En el centenario de la Declaración Balfour: La responsabilidad histórica de Gran Bretaña en la catástrofe palestina

Estándar
Nur Masalha

Nur Masalha

Por Nur Masalha.

La Declaración Balfour del 2 de noviembre de 1917 fue fundamental para alianza británico-sionista durante la Primera Guerra Mundial y una poderosa herramienta de propaganda judio-sionista. Al acercarse el centenario de la Declaración es oportuno volver a examinar el impacto tanto de la declaración como de las políticas británicas respecto a Palestina y su población originaria. Este artículo apela al Reino Unido a que reconozca su responsabilidad histórica en las desastrosas consecuencias del colonialismo sionista de asentamiento en Palestina y la subsiguiente catástrofe palestina (Nakba).

Sin el apoyo total de Imperio Británico, el sionismo político no habría podido conseguir sus objetivos a costa de la libertad y la autodeterminación del pueblo palestino. El Estado de Israel era y todavía es fundamental para los proyectos occidentales en Oriente Próximo. De hecho, Israel debe su propia existencia al poder colonial británico en Palestina, a pesar de la tensión militar durante la última década de periodo del Mandato Británico entre la potencia colonial y los dirigentes del militarizado Yishuv, es decir, la comunidad de colonos de asentamiento blancos asquenazíes (1) en Palestina.

Los colonos sionistas europeos eran poco numerosos bajo el Imperio Otomano y nunca se les dio verdaderamente carta blanca en Palestina; si se hubiera dejado al Imperio Otomano el control de Palestina después de la Primera Guerra Mundial, es muy poco probable que el Estado judío se hubiera hecho realidad a expensas de la población indígena. La situación cambió radicalmente con la ocupación de Palestina por parte de los británicos en 1917. Pero antes, el 2 de noviembre de 1917, la Declaración Balfour (cuyas catastróficas consecuencias para el pueblo palestino tienen repercusiones todavía hoy) ya había concedido al sionismo derecho a Palestina. El secretario de Exteriores [británico] Arthur James Balfour envió a la Federación Sionista la carta que contenía la Declaración a través de un prominente judío británico, el barón Walter Rothschild. En ella el gobierno británico declaraba su compromiso con el sionismo: “El gobierno de Su Majestad considera favorablemente el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío y utilizará sus mejores esfuerzos para facilitar la consecución de este objetivo”.

Lo verdaderamente crucial fue que los términos de la Declaración Balfour se incorporaron al Mandato Británico en Palestina en 1922 y fueron aprobados por la Liga de las Naciones. Esto constituyó un espectacular logro político y de propaganda para el movimiento sionista internacional que en aquel momento era un grupo minoritario dentro de los judíos del mundo. Curiosamente, el documento fue criticado duramente por el único miembro judío del gobierno del primer ministro británico Lloyd George: Sir Edwin Montagu, secretario de Estado para India, hizo una clara distinción entre judaísmo y sionismo (una ideología política moderna). Le preocupaba el estatus y la potencial doble lealtad de los judíos británicos y puso en tela de juicio el derecho de la organización sionista a hablar en nombre de todos los judíos.

En 1917 la población judía de Palestina era inferior al 10% del total de su población. El contenido de la Declaración Balfour se arraigaba en la política colonial racista de la denegación. No mencionaba siquiera al pueblo palestino, ya fueran cristianos o musulmanes, que conformaba más del 90% de la población del país. De hecho, el pueblo palestino era propietario de más del 97% de la tierra que Gran Bretaña pretendía regalar. La Declaración se refería a los palestinos cristianos o musulmanes como “las comunidades no judías que existen en Palestina” al tiempo que omitía por completo sus derechos nacionales y políticos. La Declaración es típica del estilo supremacista blanco de la época y encaja con la noción de “una tierra sin pueblo [para un pueblo sin tierra]”, creada para justificar la colonización europea y la negación de los derechos fundamentales de los palestinos.

Envalentonado por la Declaración Balfour, en enero de 1919 el destacado sionista británico Chaim Weizmann acudió a la Conferencia de París y y pidió una Palestina pura “tan judía como Inglaterra es inglesa”. Esto sucedía en un momento en que el principio de “autodeterminación para los pueblos del Imperio Otomano” estaba consagrado en los “Catorce Puntos” del presidente estadounidense Woodrow Wilson. Lloyd George saludó estos principios al tiempo que negaba este reconocimiento internacional del pueblo palestino.

A menudo se explican la alianza británico-sionista y la Declaración Balfour en términos de cálculos de guerra y objetivos estratégicos militares (incluido la proximidad de Palestina al Canal de Suez controlado por Gran Bretaña y la ruta a India). Los historiadores pasan por alto los factores y mitos británicos históricos, ideológicos, de la cultura bíblica protestante y simbólicos. Gran Bretaña y gran parte de Europa habían sido la cuna de las Cruzadas Latinas y de los recuerdos colectivos de la lucha por Jerusalén y Palestina, una amarga “guerra santa” contra el islam que duró varios siglos hasta bien entrado el inicio del periodo moderno y cuya memoria colectiva se revivió en Europa en el momento culminante del imperio en el siglo XIX. Antes de la Declaración Balfour dos imanes, la “Biblia y la espada”, en brillante expresión de Barbara Tuchman (Bible and Sword: England and Palestine from the Bronze Age to Balfour) atrajeron a gran cantidad de cruzados, peregrinos, misioneros, arqueólogos bíblicos, viajeros, cartógrafos, cónsules y miembros del Cuerpo de Ingenieros Reales a Tierra Santa de Palestina. En última instancia esto llevó a la conquista de Jerusalén por parte de Gran Bretaña en diciembre de 1917.

La propia Declaración Balfour estaba calculada para coincidir con el avance del general Edmund Allenby hacia Jerusalén durante la Primera Guerra Mundial. Fue el fruto de unas intensas negociaciones a lo largo de doce meses entre destacados sionistas británicos (el “lobby judío-sionista) y altos cargos del Foreign Office y, en última instancia, del gobierno de guerra de Lloyd George.

El 11 de diciembre de 1917 Allenby entró a pie en Jerusalén y anduvo triunfalmente por la Ciudad Vieja. Era el primer cristiano que conquistaba Jerusalén desde las Cruzadas medievales. Este simbolismo no pasó desapercibido para Allenby o Lloyd George, que describieron la toma de Jerusalén como “un regalo cristiano al pueblo británico”. Allenby fue incluso más explícito: “Ahora han terminado las guerras de los cruzados”, afirmó, dando a entender que su conquista de Palestina por parte de las fuerzas británicas era la “última cruzada”.

El general Allenby nos ha dejado otros símbolos de los antiguos y nuevos cruzados: el “Puente Allenby” (todavía denominado así por los israelíes) que cruza del río Jordán fue construido en 1918 por el propio Allenby sobre los restos de un viejo puente otomano. Actualmente es el único punto de entrada y de salida para los palestinos bajo ocupación israelí que viajen fuera de Cisjordania y a Cisjordania. Tanto Allenby como Balfour son muy apreciados en Israel. Allenby da su nombre a una importante calle de Tel Aviv, “Allenby Street”. Balfouria es una colonia judía al sur de Nazareth fundada en 1922 y fue el tercer moshav (2) que se estableció en la Palestina del Mandato. Toma su nombre del secretario de Exteriores británico que redactó la tristemente célebre Declaración.

En 1917 Weizmann, amigo íntimo del general Jan Smuts, un defensor de la separación racial, primer ministro de Sudáfrica y que se asocia a la redacción del borrador de la Declaración, argumentó: “Una Palestina judía sería una salvaguarda para Inglaterra, en particular con respecto al Canal de Suez”. Sin embargo, tanto Lloyd George como Balfour eran miembros de Iglesias protestantes que compartían la creencia sionista cristiana de que había que “restituir” en Palestina a los judíos del Viejo Testamento antes de la Segunda Venida de Jesús.

La Biblia ha sido el texto clave para redimir el colonialismo de asentamiento europeo. El “primer” texto de Occidente ha sido (y sigue siendo) fundamental para el apoyo occidental al Estado de Israel. La “Biblia y la espada”, las dos herramientas heredadas de las Cruzadas latinas y del colonialismo británico, también han sido fundamentales para la estrategia sionista israelí desde 1948.

Desde finales del siglo XIX el sionismo político (y actualmente el lobby pro-israelí) ha seguido disfrutando de una extraordinaria influencia en las altas esferas de Occidente. Por diferentes razones (entre las que se incluye la epistemología y la política del texto bíblico), el Estado de Israel ha sido fundamental para las políticas de Occidente en el rico en petróleo Oriente Próximo. Además de su valor geopolítico y estratégico, y de sus inmensas capacidades militares y nucleares, el Estado de Israel ha tenido una enorme trascendencia para las políticas occidentales posteriores a la Segunda Guerra Mundial. En el periodo posterior al Holocausto el fuerte apoyo financiero, militar y político concedido al “Estado judío” en Palestina también ha sido considerado una oportunidad de “redimir” a Europa (y a Occidente) por el genocidio nazi.

El sionismo político surgió en Europa a finales del siglo XIX en el momento culminante del imperialismo europeo, directamente influido por el pangermanismo y panjudaísmo. Combinó con éxito los nacionalismos de Europa central y del este con el colonialismo de asentamiento y la Biblia. Los padres fundadores laicos del sionismo judío trataron de sustentar con el texto bíblico la legitimidad de su movimiento colonial de asentamientos.

Desde un principio estuvo claro que el proyecto “restauracionista” solo se podía lograr con el respaldo y el apoyo activo de las potencias europeas. Desde Theodor Herzl a Chaim Weizmann y David Ben-Gurion los dirigentes sionistas eran plenamente conscientes de que no se podía garantizar su programa sin el apoyo de las potencias imperialistas. Herzl escribió claramente acerca de la tierra asiática (no europea) “reclamada” por el sionismo y el establecimiento de un Estado casi europeo de colonos blancos en Palestina: “Si Su Majestad el Sultán [otomano] nos concediera Palestina, a cambio nosotros podríamos emprender la regulación de todas las finanzas de Turquía. Conformaríamos ahí parte de una muralla defensiva para Europa en Asia, un puesto de avanzada de la civilización contra la barbarie”.

Sin embargo, el entonces presidente de la Agencia Judía, Ben-Gurion, declaró al presentar testimonio ante la “Comisión Real de Palestina” encabezada por Lord Peel en 1936: “La Biblia es nuestro mandato”. Para Ben-Gurion la Biblia era el texto matriz del sionismo y el texto fundacional del Estado de Israel. Como Ben-Gurion, Lloyd George y Balfour consideraban la Biblia no solo una fuente histórica de confianza sino también una guía de las políticas cristianas y sionistas en relación con los habitantes indígenas de Palestina. Las militaristas tradiciones y relatos bíblicos de la tierra, reconfiguradas y reinventadas en el siglo pasado como una metanarrativa “fundacional” del sionismo y del Estado de Israel, han sido decisivas en la limpieza étnica de Palestina. Hoy las mismas militaristas tradiciones bíblicas de la tierra siguen estando en el centro del desplazamiento y la desposesión de los palestinos (tanto musulmanes como cristianos) de Jerusalén. Irónicamente, es más probable que, a diferencia de Ben-Gurion, los palestinos modernos sean descendientes de los antiguos israelíes cananeos y filisteos que lo sean los asquenazíes y padres fundadores blancos del Estado de Israel.

El historiador británico Arnold Toynbee calificó una vez a Balfour de “hombre malvado”. Toynbee creía que Balfour y Lloyd George conocían las catastróficas implicaciones que tenían para los palestinos originarios la Declaración Balfour y el hecho de que los británicos fomentaran una comunidad colonial de asentamiento blanca en Palestina.

Por supuesto, ni los cruzados latinos ni la moderna Gran Bretaña tenían derechos de soberanía sobre Palestina. Es indudable que Gran Bretaña no tenía autoridad moral o legal para entregar la tierra que no le pertenecía a un tercero y a un pueblo que no residía en el país. Sin embargo, la Declaración Balfour creó el marco para la lucha sionista por apoderarse de la tierra de Palestina y controlarla, una lucha que ha seguido hasta nuestros días. Por ello la Declaración se convirtió en un elemento fundamental de las exigencias judiciales sionistas e israelíes. Entre 1914 y 1948 la potencia colonial británica en Palestina permitió al movimiento judío establecer en Palestina a cientos de miles de colonos judíos europeos, incluidas varias ciudades, y estableció las bases políticas, militares y de seguridad, económicas, industriales, demográficas, culturales y académicas del Estado de Israel.

Medio siglo después de la Declaración Balfour la primera colonia blanca en Palestina, Kerem Avraham, hoy un barrio de Jerusalén, empezó como una pequeña colonia británica fundada en 1855 por el muy influyente cónsul británico en Jerusalén, James Finn, y su mujer, Elizabeth Anne. Finn combinó un antiguo celo cruzado con un moderno pensamiento “restauracionista” protestante y actividades misioneras con el trabajo oficial de funcionario británico. Él y su mujer eran originariamente miembros de la “Sociedad Londinense para Promover el Cristianismo entre los Judíos”. James Finn también fue un estrecho socio de Anthony Ashley Cooper, séptimo conde de Shaftesbury, un destacado diputado tory, milenarista protestante y colaborador clave del sionismo victoriano cristiano y del evangelismo que preconizaba la vuelta a la Biblia. A Shaftesbury le guiaba el pensamiento victoriano de la “Biblia y la espada”, una combinación de imperialismo victoriano y de profecía mesiánica cristiana. Argumentaba que el “restauracionismo judío en Palestina tendría ventajas políticas y económicas para el Imperio Británico y según la profecía de la Biblia, aceleraría la segunda venida de Jesús. En un artículo publicado en Quarterly Review (enero de 1839), Shaftesbury (inventor del mito “una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra”) escribió: “La tierra y el clima de Palestina están singularmente adaptados para que crezcan productos requeridos por las exigencias del Imperio británico: se puede obtener el algodón más fino en una casi ilimitada abundancia, la seda y la rubia roja (3) son los productos principales del país y el aceite de oliva es ahora, como siempre lo ha sido, la propia grasa del país. Solo se requieren capital y habilidades: la presencia de un oficial británico y la mayor seguridad de la propiedad que su le conferirá presencia, pueden invitar a los de estas islas al cultivo en Palestina; y los judíos, que no se trasladarán a ninguna otra tierra para cultivarla ya que han encontrado en la persona del cónsul británico [James Finn] un mediador entre su pueblo y el Pachá [otomano], probablemente volverán en cantidades aún mayores y se convertirán una vez más en el esposo de Judea y Galilea”.

Con el apoyo del entonces secretario de Exteriores británico Lord Palmerston, Shaftesbury empezó a promover la “restauración” de los judíos en Palestina entre la Inglaterra victoriana de la década de 1830. Shaftesbury también desempeñó un papel decisivo en el establecimiento del consulado británico en Jerusalén en 1839. Las actividades públicas de Shaftesbury, James Finn y sus compañeros “restauracionistas”, que precedieron en casi medio siglo a la fundación del movimiento sionista político europeo por Theodor Herzl, demuestran claramente que el “sionismo” empezó como un claro movimiento de cruzada protestante cristiano y no uno laico judío.

Con todo, lo que llevó al crecimiento del sionismo protojudío laico fueron los estudios del Fondo de Exploración de Palestina (PEF, por sus siglas en inglés) y los mapas de Cuerpo Británico de Ingenieros Reales realizados en la década de 1870. La pacífica cruzada del PEF británico, fundado en 1865 por un grupo de eruditos de la Biblia, geógrafos bíblicos, altos cargos militares y de la inteligencia, y clérigos protestantes, entre los que destacaba el deán de la Abadía de Westminster, Arthur P. Stanley, estaba estrechamente coordinada por la clase dirigente político-militar británica y los servicios de inteligencia ansiosos de penetrar en la Palestina otomana, un país gobernado por el “hombre enfermo de Europa” musulmán (4).

El PEF, que cuenta con oficinas en el centro de Londres, es hoy una organización activa que tiene una publicación académica, Palestine Exploration Quarterly. Por otra parte, el PEF da charlas públicas y financia proyectos de investigación en Cercano Oriente. Según su página web, “entre 1867 y 1870 el capitán Warren llevó a cabo exploraciones en Palestina que conforman la base de nuestro conocimiento de la topografía del Jerusalén antiguo y de la arqueología del Templo del Monte/Haram al-Sherif [sic]”. “Además de estas exploraciones en, bajo y alrededor del Templo del Monte/al-Haram al-Sherif, Warren analizó la Llanura de Philistia y llevó a cabo un muy importante reconocimiento de la parte central del [río] Jordán”. El capitán (después general Sir) Charles Warren, de los Ingenieros Reales y uno de los altos cargos clave del PEF ordenó trazar el mapa de la “topografía bíblica” de Jerusalén e investigar “el emplazamiento del templo”, y observó: “El cónsul [británico] del rey [James Finn] es la autoridad máxima, no de los nativos de la ciudad, sino de los extranjeros. No obstante, en su mayor parte estos extranjeros son los dueños legítimos y los nativos en su mayor parte son los usurpadores”. Al parecer Warren y Finn “cavaron literalmente” bajo los santuarios musulmanes de Jerusalén para trazar el mapa de las “dimensiones originales” del “Templo del Monte”. La arqueología bíblica, los mapas y los estudios de topografía y toponimia llevados a cabo por Warren y los Ingenieros Reales han seguido constituyendo los datos básicos de muchos arqueólogos, geógrafos y planificadores estratégicos oficiales israelíes actuales en su campaña por judaizar la Ciudad Vieja de Jerusalén.

Cuando los colonos judíos blancos se trasladaron a Palestina su actitud respecto a la población originaria fue la típica actitud colonial respecto a pueblos “inferiores” y “no civilizados”, aunque las colonias sionistas siguieron siendo muy pequeñas hasta que los británicos ocuparon Palestina en 1917. Después de la ocupación el proceso se aceleró rápidamente bajo la protección de la potencia colonial. Durante este periodo los sionistas insistieron en que se denominara oficialmente a Palestina la “Tierra bíblica de Israel”. Las autoridades del Mandato Británico concedieron el uso del acrónimo hebreo para “Eretz Yisrael” (la “Tierra de Israel”) tras el nombre de Palestina en todos los documentos oficiales, moneda, sellos, etc.

Durante este periodo (1918-1948) los colonos blancos asquenazíes no hicieron esfuerzo alguno por integrar sus luchas en las de los palestinos que luchaban contra el colonialismo británico. Por el contrario, los colonos actuaron desde la convicción de que la población originaria tendría que ser sometida o expulsada, con la ayuda de los británicos.

Para la década de 1930 la Declaración Balfour se asociaba estrechamente en el pensamiento sionista oficial a la colonización práctica de Palestina y a la limpieza étnica de los palestinos originarios. Desde principios de la década de 1930 en adelante los “comités de traslado” (un eufemismo de “comités de limpieza étnica”) y altos cargos del Yishuv elaboraron una serie de planes específicos que implicaban en general a Trasnjordania, Siria e Iraq. En 1930, sobre el fondo de los disturbios de 1929 en Palestina, Weizmann, entonces presidente tanto de la Organización Sionista Mundial como de la Ejecutiva de la Agencia Judía, empezó a promover activamente en discusiones privadas con altos cargos y ministros británicos la idea del “traslado” de árabes. Planteó al secretario colonial, Lord Passfield, una propuesta oficial aunque secreta de traslado de campesinos palestinos a Transjordania, para lo cual se obtendría un préstamo de un millón de libras palestinas de fuentes financieras judías para la operación de reasentamiento. Lord Passfield rechazó la propuesta. Sin embargo, la justificación que Weizmann había utilizado para defender su propuesta fue la base de los posteriores argumentos sionistas de traslado de población. Weizmann afirmaba que no había nada de inmoral en la limpieza étnica de la tierra, que la expulsión de poblaciones ortodoxas griegas y musulmanas (“turcas”), “intercambios de población”, a principios de la década de 1920 eran un precedente de una medida similar en relación con los palestinos.

Si la Declaración Balfour se convirtió en un elemento fundamental de la memoria colectiva, los mitos y la propaganda sionistas, la Declaración, conocida como “Wa’ad Balfour” o la “Promesa Balfour” en árabe, se convirtió en un elemento fundamental de la memoria colectiva palestina de resistencia. Durante toda la época del Mandato el aniversario de la Declaración (2 de noviembre) se conmemoró de manera generalizada por medio de protestas y huelgas nacionalistas. Los palestinos movilizaron el recuerdo del engaño y la traición británicos como una herramienta de resistencia pacífica a las políticas británica y sionista en Palestina.

La colonización blanca de asentamiento de Palestina culminó con el establecimiento del Estado de Israel en 1948 y la Nakba palestina, la catástrofe de la limpieza étnica y la destrucción de gran parte de la Palestina histórica. La guerra psicológica y la presión militar sionistas expulsaron, en muchos casos a punta de pistola, a aproximadamente el 90% de los palestinos del territorio ocupado por los israelíes en 1948, a menudo bajo la atenta mirada de los británicos que continuaron a cargo del país hasta mediados de 1948. La guerra simplemente proporcionó la oportunidad y el contexto necesarios para purgar la tierra y crear un Estado judío en gran parte libre de árabes. Concentró las mentes judío-sionistas y proporcionó tanto la seguridad como las explicaciones y justificaciones militares y estratégicas para purgar el Estado y desposeer al pueblo palestino. Actualmente, aproximadamente dos terceras partes de los palestinos son refugiados, millones de ellos viven en campos de refugiados miserables en Oriente Próximo y otros millones están repartidos por todo el mundo.

El sionismo militarista e Israel han utilizado la Biblia no solo como una herramienta para la limpieza étnica de Palestina y el “exilio” de millones de palestinos de su patria ancestral, sino también como una manera de borrar la historia palestina y de suprimir la memoria palestina. Actualmente la Nakba palestina está más o menos ausente de la memoria colectiva tanto británica como occidental.

Por otra parte, los palestinos no solo continúan sometidos a la actual limpieza étnica y a las políticas de cruzada en Jerusalén en pleno siglo XXI, sino que durante las seis últimas décadas los israelíes y el lobby proisraelí han desafiado y silenciado los intentos por parte de los palestinos de constituir un relato coherente de su propio pasado. Todavía hoy la Catástrofe de 1948 se excluye del discurso oficial en Gran Bretaña mientras que Israel goza de un apoyo extraordinario en el gobierno británico y la mayoría de los diputados conservadores son miembros de “Amigos Conservadores de Israel”.

La clase dirigente británica elige públicamente una “posición neutral” sobre Palestina que a menudo adopta la forma de silencio o de amnesia colectiva. Dada la responsabilidad histórica de Gran Bretaña en la catástrofe palestina, no puede existir esta neutralidad o indiferencia hacia la injusticia cometida en Palestina.

Se ha creado el proyecto Balfour Project para conmemorar el centenario de la Declaración Balfour y el simbolismo de la alianza británico-sionista y el catastrófico impacto sobre los palestinos. Este proyecto busca: a) honestidad en el debate público y un reconocimiento de las desastrosas consecuencias de las acciones británicas en la época de la Declaración Balfour y a lo largo de todo el Mandato Británico en Palestina, y particularmente el engaño respecto a las verdaderas intenciones británicas; b) disculpas por la mala actuación británica; c) disculpas oficiales británicas a los palestinos por haber ignorado intencionadamente sus legítimas aspiraciones políticas; y d) integridad en el futuro cuando Gran Bretaña aborde la cuestión palestina.

Autor: Nur Masalha para Middle East Monitor / Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

Prof Nur Masalha es Director de Programa del Máster en Religión, Política y Resolución de Conflictos. Formó parte de un equipo de postgrado del Arts and Humanities Research Council (AHRC) y fue miembro del AHRC Peer Review College. Ha sido director el Proyecto de Investigación de Tierra Santa desde 2001 y del Centro para la Religión y la Historia desde 2007. El profesor Masalha también edita Holy Land Studies: A Multidisciplinary Journal (publicado por Edinburgh University Press).

Sus libros más recientes son: The Bible and Zionism: Invented Tradition, Archaeology and Post-Colonialism in Israel-Palestine (2007), La Biblia leída con los ojos de los Cananeos (Editorial Canaán, 2011) y The Palestine Makba: Decolonising History, Narrating the Subaltern, Reclaiming Memory (2012). Próximamente publicará The Politics of Reading the Bible in Israel (2013).

Notas de la traductora:

(1) Los judíos asquenazíes son los judíos oriundos de Europa central y del este.

(2) Moshav es una comunidad rural judío de carácter cooperativo

(3) La llamada rubia roja es una planta cuya raíz se utilizaba para fabricar tintes de color rojo destinados a la industria textil y a la farmacología.

(4) La expresión “hombre enfermo de Europa” se ha aplicado a lo largo de la historia a diferentes países europeos en referencia a la debilidad o decadencia de una economía aparentemente normal.

Fuente:  http://www.oicpalestina.org/?p=11912

Ser judía en Palestina

Estándar

Israeli settlers walk along al-Shuhada s

Por Beth Miller.

Se lo dije primero a Safa e Imad. Buenos amigos, vivían cerca en el Campo de Refugiados Aisa y me invitaban a almorzar todos los viernes. Sabía que eran musulmanes religiosos.

Imad me había dicho que los soldados israelíes mataron a su hermano durante la segunda intifada. Pero el tópico de religión y política estaba sobre la mesa, y me pareció oportuno decírselo. Tenía miedo. Sabía que estaba hablando con amigos, pero tenía la imagen de pesadilla de que arrojarían al aire el plato de arroz con pollo, arrancarían el vaso de té azucarado de mi mano y lo estrellarían contra la pared, gritando: “¡Fuuuuuera!”

Respiré profundamente. “En realidad soy judía. Siempre pensé…” ¿Quién puede recordar lo que dije después? Terminé mi frase. Safa tomó mi vaso y volvió a llenarlo. Imad dijo que quería decirme tres cosas. Primero, hay muchas similitudes entre judíos y musulmanes. Segundo, que comprende la diferencia entre una persona judía y el ejército israelí. Tercero, que era una vergüenza que todavía no hubiera ido a ver más sitios sagrados judíos en Jerusalén.

Es formidable ser judía en Palestina.

En el puesto militar de control entre Belén y Ramala detuvieron mi taxi colectivo. El soldado jaló bruscamente la puerta y miró al interior. Había un anciano en el asiento delantero, tres viejos en la fila del medio y en el asiento trasero estábamosd un empresario, un adolescente y yo. El soldado pidió la identificación al adolescente y le indicó que descendiera del coche. Lo colocaron en un banco entre otro soldado y un perro del ejército. El soldado dijo al conductor que siguiera adelante. Mientras nos íbamos, dejando atrás al muchacho, vi a un tercer soldado, demasiado flaco para su uniforme, que caminaba hacia el puesto de control sujetando dos trozos de matza. Los dejó caer, y cuando se agachó para recogerlos se le cayó su M16, golpeándolo en la cara.

Es extraño ser judía en Palestina.

Estuve en un complejo militar del ejército de Israel. Estuve allí porque fui a una manifestación. En Cisjordania, las manifestaciones son ilegales. Los muchachos que estaban cerca fueron detenidos por lanzar piedras. Esposas de plástico maniataban sus manos. Cuando cortaron las del muchacho de mi izquierda hicieron falta dos soldados para introducir el cuchillo entre la cuerda de plástico y su piel. Cuando por fin la rompieron, sus muñecas estaban magulladas y sangrando. Comencé a hablar en árabe con la mujer que estaba a mi derecha, hasta que un soldado gritó “¡Sheke t!” Abrí la boca y volví a cerrarla, justo antes de terminar su frase como yo la había aprendido en la escuela hebrea: con una canción “ b’vakasha — ¡hey!” y luego una fuerte palmada.

Es frustrante ser judía en Palestina.

Mostramos nuestros pasaportes a los dos jóvenes soldados. ¿De qué parte de EE.UU. provenía? ¿Chicago? ¡Go Bulls ! Nos devolvieron los pasaportes. Mis amigos y yo caminamos hacia H2, la sección de Hebrón con la mayor concentración de colonos.

Primera impresión: Lejano Oeste. A la hora señalada. Imaginé a un cuervo graznando, un buitre sobrevolando; pelotas de matojos rodando por Shuhada Street, chocando contra la barrera de hormigón que bloquea la pequeña parte del camino por el que permiten que transiten los palestinos. Busqué mi cinturón, medio esperando encontrar un revólver de seis tiros. Nada. Pero el joven colono que corría con un cochecito de niño y portaba un yarmulke arcoíris llevaba un M16 colgado al hombro.

Volví a mirar a los soldados. Uno estaba apoyado en un muro, absorbiendo el sol. El otro iba hacia el joven palestino.

Más lejos en la calle, otros dos soldados nos miraron mientras caminábamos. Uno de ellos nos silbó. Seguimos caminando. Otros soldados estaban en la esquina siguiente, de pie, alertas, con las manos en sus armas. Miré hacia arriba y vi más soldados en los tejados mirando hacia abajo. Uno saludó. En Hebrón hay unos 4.000 soldados del ejército para proteger a 500 colonos israelíes.

La calle estaba bordeada de tiendas. Todas las fachadas de las tiendas estaban soldadas. Muchas pintadas con espray con una Estrella de David, una menorah o la bandera israelí. Mi amiga señaló que eran tiendas palestinas que habían sido clausuradas por los colonos o los soldados.

Pensé en el palestino que acababa de encontrar, quien me contó que su hijo fue cegado por un colono que le lanzó ácido a la cara cuando iba al colegio. Y nos dijo que frecuentemente tuvo que cerrar su negocio cuando los colonos judíos lanzaban botellas llenas de orina desde arriba hacia el mercado palestino.

Estrellas de David. Por doquier. En las tiendas, en las puertas, en los muros, en ventanas, en banderas, en camisas. Pasamos un letrero que explicaba –en hebreo e inglés– que estábamos en un área de Hebrón “libre” de árabes.

Es un sentimiento horrible ser judía en Palestina.

Original en Inglés: Being a Jew in Palestine, Joys and Frustrations of Working in West Bank

Acerca de la autora: Beth Miller egresó en 2010 de Macalester College y ha estado trabajando con una organización de derechos humanos en Cisjordania durante el último año y medio. Será candidata a una maestría en derechos humanos en la Escuela de Estudios Orientales y Africanos en este otoño. Otros de sus escritos pueden encontrarse en Mondoweiss.net. En Twitter @Bloomiebam

Beth Miller, Group 194 / Rebelión (Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens)

Fuente: http://www.palestinalibre.org/articulo.php?a=38571

A grande colônia saudita/sionista e o pequeno títere

Estándar

bibi obama

Por Raul Longo.

Martin Luther King, o mais famoso pacifista dos Estados Unidos e, sem dúvida, depois de Mahatma Gandhi, o mais famoso pacifista do Mundo, nasceu num dia 19 de janeiro.

Por causa disso o dia 19 de janeiro é feriado nacional nos Estados Unidos. Muito orgulhoso dessa coincidência, Barack Obama tomou posse de seu primeiro mandato como presidente dos Estados Unidos no dia 20 de janeiro de 2009.

Primeiro presidente negro do país onde foi assassinado o negro líder do movimento por igualdade de direitos civis, a posse de Barack Obama se tornou no mais popular evento da história da humanidade.

As estimativas do contingente da multidão à frente do edifício do Capitólio, em Washington, DC, variam de 800 mil a 1 milhão e 800 mil pessoas, mas mesmo as mais modestas consideram ter sido a maior concentração humana já ocorrida na história daquele país.

As agências de pesquisas estimaram em 51% dos televisores dos Estados Unidos sintonizados nas transmissões da posse e o mesmo interesse se repetiu em todos os países, superando a audiência de todo o decorrer dos Jogos Olímpicos no ano anterior. Nem mesmo a caminhada de Neil Armstrong na superfície da Lua conquistou tantas atenções e os provedores de internet registraram um imbatível recorde de acessos em todos os continentes.

Conforme a BBC World Service, 67% dos europeus alimentavam esperanças de que Barack Obama fortaleceria as desgastadas relações dos Estados Unidos com os demais povos do mundo. Os mais otimistas foram os 80% dos pesquisados na Itália e na Alemanha.

No Quênia, país do pai de Barack Obama, aquele 20 de janeiro foi feriado nacional. Em Barbados o governo instalou telões nos locais de maior concentração pública para transmissão da posse da presidência estadunidense. Em Antigua, na Guatemala, considerada uma das mais antigas cidades de todas as Américas, foi realizada uma festa popular com destaque para a música preferida de Barack e Michelle Obama. A governadora-geral do Canadá fez um pronunciamento específico sobre a posse para uma grande reunião de jovens. O primeiro ministro das Ilhas Salomão, na Oceania, pediu a Deus forças, sabedoria e boas pessoas para apoiá-lo em iniciativas para seu país e o mundo.

Manoucher Mottaki, Ministro do Exterior do Irã, desejou que “os ângulos do otimismo sejam criados com Obama…” e o presidente Shimon Peres de Israel considerou um “grande dia” para os Estados Unidos pela esperança e por “eleições que, somente há dez anos atrás, eram inimagináveis.” Em Okinawa, no Japão, correu o boato de que Obama desativaria e retiraria as bases militares estadunidenses instaladas no arquipélago e Vladimir Putin, então primeiro ministro da Rússia, considerou que “Obama parece um homem sincero e aberto, e isso, naturalmente, atrai as pessoas.”

Em Jacarta, indonésios e estadunidenses promoveram um baile à meia noite daquele 20 de janeiro de 2009 e com tradução simultânea para o mandarim as imagens e o discurso de posse foram transmitidos pela Televisão Estatal Chinesa.

Na China e entre todas as nações esses dois parágrafos do discurso de posse de Barack Obama inspiraram esperanças até aos mais pessimistas quanto ao futuro do mundo e da humanidade:

Elas (as gerações passadas dos Estados Unidos)compreenderam que somente nossa força não é capaz de nos proteger, nem nos dá o direito de fazer o que quisermos. Pelo contrário, elas sabiam que nosso poder aumenta através de seu uso prudente; nossa segurança emana da justeza de nossa causa, da força de nosso exemplo, das qualidades moderadoras da humildade e da contenção.

Somos os mantenedores desse legado. Conduzidos por esses princípios mais uma vez, podemos enfrentar essas novas ameaças que exigem um esforço ainda maior — maior cooperação e compreensão entre as nações. Vamos começar de maneira responsável a deixar o Iraque para sua população, e forjar uma paz duramente conquistada no Afeganistão. Com antigos amigos e ex-inimigos, trabalharemos incansavelmente para reduzir a ameaça nuclear e reverter o espectro do aquecimento do planeta.

Quatro meses depois da posse de Barack Obama o mundo se surpreendeu com estas imagens: http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=bDw0bp9LSc0. Era a primeira recepção do também recém-empossado primeiro ministro de Israel, Benjamim Netanyahu, integrante do Likud, partido da extrema direita criado em 1973 pelo radical sionista Menachem Begin.

A exigência de suspensão de novos assentamentos judaicos na Cisjordânia e o reconhecimento de um Estado palestino confirmavam as esperanças em Obama.

Embora sem atender as propostas do presidente estadunidense, Netanyahu respondeu exigindo a desmilitarização e o total desarmamento palestino, restrito impedimento de retorno dos palestinos aos territórios que lhes foram tomados e o reconhecimento de Jerusalém como cidade exclusivamente judaica, em detrimento de sua população cristã e muçulmana. E mais: combate ao governo do Irã, país ao qual os sionistas consideram grande ameaça.

No entanto, em 4 de julho daquele mesmo 2009, Barack Obama reconfirmou ao mundo seus propósitos pacifistas com um discurso proferido na cidade do Cairo:

Vim para cá para buscar um novo começo entre os Estados Unidos e muçulmanos em todo o mundo; um que seja baseado no interesse mútuo e no respeito mútuo; e um que seja baseado na verdade de que Estados Unidos e islã não são mutuamente excludentes e não precisam competir. Em vez disso, eles se sobrepõem e compartilham princípios comuns: princípios de justiça e progresso, de tolerância e da dignidade de todos os seres humanos.

Faço isso com a consciência de que a transformação não pode acontecer da noite para o dia. Nenhum discurso isolado será capaz de erradicar anos de desconfiança, nem eu, no tempo de que disponho, poderei responder a todas as perguntas complexas que nos trouxeram para este ponto. Mas estou convencido de que, para podermos andar para frente, precisamos dizer abertamente as coisas que temos em nossas corações e que com demasiada frequência são ditas apenas a portas fechadas. É preciso que haja um esforço sustentado para ouvirmos uns aos outros; aprendermos uns com os outros; respeitarmos uns aos outros, e buscar terreno comum. Como nos diz o Sagrado Alcorão, “Seja consciente de Deus e fale a verdade sempre”. É isso o que procurarei fazer: falar a verdade ao máximo de minha habilidade, sentindo-me humilde diante da tarefa que temos pela frente e firme em minha crença em que os interesses que compartilhamos como seres humanos são muito mais poderosos que as forças que nos afastam.

Parte dessa convicção tem suas raízes em minha própria experiência. Sou cristão, mas meu pai veio de uma família queniana que inclui gerações de muçulmanos. Quando menino, vivi vários anos na Indonésia e ouvi o chamado do azaan ao raiar do dia e ao cair da noite. Quando jovem, trabalhei em comunidades de Chicago onde muitos encontravam dignidade e paz em sua fé muçulmana.

Como estudioso da história, também conheço a dívida que a civilização tem com o islã. Foi o islã –em lugares como a Universidade Al Azhar– que carregou a luz do saber ao longo de muitos séculos, abrindo caminho para o Renascimento e o Iluminismo na Europa. Foram inovações em comunidades muçulmanas que desenvolveram a ordem da álgebra; nossa bússola magnética e instrumentos de navegação; nossa maestria das penas e da impressão; nossa compreensão de como as doenças se espalham e de como podem ser curadas. A cultura islâmica nos deu arcos majestosos e torres que se elevam ao céu; poesia atemporal e música preciosa; caligrafia elegante e lugares de contemplação pacífica. E, ao longo de toda a história, o islã demonstrou em palavras e atos as possibilidades da tolerância religiosa e da igualdade racial.

Sei, também, que o islã sempre foi uma parte da história da América. O primeiro país a reconhecer o meu foi o Marrocos. Ao assinar o Tratado de Trípoli, em 1796, nosso segundo presidente, John Adams, escreveu: “Os Estados Unidos não têm em si nenhum caráter de inimizade com as leis, a religião ou a tranquilidade dos muçulmanos”. E, desde nossa fundação, muçulmanos americanos enriqueceram os Estados Unidos. Eles lutaram em nossas guerras, serviram no governo, defenderam os direitos civis, abriram empresas, lecionaram em nossas universidades, se destacaram em nossas arenas esportivas, ganharam Prêmios Nobel, construíram nosso edifício mais alto e acenderam a tocha olímpica. E quando, recentemente, o primeiro muçulmano americano foi eleito para o Congresso, ele fez o juramento de defender nossa Constituição usando o mesmo Santo Alcorão que um dos fundadores de nosso país, Thomas Jefferson, guardava em sua biblioteca pessoal.

Assim, conheci o islã em três continentes antes de vir para a região onde ele primeiro foi revelado. Essa experiência guia minha convicção de que a parceria entre os EUA e o islã deve ser baseada no que o islã é, e não no que ele não é. E considero que é parte de minha responsabilidade como presidente dos Estados Unidos combater os estereótipos negativos do islã, onde quer que apareçam.

Ainda naquele discurso, falando para os árabes do Egito, Obama não deixou de citar os 6 milhões de judeus mortos no holocausto promovido pelo nazismo. Mas prosseguiu:

Por outro lado, também é inegável que o povo palestino –muçulmanos e cristãos– vem sofrendo em busca de uma pátria própria. Há mais de 60 anos os palestinos suportam a dor do deslocamento. Muitos aguardam em campos de refugiados na Cisjordânia, Faixa de Gaza e terras vizinhas por uma vida de paz e segurança que eles nunca puderam viver. Eles sofrem as humilhações diárias, grandes e pequenas, que acompanham a ocupação. Portanto, que não haja dúvida: a situação do povo palestino é intolerável. A América não dará as costas à legítima aspiração palestina por dignidade, oportunidade e um Estado próprio.

Lembrou que o Hamas, partido político e braço armado da resistência palestina, também tem responsabilidades a cumprir pela paz e que precisa reconhecer a existência do estado de Israel, mas igualmente reconheceu que:

Israel também precisa cumprir suas obrigações de assegurar que os palestinos possam viver, trabalhar e desenvolver sua sociedade. E, assim como devasta famílias palestinas, a crise humanitária contínua na Faixa de Gaza não favorece a segurança de Israel, como também não a favorece a contínua ausência de oportunidades na Cisjordânia. O progresso na vida diária do povo palestino precisa fazer parte de um caminho que leve à paz, e Israel precisa tomar medidas concretas para possibilitar esse progresso.

E em outro momento da fala do presidente dos Estados Unidos no dia 4 de julho de 2009, uma promessa ecoou da cidade do Cairo para o mundo:

Proibi inequivocamente o uso de tortura pelos Estados Unidos e ordenei o fechamento da prisão de Guantánamo até o início do próximo ano.

A promessa não foi cumprida e no dia 10 de dezembro daquele mesmo ano 2009, num único discurso; Barack Obama desiludiu todas as esperanças que ele mesmo despertou na humanidade e no mundo. Ao receber em Oslo, Noruega, o Prêmio Nobel da Paz, já era outro Obama o que justificava a guerra:

Precisamos começar por reconhecer a verdade dura de que não vamos erradicar os conflitos violentos durante nosso tempo de vida. Haverá momentos em que as nações –agindo individualmente ou em conjunto– verão o recurso à força como não apenas necessário, mas moralmente justificado.

Faço esta afirmação tendo em mente o que disse Martin Luther King nesta mesma cerimônia, anos atrás: “A violência nunca traz paz permanente. Ela não soluciona nenhum problema social: apenas cria problemas novos e mais complicados.” Sendo alguém que está aqui hoje em consequência direta do trabalho de toda a vida de King, sou um testemunho vivo da força moral da não violência. Sei que não há nada de fraco, nada de ingênuo nas crenças e nas vidas de Gandhi e de King.

Mas, como chefe de um Estado que fez um juramento de proteger e defender meu país, não posso me deixar guiar unicamente pelos exemplos deles. Enfrento o mundo como ele é, e não posso ficar parado, sem nada fazer, diante de ameaças contra a população americana. Pois que ninguém se engane: o mal existe no mundo, sim. Um movimento não violento não poderia ter freado os exércitos de Hitler. Negociações não conseguirão convencer os líderes da Al Qaeda a entregarem suas armas. Dizer que a força às vezes é necessária não constitui um chamado ao cinismo –é o reconhecimento da história, das imperfeições do homem e dos limites da razão…

Contudo, o mundo deve lembrar que não foram apenas instituições internacionais –não foram apenas tratados e declarações– que levaram a estabilidade ao mundo do pós-Segunda Guerra Mundial. Sejam quais forem os erros que cometemos, a verdade simples é a seguinte: os Estados Unidos da América vêm ajudando a subvencionar a segurança global há mais de seis décadas com o sangue de nossos cidadãos e a força de nossas armas…

Estupefato, o mundo não pôde compreender o que ocorreu com sua grande esperança de paz e compreensão entre as nações. Uma esperança alimentada desde aqueles que sofreram a barbárie promovida pelos cristãos das cruzadas e depois pelos que se mataram entre si nas guerras da Reforma da Igreja na Europa. O mesmo preconceito e intolerância que atravessou os oceanos com ingleses e ibéricos para dizimar as populações indígenas das Américas, escravizar os povos da África, exterminar os aborígenes e maoris da Oceania.

A mesma intolerância que matou Mahatma Gandhi e Martin Luther King que após 11 meses de sua posse já não mais serviam de exemplo a Barack Obama.

O que aconteceu com aquela grande esperança que após a Primeira Guerra Mundial gerou a Liga das Nações. A mal fadada Liga das Nações, insuficiente para impedir a Segunda Mundial e os horrores do holocausto e da explosão atômica?

A guerra da Coréia, a Guerra do Vietnã, as sanguinárias ditaduras da América Latina e as implantadas no Oriente Médio, como a de Sadam Hussein, seriam os “erros que cometemos” reconhecidos por Obama? Estaria se referindo a criação da Al-Qaeda pela CIA nos anos 1980 quando associado aos milionários islâmicos da Arábia Saudita, os Estados Unidos financiaram os mujahidin para lutar contra o governo socialista do Afeganistão apoiado pela União Soviética?

O atentado de 11 de Setembro no mesmo ano de 2001 em que George Bush tomou posse o livraram das investigações de fraudes eleitorais e financiamentos ilícitos de sua campanha presidencial e serviram como pretexto para a invasão do Afeganistão, cercando o flanco oriental do Irã. Em 2003, sob a farsa das inexistentes armas químicas de Sadam Hussein, Bush cercou o flanco ocidental iraniano contra todas as resoluções internacionais, inclusive da ONU, contando apenas com o apoio de alguns países como Espanha e Inglaterra.

Mas a família Bush é envolvida com o truste internacional do petróleo e o próprio povo estadunidense percebeu que caíra em um engodo ao acreditar que mandando seus filhos para matar crianças em Bagdá ou estuprar mulheres nas ruas de Cabul, estaria garantindo a própria segurança dentro dos Estados Unidos. Perceberam que acirraram o ressentimento de todos os demais povos do mundo contra tudo o que representavam.

E quando a humanidade desacreditou-se do mítico país da liberdade e da democracia, os estadunidenses elegeram Barack Obama que não era envolvido com o saque internacional do petróleo e não representava nenhum dos interesses daqueles que internacionalmente especulam com vidas humanas. Sejam velhos ou crianças, homens ou mulheres, e, inclusive, os próprios jovens dos Estados Unidos.

Da visita de Netanyahu em maio até a entrega do Prêmio Nobel em dezembro de 2009, o que aconteceu com a esperança do mundo e do povo dos Estados Unidos?

Alguns itens de uma carta aberta do Presidente do Parlamento Sírio ao Presidente do Parlamento dos Estados Unidos esclarecem o que mudou em Obama naqueles 11 meses de 2009. Diz a carta:

1 –

– Graças ao dinheiro saudita, diferentes “Madrassas” jihadistas dos salafistas wahhibistas continuam a operar. Esses centros terroristas continuam a formar milhares de jovens todos os anos.

– Os EUA e a Síria, ambos, sofreram e ainda sofrem por causa do terror que lhes vem do mesmo inimigo: a sempre odiada ideologia wahhabista adotada e financiada pelos sauditas.

– Nossos dois países aprovaram e apoiam as resoluções n. 1.373 e n. 1.624 para combater o terrorismo.

O principal inimigo comum de nossas duas nações é a odiada ideologia wahhabista jihadista representada pela Al-Qaeda, pela Frente Al-Nusra e seus afiliados.

2 =

– Dia 19/3/2013, houve ataques químicos em Khan Al-Asal e Aleppo, contra civis e pessoal militar.

– Dia 20/3/2013, o governo sírio solicitou imediata investigação pela ONU. A visita da equipe de investigadores da ONU foi adiada por mais de cinco meses, por intervenção de EUA, França e Grã-Bretanha.

– Dia 30/5/2013, a Turquia anunciou a captura de um grupo islamista terrorista fanático que estava em posse de dois litros de gás sarin. Por isso, o ministro de Relações Exteriores da Rússia, Sergey Lavrov, exigiu, dia 31/5/2013, que o governo turco cooperasse para que se evitasse a possibilidade de futuros ataques químicos no Oriente Médio e na Europa.

– Dia 1/6/2013, o Exército Iraquiano anunciou a captura de um grupo islamista fundamentalista terrorista fanático no Iraque, próximo da fronteira síria, e encontrou com eles armas químicas e o controle remoto de um helicóptero pequeno.

– Dia 28/7/2013, as autoridades sírias entregaram às missões diplomáticas da Rússia e da China em Damasco a prova de que a Frente al-Nusra tinha armas químicas e tinha intenção de usá-las para atacar Muaaret al Numan e o subúrbio de Aleppo.

CONCLUSÃO: Os fatos acima provam que os grupos de fundamentalistas jihadistas terroristas possuíam e já usaram armas químicas em ocasiões prévias.

PERGUNTA: Em termos lógicos, qual seria o benefício para o governo sírio, de cometer um crime de ataque químico durante a visita da Comissão Independente de Investigação sobre a Síria, da ONU, em local que dista 4 milhas do Hotel Four Seasons, onde a Comissão estava hospedada?

Por essa razão, insistimos que venham à Síria, que enviem uma delegação com a máxima urgência possível, para que vejam e descubram diretamente o que se passa aqui.

Convidamos os senhores e senhoras a vir à Síria e avaliar a situação, antes de começarem a cortar – sobretudo porque o tecido a ser cortado é carne humana. Assim será possível que, juntos, tracemos um mapa do caminho para esforço conjunto e efetivo contra o terrorismo.

Cremos que ato de guerra, agressivo e injustificado, será ato injusto e ilegal, pelas seguintes razões:

– A Síria é estado soberano que não representa qualquer tipo de ameaça aos EUA.

– O Conselho de Segurança da ONU não aprovou essa ação.

– O Relatório da ONU sobre o terrível incidente nos arredores de Damasco, em Ghotta, ainda não foi redigido. Ninguém pode sequer saber se incluirá algum tipo de prova de qualquer alegação.

– Ao contrário, a ONU já concluiu que há fortes provas de que os terroristas fundamentalistas da Frente al-Nusrah – organização terrorista afiliada da al-Qaeda – já usaram algum gás venenoso contra soldados sírios e civis inocentes.

Consequentemente, qualquer ato agressivo contra povo inocente e soberano será ato criminoso, que agredirá os princípios da Lei Internacional.

Ao mesmo tempo, alguns círculos ocidentais oferecem todo o apoio possível aos rebeldes wahhabistas fanáticos, que a ONU já acusou de vários crimes – o que é com certeza quebra dos declarados princípios básicos de justiça dos EUA.

Muito nos emocionou o sentimento moral de lástima que manifestaram à vista das imagens das vítimas do ataque químico.

Nós, sírios, estamos colaborando intensamente com a equipe de Investigadores da ONU e especialistas sírios que também investigam a questão de quem cometeu aquela atrocidade, e partilhamos nossos resultados com a equipe da ONU. Nós, parlamentares sírios, estamos determinados a encontrar a verdade e a levar a julgamento os criminosos envolvidos, sejam quem forem.

Até lá, conclamamos os deputados norte-americanos a não empreender qualquer tipo de ação irresponsável e temerária.

Cabe aos senhores, hoje, a responsabilidade de afastar os EUA da trilha da guerra e de conduzir os EUA para a trilha democrática. Esperamos encontrá-los nessa trilha democrática, e discutir e falar e ouvir, como fazem os povos civilizados. Adotamos uma solução diplomática, porque sabemos que a guerra será via catastrófica, destrutiva e sangrenta, que não trará qualquer benefício para todas as nações.

Na verdade, a questão mais importante é que todas as nações enfrentam a mesma ameaça terrorista. Atacar a Síria e enfraquecer o governo e a infraestrutura síria automaticamente fortalecerá nosso inimigo comum de todos, a Al-Qaeda e as organizações terroristas ligadas a ela.

Em vez de combater uns os outros, todos temos de trabalhar juntos para implementar plenamente as Resoluções do Conselho de Segurança da ONU n. 1373 e n. 1.624 contra o terror. Em vez de inimigos, todos devemos trilhar juntos a via da paz e da verdade.

Atenciosamente,

Em nome da Assembleia do Povo Sírio

Deputado Jihad AL-LAHHAM, Presidente.

O Império Sionista que começou a ser construído na Idade Média detendo o controle financeiro das grandes fortunas feudais, no século 20 estendeu-se aos organismos de comunicação e detém a mídia em todos os países do mundo. Também no século 20, com a dependência mundial do petróleo como fonte energética, surgiu o Império Saudita. Ambos aliaram-se ao Império Bélico dos Estados Unidos como braço armado do capitalismo internacional.

O neoliberalismo promovido pelo sionista Milton Friedman criou a crise financeira internacional que agoniza a economia popular do hemisfério norte, menos na Rússia. Talvez depois de consolidados os Impérios Saudita e Sionista concorram entre si, mas agora tornaram os Estados Unidos em colônia e a grande esperança de paz para o mundo em pequeno títere.

Os palestinos ainda resistem. Mas o presidente dos Estados Unidos capitulou.

Foto: Captura de vídeo.

Parceria entre Brasil e Israel deve financiar empresas que operam em assentamentos ilegais

Estándar

Por Marina Castro.

O Brasil pode financiar empresas que operam ilegalmente nos assentamentos israelenses nos Territórios Palestinos Ocupados, segundo um relatório do movimento Stop the Wall e da Felap (Frente Árabe Palestina do Brasil) que deve ser publicado nesta sexta-feira (06/09). A iniciativa é decorrente do projeto de cooperação tecnológica entre Brasil e Israel, em que empresas de ambos os países podem se inscrever para receber financiamento até fevereiro de 2014.

O programa é executado em conjunto pela Secretaria de Inovação do MDIC (Ministério do Desenvolvimento, Indústria e Comércio Exterior do Brasil) e pelo Matimop, que é o Centro Industrial Israelense de P&D (Pesquisa e Desenvolvimento) do OCS (Escritório do Chefe Cientista, na sigla em inglês) no Ministério de Comércio Industrial e Trabalho de Israel.

Segundo o relatório, intitulado “Cooperação Bilateral em Pesquisa e Desenvolvimento Industrial: cooperação com violações israelenses do direito internacional e dos direitos humanos?”, esse tipo de relação “não só direta ou indiretamente legitima as políticas israelenses atuais, mas também contribui para a sustentabilidade da ocupação, colonização e apartheid israelense”.

Wikicommons

Barreira israelense em rua palestina. Organizações em defesa dos palestinos consideram que o Estado judeu fere direitos humanos 

O texto aponta que, das 22 empresas israelenses inscritas no programa até agora, mais de 40% “representam sérias questões de elegibilidade”: ao menos uma das companhias parece ser sediada em Jerusalém Oriental ocupada, uma presta serviços para empresas dos assentamentos e outra é parcialmente detida por uma estatal israelense que opera nos assentamentos e presta serviços à ocupação militar, por exemplo.

Além disso, pelo menos uma empresa está financiando diretamente o fornecimento de equipamentos para uma estatal que presta serviços nos assentamentos, enquanto outra tem um projeto beneficiando as operações de ocupação nas Colinas de Golã Sírio e há suspeitas de que mantém uma companhia nos territórios ocupados.  

O documento aponta ainda que pelo menos duas empresas são sediadas nos Estados Unidos, o que “não é relevante em termos de violações do direito internacional e dos direitos humanos, mas levanta questões de boa-fé”.

Incoerência

A coordenadora de relações internacionais do Stop the Wall, Maren Mantovani, lamentou que um país como o Brasil, um dos mais proeminentes na luta pelo reconhecimento da Palestina, esteja agora agindo na direção contrária e apoiando, mesmo que indiretamente, os assentamentos israelenses.

“O Brasil deu, a nível político, um papel muito importante à soberania dos palestinos”, afirmou Maren. “Nós pensamos que uma cooperação dessa maneira com Israel é apoiar indiretamente as políticas desse país”, lamentou. Ela considerou a iniciativa “um tanto hipócrita” e lembrou que a própria Constituição brasileira assegura os direitos humanos, que seriam desrespeitados pelo Estado judeu.

Entretanto, não é a primeira vez que o Brasil se compromete a cooperar de alguma maneira com Israel. Em abril deste ano, o governador do Rio Grande do Sul, Tarso Genro, assinou convênio com uma empresa militar israelense chamada Elbit, para uma parceria no polo aeroespacial gaúcho, que deve criar a segunda base nacional para lançamentos de satélites.

Outros países

O documento da Felap e do Stop the Wall lembra que países como Estados Unidos e Alemanha assinaram cláusulas territoriais que os impedem de financiar projetos desenvolvidos em terras sob a jurisdição do Estado de Israel depois de 05 de junho de 1967, data de início da Guerra dos Seis dias.

Para a GIF (Fundação Alemã-Israelense para Pesquisa e Desenvolvimento), os alemães assinaram cláusula assegurando que “a GIF pode apoiar apenas projetos realizados dentro das áreas geográficas sob a jurisdição do Estado de Israel antes de 05 de junho de 1967”. O mesmo ocorreu no âmbito das regras de elegibilidade da Fundação Binacional de Ciência Estados Unidos-Israel.

Wikicommons

Sinagoga em Jerusalém Oriental ocupada, mais uma marca da presença israelense entre os palestinos 

O relatório também comemora que a União Europeia tenha publicado orientações detalhadas para financiamento e apoio financeiro a entidades israelenses, cujas diretrizes são “um passo importante para a aplicação dos requisitos de incorporação de normas de direito internacional e de direito existente das instituições da UE que incorporam a lei internacional”.

Entretanto, o texto diz que “é importante salientar que as diretrizes não são um ato político, mas uma operação técnica de aplicar as obrigações legais existentes”. Ainda assim, as organizações agradecem à União Europeia, “em especial devido ao fato de que alguns governos da UE não estão mesmo reconhecendo a soberania palestina sobre os territórios ocupados em 1967”.

O Itamaraty, segundo o Stop the Wall e a Felap, já sabem do problema, inclusive porque o tema foi abordado durante a mesa de Oriente Médio da Conferência Nacional “2003-2013: uma nova política externa”, realizado em julho deste ano na Universidade Federal do ABC.

Amanhã, uma delegação do BNC (Comitê Nacional Palestino pelo Boicote, Desinvestimento e Sanções), se reunirá com o cônsul brasileiro na cidade palestina de Ramallah, embaixador Paulo França. O grupo deve entregar uma carta conjunta de parabéns ao novo ministro das Relações Exteriores, Luiz Alberto Figueiredo, que ao mesmo tempo insta o Ministério a suspender o projeto de financiamento entre Brasil e Israel pelo risco de serem apoiadas empresas que atuam nos assentamentos israelenses.

Fonte: http://operamundi.uol.com.br/conteudo/noticias/31049/parceria+entre+brasil+e+israel+deve+financiar+empresas+que+operam+em+assentamentos+ilegais.shtml

https://losotrosjudios.com/ repudia cualquier ataque a Siria

Imagen

https://losotrosjudios.com/ repudia cualquier ataque a Siria

Prensa israelí provoca a Obama para atacar Siria

Estándar
Imagen

Premios Nobel de la Paz: Peres y Obama, y Primer Ministro Netanyahu.

El retiro del presidente de EE.UU., Barack Obama de realizar una acción militar contra el Gobierno sirio, demuestra el fin de etapa de Estados Unidos como una potencia internacional, así han declarado este lunes los medios de comunicación israelíes.

Tras la decepción de los israelíes de EE.UU. de hacer una intervención militar en el país árabe, los medios israelíes han iniciado alimentar Washington a realizar una ofensiva belicista contra el pueblo sirio.

La decisión de Obama a esperar la respuesta del Congreso para autorizar un ataque contra Siria, tiene un efecto negativo a los aliados de EE.UU. en la región, especialmente en el régimen de Tel Aviv, ha declarado el diario israelí Yediot Aharonot.

La decisión inesperada del mandatario norteamericano para pedir autorización al Congreso representa una apuesta arriesgada que puede tener efectos devastadores en su credibilidad si al final no hay intervención en el país árabe, ha añadido.

De acuerdo con el diario israelí Maariv, EE.UU. tiene dudas en realizar una operación militar contra Siria, y además los estadounidenses han manifestado su rechazo a cualquier intervención militar de Washington en Damasco.

La disposición del Ejército sirio para enfrentarse a las amenazas de los occidentales por un lado y la oposición de la opinión pública con una nueva guerra por otro lado ha creado una brecha entre los aliados de Estados Unidos.

La advertencia de Bashar al-Asad sobre una guerra regional y la de Irán respecto al peligro que amenaza la seguridad de régimen de Israel, también son unos factores importantes que impiden a EE.UU. a realizar un ataque contra el país árabe.

Los aliados occidentales, en particular EE.UU. y Francia han amenazado con atacar Siria después de que el pasado 21 de agosto, los grupos terroristas que operan en el país árabe acusaran al Ejército sirio de un ataque con armamentos químicos, en el cual unas 1300 personas han perdido la vida.

Sin embargo, gobiernos y pueblos de diferentes países a lo largo y ancho del mundo han protestado durante los últimos días ante esa decisión y han pedido la paz para todas las naciones.

El Ejército sirio después de este anuncio encontró en el barrio de Jobar, en Damasco, barriles de gas tóxico con etiquetas en la que se especificaba que eran de fabricación saudí.

Fuente: HispanTv / OICP y http://www.oicpalestina.org/?p=11792

 

Ondean la bandera palestina en el Teatro Colón de Buenos Aires

Vídeo

Como el año pasado frente al teatro de Nueva York, siguen las protestas contra estos artistas que no tienen vergüenza de venir a representar al estado terrorista de Israel en Buenos Aires. BDS como remedio antiapartheid, funcionó para Sudáfrica, está funcionando para Palestina, por PALESTINA LIBRE.

Jóvenes israelíes se rebelan en apoyo a Palestina

Vídeo

En el vídeo, publicado en Youtube, el grupo de jóvenes señala que «somos objetores de conciencia israelíes. Eso significa que nos negamos a servir en el Ejército de Israel porque están ocupando a otro pueblo, a los palestinos. Los niños palestinos no pueden ir a la escuela por culpa de los ‘check points’ [controles militares], ni siquiera obtener asistencia médica. Muchos jóvenes palestinos son encarcelados injustamente. Muchos de ellos han sido asesinados o sus casas demolidas. El Gobierno [de Israel] dice que estas políticas nos mantienen a salvo… pero negar a los palestinos sus derechos humanos básicos nos pone a todos en riesgo. Es ilegal. Es incorrecto. Es inmoral. Está en contra de mis principios».

Texto completo en: http://actualidad.rt.com/sociedad/view/102565-jovenes-israelies-rebeldes-defensa-palestina

Obra de arte: Éxodo II (pero del pueblo palestino)

Imagen

Obra de arte: Éxodo II (pero del pueblo palestino)

De İbrahim Özdabak.