Visita Virtual: el Impacto del Muro de «Anexión»

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El Muro del Apartheid en Palestina y el Derecho Internacional

«El trazado del Muro está diseñado para incluir los asentamientos judíos construidos dentro de Cisjordania -que, en sí mismos, son ilegales- y hacer que se conviertan ‘de facto’ en parte del Estado de Israel»

La construcción por parte de Israel del [denominado] «Muro del Apartheid» en Cisjordania constituye una grave violación de los derechos humanos y del Derecho Internacional. El Muro se está construyendo dentro del contexto de la ocupación ilegal israelí de Cisjordania y Gaza de 1967 que ha incluido numerosas violaciones del Derecho Internacional. El trazado [del Muro] está diseñado para incluir los asentamientos judíos construidos dentro de Cisjordania que en sí mismos son ilegales y hacer que se conviertan de facto en parte del Estado de Israel. Israel ha exhibido continuamente su desprecio por los acuerdos internacionales, empezando con la violación por su parte del Plan de Partición de Palestina de NNUU (1947).

El Muro del Apartheid tendrá como resultado la demarcación unilateral de una nueva frontera en Cisjordania y en anexión efectiva de la tierra ocupada. Otras violaciones del Derecho Internacional incluyen los castigos colectivos de la población civil, el decomiso de la propiedad privada por el poder ocupante, la demolición de casas y propiedades y la violación de tales derechos humanos básicos como el derecho al trabajo y a la libertad de movimiento. En este informe se analizará el impacto del Muro dentro del contexto de las leyes humanitarias internacionales y de los derechos humanos contenidos en las Convenciones de la Haya (1907) en la IV Convención de Ginebra (1949) [1], la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948), la Convención Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos (1966), la Convención Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966), la Convención sobre los Derechos del Niño (1989), la Convención sobre la Eliminación de la Discriminación Racial (1966) y la Convención sobre la Supresión y el castigo del Crimen del Apartheid (1973). El cuadro que aparece en el punto siguiente enumera las violaciones más flagrantes de Israel respecto al Derecho Internacional y aporta ejemplos de las violaciones que resultan de la construcción del Muro del Apartheid.

1. La construcción del Muro es una violación del Derecho Internacional

La construcción del Muro es ilegal a la luz del Derecho Internacional en lo que constituye un cambio permanente en las normas que prevalecen sobre un territorio ocupado, en violación de las autoridades administrativas investidas en el poder ocupante. La consecuencia más grave del Muro es la anexión de territorio ocupado, lo que está prohibido bajo las leyes de guerra (ley humanitaria). Un principio básico de las leyes de ocupación de guerra es que los derechos legales sobre la tierra no se adquieren mediante ocupación militar. La decisión unilateral de Israel de construir el Muro en los Territorios Ocupados (TTOO) representa la creación de «hechos consumados» diseñados para impedir el derecho a la autodeterminación del pueblo palestino impidiendo la continuidad territorial necesaria para el establecimiento de un Estado palestino independiente.

Muro 1

El Muro ya está directamente violando los derechos de cientos de miles de civiles palestinos protegidos al mismo tiempo que su impacto se extiende a toda la población de los TTOO. Es evidente que mientras se sigan construyendo secciones del Muro más comunidades se verán directamente afectadas. Los cierres, sitios, toques de queda y controles militares que han sido utilizados para restringir gravemente la libertad de movimiento durante la actual Intifada ya han impedido el acceso a la sanidad, la educación y el trabajo. El Muro está institucionalizando el dominio en esas comunidades y estableciendo violación de los derechos humanos.

Muro 2 Muro 3 Muro 4

Queda expresamente prohibido al poder ocupante, independientemente de los motivos, realizar expulsiones individuales o en masa, así como deportaciones de personas protegidas [por las Convenciones internacionales] desde los territorios ocupados a los territorios del poder ocupante o a cualquier otro país, ocupado o no [10]Los soldados israelíes, individualmente, determinan a quien se le ‘permite’ cruzar y si, o cuando, las puertas estarán abiertas. Ya hay casos documentados de golpes, humillaciones y abusos físicos.

Qalqiliya, una ciudad con una población de 40.000 habitantes, está completamente rodeada por el Muro y sus habitantes sólo pueden entrar o salir a través de un único control militar abierto desde las 7 de la mañana hasta las 7 de la tarde [11]

Ya un 10% de la población de Qalquilia se ha visto obligada a abandonar la ciudad en busca de empleo y /o subsistencia [12]Derecho a la Propiedad
«Las personas tienen derecho a la propiedad privada de forma individual así como en asociación con otros. Nadie podrá ser privado de ese derecho arbitrariamente [13]Campesinos y familias de unos 65 pueblos en el norte de Cisjordania, cerca de la «primera fase» [14] del Muro han sido privados de sus tierras que han quedado aisladas por el Muro o han sido arrasadas por el trazado del MuroDerecho a la Salud
«El poder ocupante tiene la obligación de asegurar y mantener, con la cooperación de las autoridades nacionales y locales, la infraestructura médica y hospitalaria y la asistencia correspondiente, la higiene y la salud pública en los territorios ocupados, con especial referencia a la adopción y aplicación de las medidas profilácticas y preventivas necesarias para combatir la propagación de enfermedades contagiosas y epidémicas. Al personal sanitario, de cualquier categoría profesional, se le permitirá llevar a cabo sus obligaciones» [15]Debido al Muro, en Qalqiliya el Hospital de la Agencia de NNUU para los Refugiados Palestinos (UNWRA, en sus siglas en inglés), es inaccesible para todos los refugiados del norte de Cisjordania (excepto para los residentes de Qalqiliya) a los que se supone que da asistencia médica.

Numerosos pueblos y casas en esas zonas no son accesibles a los médicos y han quedado aisladas de los hospitales o centros médicosDerecho a la Educación
La educación debe encaminarse al completo desarrollo de la personalidad humana y del sentido de su dignidad, y deberá potenciar el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales [16]

El poder ocupante debe, con la cooperación de las autoridades nacionales y locales, facilitar el trabajo adecuado de todas las instituciones dedicadas a la salud y a la educación de los niños [17]Muchos niños y profesores han quedado aislados de sus los colegios por el Muro, por ejemplo, en Ad Dab’a los alumnos no pueden llegar a la escuela de secundaria que está situada en el pueblo vecino pero que ahora está separado por el Muro.

Una escuela primaria en Um Reham está bajo amenaza de demolición debido a la construcción del Muro.

Los alumnos que cruzan las «puertas» del Muro en lugares como Jubara o Wadi Rasha, tienen que esperar con frecuencia en las puertas; está muy documentado el hecho de que los soldados israelíes no abren las puertas a los niños que van a casa después de clase hasta transcurridas varias horas desde que termina el colegio.Derecho al Trabajo
«El derecho de todas las personas a tener la oportunidad de ganarse la vida con su trabajo» [18]

«Todos los seres humanos tienen derecho al trabajo, a la libre elección de empleo, a unas condiciones de trabajo justas y favorables y a la protección por desempleo» [19]Se ha informado que en Qalqiliya ya hay cerca de 600 tiendas y empresas que han cerrado como resultado de la construcción del Muro [20]

La confiscación de tierra, la destrucción y las gravísimas restricciones de movimiento implicarán la pérdida de al menos 6.500 empleos.

Los cierres israelíes y el Muro alrededor de las comunidades en el distrito de Tulkarem hace que la gente no pueda ir a buscar trabajo, lo que ha significado que la tasa de desempleo haya aumentado desde el 18% en el año 2000 hasta el 78% en la primavera de 2003[21]Derecho a los alimentos y al agua
«El derecho de todas las personas a un adecuado nivel de vida, para ellos y sus familias, incluyendo alimentos adecuados, vestido y vivienda digna, y la constante mejora de las condiciones de vida […] Los Estados firmantes de la presente Convención reconociendo el derecho fundamental de todas las personas a no ser víctimas del hambre, tomarán las medidas necesarias, individualmente y a través de la cooperación internacional, lo que incluye programas específicos que son necesarios: Mejorar los medios de producción, conservación y distribución de alimentos» [22]Concretamente en el norte de Cisjordania, la tierra anexionada de factocómo consecuencia del Muro, consiste en tierras de agricultura primaria que garantizan tanto la subsistencia de las familias como sus ingresos.

«Aproximadamente unas 20.000 personas, quedarán al este del Muro en la «primera fase» pero sus tierras de cultivo quedarán al oeste, lo que significa que pierden su principal fuente de ingresos y de subsistencia.

Al menos 34 depósitos de agua y alrededor de unas 200 cisternas han quedado aisladas de los pueblos por el Muro, y unos 14 pozos más están amenazados de demolición en la denominada ‘zona parachoques’ [buffer zone] del Muro.Derecho a la Libertad Religiosa
«Todo el mundo tendrá derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión [23]

«El poder ocupante tendrá que permitir a los representantes religiosos dar asistencia espiritual a los miembros de sus comunidades religiosas» [24]El Muro hace inaccesible para los palestinos de Belén la tumba de Raquel, mientras que los fieles judíos tienen permitida la entrada.

El Muro a aislado por completo a Jerusalén, la Ciudad Sagrada, y sus lugares de oración tales como la mezquita de al-Aqsa y la Cúpula de la Roca, de todos los palestinos de Cisjordania.Derecho de los Niños a su Identidad
«Los Estados Parte [de la Convención] tienen la obligación de respetar el derecho de los niños a preservar su propia identidad, incluyendo la nacionalidad, el nombre y las relaciones familiares, como se recoge en la ley sin interferencias ilícitas [25]En el pueblo de Ad Dab’a, anexionado de hecho, los recién nacidos no son reconocidos como tales si sus padres son originarios de otros pueblos- esto no ocurría antes del Muro.

2. El Muro establece un régimen de Apartheid

Con el pretexto de la seguridad, Israel está creando un régimen de Apartheid. La indigente población palestina está siendo oprimida en beneficio de los no-palestinos, la mayoría de los cuales se instalaron en esta zona entre 1947 y 1948. Las normas diseñadas para administrar la zona que se sitúa entre el Muro y la Línea Verde [de armisticio de 1948] crean, en la práctica, tos tipos de habitantes: 1) Israelíes, definidos en la Declaración de Territorio Cerrado en la «Zona Límite» [26] como ciudadanos o residente de Israel y aquellos dotados de ciudadanía israelí mediante la Ley Israelí del Retorno, a quienes las normas restrictivas no son de aplicación y quienes son libres para moverse en la zona y para entrar y salir de ella; y 2) otros, en la práctica palestinos, que necesitan toda clase de permisos para entrar y salir de «Zona Límite» [27] es una zona militar de exclusión para los palestinos que llevan viviendo allí durante generaciones y una zona libre sin ninguna restricción de la libertad de movimiento para cualquier judío, incluidos aquellos de la Diáspora que ni siquiera viven en Israel. Una estructura discriminatoria ha sido así establecida en la cual una comunidad en un campo de detenidos para los habitantes sin poder, al lado de asentamientos habitados por gente libre cuyos derechos civiles y legales son iguales para los ciudadanos de Israel. Tal segregación y tratamiento desigual sobre las bases del origen nacional es Apartheid legal, que es al mismo tiempo ilegal e inmoral. Tal régimen constituye un crimen internacional en sí mismo [28]

3. El Muro como Crimen de Guerra

El Muro es claramente un crimen de guerra sujeto a sanción criminal bajo la Ley Humanitaria internacional que establece que «la destrucción extensiva y la apropiación de la propiedad» [29] se considera una «violación grave» de la IV Convención de Ginebra y por tanto un crimen de guerra. El Muro ya ha provocado la destrucción de cientos de edificios en la norte de Cisjordania así como en Belén, Jerusalén y más recientemente en la zona de Hebrón. Además, un número de pequeños pueblos y aldeas cerca del Muro ya se les ha dicho que serán destruidos.

4. La intervención internacional para detener el Muro

Todas las Altas Partes Contratantes de las Convenciones de Ginebra (1949), incluida Israel, tienen la obligación de asegurar la aplicación de la Ley Humanitaria Internacional, según el Art. 1 Común que establece: «Las Altas Partes Contratantes asumen respetar y aseguran el respeto de la presente Convención en todas las circunstancias» La información y los hechos presentados aquí establecen la ilegalidad del Muro; así, todos los Estados firmantes de las Convenciones de Ginebra tienen la responsabilidad de intervenir para exigir que se detenga la construcción del Muro y se deshaga [lo construido], el único camino para finalizar las incontables violaciones [de Israel] internacional.

Notas:

1. La IV Convención de Ginebra es denominada ley de los derechos de los pueblos ocupados puesto que la relación de derechos fundamentales [que establece] resulta de aplicación inmediata tras [producirse] una ocupación.
2. Art. 46, IV Convención, respecto a las Leyes y Costumbres de Guerra por Territorio (La Haya, 1907.)
3. Un dunum equivale a 1.000 m2 . [Nota de CSCAweb.]
4. Art.53, IV Convención de Ginebra. Además protegida por el Art. 23 g) de la IV Convención Respecto a las Leyes y Costumbres de Guerra por Territorio (La Haya, 1907). Se produce una excepción si tal destrucción «se torna absolutamente necesaria por operaciones militares», pero no por consideraciones políticas. La necesidad militar no contempla la defensa de los ocupantes que viven en territorio ocupado.
5. PENGON -Coalición de ONGs palestinas dedicadas al cuidado del medioambiente, en sus siglas en inglés. La red está compuesta por una veintena de organizaciones palestinas- The Wall in Palestine: Facts Testimonies, Analysis and Call to Action. Palestina, julio de 2003.
6. Arts. 33 y 49, IV Convención de Ginebra.
7. Dugard, John: «Question of the violation of Human Rights in the Occupied Arab Territories, including Palestine» Informe del Comisionado Especial de NNUU para los Derechos Humanos. E/CN 4/2004/6,8 Septiembre 2003.
8. Art. 33, IV Convención de Ginebra.
9. Art. 12, Convención Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos, también protegido por el Art. 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
10. Art. 49, IV Convención de Ginebra.
11. Dugard, Ibid.
12. PENGON, Ibid.
13. Art. 17, Declaración Universal de los Derechos Humanos, también protegido por el Art. 1 de la Convención Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales y por el Art. 1 de la Convención Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos.
14. Para más información véase en http://www.stopthewall.org Informe «The Wall’s First Phase».
15. Art.56, IV Convención de Ginebra. También protegido por el Art. 12 de la Convención Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
16. Art. 13, Convención Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales. También protegido por el Art. 28 de la Convención Internacional sobre Derechos del Niño y por el Art. 16 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
17. Art. 50, IV Convención de Ginebra.
18. Art. 6, Convención Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
19. Art. 23 Declaración Universal de los Derechos Humanos.
20. Dugard, Ibid.
21. PENGON, Ibid.
22. Art. 11, Convención Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales y Art. 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
23. Art. 18, Convención Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos.
24. Art. 58, IV Convención de Ginebra.
25. Art. 8, Convención Internacional sobre Derechos del Niño.
26. Documento Número S/2/03.
27. Según la «Orden sobre Instrucciones de Seguridad (Judea y Samaria, Nº 378) 5730-1970, de Permiso General de Entrada y Permanencia en la ‘Zona Límite'» los turistas de cualquier parte del mundo están autorizados para entrar y salir de la zona sin solicitar ningún permiso, mientras que los palestinos que llevan viviendo allí durante siglos deben acudir a la Administración Civil para solicitar un permiso para poder vivir en sus tierras y en sus casas.
28. Convención Internacional sobre la Supresión y el Castigo del Crimen del Apartheid de 30 de noviembre de 1973, que define en su artículo II c) y d) como crimen de apartheid la imposición de diversas medidas legislativas sobre distintos grupos raciales al mismo tiempo que se perjudican los derechos de uno de ellos. Véase también la Convención sobre la Eliminación de la Discriminación Racial, Arts. 2,3 y 5.
29. Art. 147, IV Convención de Ginebra.

Fuente: https://www.nodo50.org/csca/agenda2004/palestina/muro_18-02-04.html

Fotos: Tali Feld Gleiser.

Rania Masri: El boicot a Israel puede impedir los crímenes sionistas

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En esta conferencia, la Dra. Rania Masri expone su visión acerca de cómo debe llevarse adelante la lucha para poner fin a los crímenes que el estado sionista de Israel viene cometiendo contra el pueblo palestino. Una de las medidas mencionadas como de gran peso para alcanzar este objetivo es el refuerzo de la campaña que pregona un boicot completo contra el establishment israelí, los productos que tienen el código de barras 729 y las empresas que ayudan a financiar el genocidio del pueblo palestino.

El llamado BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) es un instrumento de gran capacidad para forzar a los responsables por el sionismo y sus adeptos a que abandonen su política racista y genocida contra la humilde población de Palestina.

Texto y Subtítulos: Jair O de Souza.

Colonos israelíes atacan con manadas de perros a niños palestinos

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perros colonosLos colonos israelíes han lanzado una manada de perros sobre los niños palestinos hiriendo a uno de gravedad cerca de Salfit al noroeste de Cisjordania, informó el miércoles la cadena iraní de lengua inglesa, PressTV.

El niño de 5 años, identificado como Karmel Moayad Shakir, estaba jugando con sus compañeros en el pueblo de Azawiyeh cuando los colonos residentes del cercano asentamiento ilegal Kannat llegaron al lugar trayendo consigo una manda de perros.

Antes de que la familia del muchacho pudiera intervenir, los colonos soltaron los perros que atacaron al niño, quien aunque tuvo la suerte de no morir, sufre heridas graves por las cuales tiene que pasar por varias cirugías, entre ellas una de reconstrucción facial.

“Estábamos sentados en la casa. Mi hijo salió a jugar con sus amigos y de repente oímos gritos de los niños y el ruido que hacían los perros. Salí corriendo y vi a más de 20 perros atacando a mi hijo mientras los colonos estaban ahí mirando. Había tanta sangre que lo llevaron directamente al hospital”, dijo Thikra Ashkira, la madre del niño.

Según las declaraciones de los aldeanos, no es raro los ataques de los colonos con sus perros a la aldea que se sitúa a poca distancia del asentamiento Kannat conocido por sus residentes judíos extremistas, de modo que por lo general, las familias tienen que mantener a los niños dentro de las casas.

Mientras los ataques de esta índole ocurren contra los civiles, las fuerzas militares del régimen usurpador lejos de intentar establecer la seguridad en la zona, no hacen más que apoyar a los atacantes.

La incesante construcción de los asentamientos israelíes en los territorios palestinos es una de las razones principales que ha hecho imposible el establecimiento de la paz en Oriente Medio.

Más de medio millón de israelíes viven en unos 120 asentamientos ilegales construidos desde la ocupación de los territorios palestinos en 1967 en Cisjordania, incluido Al-Quds (Jerusalén).

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) y muchos países califican de ilegales a los asentamientos israelíes porque los territorios donde los asentamientos han sido construidos fueron ocupados por el régimen de Israel en una guerra en 1967 y son, por tanto, sujetos al Convenio de Ginebra al respecto, que prohíbe la construcción en tierras ocupadas durante ataques.

Fuente: Hispan TV

N. de la R. En HispanTV está la foto del niño. Estos seres multiplican la maldad. ¡¿Hasta cuándo?!

En un hospital en Hebrón…

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Allihies

Hoy aprendí lo que es la bilocación. Estaba en la guardia de un hospital en Hebrón y escuchaba atentamente a una mujer de 19 años a la que un dron israelí le había volado las piernas cuando huía de su casa bombardeada con su marido y dos hijos pequeños. Al mirar su cara pálida y ojos hundidos reparé en el vendaje del brazo fracturado, en los muñones vendados donde deberían estar las piernas; mientras escuchaba al médico que me decía que necesitaría un injerto de piel de la mitad de la espalda para abajo por las quemaduras; mientras lo escuchaba contar cómo la mujer había perdido a su hijo aún sin nacer, que su marido – en otro hospital – también había perdido una pierna y tenía quemaduras graves, al oír que uno de sus dos hijos está en un hospital de Jerusalén con quemaduras graves; mientras el doctor me recordaba que los drones tienen cámaras y, por lo tanto, el ataque a su familia había sido deliberado; mientras me hablaba de su trauma psicológico por estar separada de su familia; mientras miraba sus ojos doloridos y yo seguía allí y escuchaba este relato y otros tres más: uno de Hala de 9 años encontrada en un olivo con el cráneo fracturado, entre otras heridas, su mamá y todos sus hermanos muertos; mientras oía al médico contarme sobre las diez mil personas heridas en Gaza, de las cuales dos tercios tienen heridas graves, similares a las que he visto hoy; mientras escuchaba todo esto y me acordaba de prender y apagar el grabador, y de sonreír, de saludar, de decir gracias y de desear buena suerte. Mientras hacía mi trabajo, respirando hondo, en calma, estando presente, al mismo tiempo me encontraba en lo alto de un acantilado en Allihies mirando hacia el Atlántico revuelto y gritaba y gritaba mi desesperación al viento y las olas que chocaban contra las rocas.

Lainey Bradley

 

N. de la T: Allihies queda en Irlanda.

¿Qué es el terror?

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terror es...

Terror es…

El puesto de control a camino de la escuela

El robo de mi tierra

La tortura de mi madre

El arresto de mi padre inocente

La bala en mi hermano aún bebé…

 

PALESTINA LIBRE

Acusamos a Israel

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coexistenciaPor Boaventura de Sousa Santos.

¿Pueden ciudadanos de a pie de todo el mundo organizarse para proponer en todas las posibles instancias de jurisdicción universal una demanda colectiva contra el Estado de Israel para que se declare su extinción, ya que el estado judío a lo largo de su existencia ha cometido reiteradamente crímenes contra la humanidad, pero sobre todo porque por su propia constitución como estado judío constituye un crimen contra la humanidad? Pueden. Y ya que este tipo de delito no prescribe, estamos a tiempo para hacerlo.

He aquí los argumentos y soluciones para devolver a los judíos y palestinos, y al mundo en general, la dignidad que les fue robada mediante uno de los actos más violentos del colonialismo europeo en el siglo XX, con el apoyo del imperialismo estadounidense y por la mala conciencia europea desde el final de la Segunda Guerra Mundial. El término sionismo se refiere al movimiento que apoya el “retorno” de los judíos a su presunta patria de la que supuestamente fueron expulsados en el siglo V antes de Cristo.

Hay que distinguir, sin embargo, entre el sionismo judío y el sionismo cristiano. El sionismo judío tiene su origen en el antisemitismo que desgraciadamente siempre persiguió a los judíos en Europa y que culminó en el holocausto nazi. El sueño de Theodor Herzl, un judío austriaco y gran defensor del sionismo, fue la creación no de un estado judío, sino de una patria segura para los judíos. El sionismo cristiano es a su vez antisemita. La idea de un estado judío se debió a los políticos británicos, sionistas y devotos anglicanos, como Lord Shaftesbury, quien por encima de todo, quería ver a su país libre de judíos en su calidad de judíos. Sólo los judíos cristianizados eran tolerados, como Benjamin Disraeli, que llegó al cargo de primer ministro.

Esta tolerancia tenía que ver con la profecía cristiana según la cual el destino de los judíos era la conversión al cristianismo. El mismo sentimiento existe hoy en día entre los evangélicos norteamericanos, que apoyan a Israel como un estado judío y su despiadada expansión colonial contra los palestinos, porque creen que la total redención se producirá al final de los tiempos, con la conversión de los judíos en la Parusia, con el retorno glorioso de Jesucristo.

Fue Lord Shaftesbury quien, en el siglo XIX, formuló el pensamiento “una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra”, que ayudaría más tarde a justificar la creación del Estado de Israel en Palestina en 1948. Y algunos años más tarde, otro sionista no judío, Arthur James Balfour, fue quien propuso la creación de una “patria para los judíos” en Palestina, sin consultar a los pueblos árabes que habitaban este territorio durante más de mil años. “Las grandes potencias” (Austria, Rusia, Francia, Inglaterra), se dice en el Memorándum Balfour de 11 de agosto de 1919, “están comprometidas con el sionismo. Y el sionismo, correcto o incorrecto, bueno o malo, tiene sus raíces en tradiciones seculares, en necesidades presentes y futuras esperanzas, que son mucho más importantes que los deseos de los 700.000 árabes que ahora habitan en ese antiguo territorio”.

Urgía, por lo tanto, transformar a aquellos árabes en un no-pueblo. En 1948, con el beneplácito de las potencias occidentales, especialmente Inglaterra, fue creado el Estado de Israel en una Palestina poblada por árabes y un 10 por ciento de inmigrantes judíos. Se argumentó entonces que había que encontrar un espacio para el pueblo judío, al que nadie quería recibir tras el genocidio en Alemania.

Mucho antes de esta catástrofe, los judíos sionistas ya habían pensado en varias ubicaciones para su futuro Estado. A finales del siglo XIX, una región de Uganda, en lo que hoy es Kenia, entonces colonia británica, fue considerada como un posible sitio para el futuro Estado de Israel. En Argentina también llegó a ser considerado un espacio. Más tarde, consultado sobre una ubicación en el norte de África, en lo que hoy es Libia, el rey de Italia, Víctor Manuel, se negó respondiendo: “Ma è ancora casa di altri” (Sigue siendo casa de otros). Pero ningún europeo, sin embargo, preocupado por la situación de los judíos, pensó nunca en un lugar en la propia Europa. Había que inventar “una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra”. Aunque fuera incluso necesaria la destrucción de un pueblo.

Y así, paulatinamente, hemos visto la eliminación de un pueblo de la faz de la tierra desde hace sesenta y seis años. La Cisjordania palestina está siendo desmantelada por los asentamientos ilegales y la Franja de Gaza convertida en prisión al aire libre. La extrema derecha israelí apenas es un poco más estridente que su gobierno cuando reclama que “los árabes hediondos de Gaza sean arrojados al mar”. Lo que es sorprendente, dice el historiador judío israelí, Ilan Pappé, en The Ethnic Cleansing of Palestine (2006), es ver cómo los judíos en 1948, recién expulsados de sus casas, expoliados de sus bienes y finalmente exterminados, procedieron sin pestañear a la destrucción de aldeas palestinas, con la expulsión de sus habitantes y la masacre de aquellos que se negaron a abandonar.

El comentario controvertido de José Saramago de hace unos años, de que el espíritu de Auschwitz se reproduce en Israel hoy en día, tiene más sentido que nunca. Así fue sacrificada Palestina, invocando razones bíblicas e históricas que la Biblia no sanciona y la historia desmitifica. Muchos judíos, como los que forman parte de la “Voz Judía por la Paz”, no son sionistas y consideran que el Estado de Israel, en las condiciones en las que fue creado (un territorio, un pueblo, una lengua, una religión) es una aberración colonialista arcaica, basada en el mito de una “tierra de Israel” y un “pueblo judío” que la Biblia ni siquiera confirma.

Como bien demuestra, entre otros, el historiador judío israelí Shlomo Sand, Palestina como “tierra de Israel” es un invento reciente (The Invention of the Land of Israel, 2012). Por cierto, según el mismo autor, el concepto de “pueblo judío” es un invento reciente (The Invention of the Jewish People, 2009). La creación del Estado judío de Israel constituye un crimen continuado cuya inhumanidad más profunda hoy es patente. Declarada su extinción, los ciudadanos del mundo proponen la creación en Palestina de un Estado laico, plurinacional e intercultural, donde judíos y palestinos puedan vivir en paz y con dignidad. La dignidad del mundo de hoy está hipotecada a la dignidad de la convivencia entre palestinos y judíos.

Fuente: Público.es

N. de la R.: Cisjordania no deja de ser también una gran cárcel al aire libre porque la mayoría de los palestinos no tiene autorización para salir y muchas dificultades en el día a día para moverse de un lado a otro.

Reconocer a Israel como Estado judío es como decir que Estados Unidos es un Estado blanco

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kipas

Vale la pena recordar este artículo de enero de este año.

Por Juan Cole.

El primer ministro israelí, Binyamin Netanyahu agrega una quinta demanda a sus negociaciones con el Secretario de Estado de EE.UU. John Kerry y el presidente palestino Mahmud Abbas: Que los palestinos reconozcan a Israel como «Estado judío».

Para que la demanda de Netanyahu tenga algún sentido tiene que definir primero el término. «Judío» tiene muchos significados posibles. Puede significar «las personas reconocidas por la ley talmúdica como miembros de la ‘raza’ judía por ascendencia materna». Esta es la definición legal del judaísmo según la ley israelí y por esta razón debemos suponer que es lo que Netanyahu tiene en mente. También puede significar «seguidores de la religión judía» y también podemos explorar esas implicaciones.

De los 6 millones, aproximadamente, de personas que se autodefinen judías en Israel, 300.000 no son reconocidos como «judíos» por el rabino principal y no hay posibilidad de que se les reconozca como tales en el corto plazo. Se les permitió emigrar a Israel porque teníal al menos un abuelo judío, pero si su madre no era judía ellos tampoco lo son.

Así que si Israel es un Estado «judío», ¿es el estado de esas personas (en su mayoría de Rusia y Ucrania) judías «no judías»? Muchas de esas personas son de religión judía, pero no todas. Y ninguna de ellas es judía según el Talmud.

Es peor aún. Las pruebas genéticas de judíos europeos (ashkenazis) muestran que la mayoría de las mujeres de esa comunidad son descendientes de los cristianos europeos que se convirtieron al judaísmocuando se casaron en la comunidad con comerciante judíos que probablemente se estableció en Roma y luego se encaminó hacia el este aproximadamente en los años 800 de esta era. Si el Gran Rabino se tomó en serio los holotipos, la mayoría de los judíos centroeuropeos tendrían que ser declarados «no judíos» según el criterio del Talmud, ya que sus madres no tienen los patrones distintivos en su ADN mitocondrial que muestra la descendencia de los habitantes del antiguo Levante.

Entonces, ¿Israel es un «Estado judío» en realidad sólo para los judíos de Oriente o mizrahim, dejando a los ashkenazíes como ciudadanos de segunda clase?

De manera que si por el contrario «judío» significa «que practica el judáísmo», entonces esa definición excluiría a muchos judíos de Israel. Sólo el 66% o menos de los israelíes que participaron en el sondeo afirma: «Sé que Dios existe y no tengo ninguna duda al respecto». Mientras sólo el 6% es absolutamente ateo, otro 28% parece que es agnóstico. Como los musulmanes palestinos israelíes son en su mayoría creyentes, es probable que el porcentaje de agnósticos y ateos judíos sea incluso superior a lo que sugiere la estimación a nivel nacional. No hay ningún requisito legal de que los judíos israelíes sean creyentes practicantes. ¿ Reconocer a Israel como un Estado «judío» sería imponer ese requisito?

Así que de cualquier manera que Netanyahu defina el judaísmo priva de derechos a un número importante de judíos autoidentificados de Israel. Si se trata de una cuestión de ascendencia materna, deja a unas 300.000 personas fuera de la calificación. Si se trata de una cuestión de creencia y observancia, deja a casi 2 millones de judíos de Israel fuera del club.

Agregando a unos 1,7 millones de israelíes, alrededor de una quinta parte de la población, que son palestinos israelíes, en su mayoría musulmanes, y algunos cristianos. Son, en otras palabras, una proporción un poco mayor de ciudadanos israelíes de la que son los latinos con respecto a la población de los EE.UU. (los latinos son aproximadamente el 17% de los estadounidenses). Si las tendencias demográficas actuales continúan, los palestinos israelíes podrían ser hasta un tercio de la población en 2030.

Diciendo que Israel es un Estado «judío» en el sentido de raza sería análogo a insistir en que EE.UU. es un Estado «blanco» y definir a los latinos como «morenos».

Y diciendo que Israel es un Estado judío en el sentido de creyentes practicantes sería como afirmar que Estados Unidos es un Estado cristiano a pesar de que alrededor del 22% de la población no se identifica como cristiana (más o menos la misma proporción que los no-judíos en Israel) . El punto de la primera enmienda de los EE.UU. es prohibir que el Estado «establezca» una religión, es decir, reconocer una religión de Estado con privilegios (los colonizadores habían tenido en este sentido malas experiencias con el anglicanismo). Si bien no podemos impedir que otros países establezcan religiones de Estado, los estadounidenses no lo aprobamos y no daremos nuestra bendición al país que decida hacerlo, como Netanyahu parece querer. De hecho, nuestro informe anual sobre derechos humanos del Departamento de Estado degrada a los países que no separan la religión y el Estado.

Mientras algunos países tienen una religión oficial o del Estado, es diferente de lo que está exigiendo Netanyahu. La Constitución de Argentina, dice que el catolicismo romano es la religión del Estado. Pero Argentina no es un «Estado católico» ya sea en el sentido de ser principalmente para las personas de fe religiosa católica (sólo el 20% de los argentinos son practicantes) o que es de las personas descendentes de poblaciones tradicionalmente católicas. En efecto, Argentina tiene cerca de medio millón de musulmanes, que no son discriminados en el derecho argentino como son discrinimados los palestinos israelíes (sus aldeas no se «reconocen») en Israel. De todos modos, como dije, en los EE.UU. no aprobamos esa parte de la constitución argentina. Si todo lo que Netanyahu quería era que el judaísmo sea la religión del Estado de Israel, seguramente se podría lograr con una simple votación de la Knesset. Pero quiere algo más, algo que requiere que los «intrusos» así lo acepten.

La demanda de Netanyahu es o racista o fundamentalista y es objetable desde el punto de vista estadounidense por motivos de derechos humanos en ambos sentidos (y no estoy hablando sólo de los derechos humanos de los palestinos israelíes).

Más ominosamente, la demanda tiene que verse en el contexto de su asociación con el nacionalismo extremo de Avigdor Lieberman. Lieberman quiere despojar a los palestinos israelíes de su ciudadanía y convertirlos en apátridas. Convertir a las poblaciones apátricas en personas sin Estado era una política de los estados viciosos de Europa en la década de 1930, una política que causó grandes sufrimientos a los judíos junto con algunas otras poblaciones, y es vergonzoso que los mismos judíos decidan hacer lo mismo ahora y dejar a seres humanos sin Estado. Transmite una actitud de deterioro y que la verdadera razón por la que Netanyahu quiere que los palestinos reconozcan al Estado como judío (lo que quiera que signifique) es que tiene planes maliciosos para el 20% de la población no judía.

En cualquier caso, el secretario de estado Kerry simplemente debería dar una bofetada a Netanyahu por esta nueva demanda ilógica, irracional y sobre todo siniestra. Si Netanyahu no quiere aceptar una solución de dos Estados, entonces él, sus hijos o sus nietos probablemente tendrán que aceptar la solución de un solo Estado. Kerry está tratando de hacerle un favor, y si alguien no quiere su favor, no debe humillarse para que lo acepte.

Traducido para Rebelión por J. M.

Fuente: http://www.juancole.com/2014/01/recognizing-israel-saying.html  y http://www.rebelion.org/noticia.php?id=179257

Israel y el nihilismo

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Por Santiago Alba Rico.

Es imposible no estremecerse al leer estos comentarios antisemitas de jóvenes árabes que se desahogan en la red: “les deseo una muerte dolorosa a los judíos”; “odiar a los judíos no es racismo, es un mandamiento de Dios”; “al final no habrá más judíos, Dios lo quiera”; “os escupo, judíos malolientes”, o “desde el fondo de mi corazón, deseo que les prendan fuego a los judíos”. La aceptación natural de este tipo de comentarios, y la institucionalización del odio a los judíos, desembocó a mediados del siglo pasado en los lager y las cámaras de gas, celebradas o aceptadas, como sabemos, por la mayor parte de los europeos.

alambradaas campo de concentracion nazi

Campo de concentración nazi

Pero no. Cuidado. Estos comentarios no proceden de jóvenes árabes fanáticos sino de normalísimos adolescentes israelíes y el objeto de su odio no son obviamente los judíos sino los árabes en general y los palestinos -bombardeados y mutilados- en particular: “hay que quemar a todos los árabes”. Bellas y provocativas israelíes de 16 años publican selfies en Twitter acompañados de peticiones de tortura y destrucción. Son los futuros soldados del Estado sionista y tienen ya muy claro lo que tienen que hacer: exterminar a todos los salvajes. Muchos de estos tweets han sido recogidos por el periodista canadiense David Sheen, pero no han generado la menor polémica ni han llevado tampoco -desde luego- a extraer conclusiones de carácter moral o étnico sobre la “personalidad judía” o sobre la “cultura israelí”

¿Verdad que el eslogan “matemos a todos los judíos” impresiona mucho más -y nos parece mucho más violento e inaceptable- que el de “matemos a todos los árabes”? Probemos de nuevo. Leamos estos comentarios publicados en la página Islam.net tras el secuestro y asesinato de los jóvenes colonos el pasado mes de julio: “Desgraciadamente son pocos. Hurra por la yihad” o “qué bella escena; espero que ocurra una y otra vez” o “¿Sólo tres? Queremos más” o “genial, hay que matar a todos los adolescentes judíos” o “hay que matarlos a todos”. Impresiona mucho; duele en el alma; aterra y ensombrece toda esperanza de civilización y humanidad. Pero no. Cuidado. Esos comentarios proceden de la página Walla y corresponden a normalísimos israelíes que expresan su gozo tras el asesinato de cuatro niños palestinos mientras jugaban al balón en una playa de Gaza: “nada más hermoso que ver morir niños árabes”; “tenemos que matar a todos los niños”; “quemémoslos a todos”.

Los que así se expresan visten a la europea, comen en restaurantes exóticos de Tel Aviv y tienen nombres razonables. Si sacan a la calle las sillas y las cervezas para ver caer desde una loma de Sderot una lluvia bíblica de misiles sobre los hospitales y escuelas de Gaza y celebran cada detonación y cada hongo de humo y fuego, con sus correspondientes cadáveres destrozados, como si fuese una victoria del Maccabi en una final de baloncesto, si esos hombres y mujeres vestidos a la europea y con nombres razonables se alegran de la destrucción y la muerte es que la destrucción y la muerte son fenómenos irrelevantes o incluso -sí- apetecibles. Una cosa es que Rachel desee la muerte de Fatma y otra muy distinta que Fatma desee la muerte de Rachel. Que Fatma desee la muerte de Rachel es una muestra irrefutable del fanatismo y antisemitismo árabes. Que Rachel desee -y aplauda- la muerte de Fatma es, en cambio, una tan comprensible y aceptable prueba de civilización como fumar cigarrillos mentolados o frecuentar locales de música country.

Los sentimientos se construyen, pero tienen la contundencia de los hechos -y de las montañas-. Lo cierto es que, antes de cualquier racionalización, nos impresiona mucho más la llamada a matar judíos que la llamada a matar palestinos o musulmanes. Se dirá que es lógico. Después de la tentativa europea de genocidio judío y como consecuencia de la culpabilidad y el horror, los europeos estamos muy sensibilizados frente al antisemitismo. Pero eso mismo debería preocuparnos. Nos hemos sensibilizado justamente -más allá de la propaganda israelí que explota el Holocausto- tras el asesinato de seis millones de judíos, colofón de siglos de getos, pogromos y discriminaciones. Ahoras bien, lo que permitió ese racismo violento y su expresión criminal en los lager fue precisamente el hecho de que, durante siglos, la idea de “matar a todos los judíos” impresionaba muy poco a las poblaciones occidentales o incluso resultaba -también electoralmente- apetecible. El linchamiento de un judío -como el de un negro en EEUU- no escandalizaba a casi nadie y las mayorías sociales podían sentirse más o menos desasosegadas, pero en todo caso ‘sentían’ que la muerte de un judío -o de un negro- tenía mucha menos importancia que la muerte de un ‘ario’ o de un blanco. Eso hizo posible el nazismo, cuya jerarquía racial compartían la mayor parte de los alemanes y de los europeos, como lo demuestra la indiferencia de casi todos (salvo algunos comunistas y algunos católicos) ante el exterminio en los campos de concentración.

Pues bien, los ‘judíos’ de hoy son los palestinos -y los árabes y musulmanes en general-. O si se prefiere: en 1930 los judíos eran los ‘árabes’ de Europa (de hecho, el racismo dominante hacía pocas diferencia entre los dos). Nos escandaliza o duele tan poco hoy la muerte de 400 niños palestinos como nos escandaliza o dolía muy poco la muerte de 400 judíos en un pogromo en Polonia en 1920. Hoy hay muy pocos -poquísimos- atentados antisemitas en el mundo, a pesar del esfuerzo de Israel por alimentarlos; se puede decir que los judíos están a salvo. ¿Cuántos palestinos habrá que matar para que que un día la muerte de un palestino nos duela lo mismo que la de un alemán o un español? Mientras tratemos a los palestinos -en nuestra imaginación y con nuestras opiniones- como tratábamos hace cien años a los judíos, la maldición nazi seguirá viva y seguirá produciendo los mismos efectos.

Qalandia

Puesto de control de Qalandia, entre Ramallah y Jerusalén (Cisjordania Ocupada)

La mayor parte de la población israelí considera a los palestinos de la misma manera que la mayor parte de la población europea de 1930 consideraba a los judíos. Ese sentimiento fue explotado electoralmente por Hitler como es explotado hoy por Netanyahu y por casi todos los partidos políticos del espectro ‘democrático’ sionista. Si hay un obstáculo para la paz, la justicia y la convivencia en Próximo Oriente -el mismo que en la Europa de 1930- es el nihilismo de la sociedad israelí, nihilismo trasladado a unas instituciones estatales (con su ejército y sus armas de destrucción masiva) que a su vez lo alimentan con propaganda racista y manipulación mediática. ¿En qué consiste finalmente la democracia en Israel? En que gana las elecciones el candidato que ha matado o promete matar más niños palestinos. Esa es otra de las razones de que haya en Gaza tantos niños muertos: el nihilismo da votos. Con eso y un buen aparato de propaganda se apoderó Hitler de Alemania en 1933 y a punto estuvo de apoderarse de una Europa (culta, refinada, progresista) a la que los judíos le traían tan al fresco como hoy los árabes y que -como recordaba la filósofa y militante Simone Weil– lo único que reprochaban a los nazis es que ‘quisieran tratar a los europeos como los europeos trataban a los pueblos colonizados’. Mientras la sociedad israelí y los gobiernos occidentales no cambien, la maldición del nazismo seguirá viva. Y seguirá matando. Matando judíos con nombres árabes: Mohamed, Fatma, Salwa, Yamal. Lloremos, por favor, a todos los judíos, aunque sean palestinos.

Santiago Alba Rico es filósofo y columnista.

La guerra de Gaza y su impacto en la economía israelí

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Por Diana Rojas.

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Recientemente, el diario israelí Yedioth Aharonot afirmó que los ataques contra la Franja de Gaza en las tres primeras semanas transcurridas desde el inicio de los bombardeos equivalían a 12.000 millones y medio de shekels (unos 3.500 millones de dólares). El diario añadió que si la guerra continuaba al mismo ritmo en dos semanas más costaría más que la guerra del Líbano de 2006.

Cabe señalar que la Operación Plomo Fundido contra Gaza de 2009-2010 costó 1.000 millones de dólares y la de 2012 la cifra de 15 millones. El impacto de estas dos guerras en la economía israelí fue muy pequeño.

No ha sido así en esta ocasión. El mercado bursátil israelí sufrió en las tres primeras semanas del conflicto una pérdida de 4.000 millones de shekels (1.268 millones de dólares). Esto viene a significar unos 28 millones de dólares diarios.

Por su parte, el sector turístico ha perdido el 75% de sus ingresos, es decir unos 1.000 millones de shekels y podría perder otros tantos hasta finales del año actual. El turismo es, por esencia, una industria que requiere plena seguridad y es muy sensible a los conflictos y la inestabilidad.

Los daños sufridos en el comercio alcanzaron en esas tres primeras semanas del conflicto unos 1.000 millones de shekels debido a la caída de las exportaciones.

A todo ello hay que añadir unos 1.000 millones de shekels que habrán de ser empleados, como mínimo, para paliar los daños ocasionados por los cohetes y misiles palestinos.

Naturalmente, todas estas cifras tendrán que ser ampliadas conforme a la duración del actual conflicto y algunas de ellas podrían doblarse o multiplicarse varias veces.

Israel tiene también otro problema. Durante mucho tiempo, la entidad sionista recibió fondos de los países occidentales que la veían como un instrumento útil para la subyugación del mundo árabe y el saqueo de sus recursos, lo cual era mucho más valioso que los costes de apoyar a Israel. Su labor era también la de proteger a los regímenes árabes marionetas y colaboracionistas de las potencias occidentales, lo que explica la existencia de un interés común entre estos últimos y el régimen sionista para proceder a algún tipo de normalización.

Las inversiones directas en Israel han estado vinculadas también al llamado proceso de paz. Estas inversiones fluyeron a Israel tras la Conferencia de Madrid de 1991 y crecieron aún más después de los Acuerdos de Oslo de 1992.

Todo ello implica que la existencia de un movimiento de resistencia es un gran obstáculo no sólo para la expansión militar y la influencia política de Israel sino también para su desarrollo económico. Así, la economía israelí creció en un 5,9% en 2000 pero cayó a menos del 1% en 2002 después del estallido de la Segunda Intifada.

En este sentido, la actual guerra de Gaza paralizará, sin duda, el proceso de normalización de algunos estados árabes con Israel debido a la oposición popular. En Jordania, por ejemplo, los llamamientos a la ruptura de relaciones diplomáticas y del Tratado de Paz de 1994 se han multiplicado.

Además, las derrotas sufridas por Israel en el Líbano en 2000 y 2006 y en Gaza en 2009 y en la actual guerra de 2014 significan que Israel ya no sirve al propósito de sus patrocinadores. Estas guerras libradas por Israel buscaban tranquilizar a las compañías internacionales de que la “paz” era sólida y se estaba expandiendo y sólo necesitaban ser pacientes. Sin embargo, las derrotas israelíes en estos conflictos han dañado la credibilidad israelí y han mostrado la posibilidad incluso de que las fábricas y centros económicos situados en Israel puedan ser objeto de ataques con misiles cada vez más sofisticados. Por encima de todo, significan que Israel ya no está en condiciones de controlar o subyugar el mundo árabe.

La posibilidad de futuros conflictos y la prolongación de la actual guerra de Gaza plantean, pues, muchos interrogantes a los inversores acerca del futuro y muchos han llegado ya a la conclusión de que no es posible realizar una inversión segura en Israel.

A todo ello hay que añadir la expansión del movimiento en favor del boicot a Israel en el mundo. Este movimiento tendrá un claro efecto en las exportaciones israelíes y llevará a numerosas empresas a reconsiderar sus vínculos con Israel teniendo en cuenta que ellas mismas podrían sufrir campañas de boicot si siguen importando bienes y productos de la entidad sionista.

Fuente: http://www.almanar.com.lb/spanish/adetails.php?eid=69012&cid=59&fromval=1&frid=59&seccatid=30&s1=0#.U-ZOrZxD0pM.facebook

N. de la R.: No te olvides del boicot de productos con el código de barras 729.

Crónicas Palestinas n°729 no: Hummus y BDS

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Por Tali Feld Gleiser.

A Antzine Biain.

Los pueblos del mundo están demostrando su solidaridad con Palestina y pidiendo, entre otras cosas, que el Estado sionista pare la masacre en Gaza. Tras 36 días, solo algunos gobiernos de Nuestra América se han expresado en contra de los ataques de Israel. Estados Unidos, Canadá, Europa y los países árabes siguen con su complicidad asquerosa. Pero cuando acabe el bombardeo «definitivamente», ¿habrá terminado el problema? ¿Dejamos las calles y volvemos con la conciencia tranquila a nuestras casas?

El genocidio del pueblo palestino empezó incluso antes de 1948, con el nacimiento de la ideología sionista.

“El movimiento sionista se formó a finales del siglo XIX, con el objetivo de crear una patria para los judíos a través de la formación de un “… movimiento nacional para el retorno del pueblo judío a su patria y la reanudación de la soberanía judía en la tierra de Israel… La creación de un Estado nacional judío en un país con una muy pequeña minoría judía sólo podría ser concebible mediante el desplazamiento forzoso de la población indígena existente junto con la implantación de nuevos colonos judíos… La idea de «transferencia» en el pensamiento sionista ha sido rigurosamente trazada por Nur Masalha en su “La expulsión de los Palestinos. El concepto de «transferencia» en el pensamiento político sionista, 1882-1948”, y se resume en las palabras de Israel Zangwill, uno de los primeros pensadores sionistas que, en 1905, declaró que «si queremos dar un país para un pueblo sin país, es una tontería permitir que sea el país de dos pueblos». Yosef Weitz, ex director del Departamento de Tierras del Fondo Nacional Judío, fue aún más explícito cuando, en 1940 , escribió que: «… Debe quedar claro que no hay lugar en el país para ambos pueblos (…) la única solución es la Tierra de Israel, al menos una Tierra de Israel occidental sin árabes. No hay espacio aquí para el compromiso. (…) No hay otra opción que transferir a los árabes de aquí a países vecinos (…) No se puede dejar ni un solo pueblo, ni una sola tribu de beduinos…”.1

Una de las acciones que todos podemos poner en práctica es no comprar productos con el código de barras 729, que es el código que corresponde a Israel.

boicot israel

¿Y qué es la campaña BDS?

La campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) contra Israel nace en el 2005 con un llamado lanzado por más de 170 organizaciones de la sociedad civil palestina a la comunidad internacional pidiéndole que aplique dichas medidas coercitivas “hasta que Israel cumpla con el Derecho Internacional y los principios universales de los Derechos Humanos”.

Ante el fracaso continuado de las “conversaciones de paz” entre Israel y la Autoridad Nacional Palestina (ANP) tuteladas por Occidente desde 1991 (Conferencia de Madrid) y la violación sistemática e impune de la legalidad internacional por parte de Israel, la sociedad civil palestina decidió pasar a la acción y lanzar esta campaña internacional no violenta. La campaña palestina de BDS se inspira en la campaña similar que se aplicó contra el régimen de apartheid sudafricano, y que contribuyó decisivamente a la caída de aquel régimen racista.

El BDS busca poner fin a las políticas que el régimen sionista implementa en Palestina desde 1948, cuyos tres rasgos principales son: ocupación, colonización y apartheid. La campaña no se dirige contra las ciudadanas y ciudadanos del Estado judío, ni mucho menos contra los judíos del mundo (muchos judíos participan en el BDS, también dentro de Israel), sino contra las instituciones que sostienen y financian dicho régimen opresor. Hay que destacar que esta campaña nace en el seno de la propia sociedad palestina y se proyecta hacia el exterior. Ello le da una legitimidad y una fortaleza ética enormes, evitando así los riesgos de caer en el paternalismo y el eurocentrismo en la solidaridad internacional con Palestina.

¿Hasta cuándo estará activa la campaña de BDS? Hasta que Israel cumpla sus tres demandas centrales, todas ellas fundamentadas en el respeto al Derecho Internacional y los Derechos Humanos:

  1. El fin de la ocupación y colonización de todas las tierras árabes tomadas en 1967 (Jerusalén Este, Cisjordania, Franja de Gaza y Altos del Golán sirios) y el desmantelamiento del Muro;
  2. El otorgamiento de plenos derechos a los ciudadanos árabe-palestinos de Israel (que son un 20% de la población del Estado judío); y
  3. El respeto, protección y promoción del derecho de los refugiados palestinos a retornar a sus casas y propiedades, tal como lo estipuló la resolución 194 del Consejo de Seguridad de la ONU (hoy suman más de cinco millones según la UNRWA).2

Empresas que ayudan a financiar al Estado sionista3

productos bds

Hummus y BDS

hummus

La semana pasada estuve en el pueblo de Zumárraga hospedándome en la casa de mi amiga (casi) palestina Antzine Biain y me ofrecí para hacer hummus. Compramos los ingredientes que faltaban: garbanzos, limón y tahini. Subo las compras al departamento y recién allí se me ocurre verificar el código de barras. ¡Horror! ¡El tahini tiene el código 841! Hacía unos días había empezado a circular lo que se ve en la siguiente foto:

codigos de barras equivocados 871 841

Cuando Antzine llegó, le relaté el horror de que justo nosotras hubiéramos comprado un producto de la marca Monki con el código 841, que en realidad debería ser boicoteado. Volvimos a la herboristería, le explicamos a la dueña (que entendió perfectamente) y lo cambiamos por otro tahini (3 euros más caro). Regresamos a casa y Antzine se puso a revisar los códigos de barras de los otros productos que tenía en su despensa y heladera. Más horror: 841 por todos lados, los tentáculos sionistas estaban en las lentejas, el atún, la mayonesa, ¡la cerveza! “No es posible”, dije, “aquí tiene que haber un error”. Efectivamente, investigando en internet descubrimos que el código de barras 841 pertenece a España y el 871, a Holanda. Por lo tanto, el único código (hasta ahora) que le corresponde a Israel es el 729. La conclusión es que para cualquier otro código hay que fijarse en el origen: si es Made in Israel, ese producto no se debe comprar si estás de acuerdo con el boicot.

No se olviden de que uno de los motivos de la caída del régimen de apartheid de Sudáfrica fue el boicot comercial, deportivo, cultural, académico, etc.

La «crisis» en Palestina no termina con el alto al fuego “definitivo-hasta-el-próximo-bombardeo”. La Ocupación israelí de Palestina sigue su curso, los colonos continúan en sus fortificadas colonias, la reconstrucción de Gaza será muy complicada, la cárcel a cielo abierto no será desmantelada, niños palestinos seguirán siendo encarcelados, las humillaciones cotidianas aún serán la diversión de los soldados israelíes, el gobierno y la mayoría de los israelíes insistirán en que son las eternas víctimas y por eso el Estado de Israel deberá tener carácter judío, lo que para ellos es muy democrático y justo, las resoluciones de la ONU (sin comentarios), el Derecho Internacional y los derechos humanos (entre ellos el derecho al retorno) del pueblo palestino seguirán siendo violados sistemáticamente.

Por eso, todos tenemos un arma para contribuir a que el largo y planificado genocidio del pueblo palestino se acabe y que la propaganda israelí deje de tener efecto. Esa herramienta es el BDS. De cada uno de nosotros depende…

no le compro al sionismo

Fuentes:

El constante desplazamiento forzoso del pueblo palestino. Por Amjad Alqasis.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=168215

2 http://boicotisrael.net/bds/que-es-bds-contra-israel-y-por-que-esta-funcionando/ 

3 Listado de productos y por qué deben ser boicoteados http://www.profesionalespcm.org/_php/MuestraArticulo2.php?id=19781

4 Una receta de hummus http://www.gastronomiaycia.com/2008/01/10/hummus-pure-de-garbanzos-delicioso-y-nutritivo/