Norman Finkelstein: «A Israel no se le puede vencer mediante la lucha armada»

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Por Leila Nachawati.

En el apartado profesional de su perfil en redes sociales, el profesor judío estadounidense Norman Finkelstein aparece como “desempleado”. Este activista y politólogo que perdió a la mayor parte de su familia en campos de concentración, ha pagado un precio muy alto por su posicionamiento contrario a la ocupación israelí y sus investigaciones en torno a las políticas del holocausto. Recibe acusaciones de antisemitismo por parte de los sectores más favorables a las políticas de Israel, lo que lo ha condenado al ostracismo profesional en EEUU.

También se le critica desde movimientos como el de Boicot, Desinversiones y Sanciones y de otros promotores de la solución de un solo Estado para palestinos e israelíes. Esta solución se basa en la noción de ciudadanía y no en el carácter étnico o religioso, frente a la defensa de intelectuales como Finkelstein de la solución de dos estados distintos.

Desde que nos conocimos en Líbano hace cinco años, ha habido muchos cambios en Oriente Medio y el Norte de África. ¿Cómo definiría el punto en que se encuentra la región hoy?

Todo parece ir siempre a peor. Diría que todo ha ido a peor en el mundo en general, con excepción de algunas partes de América Latina. Después de décadas de desgobierno, de desigualdades, de injusticia institucionalizada a manos de regímenes corruptos, no se puede decir que sea sorprendente lo que sucede hoy. En 2011 la ciudadanía de Oriente Medio y Norte de África intentó el cambio por medios pacíficos y fue brutalmente reprimida, así que a nadie le puede sorprender que los deseos de cambio tomen una deriva violenta o irracional en muchos casos.

Tras los últimos ataques israelíes a Gaza, ¿cuál es el balance para israelíes y palestinos?

La parte israelí no ha logrado ninguno de sus objetivos, pero los palestinos tampoco. Se puede decir que la situación está estancada. La diferencia es que Israel puede seguir viviendo en esa situación de estancamiento, mientras que los palestinos no. Israel puede vivir con una Gaza controlada por Hamás, pero ¿pueden los palestinos vivir con una Gaza reducida a escombros, miles de asesinados, bajo un asedio que se mantiene, una ocupación que continúa? El statu quo era insoportable para los palestinos y lo sigue siendo. Ninguna de las dos partes ha ganado, y aún así los palestinos pierden. La voluntad indomable de los gazatíes es admirable, pero su victoria no lo es si no se traduce en una mejora de sus condiciones de vida, que empeora tras cada operación israelí.

¿Puede haber una solución justa para los palestinos en el contexto de injusticia y convulsión del resto de la región?

Creo que sí. Los palestinos tienen mucho a favor para acabar con la ocupación. La resistencia civil no violenta, en coordinación con el movimiento de solidaridad internacional, que incluye un apoyo valiente, casi heroico por parte de algunos países de Latinoamérica, tiene un potencial enorme. Por desgracia, ni la Autoridad Palestina ni Hamás hacen uso de toda esa opinión pública favorable, de esa solidaridad internacional, de la población palestina como fuerza. Hamás sigue empantanado en un discurso mitológico de lucha armada, del mismo modo que Israel se mantiene en el discurso mitológico del proceso de paz.

Se refiere usted en su libro Knowing Too Much: Why the American Jewish Romance is Coming to an End al cambio en la opinión pública estadounidense con respecto a Israel. ¿A qué se debe ese cambio?

Principalmente a la labor de organizaciones israelíes como B’Tselem y grupos de derechos humanos como Human Rights Watch y Amnistía Internacional, que han hecho que los argumentos de apoyo a la ocupación se perciban cada vez más como tendenciosos e indefendibles. Este cambio es importante, después de décadas de aceptación de políticas que promueven el sufrimiento y la injusticia en la región.

No menciona usted la labor de referentes palestinos como Edward Said o la organización palestina Al-Haq en ese cambio de percepción, punto por el que ha sido criticado su análisis.

El trabajo de organizaciones palestinas como Al-Haq es muy valioso y ha tenido impacto en otros ámbitos, pero por desgracia su influencia en la opinión pública judía estadounidense ha sido mínima.

También recibe numerosas críticas por defender la solución de dos estados, frente a la de un solo Estado de coexistencia que promueven intelectuales como Azmi Bichara o Omar Barghouti. ¿No es más justo plantear una, digamos, república democrática israelo-palestina?

La creación de un Estado palestino me parece la única solución viable. La solución de un solo Estado para ambos pueblos requeriría que Israel renunciase a su carácter judío. Si no logramos que Israel devuelva el territorio robado a los palestinos, ¿podemos pensar que va a renunciar a la esencia misma de su existencia? Lo veo una fantasía.

Hay especialistas en la región que defienden lo contrario. Afirman que es la solución de dos estados, uno israelí y otro palestino, la que se ha convertido en una fantasía que en la práctica sólo reforzaría el Estado de apartheid.

El retorno a las fronteras del 67 y la división en dos estados es algo que prácticamente todo el mundo acepta, incluido el derecho internacional. La solución de un solo Estado es un bello sueño, pero si queremos mejorar la vida de la gente aquí y ahora, no podemos agarrarnos a sueños, necesitamos soluciones realistas. Y un Estado palestino lo es.

En su último libro, que será publicado en los próximos días, hace un repaso de las agresiones israelíes a Gaza, y plantea la imposibilidad de vencer a Israel mediante la lucha armada.

Los palestinos no tienen la obligación, ni moral ni legal, de desistir de usar la fuerza armada contra Israel. Sin embargo, como desarrollo en el libro, tanto en Gaza como de cara a quienes los apoyan desde el exterior la resistencia no violenta masiva ofrece la mejor alternativa para acabar con el asedio y la ocupación ilegal. La resistencia armada se ha intentado una y otra vez y a pesar de la nobleza, de lo heroico de esta resistencia, Israel permanece inamovible. Si la fuerza de la resistencia palestina se canaliza a través de una campaña masiva de resistencia civil, y quienes la apoyan en todo el mundo movilizan a la opinión pública para un cambio de políticas, Israel se verá obligado a poner fin a la ocupación, y se perderán muchas menos vidas que en la resistencia armada.

Fuente: ElDiario.es

“El pueblo de Gaza nos enseña a todos su capacidad de resistencia”

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Yolanda Álvarez

Enric Llopis entrevista a Yolanda Álvarez, periodista de TVE que cubrió la agresión militar de Israel a Gaza.

Los seguidores en twitter de la corresponsal de TVE en Oriente Próximo, Yolanda Álvarez, de dispararon cuando una portavoz de la embajada de Israel en España señaló a la periodista, este verano, como “correa de transmisión” de Hamas y “activista”. Pero la corresponsal valenciana, que ha cubierto para la televisión pública la guerra de Gaza, es una profesional de largo recorrido que ha informado de elecciones en Irán (2009), Iraq (2010), el conflicto en el Aaiún (2010), la “primavera árabe” en Túñez, la guerra en Libia o la revuelta popular en Yemen (2011). Yolanda Álvarez participó el sábado en unas jornadas de acercamiento a la realidad Palestina organizadas por la Unió de Periodistes Valencians y la Comunidad Palestina de Valencia. Destaca del pueblo de Gaza su capacidad de resistencia. Además, “la lucha por sacar lo positivo en medio de un infierno y aferrarse a la poca esperanza que hay; así, nos dan una lección a todos”.

-Si tuvieras que escribir un reportaje sobre los 50 días de agresión militar y asedio a Gaza (la llamada operación “margen protector”), ¿cuál sería el titular y la entradilla?

-Escribiría en el titular “la tercera ofensiva israelí devasta la franja de Gaza”. Y añadiría que más de 2.000 muertos palestinos y 70 muertos israelís es el triste balance de lo que con esta guerra se ha perdido, y no se podrá recuperar. Reconstruir lo recuperable va a costar décadas. Y los dos pueblos van a salir perdiendo.

-¿Son posibles la objetividad, la neutralidad y la equidistancia en la guerra de Gaza? ¿Qué punto de vista adoptaste en la cobertura de los hechos?

-La objetividad es algo a lo que debemos tender, pero como sujetos que somos resulta imposible ser objetivos. Creo que hemos de intentar hacer un periodismo justo. En un conflicto tan desequilibrado como éste, se trata de dar voz a quien más sufre, la población de Gaza. Aunque también es cierto que las poblaciones del sur de Israel han sufrido ataques con cohetes, con el resultado de seis civiles muertos. Pero repito que la población de Gaza ha padecido mucho más, dado que la potencia del ejército israelí es mucho mayor. Los periodistas hemos de contar todo lo que vemos y desde todas las aristas, en un conflicto que es muy complejo, y donde debemos huir de tópicos y maniqueísmos. Creo, además, que una cosa son los gobernantes y otra los pueblos. Dentro de cada pueblo hay diversidad de opiniones, ideologías y corrientes de pensamiento.

-¿Qué tipo de periodismo tratabas de poner en práctica los días que estuviste en la Franja?

-Trato de hacer un “periodismo humano”, es decir, darle voz a quien no la tiene o ponerle el micrófono y la cámara a los que tienen difícil acceso. Eso es algo que le gusta poco a los políticos de uno y otro signo, sea Netanyahu o Hamas. Cuanto más cerca esté el periodista de la gente, mejor. Pienso, en definitiva, que no estamos para hacer de altavoces de los políticos, sino del sufrimiento humano.

-¿Qué tratamiento consideras que, en general, han dado los medios de comunicación a los ataques militares de Israel sobre Gaza?

-Al principio, Israel tuvo bastante éxito en “vender” la versión de que utilizaban el derecho a la defensa frente a una agresión con cohetes por parte de los palestinos. Es cierto que la mayor parte de la comunidad internacional “compró” este discurso. Pero es un conflicto mucho más complejo. Antes murieron varios milicianos del brazo armado de Hamas, y se había perseguido a esta organización. Además, hay una ocupación del territorio palestino que dura décadas. Por eso, no podemos limitarnos a reproducir el lenguaje que utiliza una de las partes. Pero tampoco a reproducir lo que Hamas te dice. Los periodistas hemos de ser independientes y quedarnos con los hechos para que la gente saque sus conclusiones.

-Durante tu estancia en Gaza, ¿has tenido conocimiento de hechos sobre el terreno que consideras no han llegado a difundirse?

-Creo que los hechos más graves han trascendido. Pero también es cierto que ha habido periodistas que se han colocado en una parte del conflicto, o pro-Israel, o pro-Hamas. Y no se pueden negar los hechos. Pienso que los periodistas hemos de sacar todas las aristas del conflicto. Porque es una situación compleja. Aunque la realidad en la franja de Gaza resultó mucho más devastadora.

-¿Hubo escenas que te impactaron especialmente, y que podrían definir la tragedia que ha vivido la población de Gaza?

-La primera vez que entramos en el barrio de Al Shayaía vi una ambulancia calcinada y cómo sacaban a niños y ancianos. Recuerdo el olor a muerto. Israel estaba bombardeando desde la noche anterior y ésta fue la primera gran masacre. Después de la tregua, cuando pudimos llegar a Beit Hannun, en el norte, el paisaje de devastación me recordaba a la segunda guerra mundial. He visto cómo Israel ha arrasado barrios y poblaciones enteras. Ellos dicen que porque había túneles, lanzaderas y cohetes. ¿Pero eso justifica que un barrio o una población sean el objetivo militar de un ejército? Sin embargo, el momento más doloroso fue el primer ataque a una escuela de la ONU. Mujeres y niños aterrorizados se refugiaron en un hospital, situado a pocos metros de la escuela, como consecuencia del ataque. Pude ver bebés ensangrentados, adolescentes desencajados y gritando sin consuelo. Sin llegar a ver ningún muerto, fue la escena que más me dolió.

-¿Qué rol consideras que desempeñan en este conflicto Estados Unidos e Israel?

-Estados Unidos tiene en Israel a su mejor aliado en oriente próximo, por intereses estratégicos y porque además le vende el armamento con el que actúa. Por otro lado, Israel tiene en Estados Unidos a su mejor aliado, al socio garante por el que, haga lo que haga, siempre vetará una resolución de Naciones Unidas en contra de Israel.

-Hay otros actores, como las víctimas. ¿Qué lecciones pueden aprenderse de la población de Gaza?

-Ya conocía su capacidad de resistencia, pero durante mi última estancia ha llegado a sorprenderme más. Además, su valentía, optimismo y sentido del humor…. La lucha por sacar lo positivo en medio de un infierno y aferrarse a la poca esperanza que hay. Así, nos dan una lección a todos.

-¿Has conocido la vida cotidiana en Gaza en las dos coyunturas posibles, bélica y de paz? ¿Qué diferencias has encontrado?

-En un contexto de paz, las calles de Gaza se encuentran abarrotadas de vida, de tráfico y de gente en la calle. Con mucha vitalidad y ruido. Destacaría también los vínculos y el sentido de comunidad, que se refuerza entre gente que tiene muy poco. Prima lo humano. Además, la gente que sufre es la más sabia, porque el sufrimiento es lo que más enseña en esta vida. Ahora bien, en una coyuntura de guerra la gente tiene mucho miedo porque no sabe dónde va a caer la próxima bomba. Sitios que parecían seguros dejan de serlo, como escuelas u hospitales. En toda esta realidad cotidiana, hay gente que psicológicamente resulta fortalecida, pero otra sale con secuelas terribles, que veremos si pueden superar.

-Por último, ¿opinas que las consecuencias serán diferentes a las de ofensivas anteriores sobre Gaza? ¿Nos acercamos a un escenario diferente?

-Periodistas e investigadores con experiencia de muchos años en Palestina coinciden en que el conflicto empeora y cada vez es más difícil la resolución. Creo que se podría resolver con voluntad política, pero para ello haría falta la presión internacional. Porque las dos partes no tienen la misma fuerza para sentarse a negociar. Hay una potencia ocupante y un pueblo ocupado. Cuando hace unos años entrevisté a Butros Ghali, exsecretario general de Naciones Unidas, ya me dijo que había que reformar la ONU. No podemos dejar en manos la seguridad mundial en manos de cinco países con derecho a veto en el Consejo de Seguridad. Cuando la ONU dejó que se creara el estado de Israel, también dijo que se creara un estado árabe para los palestinos. Y nunca se respetó esta decisión. En definitiva, hay una serie de actores internacionales en situación de privilegio, con licencia para hacer lo que quieran.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=189889

El boicot a Israel después de Gaza. ¡Ahora más que nunca!

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Esto es un ejemplo de lo que se puede hacer en todos los países.

Avatar de PBAIBDS Académico por Palestina

Desde la campaña BDS Académico por Palestina creemos que, tras la masacre de Gaza perpetrada de forma impune por Israel este verano, es imprescindible intensificar la campaña internacional de Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel impulsada por la sociedad civil. La masacre de Gaza ha vuelto a demostrar que nuestros gobiernos e instituciones no van a mover un dedo para poner fin a tal injusticia y va a tener que ser la ciudadanía quien presione con sus propios instrumentos.

 ¡Nuestra campaña ya ha sido apoyada por más de 1,300 profesores y profesoras y ha sido difundida por diferentes medios de comunicación (ver enlaces al final del texto)! Estos días de inicio del curso os pedimos que:

1. Reenviéis esta información a vuestros contactos académicos sensibilizados con la temática. Es importante que sepan que sí tienen la posibilidad de hacer algo para apoyar a la población palestina. Desde Palestina nos dicen que están…

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¿Hacia el gran Israel?

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obamaisraelPor Germán Gorráiz López.

Las bases del gran Próximo Oriente se establecieron en el Pacto del Quincey (1945) siguiendo la doctrina de los acuerdos franco- británicos Sykes-Picot de 1916 que favorecían la división regional del poder en zonas de influencia y sustentada en el trípode EEUU-Egipto-Arabia Saudí. Dicha doctrina consistía en la pervivencia endémica en Egipto de gobiernos militares autocráticos pro-occidentales, lo que aseguraba la supervivencia del Estado de Israel (1948) y proporcionaba a la Marina de EEUU de un acceso privilegiado al Canal de Suez, atajo crucial para el acceso directo a los Emiratos Árabes, Irak y Afganistán, quedando como firme bastión de los intereses geopolíticos de EEUU en la zona, máxime tras la caída del Sha de Persia en 1980.

El otro pilar del acuerdo consistía en el acceso privilegiado de EEUU al petróleo de Arabia Saudí a cambio de preservar su régimen autocrático y favorecer la difusión del wahabismo (doctrina fundada por Mohamed Abdel Wahab a mediados del siglo XVIII con el objetivo de convertirse en una visión atractiva del islam y exportable al resto de países árabes), con lo que la teocracia saudí se convirtió en una potencia regional que proporcionaba a EEUU la llave del dominio energético al tiempo que servía de muro de contención de las corrientes socialistas y panarabistas. Finalmente, tras la Guerra de los Seis Días (1967), el puzzle geoestratégico de Oriente Medio-Próximo se completó con la instauración de regímenes autocráticos y pro-occidentales en los países circundantes a Israel (Libia, Siria, Jordania, Arabia Saudí, Irak e Irán), quedando los palestinos confinados en los guetos de Cisjordania y Gaza.

Además, según la encuesta sobre derechos civiles ”Association for Civil Rights in Israel Annual Report for 2007” publicada por el diario Haaretz, “ el número de judíos que manifiestan sentimientos de odio hacia los árabes se ha doblado, pues el 50% de los judíos israelíes se opondrían ya a la igualdad de derechos de sus compatriotas árabes”. Así, el expresidente Jimmy Carter que pasó a la Historia al lograr el histórico acuerdo de Camp David entre Israel y Egipto en 1979, se habría distanciado de la política de los sucesivos Gobiernos de Netanyahu y en su libro ‘Palestina, Paz no Apartheid’, Carter denuncia el “sistema de apartheid que Israel aplica sobre los palestinos”.

Asimismo, en el citado libro denuncia “el incumplimiento por parte de Israel de los compromisos adquiridos en el 2003 bajo los auspicios de George W. Bush”, que incluían las exigencias de la congelación total y permanente de los asentamientos de colonos judíos en Cisjordania así como el Derecho al retorno de los cerca de 800.000 palestinos que se vieron forzados a abandonar Israel tras su constitución como Estado en 1948 (Nakba). Dicha hoja de ruta fue aceptada inicialmente por Israel y ratificada posteriormente por Olmert y Abbas en la Cumbre de Annapolis (2007) con la exigencia de “finiquitar la política de construcción de asentamientos en Cisjordania y flexibilizar los controles militares que constriñen hasta el paroxismo la vida diaria de los palestinos”.

El mensaje diáfano de Carter sería que “la paz es posible a través del diálogo y que Israel y Estados Unidos tienen que negociar con Hamás y con Siria, dos actores cruciales en la política de Oriente Medio” , postulados que serían un misil en la línea de flotación de la doctrina del Gobierno de Netanyahu que aspira a resucitar el endemismo del Gran Israel (Eretz Israel), ente que intentaría aunar los conceptos antitéticos del atavismo del Gran Israel que bebe de las fuentes del sustrato bíblico y la concepción de un estado democrático incardinado en el siglo XXI, heredero de los postulados ideológicos de Theodor Herzl, considerado el Padre del actual Estado de Israel y fundador del sionismo. Así, Herzl en su libro “El Estado judío: ensayo de una solución moderna de la cuestión judía”, propuso la creación de un Estado judío independiente y soberano para todos los judíos del mundo al tiempo que promovió la creación de la OSM (Organización Sionista Mundial) y en su obra “La vieja Nueva Tierra”(1902), sienta las bases del actual Estado judío como una utopía de nación moderna, democrática y próspera.

Por su parte, el Proyecto del Gran Israel  sería hijo del atavismo bíblico y bebería de las fuentes de Génesis 15:18, que señala que “ hace 4.000 años, el título de propiedad de toda la tierra existente entre el Río Nilo de Egipto y el Río Eúfrates fue legado al patriarca hebreo Abraham y trasferida posteriormente a sus descendientes”, lo que supondría la restauración de la Declaración Balfour (1917), que dibujaba un Estado de Israel dotado de una vasta extensión cercana a las 46.000 millas cuadradas y que se extendía desde el Mediteráneo al este del Éufrates abarcando Siria, Líbano, parte noriental de Irak , parte norte de Arabia Saudí , la franja costera del Mar Rojo y la Península del Sinaí en Egipto así como Jordania, que pasaría a denominarse Palesjordán tras ser obligado a acoger a toda la población palestina de las actuales Cisjordania y Gaza forzada a una diáspora masiva (nueva Nakba). Dicha doctrina tendría como principal adalid a Isaac Shamir al defender que Judea y Samaria (términos bíblicos de la actual Cisjordania) son parte integral de la tierra de Israel. «No han sido capturadas ni van a ser devueltas a nadie”, doctrina en la que se basarían los postulados actuales del partido Likud liderado por Netanyahu quien aspira a convertir a Jerusalén en la “capital indivisible del nuevo Israel”, tras la invasión de su parte oriental tras la Guerra de los Seis Días (1967).

La AIPAC y Obama

En la actualidad, la AIPAC sería el más influyente grupo de presión proísraelí en EE. UU. pues cuenta con más de 100.000 miembros (150 de ellos dedicados exclusivamente a presionar al Congreso, a la Casa Blanca y todos los organismos administrativos en la toma de decisiones políticas que puedan afectar a los intereses del Estado de Israel) y aunque siempre se ha creído que la AIPAC sería un “gobierno virtual” que teledirigiría la política exterior de EE. UU. en función de los intereses israelíes, la realidad sería que el lobby proisraelí tiene verdadero peso en los ámbitos del poder porque EE.UU. e Israel casi siempre han compartido idénticos intereses geopolíticos desde la fundación del Estado de Israel en 1948. Así, EE.UU. contaría con Israel para mantener a los Estados árabes de Oriente Medio bajo la amenaza constante de ataque, (asegurándose de paso que se mantengan serviles ante Washington) e Israel no podría seguir existiendo en su forma actual sin el fuerte apoyo político y material que recibe de EE.UU. (más de 3.500 millones de dólares en ayuda militar) pero tras el estancamiento “sine die” de la enésima ronda de conversaciones de paz palestino-israelíes y la orden de Netanyahu de intensificar la ofensiva terrestre del ejército israelí en Gaza (Operación Margen Defensivo), asistimos a un nuevo desencuentro Obama-Netanyahu debido al concepto geopolítico imperante en el gobierno de Obama y cuyo cerebro sería el exconsejero de Seguridad Nacional del presidente Carter, Zbigniew Brzezinski.

Así, Brzezinski en un discurso ante al Consejo Nacional Irano-estadounidense (NIAC), afirmó que “creo que los EE.UU. tienen derecho a decidir su propia política de seguridad nacional y no seguir cual mula estúpida lo que hagan los israelíes”, pues desde el asesinato de John F. Kennedy los Estados Unidos no habrían ya disfrutado de ese derecho al quedar desde entonces como rehenes de los intereses sionistas todos lo sucesivos presidentes electos de EE. UU. Además, Brzezinski estaría enfrentado con el lobby neocon republicano y judío de EEUU y con su habitual mordacidad habría desacreditado la miopía geoestratégica de ambos grupos de presión al afirmar que “están tan obsesionados con Israel, el Golfo Pérsico, Irak e Irán que han perdido de vista el cuadro global: la verdadera potencia en el mundo son Rusia y China, los únicos países con una verdadera capacidad de resistir a Estados Unidos e Inglaterra y sobre los cuales tendrían que fijar su atención”.

En el supuesto de lograrse la resolución del contencioso nuclear de EE. UU.-Irán y el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países, Rowhani conseguiría su objetivo de que se reconozca el papel de Irán como potencia regional, logrando de paso el incremento de cooperación irano-estadounidense relativa a la seguridad en Iraq y Afganistán y la resolución del avispero sirio-iraquí. Respecto al contencioso sirio, la jugada maestra de Putin que convenció a Assad para que entregara todo su arsenal de armas químicas y el escaso apoyo internacional recibido por Obama para iniciar su operación militar contra Siria, podría conducir a la celebración de la anhelada Conferencia Internacional Ginebra III sobre Siria (rememorando la Guerra de Laos y los Acuerdos de Ginebra de 1954) .

Nos encontraríamos pues en un momento crucial para definir el futuro mediato de Oriente Medio, pues si fracasa la vía diplomática de Obama en Oriente Medio, aumentaría la presión del lobby proisraelí de EE. UU. (AIPAC) para proceder a la desestabilización de Irán y Siria por métodos expeditivos, momento que será utilizado por EE. UU. , Gran Bretaña e Israel para proceder a rediseñar la cartografía del puzzle inconexo formado por dichos países y así lograr unas fronteras estratégicamente ventajosas para Israel, siguiendo el plan orquestado hace 60 años de forma conjunta por los gobiernos de esos tres países y que contaría con el respaldo de los principales aliados occidentales, no siendo descartable la gestación de una trama endógena que podría terminar por reeditar el Magnicidio de Dallas (Kennedy,1.963) para lograr que EEUU vuelva a la senda de las seudodemocracias tuteladas por el establishment judío-anglo-estadounidense.

Fuente: ElCiudadano.cl

Informe: Israel se ha anexionado el 99 por ciento del Área C de Cisjordania

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Los abogados de la querella argentina contra el franquismo denunciarán a Israel por crímenes de lesa humanidad

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Carlos Slepoy (i)

Carlos Slepoy (i)

Un grupo de abogados argentinos, entre los que se encuentran Carlos Slepoy y Beinusz Smukler, trabajan en la redacción de un texto que será la base argumental y jurídica de una querella contra los responsables del Gobierno israelí por “los crímenes contra la Humanidad que se están cometiendo en la Franja de Gaza”. Esta querella, que se presentará próximamente ante los Juzgados Federales de Buenos Aires, se une a una denuncia presentada, hace una semana, en la provincia de Córdoba. No es la primera vez que este grupo de abogados afronta una querella de estas características, ya que algunos de los letrados implicados forman parte del grupo de juristas querellantes argentinos contra los crímenes del franquismo.

Slepoy señala que, en virtud a la gravedad de los hechos, se solicitará la orden de captura internacional para varios altos cargos políticos y militares israelíes, entre los que se encontrarían el presidente Netanyahu, los ministros Lieberman (Asuntos Exteriores) y Yaloon (Defensa), el jefe del Ejército, general Benny Gantz y «el vicepresidente del Parlamento e ideólogo del plan de exterminio en Gaza, Moshe Feiglin». El abogado asegura que la admisión a trámite de la querella no sólo sería “un elemento eficaz de denuncia internacional” sino, también, un gesto de apoyo hacia los palestinos que “podrán ver que desde diversos lugares del mundo se pide justicia”.

Según los letrados, las excusas esgrimidas por Israel para atacar el territorio palestino son inadmisibles no sólo por la absoluta falta de proporción entre las víctimas de los crímenes cometidos en las sucesivas masacres y las resultantes de los ataques infligidos desde el área palestina. “Los ataques son cien veces mayores y se omite la realidad de la violación permanente de los derechos del pueblo palestino. Se alude al Holocausto para justificar la acción militar y eso, a mí, que soy argentino, de origen tanto español como judío, me causa una profunda vergüenza”.

«A pesar del inenarrable espectáculo del asesinato y la mutilación de los miles de niños, mujeres, ancianos y familias completas; de la destrucción planificada de barrios enteros; de los hospitales y escuelas bombardeados; de las infraestructuras fundamentales destruidas conscientemente; de los millares de desplazados, se intenta justificar lo injustificable con el argumento de que los terroristas palestinos son los responsables», escribió el abogado recientemente en un medio de comunicación argentino.

En este sentido, la estrategia, adelanta el abogado, es “unir en la querella a víctimas palestinas y también a judíos que abominan de estos crímenes porque creemos que hay que proteger a los palestinos y, también, apoyar a los judíos que creen firmemente en la paz y en la convivencia pacífica en dos estados”. El texto también contará con el apoyo de asociaciones de derechos humanos argentinas y grupos de juristas del país, “tal como se hizo en el caso de la querella contra los represores franquistas”.

“Queremos interponer esta querella y lo hacemos porque, manifiestamente, los actos que se han cometido en Gaza son crímenes internacionales que son a su vez el último episodio, y no será el último de una larga historia de violaciones de los Derechos Humanos en la región y sabemos que no va a intervenir la Corte Penal Internacional, ni se va a crear ningún tribunal internacional ad hoc (especial para el caso) para investigar los hechos”, comentó el abogado. Según Slepoy, la no adhesión de Estados Unidos e Israel al Tratado de Roma y el no reconocimiento de Palestina como un estado, impide el uso de estos mecanismos internacionales. “Dada la enorme influencia de estos dos países implicados en el conflicto, que impide la condena internacional de los crímenes cometidos por Israel, tampoco cabe esperar ninguna iniciativa internacional para investigar y juzgar”.

Dados estos antecedentes, sostiene también el abogado de las víctimas del franquismo ante la Justicia argentina, “la única salida posible es la interposición de querellas en juzgados nacionales en aplicación del principio de Justicia Universal. Nuestra pretensión es que se presente aquí y que la iniciativa se extienda a otros países de América Latina, en cumplimiento de las resoluciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que instan a los países de América a ejercer la jurisdicción universal”.

 Un resquicio para iniciar acciones desde España

Pese a la reforma del marco legislativo que, de la mano del Gobierno del PP, dejó sin efecto el principio de Jurisdicción Universal en España, Slepoy asegura que los tribunales españoles están obligados a investigar estos hechos . “Estos delitos pueden ser considerados crímenes de guerra y España está obligada, por los Convenciones de Ginebra – que establecen el principio de justicia universal – a intervenir en casos de esta naturaleza”. Para ejemplificar este extremo, el letrado argentino afincado en España aludió a la “ejemplar” decisión del juez Pedraz en relación al caso del asesinato del periodista José Couso.

“Nuestra intención es que extiendan querellas de esta naturaleza, por lo que iniciaremos una campaña de contactos con abogados y asociaciones de defensa de los Derechos Humanos para que se articulen otras querellas similares ante los tribunales de justicia de distintos países”, adelantó el abogado.

Fuente: El diario.es

Saca a Israel la Tarjeta Roja: Israel no puede albergar la Eurocopa de fútbol 2020 #RedCardIsrael

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Solidaridad con Palestina y carteles de boicot a Israel en Bilbao en un partido contra el Hapoel.

Solidaridad con Palestina y carteles de boicot a Israel en Bilbao en un partido contra el Hapoel.

ACTÚA: Dile a la UEFA que muestre la Tarjeta Roja a Israel

Israel ha lanzado una guerra contra el fútbol en Palestina: los futbolistas han sido asesinados, estadios bombardeados y se ha negado el permiso a los jugadores para viajar a los partidos.

Entre los muertos en la reciente masacre de Israel están Ahmad Muhammad al-Qatar y Uday Caber, dos jugadores de fútbol de 19 años de edad en el inicio de sus carreras.

Israel espera ser anfitrión de la UEFA 2020 en Jerusalén. Sin embargo, Israel continúa ocupando brutalmente Jerusalén Este, que es reconocido internacionalmente como territorio palestino. El gobierno israelí anunció recientemente 2.220 asentamientos en Jerusalén Este como parte de su continua limpieza étnica de palestinos en la ciudad.

Como ha explicado una carta escrita por equipos deportivos palestinos y organizaciones de la sociedad civil y enviada al presidente de la UEFA Michel Platini: “Con la concesión a la Asociación de Fútbol de Israel del privilegio de acoger en Jerusalén los juegos de 2020, la UEFA estaría enviando un mensaje moralmente preocupante de aprobación —o incluso de recompensa— por las graves violaciones de Israel de los derechos humanos en Gaza, Jerusalén Este y en otros lugares”.

Dile a Platini que la UEFA debe excluir a Israel de la licitación cuando se reúna para decidir quien será el anfitrión de los juegos de la UEFA 2020 el 19 de septiembre.

#RedCardIsrael
Firmar la petición en http://www.bdsmovement.net/redcardisrael.

Fuente: http://boicotisrael.net/bds/tarjeta-roja-israel-eurocopa-2020-redcardisrael/

Tres vías para que Israel responda por sus crímenes ante la justicia

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52478Palestinos sentados en una tienda de campaña, junto a las ruinas de sus casas destruidas en Beit Lahiya, Franja de Gaza, 11/08/14. (Foto: Reuters / Suhaib Salem)

Desde que las primeras bombas israelíes destruyeron casas palestinas en el reciente ataque militar contra Gaza, numerosos grupos de derechos humanos han acusado a Israel de crímenes de guerra.

Human Rights Watch, por ejemplo, ha documentado testimonios de civiles palestinos que fueron atacados y asesinados cuando huían de Juzáa, un pueblo cercano a la valla de separación israelí. El Consejo de Derechos Humanos de la ONU ha puesto en marcha una investigación que examinará las alegaciones de crímenes de guerra contra ambas partes.

Pero la gran pregunta es si los soldados o jefes militares israelíes responsables de los presuntos delitos serán llevados ante los tribunales. Esto no es probable que suceda en el sistema judicial israelí. Las solicitudes de indemnizaciones no suelen prosperar en los tribunales civiles israelíes. El ejército israelí no investiga alegaciones concretas de crímenes de guerra, pero según el grupo israelí de derechos humanos B’Tselem, “no existe actualmente en Israel ningún organismo oficial capaz de llevar a cabo investigaciones independientes de presuntas violaciones del derecho humanitario internacional”. Tras la agresión israelí de 2009 contra Gaza, solo fueron condenados por crímenes de guerra cuatro soldados, siendo la pena más dura siete meses de cárcel por el robo de tarjetas de crédito.

Si bien las perspectivas de que los criminales sean juzgados son escasas, hay tres vías distintas que los palestinos y sus simpatizantes pueden ensayar para obtener justicia. Son las siguientes.

La Corte Penal Internacional

Esta es la principal opción para los palestinos, a pesar de que la Autoridad Palestina (AP) se haya resistido a utilizarla desde que, en 2012, obtuvo el estatus de estado observador en la ONU. Ese estatus ofrece al estado observador el poder de dar a la Corte Penal Internacional (CPI) jurisdicción sobre los crímenes cometidos en territorio palestino. (Antes de la votación de la ONU, la CPI anunció que no tenía jurisdicción sobre los delitos cometidos en territorio palestino porque no podía decidir si Palestina era o no un estado.) Los palestinos no han ejercido ese poder todavía. Estados Unidos e Israel se han opuesto enérgicamente a la posibilidad de que la AP se una al Estatuto de Roma, el tratado por el que se creó la CPI. Este tribunal fue creado en 2002 para juzgar a personas responsables de delitos graves contra el derecho internacional.

Los palestinos han comenzado a dar pasos lentamente hacia la firmado del citado tratado. Como ha señalado Allison Deger, de Mondoweiss, las autoridades palestinas han escrito cartas para adherirse al Estatuto de Roma. Además, también pueden presentar una declaración que solicite la jurisdicción de la CPI, una iniciativa que fracasó anteriormente porque Palestina no tenía todavía el estatus de estado. Hamas ha expresado su apoyo a la adhesión al Estatuto de Roma, a pesar de que sus lanzamientos de cohetes contra los israelíes también podrían ser investigados.

Si los palestinos deciden firmar el Estatuto de Roma, Abas podría pedir una investigación sobre los crímenes cometidos en Gaza. Eso podría desencadenar una reacción de EEUU e Israel, que podría implicar la interrupción de la ayuda económica a la Autoridad Palestina.

Otra opción sería que el Consejo de Seguridad de la ONU remitiera el caso a la Corte Penal Internacional, tal y como fue sugerido por el Informe Goldstone. Pero puesto que EEUU tiene poder de veto en el consejo, esa vía está condenada al fracaso.

Justicia universal

Este principio, inaugurado con los juicios de Nüremberg, sostiene que un estado tiene jurisdicción sobre los delitos más graves en virtud del derecho internacional. Entre estos delitos figuran los crímenes de guerra, genocidio, tortura y crímenes contra la humanidad. Muchos estados tienen leyes que establecen la jurisdicción universal. Figuras como el dictador chileno Augusto Pinochet han sido detenidas y procesadas en base a este principio. Pero en muchos casos, consideraciones políticas y cuestiones legales han impedido el ejercicio de la justicia universal.

Cualquier estado que tenga leyes que autoricen la jurisdicción universal podría, en principio, iniciar un caso contra los soldados u oficiales israelíes presuntamente responsables de aquellos delitos en la reciente ofensiva de Gaza. Sin embargo, el historial de procesamientos por supuestos crímenes de guerra es realmente desalentador.

El caso más famoso fue abierto en España contra Avi Dichter, exdirector del Shin Bet que ordenó un ataque aéreo contra la casa del miembro de Hamas Saleh Shehadeh en Gaza. El ataque mató a Shehadeh, su esposa, su hija y otros civiles que vivían cerca. El Centro Palestino de Derechos Humanos presentó cargos por crímenes contra la humanidad contra Dichter en España y un juez decidió abrir el caso en 2009. Pero a finales de ese año, el caso fue cerrado.

El Centro para los Derechos Constitucionales presentó una demanda contra Dichter en EEUU por el mismo motivo, pero un tribunal de apelaciones declinó continuar con el proceso, remitiéndolo al poder ejecutivo.

Durante muchos años, las autoridades israelíes han temido viajar al Reino Unido desde que, amparándose en el derecho británico, un grupo de ciudadanos solicitara la justicia universal contra extranjeros que visitaran el país. En 2005, Doron Almog, exoficial del ejército de Israel, huyó de Gran Bretaña después de haber viajado al país. Al parecer, los servicios de seguridad británicos estaban esperándole en el aeropuerto para arrestarle, pero Almog nunca cruzó el control de aduanas.

Después de una intensa presión ejercida por las autoridades israelíes, Gran Bretaña modificó sus leyes de justicia universal en 2011, aunque el diario Haaretz informó el año siguiente que las autoridades israelíes seguían siendo reacias a viajar al Reino Unido por temor a ser arrestadas y sometidas a las leyes de aquel país.

La Corte Internacional de Justicia

La Corte Internacional de Justicia (CIJ) es el órgano judicial oficial de la ONU. Pero la capacidad de remitir casos a la CIJ es limitada. La principal vía es que las dos partes estén de acuerdo en someter un caso a la corte. En estos casos, la decisión de la CIJ es vinculante. En el caso de los palestinos, esto es altamente improbable. Israel y los palestinos no van a estar de acuerdo en someter disputas a la corte internacional.

Otra vía es que, a solicitud de los palestinos, la Asamblea General de la ONU remita un caso a la corte tras una votación. Esto solo daría lugar a una decisión consultiva, no vinculante, muy parecida al veredicto de la CIJ de 2004 que estableció que el muro de separación de Cisjordania y los asentamientos eran ilegales de acuerdo con el derecho internacional.

Fuente: Three ways Palestinians can hold Israel accountable for Gaza war crimes,

Alex Kane es periodista independiente y estudiante de licenciatura de los programas de Estudios de Oriente Próximo y Periodismo de la universidad de Nueva York. Puede seguirle en Twitter: @alexbkane

Acerca del traductor:  Javier Villate mantiene el blog Disenso, con artículos, análisis y traducciones sobre Palestine, Israel y Medio Oriente. Le puedes seguir en Twitter como @bouleusis

Fuente: Alex Kane, Mondoweiss / Traducción: Javier Villate en el Blog Disenso

http://www.palestinalibre.org/articulo.php?a=52478

«Nos matan, nos arrestan, nos quitan tierras, no se olviden de Cisjordania»

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Checkpoint israelí en la ciudad ocupada de Hebrón, Cisjordania, escenario de ataques y arrestos en las últimas semanas / Olga Rodríguez

Checkpoint israelí en la ciudad ocupada de Hebrón, Cisjordania, escenario de ataques y arrestos en las últimas semanas / Olga Rodríguez.

 

  • En dos meses Israel ha matado a 33 palestinos en Cisjordania, herido a más de mil y arrestado a más de 500, entre ellos 35 parlamentarios.
  • Además, ha realizado la mayor confiscación de tierras de los últimos 30 años.
  • En un hecho inédito, soldados israelíes han intentado deportar a la diputada Khalida Jarrar, ahora refugiada en el Parlamento de Ramala

 

Olga Rodríguez – Cisjordania

No hay mejor manera de entender los efectos de la ocupación israelí que viajar por Cisjordania. En este territorio palestino ocupado, trufado de vallas, muros, checkpoints y carreteras de uso exclusivo para israelíes, los palestinos viven atrapados, aislados por imposición.

Cisjordania es como un queso gruyer: un conjunto de cantones palestinos desconectados y separados por los asentamientos judíos y las carreteras, en las que las señalizaciones solo indican los nombres de las colonias e ignoran la existencia de las localidades palestinas.

Desde la aplicación de los Acuerdos de Oslo, ciudades cisjordanas como Ramala, Belén, Nablús o Hebrón se encuentran sin continuidad territorial, como islas aisladas en un mar dominado por Israel. El Estado israelí ha construido kilómetros de carreteras israelíes que unen las colonias judías entre sí y con Jerusalén y que actúan a modo de fronteras para los palestinos, ya que a buena parte de ellos se les prohíbe cruzarlas.

Desde junio la escalada de violencia israelí ha aumentado en este área palestina. Al menos 33 palestinos han muerto por ataques del Ejército de Israel. A esta cifra se suman otros dos muertos en las últimas horas, ambos por disparos israelíes: uno en Hebrón y otro en Ramala. 1.397 palestinos han resultado heridos por soldados o colonos israelíes. Y más de 500 han sido arrestados bajo la figura de la detención administrativa, que permite mantener en secreto los cargos y por tanto condena a los presos a no disponer de un juicio. Entre estos detenidos hay 35 parlamentarios.

Desde el inicio de septiembre han sido arrestados otros 127 palestinos. Además, tras la masacre en Gaza y el alto el fuego, ha llevado a cabo la mayor confiscación de terreno palestino en Cisjordania de los últimos 30 años.

Orden de deportación contra una parlamentaria

Dentro de la campaña de persecución israelí a los parlamentarios palestinos se ha producido un hecho inédito hasta la fecha: el intento de secuestro y deportación de uno de los miembros del Consejo legislativo, la parlamentaria Khalida Jarrar. El pasado 20 de agosto, en plena madrugada, decenas de soldados israelíes irrumpieron en su casa con una orden de detención administrativa.

“Yo estaba sola con mi hija, entraron en casa diciéndome que tenían que llevarme a Jericó. Es decir, me secuestraban por considerarme una amenaza a la seguridad israelí. Rechacé firmar la orden. Les dije: sois un poder ocupante, matáis a mi gente, derribáis nuestras casas, arrestáis y venís en mitad de la noche a secuestrarme. Sois vosotros los que debéis abandonar esta tierra, porque la estáis ocupando ”, cuenta Jarrar en conversación con eldiario.es, en una pequeña habitación del Consejo Legislativo palestino en Ramala, donde vive refugiada desde entonces. “Bienvenidos a mi nueva casa de Ramala”, nos dice, con un tono de amargura.

Khalida-Ardenson-Izquierda-Unitaria-Palestina_EDIIMA20140909_0784_4La parlamentaria palestina Khalida Jarrar, con Martina Ardenson, eurodiputada integrante de la delegación de la Izquierda Unitaria que ha viajado a Palestina

Desde su intento de secuestro por parte de las fuerzas israelíes, Jarrar recibe a diario decenas de visitas de palestinos y de activistas internacionales. Esta semana se han reunido con ella en Ramala europarlamentarios de la Izquierda Unitaria Europea, entre ellos integrantes de Podemos, IU y Bildu, quienes se han interesado por su situación y han mostrado su solidaridad tanto con ella como con los parlamentarios palestinos arrestados este verano.

“Con la ocupación, con reglas de apartheid, con la demolición de viviendas, Israel está arrinconando más y más a los palestinos. Los parlamentarios palestinos arrestados tienen derecho a un juicio justo, este Parlamento europeo tiene que hacer algo más que una mera condena”, denunció este martes, desde Bruselas, Martina Anderson, una de las europarlamentarias que acaba de regresar de Cisjordania.

Jarrar subraya que la represión israelí ha aumentado considerablemente en los dos últimos meses. «Antes, había en Cisjordania 150 personas detenidas bajo arresto administrativo, que permite el encarcelamiento sin cargos ni juicio durante tiempo ilimitado. Ahora, ya hay más de 500 arrestados. Han demolido viviendas, especialmente en el valle del Jordán y en Hebrón, han ordenado la confiscación de más tierra, han asesinado a 25 personas, hay cientos de heridos. Vivimos acantonados. La única solución es la resistencia popular y la reacción de la comunidad internacional para que de una vez obligue a Israel a respetar la ley”, señala.

A pesar de ser parlamentaria, Khalida no tiene libertad de movimientos. Ha sido invitada por la Unión Europea en varias ocasiones, pero Israel siempre le ha denegado el permiso de salida. Tampoco puede viajar a Jerusalén ni a Gaza. Vive, como tantos otros palestinos, atrapada en Ramala. Integrante del Frente Popular para la Liberación de Palestina y defensora del boicot a Israel como herramienta para obligarle a terminar con la ocupación, Jarrar subraya la importancia de impulsar una negociación que no esté auspiciada bajo el paraguas de Estados Unidos y de buscar la unión palestina con nuevos liderazgos. “Para ello es preciso que se celebren elecciones”, indica. “Nos matan, nos arrestan, nos quitan tierras. No os olvidéis de Cisjordania”, remata.

Pintada-Hebron-Palestine-Olga-Rodriguez_EDIIMA20140909_0793_4Pintada en la ciudad vieja de Hebrón: «This is Palestine in my heart» / Olga Rodríguez

Hebrón

Hebrón es una de las ciudades cisjordanas que están siendo escenario de la campaña de represión israelí tras las manifestaciones en solidaridad con Gaza. En ella, el trajín constante de los viandantes, las conversaciones en torno a los puestos de fruta y verduras del mercado, el griterío de los niños que corretean por las aceras, contrastan con el silencio y la tensión permanente que se viven unas calles más allá, en plena Ciudad Vieja, donde una comunidad de colonos judíos radicales ocupa ilegalmente territorio palestino, en pleno centro de la urbe, protegidos por uniformados israelíes. Bajo la atmósfera de aparente normalidad, Hebrón vive semanas difíciles. Aquí el Ejército de Israel mató recientemente a Khalil Al-Anati, un niño de once años de edad.

En una de las tiendas más antiguas de Hebrón, con apariencia de cueva inserta en el entramado de callejuelas, Nawal, una mujer muy respetada en su comunidad, explica cómo este último mes las fuerzas israelíes han entrado a menudo hasta el corazón de la urbe para llevar a cabo registros y arrestos.

“Vienen a interrogar a la gente, andan nerviosos buscando túneles, preguntan si aquí en las tiendas tenemos túneles, ¿de dónde a dónde?, pregunto yo”, dice riendo con amargura. “Han matado a nuestra gente en Gaza. ¿Qué quieren, matarnos a todos? Tienen el poder. Pueden hacer lo que gusten. Es así de dramático. El futuro juzgará la indiferencia de la comunidad internacional”, lamenta.

Fuente: Artículo enviado a @losotrosjudios por la autora. Eldiario.es

Spiderman en Hebrón

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Por Joan Cañete Bayle.

A los siete años, a un niño le puede gustar hablar de Spider-Man. O de Batman. O de Iron Man. O de los Vengadores, los de dibujos animados. A los siete años un niño se esfuerza en mejorar su caligrafía en el colegio, lee textos más complejos, se expresa mejor, pero sobre para él la escuela un lugar donde jugar con otros niños. A los siete años a un niño le suele chiflar un balón, sigue imaginándose al volante de Rayo McQueen y Dusty, sin ser ‘Cars’, no está tan mal. A los siete años la vida de un niño la forman papá, mamá, los hermanos, las hermanas, los primos, las primas, las tías, los tíos, las abuelas, los abuelos, lapiceros, folios, rotuladores, celo, tijeras con la punta redondeada, cartulinas de colores, merienda de nocilla, coches de carreras, muñecos, dibujos animados, superhéroes, futbolistas, Messi, o Cristiano Ronaldo. A los siete años, un vaso de leche por la mañana, un vaso de leche por la noche, y entre medio la escuela. A los siete años la guerra es (o debería ser) una cosa que sale en la tele y los soldados, un juguete.

Siete años tiene el niño palestino que hace unos días fue detenido durante 40 minutos en Hebrón por tres policías de fronteras israelíes por lanzarles piedras antes de ir a la escuela. El vídeo muestra al pequeño siendo arrastrado por los soldados, llorando, pataleando. El niño lleva una cartera de Spider-Man, a los niños palestinos también les gusta Spider-Man. Los policías de fronteras llevan casco, y chaleco, y aunque no se ve en la imagen supongo que irán armados, todos los israelíes, militares o civiles, policías de fronteras o colonos, van armados o tienen un arma cerca.

No es la primera vez que sucede esto en Hebrón, o en otras partes de los territorios ocupados. Me acuerdo, por ejemplo, de Wadi Maswadeh, que tenía cinco años cuando le sucedió lo mismo. El Ejército israelí califica lanzar piedras como un acto de terrorismo. Un menor puede ser condenado hasta a 20 años por ello. En Israel, los niños son los menores de 18 años; en los territorios ocupados, son niños los menores de 16. Se les juzga en tribunales militares y, a partir de los 12 años, tienen responsabilidad penal. Hay estadísticas de todo tipo: según el propio Servicio de Prisiones de Israel hay alrededor de 250 presos palestinos menores en las cárceles israelíes, de los que medio centenar son delincuentes comunes y el resto, “presos de seguridad”. Las ONG palestinas hablan de unos 10.000 niños arrestados desde el 2000. Un informe de Euro-Mid Oberver for Human Righst habla de unos 2.500 niños y jóvenes detenidos entre enero del 2010 y junio del 2014. El informe se acompaña de algunos vídeos muy clarificadores. Encontraréis más cifras googleando un poco. Los efectos psicológicos son devastadores: estrés postraumático, ataques de ansiedad, pesadillas.

Veo el vídeo del último niño, transportado por los tres muchachotes de la Policía de Fronteras, esa cartera de Spiderman igual a la que podemos ver en cualquier escuela occidental, y me acuerdo de Wadi Maswadeh. Y de Iman al Hams. Y de Mohammed al Durrah. Y de Mohammed Abu Khdeir. Y de los más de 500 niños asesinados este verano en Gaza. Y de los dos niños que este estío se libraron por los pelos de ser secuestrados por colonos en Jerusalén Este. Y también de Golda Meir, la primera ministra israelí que dijo eso de “We can forgive the Arabs for killing our children. We cannot forgive them for forcing us to kill their children. We will only have peace with the Arabs when they love their children more than they hate us”, una de esas frases que la hasbara convierte en clichés y que sionistas de todo tipo y condición repiten cual mantras. Y sí, también me acuerdo de los trovadores y escribas de la paz. De ellos no me olvido nunca.

Sí, los palestinos aman a sus hijos, por supuesto, y por eso, porque quieren un futuro mejor para ellos que ser detenidos por lanzar piedras a los soldados de uno de los mejores ejércitos del mundo, muchos de ellos optan por la resistencia contra Israel, en algunos casos armada. Y no, no voy a decir que los israelíes odian a los niños palestinos. Lo que diré es que el mecanismo de la ocupación es inhumano, que humilla al ocupado y embrutece al ocupante, que carece de cualquier rastro de decencia humana, que ver el vídeo de la detención del niño de siete años de la cartera de Spider-Man y no sentir otra cosa que no sea repulsión es una habitación con vistas al abismo. Esos soldados cumplen órdenes, las órdenes decididas por unos políticos, sustentados por un electorado, basadas en una ideología. Eso es la ocupación israelí de los territorios ocupados, una maquinaria inhumana. Que haya sucedido en Hebrón tan sólo le añade simbolismo: si uno quiere saber qué sucede en Israel y los territorios ocupados y no tiene mucho tiempo, con una mañana en Hebrón, visita a la casbah incluida, basta. Es la mejor vacuna anti-equidistancias, es un baño de realidad.

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Veo el vídeo de la detención del niño de siete años, con su cartera de Spiderman, con su cara desencajada de puro terror, y me acuerdo de Peter Parker, y de su tío Ben, y de eso de que un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Eso ocurre en los cómics y en las películas, claro. Porque Spiderman no está en Hebrón, eso parece evidente. Como a la justicia, ni se le espera.

@jcbayle

Fuente: http://decimaavenida.wordpress.com/2014/09/09/spider-man-en-hebron-isarel-palestina-ninos/