respeto de la presente Convención en todas las circunstancias» La información y los hechos presentados aquí establecen la ilegalidad del Muro; así, todos los Estados firmantes de las Convenciones de Ginebra tienen la responsabilidad de intervenir para exigir que se detenga la construcción del Muro y se deshaga [lo construido], el único camino para finalizar las incontables violaciones [de Israel] internacional.

Notas:

1. La IV Convención de Ginebra es denominada ley de los derechos de los pueblos ocupados puesto que la relación de derechos fundamentales [que establece] resulta de aplicación inmediata tras [producirse] una ocupación.
2. Art. 46, IV Convención, respecto a las Leyes y Costumbres de Guerra por Territorio (La Haya, 1907.)
3. Un dunum equivale a 1.000 m2 . [Nota de CSCAweb.]
4. Art.53, IV Convención de Ginebra. Además protegida por el Art. 23 g) de la IV Convención Respecto a las Leyes y Costumbres de Guerra por Territorio (La Haya, 1907). Se produce una excepción si tal destrucción «se torna absolutamente necesaria por operaciones militares», pero no por consideraciones políticas. La necesidad militar no contempla la defensa de los ocupantes que viven en territorio ocupado.
5. PENGON -Coalición de ONGs palestinas dedicadas al cuidado del medioambiente, en sus siglas en inglés. La red está compuesta por una veintena de organizaciones palestinas- The Wall in Palestine: Facts Testimonies, Analysis and Call to Action. Palestina, julio de 2003.
6. Arts. 33 y 49, IV Convención de Ginebra.
7. Dugard, John: «Question of the violation of Human Rights in the Occupied Arab Territories, including Palestine» Informe del Comisionado Especial de NNUU para los Derechos Humanos. E/CN 4/2004/6,8 Septiembre 2003.
8. Art. 33, IV Convención de Ginebra.
9. Art. 12, Convención Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos, también protegido por el Art. 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
10. Art. 49, IV Convención de Ginebra.
11. Dugard, Ibid.
12. PENGON, Ibid.
13. Art. 17, Declaración Universal de los Derechos Humanos, también protegido por el Art. 1 de la Convención Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales y por el Art. 1 de la Convención Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos.
14. Para más información véase en http://www.stopthewall.org Informe «The Wall’s First Phase».
15. Art.56, IV Convención de Ginebra. También protegido por el Art. 12 de la Convención Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
16. Art. 13, Convención Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales. También protegido por el Art. 28 de la Convención Internacional sobre Derechos del Niño y por el Art. 16 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
17. Art. 50, IV Convención de Ginebra.
18. Art. 6, Convención Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
19. Art. 23 Declaración Universal de los Derechos Humanos.
20. Dugard, Ibid.
21. PENGON, Ibid.
22. Art. 11, Convención Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales y Art. 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
23. Art. 18, Convención Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos.
24. Art. 58, IV Convención de Ginebra.
25. Art. 8, Convención Internacional sobre Derechos del Niño.
26. Documento Número S/2/03.
27. Según la «Orden sobre Instrucciones de Seguridad (Judea y Samaria, Nº 378) 5730-1970, de Permiso General de Entrada y Permanencia en la ‘Zona Límite'» los turistas de cualquier parte del mundo están autorizados para entrar y salir de la zona sin solicitar ningún permiso, mientras que los palestinos que llevan viviendo allí durante siglos deben acudir a la Administración Civil para solicitar un permiso para poder vivir en sus tierras y en sus casas.
28. Convención Internacional sobre la Supresión y el Castigo del Crimen del Apartheid de 30 de noviembre de 1973, que define en su artículo II c) y d) como crimen de apartheid la imposición de diversas medidas legislativas sobre distintos grupos raciales al mismo tiempo que se perjudican los derechos de uno de ellos. Véase también la Convención sobre la Eliminación de la Discriminación Racial, Arts. 2,3 y 5.
29. Art. 147, IV Convención de Ginebra.

Fuente: https://www.nodo50.org/csca/agenda2004/palestina/muro_18-02-04.html

Fotos: Tali Feld Gleiser.

Rania Masri: El boicot a Israel puede impedir los crímenes sionistas

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En esta conferencia, la Dra. Rania Masri expone su visión acerca de cómo debe llevarse adelante la lucha para poner fin a los crímenes que el estado sionista de Israel viene cometiendo contra el pueblo palestino. Una de las medidas mencionadas como de gran peso para alcanzar este objetivo es el refuerzo de la campaña que pregona un boicot completo contra el establishment israelí, los productos que tienen el código de barras 729 y las empresas que ayudan a financiar el genocidio del pueblo palestino.

El llamado BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) es un instrumento de gran capacidad para forzar a los responsables por el sionismo y sus adeptos a que abandonen su política racista y genocida contra la humilde población de Palestina.

Texto y Subtítulos: Jair O de Souza.

Colonos israelíes atacan con manadas de perros a niños palestinos

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perros colonosLos colonos israelíes han lanzado una manada de perros sobre los niños palestinos hiriendo a uno de gravedad cerca de Salfit al noroeste de Cisjordania, informó el miércoles la cadena iraní de lengua inglesa, PressTV.

El niño de 5 años, identificado como Karmel Moayad Shakir, estaba jugando con sus compañeros en el pueblo de Azawiyeh cuando los colonos residentes del cercano asentamiento ilegal Kannat llegaron al lugar trayendo consigo una manda de perros.

Antes de que la familia del muchacho pudiera intervenir, los colonos soltaron los perros que atacaron al niño, quien aunque tuvo la suerte de no morir, sufre heridas graves por las cuales tiene que pasar por varias cirugías, entre ellas una de reconstrucción facial.

“Estábamos sentados en la casa. Mi hijo salió a jugar con sus amigos y de repente oímos gritos de los niños y el ruido que hacían los perros. Salí corriendo y vi a más de 20 perros atacando a mi hijo mientras los colonos estaban ahí mirando. Había tanta sangre que lo llevaron directamente al hospital”, dijo Thikra Ashkira, la madre del niño.

Según las declaraciones de los aldeanos, no es raro los ataques de los colonos con sus perros a la aldea que se sitúa a poca distancia del asentamiento Kannat conocido por sus residentes judíos extremistas, de modo que por lo general, las familias tienen que mantener a los niños dentro de las casas.

Mientras los ataques de esta índole ocurren contra los civiles, las fuerzas militares del régimen usurpador lejos de intentar establecer la seguridad en la zona, no hacen más que apoyar a los atacantes.

La incesante construcción de los asentamientos israelíes en los territorios palestinos es una de las razones principales que ha hecho imposible el establecimiento de la paz en Oriente Medio.

Más de medio millón de israelíes viven en unos 120 asentamientos ilegales construidos desde la ocupación de los territorios palestinos en 1967 en Cisjordania, incluido Al-Quds (Jerusalén).

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) y muchos países califican de ilegales a los asentamientos israelíes porque los territorios donde los asentamientos han sido construidos fueron ocupados por el régimen de Israel en una guerra en 1967 y son, por tanto, sujetos al Convenio de Ginebra al respecto, que prohíbe la construcción en tierras ocupadas durante ataques.

Fuente: Hispan TV

N. de la R. En HispanTV está la foto del niño. Estos seres multiplican la maldad. ¡¿Hasta cuándo?!

En un hospital en Hebrón…

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Allihies

Hoy aprendí lo que es la bilocación. Estaba en la guardia de un hospital en Hebrón y escuchaba atentamente a una mujer de 19 años a la que un dron israelí le había volado las piernas cuando huía de su casa bombardeada con su marido y dos hijos pequeños. Al mirar su cara pálida y ojos hundidos reparé en el vendaje del brazo fracturado, en los muñones vendados donde deberían estar las piernas; mientras escuchaba al médico que me decía que necesitaría un injerto de piel de la mitad de la espalda para abajo por las quemaduras; mientras lo escuchaba contar cómo la mujer había perdido a su hijo aún sin nacer, que su marido – en otro hospital – también había perdido una pierna y tenía quemaduras graves, al oír que uno de sus dos hijos está en un hospital de Jerusalén con quemaduras graves; mientras el doctor me recordaba que los drones tienen cámaras y, por lo tanto, el ataque a su familia había sido deliberado; mientras me hablaba de su trauma psicológico por estar separada de su familia; mientras miraba sus ojos doloridos y yo seguía allí y escuchaba este relato y otros tres más: uno de Hala de 9 años encontrada en un olivo con el cráneo fracturado, entre otras heridas, su mamá y todos sus hermanos muertos; mientras oía al médico contarme sobre las diez mil personas heridas en Gaza, de las cuales dos tercios tienen heridas graves, similares a las que he visto hoy; mientras escuchaba todo esto y me acordaba de prender y apagar el grabador, y de sonreír, de saludar, de decir gracias y de desear buena suerte. Mientras hacía mi trabajo, respirando hondo, en calma, estando presente, al mismo tiempo me encontraba en lo alto de un acantilado en Allihies mirando hacia el Atlántico revuelto y gritaba y gritaba mi desesperación al viento y las olas que chocaban contra las rocas.

Lainey Bradley

 

N. de la T: Allihies queda en Irlanda.

¿Qué es el terror?

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terror es...

Terror es…

El puesto de control a camino de la escuela

El robo de mi tierra

La tortura de mi madre

El arresto de mi padre inocente

La bala en mi hermano aún bebé…

 

PALESTINA LIBRE