
Durante nuestras carreras en el servicio exterior, ambos fuimos embajadores de Israel en Sudáfrica. En este puesto, conocimos de primera mano la realidad del apartheid y los horrores que infligía. Pero más que eso, la experiencia y la comprensión que adquirimos en Sudáfrica nos ayudaron a entender la realidad en nuestro país.
Durante más de medio siglo, Israel ha gobernado los territorios palestinos ocupados con un sistema legal de dos niveles, en el que, dentro de la misma extensión de tierra en Cisjordania, los colonos israelíes viven bajo la ley civil israelí mientras que los palestinos viven bajo la ley militar. Se trata de un sistema de inherente desigualdad. En este contexto, Israel ha trabajado para cambiar tanto la geografía como la demografía de Cisjordania mediante la construcción de asentamientos, que son ilegales según el derecho internacional. Israel ha impulsado proyectos para conectar estos asentamientos con su propio territorio mediante una intensa inversión en el desarrollo de infraestructuras. Una vasta red de autopistas e infraestructura de agua y electricidad han convertido los asentamientos en una versión confortable de los suburbios. Esto ha sucedido junto con la expropiación y la toma de posesión de cantidades masivas de tierra palestina, incluyendo desalojos y demoliciones de hogares palestinos. Es decir, los asentamientos se construyen y amplían a expensas de las comunidades palestinas, que se ven obligadas a concentrarse en extensiones cada vez más pequeñas de tierra. Lee el resto de esta entrada








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