Archivos Mensuales: julio 2014

Ayayay Vera Schiller, amada maestra judía de mis sueños

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Vera

Vera

Fesal Chaín.

Ya es hora de llorar amargamente
pues ni todos los ansiolíticos del mundo
pueden impedir este lamento
aunque recubran con su perfecta ingeniería
el núcleo central de de mis afectos
como me enseñaras tú Vera Schiller
amada maestra judía de mis sueños,
ya esa hora de llorar, de aullar, de gritar
de blasfemar al dios del delirio y del castigo
ya es hora de dejar la rutina
y la caminata por el mar de nuestros muertos,
ya es hora Vera amada
de encontrarnos en la sala junto al fuego
y que me continúes diciendo en el silencio
que no te importaban mis ancestros
que no era más que un niño en busca de cobijo
hijo de la humanidad y de su herencia,
ay querida Vera como añoro tu vida en mi vida vagabunda
cuando reconstruiste mi desarme total y al errabundo
sin domicilio fijo ni descanso, sin lugar y sin guarida,
ayayay Vera Schiler sabia rescatadora de mi infancia
perdida como un trompo en el sur de golpe y carabina
ayayay Vera como te requiero madre abuela
cuánto deseo respirar tus piel añosa
cuánto deseo ver tus ojos azules como el cielo
tocar tus manos rugosas de lunares
y abrazar tu cuerpo enjuto de tibieza,
ayayay Vera Schiller despierta de la muerte
para que grites a los tuyos mi holocausto
para que grites que los muertos
en la Gaza aterrada y sin consuelo
son mis abuelos y mis padres
son mis madres y mis hijos,
para que grites que mis muertos
en Auschwitz y Bergen Belsen
en Dachau y Sobibor
en Mauthausen y Treblinka
son mis abuelos y mis padres
son mis madres y mis hijos,
que fueron y son el poeta que yo he sido
que son la humanidad hecha pedazos
desperdigada en los desiertos
o en los oscuros pasadizos del secreto,
ayayay Vera amada linda vieja
cómo quisiera que te levantaras desde la fría tumba
en que los hombres te pusieron
para que apuntes con tu dedo sanador
a tu raza y a tu estirpe,
soplándoles al oído y en sus mentes
como un veloz viento de Al-qabul en torbellino
que si nos matan inclementes como perros
se masacran a sí mismos,
destruyendo la mínima nobleza que les queda
transformando en infierno sin retorno sus anhelos.

Nobel a Obama

Imagen

nobel a obama

Ana

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AnaPor Miguel Lisanti.

Ana cuando se mira en el agua que corre, sabe, como Heráclito, que no será la misma Ana. Pero su nombre siempre se ve igual, se lee como en el espejo del mismo modo.

Ana siempre es la misma pero no… Ana es la misma niña que habitaba Cartago cuando el Imperio Romano, y es la misma niña del Incendio de Roma cuando aquel loco emperador. Ana luego se escondió en las murallas de Troya, cuando las siete veces derribaron su muros. Y Ana estuvo oculta en una de las destrucciones de Jerusalén por los persas.

Ana estuvo oculta en el desembarco del genocidio de Cortés, y luego en las explosiones del Cerro Potosí, y se salvó de los millones de muertos por la plata.

Ana estuvo en los túneles de Barcelona y en Guernica, pero oculta, y estuvo en Hiroshima, y en Bagdad.

Ana nunca muere, es la misma niña que sigue escribiendo el diario de niñas inocentes, esta noche duerme en una franja, allí en el altillo de La Casa de Atrás. Ana escribe pero ahora lo hace al revés, de derecha a izquierda, como es al revés la historia, ahora el Gheto es invertido. Esta noche se termina la tregua, Ana escribe en aquel sitio. Mañana sonará la sirena nuevamente y ha de ver como hace miles de años que lo hace, cómo mueren los niños… Ana escribe que todos sabemos lo que ocurre, su diario nunca se termina, Ana Frank es así, es testigo, es una corresponsal de muertes…

Foto de Internet.

El manual de propaganda secreto de los israelíes

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projeto de israel espPor Patrick Cockburn.
The Independent
Traducido para Rebelión por LB.

Los portavoces israelíes tienen que trabajar duro para explicar cómo han llegado a matar a más de 1.000 palestinos en Gaza, la mayoría de ellos civiles, en comparación con los tres civiles que han muerto en Israel a consecuencia de los cohetes y morteros de Hamas. Pero en la radio, la televisión y los periódicos los portavoces del gobierno israelí como Mark Regev se muestran más sofisticados y menos agresivos que sus predecesores, quienes a menudo se mostraban visiblemente indiferentes ante la cifra de muertos palestinos.

Hay una razón que explica esta mejora de las habilidades en materia de relaciones públicas de los portavoces israelíes. A juzgar por lo que dicen, el manual de instrucciones que están utilizando es un estudio profesional, bien investigado y confidencial que explica cómo influir en los medios de comunicación y en la opinión pública estadounidense y europea. Escrito por el experto encuestador y estratega político republicano Frank Luntz, el estudio fue encargado hace cinco años por un grupo llamado The Israel Project, con oficinas en EEUU e Israel, para ser utilizado por todas aquellas personas «situadas en primera línea de combate en la guerra mediática a favor de Israel«.

Cada una de las 112 páginas del libro está marcada con la leyenda «no distribuir ni publicar», y es fácil comprender por qué. El informe Luntz, titulado oficialmente «Diccionario Global de Lenguaje 2009 del Proyecto Israel“, fue filtrado casi de forma inmediata a Newsweek Online, pero su verdadera importancia rara vez ha sido apreciada. El texto debería ser de lectura obligada para todo el mundo, especialmente para los periodistas interesados en cualquier aspecto de la política israelí, debido a las consignas que imparte a los portavoces israelíes sobre “lo que debe decirse y lo que no”.

Estas consignas son muy reveladoras de la brecha que separa aquello que los funcionarios y políticos israelíes dicen de lo que realmente piensan, estando lo que dicen minuciosamente ajustado al resultado de sondeos específicamente diseñados para descubrir qué es lo que los estadounidenses quieren oír. Desde luego, ningún periodista que entreviste a un portavoz israelí debería hacerlo sin leer este compendio de muchos de los temas y frases empleados por el señor Regev y sus colegas.

El manual está lleno de sabrosos consejos sobre la forma en que deben amoldar sus respuestas a las diferentes audiencias. Por ejemplo, el estudio dice que «los estadounidenses están de acuerdo en que Israel ‘tiene derecho a poseer fronteras defendibles’. Sin embargo, no le aporta ningún beneficio definir exactamente cuáles deberían ser esas fronteras. Evite hablar de fronteras en términos de pre- o post- 1967, ya que eso sólo sirve para recordar a los estadounidenses la historia militar de Israel. Eso resulta especialmente perjudicial en la izquierda. Por ejemplo, el apoyo al derecho de Israel a tener fronteras defendibles cae de un intoxicador 89% a menos del 60% por ciento cuando se habla de ellas en términos de 1967«.

¿Y qué hay del derecho al retorno de los refugiados palestinos que fueron expulsados o huyeron en 1948 y en los años siguientes y a quienes no se permite regresar a sus hogares? Aquí el doctor Luntz tiene un sutil consejo para los portavoces al afirmar que «el derecho al retorno es una cuestión demasiado peliaguda para que los israelíes la comuniquen de manera eficaz, pues en gran parte del discurso israelí resuena el eco de aquel «separados pero iguales» que invocaban los segregacionistas de 1950 y de los partidarios del apartheid de la década de 1980. El hecho es que a los estadounidenses no les gusta, no creen y no aceptan el concepto de ‘separados pero iguales’ «.

Entonces, ¿cómo deben los portavoces actuar con respecto a lo que el folleto admite es una pregunta difícil? Deberían llamarlo una «demanda», partiendo de la base de que a los estadounidenses no les gusta la gente que hace demandas. «Luego diga que ‘los palestinos no están satisfechos con su propio Estado. Ahora exigen territorio dentro de Israel'». Otras sugerencias para una respuesta israelí efectiva incluyen decir que el derecho a retornar podría llegar a ser parte de un acuerdo final «en algún momento en el futuro«.

El doctor Luntz constata que los estadounidenses en general tienen miedo a la inmigración masiva en EEUU, por lo que hablar de «inmigración palestina masiva» en Israel no les va a resultar agradable. Si nada de eso funciona, diga que el retorno de los palestinos «haría descarrilar los esfuerzos para lograr la paz«.

El informe Luntz fue redactado a raíz de la Operación Plomo Fundido de diciembre de 2008 y enero de 2009, que causó la muerte de 1.387 palestinos y nueve israelíes.

Hay un capítulo entero dedicado a la cuestión de «aislar a un Hamás respaldado por Irán y que constituye un obstáculo para la paz«. Desafortunadamente, cuando el 6 de julio se inició la operación Borde Protector a los propagandistas israelíes les surgió un problema, pues Hamas se había enemistado con Irán con motivo de la guerra de Siria y no mantenía contactos con Teherán. Las relaciones amistosas se han reanudado en los últimos días, gracias… a la invasión israelí.

Gran parte de los consejos del doctor Luntz se refieren al tono y a la presentación de los argumentos a favor de Israel. Según él, es absolutamente crucial exudar empatía hacia los palestinos: «A los sujetos a persuadir [sic] no les preocupa conocer cuánto sabes sino saber cuánto te preocupas. Debes mostrar empatía hacia ambas partes«. Eso podría explicar por qué numerosos portavoces israelíes aparecen casi sollozando por la trágica situación de los palestinos machacados por las bombas y proyectiles israelíes.

En una frase marcada en negrita, subrayada y escrita con letras mayúsculas el doctor Luntz sostiene que los portavoces y líderes políticos israelíes no deben nunca, nunca jamás, justificar «la masacre deliberada de mujeres y niños inocentes» y deben desafiar agresivamente a quienes acusan a Israel de tal crimen. Los portavoces israelíes sudaron la gota gorda para ser fieles a esta prescripción cuando el pasado jueves las bombas israelíes mataron a 16 palestinos en un refugio de la ONU en Gaza.

Hay una lista de palabras y frases que deben ser utilizadas y una lista de las que hay que evitar. El schmaltz(1) cotiza alto: «La mejor y única manera de lograr la paz duradera es conseguir el respeto mutuo«. Por encima de todo, hay que enfatizar en todo momento los deseos de paz de Israel con los palestinos, porque eso lo que anhela la abrumadora mayoría de los estadounidenses. Pero toda presión sobre Israel para que haga realmente la paz puede aligerarse diciendo: «[hay que avanzar] paso a paso, día a día«, lo cual será aceptado como «un enfoque razonable con respecto a la ecuación tierra por paz«.

El doctor Luntz cita como ejemplo de un «slogan israelí eficaz», aquel que dice: “Quiero dirigirme especialmente a las madres palestinas que han perdido a sus hijos. Ningún progenitor debería tener que enterrar a su vástago«.

El estudio admite que en realidad el gobierno israelí no quiere una solución de dos Estados, pero dice que ese dato debe ser enmascarado porque el 78% de los estadounidenses sí la desea. Hay que enfatizar la esperanza en una mejoría económica para los palestinos.

Se menciona con aprobación al primer ministro Benjamin Netanyahu por haber afirmado que “es hora de que alguien le pregunte a Hamas: ¿Qué estáis haciendo vosotros para traer la prosperidad a vuestro pueblo?«. La pregunta resulta inverosímil de puro hipócrita: son los siete años de asedio económico israelí los que han reducido la franja de Gaza a la pobreza y a la miseria.

El objetivo de la presentación de hechos que hacen los portavoces israelíes es siempre dar a los estadounidenses y a los europeos la impresión de que Israel quiere la paz con los palestinos y que está dispuesto a ceder para lograrla, cuando todas las evidencias indican justamente lo contrario. Aunque no fue concebido como tal, existen pocos estudios que arrojen más luz que éste sobre el moderno Israel tanto en tiempos de guerra como de paz.

 Nota:

 (1) Schmaltz: sentimentalismo exagerado.

Querido Uriel

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cartaCarta motivada por ‘Uriel Kon: “Israel está acabado. No quiero vivir con la vergüenza”.’

Querido Uriel:

Tu artículo estremecedor ha tocado las fibras más profundas de mi ser. Sé que tienes razón- que los síntomas que describes con tanto dolor son reales- no son un invento de un pesimista amargado ni fruto de una perversa visión retorcida. Comparto contigo el análisis de la angustiante situación en la que vivimos y esa impotencia desgarradora de quien quiere evitar que el país se haga trizas y no lo consigue. Tal vez no esté tan seguro de tu prognosis de que a este ritmo el país desaparecerá pero lo que tengo claro, es que de esta forma, no tiene derecho a existir. Hay momentos en que una nación pasa por un eclipse ético y moral y este es uno de los momentos más opacos de nuestra historia.

A pesar de todo, te pido que no te vayas. En estas horas de desasosiego no podemos sucumbir ante la desesperación, darnos el lujo de abandonar la causa y levantar bandera blanca. A pesar de tantos años de lucha inerte, todavía me aferro a la lucha por un Israel distinto, humanista, ético, moral. Ante todo porque creo que nada más judío que luchar contra la idolatría, destrozar todos los ídolos paganos, y lo que nosotros hacemos es destrozar al ídolo nacionalista. Todavía creo que podemos ser gestores de un destino mejor y frente a tanta barbarie debemos hacer un esfuerzo mancomunado- tú y yo en Jerusalén, y tantos judíos de buena voluntad, dispersos ahí donde se encuentren, para acabar con todas estas aberraciones. No solo comprendo tu sensación- la comparto! Pero sigo creyendo que no todo está perdido, que todavía es factible luchar desde adentro contra esa contaminación moral que asfixia a todo lo que crece en esta tierra. Emigrar significa escapismo, y tal vez yo también lo haría si tuviera hijos pequeños para proteger. Pero a pesar de comprenderlo, reafirmo mi compromiso con la lucha pacifista. Gaza 2014 es la prueba contundente de la importancia de resistir la ocupación, socavar los fundamentos del sistema que posibilita esta barbaridad.

¿Está todo perdido? ¡Creo que todavía no!  Nos resta mucho por hacer y aquí te mando una lista parcial: Debemos evitar que la apatía domine al pueblo, quebrar el conformismo, hacer que la gente sienta malestar por los agravios que ocurren  a pocos quilómetros de sus casas. Hoy más que nunca debemos perturbar la tranquilidad del que no quiere saber y del que sabe pero no quiere entender. Debemos hacer todo lo posible para desmantelar esa frase impune  “esta es una guerra justa”, y evitar que la gente pierda la vergüenza, se evada de responsabilidad por las atrocidades que este maldito gobierno está realizando en su nombre. Debemos poner un gran espejo frente a los ojos del pueblo para que vea cómo la ocupación los va deformando y mostrar constantemente que hay alternativas. Frente a la excusa de que «no hay interlocutor»  nosotros debemos demostrar que hay con quién hablar, que hay de qué hablar, incluso en las filas del Hamás y que juntos podemos llegar a un acuerdo de paz. Ambos podemos demostrar que aquella teoría derechista que sostiene que con los árabes no se puede vivir en paz es una falacia. Juntos podemos romper ese círculo vicioso y estéril de las políticas nacionalistas,  destrozar su dialéctica perversa, y tal vez, haciendo un esfuerzo conjunto, salvar al país de sí mismo, desactivar ese mecanismo de autodestrucción que funciona en Israel desde el 67 o tal vez antes. Si la ocupación necesita silencio, pasividad y estabilidad para gobernar impunemente, nuestra función, Uriel, es desestabilizar el sistema para que el gobierno no pueda atropellar impunemente.  La ocupación florece en base en la pasividad, tú eres uno de aquellos que se niegan a ser sumisos. Por eso te necesitamos. ¡No te vayas!

Meir Margalit- Jerusalén.

29 julio.

Uriel Kon: «Israel está acabado. No quiero vivir con la vergüenza».

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Uriel Kon

Uriel Kon

Por Uriel Kon.

Vergüenza bronca e impotencia. Eso es lo que siento al vivir dentro o a un costado de la sociedad israelí: en su gran gran mayoría se trata de un cumulo de individuos que han sufrido un lavado de cerebro sistemático, desde chiquitos. Cerebros lavados y lavadores de cerebros profesionales; victimarios que de alguna manera lograron desarrollar un mecanismo de autoconvencimiento, una completa insensibilidad frente al sufrimiento del otro – todo esto combinado con un sentimiento de superioridad indeleble, paradójicamente mezclado con ignorancia, vulgaridad y un racismo virulento. El racismo y la discriminación, aplicados tanto en el plano personal como institucional.Una sociedad como la israelí, que nunca quiso ni buscó la paz, está destinada a a desaparecer. Tal es el destino final de las democracias étnicas.  Hablar se torna peligroso. Los diarios y los sitios en la web de noticias en hebreo narran la guerra de manera tal, que cualquier duda sea eliminada. Las noticias se enuncian como pequeñas piezas de discurso adoctrinador, que es repetido como mantra en el bar, en el café, en las universidades, de padres a hijos, de oficiales a soldados. Es así que no hay huecos en el imaginario local, casi no existe la izquierda ni la crítica: abolidos. La autocrítica es traición. La mirada de odio y de placer del sabra israelí ante los ataques por tierra y los bombardeos, es evidente.

Hace unos minutos me encontré con un amigo argentino. Coincidimos en que es imposible hablarle a la mayor parte de los sabras. Sus miradas cambian, los ojos giran, cambian de órbita hacia adentro; parecen zombis. Su amargura y rudeza son innatas, pero se potencian con el odio. Para ellos la guerra, todas las guerras israelíes son morales, no se las pudo evitar. Son guerras impuestas por el enemigo. Ellos son el oasis de Oriente Medio, son el milagro, son los elegidos. O a la Ney Matogrosso: son la rosa de Hiroshima. Disparan y lloran. Lloriquean mientras matan y construyen nuevos asentamientos en los territorios ocupados. Ellos no quieren matar pero matan. Quieren la paz en la guerra. ¡Y se lo creen!

A no confundirse los que visiten Tel-Aviv, mundo de mini shorts, pop americano y multisexualidad. Debajo del pastito cuidado, de la gente paseando perros o andando en patines, detrás de la literatura local de medio pelo a la que le gusta leerse en tramas infantiles o dramitas cotidianos, detrás de boutiques divinas y el mundillo tanto corporativo como artístico, se esconde una perversidad guerrera, una santificación de la muerte propia y ajena, y se rinde culto al eterno consenso sobre la conquista y la opresión.

Pero este palabrerío tan adjetivado quería ser solicitada: solicito a mis amigos coles, a los que de alguna manera se criaron – como yo – dentro de las comunidades judías en Latinoamérica, con ese dejo de izquierda idisch, con determinada alegría de vivir rodeados de seres humanos diferentes, seducidos por la diversidad – que llego el momento de desdecirnos de manera rotunda de Israel: separar por fin el judaísmo de la doctrina nacional de este país acabado. A contrapelo de lo que aprendimos en la escuela – sionismo es racismo. Sionismo es también una forma de antisemitismo. El prototipo de ario israelí fracasó, y en su fracaso, como durante las ultimas semanas del nazismo en la guerra, quiere borrarnos a todos – quiere volar todos los puentes. Quieren morir en el odio automático y la pasión erótica por la guerra.

No apoyar más a Israel. No aportar dinero que el dinero estuvo y estará destinado a plantar bosques sobre pueblos palestinos destruidos. Que el dinero va para seguir construyendo la infraestructura de los asentamientos en los Territorios Ocupados y así anular cualquier plan de división territorial. Que el apoyo es utilizado para matar gente, asesinar chicos, probar nuevas armas, criar nuevos soldaditos zombis, carentes de ideas independientes.

Mirar a la cara a esta gente, y más en época de guerra, da miedo. Son rostros de gente que tiene náuseas cuando se utiliza la combinación de palabras «derechos-humanos». Para ellos los derechos humanos son antisemitas. Justo ellos, que son los primeros antisemitas del planeta, los que se burlan del que no vive en Israel y lo consideran infrahumano. Ellos son los que utilizan la historia del pueblo judío como excusa para asesinar. Y todo para crear un país tan insulso, tan falto de creatividad, de humanismo, de literatura, de imaginación. Ellos son los que crearon un país en el que los militares son héroes culturales. Un país en el que las mujeres, para recibir igualdad de derechos, se convierten e imitan a los hombres. La mujer liberada es la mujer-hombre, la que abandona sus atributos para entrar en las guildas masculinas. Su mundo interior es el que se negó a imaginar un territorio pacífico, en el que la vida, la creación y la alegría, reemplacen al erotismo de la violencia.

¿Cómo vivo en este país? ¿Cómo conciliar con la idea de que mis impuestos aporten de alguna manera a la manutención de un sistema opresor y antidemocrático? Esas son cosas que me vengo preguntando hace bastantes años. En una época tenia la idea narcisista e inocente de que algo podría cambiar y que yo podría contribuir a ese cambio. Pero la única solución viable es la re-emigración, acto de por sí complicado, aunque no imposible. Creo que se acerca la materialización de ese acto.

Este país está acabado y es una vergüenza. Somos una vergüenza. No quiero vivir con la vergüenza a la que me llevaron mis decisiones de adolescente.

Fuente: Facebook 
N. de la R.: ¡Gracias, Uriel!

 

Israel: El genocidio del sueño de nuestros abuelos

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gaza

Por Gabriel Marcelo Wainstein.

Mientras el Estado de Israel ejerce el terrorismo de estado sobre la población civil en la Franja de Gaza.

Mientras su poderosísimo ejército practica el asesinato masivo de niños financiado con miles de millones de dólares por los Estados Unidos.

Mientras día a día sigue esta política genocida que parece tener como objetivo el exterminio total de los palestinos, la horrorosa “solución final” que parece haber elegido Israel como eje de su política, pienso en ellos.

 Pienso en ellos, nuestros abuelos, bisabuelos y tatarabuelos que llegaron a estas tierras perseguidos por los pogroms y el hambre.

Que venían en barcos al impulso de la desesperación, buscando un lugar en el mundo, un poco de paz, un trabajo digno, un plato de comida para sus hijos.

 Se habían negado durante siglos a dejar de ser quiénes eran, a abandonar las esencias profundas que guiaban sus vidas.

Algunos se llamaban Becker (panadero), Shnaider (sastre), Fisher (pescador), Fleisher (carnicero), Broitman (panadero), Schuster (zapatero) o Stolier (carpintero).

Esos apellidos reflejaban quienes eran, gente sencilla y trabajadora que buscaban tener una vida digna, una tierra donde crecer, donde sus hijos pudieran tener un futuro, estudiar, continuar con sus tradiciones.

No llevaban como apellidos Asesino de Niños, Verdugo, Genocida o Torturador, ni sus equivalentes en idish, en ladino o en hebreo.

No los llevaban porque no lo eran, porque sus sueños no eran la pesadilla de nadie.

Se afincaron en esta tierra, se hicieron primero gauchos judíos para transformarse con el tiempo y las generaciones en judíos argentinos, una parte de este pueblo que aunó a quienes tenían sus antepasados en este suelo con los que llegaban de las latitudes más diversos para constituir esta “Nueva y Gloriosa Nación”

 Siguieron y seguimos siendo judíos, no renunciamos a nuestra identidad originaria, y tampoco a nuestra profunda condición de argentinos.

 Compartimos la historia y el destino de esta Nación, sus logros y sus tragedias.

Cuando llegó la hora más dolorosa, la dictadura militar iniciada en 1976 hubo 2.000 judíos entre los 30.000 desaparecidos.

 Sí, 2.000 entre 30.000, casi el 7,5%, cuando los judíos argentinos no alcanzaban al 2% de la población total del país.

Cuentan los sobrevivientes que los judíos eran víctimas preferenciales a la hora de la tortura y la humillación, los genocidas se ensañaban especialmente con ellos.

Mientras tanto, el estado de Israel guardaba silencio.

No reclamaba por estas víctimas, no alzaba la voz.

Es más, le vendían armas a los militares genocidas.

También muchas instituciones comunitarias eran cómplices de ese silencio.

¿Cómo iba a protestar el Estado de Israel si tenían los mismos aliados?

Si ambos gobiernos, el argentino y el israelí eran serviciales a la política de los Estados Unidos.

 Eran cómplices.

Las madres de esos 2000 desaparecidos, junto a las de los otros 28.000 dieron el ejemplo.

 Casi 40 años luchando para lograr justicia, sin disparar un solo tiro.

Sin matar ni torturar a nadie.

Sin asesinar a los hijos de sus enemigos.

Sin traicionar sus esencias humanas como no las traicionaron aquellos inmigrantes judíos que poblaron nuestras tierras.

Nosotros compartimos sus luchas, enfrentamos juntos a esa dictadura genocida en las calles, en los lugares de trabajo, en las universidades, en todos los lugares donde vivíamos.

Hoy muchos de los genocidas están presos en cárceles comunes.

Otros están procesados.

 Algunos cuentan con la complicidad de parte de la “familia judicial” y están en sus casas, pero no pueden caminar por las calles, tienen el repudio de toda lo sociedad.

Hoy los cómplices de ayer, los genocidas israelíes, siguen con su política sangrienta, siguen matando madres, niños, civiles.

Así como nosotros nos inspiramos en el ejemplo de las madres, ellos actúan como Videla, como Astiz, como Massera.

Se han transformado en asesinos despiadados que no dudan en masacrar a otro pueblo hasta el exterminio.

Nada indica que piensen detenerse en algún momento.

Si Hitler mató a millones de judíos, si la Inquisición los quemó vivos, Israel completa esa tarea traicionando la esencia del pueblo de nuestros abuelos.

Israel es hoy una nación genocida que está llevando a cabo innumerables delitos de Lesa Humanidad.

Que traza su camino entre cadáveres de niños, miembros amputados y familias destrozadas por su accionar.

 Israel es hoy el emisario de la Muerte.

Israel representa hoy la peor traición para los judíos del mundo, para la memoria de nuestros abuelos.

Fuente: https://www.facebook.com/gabrielmarcelowainstein

El arte al servicio de la solidaridad con Palestina

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obama netanyahu

 

israel tierra prometida a...

 

 

Gracias al pintor y caricaturista dominicano Mercader.

El corazón de Palestina

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Por Antzine Biain.

Cuando pensamos o hablamos de Palestina, siempre vienen a nuestra mente palabras como: violencia, guerra, muerte, tanques, piedras, bombas, destrucción, dolor y como no: fanatismo, religión, machismo y un largo etc.
Nuestro bien instaurado paternalismo occidental nos impide ver más allá de nuestras narices, como siempre.
Hablando de la mujer en particular he visto velos o pañuelos transparentes en mi propio pueblo mucho más sólidos y difíciles  de quitar que la ropa que allí llevan muchas mujeres como símbolo de su propia identidad y hablando de la situación en general veo aquí más vida de la que se pueden siquiera imaginar tener muchas personas que se creen afortunadas en occidente.
Fida Arar. Foto: Tali Feld Gleiser.

Fida Arar. Foto: Tali Feld Gleiser.

Porque Palestina despierta cada día, trabaja, estudia, habla, anda, corre y a veces se cae pero siempre se levanta de nuevo. Nace y muera, canta, ríe y también llora, se enamora, se separa, siente, se emociona, sufre y también disfruta, y se acuesta cada noche… y sueña.
Foto: Tali Feld Gleiser.

Foto: Tali Feld Gleiser.

Pero sobre todo resiste y lo hace con tal intensidad que te estremece, con tanta dignidad, que te conmueve y emociona y eso hace que sientas un profundo y verdadero respeto y admiración por su gente, pero sobre todo un gran amor.
Porque a pesar de lo que vemos y escuchamos sobre ella, Palestina es ante todo amor.  Amor a su tierra, a sus raíces, a su cultura y costumbres, a su identidad, a sus gentes y también a nosotras las que venimos de fuera: amor al otro.
Creo que si queremos de verdad sentir la vida y lo que realmente merece la pena de ella, deberíamos aprender de Palestina: tierra ocupada, lastimada, ultrajada, encarcelada, asesinada pero aun así generosa, solidaria, resistente, valiente y llena de coraje y también de esperanza.
yarmouk
Así pues solo nos queda saber si esta Palestina viva pero dividida política, geográfica, económica y socialmente, fragmentada y herida en lo más profundo de su ser, será capaz de luchar unida contra el mayor de sus enemigos y si nosotros desde este lado del mundo seremos capaces de combatir con ella, Inshalla, Ojalá.

La solidaridad con Gaza continúa

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Parece una intifada mundial. (Lina Meruane)

Por Tali Feld Gleiser.

A indignação mundial não cessa diante do massacre em Gaza. A Cisjordânia Ocupada também se levanta em solidariedade com seus conterrâneos, embora isso não apareça na mídia. Só no dia de hoje, última sexta-feira do Ramadã, houve três mortos na cidade de Beit Ommar, onde estive até faz poucos dias. O Exército de Ocupação de Israel assassinou a Hashem Khader Abu Maria, de 47 anos, Abdulhamid Braigeeth, de 33, e Sultan Shuqdam, de 30, enquanto participavam numa manifestação pacífica em solidariedade a Gaza. Mais três palestinos foram assassinados por soldados ou colonos de Israel na Cisjordânia no dia de hoje.

Até o fechamento dessa matéria, 837 palestinos tinham sido assassinados, e 5410, feridos.

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A semana no País Basco teve muita atividade. Começamos na segunda-feira com uma entrevista para o jornal local de Azkoitia, Hitza (Palavra).

http://urolakosta.hitza.info/2014/07/25/tali-feld-gleiser-genozidio-planifikatua-da-israel-palestinan-egiten-ari-dena/

Na terça-feira, viajamos até a cidade de Zumárraga para dar outra entrevista, uma palestra e para finalizar, participar numa manifestação.

Entrevista com a jornalista Miriam. Foto: Antzine Biain.

Entrevista com a jornalista Miriam. Foto: Antzine Biain.

Palestra: A vida cotidiana na Palestina. Uma judia na Cisjordânia.

Antzine Biain, do Comitê de Solidariedade com a Palestina, apresenta a Tali Feld Gleiser. Foto: Patxi Biain.

Foto: Patxi Biain.

Antzine Biain, do Comitê de Solidariedade com a Palestina, apresenta a palestra. 

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Foto: Patxi Biain.

Primeira vez desde que se fundou a Casa da Cultura que tinha tanta gente. 

Depois houve uma manifestação muito original, com a maior mostra de respeito que o povo basco pode dar: a dança do Aurresku. O barulho de helicópteros, bombas e sirenes acompanhou o início, uma forma de chamar a atenção das pessoas que não sabiam o que estava acontecendo na praça.

Quarta-feira

O povo da cidade de Donosti-San Sebastián volta para as ruas, com uma manifestação maior do que na semana anterior que percorreu várias ruas da cidade. Uma das principais campanhas na Europa é pelo boicote aos produtos israelenses, número 729 no código de barras. O movimento BDS começou em 2005 por uma iniciativa de organizações palestinas que pediram o boicote até que o Estado de Israel cumpra as resoluções da ONU e pare de violar os Direitos Humanos. O BDS se divide em três instâncias: o boicote (cultural, acadêmico e comercial), o desinvestimento (para empresas que têm negócios com Israel, e o capítulo Sanções.

Donosti-San Sebastián. Foto: Tali Feld Gleiser.

Donosti-San Sebastián. Foto: Tali Feld Gleiser.

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Foto: Tali Feld Gleiser.

A semana de manifestações de Desacato.info e Losotrosjudios.com finalizou, na quinta-feira, na cidade de Azkoitia, que tem muitos imigrantes muçulmanos. Tive a oportunidade de falar para fechar a concentração. Mais uma vez ficou demonstrado que o problema das pessoas não é com as pessoas de origem judaica, mas com os sionistas que são os que ocupam a terra palestina. Foi muito emocionante o agradecimento que me deram quando terminei de falar.

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Fotos: Tali Feld Gleiser.

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Foto: Koldo Campos Sagaseta.

Não esqueçamos que o bombardeio a Gaza, um dia vai parar. Mas a luta pela independência palestina continua! Tod@s podemos fazer algo!

Para mais informação, acompanhe @losotrosjudios.