Los cinco Chicos de Hares pasarán 15 años en prisión por un crimen que nunca ocurrió
El jueves 28 de enero de 2016 los cinco adolescentes conocidos internacionalmente como los Chicos de Hares fueron oficialmente condenados a pasar 15 años en una prisión de la ocupación israelí, por decisión de un tribunal militar de la ocupación, en un territorio ocupado por Israel.
La sentencia fue anunciada tras casi tres años de incertidumbre, desde que Mohammed Suleiman, Mohammed Kleib, Ali Shamlawi, Tamer Suf y Ammar Suf –habitantes del pueblo de Hares en Cisjordania, Palestina– fueron arrestados y acusados de lanzar piedras y de “tentativa de homicidio”, después que un coche de colonos israelíes ilegales chocó contra un camión en una carretera cerca de su pueblo. Eso fue a mediados de marzo de 2013, lo que parece un siglo cuando tienes 16 años y estás encerrado en una mazmorra por un accidente de coche en el que no tuviste nada que ver, por un crimen que nunca ocurrió.
La sentencia del 28 de enero fue resultado del acuerdo propuesto a las familias por la fiscalía militar israelí, e incluyó ‘multas’ de 30.000 shekels a cada uno (aproximadamente 7.100 euros o 7.750 dólares) a modo de ‘indemnización’ a la mujer colona que protagonizó el accidente (una de sus hijas murió dos años después del hecho por complicaciones derivadas de una neumonía, que fueron atribuidas al daño neurológico sufrido en el accidente). De no aceptar dicho acuerdo, se les dio a entender que los chicos recibirían una condena mayor. Las familias sintieron que no tenían otra opción: “Aceptamos lo malo para evitar lo peor”, dijeron en su desesperación.
Casi tres años de batallas legales en tribunales militares cuya tasa de condena de las y los acusados palestinos es cercana al 100%.
Casi tres años de ‘audiencias’ que duran apenas unos minutos, dirigidas por personal militar y en hebreo, un idioma que ni los chicos ni sus familias entienden –el soldado-traductor rara vez hace su trabajo correctamente, prefiriendo jugar con su teléfono.
Casi tres años de docenas de esas ‘audiencias’ (bastante más de 100) en jaulas de metal que pretenden pasar por sede judicial, sólo para enterarte de que tu encarcelamiento será prolongado una vez más.
Casi tres años sabiendo que ‘confesaste’, bajo tortura, haber tirado piedras a coches de colonos; que ‘confesaste’ después de haber sido golpeado y amenazado sicológicamente, y de ser mantenido durante días en total aislamiento, sin acceso a un abogado; que esa ‘confesión’ es la única ‘prueba’ que el tribunal militar tiene contra ti, y que aun así será suficiente para condenarte.
Casi tres años sin que madre, padre, hermanas y hermanos sepan si estarás en casa para el próximo Ramadán o para terminar tus exámenes de secundaria. Sin saber cuándo podrán finalmente abrazarte y hablar contigo sin que sea a través de un teléfono roto y un vidrio sucio.
Casi tres años de esfuerzos internacionales para poner el caso de los Chicos de Hares ante los ojos y la conciencia de los gobernantes, y para exigir justicia. En ese tiempo les exhortamos a protestar, a organizar manifestaciones, a escribir a sus legisladores y a su embajada en Tel Aviv, a asistir a las ‘audiencias’, a recaudar dinero para aliviar la carga económica de las familias, a denunciar la injusticia cometida con estas jóvenes vidas palestinas. Y ustedes respondieron, por cientos y por miles: desde Costa Rica hasta Francia, desde México hasta Gran Bretaña. Les agradecemos profundamente todo lo que hicieron. Ustedes han sido una tabla de salvación para las familias de los chicos en este tiempo devastador.
Pero la lucha no ha terminado.
Si dejamos de exigir justicia, cinco jóvenes pasarán los próximos 15 años de sus vidas en la cárcel. Por ellos y por los demás presos y presas palestinas, por sus familias, su comunidad y su pueblo, tenemos que continuar la lucha.
Les invitamos a que, dondequiera que estén, unan sus manos a las nuestras y redoblemos los esfuerzos para alcanzar JUSTICIA y LIBERTAD para los cinco adolescentes de Hares, Palestina.
Protesta en New York por los Chicos de Hares, antes de la sentencia del 28 de enero.
¿Cómo te sentirías si tuvieras que pasar por esto todos los días de tu vida? Y no sólo tú, sino tus hermanos, tu madre, tu padre, tus primos, tus amigos; no se salva nadie.
Desgraciadamente en los últimos setenta años, Israel ha tenido muchos éxitos a costa del pueblo palestino. El más notable ha sido lograr que los palestinos y el mundo se creyeran el concepto de que la ocupación de Palestina empezó en 1967, y por lo tanto, la solución a la cuestión palestina es lo que se conoce como la Solución de los Dos Estados. Esta es una manipulación de la realidad que haría que cualquier mago se sintiera orgulloso.
Se ha vuelto totalmente aceptable el desconsiderar el hecho de que la vasta mayoría de Palestina ha estado ocupada desde 1948. La mención de la limpieza étnica de Palestina y la erradicación de aldeas y ciudades palestinas, mezquitas e iglesias, escuelas y viviendas ahora se juzga como radical. Cuarenta y nueve años de ocupación es la afirmación que se escucha una y otra vez; el quincuagésimo aniversario de la ocupación está llegando, dice la gente. Y por más que lo intento, cuando le sumo cuarenta y nueve al año 1948, no llego a 2016, sino a 1997.
Hay casi una completa indiferencia de la comunidad internacional hacia los crímenes cometidos por los sionistas entre 1948 y 1967. Es un truco de magia realmente impresionante la eliminación del hecho de que esos fueron los años marcados por los despojos, masacres e indescriptibles abusos de los derechos humanos por parte de Israel. Dos pequeñas áreas dentro de Palestina dibujadas por Israel y dejadas fuera de las fronteras de este en 1948, es decir, Cisjordania y la Franja de Gaza, han sido reconocidas como Palestina. Pero eso no es todo. Ni un centímetro de Cisjordania o la Franja de Gaza está bajo soberanía palestina. Toda Palestina, desde el Río hasta el Mar está controlada por Israel.
Así que cuando los países europeos reconocen a Palestina, ellos también se están comportando como tontos en un espectáculo de magia, felices de formar parte de la ilusión de algún gran maestro del engaño. Y es verdad, mientras al mundo lo llevan de las narices, engañado por la ilusión de una Palestina que existe, Israel, el maestro del engaño, sigue reduciendo lo poco que queda de vida palestina y nadie alza su voz para decir que ¡el emperador está desnudo! No hay un Estado palestino, no hay Solución de los Dos Estados, no hay Cisjordania y no hay ni un centímetro de soberanía palestina en ningún lugar de Palestina.
«TPO» se ha transformado en una sigla famosa, utilizada para describir los Territorios Palestinos Ocupados. Pero cuando les pedimos a las personas que observen esos territorios en el mapa, lo único que se ve es lo que solía ser Cisjordania, un área que Israel creó en 1948 y luego eliminó en 1967, y la Franja de Gaza, que solo existe como campo de concentración en el cual se le permite a Israel cometer un genocidio, mientras el mundo mira para otro lado y finge no ver nada.
Esto trae a colación la siguiente pregunta: Si los TPO se limitan a Cisjordania y la Franja de Gaza, entonces ¿dónde están los territorios palestinos DES-ocupados? Si esos territorios existen, ¿alguien puede señalarlos en un mapa? Porque todos los mapas que veo y cada centímetro de Palestina que visito están ocupados.
Otro término que se usa mucho en relación a Palestina es «asentamientos». A veces se los llama «asentamientos ilegales». Ambos se refieren, en general, a las colonias israelíes construidas en Cisjordania. Se habla de «expansión de los asentamientos», «bloques de asentamientos», etc. De nuevo, esto provoca una pregunta: ¿Cuál es la diferencia entre los asentamientos judíos en aquellas áreas y los construidos en Al Jalil (Hebrón) o el Naqqab (Neguev)? ¿Y los asentamientos edificados alrededor de Jerusalén o el que queda cerca de Jafa conocido como Tel Aviv?
Los israelíes que viven en tierra palestina robada en 1948 gustan de considerarse israelíes auténticos, gente buena de mente abierta y dios los libre que ellos no son colonos. Colonos son esos «otros» israelíes que viven en tierras robadas a los palestinos en 1967. ¿Pero cuál es la diferencia? Toda Palestina fue robada por la fuerza, y con muy pocas excepciones, todas las aldeas, ciudades y granjas fueron establecidos sobre tierra robada, lo que los constituye en asentamientos ilegales. Una vez más, el maestro del engaño nos lleva a todos de las narices para que veamos el mundo como Israel quiere que lo veamos y no hay nadie que grite: ¡El emperador está desnudo!
Entre 1948-1967 Israel obtuvo legitimidad cometiendo crímenes horrendos y creando lo que ellos llaman «hechos sobre el terreno». La conquista de Cisjordania y Gaza en 1967, con la cual Israel completó la ocupación de Palestina, cambió el eje de los territorios que Israel ocupó en 1948 para los nuevos territorios ocupados. Durante las últimas cinco décadas, Israel ha creado «hechos sobre el terreno» en aquellas áreas conocidas ahora como “Judea y Samaria”. Pero todo mago, ladrón y, ciertamente, un maestro del engaño de semejantes proporciones tiene que tener cómplices.
Pocas personas pueden aducir de verdad que no saben lo que Israel está haciendo. El cuerpo diplomático internacional es totalmente consciente de lo que sucede en Palestina. La CIA y el Departamento de Estado estadounidense conocen muy bien cada truco y cada crimen cometido por Israel. Todo y cada gobierno de EE. UU. y los gobiernos europeos han sido cómplices en los crímenes cometidos por Israel.
Sin embargo, es hora de que el resto del mundo despierte y termine con la ilusión. La ilusión de que Israel tiene legitimidad, la ilusión de que Israel es de alguna manera la respuesta al holocausto y al antisemitismo, y la ilusión de que algunas partes de Palestina están ocupadas y que otras no. Es hora de alzar la voz bien fuerte y decir con claridad que todos los asentamientos israelíes son ilegales y, así como en el cuento de «El traje nuevo del emperador», el emperador está desnudo: Israel tampoco tiene legitimidad.
La masacre militar, y todo lo que conlleva esta en la región de Palestina, no responde a un fenómeno que únicamente genera cántaros de víctimas. Los métodos totalitarios de reclutamiento a las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF, en inglés) han sido procedimientos estatales que son puestos en duda por la juventud que habita en la zona palestina ocupada por Israel, que desde finales de la Gran Guerra Mundial (aproximadamente en 1921) ha tenido conflictos territoriales y políticos para lograr su autodeterminación y soberanía (incluso, ¡por la tranquilidad de sobrevivir en una zona de desastres!). Tras el “conflicto” entre la Franja de Gaza e Israel en 2009-2014, han surgido grupos de activistas y militantes que se concentran en modificar las deplorables condiciones de vida para el pueblo palestino, que se guía en la incertidumbre, el temor y la tragedia del presente inmediato.
La Unidad Ahdut/Wihda es un gran ejemplo de ello. Autodenominándose como “una organización comunista libertaria ubicada en la ocupación israelí-palestina, que combate al capitalismo, sexismo, patriarcado, racismo y todas las formas de opresión y explotación”, se encarga de difundir el ideal libertario a través de varios textos de autores clásicos y poner en práctica diversas formas organizativas que han retomado del confederalismo del pueblo kurdo y algunas otras autonomías de Oriente Medio.
Entre sus filas, se encuentra Tanya Golan, una joven militante de 20 años que además de luchar por la defensa de la vida del pueblo palestino, se dedica a crear conciencia por el equilibrio del medio ambiente y el veganismo. En la “Declaración de Rechazo” que ha redactado Tanya como manifiesto de denuncia al obligatorio a las Fuerzas de Defensa de Israel y que traducimos más adelante, la compañera explaya su pensamiento libertario en defensa de la justicia y los derechos civiles de los palestinos, que han sido arrollados desde hace años, y que ahora, la educación de la juventud a través de las instituciones públicas, alientan a continuar la masacre contras las minorías étnicas.
Hoy es una presa por luchar del régimen israelí por oponerse a formar parte de este mecanismo de barbarie y asesinatos sistemáticos.
¡¡¡LIBERTAD INMEDIATA A TANYA GOLAN Y LOS MILITANTES LIBERTARIOS DE MEDIO ORIENTE!!!
¡¡¡PORQUE LA SOLIDARIDAD ES INTERNACIONAL!!!
*** Puedes solidarizarte compartiendo este artículo o enviando cartas y comunicados de apoyo a los siguientes correos:
Mi nombre es Tanya Golán y tengo 20 años de edad. He decidido rechazar la reclutación a las FDI y vi un valor en hacerlo públicamente y sin tapujos.
La decisión de unirse o no al ejército israelí es una decisión política que todo el mundo debería ser capaz de hacer por su propia cuenta. Protesto contra la ley que amenaza a jóvenes y adolescentes para unirse al ejército.
No confío en la jerarquía autoritaria. El ejército es un brazo de la burguesía, el gobierno y la industria armamentística. Hay quienes se benefician del conflicto palestino-israelí y nunca dejarán de lado el control económico de Cisjordania en Occidente. Estos poderes han creado el racismo y la segregación. El gasto público en el ejército israelí (que también viene de los EE.UU.) tiende a crecer año por año a expensas de la educación, la salud y el bienestar, y sin embargo, no hay seguridad en el país -hay muchas amenazas públicas en Israel-. Supongo que, nuestro temor es explotado como una distracción para prevenir los pensamientos profundos sobre esta situación.
No se puede construir una sociedad justa en base a la injusticia. Me niego a participar en un mecanismo racista, fascista, discriminatorio y opresivo. Me niego a participar en un órgano de poder que, durante décadas, ha mantenido a millones de personas sin derechos civiles. Por otro lado, hay personas como nosotros con las que compartimos las mismas necesidades. Ellos sólo quieren vivir sus vidas. Los arrestos, detenciones administrativas, el acoso por el ejército y los colonos judíos, la esclavitud asalariada, la ausencia de bienestar -no podemos estar seguros si les damos buenas razones para luchar-.
El ejército, al igual que la escuela, es una institución que perfora la socialización. El objetivo principal de la escuela pública es integrar a la sociedad en una entidad monolítica, por lo que el principal objetivo ideológico de las FDI no es proteger a la gente, sino ser un crisol (argot israelí usado por el ejército como por las instituciones que fabrican a la gente) que mantiene el etos vivo y hace que el pueblo se pierda en sí mismo, mientras que en la realidad sólo protege a la jerarquía. Es una institución con burócratas torpes, que tienen que ver solamente con cada uno de ellos y que no tienen preocupación por el mundo real y otros sectores que trabajan en verdaderos asuntos civiles. Este tipo de estructura está educando a la fresca juventud con una manera de pensar dogmática que perpetúa la relación jerárquica entre el opresor y el oprimido. Esta parte de la vida es la etapa final para entrar en la edad adulta, que en esta parte de la tierra se juega entre el río y el océano.
Creo que la decisión de adherirse a una organización militar debe estar motivada por el deseo personal y el razonamiento. Claro que funciona, podemos tomar como ejemplo la Federación Democrática de Rojava. En un momento no tan lejano tal vez podamos aprender una o dos cosas de ellos. No tienen leyes de conscripción, pero sin embargo, poseen un porcentaje similar de reclutamiento para las YPG yYPJ como Israel lo tiene para las FDI. Si no hay deseo de proteger algo, probablemente ese algo no será protegido.
Rechazo la idea a favor de unirse al ejército: prefiero el compañerismo, hallar un sentido en la vida, la experiencia, ayudar a la comunidad. Elijo no sacrificarme por dos años enteros de abusos, humillación y opresión para nada. No voy a usar el uniforme militar; no voy a contribuir a la presión al pueblo para unirse al ejército. Rechazar la conscripción no es una cosa sencilla, de todas formas, el objetivo es NO unirse al ejército.
Por último, pero no menos importante, está la cuestión social de la justicia. El ejército y sus prácticas ponen en peligro el medio ambiente mediante el derrame de petróleo y aguas residuales; el derroche de armas y material de guerra lanzándolo al mar; la actividad militar en curso pone en peligro el equilibrio de la flora y la fauna. Todo lo anterior sucede sin la menor rendición de cuentas, tal y como el ejército hace con el gasto público.
Alzar la voz, en cualquier situación es de gran ayuda. Invito a todos los que tiene una voz para alzarla conmigo.
Evidentemente, las cosas malas suceden cuando la gente buena no hace algo.
Entrevista de Marcelo Falak a la embajadora Dorit Shavit.
El giro de la política exterior argentina desde que Mauricio Macri es presidente es, cuando menos, tan marcado como el de la doméstica. En ese sentido, el relanzamiento del vínculo con el Gobierno israelí de Benjamín Netanyahu, anunciado la semana pasada tras un encuentro entre ambos en Davos, es un capítulo destacado. Una ofensiva diplomática para que la Argentina revierta el reconocimiento de la independencia palestina y una visita al país del propio premier conservadorserán las próximas tareas de la embajadora Dorit Shavit, que ayer recibió en su despacho a Ámbito Financiero. A continuación, los principales tramos de la entrevista.
Periodista: Mauricio Macri y Benjamín Netanyahu se acaban de reunir en Davos, donde anunciaron un relanzamiento de la relación. ¿Cómo se dará ese proceso?
Dorit Shavit: Fue un encuentro muy importante para ambos líderes y para ambos países, y la idea es estrechar la cooperación en un abanico amplio de temas. Teníamos con la Argentina un acuerdo para que se realizaran consultas políticas entre los ministerios de relaciones internacionales de ambos países, un año acá y al siguiente en Jerusalén. Pero como en los últimos años no tuvieron lugar, la intención es renovarlo. También vamos a hablar sobre inversiones y sobre cómo incrementar el comercio. Después del encuentro de los líderes, comienza el trabajo, tanto de esta embajada como de la Argentina en Israel.
P.: Había entre el anterior Gobierno e Israel temas ásperos, como el Memorando de Entendimiento con Irán sobre el atentado a la AMIA, dejado sin efecto por las actuales autoridades. Otro fue la decisión nacional, en consonancia con otros países de la región, de reconocer la independencia palestina y las fronteras previas a la guerra de 1967 como base para un arreglo futuro. ¿Israel desea que la Argentina revea esa posición?
D.S.: Es difícil decirlo, pero por supuesto que vamos a intentar conversar con la Argentina sobre esa situación. El conflicto que tenemos con los palestinos no es sólo uno de territorios o de dónde se demarca la frontera. Implica otros asuntos importantes, se trata de un conflicto complejo. En primer lugar, la seguridad, que para el Estado de Israel es lo más importante. Hay que tomar en cuenta que alrededor de Israel hay al menos cinco organizaciones terroristas, países que casi ya no existen como Siria, y territorios como la Franja de Gaza y el Sinaí, que es tierra de nadie.
P.: Concretamente, ¿Israel desea que la Argentina reconsidere su reconocimiento de la independencia palestina? ¿Ya se habló de esto?
D.S.: Ojalá. Todavía no, porque estoy segura de que tanto el Presidente como la canciller [Susana Malcorra] tienen mucho trabajo. Pero seguramente voy a encontrarme con ambos para discutir eso también. Las negociaciones deben realizarse entre países, o entre partes porque Palestina no es un Estado todavía. No será fácil, nadie tiene esa ilusión. Los palestinos quieren algo que Israel tiene y no los va a ayudar hablar con la ONU, con otras organizaciones internacionales o con países de América Latina. Tienen que sentarse con Israel para resolver este conflicto.
P.: ¿Qué posibilidad concreta hay de una visita de Macri a Israel o de Netanyahu a la Argentina?
D.S.: Ambos se invitaron. Macri ya estuvo en Israel hace dos años, en un encuentro de alcaldes, ocasión en la que firmó una declaración contra el terrorismo. El primer ministro israelí mostró interés en venir a la Argentina y espero que lo haga, tal vez durante mi mandato.
P.: ¿Entonces sería antes de julio, cuando usted termina?
D.S.: No lo sé, es muy difícil pero estamos trabajando en eso.
P.: ¿Existen perspectivas para un reinicio del diálogo de paz con los palestinos?
D.S.: Hay que prestar atención a dos cosas. Primero, al terrorismo en las calles de Israel, con personas que se levantan a la mañana y salen a la calle para matar a cualquiera, por el solo hecho de ser judío, con un cuchillo de cocina. Es muy difícil luchar contra esos «lobos solitarios». Paralelamente, existe una incitación de los palestinos, y basta encender la radio o la televisión o ver el sitio de internet de la embajada [dibuja comillas en el aire] palestina acá para oírlo. Esta atmósfera no permite ahora renovar el diálogo. Pero hay voluntad de sentarse y resolver un conflicto que ya duró demasiado tiempo.
P.: ¿Y por qué, en este contexto, Israel persiste en ampliar los asentamientos en Cisjordania, algo irritante para la comunidad internacional, cuestionado por la ONU y hasta por EE.UU.?
D.S.: Estoy de acuerdo en que es un poco complicado de explicar, pero lo voy a intentar. En lo jurídico, ese territorio actualmente no pertenece a ningún pueblo, porque en 1949, luego de la Guerra de Independencia, Israel firmó un acuerdo con Jordania, que luego decidió anexarse ese territorio y formar una confederación. En 1967 Jordania perdió ese territorio e Israel nunca lo anexó, por lo que no pertenece a nadie. Los palestinos nunca dominaron esa área ni disfrutaron de independencia…
P.: Bueno, digamos que no han podido, ¿no?
D.S.: No sé, porque hasta los años 20 no existía el pueblo palestino. Como ese territorio no le pertenece a nadie, es derecho tanto de los israelíes como de los palestinos construir allí sus casas, sus clínicas o sus escuelas. Si alguien quiere que Israel pare, también tiene que exigirles los palestinos que dejen de construir casas. Esto es lo jurídico. En lo práctico, Israel ya firmó acuerdos con Egipto, con Jordania, y salió del Líbano y de la Franja de Gaza y siempre desmanteló cada uno de los asentamientos. Ésta es la situación: las personas que viven en los territorios [ndr: ocupados] tienen sus familias, necesidad de hospitales, de escuelas. Pero en el momento en que lleguemos a un acuerdo con los palestinos puedo garantizar que Israel va a cumplir con cada letra del mismo.
P.: Pero son cientos de miles de personas que viven allí, no es lo mismo que la evacuación de miles que se dio en Gaza. Hablamos de personas que sirven en el Ejército, que tienen armas… En caso de evacuarlos, Israel enfrentaría una situación peligrosa.
D.S.: Los palestinos saben que hay bloques de asentamientos cerca de la frontera de 1967 que Israel no va a evacuar. Y, creo, el 85% de esas personas viven en ellos y van a seguir viviendo bajo soberanía israelí. Ni usted ni yo sabemos qué va a pasar con los otros, tal vez algunos prefieran vivir bajo autoridad palestina como hay árabes que viven en Israel.
P.: Volviendo a Irán, la Argentina fue pionera en negociar. Ahora lo han hecho las grandes potencias, que lograron un acuerdo sobre el plan nuclear, le eliminaron las sanciones y comienzan a destinarle grandes inversiones. Ahora mismo, el presidente Hasán Rohaní está de gira por Europa y ayer se entrevistó con el papa Francisco (ver pág. 17). ¿Israel sigue sintiendo que la República Islámica es una «amenaza existencial»?
D.S.: El acuerdo nuclear perjudica la seguridad de Israel y tal vez su propia existencia. Irán no deja de amenazar con «borrar a Israel del mapa» y paralelamente desarrolla armas nucleares y no nucleares para luchar contra los «infieles». Tengo la sensación de que las potencias tenían una voluntad tan fuerte de firmar un acuerdo que éste terminó teniendo bastantes agujeros. Ahora, sin sanciones, Irán sigue amenazando a Israel y apoyando, financiando y entrenando a organizaciones terroristas como Hamás e Hizbulá. También ayuda a los chiitas en Irak, al régimen de Siria y a los hutíes en Yemen. Tras este acuerdo de quince años de duración, Irán podrá prepararse para, al día siguiente, enriquecer el uranio necesario para tener armas atómicas. El Gobierno israelí y los expertos piensan que éste es un mal acuerdo y que no va a servir para prevenir que Irán tenga armas nucleares.
Las fuerzas de ocupación israelíes vienen realizando registros corporales con desnudo desde hace mucho tiempo.
El Comité de Leyes y Legislación del parlamento israelí, que ha aprobado la ley, ha dicho que este tipo de registros corporales serán efectuados cuando existan “sospechas razonables”.
Sin embargo, según la definición de los diputados, hay “sospechas razonables” cuando los palestinos pasan por los puestos de control israelíes y caminan cerca de un asentamiento ilegal israelí.
Desde el comienzo de la *intifada^de Jerusalén, el parlamento israelí ha aprobado varias leyes racistas que persiguen a los palestinos tanto de los territorios ocupados en 1967 como de los territorios ocupados en 1948.
El registro corporal con desnudo, que las fuerzas de ocupación vienen realizando con los palestinos desde hace mucho tiempo, es una clara violación de varias leyes y convenciones internacionales.
Jamás alguien podría imaginarse que mansiones señoriales de una belleza fastuosa, como el hotel Jacir Palace, podrían ser la antesala de una de las obras de ingeniería más monstruosas de la humanidad: el muro de la vergüenza. Tampoco yo hubiera supuesto que me encontraría de bruces con una torre de vigilancia. No había nada ni nadie que me previniera, o un cartel que dijera «No apto para seres humanos sensibles a los derechos humanos».
De repente la avenida se transformó en una calle y allí aparecieron los bloques de concreto gris, rectangularmente deformes, inhumanamente humanos, con forma de torre en un extremo. A medida que me acercaba, el paredón me acorralaba sin moverse de su lugar. No me atreví a aproximarme y me demoró un patio con flores. Miré de reojo hacia donde se encontraba el muro con la vana esperanza de que ya no estuviera más allí. Pero seguía más firme que nunca, me acechaba, me espiaba cobardemente para defenderse de sí mismo.
«Bienvenido, Papa. Belén parece el ghetto de Varsovia. Necesitamos que alguien hable de Justicia. Palestina Libre. Muro del Apartheid».
Estaba parada exactamente en el mismo lugar del muro por donde hacía pocos días el papa Francisco había rezado y apoyado la cabeza en silencio. Según dijeron los diarios, fue una parada no programada.
Por primera vez en mi vida, las lágrimas se quedaron atascadas. El muro no daba pena, tampoco tristeza. Daba mucha rabia, impotencia exasperante.
Seguía sin haber ni un alma en la calle pero ante mí pasaban contorneando la muralla niños y niñas que recorrían kilómetros para poder ir a la escuela, campesinos cuyas tierras quedaron de un lado y su casa del otro, familias divididas, trabajadores que llegaban a las cuatro de la mañana a los puestos de control para entrar a su trabajo a las ocho, y hasta soldados israelíes aterrorizados por un enemigo que se reflejaba en su espejo cada mañana, con alambres de púas, un tren destartalado camino a la muerte. «Arbeit macht frei»[1].
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[1] El trabajo libera, que se leía en la entrada a Auschwitz.
*Extracto del libro de próxima publicación «Una Judía en Palestina».
El recrudecimiento de la ocupación israelí de Palestina a través de la represión al pueblo palestino y la embestida diplomática mundial solo muestra que las acciones en defensa de los derechos humanos del pueblo palestino: su autodeterminación, el derecho al retorno de los refugiados, el derecho a tener derecho a una vida en paz con justicia, etc. están teniendo su impacto en la psiquis sionista.
Además de, claro, cumplir con los preceptos de la doctrina colonialista sionista de poseer un Estado judío racista y supremacista, donde la población nativa, es decir, el pueblo palestino, debe ser expulsado, transferido, invisibilizado y anulado a como dé lugar. El año pasado se legalizaron las ejecuciones sumarias que ocurren desde siempre para combatir a los palestinos, niños o adolescentes en su mayoría que tiran piedras para defenderse de tanques y armas sofisticadas.
A los palestinos que viven en la Palestina del 48, lo que hoy se conoce como Israel, se los discrimina. Existen unas cincuenta leyes que confirman que son considerados ciudadanos de cuarta categoría. Ellas han sido «promulgadas desde 1948 y discriminan, directa o indirectamente, a los ciudadanos palestinos de Israel en todas las áreas de la vida” [1].
Una encuesta reciente llevada a cabo por la radio del ejército israelí se les preguntó a ciudadanos judíos si pensaban que los ciudadanos árabes (los israelíes en general no dicen que son palestinos) deberían tener derechos iguales, aunque no se describen cuáles son esos derechos. Ni un palestino israelí fue preguntado sobre si consideraban que ellos mismos deberían tener derechos iguales, o en su defecto, si los judíos deberían tenerlos. Y eso que son el veinte por ciento de la población. Las respuestas fueron 45 %: Los «árabes» no deberían tener los mismos derechos. 6 %: Depende. 6 %: No sabe. 43 %: Los «árabes» deberían tener los mismos derechos. Independientemente de los resultados de una encuesta de la que no se dijo cuál fue la metodología científica para entrevistar a 503 personas judías[2], la «única democracia» de Oriente Medio ¿no debería haber encuestado todo tipo de ciudadano? Si la idea era saber solo lo que la población judía opina sobre el tema, ¿no sería esencial saber también qué piensa el sector de la población sobre la cual se interroga? Esto no estimula de ninguna forma que la opinión pública, ya bastante parcializada, tenga algún contacto con el pensamiento de sus supuestos compatriotas. Son invisibles, por lo tanto, no piensan, ¿para qué los israelíes judíos tendrían que dedicarles su pensamiento?
Dentro de Israel no se reconoce la nacionalidad israelí. […] Los jueces han dictaminado que la ciudadanía y la nacionalidad en Israel deben considerarse categorías completamente distintas, como lo han sido desde la fundación de Israel en 1948. Todos los israelíes tienen la ciudadanía israelí pero nadie goza de la nacionalidad israelí. […] De manera perversa, la nacionalidad en Israel no se basa en una identidad cívica compartida como ocurre en la mayoría de los sitios, sino en la identidad étnica propia. Ello significa que para la inmensa mayoría de los ciudadanos israelíes su nacionalidad corresponde a una de dos categorías, o judíos o árabes[3]. Toda esta artimaña, para mantener el carácter de supremacía judía del Estado sionista.
Los habitantes palestinos de Jerusalén Oriental (anexada ilegalmente por Israel) tienen el estatus de «residentes permanentes», mientras que casi cualquier judío del mundo obtiene ciudadanía automática si quiere instalarse allí. Aunque el año pasado madre e hijo judíos de piel negra fueron deportadas por el gobierno de Israel cuando iban a la boda de una familiar que vive en una ciudad en el Negev[4].
Recientemente, el ministro del Interior de Israel revocó la residencia en Jerusalén (para lo cual no tiene potestad) de cuatro palestinos, tres de ellos menores, que están a la espera de ser juzgados por la justicia israelí. La anulación de la residencia se da por «deslealtad al Estado de Israel», según una ley de 1952. Nada sucede con los colonos transferidos a Cisjordania, lo que es ilegal según el derecho internacional, y que cometen actos de violencia contra palestinos.
Israel ha anulado más de 14.000 residencias de palestinos jerosolimitanos con el argumento de que nunca pidieron la residencia[5] .
Mientras más se defiende el pueblo palestino, más castigo colectivo, también ilegal según la ley internacional, aplica Israel: demoliciones de casas (los palestinos piden autorización para construir que no es dada y luego la municipalidad les destruye la casa por no tener el permiso), cimentación y demolición de casas de palestinos que supuestamente cometieron algún crimen, sitio a diversos barrios de Jerusalén, instalación de todavía más puestos de control en Jerusalén y Cisjordania, agudización del bloqueo a Gaza, que está pasando un invierno crudelísimo sin casi gas butano, en casas semiderruidas, por donde se cuelan el agua y el frío, además de no poder salir porque Egipto e Israel mantienen los pasos cerrados.
Las redes sociales también se han constituido en un ámbito donde combatir. En 2013, el gobierno israelí comenzó a reclutar a estudiantes israelíes con conocimiento en lenguas extranjeras para divulgar por internet mensajes proisraelíes. El presupuesto adjudicado fue de 780.000 dólares[6].
En 2015, 130 palestinos fueron arrestados por sus publicaciones en internet. Desde octubre del año pasado, hay una oficina en la unidad de seguridad cibernética de la policía israelí. Los ciudadanos israelíes que incitaron a actos de violencia contra palestinos no han sido procesados[7].
En el medio internacional, la reunión de hoy en Davos con el presidente de Argentina, Mauricio Macri, es un alivio para Netanyahu, que cree que todo el mundo le debe una pleitesía que, lentamente, se desvanece. Lo demuestra la reacción cada vez más violenta del primer ministro y su equipo, como cuando desconociendo al presidente Obama, se presentó el año pasado ante el Congreso de Estados Unidos para tratar de convencer a los congresistas de que no aprobaran el Tratado Nuclear con Irán, que terminó siendo aprobado, con el consecuente levantamiento de sanciones a uno de los grandes enemigo elegidos por Israel (junto con Hamás y Hezbollah).
En el frente mundial, Israel ha tenido problemas con Brasil, por el nombramiento del colono Dani Dayan como embajador sin anuencia del país sudamericano. En un acto de prepotencia habitual, Netanyahu ha declarado que Brasil quedará sin embajador. ¡Que así sea y no vuelva a haber ningún diplomático en Brasilia!
Por otro lado, el régimen sionista se ha enemistado con Suecia porque su canciller, Margot Wallstrom, ha pedido una“investigación profunda” de la matanza de palestinos por las fuerzas israelíes. Un portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores de Israel ha dicho que la canciller “No es bienvenida en Israel; los otros funcionarios oficiales suecos no están incluidos y son bienvenidos”.
El BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones a Israel) comenzó a atraer la atención del gobierno israelí que creó un nuevo ministerio para luchar contra las iniciativas que se multiplican en el mundo, con un presupuesto de 26 millones de dólares. Vale la pena leer el artículo «BDS en 2015: Siete formas en que nuestro movimiento marcó nuevos rumbos en contra del colonialismo y el apartheid israelíes» para comprobar por qué el BDS ya molesta a Israel.
En los últimos meses, no solo el pueblo palestino o la campaña BDS ha sido blanco de la ira sionista. Como una bestia acorralada, los activistas israelíes por los derechos humanos son las nuevas víctimas que se agregan a las ya mencionadas. El gobierno israelí aprobó un proyecto contra esas ONG o grupos, que podrían clasificarse como de izquierda (verdadera y minúscula en Israel), ya que la izquierda del partido laborista es socialdemócrata, igual que el PSOE o el Partido Socialista de Hollande.
En una propuesta de la racista ministra de Justicia Ayelet Shaked, las organizaciones de Derechos Humanos serán sometidas a una «exhaustiva revisión de sus donacionesextranjeras, entre ellas las europeas» y » exigirá que cualquiera de ellas que reciba más del 50 % de su presupuesto de uno o más gobiernos extranjeros deban declararlo abiertamente y en todo momento en sus informes públicos, así como en cualquier exposición, declaración o petición ante cualquier organismo o funcionario israelí». Según la organización israelí Shalom Ajshav (Paz Ahora) «las nuevas disposiciones eximirán de forma deliberada a las ONG de la derecha nacionalista»[8]. Además de ser un castigo a las organizaciones de DD. HH., esto también es una venganza contra la Unión Europea por el etiquetado de los productos provenientes de las colonias judías.
Cumpliendo con la propuesta de ley contra las ONG de DD. HH., tres activistas antiocupación (dos israelíes y uno palestino) fueron detenidos en la última semana. Hasta ayer jueves sus nombres estaban censurados por la justicia israelí: son ellos Ezra Nawi, Guy Butavia y Nasser Nawajah. Según Richard Silverstein, Nawi fue arrestado con las acusaciones falsas de cómplicidad de homicidio, conspiración de asesinato, uso de drogas, transmisión de información a agente extranjero, transporte de persona sin autorización para entrar en Israel. Nawi estuvo impedido de encontrarse con su abogado durante casi cuatro días. Pero debe salir libre en breve. Butavia y Nawajah fueron arrestados el martes a la noche. Butavia fue detenido para interrogación y debe ser liberado luego de acuerdo con informaciones de 972mag. En el video (subtitulado) se puede ver cómo Butavia sugiere que este caso fue fabricado por la organización fascista de ultraderecha Ad Kan, con la cual está trabajando la policía israelí, infiltrada entre las filas de la agrupación a la que pertenecen los activistas. Se supone que los dos israelíes aguardarán el juicio en libertad.
Ya, Nawajah la tendrá más difícil por ser palestino. El tribunal se declaró incompetente para asumir su caso y lo entregó a la justicia militar de Cisjordania, que es la justicia que juzga a los palestinos en la única democracia de Oriente Medio. Y quién sabe cuánto tiempo tendrá que comerse en una cárcel israelí.
El monstruo está malherido y por eso sus ataques serán cada vez más crueles y criminales, teniendo al pueblo palestino como primera víctima. Pero ya ninguna nacionalidad, origen étnico, religión, etc. estará a salvo de la ira creciente con la que está reaccionando.
“En Gaza, la gente ha llegado a una fase en la cual no son capaces de expresar nada y se muere. De repente. Cada dos días oímos noticias sobre un joven muerto, en la flor de la vida, sin enfermedades ni síntomas. Pero nos olvidamos de la gran enfermedad que se llama ‘Gaza’ y que llena a la persona que la padece de dolor y una gran tristeza”.
Este es el post que acabo de leer en la cuenta de un gazatí que vive en Gaza, por supuesto. Los que están fuera lo están porque, seguramente, han sabido escapar de dicha enfermedad a tiempo. Se lo debemos perdonar.
Mientras todo el mundo habla del caprichoso #BlackMonday, en la franja los jóvenes se ven abocados a un #futuro_negro, no un lunes, un futuro.
Como dice el post, cada dos días nos llegan noticias de un joven muerto. Él no…
Redacción.- Guy fue arrestado ayer por Fuerzas de Ocupación sionistas con la falsa acusación de conspiración de asesinato (no se sabe mucho porqueel caso está censuradopor la autoridad militarisraelí). El relato que presentamos hoy se incluye en el libro «Una Judía en Palestina», de Tali Feld Gleiser, que será publicado en los próximos meses.
Esta detención forma parte de un plan orquestado para infiltrar agentes de inteligencia y destruir el trabajo de los grupos y ONG de Derechos Humanos de israelíes antisionistas y no sionistas (si es que esto es posible), que trabajan junto al pueblo palestino. Tanto es así que el gobierno aprobó un proyecto contra las ONG de DD. HH.
6.00 de la mañana. ¿Ya? Salté del colchón y me fui a cambiar de ropa. Como había dormido en la sala, ni siquiera saqué el pijama de la mochila. Todos dormían , pero la tele seguía prendida en el dormitorio principal. Como sabía que no iba a poder desayunar, había comprado galletas y agua en uno de los tantos almacenes a los que habíamos ido el día anterior junto con Rim.
Me había anotado para ir a las Colinas del Sur de Hebrón, una de las zonas más empobrecidas de toda Cisjordania. Una agrupación llamada Ta’ayush (convivencia en árabe) organiza diversas actividades desde el año 2000. Y los internacionales pueden inscribirse llamando a un número de celular con una tal María. Según su página web, «Ta’ayush» es una organización de base de árabes y judíos que trabajan juntos para derribar los muros de racismo y segregación a través de una colaboración auténtica entre árabes y judíos. Juntos luchan por un futuro de igualdad, justicia y paz por medio de acciones diarias concretas no violentas para acabar con la ocupación israelí de los territorios palestinos y alcanzar la igualdad social para todos».[1]
Cuando tuve la idea de Los Otros Judíos, mi intención era mostrar que había gente de origen judío que iba contra la corriente mayoritaria, la cual apoya las políticas genocidas del Estado de Israel. Buscando y buscando llegué a uno de los integrantes de Ta’ayush, de nombre Guy (se pronuncia Gay), un israelí que dedica todos los días de la semana, las veinticuatro horas y todos los segundos de su vida a la lucha por la defensa de los derechos humanos contra la ocupación sionista. En una de nuestras numerosas charlas me contó que creció en una típica familia israelí proveniente de Europa del Este. Su padre era constructor y desde chico tuvo contacto con «árabes» . Un buen día se decidió a indagar y cuestionarse sobre el peso de un conflicto causado por otros, pero del que se sentía responsable. Darse cuenta de que le habían mentido durante toda su vida fue un proceso muy doloroso. (A todos nos ha sucedido lo mismo.) Y su conclusión fue que no sería un cómplice de la opresión sionista, por lo que se transformó en objetor de conciencia al rehusarse a cumplir con el servicio militar. Logró soportar todas las humillaciones que eso conlleva en la sociedad israelí, empezando por la ira de su familia y amigos.
Aun así, siguió preservándose, pero su vida de privilegiado cambió radicalmente cuando fue a una manifestación en el barrio palestino de Sheik Jarrah, Jerusalén Ocupada, cada vez más judaizado. Allí conoció a la gente de Ta’ayush y de ahí en más su elección solo se afirmó, al punto de cortar con la mayor parte de la familia (me suena conocido…), no tener una situación económica tranquila como antes, sufrir todo tipo de acosos y presiones. Su trabajo, junto con sus colegas, es, entre otras cosas, acompañar a los pastores palestinos de las Colinas del Sur de Hebrón para que puedan llevar sus rebaños a alimentarse en sus tierras (qué absurdo, los colonizadores no dejan entrar a las propiedades palestinas a sus legítimos dueños, campos que estos colonos quieren robarse), intermediar entre los soldados que custodian las acciones criminales de los colonos, servir de traductores en los juicios a los palestinos porque las audiencias son en hebreo y en voz baja, de tal forma que los acusados ni pueden enterarse de lo que se dice en la sala.
Guy en su actividad diaria de acompañar palestinos frente a las humillaciones cotidianas del ejército israelí.
No es fácil tomar las decisiones que Guy ha tomado en su vida. Son pocos los israelíes judíos capaces de hacer un examen de consciencia y optar por un camino lleno de obstáculos, pero de acuerdo con sus convicciones de paz con justicia e igualdad.
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