Imágenes palestinas

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Ya «refugiada» en el País Vasco, tengo 10 ventanas abiertas (o más) para seguir atentamente lo que ocurre en Palestina.

Que los pueblos les den una lección a sus gobernantes cómplices con esta masacre de Gaza (que no es la primera), Cisjordania y Jerusalén Ocupada, que empezó hace más de 60 años y les pidan que no apoyen más la cultura de la muerte.

 

propaganda sionista esp

Palestinos huyen de sus casas después de ultimátum de Israel. Foto: EFE.

Palestinos huyen de sus casas después de ultimátum de Israel. Foto: EFE.

Palestinos huyen de sus casas después de ultimátum de Israel. Foto: EFE.

Palestinos huyen de sus casas después de ultimátum de Israel. Foto: EFE.

Palestinos huyen de sus casas después de ultimátum de Israel. Foto: EFE.

Palestinos huyen de sus casas después de ultimátum de Israel. Foto: EFE.

 

 

Redada en "mi" pueblo Beit Ommar ayer a la noche. Foto: Younes Arar.

Redada en «mi» pueblo Beit Ommar ayer a la noche. Foto: Younes Arar.

 

Redada en "mi" pueblo Beit Ommar ayer a la noche. Foto: Younes Arar.

Redada en «mi» pueblo Beit Ommar ayer a la noche. Foto: Younes Arar.

 

Foto: @IssamSammour

Foto: @IssamSammour

 

Foto: Manu Abu Carlos

Foto: Manu Abu Carlos

Manu Abu Carlos: estamos ahora en los colegios de la UNRWA que sirven de refugio a las miles de familias palestinas que se están desplazando desde el norte de la Franja a Gaza City.
La ocupación avisó ayer a la población del norte que debían abandonar sus casa e irse lejos. Esto podría ser preludio de una intervención terrestre.
Mientras tanto, las bombas caen cerca de estos colegios
. (13 de julio)

Huyendo del norte de Gaza hacia Gaza City. Foto: @miniestmi.

Huyendo del norte de Gaza hacia Gaza City. Foto: @miniestmi.

 

"Paren la matanza en Gaza". En Ayalon, sur de Tel Aviv. Foto: סרבניות נגד הכיבוש‎.

«Paren la matanza en Gaza». En Ayalon, sur de Tel Aviv. Foto: סרבניות נגד הכיבוש‎.

Crónicas desde Palestina IV: Siempre puede aumentar el terrorismo de la Ocupación y los colonos

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Los Otros Judíos en Palestina.

Tuve que viajar fuera de Cisjordania, por recomendación de líderes de la resistencia local. Aunque las principales protestas se dan en Jerusalén Este Ocupada y Gaza, puede ser cuestión  de tiempo que Cisjordania explote todavía más.

Con airadas protestas de Fida, la dueña de casa donde me hospedé que me echó en cara con impotencia que yo había prometido quedarme por lo menos tres semanas y luego volver tras un corto viaje. Traté de explicarle y que esperaba volver pronto, pero para ella estas situaciones de crisis  son normales y solo me decía: «Ni yo ni mi familia queremos que te vayas. Te queremos mucho.» Yo lloraba a mares, no por irme, sino porque es imposible saber si podré volver.

Con Fida Arar en Beit Ummar.

Con Fida Arar en Beit Ummar.

En medio a estas eventualidades personales, la Ocupación, a través de su policía y de terroristas judíos de Jerusalén o Cisjordania Ocupada, están encarnando la Noche de los Cristales Rotos, con muy (hipócritas) pocos hechos por parte del gobierno sionista para detener a las pandillas. Es que están dedicados a bombardear Gaza, ahora a cualquier hora del día, como sucede en este exacto momento.

Nunca me ha gustado apelar a fotos de personas muertas o heridas, pero considero que las nuevas acciones terroristas deben ser divulgadas. Después del brutal asesinato del adolescente Mohamad Abu Khdair de 16 años, a quien lo obligaron a tragar gasolina y luego lo quemaron vivo hasta morir, su primo que vive en Estados Unidos y está pasando unas vacaciones con su familia de Shu’fat fue apaleado brutalmente. Como si eso no bastase, Tareq Abu Khdair fue detenido y liberado en el día de ayer, condenado a 15 días de arresto domiciliario y a pagar una multa.

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Mohamad Abu Khdair y su mamá

En Haifa, Palestina histórica, Zahi Abu Hamed and Anwar Satel fueron atropellados a propósito por un colono sionista.

Zahi Abu Hamed y Anwar Satel atropellados en Haifa

Zahi Abu Hamed y Anwar Satel atropellados en Haifa

 

Tareq Adili, de 22 años, fue secuestrado el sábado pasado por una horda de colonos sionistas en una colonia (ilegal, como todas las colonias en Cisjordania Ocupada), fue atacado con hachas y cuchillos y luego dejado en la carretera ahogándose en su propia sangre.

 

Tareq Adili

Tareq Adili

 

Ammar Mufid Dalu fue golpeado ayer por terroristas judíos en Jerusalén Ocupada.

 

Ammar Mufid Dalu

Ammar Mufid Dalu

 

Mohamad Shwaiki, de la ciudad de Hebrón, fue atacado hoy en la mañana.

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Mohamad Shwaiki

 

 

 

En Gaza, solo en el ataque de ayer a la noche murieron 11 personas en ataques de la Fuerza Aérea Israelí.

Israel bombardea Gaza, domingo 6 de julio, 2014

Israel bombardea Gaza, domingo 6 de julio, 2014

 

Mientras tanto, en la Palestina histórica, los israelíes «comunes» hablan de la final de Wimbledon y las semifinales del Mundial.

Tengo la espalda como si me hubieran apaleado a mí…

 

Tali Feld Gleiser,  Ein Hamifratz, 7 de julio de 2014

 

Fuente: Internet y Facebook de Younes Arar, uno de los líderes de la resistencia no violenta de Beit Ummar, Hebrón.

Crónicas desde Palestina III: Castigo colectivo

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Plaza Manara, Ramala. Foto: Tali Feld Gleiser.

Plaza Manara, Ramala. Foto: Tali Feld Gleiser.

Por Los Otros Judíos en Palestina.

El día en que se hizo público el encuentro de los cadáveres de los tres jóvenes colonos me encontraba en la ciudad de Ramala. La gente que estaba conmigo no paraba de repetir: «No se puede matar prisioneros, no se puede matar prisioneros. ¿Qué pasaría si los israelíes deciden matar a alguno(s) de los casi 6000 presos palestinos?» No fue necesario que ocurriera «nada» con los presos (más allá de las habituales torturas físicas y psicológicas) porque hordas de colonos de extrema derecha secuestraron a Mohamad Abu Khdair de 16 años, lo torturaron y quemaron hasta matarlo. Hoy, el campo de refugiados de Shu’fat amaneció tomado por las fuerzas de ocupación de Israel que trataban de sofocar las protestas, que continuaron durante toda la noche.

Barrio de Shu'fat, Jerusalén Este Ocupado en la noche del 2 de julio.

Barrio de Shu’fat, Jerusalén Este Ocupado en la noche del 2 de julio. Foto via Younes Arar.

En el Campamento de Refugiados de Jenin, Youssef Abu Zaghah -de sólo 16 años- fue asesinado a sangre fría de un disparo en el pecho por las fuerzas de ocupación de Israel.

En Jerusalén, una turba de jóvenes pro colonos y judíos ortodoxos, encabezada por los exparlamentarios Michael Ben Ari e Itamar Ben Gvir, salieron por las calles gritando: «Queremos venganza. Un judío es un hermano, un árabe es un bastardo». La policía trató de dispersarlos y, mientras corrían, algunos de ellos preguntaban: «¿Qué hora es?» a gente de piel oscura para ver si respondían con acento árabe y agredirlos.
La policía israelí evacúa a un palestino de una turba de judíos, 1 de julio, 2014. Foto: Olivier Fitoussi.

La policía israelí evacúa a un palestino de una turba de judíos, 1 de julio, 2014. Foto: Olivier Fitoussi.

Otros, gritaban a turistas y curiosos que dejaran de ver el Mundial de Fútbol y se juntaran con ellos. También entraron a un restaurante McDonald’s porque se enteraron de que había trabajadores palestinos.
En otro caso, extremistas judíos atacaron a tres palestinos que realizaban su cena de Ramadán y uno de ellos resultó herido. La policía arrestó a tres de los agresores y amenazó con arrestar a uno de los palestinos, que preguntaba cómo el solo podría atacar a 500 personas.
Más de 1600 casas, universidades y sedes políticas han sido allanadas. Varias casas de familia y algunos vehículos particulares pertenecientes a dirigentes políticos palestinos han sido destruidos por el ejército de ocupación (1).
Hoy jueves de madrugada, cinco palestinos fueron secuestrados por las Fuerzas de Ocupación de Israel en el distrito de Nablus y, uno, en Jenin, al norte de Cisjordania. Las redadas continuaron en casi todos los pueblos y ciudades, además del salvaje ataque a Gaza con más de 30 bombardeos y muchos heridos. 15 palestinos ya fueron asesinados desde el lunes. No hay cómo informar de todas las violaciones a los derechos humanos, el castigo colectivo al que está siendo sometido el pueblo palestino desde que encontraron los cadáveres de los tres colonos adolescentes el lunes pasado, sin escribir casi un diario sobre cada crimen. Tras cada número existe un nombre, una vida o, incluso, una muerte.
Nada hace pensar que la situación pueda calmarse. El gobierno sionista no tiene cómo controlar (si quisiera) a la extrema derecha y los colonos que infectan la Cisjordania ocupada y que son fuertemente subsidiados por el Estado. La Autoridad Palestina no tiene ningún poder en este caso, si es que lo tiene en algún momento.La prensa también está siendo atacada. Una fotógrafa de Active Stills fue baleada en la cara y tuvo que ser operada para no perder un ojo (no hay informe médico hasta el momento). La periodista Boshra Tawil, de 24 años e hija de uno de los líderes de Hamas en la zona de Al-Bira, fue secuestrada en su propia casa. Boshra es la portavoz de la Red «Aneen Al-Qaid Media» una agencia de noticias local que se especializa en cubrir noticias sobre las detenciones de palestinos y los presos políticos.
Fotógrafa de Active Stills herida en la cara.

Fotógrafa de Active Stills herida en la cara.

Boshra Tawil, de Aneen Red Al-Qaid Media secuestrada de su propia casa.

Boshra Tawil, de Aneen Red Al-Qaid Media secuestrada de su propia casa.

Los testimonios escritos y fotográficos de los activistas internacionales parecen estar teniendo algún efecto por las nuevas actitudes de Israel. Tengo que volver de Ramala a Beit Ummar, para lo que existen dos opciones, siempre y cuando uno NO sea palestino. La primera es a través de Jerusalén, lo que podría tomar unos 30 o 40 minutos si no hubiera puestos de control y otras eventualidades. La segunda opción, y la única que la mayoría de los palestinos puede usar es el Valle del Fuego, una carretera en pésimas condiciones y muy peligrosa. El viaje puede tomar entre tres y cuatro horas debido a las paradas constantes, el estado del asfalto y la cantidad de veces que a las Fuerzas de Ocupación se les antoje pararte. También hay que pasar por dos puestos de control.

Ramala Beit Ummar
En mi caso, tomo en Ramala el bus 19 a la estación de buses palestinos en Jerusalén Este. Como mis amigos palestinos no venían conmigo, no habría problema en hacer este itinerario. Llegamos rápidamente a Qalandia, puesto de control que corresponde a esa área, y sucede algo fuera de lo habitual. Un soldado (muy parecido a mi primo de Buenos Aires) pide los documentos a todos los pasajeros y, al contrario de lo que sucede siempre, quienes fuimos enviados al puesto de control éramos todos extranjeros.
En la entrada, hay un gran estacionamiento y oigo que me ofrecen un taxi. Era una parada de taxis palestinos cuyos choferes tienen autorización para llevar pasajeros del puesto de control hasta Jerusalén. En una decisión arriesgada acepto la tarifa que me dan (alta para mi menguado presupuesto) y me hacen subir adelante al lado del taxista, que solo habla árabe. Por esas cosas de la Ley de Murphy casi vamos a parar al mismo carril donde habían revisado mi bus palestino. Si el soldado igual a mi primo ve que no pasé por el puesto de control, tendré no pocos problemas. En un grito instintivo, le grito al chofer «¡no!» y le hago un gesto como para que tome otro carril y, por suerte, me obedece. Nos toca otro soldado, que mira mi pasaporte sin interés. Pasamos sin problemas y sin que «mi» soldado, en el carril de al lado, me viera.

Fila para el puesto de control de Qalandia. Foto: Tali Feld Gleiser.

Fila para el puesto de control de Qalandia. Foto: Tali Feld Gleiser.

Ya en Jerusalén, camino hasta la estación frente a la Puerta de Damasco de la Ciudad Vieja y tomo el bus 21 (siempre palestino) a Belén. Pocos minutos después de partir, somos parados frente al Parque Nacional Mitchaell. Dos jóvenes policías, casi adolescentes, piden los documentos. Una de ellas recoge los de los palestinos y revisa los pasaportes de los extranjeros sin prestar mucha atención. No pueden molestarnos mucho porque Belén es una ciudad turística y «business is business». Las dos policías bajan y se reparten los documentos palestinos con otras policías. Tardan unos diez minutos. Sentadas en los escalones de la entrada del Parque vaya uno a saber de qué hablan porque se las ve reírse como si estuvieran chusmeando sobre el chico lindo de la escuela. Cuando terminan, le entregan los documentos al chofer del bus que los devuelve a sus dueños.
Soldado pidiendo los documentos. Foto: Tali Feld Gleiser.

Policía pidiendo los documentos. Foto: Tali Feld Gleiser.

Nadie más nos detiene hasta Belén, donde tomo una camioneta en dirección a Hebrón.

Entrada a Beit Ummar  y camionetas amarillas que van a Belén, Hebrón, etc.

Entrada a Beit Ummar y camionetas amarillas que van a Belén, Hebrón, etc. Foto: Tali Feld Gleiser.

Me bajo en la entrada a Beit Ummar tras un agotador viaje de más de cuatro horas, de una jornada que todavía sería muy larga. Pero eso es otra historia.

Beit Ummar, 3 de julio de 2014.

Fuentes

Crónicas desde Palestina II: Ramadán, Ramadán

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Por Los Otros Judíos en Palestina.

De Jerusalén no es difícil llegar a Beit Ummar, siempre y cuando no seas palestina. Primero, a Ramala en el bus 19 o 18, que atraviesa el puesto de control de Qalandia, y luego en una camioneta al pueblo (aunque este no sea el itinerario más corto), pasando por otro puesto de control, si es que no hay bloqueos móviles de los soldados israelíes.

Puesto de control de Qalandia.

Puesto de control de Qalandia.

Los palestinos tienen transporte colectivo independiente de los colonos judíos (ilegales todos) que viven en Cisjordania. Hay dos estaciones cerca de la Puerta de Damasco, Jerusalén Este. Mi bus se llena especialmente de mujeres palestinas y dos españolas que parecen ser activistas. Cuando nos acercamos al puesto de control, empieza a aparecer el muro del apartheid. El gris amenaza con envolverlo todo y contrasta con la luz de las montañas salpicadas por olivos centenarios. «No tenemos que parar en Qalandia», me dicen que solo a la vuelta. La estructura de hormigón armado intimida. Del otro lado, una fila de camiones y autos que esperan pacientemente por la humillación cotidiana a la que ya están acostumbrados.

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En Beit Ummar me recibe mi amigo Younes con la familia de Fida, su hermana. Aparecen todos los niños y me dan la mano uno por uno. Nunca me hubiera podido imaginar en ese primer encuentro los lazos que se estaban creando con esa gente digna, educada y hospitalaria hasta las últimas consecuencias. Compartimos todo, desde casa, comida y vida familiar hasta el calor de 40 grados sin ventilador. La familia Abu María no puede permitirse ese lujo por el costo de la electricidad (controlada por una empresa israelí).

Con Obai.

Con Obai.

Con Dala (la chiquita) y Reem (se lee Rim).

Con Dala (la chiquita) y Reem (se lee Rim).

Beit Ummar, al norte de Hebrón,  es un pueblo agrícola con 5.000 años de historia. La población de 17.000 habitantes es musulmana y se ha ido empobreciendo a través del tiempo por la ocupación israelí y las seis colonias judías que lo rodean. Los colonos sionistas han robado progresivamente tierras palestinas, además de apoderarse del agua del pueblo.

Entrada a Beit Ummar, con atalaya del ejército de ocupación de Israel.

Entrada a Beit Ummar, con atalaya del ejército de ocupación de Israel.

El domingo 29 de junio empezó el Ramadán, una de las épocas más importantes del calendario musulmán. Se dice que en 1428 Mahoma comenzó a recibir la revelación del Corán, y cumplir el ayuno es uno de los cinco pilares del Islam. Todos los musulmanes (con algunas excepciones) ayunan desde el alba hasta la puesta del sol, absteniéndose de comer, beber y tener relaciones sexuales. Se lo considera un método de autopurificación espiritual, pues se desarrolla una identificación con quienes sufren hambre y se crece en la vida espiritual.

Yo no tengo que dejar de comer, pero me piden que coma en mi cuarto. Por desconocimiento de que los almacenes cierran a determinada hora, no compro comida suficiente y me contento con pan pita, hummus y dos ciruelitas (un casi ayuno).

Comida del primer día de Ramadán. Tras el ayuno, se come de forma normal, nada de atiborrarse de comida.

Comida del primer día de Ramadán. Tras el ayuno, se come de forma normal, nada de atiborrarse de comida.

Los niños a partir de cierta edad también ayunan, no de forma muy voluntaria, pero saben que es su deber. El primer día sienten mucha sed y hambre. Puede ser complicado para muchos entender un ritual que excluya la comida durante tanto tiempo. Y más hoy en día en que existen tantos problemas por disturbios alimentarios: obesidad, bulimia, anorexia, etc. Se come porque sí, hasta hartarse, sin hacerle caso al cuerpo que no necesita tanta basura. La vida “moderna” ha acabado con las mesas familiares. Estamos invadidos por la comida procesada y los pesticidas. Empresarios asesinos quieren ganar más y más y no les importa que el cáncer y otras enfermedades aumenten de forma alarmante. Por ejemplo, en Beit Ummar, los campesinos no se pueden dar el lujo de cultivar alimentos orgánicos. Según me han dicho, es mucho más costoso y tampoco disponen del tiempo necesario para el cuidado que eso requiere, pues casi todos tienen otro trabajo, porque el campo no provee lo mínimo indispensable.

Desde mi llegada al pueblo, constato que no sabemos qué es el hambre, circunstancialmente, he pasado dos noches despertándome con dolor de estómago por no haber comido durante muchas horas. Aquí la gente no tiene horarios tan delimitados para alimentarse. El desayuno puede ser al mediodía y luego un almuerzo-cena a las cuatro de la tarde. Es lo que me sucedió el día en que fui a Hebrón con mi amiga Fida. Al regreso ella preparó la comida y yo no almorcé mucho, no lo suficiente como para no comer nada hasta el día siguiente. Esto me sucedió más por no querer ofender que por otra cosa. Y el hambre duele. Aunque ahora me ría de la experiencia, es imposible no pensar en tantos humanos que pasan hambre de verdad todos los días de su vida, tantos que no tienen el «privilegio» de alimentarse, a medida que la sociedad occidental se pone cada día más obesa.

En Beit Ummar o Hebrón no he visto a nadie pidiendo limosna o con hambre. Aunque la mayoría no puede cubrir las necesidades básicas, un palestino no puede ver a alguien necesitado, aquí siempre sobra un plato de comida, o varios. Y el Ramadán sirve, entre otras cosas, para ser aún más solidarios.

Viajar y conocer otras culturas es despojarse de nuestra lógica, incluso puede ser enfrentar momentos difíciles de adaptación y aprendizaje. Hoy en día especialmente, el mundo árabe es demonizado por los medios occidentales y mucha gente les cree. Ninguna cultura es perfecta, y ninguna cultura merece ser juzgada como inferior a otra. Espero con mi testimonio ayudar a que ustedes vean otro lado, el humano, el de la solidaridad de gente que vive bajo una ocupación israelí implacable y que, además de un plato de comida, comparte su amor a la vida de forma incondicional.

Regalo de Reem.

Regalo de Reem.

Fotos: Tali Feld Gleiser, Obai Yousef y ReemYousef.

Beit Ummar, 30 de junio de 2014.

Crónicas desde Palestina I

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Texto y fotos por Los Otros Judíos, desde Palestina.

Despertador para las 6:45, no vaya a ser que me quede dormida por primera vez en mi vida. Abro los ojos y son las cuatro. A pesar del cansancio de tantos partidos de Mundial a la una de la mañana, el olor a vaca del kibutz lo invade todo, al punto de no dejarme dormir. Veo si hay alguna novedad en internet y respiro hondo. Vuelvo a abrir los ojos a las seis y el sol ya entra por las rendijas. Repaso mentalmente todo lo que tengo que llevar y cuando me doy cuenta ya estamos en el auto camino a la estación del tren Akko-Akka.

Estación del tren

Estación del tren.

¿Alguien trae bombas en la mochila?

Desde que llegué me choca la “normalidad” que se ve desde cuando uno llega al aeropuerto hasta el norte en la frontera con El Líbano. Solo “pequeños” detalles de seguridad: hay detectores de metales en las entradas de centros de compras o estaciones de tren y autobuses.

Visitamos la ciudad palestina de Acre, uno de los asentamientos poblados más antiguos del mundo. Hoy en día forma parte de la Palestina histórica y fue tomada por los sionistas en 1948, por lo cual es administrada por Israel.  La mayoría de los palestinos fueron expulsados de la ciudad. Actualmente solo el 25% de la población es nativa, o sea, palestina. Durante el paseo no fue posible ver ni un soldado israelí, sí muchos turistas paseando, de todos los orígenes posibles. Busqué con especial atención alguna señal de que hubiera una vigilancia especial. Una aparente normalidad lo invadía todo.

Murallas de la ciudadela de Acre desde la playa

Murallas de la ciudadela de Acre desde la playa.

Ciudadela

Ciudadela

Hasta que se me ocurrió ver televisión. Si no fuera por el idioma, se podría pensar que era un canal pasteurizado de cualquier parte del mundo: un modelo (anti) periodístico en el que se habla del Mundial de Brasil y del evento que ocupa todo lo que sucede en Israel: tres adolescentes religiosos de las colonias (las colonias son ilegales por definición), desaparecidos, o secuestrados según la prensa sionista, aunque todavía ninguna organización se atribuyó el hecho. Pero el primer ministro Netanyahu, sin investigación, ya sabe que fue Hamas, porque fue lo que el servicio secreto le informó, según sus propias palabras.

3 adolescentes entregan plegarias y la gente se para a rezar delante del cartel.

Tres adolescentes entregan plegarias y la gente se para a rezar por los tres colonos desaparecidos delante del cartel.

A todo momento aparecen en la televisión las madres de los jóvenes, sonrientes; son parte del espectáculo. Una, hasta bromea y dice que confía en Dios y es optimista. Nada de lágrimas ni lamentos. Solo les falta darle gracias al todopoderoso por estar pasando por esta situación.

La campaña para traer de vuelta a los muchachos, que estaban haciendo dedo muy cerca del pueblo donde me encuentro (Beit Ummar) y viven en los Territorios Ocupados, se transformó en el mayor castigo colectivo a Cisjordania en los últimos 10 años, con redadas en toda el área de Hebrón, de día y de noche, heridos, muertos y más de 200 palestinos secuestrados (además de los más de 5200 que se encuentran en las cárceles israelíes, algunos sin acusación de ningún tipo – detenciones administrativas). Casualmente, este hecho sucede después de que la Autoridad Palestina, que gobierna Cisjordania, y Hamas, que controla la Gaza estrangulada por un bloqueo (Nuestra América, ¿les suena la palabra bloqueo?), anunciaran un gobierno de unidad. Cuando hasta el perrito faldero de Estados Unidos empieza a pedir que el gobierno israelí pare la construcción de colonias judías en Cisjordania y la Unión Europea comienza a tomar medidas contra los productos de estas colonias, Netanyahu se las da de gran estadista y ofrece conferencias de prensa a toda hora prometiendo traer de regreso a los jóvenes y, por supuesto, debilitar a Hamas.

Escribo sin parar en el tren que me lleva a Tel Aviv, mientras empiezo a ver “por fin” cada vez más soldados verde oliva. Son jóvenes que podrían ser como cualquier otro, pero que cumplen con un servicio militar de tres años los varones y dos, las mujeres, en una sociedad completamente alienada y ajena a la cuestión palestina. Los hombres llevan la ametralladora como si fuera la prolongación de su cuerpo. Es esa misma arma la que apunta y mata personas inocentes, no importa si son ancianos o niños.

soldados

Soldados en Jerusalén

Soldados en Jerusalén

El pensamiento viaja a la velocidad del tren, salta de la anormal normalidad israelí a la realidad de la Ocupación, que conozco tan bien, o eso creo. Perdida en mi mundo, casi me paso de estación y nadie en mi vagón me contesta si esa es la estación Savidor, la mayoría son rusos que no saben inglés y casi nada de hebreo. Salto en el último segundo rumbo al bus que me llevará a Jerusalén Este, y luego a Cisjordania, Palestina Ocupada.

Hacia Ramala, Territorios Ocupados, estación de buses palestinos, Jerusalén Este.

Hacia Ramala, Territorios Ocupados, estación de buses palestinos, Jerusalén Este.

Sueños patagónicos: Los bifurcados senderos de Herzl y el Papa Francisco

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Por Uri Avnery.
zope.gush-shalom.org
Traducido para Rebelión por LB.

Durante su corta visita a Israel el Papa Francisco depositó unas flores sobre la tumba de Theodor Herzl. No fue un gesto habitual. Los jefes de Estado extranjeros están obligados a visitar Yad Vashem, como hizo el Papa, pero no la tumba de Herzl. No es como la Tumba del Soldado Desconocido de París.

Entonces, ¿por qué la tumba de Herzl? Obviamente, ese gesto tenía como objeto subrayar la naturaleza sionista del Estado.

Herzl fue el fundador del sionismo político moderno. Se le denomina oficialmente «el Visionario del Estado». La suya es la única foto que adorna la cámara de plenos de la Kneset. Si tuviéramos santos se llamaría Santo Teodoro.

Probablemente Francisco no le dio mayor importancia a ese gesto. Si es así, es una lástima. El Papa argentino podría haber encontrado muy interesante la figura de ese pintoresco periodista y dramaturgo vienés.

Porque si Herzl se hubiera salido con la suya Francisco habría sido recibido por el presidente Peres y por el primer ministro Netanyahu en castellano. Habría honrado la tumba de Herzl en el Estado judío en algún lugar al sur de Buenos Aires.

Si Francisco nunca ha oído hablar de este episodio, no es el único. La inmensa mayoría de los israelíes tampoco lo ha hecho. No se enseña en las escuelas israelíes. Se oculta de forma un tanto vergonzante.

Los israelíes saben sobre «Uganda». Poco antes de su muerte prematura Herzl fue invitado por el gobierno británico para poner en práctica sus ideas en una parte del África Oriental Británica (en realidad se trataba de las tierras altas de Kenia, una meseta con un clima suave que más tarde se convirtió en territorio de Kenia.)

Para entonces Herzl había perdido la esperanza de obtener Palestina del sultán turco. El proyecto de Kenia, que podía ejecutarse inmediatamente, lo atrajo a él y a su principal valedor, Max Nordau, quien le aconsejó que lo aceptara al menos provisionalmente, como una especie de «asilo nocturno”.

Pero los sionistas rusos, el baluarte del movimiento, se rebelaron. Palestina o nada. Herzl fue desbordado por sus propios admiradores y murió poco después con el corazón destrozado, según se dijo.

Este episodio es bien conocido. Mucho se ha escrito sobre él. Algunos dicen que si durante la década de 1930 hubiera existido en África una Comunidad judía muchos judíos europeos podrían haberse salvado de los nazis.

Pero el capítulo argentino ha sido borrado. No encajaba con la imagen del Visionario del Estado que cuelga en las paredes.

La larga senda de Herzl hacia el sionismo comenzó cuando, siendo un estudiante judío de origen húngaro residente en Viena, se dio de bruces con el antisemitismo. Su mente lógica halló la respuesta. Como era dramaturgo, describió la escena: todos los judíos austríacos, excepto él mismo, marcharían de forma ordenada a la Catedral y se convertirían en masa al catolicismo. El Papa se habría entusiasmado.

Sin embargo, Herzl pronto comprendió que ni los judíos aceptarían el bautismo («Los judíos le temen al agua», bromeó en cierta ocasión Heinrich Heine) ni los Goyim nacionalistas soñarían siquiera con aceptarlos en sus filas. ¿Cómo podrían hacerlo? Los judíos estaban en todas partes, dispersos en multitud de países diferentes, así que ¿cómo podrían adherirse sinceramente a ningún movimiento nacional?

Ahí es cuando Herzl tuvo su visión histórica: si los judíos no podían adherirse a ninguno de los movimientos nacionales que brotaban como champiñones por toda Europa, ¿por qué no habrían de constituirse ellos mismos en una vieja-nueva nación independiente?

Para Herzl esa era una idea sobria, racional. No había ningún Dios involucrado, ni Sagradas Escrituras, ni tonterías románticas. Palestina no entró en su plan. Tampoco sentía el más mínimo interés por las fantasías religiosas de los cristianos sionistas de Gran Bretaña y EEUU del tipo de Alfred Balfour.

El proyecto de Herzl fue completado íntegramente hasta el más mínimo detalle y plasmado por escrito en el folleto que se convirtió en la Biblia Sionista, Der Judenstaat, incluso antes de que Herzl comenzara a pensar seriamente en el lugar donde debía ser implementado.

El panfleto inició su andadura como un discurso que pronunció ante el «consejo de familia» de los Rothschild, los judíos más ricos del mundo. Herzl confiaba en que financiarían su proyecto.

El texto está inmortalizado en sus Diarios, un documento muy bien escrito que ocupa varios tomos. En la página 149 del primer tomo de la edición original en alemán, tras explicar sus planes, comenta que «les puedo decir todo sobre la ‘Tierra prometida’ excepto su ubicación». Esa cuestión quedará en manos de una conferencia de destacados geógrafos judíos que decidirán dónde se instalará el Estado judío tras examinar todas las características geológicas, climáticas, «en definitiva, las circunstancias naturales, teniendo en cuenta las investigaciones más modernas». Se trata de una decisión de carácter «puramente científico».

Al final, cuando el panfleto salió a la luz con el título de Der Judenstaat, el asunto de la ubicación quedó prácticamente ignorado. A esa cuestión se le consagraba menos de una página bajo el expresivo título de «¿Palestina o Argentina?».

Claramente, Herzl prefería Argentina. La razón de ello también se ha olvidado.

Una generación antes de Herzl Argentina consistía principalmente en el territorio situado al norte del país, alrededor de Buenos Aires. El gran sur, denominado Patagonia, estaba casi vacío.

En aquel momento Argentina inició una campaña de conquista que hoy en día muchos consideran genocida. La población indígena precolombina, incluida una tribu de «gigantes» (dos metros de altura), fue exterminada o expulsada. A eso se lo llamó, casi en términos sionistas, «la campaña del desierto».

Campañas genocidas de ese tipo eran bastante habituales en aquella época. Los EEUU hicieron la suya contra los «pieles rojas». Los alemanes perpetraron genocidio en la actual Namibia y el asesino de masas fue agasajado en la Alemania del Kaiser como un héroe nacional. El rey de los belgas hizo algo similar en el Congo.

Lo que Herzl vio con el ojo de su mente era un enorme nuevo país más o menos vacío aguardando a convertirse en un Estado judío. Pensó que el gobierno argentino entregaría el territorio a cambio de dinero. La población local restante podría ser expulsada o inducida a trasladarse a otro lugar, pero «sólo después de que hubieran exterminado a todos los animales salvajes».

(Los propagandistas anti-israelíes utilizan esta frase como si estuviera dirigida a los palestinos. Eso es completamente falso. Herzl jamás habría podido haber escrito eso sobre Palestina mientras el califa musulmán fuera el soberano del país.)

La Patagonia es una región muy pintoresca, con muchos paisajes diferentes, desde las costas de los océanos Atlántico y Pacífico hasta las increíblemente hermosas montañas cubiertas de hielo de los Andes. El clima es generalmente fresco, incluso frío. La ciudad más austral del mundo está situada en su extremo sur.

El enfoque racional de Herzl quedó rápidamente engullido por el carácter irracional de su movimiento, una mezcla de fantasías religiosas y de romanticismo de Europa del Este. El plan para reubicar a los judíos en un entorno seguro se transformó en un movimiento mesiánico. Esto ya les había sucedido a los judíos antes y siempre terminó en desastre.

Herzl detestaba Palestina. Pero sobre todo detestaba Jerusalén.

Cosa curiosa tratándose del profeta del sionismo: siempre se negó a visitar Palestina. Recorrió de cabo a rabo toda Europa, desde Londres hasta San Petersburgo, desde Estambul hasta Roma, para reunirse con los grandes del mundo, pero no puso el pie en Jaffa hasta que fue prácticamente obligado a hacerlo por el Kaiser alemán.

Guillermo II, un tipo romántico y bastante inestable, insistió en reunirse con el líder de los judíos en una tienda de campaña cerca de las puertas de Jerusalén. Fue en noviembre, el mes más cálido en este país, pero Herzl sufrió terriblemente por el calor, sobre todo porque nunca se quitaba su pesado traje europeo.

El Kaiser, un antisemita nato, escuchó cortésmente y luego comentó: «Es una buena idea, pero imposible de realizar con judíos».

Herzl huyó de la ciudad y del país lo más rápido que pudo. La Ciudad Santa, por la que sus sucesores están hoy dispuestos a derramar mucha sangre, le pareció fea y sucia. Se escapó a Jaffa y allí se subió en mitad de la noche al primer barco que zarpaba rumbo a Alejandría. Decía que había oído rumores sobre un complot para matarlo.

Todo esto podría haber sido alimento para las reflexiones del Papa si se hubiera centrado en el pasado. Pero Francisco vive en el presente y abrió sus brazos a los vivos, especialmente a los palestinos.

En lugar de entrar en el país a través de Israel, como todos los demás, le tomó prestado un helicóptero al rey Abdallah II y voló directamente desde Amman a Belén. Eso fue una especie de reconocimiento del Estado palestino. En su camino de vuelta desde Belén hasta el helicóptero, de pronto solicitó parar, se acercó al muro de ocupación y posó sus manos sobre su feo cemento, como sus predecesores las habían posado en el Muro de las Lamentaciones. Su oración allí sólo podía escucharla Dios.

Desde ahí el Papa voló al aeropuerto de Ben-Gurion, como si acabara de llegar de Roma. Caminó sobre la alfombra roja flanqueado por Peres y Netanyahu (pues ninguno de los dos estaba dispuesto a cederle el honor al otro).

No sé de qué pudo haber hablado el Papa con esa pareja de superficiales, pero desde luego yo habría disfrutado de lo lindo escuchando una conversación entre los dos inteligentes argentinos, Francisco y Herzl.

Fuente original: http://zope.gush-shalom.org/home/en/channels/avnery/1401455052/

Contra Palestina, primero se creó el discurso

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Por Teresa Aranguren.

La frecuencia con la que un tema aparece en los medios de comunicación no conlleva necesariamente un mejor conocimiento de esa realidad, pero sí genera una opinión sobre ella. En el caso de Palestina, esa opinión se traduce en un “eso no hay quien lo entienda”, “eso no tiene arreglo” o, modelo de comentario con pretensiones históricas, “eso lleva así desde tiempo inmemorial y… no hay quien lo arregle, ni quien lo entienda”. Es decir, que mejor no hacer nada. Aunque la confusión siempre favorezca al opresor.

p61_palestina_juan-fenderEl drama de Palestina, que no tiene nada de inmemorial, comenzó con el lenguaje. Primero se creó el discurso, la narrativa de la historia; el expolio y la ocupación de la tierra vinieron después.

El discurso negacionista de la realidad de Palestina prendió fácilmente en el caldo de cultivo político-cultural del Occidente colonial. Resulta significativa la naturalidad con la que un mito (“la tierra prometida por Yahveh”) y una falsedad fácilmente comprobable (“una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra) adquirieron categoría de hechos evidentes.

Porque Palestina no era un desierto, ni un espacio vacío. Se sabía que había un pueblo, había censos de sus habitantes, registros de la propiedad, contratos comerciales, periódicos (a finales de los años 20 había más periódicos en Palestina que en España), había comerciantes, campesinos y campesinas, hombres de negocios, escritores, poetas, personas ricas y pobres, conservadoras y progresistas. Un pueblo, en fin. Y, sin embargo…

La necesidad de establecer una continuidad entre el mítico tiempo bíblico y el tiempo actual requirió borrar la historia real de Palestina, ya que su relato cuadraba mal con el discurso excluyente del movimiento sionista. En la operación de limpieza étnica que se llevó a cabo en los meses previos y posteriores a la creación del Estado de Israel no sólo se trataba de vaciar el territorio de población árabe, sino de eliminar las huellas de su presencia y su pasado. Por eso, tras la expulsión de sus habitantes, se procedía a destruir los pueblos y borrar sus nombres del mapa. La arqueología y la toponimia siempre han sido temas políticos en Israel.

Como el lenguaje. Y hay que preguntarse cómo se ha conseguido que al hablar de violencia en la zona se sobreentienda que se habla de “violencia palestina” (tanto la del terrorista suicida como la del niño que lanza piedras al ejército israelí), pese a que los datos del pasado y del presente reflejan que la violencia incomparablemente más mortífera y atroz es la de Israel. Y hay que preguntarse también por qué el término ocupación está prácticamente desaparecido de la crónica periodística o por qué se afianza la expresión “colonias ilegales”, ¡como si hubiera algunas legales!, asumiendo la tesis del ocupante y desechando la versión no del ocupado sino del Derecho Internacional.

La perversión del lenguaje es más peligrosa cuando se produce “naturalmente”, cuando simplemente sigue la corriente. Y la corriente va en la dirección marcada por la versión israelí, que, aun con diferencias de grado y matiz, es también la versión de Occidente.

Pero la realidad no es cuestión de versiones. Hay versiones elaboradas para falsearla, ocultarla, negarla. Contar la realidad de Palestina requiere atravesar la telaraña tejida con silencios, medias verdades y mentiras redondas con la que se ha intentado borrar su pasado y ocultar su presente.

La realidad de la ocupación, la violencia impune de los colonos, el muro, los controles, las incursiones militares diarias, los registros, los secuestros disfrazados de detención, la atrocidad cotidiana y el paulatino e imparable robo de la tierra, apenas ocupan espacio en los medios de comunicación, así que su existencia es percibida débilmente, casi como un elemento colateral de una situación “normalizada”. Una cineasta y amiga de Ramala me dijo no hace mucho: “La ocupación no siempre nos mata, pero siempre nos impide vivir”.

Desde hace mucho tiempo, sobre Palestina, las palabras no se usan para contar lo que pasa, sino para ocultar la dimensión de la tragedia.


Teresa Aranguren es periodista y autora de los libros Palestina: El hilo de la memoria y Olivo Roto: Escenas de la ocupación. Es miembro del Consejo de Administración de RTVE.

Artículo publicado en el nº61 de Pueblos – Revista de Información y Debate, segundo trimestre de 2014, monográfico sobre comunicación, poder y democracia.

Argentina: ¿Memorándum o no Memorándum? ¿Será esa la cuestión?

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memoria activa

Por Adriana Reisfeld y Diana Malamud *

En vísperas del vigésimo aniversario del atentado contra la sede de la AMIA, los hechos de público conocimiento vuelven a darle la razón a una ya legendaria frase: “La historia se repite dos veces: la primera vez como tragedia, la segunda como farsa”. La primera vez que nos mintieron fue una tragedia; ahora, como desde hace dos décadas, nos encontramos con otra maniobra, pero esta vez sabemos que se trata de una farsa. Es por eso que esto no es nuevo: la declaración de inconstitucionalidad del Memorándum es una pieza más de este carnaval de la impunidad que algunos montan para poder “festejar” tranquilos el 18 de julio.

Hablar sobre el Memorándum y la declaración de su inconstitucionalidad significa detenernos sobre los actores que planificaron esta farsa: en primer lugar nos encontramos con la dirigencia judía. Frente a la noticia, los dirigentes de la AMIA y la DAIA se manifestaron como era esperable: “La inconstitucionalidad del Memorándum mantiene la causa vigente”, salieron a vociferar por los medios. Nada más cierto que esta frase, puesto que tiraron abajo el Memorándum para que su causa siga vigente. Su causa no es la de la Verdad y la Justicia, sino que es la cruzada contra la Verdad y fundamentalmente contra la realización del juicio por encubrimiento. Actuaron con rapidez y eficacia para presentar una acción de amparo frente a la Justicia por el Memorándum, pero… ¿Por qué no se presentaban a las audiencias y trabajaban con el mismo espíritu en la investigación por el encubrimiento del atentado? ¿Acaso alguien escuchó a algún dirigente protestar porque el juicio oral no empieza? Nuevamente, porque trabajan para trabar, postergar, desviar, maniobrar… Los actores y sus gestos vienen a confirmar una frase sentenciada por Janan Nudel a pocas semanas del atentado: “¿Pensaste en lo despótico que puede tornarse un líder para sentirse además una víctima?”.

Otro de los actores fue el ex fiscal de la causa AMIA Alberto Nisman. Desde su flamante sillón de la Fiscalía Especial AMIA, trabajó denodadamente para que se declare inconstitucional el Memorándum. Lo llamamos ex fiscal porque ya no representa a las víctimas: desde hace años viene usando el nombre de las víctimas para fortalecer su prestigio político. ¿Por qué no hizo absolutamente nada para acelerar la investigación a los encubridores del atentado? ¿Cómo es posible que en diez años no haya aportado nada nuevo a la investigación? Nuevamente, porque trabaja para trabar, postergar, desviar, maniobrar…

Desde Memoria Activa sostuvimos que el Memorándum era una pequeña ventana, en una larga historia de fracasos. No es inconstitucional, sino que es ineficiente. Pero parecería que otro año más nos obligan a expresarnos y “decidir” si el Memorándum es bueno o es malo. ¡Esa no es la cuestión! La cuestión es lo que evidencia la actuación de la Justicia con este Memorándum: ¿por qué la Justicia argentina se expidió con tanta celeridad sobre esto, mientras que permanece pasiva en relación con la realización del juicio oral por el encubrimiento del atentado? ¿Por qué existe un reloj diferenciado?

Una vez más demasiadas preguntas para una misma respuesta: fracaso e impunidad.

* Asociación Civil Memoria Activa.

Fonte: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-246447-2014-05-17.html

15 de mayo, aniversario de la Nakba

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66 anios b

66 años de desalojos, destrucción, asesinatos, robo de tierra y de vidas.

66 anios Nakba

jerico

Jericó.

 

nakba 66 a

El refugiado palestino Abu Hafez aún tiene las llaves de su casa en Beit Nabala, de donde fue desplazado en 1948.

El refugiado palestino Abu Hafez aún tiene las llaves de su casa en Beit Nabala, de donde fue desplazado en 1948.

nakba day

Día de la Nakba. Artista: Khaleel Khaleelko.

Gaza. Foto: Hatem Mousa.

Gaza. Foto: Hatem Mousa.

 

Ciudad de Haifa.

Ciudad de Haifa.

puerta de damasco

66 años de la Nakba. Puerta de Damasco, Jerusalén ocupada. Foto: Eyad Tawil

return

66 años de la Nakba. «Llave del Retorno». Protesta en Ramala, con autos viejos que se usaban en los años 40. 13 de mayo.

 

Acre.

Acre. 15 de mayo.

exodo palestino

Éxodo palestino, 1948.

 

sigue

Vida cotidiana en Cisjordania.

Beit Hanun - Foto: Nora Fernández Espino.

Beit Hanun – Foto: Nora Fernández Espino.

Gaza

Gaza

 

Amán, Jordania.

Amán, Jordania.

 

Pérdida de tierra palestina desde 1946.

Pérdida de tierra palestina desde 1946.

Cincuenta mil sobrevivientes del Holocausto mueren de hambre en Israel

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sobrevivientes

Sott.net.- En Israel decenas de miles de sobrevivientes del Holocausto viven bajo el umbral de la pobreza. Lo ha revelado el diario Ha’aretz del 24 de abril último (1). Según dicho diario, el 66% de los sobrevivientes del holocausto estaría viviendo con menos de 3 mil shekels por mes (alrededor de 600 euros). Una tercera parte viven solos, sin ninguna compañía. Yediot Aharonot añade que de los 193.000 sobrevivientes de la Shoah que residen en Israel, 50.000 viven en la pobreza y que mensualmente mueren mil.

No son, sin embargo, los únicos que viven miserablemente en la Tierra Prometida. Un informe del Estado sobre inseguridad alimentaria publicado el pasado 7 de abril estima que son 900.000 los israelíes que se ven obligados regularmente a ayunar por lo menos durante un día, es decir, el 11% de la población.

De acuerdo siempre con dicho informe, más de 330.000 familias, es decir, un 18% de la población israelí, padece inseguridad alimentaria, caracterizada por no poder consumir regularmente aquellos alimentos que contengan la cantidad de nutrientes necesarios para un normal desarrollo y una buena salud.

Por lo tanto, el gobierno israelí estaría faltando a su obligación de asegurar un régimen alimentario básico a cada israelí. Las ONG palían actualmente las carencias alimentarias.

Una situación que no debería dejar de conmover a los miembros de la diáspora, que no dejan de cumplir un solo día con el deber de recordarles a los países europeos las privaciones sufridas por sus antepasados hace 70 años.

Nota

(1) “50,000 Holocaust survivors in Israël live in poverty”, Ha’aretz , 24 de abril de 2014

Fuente original: http://fr.sott.net/article/20938-50-000-survivants-de-la-Shoah-meurent-de-faim-en-Israel

Traducción de Susana Merino para Rebelión.org.

Foto: RT