El precio por defender la Paz

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Pierre Stambul

Pierre Stambul

Por Natalia Román Morte.

El pasado 9 de junio el copresidente de la Unión Judeo-francesa por la Paz (UJFP), Pierre Stambul, fue detenido por la policía de élite de la Raid acusado de «haber asesinado a su mujer». Los agentes entraron en su domicilio situado en Marsella a las 3.50h de la mañana y lo retuvieron esposado durante una hora. La presencia de su mujer, que se encontraba a su lado, no les hizo «sospechar» del ataque perpetrado contra el activista.

Tras siete horas de arresto y un interrogatorio, Stambul fue liberado a las 11 de la mañana sin la más mínima disculpa (tampoco por las puertas destrozadas durante el registro domiciliario). Esa misma mañana, Stambul debía participar en la conferencia «Antisionismo-Antisemitismo, ¿a quién beneficia la amalgama?» pero a pesar del susto éste no faltó a su compromiso.

Las fuerzas de seguridad afirman haber actuado tras una llamada telefónica denunciando el «asesinato» de la mujer. Tras esta llamada podría encontrarse el conocido hacker franco-israelí Grégory Chelli, alias Ulcan, con el objetivo de atacar a los activistas de la campaña BDS y silenciar a la organización.  Según la UJFP, la Raid utilizó el protocolo de «neutralización terrorista» contra Pierre Stambul.

No es la primera vez que los miembros de la organización pacifista son objetivo de ataques. Una práctica habitual es el pirateo del teléfono móvil. Benoît Le Corre, periodista de Rue 89, denunció hace unos meses el acoso telefónico que sufría tanto él como su familia. Ulcan se hizo pasar por un policía y anunció la muerte del periodista a sus padres; dos días más tarde llamó a la policía haciéndose pasar por el padre del periodista y denunciando a su hijo por el asesinato de su mujer. Todo esto provocó al padre de Le Corre un paro cardiaco por el que falleció poco después.

Ulcan es un miembro de la Liga de Defensa Judía, residente en Israel. La LDJ es una organización neosionista de extrema derecha que se presenta como «el defensor de la población judeo-francesa contra la judeofobia». Esta es considerada como una organización terrorista por los Estados Unidos y ha sido también prohibida por el gobierno israelí. Sin embargo, la LDJ se mueve libremente en Francia donde los ataques contra, no sólo activistas sino contra todo aquel que no comparte su opinión, son habituales.

Después de ver durante estos últimos años los continuos ataques de la LDJ y su total impunidad frente a la justicia francesa, muchos nos preguntamos ¿a quién beneficia la amalgama antisionismo-antisemitismo? La respuesta es evidente. Mi más ferviente admiración para estos activistas comprometidos con la paz y la justicia. Aquí una crónica que realicé hace un año sobre la muerte de Ariel Sharon y en la que tuve el placer de entrevistar a Pierre Stambul.

Más información sobre la Unión Judeo-Francesa por la Paz (UJFP)
Más información sobre el hacker Ulcan 
Más información sobre la Liga de Defensa Judía 

Fuente: http://www.nataliaromanmorte.com/

¿A quién sirven los «dueños» de las causas?

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Por Tali Feld Gleiser.

El poeta salvadoreño Roque Dalton fue torturado y ejecutado por los altos mandos del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), al que pertenecía, por traidor y agente de la CIA, lo que se probó era absolutamente falso. Más tarde, los hijos de Dalton, Juan José y Jorge, acusaron al comandante del ERP, Joaquín Villalobos, de ser el autor intelectual del asesinato. Villalobos resultó él mismo ser agente de la CIA; años después, gracias a este «trabajito», Villalobos se transformó en asesor del presidente narcoparamilitar Álvaro Uribe de Colombia, además de haber dejado su vida «revolucionaria», que, obviamente, nunca fue tal. Su misión fue impedir que cualquier brote revolucionario lograra su fin. Y, por desgracia, para nuestros pueblos, su objetivo fue cumplido.

Esto mismo es lo que sucede con más o menos los mismos matices en otras luchas, como es el caso de la palestina, en la que encontramos todo tipo de gente, grupos, ONG y políticos. En Nuestra América hay pocos activistas, para la cantidad de palestinos y sus descendientes que, por ejemplo, tiene Chile, y la gran cantidad de defensores de los derechos humanos en general; también hay gente que simpatiza pero no se involucra demasiado, salvo cuando hay grandes acontecimientos, como los criminales bombardeos a Gaza; y, sobre todo, existen muchos desinformados porque los grandes medios están dominados por el sionismo.

Dentro de esa realidad, esta lucha se da en varios frentes, de diversas formas, con los escasos medios que tenemos la mayoría de los activistas, especialmente teniendo en cuenta el poderío económico-mediático-propagandístico que posee el Estado de Israel y su aparato, que es prácticamente todo el establishment mundial y la periferia que no quiere meterse en este asunto.

De todas formas, a pesar de contar «solo» con internet, movilizaciones, campañas, viajes a Palestina de los que tienen los medios económicos, charlas para analizar la situación, debates, etc., hay un eje conductor de acción que nos une a la mayoría: la campaña internacional del BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones).

Asimismo, existen las personas que eligen otras formas de lucha perteneciendo a asociaciones, federaciones e instituciones que también pelean por los derechos humanos del pueblo palestino y, eventualmente, apoyan al movimiento BDS.

Por primera vez en los diez años desde el nacimiento del BDS, el gobierno más extremista de la historia del Estado de Israel le ha empezado a prestar atención. Tanto es así, que el BDS ha sido declarado «amenaza estratégica», “una guerra contra la legitimidad del Estado judío” y Netanyahu ha asignado dinero extra para su combate. Así que, de a poco, los frutos de la campaña BDS se hacen sentir. La «única democracia» de Oriente Medio no quiere ser cuestionada y se victimiza tratando de atacar una campaña que no es contra los judíos ni contra los ciudadanos del Estado de Israel, puesto que muchos de ellos participan activamente, aun no siendo demasiados.

Palestina Libre. Boicot a Israel. Manifestación en Zumárraga, País Vasco, 22 de julio de 2014. Foto: Patxi Biain.

Palestina Libre. Boicot a Israel. Manifestación en Zumárraga, País Vasco, 22/7/ 2014. Foto: Patxi Biain.

Pareciera que para un reducido grupo, un israelí-judío o una persona de origen judío no es alguien capaz de ser defensor(a) de los derechos humanos del pueblo palestino. Esta gente de mala fe piensa que la sangre puede tirar más que el deseo de verdad y justicia, en este caso, para el pueblo palestino, en relación al proyecto racista, colonial y étnico del Estado de Israel y el sionismo. A esta gente, que no entiende nada de política y mucho menos de humanismo, no le importa pensar que esta lucha se extiende más allá de las fronteras de Palestina porque el enemigo principal no solo del pueblo palestino sino de la humanidad entera se llama sionismo, casi un sinónimo de capitalismo.

Y esta guerra contra el capitalismo-sionismo también se libra, sin manifestarse abiertamente, dentro de la causa palestina en términos de lucha de clases. Hay ciertas capas, sobre todo las medias, que si bien están de acuerdo con el objetivo principal que es la autodeterminación del pueblo palestino, del derecho al retorno y su derecho inalienable a su tierra, no quieren perder su status quo, sus beneficios económicos y prestigio personal, y que, en realidad, no les interesa el sufrimiento del pueblo palestino en Palestina. Este tipo de gente puede pertenecer a instituciones o simplemente hacer turismo político para que los demás le vean la cara en manifestaciones, actos o conferencias. Esta gente hasta se dedica a calumniar y difamar.

Una de esas calumnias es la de que fulano o fulana es una infiltrada en la causa palestina. No exponen, jamás, cuáles son los argumentos para una acusación tan grave. Se acusa sin pruebas, vaya una a saber por qué motivos. Las y los que calumnian lo hacen sin pruebas, ¿serán ellos parte del plan de Netanyahu para desarticular el BDS? ¿Se creerán los «dueños» y más importante que la causa misma? ¿Qué elementos económicos, psicológicos-psiquiátricos, de complejos personales, intervienen en la psiquis de una persona capaz de calumniar, de convencer a otros para que se identifiquen con la calumnia, a pesar de hasta ese momento haber creído en tu trabajo?

Una persona capaz de esto, como dije antes, no entiende nada de política. No sabe discernir. Por algún extraño motivo precisa atribuirle al otro una característica que no posee, proyección se llama en psicología. ¿O es que hay que destruir tu trabajo porque es aceptado, porque tiene una propuesta clara? Y eso es lo que estas personas no saben diferenciar. Un infiltrado (en este caso, del Mossad, del sionismo) jamás construye ni colabora con la causa que dice defender, estorba y obstaculiza, para que los procesos no sigan.

Pero ¿qué sucede con una activista que mantiene su coherencia, que tiene una línea de trabajo y a la que no le importa para nada la nacionalidad, el color, religión u origen de los compañeros de ruta? La mayoría de los activistas también son así, si no, sería una contradicción defender los derechos humanos, pero ¿por qué hay gente inescrupulosa que quiere destruir los esfuerzos y desanimar para que abandonemos la causa? Repito, ¿a qué intereses sirven?

¡Viva el pueblo palestino y la lucha de todos los pueblos oprimidos!

Fuentes

http://www.cubadebate.cu/especiales/2014/03/09/el-curriculum-de-un-asesino/#.VXmc2fmG95E

https://sergioyahni.wordpress.com/2015/06/01/israel-asume-al-bds-como-amenaza-estrategica/

Susia, un pueblo palestino en peligro de extinción

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Los vecinos de la aldea palestina de Susia, situada al sur de Hebrón, en Cisjordania, fueron expulsados de sus hogares por primera vez en 1986, tras la expropiación de una gran parte de sus tierras por el Estado de Israel para convertirlas en «un parque arqueológico», después de haber hallado restos de una sinagoga antigua.

La expulsión fue «ilegal y no era necesaria», asegura la ONG israelí Rabinos para los Derechos Humanos.

En 1983, Israel estableció el primer asentamiento judío de la zona, donde las colonias se han ido multiplicando.

Los expulsados se instalaron en tiendas cerca de la aldea y en 1990 el Ejército los echó de nuevo.

La tercera expulsión llegó en el 2001, pero cuando se había iniciado, el Tribunal Supremo ordenó al Ejército que la detuviera.

Las primeras pruebas escritas de la existencia de Susia datan de 1830. En 1986, en la aldea original, integrada por cuevas y cabañas, vivían 1.500 palestinos dedicados a la agricultura y la ganadería.

Ahora, el pueblo está hecho de un puñado de tiendas y estructuras precarias, con cisternas para el agua, una pequeña escuela y un dispensario.

«Israel dice que vivimos aquí ilegalmente, pero estas tierras son nuestras, tenemos los documentos que lo acreditan de la época del Imperio Otomano» –recuerda– «ilegales son las colonias que Israel ha construido a nuestro alrededor», explica a Sputnik Mohamed Jaber Nawajeh, vecino de Susia, donde ahora habitan casi 400 palestinos, de los que más de 150 son menores.

No tienen agua corriente ni electricidad porque Israel les niega el suministro. Mientras, las colonias judías, a tan solo unos metros, gozan de instalaciones modernas y agua en abundancia.

Los habitantes de Susia nunca han conseguido que Israel les conceda permisos de construcción. El pueblo se encuentra al sur de Hebrón, en área C de Cisjordania, territorio ocupado por Israel desde 1967.

Protesta contra la demolición de la aldea de Susia. 5 de junio de 2015

Según los Acuerdos de paz de Oslo, firmados por israelíes y palestinos en 1993, Cisjordania se dividió en tres zonas: A, B y C; en la primera, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) tiene el control civil y de seguridad; en la segunda, la ANP se encarga de los temas civiles e Israel de la seguridad, y en la tercera, donde se sitúan las colonias judías, Israel tiene el control total.

La Administración Civil –que gestiona los asuntos civiles en Cisjordania y depende del ministerio de Defensa israelí– niega el 90% de las solicitudes palestinas para edificar en el área C y muchas familias acaban construyendo sus viviendas sin permiso para no tener que abandonar sus pueblos.

Una gran parte reciben órdenes de demolición que se ejecutan a menudo.

El Tribunal Supremo de Israel dio luz verde al Ejército hace un mes para que demoliera todo el pueblo de Susia, incluida la escuela e instalaciones facilitadas por la ONU y la UE, y transfiriera a su población forzosamente del área C a la A.

Esto contraviene el artículo 49 de la Cuarta Convención de Ginebra, que prohíbe al ocupante la deportación de los habitantes de un país o territorio ocupado.

El Tribunal rechazó emitir una orden que congelara la demolición hasta que la justicia decidiera si autorizaba un plan de construcción de Susia presentado por sus habitantes.

«La única razón de Israel para arrasar la aldea es política», afirma Rabinos por los Derechos Humanos, que advierte que «echar a los residentes de sus tierras agrícolas facilitará que se apropien de ellas los colonos, como ya ha pasado con 400 dunams (400.000 metros 2) de tierra que rodean el asentamiento de Susia».

«En la escuela tenemos 50 niños sin electricidad, sin agua, sin lugar de juegos. ¿Dónde están los derechos de nuestros niños? ¿Es esta la democracia de la que presume Israel? ¿Israel quiere la paz? Demoler casas y robar tierra no lleva a la paz», señala Nawajeh.

Los vecinos de Susia confían en que la presión de ONG israelís e internacionales y el apoyo de la ONU y la UE frenarán la destrucción de su pueblo.

«Tratamos de llamar la atención del mundo porque en Israel ya no le interesa a nadie, para que entiendan que este pueblito no tiene a donde ir. Es imposible pensar que le hacemos a otro pueblo algo parecido a lo que nos hicieron a nosotros», indica la israelí Nurit Badash, de la oenegé Combatientes por la Paz.

Antes de ayer, la UE mostró su apoyo a Susia. «Nuestra posición está claramente en contra de las demoliciones. No son positivas para la estabilidad ni para la solución de dos Estados (uno palestino y otro israelí) al conflicto», dijo el jefe de la delegación de la UE en Palestina, John Gatt-Rutter, que visitó Susia acompañado por diplomáticos europeos.

«Israel tiene la obligación de facilitar el desarrollo palestino en las áreas que ocupa, inclusive en el Área C», afirmó Gatt-Rutter, que recordó que los asentamientos «son ilegales» e instó al Gobierno de Israel «a dar marcha atrás a su plan de demoliciones en Susia y al traslado de comunidades en Cisjordania».

Fuente: http://mundo.sputniknews.com/reportajes/20150610/1038212730.html

Lo bueno, lo malo y lo incierto de reconocer a Palestina

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Ramallah. Foto: Tali Feld Gleiser

Ramallah. Foto: Tali Feld Gleiser

Por Ramzy Baroud (Middle East Eye).

No importa lo que pueda hacer el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, lo cierto es que su popularidad es cada vez menor. Para empezar, el umbral de popularidad de Abbas no fue nunca, por así decirlo, impresionante, una tendencia que no es probable que cambie en un futuro inmediato.
Pero ahora que se avecina una lucha por el poder en su partido Fatah y cuando ha quedado demostrado lo inútiles que han sido sus dos décadas invirtiendo esfuerzos en el llamado “proceso de paz”, Abbas está haciendo lo que debería haber hecho hace mucho tiempo: internacionalizar la lucha palestina y salir de los confines de la influencia estadounidense y de la “diplomacia” de doble rasero.

Al considerar el sombrío legado de Abbas entre los palestinos, su papel de liderazgo en la ingeniería del proceso de paz, la represión de la discrepancia, su fracaso a la hora de conseguir la unidad entre su pueblo, su poco democrática forma de actuar y muchas cosas más, es dudoso que esté llevando a cabo esos esfuerzos de internacionalización teniendo en mente el bien supremo. No obstante, ¿qué efectos tendría el hecho de conseguir un mayor reconocimiento de un Estado palestino?

El paso del Vaticano

El 13 de mayo, el Vaticano reconoció oficialmente al Estado de Palestina. En realidad, el Vaticano había acogido ya con satisfacción las votaciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2012 a favor de reconocer a un Estado palestino. Además, había tratado desde siempre a Palestina como Estado.

Pero lo que hace del 13 de mayo una fecha verdaderamente importante es que el sutil reconocimiento se puso en práctica en forma de tratado, que en sí mismo no es algo demasiado importante. Es cierto que el actualizado reconocimiento es aún simbólico en cierto sentido, pero es también significativo porque valida aún más el nuevo enfoque del liderazgo palestino que trata de distanciarse del proceso de paz patrocinado por EEUU para internacionalizar más el conflicto.

Puede considerarse que el Vaticano tiene autoridad moral para muchos de los 1.200 millones de personas que se consideran católicos romanos. Su reconocimiento de Palestina es coherente con la actitud política de países considerados como los más firmes partidarios de Palestina por todo el mundo, la mayoría de ellos en Latinoamérica y en África.

Este último desarrollo puede interpretarse de más de una forma dentro del contexto del cambio global estratégico palestino de alejarse de la desproporcionada dependencia de la hegemonía política estadounidense sobre el discurso palestino. Pero no todo es positivo y el camino hacia el “Estado de Palestina”, que tiene aún que empezar a existir fuera del reino de lo simbólico, está pavimentado de peligros.

Razones para el optimismo

1. Los reconocimientos permiten que los palestinos se separen de la hegemonía estadounidense sobre el discurso del “conflicto palestino-israelí”.

Durante casi 25 años, el liderazgo palestino –primero la OLP y después la AP- cayeron bajo el hechizo de la influencia estadounidense, empezando por las negociaciones multilaterales lideradas por EEUU entre Israel y los países árabes en la Conferencia de Madrid de 1991. La firma del Acuerdo de Oslo en 1993 y el establecimiento de la AP al año siguiente le dieron a EEUU una influencia política primordial sobre el discurso político palestino. Mientras la AP acumulaba considerables riquezas y un grado de validación política como resultado de ese intercambio, los palestinos, en su conjunto, perdieron muchísimo.

2. Los reconocimientos palestinos degradan el “proceso de paz”, que ha sido en el mejor de los casos totalmente inútil, pero también destructivo en lo que se refiere a las aspiraciones nacionales palestinas.

Desde que en 1993 se lanzó el “proceso de paz” patrocinado por EEUU, los palestinos han ganado bien poco y perdido muchísimo más. Esa pérdida queda sobre todo reflejada en lo siguiente: expansión masiva de los ilegales asentamientos israelíes en los territorios ocupados, duplicando asimismo el número de colonos ilegales; fracaso del denominado proceso de paz a la hora de conseguir ninguno de los objetivos declarados, sobre todo la soberanía política palestina y un Estado independiente; y fragmentación de la causa nacional palestina entre facciones rivales.

El último clavo en el ataúd del “proceso de paz” se colocó cuando el secretario de estado estadounidense, John Kerry, no pudo cumplir su fecha límite de abril de 2014 para conseguir un “acuerdo-marco” entre la AP y el gobierno derechista de Benyamin Netanayahu.

El colapso del proceso fue en gran medida consecuencia de una enfermedad muy arraigada: las conversaciones, no importa cuán “positivas” y “alentadoras” fueran, no estaban nunca diseñadas para dar a los palestinos aquello que aspiraban a conseguir, un Estado propio. Netanyahu y su gobierno (podría decirse que el último es el “más agresivo” en la historia de Israel) dejaron muy claras sus intenciones repetidas veces.

Encontrar alternativas al inútil “proceso de paz”, devolviendo el conflicto a las instituciones internacionales y los gobiernos individuales es sin duda una estrategia mucho más inteligente que repetir el mismo error una y otra vez.

3. En vez de estar obligados a involucrarse en frívolas conversaciones a cambio de fondos, los reconocimientos de Palestina permiten que los palestinos recuperen la iniciativa.

En 2012, Abbas se dirigió a la Asamblea General de la ONU buscando el reconocimiento de Palestina. Una vez conseguido el nuevo estatuto, continuó presionando por la internacionalización del proyecto de la causa palestina, en ocasiones de forma vacilante.

Lo más importante de las maniobras de Abbas es que, con excepción de EEUU, Canadá y unas pocas islas diminutas, muchos países, incluidos los aliados occidentales de EEUU, parecieron receptivos a la iniciativa palestina. Algunos llegaron hasta a confirmar ese compromiso mediante votaciones parlamentarias a favor de un Estado palestino. La decisión del Vaticano de firmar un tratado con el “Estado de Palestina” no es sino un paso más en la misma dirección. Pero, en general, el movimiento para el reconocimiento del Estado palestino ha crecido en impulso hasta el punto de haber soslayado totalmente a EEUU y descartado su papel de autoimpuesto “mediador honesto” en un proceso de paz que nació ya muerto.

Por tanto, es algo bueno que la dispar influencia militar y política estadounidense dé paso a un mundo más pluralista y democrático. Pero no todo son buenas nuevas para los palestinos, porque esos reconocimientos tienen un coste.

Razones para la duda

1. Esos reconocimientos están condicionados a la llamada idea de la solución de los dos Estados, en sí misma un punto de partida inviable para la resolución del conflicto.

La solución de los dos Estados que puede introducir el umbral más básico de justicia no es posible considerando la imposibilidad de la geografía de la ocupación israelí, la enorme acumulación de ilegales asentamientos salpicando Cisjordania y Jerusalén, el derecho al retorno a sus hogares de los refugiados palestinos y las cuestiones relativas al derecho sobre el agua, etc. Esa “solución” es una reliquia de un período histórico del pasado, cuando Henry Kissinger lanzó su sutil diplomacia en la década de 1970. No tiene cabida en el mundo actual cuando las vidas de palestinos e israelíes se superponen de tantas formas que hacen imposible cortar por lo sano.

2. Los reconocimientos están validando al propio presidente palestino, que se mantiene al frente de un mandato caducado presidiendo un gobierno no electo.  

De hecho, fue Abbas, también conocido por Abu Mazen, quien cocinó fundamentalmente toda la historia de Oslo, iniciando las negociaciones secretas en Noruega mientras ignoraba cualquier intento de consenso palestino respecto a un proceso inherentemente torcido. Lleva al mando desde entonces, beneficiándose del desastre político que ha pergeñado. ¿Deberá dársele otra oportunidad a Abbas, ya con 80 años, para que cambie la estrategia palestina en una dirección totalmente diferente? ¿Deberían validarse esos esfuerzos? ¿O es hora de volver a pensar en una generación más joven de dirigentes palestinos capaces de impulsar el proyecto nacional palestino hacia un nuevo ámbito político?

3. Los reconocimientos son meramente simbólicos.  

Reconocer un país que no está completamente formado y que se halla bajo ocupación militar cambiará apenas de alguna forma la realidad sobre el terreno. La ocupación militar israelí, los asentamientos en expansión y los agotadores puestos de control siguen siendo la realidad diaria con la que deben lidiar los palestinos. Incluso si la estrategia de Abbas tuviera éxito, no hay pruebas de que al final vaya a tener algún peso real en términos de disuadir a Israel o reducir el sufrimiento de los palestinos.

Conclusión

Se podría argumentar que el reconocimiento de Palestina es algo mucho más importante que Abbas como individuo o el legado que pueda dejar. Esos reconocimientos demuestran que ha habido un cambio radical en el consenso internacional respecto a Palestina y que muchos países de los hemisferios norte y sur parecen finalmente estar de acuerdo en que ya es hora de liberar el destino de Palestina de la hegemonía estadounidense. A largo plazo, y teniendo en cuenta el creciente reequilibrio mundial de poderes, es un buen comienzo para los palestinos.

Sin embargo, la pregunta sigue siendo: ¿Habrá un liderazgo palestino capaz y experimentado que sepa aprovechar este cambio global y utilizarlo en la mayor medida posible en beneficio del pueblo palestino?

Ramzy Baroud – ramzybaroud.net   – es doctor en Historia de los Pueblos por la Universidad de Exeter. Es editor-jefe de Middle East Eye, columnista de análisis internacional, consultor de los medios, autor y fundador de PalestineChronicle.com. Su último libro es “My Father Was a Freedom Fighter: Gaza’s Untold Story” (Pluto Press, Londres).  

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández.

Fuentes: http://www.middleeasteye.net/columns/good-bad-and-uncertain-about-recognising-palestine-1667685913

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=199633  

Lo que realmente sucedió en la guerra árabe-israelí de 1967

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Guerra de los Seis Días. Itzjak Rabin (izquierda) Moshe Dayan, Uzi Narkis (derecha) entrando en Jerusalén, junio de 1967

«A veces algunos líderes israelíes dicen la verdad»

Por Alan Hart.

Aún hoy en día, a 48 años, existen relativamente pocas personas que conocen toda la verdad sobre cómo Israel preparó el camino para la guerra de junio de 1967, con el objetivo de apoderarse de más tierra árabe. El evento decisivo que hizo que la guerra fuera inevitable sucedió el jueves 1º de junio, cuatro días antes de que Israel lanzara sus ataques. ¿Cuál fue?

Ese día hubo un golpe organizado y llevado a cabo por los generales israelíes más importantes y otros jefes de seguridad sin que hubiera ni un tiro. Estos le exigieron al primer ministro Levi Eshkol que formara un gobierno de unidad y nombrara ministro de Defensa al adalid tuerto de la guerra: el general Moshe Dayan. Hasta ese momento, Eshkol había sido primer ministro y ministro de Defensa y Dayan había estado en el ostracismo político durante dos años, dedicando su tiempo a la arqueología. En efecto, a Eshkol lo despojaron de su dominio sobre la máquina de guerra de Israel.

Guerra premeditada

El problema con Eshkol para el establishment militar y de la seguridad de Israel era que él no quería ir a la guerra porque conocía las afirmaciones de sus halcones: era pura propaganda decir que los árabes estaban por atacar (más información en seguida). Él también entendió y aceptó el consejo que le dio a su ministro de Relaciones Exteriores, Abba Eban, el presidente francés Charles de Gaulle. En una conversación con Eban en París, de Gaulle dijo que Israel no debía ir a la guerra porque, si lo hacía, crearía un nacionalismo palestino que no desaparecería nunca más. (En mi opinión, es el mejor consejo que alguien le ha dado a Israel.)

Y, todavía más importante, era el hecho de que Eshkol creía que Israel no debía apropiarse de más tierra árabe y debía prepararse para firmar la paz con base en las fronteras del Estado sionista así como estaban.

Y esa fue la razón principal por la cual los halcones, del ejército y la política, querían a Dayan como ministro de Defensa. Ellos sabían que Dayan llevaría Israel a una guerra para completar el asunto sin terminar de 1948: apoderarse de más tierra árabe, lo que incluía, especialmente, Cisjordania.

Otro aspecto importante de toda la verdad sobre cómo se preparó la guerra de junio de 1967 es que Israel le tendió una trampa al presidente Nasser de Egipto. Y la clave para entender esto es el hecho de que el 4 de noviembre de 1966 Egipto y Siria firmaron un acuerdo de defensa, con la esperanza por parte de Nasser de que esto le permitiría impedir la guerra.

El problema para Nasser de ahí en adelante era que si Israel atacaba Siria, él tendría que elegir entre ser visto como el que acudía en defensa de un Estado árabe bajo ataque o no hacer nada y perder la credibilidad como líder del (llamado) mundo árabe revolucionario.

La trampa

Fue después de firmar el acuerdo de defensa entre Egipto y Siria que Israel comenzó a tenderle la trampa a Nasser al provocar tiroteos en la frontera con Siria. Estas provocaciones tuvieron su clímax el 7 de abril de 1967 cuando, en el curso de una batalla de siete horas, los Mirage israelíes derribaron seis MIG 21 sirios. Dos de ellos fueron abatidos sobre Damasco y los restos cayeron en las afueras de la ciudad. Para los líderes sirios fue una humillación pública.

Después de esto, Israel hizo un esfuerzo extraordinario para que el mundo árabe y la Unión Soviética creyeran que Israel iba a invadir Siria cuando así lo decidiera. (Cuento toda la historia de este gran engaño en “America Takes Sides, War With Nasser Act II and the Creation of Greater Israel”, Capítulo 1 of “Conflict Without End?” – el subtítulo del Volumen Tres de mi libro Zionism: The Real Enemy of the Jews).

En realidad, el verdadero propósito de las provocaciones de Israel en el frente sirio y su propaganda de apoyo fue obligar a que Nasser hiciera un movimiento militar que los halcones de Israel pudieran presentar como prueba de que los árabes tenían la intención de atacar Israel y que su existencia estaba en peligro.

Cuando Nasser expulsó las fuerzas de paz de la ONU, puso dos divisiones en el Sinaí hasta el límite con Israel y cerró el estrecho de Tiran, Nasser ya había caído en la trampa de Israel. Pero lo hizo con los ojos abiertos. Él sabía que la administración de Johnson sabía que ni él ni ningún otro líder árabe tenía intención de atacar Israel y que las acciones y despliegues que había hecho eran para guardar las apariencias. Nasser también depositó su esperanza en la idea de que Estados Unidos haría que la creciente crisis fuera resuelta a través de la diplomacia. Pero los halcones de Israel nunca permitirían que eso ocurriese.

Volvamos al secuestro de Dayan de la política de defensa/guerra de Israel.

Maestro del engaño

Desde el momento en que asumió como ministro de Defensa, demostró que era el maestro (no, un maestro) del engaño.

El 2 de junio, el segundo día de Dayan como ministro de Defensa,de repente la playa y las calles de Tel Aviv (donde muchos corresponsales extranjeros tenían como base dos hoteles) se llenaron de soldados que volvían de la línea de frente. Nadaban, jugaban en la playa, paseaban y tomaban algo en las terrazas de los cafés de la calle Dizengoff. Esto era evidencia –hasta una prueba– de que, después de todo, Israel no iba a la guerra. Contra todas las expectativas, Dayan abandonó el ejército israelí. Ahora que tenía la gran responsabilidad de la seguridad de Israel, quería que vieran que le daba una oportunidad a la diplomacia. Las dos semanas de espera desde que Nasser cerrara el estrecho de Tirán terminaban con un anticlímax. Mensaje: no habría guerra. De algún modo el «paloma» Eshkol se había salido con la suya. O eso parecía.

La mayoría de los corresponsales extranjeros fueron engañados. Algunos pidieron la cuenta tras presentar sus historias de «no hay guerra», reservaron el primer vuelo disponible que dejara Israel. Llamaban otros campos de batalla.

Hubo dos motivos por los cuales creí que la retirada de muchos de los soldados israelíes de la línea de frente fue una brillante estrategia de engaño pergeñada por Dayan.

El primero fue el comentario que el propio Dayan me hizo. Debido a que yo tenía una fuente que tenía el más alto acceso al ejército y otros servicios de seguridad de Israel yo supe dos días antes de que aconteciera que Dayan le sería impuesto a Eshkol. El día anterior a su nombramiento, mi colega camarógrafo de ITN y yo esperamos a Dayan para hablar con él. Si le hubiera preguntado si la guerra estaba cerca, él me hubiera ignorado y se hubiera ido sin decirme nada. Entonces lo dejé en «¿Qué le parece que depara el futuro?”.

Él se detuvo, dio una amplia sonrisa e hizo un gesto con el dedo índice de la mano derecha que reafirmó sus palabras. La respuesta fue: «El desierto está llamando».

Me dije a mí mismo y después a mi equipo de ITN: «Eso quiere decir que la guerra está muy cerca».

Esa evaluación se confirmó en mi mente por lo que presencié cuando antes de la medianoche del sábado 3 de junio, di una vuelta por una de las principales zonas residenciales del centro de Tel Aviv. Lo que vi es lo siguiente.

Movilización silenciosa

Lejos de las luces de las calles tranquilas y vacías, había buses estacionados estratégicamente a oscuras. La única señal de vida era el brillo del cigarrillo de un conductor. Luego, en el momento justo y siguiendo el guion que Dayan había escrito, se abrieron las puertas de los departamentos. Los últimos besos y abrazos habían sido, obviamente, dados dentro. No hubo despedidas en las puertas. Solo una ráfaga de luz interior cuando una puerta se abría y volvía a cerrar. En silencio, de a uno o de a dos, como fantasmas, los soldados que habían venido el jueves estaban retornando a sus posiciones en el frente. A medida que se acercaban a sus buses asignados, los individuos o parejas se transformaban en grupos. No se decían ni una palabra. Mis «shaloms» no obtuvieron respuesta.

La tarde siguiente, el domingo 4 de junio, me senté a mi máquina de escribir en nuestra habitación en el último piso del Hotel Dan e compuse un texto para voz de 40 segundos para el boletín principal de la noche de ITN. Mi historia tenía que ser corta porque era solo el pensamiento de un periodista, una especulación, y el boletín del domingo a la noche duraba menos de ocho minutos incluyendo la apertura, los créditos y la cortina de cierre. Cuarenta segundos significaba que yo solo tenía 120 palabras –tres por segundo– para contar la historia. Mi introducción fue: Por algunos motivos que puedo informar, por otros que no, creo que la guerra va a empezar mañana. Alan Hart, ITN, Tel Aviv, en la víspera de la guerra.

No creía que la censura militar me dejaría decir «Israel irá a la guerra mañana a la mañana», pero como estaba en Israel, obviamente eso era lo que quería decir.

La oficina del censor estaba en un edificio cerca del Ministerio de Defensa. Al final de tarde de las dos últimas semanas, se convertía en un manicomio porque un montón de corresponsales se peleaban por obtener la autorización de sus copias para poder vencer las fechas límite alrededor del mundo. No tenía sentido perder la calma con los censores militares israelíes, aun pensando que sus decisiones eran disparatadas o estúpidas. Pero eso no impedía que muchos periodistas les gritaran. Esa tarde en especial no había periodistas –no hay guerra, no hay periodistas– y solo había en servicio un censor en vez de los habituales tres o cuatro.

Era un coronel. Estaba sentado atrás de un mostrador tipo oficina de correos revisando la copia en hebreo de los diarios israelíes del lunes. No le prestó atención ni a mi llegada ni al saludo. No levantó la vista. Se limitó a levantar la mano para agarrar mi copia. La leyó, selló, firmó y me la devolvió. Aprobada. Sin borrar nada. Yo estaba sorprendido y le dije: «¿Está seguro de que puedo emitir esto sin tener problemas con sus superiores?”.

Por primera vez el coronel levantó la vista. Había arrogancia en sus ojos y desprecio en su voz. «Usted tiene que saber que esto es una democracia, no censuramos opiniones. Su historia es su opinión. Es libre para expresarla. Solo censuramos los asuntos de naturaleza militar que pueden ser útiles para nuestros enemigos», dijo.

Poco después me senté en una pequeña cabina y entregué mi texto a través de un micrófono para que fuera grabado por ITN en Londres. El informe oral sería presentado con una foto mía y material de archivo. Una de las cosas buenas de ITN era que confiaban en los juicios de sus periodistas en el campo de acción. Pero tarde esa noche recibí el siguiente cable de Hans Verhoven, el editor de internacionales, al que le había gustado mucho mi apreciación. «Lamento no se haya usado tu buena historia especulativa. Stop. Descartado por las circunstancias. Stop.»

“Descartado” significaba que tenían la intención de ponerla al aire. Se habían preparado para respaldar mi apreciación, a pesar de que todos los otros periodistas y diplomáticos en las capitales más importantes del mundo decían «No hay guerra». Pero dos aviones de pasajeros habían chocado –uno en Inglaterra y otro en Francia. Desde ambos lugares hubo miles de informes dramáticos (imágenes conmovedoras en todos los sentidos de la palabra) del accidente y familiares desconsolados de las víctimas. Mi especulación no había tenido chance en el breve boletín de domingo a la noche.

A las 7:45 de la mañana siguiente, Israel fue a la guerra. El destino me había negado la primicia de la vida de un corresponsal de guerra.

Confesiones israelíes de posguerra

La justificación inmediata de Israel para sus acciones fue que había sido atacado por Egipto. Cuando rápidamente se hizo evidente para los que se interesaban en este asunto en las principales capitales del mundo que Israel estaba mintiendo, la historia cambió. Israel había sido obligado a realizar una acción preventiva porque los árabes iban a atacar. Eso, también, era pura propaganda .

Para terminar, daré más detalles sobre el titular de este artículo.

Si la declaración de que los árabes no tenían intención de atacar Israel y su existencia no estaba en peligro, los sionistas podrían haber descartado esto, calificado de conjetura antisemita. De hecho, la verdad ha sido admitida por algunos actores israelíes clave. Les presento un resumen de algunas confesiones israelíes de posguerra pertinentes.

En una entrevista publicada en Le Monde el 28 de febrero de 1968, el jefe de Estado israelí Rabin dijo:

No creo que Nasser quisiera la guerra. Las dos divisiones que mandó al Sinaí el 14 de mayo no habrían sido suficientes para desatar una ofensiva contra Israel. Él lo sabía y nosotros lo sabíamos.

El 14 de abril de 1971, un informe en el diario israelí Al-Hamishmar contenía la siguiente declaración de Mordechai Bentov, un miembro del gobierno nacional en época de guerra.

Cada detalle de la historia del peligro de exterminio fue inventado y exagerado para justificar la anexión del nuevo territorio árabe.

El 4 de abril de 1972, el diario israelí Maariv contenía la siguiente declaración del general Haim Bar-Lev, predecesor de Rabin como jefe de Estado.

No estábamos amenazados con un genocidio en la víspera de la Guerra de los Seis Días, y nunca pensamos en semejante posibilidad.

En el mismo diario israelí, el mismo día, el general Ezer Weizmann, jefe de operaciones durante la guerra y sobrino de Chaim Weizmann, fue citado diciendo lo siguiente.

Nunca hubo ningún peligro de aniquilamiento. Esta hipótesis jamás ha sido considerada en ninguna reunión seria.

En la primavera de 1972, el general Matetiyahu Peled, jefe del comando de logística durante la guerra y uno de los 12 miembros del Estado Mayor, se dirigió a un club literario político en Tel Aviv. Dijo:

La tesis de que el peligro de genocidio nos acechaba en junio de 1967, y debido a la que Israel luchaba por su existencia física, no fue otra cosa que un engaño que nació y fue alimentado después de la guerra.

Y, en un debate por radio, Peled dijo:

Israel nunca estuvo en verdadero peligro y no hubo ninguna prueba de que Egipto tuviera intención de atacar Israel. La inteligencia israelí sabía que Egipto no estaba preparado para la guerra.

En el mismo programa, el general Chaim Herzog (exdirector de inteligencia militar, futuro embajador israelí ante la ONU y presidente de su país) dijo:

«No había peligro de aniquilación. Ni el cuartel general israelí ni el Pentágono –como lo probaron las memorias del presidente Johnson– creían en este peligro».

El 3 de de junio de 1972 Peled fue todavía más explícito en un artículo que escribió para  Le Monde. Dijo:

Todas esas historias sobre el enorme peligro que enfrentábamos a causa del tamaño pequeño de nuestro territorio, argumento utilizado cuando terminó la guerra, nunca fueron consideradas en nuestros cálculos. Mientras procedíamos hacia la completa movilización de nuestras fuerzas, nadie en su sano juicio podía pensar que toda esta fuerza era necesaria para nuestra ‘defensa’ de la amenaza egipcia. Esta fuerza era para aplastar a los egipcios de una vez por todas en el nivel militar y a sus amos soviéticos en el nivel político. Fingir que las fuerzas egipcias concentradas en nuestras fronteras eran capaces de amenazar la existencia de Israel no solo era un insulto para la inteligencia de cualquier persona capaz de analizar este tipo de situación, sino que es básicamente un insulto al ejército israelí.

La elección de algunos generales de decir la verdad después del evento provocó una suerte de debate en Israel, pero tuvo vida corta. Si hubiera sido por algunos periodistas israelíes, los generales no habrían abierto la boca. Weizmann fue uno de los que quería hablar y se le acercaron con la sugerencia de «no ejercer el inalienable derecho a la libre expresión si esto ponía a la opinión mundial y a la diáspora judía en contra de Israel».

No es de sorprenderse que el debate en Israel se haya cerrado antes de que llevara a un examen de conciencia serio sobre la naturaleza del Estado y si este debería continuar viviendo en la mentira y bajo la espada. Pero es más que notable, creo, que casi medio siglo después de los eventos, la prensa occidental siga prefiriendo la mitología sionista a la realidad de lo que sucedió en 1967 y por qué. Cuando la mayoría de los periodistas y comentaristas hoy en día tienen que referirse a la Guerra de los Seis Días, todavía lo hacen según lo que los sionistas dijeron que pasó en vez de decir cómo fue realmente. Obviamente, todavía hay límites en relación de hasta dónde los grandes medios están dispuestos a llegar para desafiar la narrativa sionista de la historia, pero también puede existir el factor del periodismo ignorante y perezoso.

Para aquellos periodistas y políticos occidentales que todavía pueden tener dudas sobre quién planteó y comenzó la Guerra de los Seis Días, aquí tienen una cita de lo que el primer ministro Menachem Begin dijo en un momento espontáneo en público, en 1982.

En junio de 1967 teníamos opción. Las concentraciones del ejército egipcio en el Sinaí no probaban que Nasser realmente estaba por atacarnos. Tenemos que ser honestos con nosotros mismos. Nosotros decidimos atacar.

Otra forma de decirlo y que es totalmente verdadera es que lo que sucedió en junio de 1967 fue una guerra de agresión brutal por parte de Israel, no fue autodefensa.

Y el monstruoso Estado sionista todavía no ha sido llamado a responsabilizarse por ese crimen.


Fuente: http://www.redressonline.com/2015/06/what-really-happened-in-the-1967-arab-israeli-war/

Traducción: Tali Feld Gleiser.

Video: La Policía de Israel desaloja brutalmente a palestinos para demoler sus casas

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Ahmad

Foto: Ahmad Gharabli/AFP

Dos videos evidencian cómo la policía israelí agrede brutalmente a familias palestinas, incluso a personas de la tercera edad, para derribar sus casas en Jerusalén.

La ONG palestino-israelí Alternative Information Center (AIC) publicó videos que evidencian el brutal desalojo de familias palestinas de sus casas en los territorios ocupados por Israel. Los casos de demoliciones de viviendas palestinas construidas sin permisos oficiales en Jerusalén Este son comunes, ya que obtener dichos permisos es casi imposible para los palestinos, informa el portal The Electronic Intifada.

El primer video registró la llegada de la policía israelí la madrugada del martes pasado para realizar una demolición. En el video se puede ver cómo dos policías retiran de una casa palestina a un hombre mayor, lo agreden, le dan golpes en la cabeza y lo patean. Otro hombre que fue filmado está tumbado, al parecer herido.

Según el portal, los miembros de la familia se encerraron dentro de su casa y resultaron agredidos por policías que llegaron a aplicar gas pimienta contra ellos. Un miembro de la familia de 22 años de edad sufrió lesiones en la cabeza y pese a ello fue arrestado. Otros familiares, entre ellos algunos mayores, también resultaron lesionados.

Otro video captado el mismo martes graba el testimonio de una mujer que afirma que la planta alta de la casa de su hijo fue demolida, también en Jerusalén Este. Según ella, la casa era habitada por la familia de su hijo, incluyendo a 7 nietos suyos. La policía llegó a las 6 de la mañana y forzó a la familia a abandonar el lugar, según la agencia palestina Maan«No tienen adónde ir», reclama la mujer.

El año pasado Israel derribó 51 casas palestinas en Jerusalén, dejando a 167 personas, incluyendo 77 menores de edad, sin techo, informa el portal. En total, Israel destruyó deliberadamente 2.000 casas palestinas desde la ocupación de Jerusalén Este en 1967, según la ONG The Council for European Palestinian Relations (CEPR). Unas 20.000 órdenes de demolición están pendientes, afirma Electronic Intifada.

Fuente: RT.

A 48 años de la ocupación de Gaza y Cisjordania, un informe escalofriante sobre Gaza

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GazaPor Isabel Pérez.

«Nuestro informe de 2014 no es mejor que el de 2013 ni el de 2012. Es quizás más sangriento, más duro y con más destrucción«. Son las palabras de Raji Sourani, director del Centro Palestino para los Derechos Humanos (PCHR, en sus siglas en inglés), en la presentación del último informe anual de esta organización, la más prestigiosa de los territorios palestinos ocupados en el área de los derechos humanos, con sede en la ciudad de Gaza.

En el informe, que consta de 280 páginas y está siendo traducido al inglés, se argumenta que la maniobra militar israelí ‘Margen Protector’sobre la Franja de Gaza fue «la operación más amplia, letal y destructiva de todos los ataques del Ejército israelí contra civiles palestinos y sus propiedades».

Según el PCHR, la operación ‘Margen Protector’ causó la muerte de 2.216 palestinos, el 70% de ellos civiles (1.543), y dejó 10.850 heridos, la mayoría también civiles. Además, 32.000 casas fueron destruidas, 8.377 de forma total, y hubo 520.000 desplazados internos.

El PCHR enfatiza el uso de la doctrina militar israelí Dahiyeh y la directiva Hanibal durante la operación. Ambas se caracterizan por el uso intenso de fuego sobre población civil. La primera fue desarrollada por primera vez en 2006 contra el barrio beirutí de Dahiyeh, en Líbano. Su responsable fue Gadi Eizenkot, que en febrero de este año sustituyó a Benny Gantz como Jefe del Estado Mayor General del Ejército israelí. El objetivo: castigar a la población que apoya a las milicias bombardeando sus casas. La directiva Hanibal se aplica para evitar que un soldado sea capturado vivo por las milicias.

«Los israelíes atacaron de manera premeditada no solo instalaciones de UNRWA, también hospitales, añade Riadh Azza’nun, jefe del Consejo de Administración del PCHR y ex ministro de Salud de la Autoridad Palestina. «El ritmo de asentamientos, confiscación de tierra palestina, judaización de Jerusalén, el muro de Separación, las agresiones de colonos o el bloqueo injusto se intensifican. Se está frenando de manera deliberada la reconstrucción de Gaza. Todo esto, junto a actos de la Autoridad Palestina y del gobierno de la Franja de Gaza, está reflejado en el informe», explica.

Violaciones palestinas de los derechos humanos

El pasado año, 99 palestinos fueron asesinados, 84 en la Franja de Gaza y 15 en Cisjordania. El informe señala el mal uso de armas como causante de muertes de niños y mujeres palestinas. También pone de relevancia el asesinato de al menos tres mujeres por crímenes de honor y un aumento de la inseguridad, sobre todo en la Franja de Gaza, donde han tenido lugar incidentes de explosiones y asesinatos fuera del marco de la ley.

Las detenciones políticas de palestinos, perpetradas por los servicios de seguridad de ambos gobiernos, Fatah en Cisjordania y Hamas en la Franja de Gaza, han provocado cuatro muertos en Gaza y dos en Cisjordania en diferentes centros de detención.

«Hace un año que las cosas están como antes o quizás peor. No hay libertad de expresión, ni de reunión pacífica. Hay castigos con pena de muerte. Todo esto repercute en los derechos políticos y sociales de los palestinos. Esto se está volviendo inaguantable», afirma Sourani, estableciendo el anuncio del Gobierno de unidad nacional palestino del 2 de junio de 2014 como punto de partida.

Ni la FIFA ni la AP; tampoco Goldstone, sino la CPI

Raji Sourani es ex prisionero político palestino y abogado. En 2013 recibió el Premio Nobel de la Paz Alternativo, el Right Livelihood, y se ha convertido en una importante figura en la carrera contra Israelhacia la Corte Penal Internacional (CPI), de la que Palestina es miembro de pleno derecho desde el 1 de abril de 2015.

«Espero que nadie relacione la FIFA y el Informe Goldstone con el tema de la CPI, dice Sourani, recordando la retirada, en el último momento, de la propuesta palestina de suspender a Israel de la FIFA. «Las organizaciones de derechos humanos no somos funcionarios de la Autoridad Palestina, somos organizaciones independientes. Nosotros vamos por otro camino diferente. Tenemos nuestros archivos y nadie afectará nuestra determinación», matiza.

El PCHR, junto a las organizaciones de derechos humanos palestinas Al-Haq, Al-Mezan y Addameer, ha documentado numerosas violaciones israelíes que presentarán ante la CPI. Durante los últimos tres meses, Sourani ha estado fuera de la Franja manteniendo largas reuniones con el Fiscal General de la CPI, con el Jefe del Comité de Investigación Preliminar y con expertos. Así ha constatado la clara voluntad de la CPI para acceder y tratar el archivo.

«Desde la CPI dicen que defenderán su independencia. Ahora todo depende de nosotros mismos, de las víctimas, de los abogados y las organizaciones de derechos humanos palestinas que hemos asumido dicha tarea», continúa Sourani, que tiene claro que el asesinato de civiles palestinos sigue ocurriendo porque «dejamos al criminal sin castigo, con un complot de silencio e inmunidad política, legal y diplomática». Sourani apunta que entre las organizaciones hay un «optimismo estratégico» y que la próxima fecha señalada será el 21 de julio.

«Nuestra primera experiencia llegará el 21 julio, cuando el Comité de Investigación Internacional presente un informe al Consejo de Derechos Humanos de la ONU. El Comité no ha podido acceder a los territorios ocupados y nosotros le hemos provisto de todos los datos para construir su decisión. Esperemos que sea el punto de lanzamiento hacia la CPI y se traslade el archivo directamente a la CPI para comenzar las interrogaciones a sospechosos de haber cometido crímenes de guerra», explica.

@itxaP

Fuente: http://www.elmundo.es/internacional/2015/06/03/556f107a22601d905b8b45a6.html

Claves para un Estado laico en Palestina: El Cambio Psíquico – Los Miserables

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Hace mucho que venimos señalando la necesidad de realizar análisis psiquiátricos y psicológicos de la ideología sionista y todo lo que ella implica. La profesional chilena Nelly Marzouka es una de las pioneras en este tipo de estudio.

LosOtrosJudíos.com


les misérables

«El fracaso para alcanzar la madurez y la integración de la personalidad en su conjunto es un problema moral»

Erich Fromm.

Conceptos centrales de la Teoría Experiencial

El origen y los aspectos centrales de la Psicoterapia de Carl Rogers, Experiencial o Centrada en el Cliente, se ubican dentro del Existencialismo. Esta Filosofía reacciona contra las pautas sociales de la masificación en donde no existe individualidad (SXIX) y hacia las religiones de todo tipo que ubican el sentido de la vida terrenal en la vida eterna. El Existencialismo sostiene que la vida está en el aquí y ahora, por tanto, debemos vivirla de manera auténtica e intensa aquí.

Rogers plantea las condiciones necesarias y suficientes del proceso terapéutico, donde se destaca la empatía, este es un elemento fundamental para establecer relaciones humanas positivas, ya que es la capacidad de ubicarse en el otro y ver el mundo en el «como sí» fuera el otro. La otra condición necesaria es la congruencia que tiene tres niveles: expresión, percepción y datos orgánicos, y se refiere a la capacidad entre expresar, actuar y sentir en concordancia. Las otras condiciones necesarias y suficientes son la confianza, el respeto y la aceptación del otro.

Rogers hace el primer planteamiento de su Teoría: Todo ser vivo es capaz de dirigirse, comprenderse y actualizar sus potencialidades en presencia de ciertas condiciones que se refieren a una relación interpersonal positiva, en una relación cara a cara (a diferencia del psicoanálisis).

Rogers dice que el individuo llega a distorsionar una experiencia por las relaciones interpersonales con las cuales se desarrolla, entonces lo que el individuo hace es defenderse contra la supuesta amenaza. El individuo mantiene su estructura y no existe cambio de personalidad. Esto es lo que ha sucedido con la artificial sociedad israelí, se les ha «lavado el cerebro» e inculcado Falacias en relación a sus supuestos derechos sobre Palestina.

Los Miserables:

Existen dos elementos para que una persona cambie:

El cambio personal se daría en la toma de responsabilidad de sentimientos.

El cambio de personalidad se da en una relación interpersonal.

En el clásico de Víctor Hugo, «Los Miserables», es factible visualizar el cómo tiene lugar este proceso de «experiencing», «insight» «o el darse cuenta». El pilar del proceso de reconciliación es el cambio psíquico de un estado mental primitivo a un estado mental maduro. En «Los Miserables», novela crítica acerca del sufrimiento, la pobreza y la ignorancia humana, es una súplica hacia el tratamiento humano basado en la igualdad de todos los ciudadanos (1862), posee un claro propósito político y artístico, ya que su autor además de novelista, es un activista político, aquí hay una ilustración de cómo se da la transformación en el individuo y sociedad.

La reconciliación, es la consecuencia de un proceso de elaboración del conflicto vivido, en el cual se ha producido daño, destrucción y muerte, este conflicto requiere de un duelo reparatorio, posterior a éste emerge como consecuencia la reconciliación.

Jean Valjean experiencia un cambio psíquico con dolor y culpa al darse cuenta del daño que había hecho (revisión de escenas del robo en casa del obispo que lo acoge y contiene) Jean Valjean, logra cuestionar todo su pasado, es capaz de iniciar un camino de reparación, es así como de ex convicto (por haber robado un trozo de pan), se convierte en un respetado alcalde, es capaz de reemplazar el daño pasado por la entrega al próximo, gracias al cambio psíquico maduro que lo condujo a un mayor grado de libertad. En cambio, en el inspector Javert, carcelero de Jean Valjean no fue posible este cambio psíquico, la contención y el amor que le devuelve Jean Valjean no logran que Javert inicie un verdadero camino reparatorio, una auténtica confesión del delito, Javert es psíquicamente incapaz, él opta por el camino de la autodestrucción. Su estado mental paranoide, rígido y fanático le impide este cambio necesario para la elaboración del duelo y posreconciliación. Javert al darse cuenta del daño que ha hecho, no puede perdonarse ni tolerar el dolor de esa culpa, si bien, es incapaz de arrestar a Jean Valjean, opta por el suicidio.

Palestina:

La fabricación colonial de una artificial sociedad israelí, perteneciente a diferentes países y reemplazante del pueblo palestino originario, (este último reducido a sobrevivir en guettos en menos del 22% de toda Palestina, y el resto del pueblo palestino nativo, junto a sus descendientes, vive ahora disperso en países ajenos), esta artificial sociedad israelí, se encuentra entrampada en un estado mental paranoídeo. En este estado mental predominan los mecanismos de defensa tales como, la persecución, el odio, la envidia, la destrucción y el temor. La realidad es percibida como atacante. No existe culpa y la destrucción se debe a que los demás lo dañan, y por ende hay que defenderse. Carece de todo concepto de justicia, y su criterio frente al «otro», es domina el más fuerte, sin ninguna consideración hacia la situación de éste «otro», si no mas bien orientado al deseo de actuar contra el que percibe como su enemigo, hasta aniquilarlo.

En este estado mental, es imposible la reconciliación, porque no existe vínculo, al «otro», siempre hay que destruirlo, negándole su existencia e identidad.

Los estados mentales de los grupos grandes, se caracterizan por una tendencia mucho mayor a un funcionamiento primitivo. Se caracterizan por un moralismo fanático, sadismo y violencia, control paranoídeo-persecutorio y búsqueda de líderes con características de personalidad paranoídeas.(Kernberg, 1998).

Estos grupos, son incapaces de funcionamiento en estados mentales maduros, de tener capacidad reparadora. Las modificaciones sociales no se pueden producir a escala macro-grupal, sino por los cambios individuales de las personas, familias y grupos pequeños.

Existen pocos miembros de la nueva sociedad israelí en etapa neurótica, ya que si bien, existen algunos atisbos de «reparación» en grupos pacifistas israelíes, en su «aparente deseo» de devolver un 20% de la usurpación de la Palestina Histórica, podemos decir, que corresponde a una reparación parcial, en la cual no existe un cambio psíquico en el agresor sionista-israelí, un cambio que implique reconocer la culpa, el arrepentimiento y la reparación. Aquí se pudo salir del estado mental persecutorio, para tomar contacto con el horror de haber dañado y matado, pero no puede, creer que puede ser capaz de arreglar aquello que hizo, cree que el arreglo sólo puede ser parcial, reconoce la necesidad del otro para vivir y se realiza el vínculo, pero privándolo de libertad, no cree en la reconciliación, es mas bien un acuerdo de convivencia, no se logra hacer experiencia, no estará libre de repetir actos destructivos, de los cuales se ha culpado, pero que fue incapaz de reparar. Sin embargo, es imperativo retomar por lo menos estos «aparentes» aspectos positivos, pertenecientes a estos pequeños grupos de la nueva sociedad israelí emigrante a Palestina, y avanzar conjuntamente a un estado mental plenamente maduro («aparentes», debido a que frente a la ausencia de frutos concretos de su «presión» subsiste la duda, de si es una máscara mas, para que sus lideres, aprovechen de manifestar que el ente sionista de «Israel» es un «estado democrático»).

En la etapa mental madura, el agresor se encuentra agobiado por sentimientos de pena y tristeza, encontrándose auténticamente arrepentido por el daño que ha hecho. A la vez, ha delimitado su responsabilidad y la de los demás, lo que contribuye a disminuir su propia persecución y culpa. Luego de pasar por todo esto, está abocado a la tarea de reparar en su mundo interno a aquella persona muerta a causa de su acción. Acepta la justicia, ya que ella también lo ayuda a la discriminación de las culpas compartidas, a la reparación en el muerto y en los familiares que necesitan un procedimiento justo. Producto de su auténtico arrepentimiento, contribuye a la aclaración de los hechos, permitiendo al grupo social hacer experiencia para que nunca se repitan los actos que destruyeron a algunos de sus miembros. Desde esta actitud de reparación surge una disposición para ayudar al agredido, al familiar de las víctimas. El victimario reconoce que la realización de la propia existencia sólo se lleva a cabo en la medida en que no niegue ni destruya el vínculo con el otro. Así como para el agredido la reparación se completa en la medida en que el agresor lleva a cabo un cambio psíquico que le garantiza que nunca más volverá a ocurrir la agresión, el agresor completa su reparación en la medida en que siente que puede garantizar al agredido y a quienes lo representan, que aquello no volverá a repetirse. Solo, desde esta actitud se hace posible la reconciliación, como el volver a unirse después de una experiencia de odio, pero en la cual terminó sobreponiéndose el amor, experiencia que concluye con un fortalecimiento de los lazos afectivos. El camino y dificultades, así como el tiempo que tome la reconciliación, dependerá de la etapa de madurez del agresor y también de la respuesta del agredido, en llegar a creer en el arrepentimiento del agresor, y que las agresiones no volverán a repetirse.» Tal como en la Alemania nazi, donde las reparaciones morales y económicas subsisten hasta el día de hoy. Distante es la actitud de la artificial sociedad sionista-israelí, donde no solo no existe arrepentimiento ni culpa, y por lo tanto, no existe le necesidad de reparar. Por el contrario subsisten las justificaciones irracionales, de la Violencia y Terrorismo de la Ocupación sionista-israelí, sobre Palestina Histórica, por ende del Holocausto lento, prolongado del pueblo palestino y con un agravante: el de la Negación del Holocausto del Pueblo Palestino originario de las tierras usurpadas por el Sionismo israelí desde 1948.

Esta es la tarea central con el fin de que con recursos mentales de mayor calidad, se puedan ubicar líderes que permitan traducir por un lado, la realidad del despojo y Holocausto del pueblo palestino en la Historia Oficial, y no la negación de este, por grupos sionistas-nazis, (al igual que la negación del Holocausto de la II Guerra Mundial). Por otro, la restitución del Estado Laico en Palestina, la recuperación de la memoria colectiva del pueblo palestino y la memoria colectiva de la comunidad religiosa judía, manipulada por la ideología sionista, con el objeto de volver a convivir, las tres comunidades religiosas, cristiana, judía y musulmana, al igual que antes de la creación del artificial ente «Israel», de 1948, gendarme de los intereses imperialistas, sobre cimientos de verdad histórica y justicia, y consecuentemente solo, y recién allí, podrá existir la tan anhelada paz y armonía en Medio Oriente.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=39084

¡Cuidado! Una lata de gaseosa puede ser usada como arma

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Por Tahera Ahmad.

Estoy sentada en un vuelo de United Airlines a 30.000 pies de altura. Se me caen las lágrimas por la humillación. La azafata me preguntó qué quería tomar y pedí una lata de coca diet. Me trajo una lata abierta, entonces le pedí una lata sin abrir por razones de higiene. Me dijo que nadie había consumido del líquido, pero aun así le pedí otra lata. Ella me respondió: «Bueno, no puedo darle una lata sin abrir, así que no hay coca diet para usted». Al pasajero al lado le trajo una lata de cerveza SIN ABRIR. Entonces le pregunté a la azafata por qué se había negado a darme una coca diet SIN ABRIR. Me dijo: «No tenemos autorización para darles latas sin abrir a las personas porque pueden usarla como ARMA en el avión». Le contesté que era obvio que me estaba discriminando porque al pasajero al lado le había dado una lata de cerveza cerrada.

Miró la lata del hombre, la agarró rápidamente, la abrió y dijo: «Es para que Ud. no la use como arma».

En estado de shock por su comportamiento, le pregunté a la gente a mi alrededor si habían visto la discriminación y el comportamiento repugnante. El pasajero del otro lado del pasillo me gritó: «¡Musulmana, cierra el hocico!». Le dije: ¡¿Qué?! Entonces, se estiró hacia mí, me miró fijo y me dijo: «Sabes que ibas a usarla como ARMA, así que cierra el hocico». Sentí el odio en su voz y en los ojos llenos de rabia.

No puedo evitar llorar en este avión porque pensé que la gente me iba a defender y diría algo. Algunas personas solo sacudieron la cabeza consternadas.

Nota: Según otro posteo de Tahera, el vuelo en que viajó fue el 3504.

Tahera Ahmad

5 años del asalto al Mavi Marmara y el asesinato de 9 activistas

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La madrugada del 31 de mayo de 2010, comandos israelíes asaltan la Flota de la Libertad causando 9 muertos. Entre las personas asesinadas se encuentra Cevdet Kiliçlar, periodista turco. La masacre del Mavi Marmara es condenada por el mundo, pero hay un factor que no se ha destacado suficientemente: el ataque a la prensa. 40 medios internacionales fueron censurados, secuestrados, maltratados, encarcelados y robados.

Israel trató de cortar las comunicaciones y de silenciar su actuación, sin embargo la existencia de los nuevos medios globales permitió que el mundo supiera qué estaba pasando. La propaganda israelí trató de imponer su narrativa y fracasó debido al uso de las nuevas tecnologías y las redes sociales como los Blog, Facebook o Twitter.

David Segarra

Nota: Un décimo activista murió en 2014 tras cuatro años en coma.