Sólo hay paz con justicia: Boicot a Matisyahu en el Festival Rototom Sunsplash

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Puesto de control de Belén a Ramala / Álvaro Minguito

Puesto de control de Belén a Ramala / Álvaro Minguito

Hace justo un año, los bombardeos israelíes sobre la Franja de Gaza (Palestina) asesinaban a más de dos mil cien personas. Más de medio millar eran niñas y niños. En la actualidad, la práctica totalidad de los menores de edad palestinos de Gaza sufren algún tipo de trauma psicológico. Muchos de ellos sufren hasta cinco traumas diferentes.

Más allá de masacres como la del verano pasado, Palestina sufre un día a día que no es noticia. Según la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), entre tres y cuatro menores de quince años palestinos fueron detenidos de media cada día y sin garantías en 2014 por el Estado de Israel (otros datos de ONG como 4PalKids hablan de entre seis y siete menores de edad de media cada día).

Además del bloqueo y la carencia de electricidad y agua en Gaza, personas que se dedican a la agricultura y a la pesca sufren cada día los disparos del ejército y de la marina israelí. De manera sistemática, viviendas, tiendas o estructuras hidráulicas palestinas son demolidas. Desde el 1967, más de ochocientos mil olivos palestinos han sido talados, quemados o arrancados por militares o colonos israelíes.

Fue un miembro de esta última comunidad quien atacó el 31 de julio la casa de la familia palestina Dawabsha en Duma, provocando que Ali, un bebé de dieciocho meses, fuese quemado vivo hasta la muerte. Mientras la casa volvía a ser asaltada por soldados israelíes, el padre de Ali murió por las quemaduras en el ochenta por ciento de su cuerpo.

Desde hace décadas, todos estos episodios son posibles gracias a un conjunto de complicidades con el Estado de Israel de índole política, económica, militar y cultural. Una de estas últimas es la que permite que artistas sionistas o que están subvencionados por el Estado de Israel actúen por el mundo, pareciendo que la entidad sionista es un país «normal», moderno y democrático que no se ha construido sobre la limpieza étnica del pueblo palestino.

Matisyahu es un cantante de reggae, estadounidense y judío, que dijo que «Palestina no existe», que era «amante de Israel» o que el asalto a la Flotilla de la Libertad en 2010 estaba justificado

Matisyahu es un cantante reggae estadounidense judío que dijo que «Palestina no existe», que era «amante de Israel» o que el asalto a la Flotilla de la Libertad en 2010 estaba justificado. También encabezó un concierto «pro-sionista» en Nueva Orleans (Estados Unidos) en abril de este año. Actúa el 22 de agosto en el Rototom Sunsplash, un festival de reggae que empieza hoy, sábado 15 de agosto, en Benicàssim y que hasta ahora había tenido una trayectoria de más de veinte años de compromiso con la cultura de la paz y los derechos humanos. Uno de los lemas del Rototom es «Peace, Love & Revolution».

Durante la Sudáfrica del apartheid, la campaña internacional de boicot, desinversiones y sanciones (BDS) contribuyó a que aquel régimen de racismo de Estado cayese. Como había hecho Mahatma Gandhi en el contexto del dominio colonial británico de la India, Nelson Mandela apoyó esta estrategia no-violenta.

En su vertiente cultural, la iniciativa de BDS consiguió que artistas y equipos sudafricanos (como los famosos Springboks de rugby de la película Invictus) fuesen excluidos de circuitos, competiciones y eventos internacionales como forma de presión para que el gobierno sudafricano acabase con el apartheid.

Lo mismo pidieron más de ciento setenta organizaciones palestinas en 2005 para acabar con el apartheid, la limpieza étnica y la ocupación israelí. Lo mismo ha pedido el científico Stephen Hawking, el Premio Nobel de la Paz Desmond Tutu, el cineasta Ken Loach, las académicas de origen judío Jacqueline Rose, Joan W. Scott, Judith Butler y Natalie Zemon Davis o la misma estrella de la edición de 2014 de Rototom, Lauryn Hill. Lo mismo pedimos con Matisyahu en el Rototom.

A mediados de julio, el grupo BDS País Valencià se puso en contacto con la dirección del festival para informarle de quién era este artista. Después de doce días, su contestación fue que Matisyahu había cambiado y que estaba a favor de la «paz».

Entonces, se le respondió que, si tanto había cambiado, no le costaría nada escribir simplemente un tuit declarando que estaba a favor del cumplimiento del derecho internacional y de los derechos humanos en Palestina-Israel.

Esto se concreta en tres puntos: fin de la ocupación y desmantelamiento del muro (resolución 242 del Consejo de Seguridad de la ONU de 1967 y declaración de la Corte Internacional de Justicia de 2004); fin del apartheid (crimen contra la humanidad según el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional de 1998); y reconocimiento del derecho al retorno del pueblo palestino (resolución 194 de la Asamblea General de la ONU de 1948).

Matisyahu no se ha mostrado a favor de estos principios del derecho internacional, por lo que BDS País Valencià ha lanzado su campaña para que el Rototom cancele su concierto en el festival. Después, el festival ha intentado que el cantante se posicione sobre fórmulas equívocas alrededor de la «paz» y un supuesto «Estado palestino», pero son principios difusos que no comprometen a nada ni hablan de las exigencias básicas del derecho internacional que se han expuesto.

Después de que el festival acusase al BDS de «racista» y «antisemita», el movimiento propalestino volvió a afirmar que el boicot era por la índole sionista de Matisyahu, no por su carácter judío. De hecho, numerosas personas judías forman parte del BDS, como la Red Judía Antisionista Internacional (IJAN en sus siglas en inglés), el Jewish Voice for Peace y el Boycott from Within.

Después de que la iniciativa haya saltado a los principales medios de comunicación del Estado español (el periódico El Mundo llegó a publicar tres artículos sobre el tema en seis horas el 13 de agosto), la campaña impulsada por BDS País Valencià se ha convertido en un grito de solidaridad popular gracias al apoyo de cientos de individuos y organizaciones.

La lucha por la cancelación del concierto de Matisyahu ya es una causa de numerosas personas y colectivos que la han hecho suya. Pase lo que pase durante el festival, la campaña ya ha triunfado: se han denunciado las complicidades con el Estado de Israel, se ha extendido la idea de que el sionismo no es tolerable, se ha visibilizado el BDS, se ha puesto en el centro del debate público la cuestión ética en los eventos culturales y han convergido numerosos movimientos sociales y causas políticas.

El BDS sólo es una herramienta pacífica que responde a la llamada del pueblo palestino. Sólo pide el cumplimiento del derecho internacional y los principios universales de derechos humanos. La paz nunca se debe condicionar a negocios de unos pocos, al igual que la paz nunca ha sido apoyar a Estados de apartheid y limpieza étnica. El pueblo palestino lleva sesenta y siete años recordándonos que solo hay paz con justicia.

Fuente: https://www.diagonalperiodico.net/global/27518-solo-hay-paz-con-justicia.html

Los tres errores del Rototom en el ‘caso Matisyahu’

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RototomPor Toni Marea.

El festival de música Rototom Sunsplash ha podido dilapidar su prestigio ganado a pulso en sus 22 años de vida (cinco de ellos en Benicàssim) por una serie de decisiones que, una tras otra, han confundido a su público. El origen de toda la polémica está en la actuación del cantante estadounidense Matisyahu al que grupos de apoyo al pueblo palestino acusan de estar en contra de los derechos humanos.

La falta de firmeza del festival y la permeabilidad a las presiones exteriores se ha hecho evidente al cancelar la actuación de Matisyahu atendiendo a las demandas de la campaña del Boicot Desinversiones y Sanciones para Israel (BDS) que propugna el boicot a Israel. Posteriormente, ha sucumbido a las del lobby sionista y ha vuelto a incorporar al cantante a su programación.  Los organizadores han tomado, como mínimo, tres decisiones erróneas.

La primera, y más obvia, es la de invitar a un cantante sin conocer quién es y cuál ha sido su trayectoria. Si hubiesen investigado, sabrían que justificaba el ataque a la flotilla Rumbo a Gaza que en 2010 se saldó con diez muertos, que ha actuado en repetida ocasiones para el ejército israelí o sus simpatías por AIPAC, el lobby judío que en EEUU apoya los ataques a la población civil en Gaza y la creación de nuevos asentamientos en ese territorio. Tampoco, seguramente, han escuchado letras de canciones como Height, en la que el artista canta: “Vengo con una conciencia como mi espada”, “yo mataré a todos ellos, asesinos locos” o “estoy dejando caer bombas sobre vuestras madres hasta que os rindáis“. Frases estas que poco o nada tienen que ver con la defensa de la paz y el encuentro que siempre ha propugnado el festival.

El segundo error fue cancelar el concierto. No lo fue tanto por la decisión en sí sino, tal y como explica en su comunicado de este miércoles, por la causa: “El Rototom Sunsplash reconoce su equivocación, fruto del boicot y de la campaña de presiones, amenazas y coacciones promovidas por BDS País Valencià al considerar que podían alterar gravemente el normal funcionamiento del festival, lo que impidió gestionar la situación con lucidez”. Es decir, echa la culpa a otros, en este caso a BDS. Pero el festival toma esta decisión tras, según asegura en su nota, comprobar “la indisponibilidad [sic] del artista a la hora de pronunciarse claramente contra la guerra y sobre el derecho del pueblo palestino a tener su propio Estado”. ¿Qué ha cambiado desde entonces? Poco, o nada.

La tercera decisión, la de hoy miércoles, contribuye a crear más confusión. El Rototom Sunsplash vuelve a programar el concierto de Matisyahu en lo que, desde la campaña por el boicot a Israel, “vinculan” a “la presión del lobby sionista”. Desde que el pasado sábado noche anunciaran la cancelación de la actuación una serie de sucesos crearon el caldo de cultivo para esta decisión: el periódico El País llevó el caso a portada, publicó un editorial, e incluso implicó al Gobierno valenciano en la decisión del festival contribuyendo a aumentar la confusión. También se pronunciaron al respecto la embajada de Israel en España, que acusó al festival de “racismo“, el Partido Popular, PSOE, Podemos, el Ministerio de Asuntos Exteriores. Manos Limpias, anunciaba una denuncia en los tribunales.

Finamente, el festival ha decidido claudicar sin saber qué peso va a tener esa decisión en el futuro. Toda una encendida defensa de la “libertad de expresión” que se echa de menos en otras actuaciones de músicos más cercanos como Sociedad Alkohólika o Los chikos del maíz. De ellos, ni palabra.

Pero el caso Matisyahu no ha terminado todavía. No se descarta un cuarto error del festival en las próximas horas o días, quizás denunciando públicamente el acoso del lobby sionista y de algunos medios de comunicación para recuperar el concierto. Quedan muchas horas hasta el 22 de agosto, fecha prevista para su actuación y hasta entonces puede pasar de todo.

Fuente: LaMarea.

¿Ha perdido el norte Amnistía Internacional? (Primera parte)

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Análisis forense de los informes de Amnistía Internacional sobre la Operación Muro Protector

Por Norman Finkelstein.

Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos.
Amnistía Internacional (AI) es una de las organizaciones de derechos humanos más importantes del mundo. Sus declaraciones modelan la opinión pública, mientras que los Estados se sienten obligados si no a tenerle en cuenta, cuando menos a responderle. Un movimiento a favor de la justicia que aspire a llegar a un público amplio y a influir en la política de Estado no se puede permitir ignorar a AI si esta se equivoca o cuando lo hace. Esta monografía considera que AI ha perdido verdaderamente el norte y su objetivo es documentarlo con la esperanza de que AI haga una corrección o de que sus miembros de base le obliguen a hacerla.En lo últimos años AI ha publicado informes de derechos humanos meticulosamente documentados y legalmente impecables sobre el conflicto israelo-palestino, por ejemplo Operation “Cast Lead”: 22 days of death and destruction [Operación Plomo Fundido: 22 días de muerte y destrucción] [1], una virulenta crítica del ataque de Israel a Gaza en 2008-9. Pero este no ha sido siempre el caso. Durante muchas décadas esta venerable organización de derechos humanos dio de hecho carta blanca a Israel para su práctica generalizada de la tortura en los territorios palestinos ocupados [2]. A juzgar por sus informes publicados después del ataque israelí a Gaza en el verano de 2014, la Operación Margen Protector, AI está volviendo a sus disculpas anteriores. Para quienes han llegado a fiarse de AI y citarla como fuente de un correcto informe de derechos humanos esta evolución es inquietante y profundamente frustrante. El principal objetivo de esta monografía no es dar cuenta del aparente retroceso de AI, aunque en la conclusión se aventurarán algunas conjeturas al respecto, sino documentarlo exhaustivamente y centrarse en particular en la acusación global que hace AI a Hamas [3] en el informe Unlawful and Deadly: Rocket and mortar attacks by Palestinian armed groups during the 2014 Gaza/Israel conflict [Ilegales y mortales: ataques con cohetes y mortero de grupos armados palestinos durante el conflicto Gaza/Israel de 2014] [4].

Un balance falaz

El cuadro 1 presenta los datos brutos con los que empieza necesariamente una valoración desde el punto de vista de los derechos humanos de la Operación Margen Protector (en adelante OMP)[5]. 

TABLE 1 Civilian Losses in Operation Protective Edge

Víctimas totales
(de las cuales son niños)
Civiles
(% del total de víctimas)
Combatientes
(% del total de víctimas)
Daños directos a infraestructuras civiles (en dólares) Viviendas civiles destruidas /inhabitables
Israel 73 (1) 6 ** (8) 67 (92) 55.000.000 [6] 1 *** 
Gaza 2.200 (550)* 1,560 (70) [7]) 640 (30) 4.000.000.000 [8] 18.000 ****

· * Las cifras de Gaza se han redondeado. En toda esta monografía las cifras altas se redondean en decenas, centenas o miles.· ** Uno de los civiles era un trabajador inmigrante tailandés.

· *** Otras 11 sufrieron algún daño.

· **** Otras 38.000 sufrieron algún daño.

“Una vez más los civiles de ambas partes fueron los más castigados por la tercera guerra a plena escala en menos de seis años”, observa AI en in Unlawful and Deadly. Aunque se podría decir que esta afirmación es cierta [9], oculta la abismal diferencia entre la magnitud del sufrimiento infligido a los gazíes en comparación con el de los civiles israelíes [10]. Resulta difícil encontrar un ejemplo más gráfico de una diferencia cuantitativa que se convierte en cuanlitativa que el único niño israelí frente a los 550 niños gazíes asesinados y no merma el carácter sagrado de cada vida el indicar que si la muerte de un niño israelí es terrible, entonces, según el mismo cálculo, la muerte de niños en Gaza es 550 veces más terrible. Una Misión Médica de Investigación internacional reclutada por la filial israelí de Médicos por los Derechos Humanos y formada por eminentes profesionales médicos concluía su informe sobre OMP con esta advertencia: “Sin querer minusvalorar en modo alguno los traumáticos efectos de la guerra sobre los civiles israelíes, estos palidecen en comparación con las consecuencias de la destrucción generalizada provocada a Gaza”[11]. Incluso el Secretario General de la ONU Ban Ki-moon, que en el pasado deshonró su cargo con su apología a favor de Israel [12], diferenció claramente entre los ataques letales de Israel a instalaciones de la ONU durante OMP, los cuales “deplora”, y el mal uso que hizo Hamas de las instalaciones de la ONU, por el que “está consternado” [13]. Se busca en vano un reconocimiento o matización similares por parte de AI.

En conformidad con esta imagen de imparcialidad AI transmite la impresión de que Israel y Hamas fueron igualmente culpables de haber violado las leyes de guerra. Publicó dos informes después de la guerra que documentaban los crímenes de Israel y otros dos que documentaban los crímenes de Hamas (cuatro informes en total), aunque sorprendentemente dedicó en total muchas más páginas a acusar Hamas (107) que a Israel (78)[14]. En su informe Operation “Cast Lead” AI formuló más acusaciones contra Israel (60 páginas frente a 13), con lo que la distribución del espacio relativo de este informe anterior era más acorde, aunque todavía no lo fuera totalmente, con la muerte y destrucción infligidos por cada parte [15]. La introducción a cada uno de estos informes de postguerra sobre OMP equilibra metódicamente la distribución de la culpa. Como si esto no fuera suficientemente problemático, en Unlawful and Deadly se detalla a lo largo de más de dos páginas la muerte de cada niño israelí a consecuencia de los ataques de Hamas. Si AI hubiera buscado verdaderamente ser equilibrado, ¿acaso no debería haber dedicado 1.100 páginas a los niños gazíes asesinados? AI incluso sugiere que Hamas fue la parte más manifiestamente culpable en el conflicto. Así, la conclusión de Unlawful and Deadly deplora claramente “el flagrante desprecio por parte de Hamas del derecho humanitario internacional” mientras que uno de los informes recíprocos de AI, Families under the Rubble: Israeli attacks on inhabited homes [Familias bajo los escombros: los ataques israelíes a casas habitadas], concluye cautelosamente que la destrucción creada (18.000 viviendas gazíes fueron destruidas o quedaron inhabitables, lo que dejó a 110.000 personas sin hogar) “plantea preguntas difíciles al gobierno israelí que por el momento no ha contestado” [16]. Por supuesto, se puede imaginar que Hamas cometiera tantos crímenes como Israel, si no más, durante OMP, pero a primera vista sería una conclusión de lo más anómala. Tanto en términos absolutos como relativos, el grado de culpabilidad parece inclinarse fuertemente del lado israelí: Hamas mató a 73 israelíes, solo el 8% de los cuales eran civiles, mientras que Israel mató 2.200 gazíes un 70% de los cuales eran civiles; el daño causado a las infraestructuras civiles de Gaza (4.000 millones de dólares) multiplica por 70 el causado a las infraestructuras de Israel (55 millones de dólares), mientras que la proporción de viviendas civiles destruidas por Israel frente a las destruidas Hamas es de 18.000 a 1. La pregunta fascinante es cómo consigue AI convertir este balance tan enormemente desequilibrado en una acusación “ecuánime” de ambas partes en el conflicto.

Notas

[1] 2009. [Se puede consultar en castellano en http://amnistiainternacional.org/publicaciones/80-israel-gaza-operacion-plomo-fundido-22-dias-de-muerte-y-destruccion.html%5D.[2] Norman G. Finkelstein, Knowing Too Much: Why the American Jewish romance with Israel is coming to an end (New York: 2012), p. 97.

[3] El nombre Hamas se utiliza aquí para indicar todos los grupos armados en Gaza.

[4] 2015. [Se puede consultar en castellano en https://www.amnesty.org/es/documents/mde21/1178/2015/es/%5D

[5] Para los antecedentes de OMP, véase Norman G. Finkelstein, Method and Madness: The hidden story of Israel’s assaults on Gaza (New York: 2014).

[6] La mayor parte de los datos de esta monografía provienen del Estado de Israel, The 2014 Gaza Conflict, 7 July-26 August 2014 (Mayo 2015). Esta informa de que las indemnizaciones totales por daños directos a civiles israelíes ascenderán a 40 millones de dólares, mientras que el Estado gastará una suma adicional de 15 millones para reparar las infraestructuras públicas dañadas (párrafos 112, 223).

[7] Las cifras de víctimas y daños en el caso de Gaza se basan en el informe de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA, por sus siglas en inglés), Fragmented Lives [Vidas fragmentadas] (marzo de 2015). Las principales organizaciones de derechos humanos que trabajan en Gaza (Al Mezan, Palestinian Center for Human Rights) cifran la cantidad de civiles muertos entre 1.600 y 1.700. [El informe de] Israel 2014 Gaza Conflict afirmaba que de los 1.700 muertos gazíes que habían sido clasificados de un total de 2.125, 940 (44 %) eran “militantes” de Hamas, 760 (36 %) eran civiles y 420 (20 %) estaban “por clasificar”. También afirma que “en todos los casos excepto raras excepciones, las mujeres, niños menores de 16 años y los ancianos se clasificaban automáticamente como “no implicados” en sus cálculos”. Dejando de lado todas los demás absurdos de la contabilidad de Israel, la cantidad de mujeres y niños gazíes asesinados (esto es, sin incluir ningún hombre adulto) sumaba ya un total de 850 personas, según la OCHA (la única discrepancia leve es que la OCHA consideraba niño a toda persona menor de 17). El informe israelí culpa a la OCHA de basar su distinción combatiente/civil en “las listas diarias de muertos publicadas por el ministerio de Sanidad de Gaza controlado por Hamas”, que, continúa, “no identifica si la persona fallecida era un militante”. Es difícil imaginar cómo la OCHA se pudo basar en cifras desglosadas del ministerio si este no las había proporcionado. Véase 2014 Gaza Conflict, p. 56n165; Anexo—Palestinian Fatality Figures in the 2014 Gaza Conflict, párrafos 9, 13, 26-27.

[8] Estado de Palestina, The National Early Recovery and Reconstruction Plan for Gaza (Octubre de 2014), p. 9.

[9] Por otra parte, solo un 8 % del total de las víctimas israelíes eran civiles

[10] En su último informe publicado, “Strangling Necks”: Abductions, torture and summary killings of Palestinians by Hamas forces during the 2014 Gaza/Israel conflict (2015 [se puede consultar en castellano con el título “Gaza: Palestinos torturados y ejecutados sumariamente por Hamás durante el conflicto de 2014 “, https://www.amnesty.org/es/latest/news/2015/05/gaza-palestinians-tortured-summarily-killed-by-hamas-forces-during-2014-conflict/%5D), AI menciona brevemente que “la magnitud de las víctimas y la destrucción causadas en Gaza por las fuerzas israelíes excede con mucho las causadas por los ataques palestinos a Israel, lo que refleja, entre otros factores, la mucho mayor potencia de fuego de Israel”.

[11] Jutta Bachmann et al., Gaza 2014: Findings of an independent medical fact-finding mission (2015), p. 101 (en adelante Misión Médica de Investigación)

[12] Finkelstein, Method, pp. 101-20.

[13] Los comentarios de Ban Ki-moon se publican adjuntos al sumario del informe final de una comisión de investigación de la ONU a la que encargó investigar “determinados incidentes ocurridos en la Franja de Gaza entre el 8 de julio 2014 y el 26 de agosto de 2014” (en adelante Comisión de Investigación de la ONU).

[14] Además de Unlawful and Deadly y de “Strangling Necks” AI publicó Families under the Rubble: Israeli attacks on inhabited homes (2014) y “Nothing Is Immune”: Israel’s destruction of landmark buildings in Gaza (2014). Conviene señalar que estos cuatro informes se publicaron entre el final de OMP y la publicación del informe del Consejo de Derechos Humanos de la ONU sobre esta operación en junio de 2015. Todo lo que AI publique después del informe de la ONU tendrá poco impacto político o ninguno. Casualmente, el informe de la ONU utiliza abundantemente estos cuatro informes de AI, una cuestión sobre la que volverá este escritor en una próxima monografía.

[15] Una yuxtaposición precisa arroja aún más sombra sobre las asignaciones espaciales de AI: en cifras absolutas, la escala de civiles muertos y de destrucción infligida por Israel durante la Operación Muro Protector fue mucho mayor mientras que en el caso de Hamas fue casi la misma.

[16] Por otra parte, “Strangling Necks” afirma categóricamente: “Las fuerzas militares israelíes cometieron crímenes de guerra y otras violaciones graves del derecho internacional durante la Operación Muro Protector”. Human Rights Watch (HRW) también condenó mucho más rápidamente a Hamas que a Israel. “Obviamente es más fácil denunciarlo como crimen de guerra, a saber, el lanzamiento por parte de Hamas de cohetes a zonas civiles”. El director ejecutivo de HRW Kenneth Roth comentó durante OMP: “Esto es abiertamente obvio. No se necesita una investigación exhaustiva para constatarlo. Para Israel hace falta más de una”. (http://m.democracynow.org/stories/9979).

Fuentes: https://www.byline.com/project/13/article/14

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=202252

Palestina: ¿Un estado para todos o la limpieza étnica final sionista?

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is_pal

Por Alan Hart.

El titular de un reciente artículo publicado en The Times of Israel por el analista de Oriente Medio Avi Issacharoff era “El final de la solución de dos estados”. Y el subtítulo, que era una cita de una parte del texto, decía: “Es hora de decirlo en voz alta: La derecha israelí ha obtenido una victoria temporal y pírrica que ha colocado a Israel en vías de convertirse en un estado de mayoría musulmana”.

Issacharoff abría el artículo con las siguientes palabras:

Las condiciones actuales son tales que una retirada israelí de Cisjordania se ha vuelto imposible.

Y hay que decir que se ha cruzado la línea roja. La solución de dos estados ya no existe.

No habrá ningún estado palestino junto al estado de Israel.

Luego preguntaba si había alguien que creyera que era posible una evacuación de los colonos judíos (ilegales) de la Cisjordania ocupada. Su propia respuesta era la siguiente:

Durante la desconexión [de Gaza], el ejército israelí logró evacuar a los colonos en unos pocos días. Pero había menos de 10.000 colonos entonces y el ejército era también diferente. ¿Cree alguien en serio que el ejército, en su forma actual —un ejército que ha sufrido importantes transformaciones sociales en las dos últimas décadas, cuyos mejores oficiales son miembros del movimiento religioso sionista y viven en los asentamientos— puede llevar a cabo una tarea de esta naturaleza? La idea es tan poco realista como ridícula (el énfasis es mío).

Lo que Issacharoff no dice es que la verdadera razón de la retirada israelí de la Franja de Gaza fue la necesidad de hacer algo que desactivara la bomba de relojería demográfica de la ocupación.

En realidad, la solución de dos estados nunca fue tomada en serio desde que el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la Resolución 242 el 22 de noviembre de 1967.

La Guerra de los Seis Días de junio de ese año fue una guerra de agresión israelí, no de autodefensa. Teniendo en cuenta ese hecho (y que la propaganda israelí afirmó siempre lo contrario) y que la resolución 242 hizo hincapié en “la inadmisibilidad de la adquisición de territorio por medio de la guerra”, la resolución debería haber exigido que Israel se retirara de todos los territorios árabes ocupados sin condiciones. No lo hizo. Pero había algo más que eso en la rendición del Consejo de Seguridad ante el sionismo.

Un primer borrador de la resolución 242 requería a Israel la retirada de “los territorios ocupados en el reciente conflicto” a cambio de la paz. Por definición, eso significaba la retirada de los territorios árabes capturados en la guerra de 1967. Pero ante la insistencia del sionismo, apoyado en esto por el gobierno de Johnson en EEUU, en el texto definitivo de la resolución se retiró la palabra “los” (“the”, en inglés) y eso permitió que Israel interpretara que la resolución solo exigía la retirada de Israel de algunos de los territorios ocupados en la reciente guerra. En otras palabras, la resolución 242 puso al monstruoso hijo del sionismo en el asiento del conductor y dio a los líderes de Israel un poder de veto sobre el proceso de paz.

Hay que decir, también, que la resolución 242 significó que el Consejo de Seguridad dio luz verde para la colonización israelí de los territorios árabes ocupados en la reciente guerra. ¿Cómo lo hizo? La resolución 242 debía haber avisado a Israel de que si establecía asentamientos ilegales en dichos territorios, sería condenado y sancionado. Tampoco lo hizo.

¿Por qué se rindió el Consejo de Seguridad ante el sionismo?

Mi respuesta, que fue apoyada en privado por uno de los principales diplomáticos británicos que participaron en la redacción de la resolución 242, es la siguiente.

Los responsables de la elaboración de la resolución 242 eran muy conscientes de que los halcones de Israel iban a continuar con su aventura colonial, pasara lo que pasara, en abierto desafío del derecho internacional y despreciando lo que la comunidad internacional organizada dijera o quisiera. Así que algunos, o tal vez todos, los responsables de la elaboración de la resolución se resignaron al hecho de que, debido a la historia de los judíos y del holocausto nazi, Israel no era y nunca sería o podría ser un estado normal. Por consiguiente, no tenía sentido intentar obligarle a que se comportara como un estado normal, es decir, a que acatara el derecho internacional y cumpliera sus obligaciones como miembro de la ONU.

Mi convicción acerca de la imposibilidad de una retirada israelí a las fronteras anteriores a 1967, para firmar la paz con un miniestado palestino, se produjo en el transcurso de una conversación privada que mantuve con Simón Peres a comienzos de 1980, cuando era líder de la oposición laborista al gobierno del Likud de Menajem Begin. En aquel tiempo, me disponía a mediar en un diálogo secreto y exploratorio entre Peres y el presidente de la OLP, Yasir Arafat.

Como revelé en “Adiós a la integridad del Consejo de Seguridad”, tercer capítulo de “¿Conflicto sin fin?”, tercer volumen de mi libro Sionismo: el verdadero enemigo de los judíos, Peres me dijo lo siguiente:

Me temo que ya es demasiado tarde (para la paz). Cada día que pasa se ven nuevos ladrillos en nuevos asentamientos. Begin sabe exactamente qué está haciendo (al expandir lo más rápidamente posible los asentamientos en Cisjordania). Está creando las condiciones para una guerra civil judía. Sabe que ningún primer ministro judío va a pasar a la historia como el que dio la orden al ejército judío de disparar contra judíos.

En aquellos tiempos, Peres esperaba reemplazar a Begin como primer ministro tras las siguientes elecciones y añadió: “Yo no” (voy a pasar a la historia como el que dio la orden al ejército judío de disparar contra judíos).

Una pregunta evidente contiene su propia respuesta. Si ya era demasiado tarde en 1980, cuando solo había unos 70.000 colonos judíos ilegales, ¿cuánto más tarde será hoy cuando hay más de 500.000 y cada día que pasa aumenta esa cifra?

Volvamos a la afirmación de Issacharoff de que Israel está en el buen camino para convertirse en “un estado de mayoría musulmana”.

Su suposición parece ser que cuando los palestinos sean mayoría en el Gran Israel de hoy, el sionismo aceptará que, a pesar de haber hecho de la vida de los palestinos un infierno, ha fracasado en lograr que los palestinos se rindan a sus deseos y dirá algo como “estamos dispuestos a conceder que la única solución es un estado con iguales derechos y seguridad para todos”.

¿Es eso lo que probablemente sucederá?

En teoría eso es una posibilidad si existiera una verdadera presión dirigida por EEUU sobre Israel y si eso diera una importante mayoría a los judíos israelíes que ven la necesidad de hacer lo que sea más beneficioso para sus intereses. (Creo, realmente, que los judíos son la elite intelectual del mundo occidental y que los palestinos son, de lejos, la elite intelectual del mundo árabe. Y es por eso que estoy convencido de que juntos podrían hacer, en paz y cooperación, un único estado. Además, podrían cambiar a mejor la situación de la región y dar nuevas esperanzas e inspiración al mundo.)

Pero creo que hay un escenario que es mucho más probable.

Para impedir que los palestinos se conviertan en una mayoría en el territorio que va desde el mar Mediterráneo hasta el río Jordán y, así, acabar con la más remota perspectiva de una solución de un único estado, los líderes israelíes recurrirán a una ronda final de limpieza étnica.

Como he indicado en anteriores artículos, creo que eso provocaría la transformación de la actual marea global de anti-israelismo en antisemitismo (odio al judío) y pondría en movimiento otro gran giro en contra de los judíos en todas partes, empezando posiblemente por Estados Unidos.

Y eso es, quizá, lo que Netanyahu y los líderes israelíes de la ultraderecha lunática quieren realmente justificar en sus propias mentes ofuscadas: 1) decirle a todo el mundo que se vaya al infierno y 2) anunciar que Israel está preparado para una guerra nuclear si se le obliga a ello.

El único y débil rayo de esperanza que puedo ver es lo que podría suceder en la Casa Blanca si Netanyahu y el lobby sionista y sus aliados no consiguen los votos necesarios en el Congreso para, por fin, anular el veto de Obama a su propuesta de rechazar el acuerdo nuclear del P5+1 con Irán. Esta importante y humillante derrota del sionismo podría abrir la puerta para que Obama dijera a Israel: “Ya basta. Voy a usar el poder que tengo para intentar que [Israel] haga lo que es mejor para sus intereses y para los de Estados Unidos”.

Esto podría suceder, pero ¿sucederá realmente? En una escala de cero a cien, creo que las oportunidades de que tal cosa suceda son cinco.


Alan Hart es autor de Sionismo: el verdadero enemigo de los judíos y periodista de gran prestigio. Fue corresponsal de Independent Television News en Oriente Medio y expresentador de Panorama, de la BBC, especializado en esa región. Ha cubierto guerras y conflictos a lo largo y ancho del mundo. Su blog está en www.alanhart.net.

Fuente: Palestine: One state for all or a final Zionist ethnic cleansing?, 12/08/2015

Blog Disenso

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)

Judith Jacovkis: «Cuando Israel habla por los judíos, me agrede»

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No es religiosa, no habla hebreo y jamás ha pisado Israel, pero es judía y muy crítica con el Gobierno de Tel-Aviv.
GEMMA TRAMULLAS

Judith Jacovkis.(ÁLVARO MONGE)

Hacerle fotos en el barrio del Call de Barcelona, donde habitó la comunidad judía hasta la matanza de 1391, es una decisión periodística que Judith, doctorada en Sociología por la Universitat Autònoma y miembro de la Associació Catalana de Jueus i Palestins Junts, acata sin demasiado entusiasmo.

–¿No siente el peso de la historia?

–Yo lo único que siento es el peso de mi mochila [ríe]. Soy muy pragmática.

–Judith, de origen hebreo, significa «judía». Y sus apellidos, ¿de dónde vienen?
–Del imperio zarista: Jacovkis viene de lo que hoy son las repúblicas bálticas, y el segundo, Halperin, de Odesa. Mi familia huyó de las persecuciones del siglo XIX en la Rusia del zar y se estableció en Argentina durante un siglo, hasta que mis padres volvieron a migrar, esta vez a Barcelona, huyendo de la dictadura. Yo nací en el Hospital de Sant Pau y no soy practicante ni creyente, no conozco las liturgias religiosas.

–¿Ha estado alguna vez en Israel?
–No.

–¿Habla hebreo?
–No. Mi familia pertenece a la diáspora. Hasta la constitución del Estado de Israel el hebreo era un idioma litúrgico, no el habla cotidiana de las comunidades judías. Antes del castellano, en mi casa se hablaba yidis. A mi abuela siempre le pedíamos que nos dijera cosas en yidis, en ruso o en alemán.

–Entonces, ¿qué es ser judía para usted?
–La cultura que he mamado en mi casa es la judía: la manera de relacionarnos, el tipo de humor, las palabras en yidis, las historias de persecuciones… Pero ser judía no es una cosa que yo reivindique cotidianamente. Para mí es una identificación que, primero, me hacen los demás y que después me hago yo misma porque pienso que tiene un valor histórico y político.

–¿Qué quiere decir?
–Para mí es útil políticamente reivindicarme como judía para discutir argumentos que ponen en nuestra boca. Cuando el Estado de Israel habla por los judíos y dice «los judíos pensamos…», a mí no me representa; al contrario, me agrede, me violenta.

–¿Por qué?
–El Estado de Israel usa el judaísmo para llevar a cabo su proyecto político, que es el sionismo. Ampararse en las persecuciones y el nazismo para justificar la persecución de los palestinos es ruin. Es tan flagrante la masacre en Gaza que se me cae la cara de vergüenza si no digo nada.

–Diversas publicaciones han revelado que el antisemitismo va en alza.
–¿El antisemitismo o el antisionismo? Es verdad que reflotan prejuicios que llevan ahí mucho tiempo. Siempre defiendo que hay que luchar contra el racismo, sea contra los judíos, contra los árabes o contra los negros, pero yo me he sentido más agredida por judíos que por no judíos. Me han acusado de farsante por no contestar un shabat shalom[saludo tradicional] y de desear la muerte de los judíos por criticar al Estado de Israel. No se puede patrimonializar la identidad. Los nazis no preguntaban a los judíos si iban a la sinagoga; les plantaban la estrella y los enviaban a Auschwitz.

–¿Pensaría lo mismo si viviera en Israel?
–No lo sé, pero allí también hay voces críticas, aunque son una minoría. La asociación Junts se creó para hacer pedagogía y demostrar que un judío y un palestino se pueden sentar y hablar. Ahora tengo más cosas en común con los hijos de exiliados palestinos de la asociación que con un israelí que pasa tres años en el Ejército.

–¿Qué cosas tienen en común?
–Las historias de persecuciones, el humor, que es un humor de resistencia…

–¿Ah sí? ¿Le importaría contar un chiste?
–La tía le regala a su amado sobrino dos corbatas por su cumpleaños. Cuando vuelve a visitarle, el sobrino lleva puesta una de las corbatas. «¿La otra no te gustó?», dice la tía. Mi abuela ponía un plato en la mesa y, si te lo terminabas, es que había hecho poca comida, y si dejabas un poco, es que no te había gustado. Siempre flagelándose.

Gideon Levy: ‘Todos los israelíes somos culpables de haber incendiado la casa de una familia palestina’

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Es simplemente imposible aplaudir cuando un comandante de una brigada dispara a un adolescente palestino y luego indignarse cuando los colonos lanzan una bomba incendiaria sobre una casa habitada

Entierro de Alí

Entierro del pequeño Ali Dawabsheh en Duma, 31 de julio de 2015. AP

Los israelíes apuñalan homosexuales y queman niños. No hay la menor sombra de calumnia, la mínima dosis de exageración, en esta seca descripción. Sin duda son las acciones de unos pocos. También es cierto que su número aumenta y que todos- todos estos asesinos, los que prenden fuego, apuñalan, arrancan los árboles— todos son del mismo campo político. Pero el campo adverso comparte la responsabilidad.

Todos aquellos que pensaban que sería posible mantener islotes de liberalismo en el mar del fascismo israelí saben de una vez por todas, desde este fin de semana, lo que es. Simplemente es imposible aplaudir cuando el comandante de una brigada dispara a un adolescente palestino y luego indignarse cuando los colonos queman a una familia; de apoyar los derechos de los homosexuales y celebrar una conferencia inaugural en Ariel (asentamiento judío en Cisjordania); de declararse iluminados, luego de ceder  a la derecha y procurar colaborar con ella. El Mal no conoce límites; se inicia en un solo lugar y se propaga en todas la direcciones rápidamente.

El primer caldo de cultivo de aquellos que han incendiado la familia Dawabsheh, son las Fuerzas israelíes de Defensa (FDI), aunque los culpables no sirven en ellas. Cuando la muerte de 500 niños en la Franja de Gaza es legítima y no obliga a un debate, a un cuestionamiento moral, entonces ¿qué hay de terrible en quemar una casa con sus habitantes en el interior? Después de todo, ¿cuál es la diferencia entre lanzar una bomba incendiaria a mano y arrojar una bomba de un avión? En términos de intención, o de fin, no hay ninguna diferencia.

Cuando los disparos sobre los palestinos se convierten en un evento casi cotidiano – otros dos fueron asesinados después que la familia Dawabsheh fue quemada: uno en Cisjordania, el otro en la frontera de la Franja de Gaza – ¿Quiénes somos nosotros para quejarnos de los incendiarios de Duma? Cuando la vida de los palestinos está oficialmente en manos del ejército y de las milicias de los colonos que también están autorizadas a matarlos, su sangre no vale nada a los ojos de la sociedad israelí. Cuando en la ética del ejército israelí en la Franja de Gaza, es permitido hacer cualquier cosa para salvar un soldado, ¿quiénes somos nosotros para quejarnos de gente de derecha como Baruch Marzel* quien me dijo este fin de semana, que estaba permitido matar a miles de palestinos con el fin de proteger un solo pelo de la cabeza de un judío? Esa es la atmósfera, tal es el resultado. La responsabilidad inicial recae en las FDI.

No son por ello menos culpables, el gobierno y los políticos que compiten entre sí para saber quién embetunará mejor las botas de los colonos. Quien les da 300 nuevas viviendas a cambio de su violencia en el asentamiento faro de Beit El está diciéndoles que no solo esta violencia es autorizada, sino también que les produce beneficios. Ya es difícil fijar el límite entre arrojar bolsas de orina a los policías y lanzar bombas incendiarias en las casas de la gente.

Por supuesto también deben ser acusadas, las autoridades que se encargan del orden público, comenzando por la policía del distrito de Judea y Samaria – el más ridículo y escandaloso de todos los distritos de policía, y no es por casualidad. Nueve casas palestinas fueron incendiadas en el curso de los tres últimos años, según B’Tselem. ¿Cuántas personas fueron procesadas? Ninguna. ¿Y qué pasó con Duma el viernes? El fuego, era simplemente lo mejor que se había logrado, a los ojos de los incendiarios y sus secuaces.

Sus lacayos incluyen también los que guardan silencio, que muestran indulgencia y todos aquellos que creen que el mal quedará para siempre limitado a Cisjordania. Sus lacayos son israelíes que están convencidos de que el pueblo de Israel es el pueblo elegido, y que a este título todo les está permitido – especialmente incendiar las casas de los no judíos, con sus habitantes al interior.

También, aún, muchos de los que expresaron su indignación por el acto, especialmente las personalidades que visitaron a las víctimas en el Centro Médico Sheba en las afueras de Tel Aviv – el Presidente, el Primer Ministro, el Jefe de la oposición y sus asistentes – absorbieron el  racista y exasperante «Tú nos elegiste entre todos los pueblos»  con la leche materna.

En resumidas cuentas, constatación horrible, esto es lo que lleva a quemar familias a las que Dios no ha elegido. Ningún principio en la sociedad israelí es más destructor, ni más peligroso, que éste. Ni, desgraciadamente, más corriente. Si usted debiera examinar de cerca lo que se disimula bajo la piel de la inmensa mayoría de los israelíes, usted encontraría: el pueblo elegido. Cuando eso constituye un principio fundamental, entonces, hasta el próximo incendio, es sólo una cuestión de tiempo.

Sus lacayos están en todas partes y la mayoría de ellos están ahora gimiendo y expresando su consternación por lo ocurrido. Pero lo que ha ocurrido no  podía no ocurrir; Lo que sucedió fue dictado por las necesidades de la realidad, la realidad de Israel y su sistema de valores. Lo sucedido volverá a suceder, y nadie estará a salvo. Todos nosotros quemamos a la familia Dawabsheh.

* Baruch Marzel, nacido en Boston, es uno de los líderes del grupo fascista Otzmá Yehudit (Fuerza judía), sucesor del grupo Kach del rabino Kahane, prohibido en Israel. Instalado en la colonia de Tel Rumeida, cerca de Al Jalil (Hebrón), es un reincidente, procesados o condenado por decenas de actos de violencia y de incitación al asesinato, contra los palestinos, los judíos críticos, los homosexuales (declaró la «guerra santa» contra el Orgullo Gay) y militante activo contra los matrimonios mixtos. [NdE]

Fuente: All Israelis Are Guilty of Setting a Palestinian Family on Fire

Fuente: Gideon Levy, Tlaxcala  http://www.palestinalibre.org/articulo.php?a=57381

Violaciones a los DD. HH. en Jerusalén – Informe mensual de julio

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silwanDel Centro de Información Wadi Hilweh. Traducción Fabiana Ezcurra.

Escalada de violencia en Al-Aqsa: arrestados 130 habitantes de Jerusalén y demolición de 11 establecimientos

El Centro de Información Wadi Hilweh monitora las violaciones israelíes contra Jerusalén durante el mes de julio, y los continuos ataques de las autoridades de ocupación en contra de los ciudadanos y sus propiedades.

«La Mezquita de Al-Aqsa fue objeto de una escalada sin precedentes en julio después de estar tranquila desde el comienzo del año en curso. Al-Aqsa fue testigo de los cierres, los robos y asaltos contra morabitos y los fieles por las fuerzas de ocupación y los colonos.

En Jerusalén (hombres, mujeres, niños y ancianos) fueron objeto de agresiones durante julio y más de 130 habitantes de Jerusalén fueron arrestados, la mitad de ellos eran niños y mujeres. Varios establecimientos comerciales y residenciales también fueron demolidos en julio.

Mezquita de Al-Aqsa: Redadas, enfrentamientos y aislamientos

«Es la primera vez desde noviembre de 2014 que las fuerzas de ocupación incursionan en la Mezquita de Al-Aqsa y prohíben que los hombres menores de 50 años entren a realizar la oración del mediodía el viernes.»

«La mezquita se convirtió en un campo de batalla el domingo 26/07/2015 entre las fuerzas de ocupación y jóvenes enojados después de que los grupos llamados a “romper Al-Aqsa por dentro “ en el aniversario de la» supuesta destrucción del Templo del Templo «.

Las fuerzas impidieron que los hombres jóvenes entraran a desempeñar la oración del alba y la Mezquita fue completamente cerrada durante 3 horas (durante los robos de los colonos).

«Las fuerzas de ocupación también allanaron la Mezquita Al-Qibli y subieron al techo y al techo del museo. Las fuerzas atacaron a los fieles con granadas de sonido y balas de goma y también atacaron a todos los fieles que estaban presentes en los patios de Al-Aqsa, sin excepciones.

También dañaron algunas de las instalaciones y lanzaron el Sagrado Corán en el suelo, agredieron a los empleados del departamento islámico Awqaf e hirieron a 19 de ellos con contusiones y fracturas.

Mientras tanto, las fuerzas permitieron a los colonos irrumpir en la Mezquita

de Al-Aqsa; tengan en cuenta que las fuerzas irrumpieron en Al-Aqsa a través de las puertas de Hutta y Al-Silsileh, mientras que los colonos irrumpieron por medio de la Puerta de Dung que fue tomada en off por las autoridades israelíes desde la ocupación de Jerusalén en 1967.

La violación del derecho a la adoración no se detuvo en irrumpir en Al-Aqsa y cerrarla, pero las fuerzas asaltaron brutalmente a los morabitos cerca de la Puerta de Al-Silsileh y proporcionaron a los colonos plena protección, lo que también insultó los sentimientos de los musulmanes mediante la ruptura en Al-Aqsa y los agravios al profeta Mahoma, la paz sea con él.

El ministro israelí de Agricultura, Uri Ariel, estaba entre los colonos que irrumpieron en la mezquita.

Durante el mes de julio, una colona insultó al profeta Mahoma, y lo describió como un «cerdo» y dos días más tarde, otro colono describió al Profeta con el mismo insulto inmediatamente después de salir de Al-Aqsa.

También, otra colona intentó irrumpir en la mezquita de Al-Aqsa con su vestido de novia para bendecir su matrimonio dentro de la mezquita de Al-Aqsa. Después de que la policía se lo impidió, se puso su ropa de civil e irrumpió en Al-Aqsa con un grupo de colonos que trataron de practicar sus rituales religiosos, pero se enfrentaron a los guardias de Al-Aqsa; la policía se vio obligada a escoltarlos fuera de los patios Al-Aqsa.

Es de destacar que casi 930 colonos irrumpieron en Al-Aqsa en el mes de julio. El Centro Wadi Hilweh Information también supervisó el aislamiento de 28 ciudadanos (incluyendo 6 mujeres, una niña y tres niños) de la Mezquita Al-Aqsa por períodos que variaron entre 15 días y seis meses.

Detención de 130 jerosolimitanos, incluyendo 54 menores de edad

El Centro también supervisa la detención de 130 habitantes de Jerusalén, incluyendo 54 menores de edad, 9 mujeres y un niña.

El centro explicó que cuatro de los menores de edad detenidos estaban bajo la edad de responsabilidad (12 años), el más joven de 8 años de edad Abdullah Emad Dkeidek fue detenido desde el frente de su casa en el barrio de Ras al-Amoud en Silwan , el niño de 10 años de edad Samer Sarhan de Silwan, de 11 años Mohammad Basem Hijazi de la Ciudad Vieja de Jerusalén y el de 12 años Mohammad Samer Sarhan de Silwan.

Los arrestos se produjeron sobre todo en la ciudad vieja de Jerusalén y Silwan(43 arrestos cada uno), el pueblo de Esawyeh (20), Al-Tur, Jabal Al-Mukabber, Wad Al-Joz y el campamento de refugiados de Shu’fat; 27 habitantes de Jerusalén fueron detenidos en la puerta de Al-Aqsa y sus  patios.

Demolición de 11 establecimientos comerciales y residenciales en Jerusalén

La municipalidad de Jerusalén demolió 8 establecimientos comerciales y residenciales en Jerusalén y en el municipio de Bet El demolió otros tres.

La demolición se llevó a cabo en la aldea de Jabal Al-Mukabber (familia del mártir Abu Jamal Odai), Silwan y Beit Hanina.

El Centro de Información Wadi Hilweh explicó que las autoridades de ocupación cerraron la casa del mártir Abu Jamal Odai quien falleció en noviembre pasado con placas de cemento y hierro y desplazaron a seis de los miembros de su familia (padre, madre, hermana y tres hermanos).

La casa constaba de 5 habitaciones y sus instalaciones con una superficie total de 300 m2 que se estableció en 1936; las fuerzas ejecutaron la orden de «Comandante de Seguridad Interior» para cerrar la casa del mártir Abu Jamal en el mes de Ramadán.

Las fuerzas también demolieron la tienda de campaña que se puso en el patio como un refugio para la familia Abu Jamal.

A finales de julio, el municipio de ocupación demolió dos tiendas comerciales y un apartamento residencial propiedad de Khalil Abbasi, y dos habitaciones

residenciales y dos almacenes propiedad de Eyad Abbasi en Silwan.

El municipio de Bet El demolió un salón de bodas con cinco habitaciones y seis baños, junto con una prensa, carpintería y una zona utilizada para la venta de equipos de construcción en el barrio de Beit Hanina propiedad de Akram Abu Shalbak y un grupo de inquilinos.

El municipio ocupación ha distribuido órdenes de demolición administrativas en Silwan y Jabal Al-Mukabber.

Ataques de los colonos contra los habitantes de Jerusalén

El centro explicó en su informe que los ataques de los colonos contra los jerosolimitanos se intensificaron en el mes de julio , el centro ha supervisado cinco de esos asaltos. Los colonos atacaron a Firas Mujahded de 45 años de edad, a Mohammad Mujahded de 37 y a Hasan Julani de 28 años con palos y piedras mientras caminaban en Al-Musrara Street , las fuerzas detuvieron a dos de los tres jóvenes mientras que el tercero ( Firas) fue trasladado al hospital quien fue herido con varias contusiones.

Durante julio, los colonos también atacaron coches de Jerusalén en el número de la calle 1.

La familia Al-Masri fue una de las familias jerosolimitanas atacadas y  Sabreen Al-Masri de 30 años sufrió un aborto involuntario debido al ataque; estaba embarazada de dos meses.

Mohammad Hussam Barakat de 38 años (conductor de un autobús israelí) fue tuvo heridas en el rostro después de que dos colonos lo rociaron con gas pimienta.

Sarah Nabali de 85 años «Um Walid» también resultó herida con contusiones después de ser asaltada por cuatro colonos al pasar cerca del asentamiento de Maale Zetim en el barrio de Ras al-Amoud en Silwan.

Uno de los colonos también corrió en a un jerosolimitano mientras se realizaba la oración del mediodía el viernes, en el barrio de Ras al-Amoud en Silwan.

Ataques de las fuerzas de ocupación contra los jerosolimitanos

Las fuerzas de ocupación continuaron sus ataques contra Jerusalén durante el mes de julio. El jerosolimitano Nafez Dmeiri de 56 años perdió la vista del ojo derecho después de que fuera golpeado con una bala de goma en el interior de una tienda de comestibles en el campamento de refugiados de Shu’fat después las fuerzas atacaron el campamento para detener a un joven.

Las fuerzas también asaltaron al adolescente de 15 años de edad, Abdel Karim Aziz Haddad y lo golpearon severamente mientras se encontraba detenido en la comisaría de la Puerta de Al-Silsileh, en la ciudad vieja de Jerusalén, lo que le provocó una hemorragia interna.

Las fuerzas de ocupación también agredieron a la familia Idris en el barrio de Al-Thori en Silwan (hombres, mujeres, jóvenes y personas de edad)  los golpearon y los rociaron con gas pimienta después de asaltar sus casas para ejecutar las órdenes de arresto.

En julio, las fuerzas también allanaron las casas de los mártires Mutaz Hijazi, Mohammad Ja’abees, Odai y Ghassan Abu Jamal y tomaron fotografías de las casas y su entorno. También allanaron la mezquita Al-Ein Lozeh en Silwan y rompieron la puerta de la azotea.

Los guardias de las empresas privadas israelíes continuaron sus ataques contra Jerusalén y los guardias del centro comercial Mammilla asaltando a Mohammad Aweidah y Muath Shyoukhi a quienes golpearon brutalmente; Aweidah sufrió fracturas en la pierna.

Guardias del tren ligero también agredieron a un joven y un niño en Shua’fat después de verificar sus documentos de identidad.

En julio, la planificación local y Comité de Creación en el municipio de la ocupación ratificaron un nuevo camino para el tren ligero que divide el norte de la ciudad hacia el sur y se conecta entre el asentamiento de Gilo, en el sur y el Monte Scopus al norte de Jerusalén, que también pasa por los barrios de asentamientos en Jerusalén ocupada con una longitud de 19,6 km.

La comisión también ratificó una ruta secundaria con una longitud de 3 km que llega a la zona industrial del asentamiento de «Talpiot», con la presencia de un estudio para agregar otra subruta que llega al final de Al-Malha situado en el suroeste de Jerusalén.

El plan fue dado al Comité de Distrito para su aprobación y para poner fin a este proyecto en el año 2021.

De cómo Netanyahu saboteará el acuerdo nuclear entre Irán y EEUU

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Netanyahu en Asamblea de la ONU, 2012.

Netanyahu en Asamblea de la ONU, 2012.

Por Nazanín Armaniam.

Atónito se han quedado aquellos que se creyeron los gritos de “¡Que viene el lobo!”de Benjamín Netanyahu, -advirtiendo del lanzamiento inminente de las inexistentes armas de destrucción masiva iraníes-, al ver su oposición al histórico acuerdo de Viena del 14 de julio del 2015 entre Irán y las potencias mundiales que paraliza el desarrollo de la industria nuclear iraní. ¿No era eso lo que quería?

Junto con la extrema derecha israelí, hay otras tres fuerzas que impugnan este contrato:

  • Los republicanos de EEUU, que son como un martillo con clavos, buscan enemigos para dispararles, y con el dinero del lobby proisraelí hacen de chico de los recados de Israel. Están en campaña electoral para la presidencia del país y son tentados con millones de dólares para sus campañas.
  • El rey Salmán de Arabia Saudí, que ve por todas partes el fantasma de los “persas-chiitas” y lo traduce como una pérdida para los “árabes-sunnitas”.
  • Los “del-vapasan”, iraníes “preocupados” que se dividen en dos sectores: la élite, liderada por los Guardianes Islámicos (el ejército) que, además de desconfiar de EEUU, considera que la “distensión“ con Occidente perjudica a su intereses políticos y económicos. El general Mohamad Yafari dice no reconocer este acuerdo por incluir limitaciones a las actividades militares de Irán durante ocho años. También está la base social-ideológica de la República Islámica (RI) que acusa al jefe del Estado, el ayatolá Jamenei y al presidente Hasan Rohani de capitulación ante el Gran Satán y de firmar un acuerdo peor que del Tukamanchai enl 1828 con la Rusia zarista, por el que Irán tras perder la guerra le cedió el Cáucaso sur (hoy las repúblicas de Armenia y de Azerbaiyán), a cambio de que el Zar dejara en el poder al rey de Irán Abbas Mirza Qayar. Las fuerzas progresistas iraníes (que están en el exilio), y que se oponían a este proyecto, aplauden el acuerdo de Viena que evita un mayor sufrimiento de un pueblo que ni es antisemita, ni quiere guerra.

Otra historia es la postura de Turquía, quien con 700 bombas nucleares de EEUU almacenadas en su territorio, nunca se sintió amenazada por Irán. Además, ahora podrá convertirse en la gran ruta de tránsito de gas y petróleo de Irán a Europa.

 Los pretextos de Netanyahu

  1. Que Irán hará trampas y seguirá con su programa. Eso es acusar de ser estúpidas a las potencias mundiales y presentarse como el único chico listo de la quinta. Los exhaustivos mecanismos de control redactados en 154 folios, vigentes hasta el año 2040, según Obama y los “Del-vapasán”, servirán como una afilada espada sobre el cuello de Irán.
  1. Que desbloquear la fortuna iraní le permitirá aumentar su respaldo a grupos y gobiernos afines en la región. Aumentar no, pero mantener sí, al menos que Israel piense que una potencia milenaria podrá dejar de serlo. Aun así, hoy la prioridad de Teherán es mantener la paz social. El objetivo de la designación de Hasan Rohani como presidente por parte del jefe del Estado en 2013 fue justamente negociar “el expediente nuclear” con Occidente para que se levantasen las sanciones evitando un estallido social.
  1. Que Irán patrocina el terrorismo: se referirá a Hamas y Hizbolá, dos pequeños partidos, que a veces se defienden con cohetes de papel de las agresiones de uno de los ejércitos con mayor arsenal de armas mortíferas del planeta. La mayoría de los países del mundo no les consideran terroristas y tampoco entienden la actitud relajada de Israel hacia el grupo megaterrorista llamado Estado Islámico. Es más, EEUU mantendrá las sanciones contra Irán por “ser patrocinador del terrorismo y los abusos de los derechos humanos”. Y respecto a los palestinos, puede estar tranquilo: ninguno de los 52 países “musulmanes” han podido (ni, en realidad, han querido) hacer algo efectivo por este pueblo, si no, miren cómo el mapa de su territorio se va achicando año tras año. Todo indica que Obama ha entregado la suerte de Palestina a Israel, a cambio de ganar una pieza como Irán, alejando a Teherán de la tentativa de integrarse en el Tratado de Shangai o en el BRICS.
  1. Que el acuerdo no desarma a Irán. ¡Falso! Impide a este país la compra-venta de armas para los próximos ocho años. De forma paralela, Washington, añadirá más F-35 y más baterías para su Cúpula de Hierro a los 3.000 millones de dólares de ayuda militar anual a Israel, que ha pedido una subida salarial de 4200 millones. La contrapartida es que Israel avise antes de lanzar un ataque sobre Irán. El Pentágono, para ”contrarrestar el peligro de Irán”, en palabras del secretario de Defensa de EE.UU. Ashton Carter, venderá 600 misiles Patriot Advanced Capability (PAC-3) a Arabia Saudí, por valor de 5.400 millones de dólares. De modo que, el problema israelí con Irán es político y económico, que no militar.
  1. Que Irán, como Corea del Norte, puede romper el pacto. Ni el gobierno ni el pueblo iraní quieren estar aislados. Las autoridades de Irán necesitan ser legitimadas por la sociedad y la “comunidad internacional” para mantenerse en el poder. Se enfrentan a una sociedad dinámica (que no cerrada ni pasiva), que exige, sin parar, la democratización económica y política del país. Irán gestiona una economía neoliberal y ha solicitado la adhesión a la Organización del Comercio Mundial. Para Tel Aviv el peor escenario es justamente aquel en el que Irán respete el contrato.

 Las verdaderas razones

Israel es el primer beneficiario del acuerdo y Benjamín Netanyahu es su principal perjudicado. La letra pequeña de su oposición decía lo siguiente:

* Que el acercamiento entre Occidente e Irán representa un cambio en el equilibrio de fuerzas en la zona que reduce el peso de las fuerzas bélicas.

* Que le cuesta asimilar que Irán, presentado hasta ayer como el responsable de todos los conflictos de la región, se convierta en parte de su solución.

 *Que ahora el mundo verá el papel de Israel en los infiernos creados en la región.

*Irán es el mayor mercado sin explotar del mundo, la primera reserva de gas y la cuarta de petróleo y se presenta como el rival económico más poderoso de Israel en la zona, mientras el gobierno judío se enfrenta al boicot de sus productos (a pesar de no poner “Made in Israel”) en los mercados mundiales por la masacre sistemática de palestinos.

*El acuerdo sólo aborda el tema nuclear aceptando, de forma implícita, los intereses geopoliticos (y por lo tanto la intervención) de Irán en el Líbano, Siria e Irak.

* Y aquí la guinda: Mientras no hay ni una sola mención a Israel en el acuerdo, ¡sorpresa! EEUU sí que garantiza la seguridad de las instalaciones nucleares iraníes de la tentativa del ataque israelí.

Y ahora ¿Qué hará?

El líder israelí no quiere que nadie tenga un acuerdo con Irán por lo que le quedan pocas opciones para cambiar el actual proceso de distensión con Teherán:

  • Consolidar el frente unido creado con los árabes, y mantener la presión sobre Irán:  “Si yo no puedo dormir, no dejaré que tú duermas”.
  • Intentar convencer a una veintena de demócratas en el Congreso de EEUU para conseguir el voto necesario y sabotear el acuerdo. Sin embargo, el 20 de julio, el Consejo de Seguridad de la ONU selló el documento. Por lo que un ataque israelí a Irán será considerado un desafío al mundo.
  • Provocar a Irán con una nueva ronda de incursiones en Gaza.
  • Ejecutar actos de bandera falsa culpando a Irán. En esto ya tiene experiencia tiene. En el 2005 reconoció ser el autor de los atentados terroristas de 1954 cometidos en el Egipto de Jamal Abdel Nasser bajo la clave de Operación Susanna y la bandera falsa de los Hermanos Musulmanes. Entre los objetivos, la biblioteca del consulado de EEUU y los intereses de Gran Bretaña en El Cairo. Pretendía, no solo provocar una guerra civil en el país, sino también otra entre Egipto y Occidente. ¿Fue de bandera falsa la última agresión israelí a Gaza del 2014?
  • Proyectar nuevos “cibermisiles” contra las instalaciones militares y económicas iraníes. En 2011, la CIA y el Mossad enviaron el virus Stuxnet a la central nuclear de Busher, inaugurando la nueva categoría en las guerras mundiales.

El dirigente israelí puede corregir su postura si es sabio. El destino de las relaciones trilaterales entre Teherán-Washington-Tel Aviv no está grabado sobre una piedra. Existe la fórmula de “coexistencia pacífica”. Pero, lo más probable es que en su batalla, Netanyahu vaya hasta el final y como un elefante en una cacharrería con cualquier movimiento haciendo daño a su país, a sí mismo y a millones de personas. 

Fuente: Público.es

El terrorismo de los colonos israelíes

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Por Xavier Abu Eid.

Son las 4 de la mañana y colonos israelíes enmascarados ingresan en una aldea palestina, Duma, que no tiene protección alguna. Lanzan bombas incendiarias a las habitaciones de los niños en dos casas distintas. En una, la familia logra salir, en la otra han logrado su objetivo y una familia completa ha sido quemada. El primero en caer es el más débil,  Ali Dawabsheh, de 1 año (y medio) de edad. Sus padres, que intentan salvarlo, se queman abrazados por las llamas mientras dos colonos los contemplan. Su hermano mayor corre algo de mejor suerte, aunque más del 60% de su cuerpo termina por quemarse. Al haber cumplido su tarea, los colonos salen con tranquilidad de la aldea no sin antes dejar escrito en una muralla su mensaje: ‘Revancha’.

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Desde el año 2004 colonos israelíes, protegidos por fuerzas israelíes, han cometido más de once mil ataques terroristas contra civiles palestinos. Ninguno de esos colonos se encuentra condenado en prisión. En su inmensa mayoría esos colonos votaron por partidos de la actual coalición de gobierno israelí. Por ejemplo, la ministra de justicia israelí, Ayelet Shaked, declaró que los niños palestinos son “pequeñas serpientes” y el ministro de educación, Neftali Bennet, señaló que él ha matado palestinos y que no hay nada malo en ello. Todo esto en el contexto de una coalición fundamentalista que se basa en supuestos derechos bíblicos para continuar la colonización de Palestina: si Dios regaló Palestina a los judíos, si tienen un derecho providencial a todo ese territorio, si los palestinos son simplemente intrusos cuyos niños son “pequeñas serpientes” y matarlos “no es malo”, ¿por qué no habrían de ocurrir actos como el de la madrugada del viernes en Duma? No estamos ante un hecho aislado, sino ante algo que se repite a diario, tolerado por el gobierno israelí y protegido por sus fuerzas de ocupación.

Por eso las declaraciones de Netanyahu y su gente condenando el ataque no conmueven a nadie. Los colonos están en Palestina por una decisión política del gobierno israelí, y su cultura de incitación y odio es financiada y fomentada por el ejecutivo. Netanyahu y sus ministros son responsables de este último asesinato así como de los miles que hubo antes. Espero que las disculpas se las dé a un fiscal de la Corte Penal Internacional y que explique cómo después de financiar a los colonos, aleonar su racismo y garantizarles impunidad, él no es responsable de la situación sobre el terreno.

Cada noche miles de aldeanos palestinos van a dormir atemorizados mientras colonos israelíes los rodean. Lo que ha evidenciado el ataque desnudo en Duma es esa indefensión absoluta que padece el pueblo palestino frente a los terroristas de la ocupación. Las pocas veces que los aldeanos palestinos se han organizado para defenderse de los colonos interviene el ejército israelí para detenerlos de inmediato. La situación refleja lo que a gran escala espera Netanyahu que el gobierno palestino haga: no ir a la Corte Penal Internacional, no ir a la ONU, no pedir protección internacional, no lanzar piedras ni usar las armas. Solo sentarse y aceptar lo que Israel tenga a bien darles. Lo concreto es que el presidente Abbas pidió hace más de un año protección internacional para Palestina, algo que fue ignorado. Claro, es tan importante llamar a las partes a “volver a negociar” que a pocos les importa lo que haga Israel sobre el terreno.

Por todo ello, que ni Israel venga a expresar sorpresa ni la comunidad internacional venga ahora a exigir una justicia que lleva décadas negando. Solo hace un año el adolescente Mohammad Abu Khdeir de 16 años fue quemado vivo por colonos israelíes en Jerusalén, y la reacción fue la misma. Desde ese momento hasta ahora han sido centenares los ataques de colonos que se han mantenido en la impunidad.

Si Israel quisiese terminar con la violencia, debería poner una fecha de término a la ocupación. Si la comunidad internacional quisiese justicia, debería actuar, asumir su responsabilidad de proteger al pueblo palestino bajo ocupación e imponer sanciones a Israel hasta que éste respete el derecho internacional. El mensaje dejado por los colonos de ‘Revancha’ en la muralla de la casa de Ali Dawabsheh es un mensaje al pueblo palestino: nuestra presencia es un insulto para los que creen que toda esta tierra es divinamente de ellos. Y la comunidad internacional les permite continuar ese ritual de terror y sangre mientras en vez de asumir su responsabilidad continúe con sus ambigüedades que no solo hacen perder el tiempo, sino también perder vidas.

Fuente: ElDiario.es

Gaza, vida y muerte y su repercusión en los medios‏

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Mesa-charla con los periodistas afincados en Gaza, Isabel Pérez y Mussa’ab Bashir, celebrada en Madrid el 21/7/2015.

Presenta y modera la periodista Yolanda Álvarez.
Introducción de la periodista Teresa Aranguren.
Organiza: Revista PALESTINA DIGITAL
Colabora: Espacio Ecooo Revolución Solar, Calle Escuadra 11 – Madrid /

Isabel Pérez es premio Tierra Palestina 2015, es periodista asentada en el mundo árabe desde el año 2007. Hoy vive en Gaza, desde donde trabaja como periodista freelance y para la cadena de televisión HispanTV. Mantiene el blog Gazeitunas desde febrero de 2013. En twitter se la puede seguir como @itxaP.
Mussa’ab Bashir, gazatí: Corresponsal en HispanTV
Anterior: Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo y Doctors Without Borders/ Médecins Sans Frontières (MSF)
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Abdo Tounsi
Editor de la Revista PALESTINA DIGITAL http://issuu.com/abdotounsi/docs
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