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Charlie Hebdo y ¿la libertad de expresión?

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Por José Mercader.

Este pasado miércoles 7 de enero, la revista de caricaturas CHARLIE HEBDO recibió un ataque de dos terroristas, quienes mataron doce personas, entre las que se cuentan los caricaturistas Charb, su director; George Wolinski; Cabu y Tignous. ¿Cuál es la verdadera razón de este ataque? Posiblemente nunca se sepa, aunque apresen a los que la policía ya dice haber detectado.

A raíz de la publicación de doce caricaturas sobre Mahoma en Dinamarca en el año 2005, que provocaron una enorme reacción del mundo musulmán, publiqué mi parecer en ese entonces, que ahora pretendo ampliar.

Hace aproximadamente un año, un personaje de la vida nacional (N. de la R.: República Dominicana) se me acercó para que fuera uno de los caricaturistas de una revista que pretendía publicar. En esta revista de humor ya se había hecho un «mono» donde me percaté de varios elementos reñidos con la ética y la libertad de expresión individual, por lo que exigí realizar un contrato con puntos que representaran lo que yo defendía y lo que no. Entre esos puntos señalaba yo que debían aparecer, como norma y requisito, que no se hicieran caricaturas ridiculizando a nadie por sus limitaciones físicas (cojos, tuertos, jorobados, mancos, etc.) como es una costumbre en muchos «humoristas». Tampoco, reírse de nadie por su opción sexual (ha sido una penosa constante de mediocridad el supuesto humor que tiene a los homosexuales como blanco). Seguían en mi lista las cuestiones de raza, que han servido como «fuente de inspiración» a muchos que quieren hacerse los graciosos (especialmente burlándose de las condiciones de pobreza de los haitianos, en lo que tiene que ver con nuestro país). No faltó, por supuesto, mi oposición a usar a la mujer como «atractivo» sexual en dibujos vacíos de contenido. En el mono preparado había ya una doncella al bate con nalgas y tetas exuberantes para asegurar la venta a un público predeterminado: el macho. A mis exigencias agregaba que no se debía hacer humor burlándose de las religiones o creencias de la gente y mi total independencia, tanto en la forma como en el contenido. Al final no hubo acuerdo y la revista no salió.

¿Por qué cuento esto que aparentemente no tiene nada que ver con la masacre de los caricaturistas de Charlie Hebdo?

Bajo ningún pretexto se puede justificar el ataque a la revista. Sin embargo, hay algunos elementos que voy a tocar que podrían explicar dicho ataque.

Justamente hay que volver al 2005 con la publicación del diario danés Jyllands-Posten y la publicación de las doce caricaturas de Mahoma. En realidad esa publicación no tenía nada que ver con la libertad de expresión, sino más bien era parte de una campaña de la derecha danesa para hacerse la graciosa ante los Estados Unidos y quedarse de aliados en esa infame guerra que iniciaron en el 2001 contra Irak. En el fondo,  las caricaturas sirvieron de propaganda para que la población tomara partido contra «el mundo musulmán». Fue una campaña irrespetuosa y cargada de odio.  Partía del criterio de Daniel Pipes, uno de sus mentores, de que «Todos los musulmanes no son terroristas, pero todos los terroristas son musulmanes «. Esta campaña iba dirigida para sembrar el odio contra los inmigrantes en Dinamarca, como lo demostró un estudio de European Network Against Racism, la Federación de Asociaciones Antirracistas Europeas donde señalan «…que el 53% de las crónicas,el 55% de los artículos, el 70% de las noticias cortas, el 73% de las tribunas libres, el 79% de los editoriales y el 81% de las cartas de los lectores sobre las minorías extranjeras presentan a estas últimas de forma negativa».

A esa campaña se sumó el periódico  France Soir y luego Charlie Hebdo reproduciendo las caricaturas en sus páginas. De la misma forma que los musulmanes en Dinamarca, los de Francia protestaron ante la justicia, pero la razón cayó sobre la «libre expresión».

Sin embargo en esta misma línea de libre expresión, un humorista francés de origen africano, Dieudonné M’bala M’bala, ha sido censurado por el contenido crítico a Israel y su política de ataques indiscriminados a la población civil palestina. Dieudonné es un actor y humorista fino, con verdadero sentido del humor y de la ética. En dos de sus espectáculos que tuve la ocasión de ver en Quebec, me morí de la risa. Sus presentaciones están prohibidas en las salas de la mayoría de teatros de Francia donde se sabe que hay muchos propietarios judíos sionistas intolerantes a la menor crítica al «peuple elu» (pueblo elegido). Ningún comentario favorable ni de solidaridad con Dieudo en Charlie Hebdo. De hecho, en sus páginas no hay ningún ataque al sionismo, salvo el que causó una fuerte polémica y tuvo como consecuencia la salida de su anterior director.

Una de las consecuencias inmediatas a la publicación de los dibujos de Mahoma fue que Charlie Hebdo se vendió como pan caliente. Se sabe que después de 1981 tuvo que cerrar por la poca venta. ¿Encontró en la burla a los musulmanes la gallinita de los huevos de oro?

El humor y la caricatura en Francia tienen una larga historia por la criticidad y por la calidad. No obstante, no son exactamente las características de esta revista. No puede decirse que Charlie Hebdo sea una herencia de Le Rire o de otras muchas revistas de humor de la época de Daumier, Cham y Nadar. Ni siquiera de Pilote, más reciente.

La sociedad moderna de hoy aparece con nuevas manifestaciones artísticas en toda sus vertientes, y la caricatura no escapa a esas nuevas modas. En el arte en general, y en búsqueda de nuevas propuestas, han sido aceptados como válidos muchos trabajos sin calidad en aras de justificar «lo nuevo», lo «original», que en muchos casos es una manifestación de mediocridad y falta de talento.

En Francia apareció un dibujo «sucio» y vulgar iniciado por Reiser y luego seguido como una moda en muchas de las publicaciones llamadas humorísticas. Robert Mankoff, director artístico de The New Yorker, las justifica aludiendo que lo que tiene valor es la idea y no el dibujo de calidad, y al final encuentras un montón de propuestas sin pie ni cabeza. Un humorista de Quebec se para frente al micrófono y dice, colis de Tabernak, que es como decir joder,coñazo, y el público explota de la risa… ¿Un dibujacho de un musulmán desnudo en cuatro patas con una estrella en la nalga puede considerarse como un dibujo de humor? ¿Se dirigen a un público morboso? No se trata de defender un dibujo políticamente correcto, o socialmente correcto. Independientemente de que no se tenga tabúes, debe haber una propuesta profesional.

En Charlie Hebdo evidentemente que este tipo de dibujo fue un fracaso.  Tuvieron que cerrar la revista hasta que al fin dieron con la clave del éxito,que al mismo tiempo servía como propaganda en una confrontación de dos mundos por la guerra del petróleo. Es fácil entonces entender por qué la derecha danesa nos muestra una imagen de un musulmán con una bomba como turbante, y que Francia se sume a esa actitud. En las reglas de convivencia universal que se elaboraron en las Naciones Unidas consta la prohibición de la incitación al odio. Y, justamente, es lo que se ha hecho con esos dibujos.

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Charlie Hebdo no es una revista de izquierda, ni mucho menos de humor; es una revista que ha servido a los intereses guerreristas de occidente para seguir en una guerra sin sentido donde se persigue controlar las áreas con recursos naturales petroleros. De su lado, el protagonismo que ha buscado el presidente Hollande proponiendo ataques en Siria y Afganistán, colocan a Francia en primer plano junto a los Estados Unidos, como blanco del terrorismo de una guerra que han alimentado.

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Recurrir a la vulgaridad como supuesta originalidad, deja mucho que desear.  Escudarse en la libertad de expresión es un argumento poco creíble si se recuerda el hecho de que el reconocido dibujante Siné fue expulsado de la revista por haber hecho una caricatura al hijo de Sarkozy.  Siné se burlaba justamente de que Jean Sarkozy fue absuelto luego de un delito de fuga y que de manera sarcástica el dibujante declaraba que ya que este se convertía al judaísmo, tenía el camino abierto al éxito. Fue acusado formalmente ante la Corte por incitación al odio racial y absuelto bajo el argumento de que «él tenía derecho a la sátira». El 30 de noviembre del 2010 Charlie Hebdo es condenada a pagarle $40,000 euros, lo que tuvo efecto en el 2012; pero con ascenso a $90,000.

El hecho de que Francia sea un país laico no le da derecho a nadie de burlarse de las religiones ni de sus inmigrantes. Charb, el director, en una entrevista decía que él no se rige por ninguna religión más que por la leyes francesas. Los musulmanes respondieron que la revista se enriquecía con las burlas a ellos. La guerra fue declarada. ¿Defensa de la libertad de expresión?, ¿fanatismo?

Reiteramos nuestra condena a la masacre de las 12 personas en el «affaire Charlie Hebdo».

Fuentes:

http://fr.wikipedia.org/wiki/Affaire_Siné

http://www.voltairenet.org/article145558.html

José Mercader es pintor y caricaturista.

Charlie Hebdo

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hebdo

Por Joan Cañete Bayle.

¿Ves?, te dicen algunos, señalando con un dedo la matanza, la abominable matanza, de París en la redacción de la publicación satírica ‘Charlie Hebdo’, ¿ves? Y con ese ¿ves? te están diciendo estás en el lado equivocado, estás en el lado de la barbarie, cuando buscas razones, cuando husmeas causas, cuando te pones del lado de las víctimas que en realidad, me dicen, son verdugos por el hecho de compartir fe con los verdugos encapuchados que gritan Allahu Akbar. ¿Ves?, te dicen muchos, y quieren decir que sí, que matar niños en Gaza está mal, pero la culpa es de ellos, o de los padres, o del movimiento islámico e islamista que les gobierna, son daños colaterales de la justa guerra contra esos locos musulmanes. ¿Ves?, te dicen algunos, los mismos que no se inmutan cuando mueren árabes y musulmanes a diario, los mismos que te afean que te indigne que mueran árabes y musulmanes a diario. ¿Ves?, te dicen, como si el hecho de que te indigne que mueran árabes y musulmanes a diario sin que apenas le importe demasiado a casi nadie (muchos de ellos en nombre del islam, muchos de ellos en nombre de las libertades, los intereses y la prosperidad de Occidente, por tanto, de mis libertades, intereses y prosperidad, en mi nombre) hace que te alegres de que hayan asesinado a una docena de personas, periodistas y policías mientras hacían su trabajo. ¿Ves?, te dicen algunos, que se piensan que eres como ellos, que creen que si quieres la vida de unos es que deseas o cuanto menos no te importa la muerte de otros, que no entienden que ni la muerte de unos ni la muerte de otros, que no entienden que la muerte de nadie.

Perdón, dicen muchos musulmanes en las redes sociales. Perdón por lo que han hecho, por lo que hacen a diario, una panda de locos, miles de ellos, en nombre del islam, en su nombre. Perdón, dicen muchos musulmanes en las redes sociales, como suelen hacer cada vez que sucede alguna salvajada de este calibre (en Occidente, claro; en su tierra, en los países árabes y musulmanes las salvajadas se cometen a diario y ya no hace falta pedir perdón por ellas). Perdón, dicen muchos musulmanes en las redes sociales, y no me parece bien ni mal, cada uno puede disculparse por lo que quiera. Ahora bien, sí me parece digno de resaltar que no yo no he pedido perdón como europeo por convertir a diario el Mediterráneo en una fosa común. O, como español, por la valla de Melilla. O como occidental miembro de un país de la cumbre de las Azores por la guerra de Irak. Los musulmanes tienen que pedir perdón, dicen muchos de los que me dicen ¿ves? Claro que lo dicen, cómo no, pese a que a sus ojos un musulmán es un musulmán (“tú ya me entiendes, todos son iguales”), aquí y en Bagdad, con todo lo que implica.

¿Ves?, te dicen algunos, siempre estás relativizando, siempre estás defendiendo al verdugo, siempre estás comparando. ¿Ves?, te dicen algunos, que si pudieran hubieran acallado hace tiempo ‘Charlie Hebdo’. ¿Ves?, te dicen algunos que no pueden entender que entre ellos y ‘Charlie Hebdo’, siempre ‘Charlie Hebdo’, mil veces ‘Charlie Hebdo’. ¿Ves?, te dicen algunos. Y yo lo único que veo es que la intolerancia no es patrimonio de nadie, y lo único que siento es una enorme tristeza por tanta sangre derramada (en París, en Kobane, en Alepo o en Gaza) y hartazgo porque no parece que haya muchos interesados en poner fin a tanto dolor, fanatismo, locura, sinrazón, muerte.

¿Ves?, me dicen algunos, y yo lo único que veo son las fotos de la matanza de París, los vídeos que muestran a los encapuchados rematando a una víctima en el suelo, la sangre derramada de inocentes. Más sangre de más inocentes, esto es un no parar.

¿Ves?, te dicen algunos.

¿Y tú?, me gustaría decirles. ¿Lo ves tú, que nadie debe matar a nadie en nombre de la religión, la ideología y los intereses políticos y económicos, que es intolerable quitarle la vida a otro bajo cualquier circunstancia, que toda vida es preciosa y vale lo mismo?

@jcbayle

Foto: Captura de vídeo

Fuente: https://decimaavenida.wordpress.com/2015/01/07/charlie-hebdo-terrorismo-islam/

Argentina: Zaffaroni y los propietarios del Holocausto

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Eugenio Raúl Zaffaroni

Dr. Eugenio Raúl Zaffaroni

Por Hersh Zakheim.*

Una de las cuestiones que más inquieta a la DAIA,  es lo que se refiere al trato que reciba el recuerdo del Holocausto. Y aquí es donde Zaffaroni  pisó el cerco,  que la DAIA  pone alrededor de la memoria del Holocausto, memoria cuya propiedad parece pertenecerles.

Zaffaroni afirmó: “Sin una pluralidad de medios no hay información suficiente, y el monopolio u oligopolio de medios es análogo a los autoritarismos de mediados del siglo pasado. En América Latina, en este genocidio por goteo que estamos viviendo, el equivalente de los judíos de la Shoah  son los pibes de nuestros barrios precarios, que están muriendo por miles. Y Televisa, Rede Globo, TV Azteca, lo minimizan”.

La DAIA replicó: “Las expresiones de Zaffaroni son inaceptables. La Shoah no debe compararse con ninguna otra situación… Nunca es aceptable la banalización de la Shoah, y mucho menos cuando proviene de alguien a quien no consideramos ignorante sino todo lo contrario”.

Aquí nadie es ignorante, ni Zaffaroni, ni el vicepresidente de la  DAIA, y disculpen la inmodestia,  tampoco yo.

Pero uno de los tres, está haciéndose el ignorante, veamos entonces quién  y por qué.

En primer lugar,  Zaffaroni no efectúa una  comparación entre el  genocidio actual y la Shoah.

Está claro que a lo que se refiere es a la analogía entre la actitud del monopolio de los medios de mediados del siglo pasado,  época de la Shoah,  y los de la actualidad,  frente al genocidio ejercitado sobre víctimas inocentes,  teniendo en cuenta la actitud de tales medios y no la cantidad  de víctimas o nacionalidad.

Entonces lo que aparece a primera vista es la retorcida interpretación que da el vicepresidente de la DAIA sobre la frase de Zaffaroni, haciéndose el que no entiende algo tan simple,  que solo alguien interesado en desviar la atención  y anular  el valor político de la frase podría malinterpretar.

La frase de Zaffaroni contiene una verdad histórica indiscutible, porque en la época de la Shoah el silencio sobre las matanzas efectuadas por los nazis en los medios de comunicación del Imperio anglonorteamericano era total.

Desde luego, no ignoraban la existencia de los campos de la muerte nazis. Solo que no les convenía molestar a su títere Adolfo Hitler,  de quien necesitaban, que se dedicara tranquilo a armar y lanzar su ejército contra la Unión Soviética y el “comunismo”,  que para eso lo auparon al poder y le dieron su apoyo material y moral.

El partido sionista que ahora se halla en el poder en Israel y en la DAIA argentina colaboró con su silencio durante las matanzas de sus hermanos, pues tenían en común con el Imperio angloyanqui lo mismo que ahora: su amor por el capitalismo, cuyas necesidades políticas compartían, en especial el odio al socialismo.

Y mientras Hitler entregó inútilmente la vida de los 11 millones de alemanes muertos en la guerra para acabar con el comunismo y defender el negocio de los  norteamericanos, estos no dejaban entrar a su territorio a los pocos judíos que podían escapar de Alemania y los mandaban de vuelta a los brazos de su querido Adolfo para no molestarlo en su criminal diversión antisemita, mientras llevaba adelante los planes “serios” de destruir el experimento socialista.

Todo eso,  bajo la mirada comprensiva y silenciosa de los dirigentes sionistas.

Así que ya saben,  quién es el que se hace el ignorante en esta historia.

* Lic. en organización de Empresas Industriales. Politólogo graduado en la ex URSS

Fuente: Kaos En La Red

Un invierno sin calefacción en Gaza

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  • Un niño palestino observa a través del agujero de una pared...

Un niño palestino observa a través del agujero de una pared bombardeada. REUTERS

Por Isabel Pérez. Especial para EL MUNDO Gaza.

La compañía eléctrica de Gaza aumentará, durante una semana, el suministro de electricidad de cuatro a seis horas diarias. Quieren ayudar a hacer frente a la ola de frío que se aproxima y que ya ha hecho su primera aparición en la Franja en forma de intensas lluvias y viento.

«Con la ola de frío, la gente necesita más horas de electricidad para poder encender estufas y calentar el agua de las cisternas de la ducha», cuenta Yamal Addardasaui, portavoz de la compañía de electricidad. «Hemos decidido mantener un generador de los cuatro de la central eléctrica para proveer a las casas con seis horas de corriente diarias. No podemos poner a funcionar la central eléctrica a pleno rendimiento. Si lo hacemos, la cantidad de combustible que tenemos se acabará en dos días».

La compañía lamenta que no haya una solución eficaz y rápida, que siempre trabajen bajo una «administración de crisis» con cantidades limitadas de combustible. «La situación en Gaza, con el bloqueo y las guerras, ha hecho que la capacidad económica de la gente disminuya y no puedan pagar las facturas. Nosotros no podemos adquirir el costoso combustible israelí».

Consecuencia de la guerra

En la última guerra en la Franja de Gaza, la red eléctrica resultó gravemente dañada, incluido el almacén de la compañía, situado al este del barrio de Shija’yya. Los tanques de combustible de la central eléctrica también fueron bombardeados.

En la Franja, muchas casas no tienen cristales en las ventanas, estallaron en alguno de los bombardeos. Otras, además, tienenagujeros de obuses en sus paredes y techos. Los tapan con mantas o plásticos, pero el frío y la humedad penetran sin dificultad.

Una mujer aviva el fuego de una pequeña hoguera al lado de su casa.«Me duelen las manos de lavar la ropa a mano y fregar con agua tan fría». A su lado, su hijo de dos años, Salama, vestido con dos pantalones de chándal, dos jerséis y una chaqueta. Mientras Salama intenta colocarse el gorro de la chaqueta, su madre continúa contando la calamidad de vivir una posguerra y de no tener electricidad.

«Sólo tenemos cuatro horas y a veces viene cuando estamos durmiendo. ¿Qué hago? ¿Me despierto para hacer la lavadora? Mi marido se levanta para encender la bomba para que suba el agua a la cisterna. Si no sube agua, no tenemos suministro en casa. Ahora estoy esperando a que venga la luz para poder hacer pan».

Fuente: http://www.elmundo.es/internacional/2015/01/05/54a9814822601d3b3b8b4576.html

Sarit Jacobsohn, exsoldado israelí: “Israel es el Estado más fascista que conozco”

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Miguel Hernández.- 3 Ene. 2015 – Sarit Jacobsohn es una artista israelí de 42 años. Sarit proviene de una familia de judíos alemanes, polacos y rusos que llegaron a Palestina mucho antes de la creación del régimen sionista.

En los años 20, debido a los enfrentamientos entre las organizaciones sionistas y la población local, decidieron irse a Chipre, ya que temían sufrir las represalias del pueblo palestino ante los crecientes ataques por parte de las organizaciones sionistas.

Cincuenta años más tarde, en la década de los 70, su madre decidió volver a Palestina. En aquellos tiempos Sarit tenía unos 6 años. Desde entonces vivieron en Tel Aviv.

¿Vives en Israel en la actualidad?

No, actualmente vivo en Tennessee, Estados Unidos. Después de dejar el servicio militar decidí irme de Palestina, ya no quería vivir ahí.

¿Y tu familia? ¿Aún vive en Tel Aviv?

No, mi madre volvió a Chipre y mi hermana mayor vive en Inglaterra. Mucha gente se está yendo de Israel. Sobre todo en el caso de una mujer no es un buen lugar para vivir, hay muchísimas violaciones y lo peor es que el gobierno, el ejército y la seguridad toleran esta violencia contra la mujer. Es parte del proceso de corrupción de la propia sociedad israelí por tantos años de ocupación.

¿Qué idea tenías de los palestinos cuando eras pequeña? ¿Qué sabíaas de la ocupación, el conflicto, etc.?

Cuando era pequeña solo sabía que los palestinos eran una gente que vivía en el mismo país que nosotros y que nuestro gobierno estaba enfrentado con algunas de sus facciones. Y podría decir que tenía miedo de esas facciones de palestinos.

¿Cuál fue la primera experiencia que te hizo pensar que algo estaba mal en Israel?

Bueno, cuando recién habíamos llegado le ofrecieron a mi madre ir a vivir a un asentamiento en Cisjordania. Ahí no pagaríamos impuestos, nos darían una casa enorme pagando muy poco, la comida ahí la venden a menos de la mitad del precio real y más ventajas de este tipo. A pesar de ser muy pequeña le dije a mi madre que no quería, que seguro que había algo mal si nos daban tantas cosas a cambio de vivir ahí. Por suerte mi madre no aceptó. Años más tarde, mi hermana, 8 años mayor que yo, tuvo que ir a hacer el servicio militar obligatorio, y recuerdo que siempre que venía a casa nos contaba las cosas horribles que les obligaban a hacer.

¿Esta fue la experiencia que te abrió los ojos?

No realmente. La experiencia que podría decirse que me abrió definitivamente los ojos fue a los 16 años. Entonces una profesora en el colegio nos dijo que las organizaciones terroristas sionistas que operaban en Palestina antes de la creación de Israel, son las que se convirtieron en 1948 en el ejército israelí. ¡Debió ser muy izquierdista! (risas)

No hay que olvidar que todas estas organizaciones sionistas son el origen del terrorismo moderno.

¿Has estado alguna vez en Gaza o Cisjordania?

Sí, en los dos sitios. Toda la vida me dijeron que no podía ir ahí, que era peligroso y que me querrían matar. Por suerte no les hice caso y fui, una de las ventajas de ser rebelde (risas).

¿Y cómo fue tu experiencia?

Desde el primer momento vi que lo que me habían dicho era mentira. Los palestinos fueron maravillosos conmigo. Y puedo decir que no he conocido a ningún israelí que haya sido recibido con rechazo o violencia por parte de los palestinos en Gaza o Cisjordania, a pesar de todos estos años de opresión, todos los israelíes que conozco que han estado ahí han tenido experiencias parecidas a la mía.

Háblanos de tu experiencia en el ejército.

Fue el infierno. Nunca sentí miedo de ser herida o muerta, pero estaba aterrada ante la idea de tener que hacer daño a alguien. En el campo de entrenamiento nos hacían hacer guardia por turnos, yo lo odiaba, no podía parar de pensar que no quería disparar a nadie.

¿Dónde fue tu entrenamiento?

No lo sé. Nos llevaban de un sitio a otro sin decirnos nada. No sabíamos donde estábamos la mayor parte del tiempo. Un día, de repente, nos dijeron que estábamos en el Líbano y nos ordenaron que cargáramos nuestras armas. Yo no lo hice, no cargué mi arma, y hoy me siento muy orgullosa de mí misma por ello. Simplemente creo que esa no es forma de entrar en el país de alguien.

¿Cuánto tiempo estuviste en el ejército?

Sólo cuatro meses. Desde el momento en que empecé estuve intentando dejarlo. Cada día iba a hablar con el psiquiatra para explicarle los motivos por los que no quería estar ahí. Le daba igual que yo no quisiera hacer daño a nadie. Un día, sin pensar que ese comentario tendría ninguna importancia, le dije que yo amo a los palestinos. Eso le cambió la cara, entonces si decidieron que yo no podía estar ahí y me echaron declarándome demente.

¿Tu caso es excepcional o hay más gente como tú?

Hay muchos casos así. Cada día cuando iba al psiquiatra tenía que esperar durante horas, eso estaba lleno de hombres y mujeres llorando desconsoladamente. Ellos me contaban sobre los crímenes de guerra y las atrocidades que habían cometido, y si yo intentaba consolarlos se ponían aún peor. Era imposible hacer que dejaran de llorar. Se hace muy difícil seguir viviendo cuando te das cuenta de las atrocidades que has cometido y el por qué las has cometido, por eso hay tantos suicidios en las IDF (Fuerzas de Ocupación de Israel), igual que en el Ejército de los Estados Unidos.

¿Cómo puede ser entonces que todas estas cosas sigan pasando? ¿Cómo puede ser que la sociedad israelí lo acepte?

Hay varios motivos, pero el principal es la islamofobia y el racismo que hay en Israel. Desde pequeño te educan para temer a los árabes y a los musulmanes. A mí se me pasó cuando fui de vacaciones a Egipto. De golpe vi que todo eso era mentira y que la sociedad árabe es mucho mejor que la nuestra en algunos aspectos. Desde luego es mucho menos capitalista, para ellos las relaciones humanas son más importantes.

¿Ha sido difícil para ti tener esta posición política y social?

Sí, mucho. Para empezar, perdí a la mayoría de mis amigos. Además se hace difícil aceptar que la gente que querías, tus amigos, tus vecinos, son partícipes de algo tan horrible. Que lo aceptan e incluso colaboran con ello.

¿Cuál es la solución que tú defiendes?

Para mí el problema es de derechos humanos. Para mí no existe el conflicto religioso. Yo me entiendo perfectamente con los musulmanes de todo tipo, poco religiosos, muy religiosos, nada religiosos. Nuestras religiones son muy parecidas y tienen los mismos valores. Por lo tanto yo ni quiero ni creo en la separación de dos Estados. Yo defiendo la solución de un Estado palestino en que todos vivamos en igualdad de derechos. Yo quiero vivir con mis hermanos y hermanas palestinos, porque así es como los veo, como mis hermanos.

Espero un día poder volver a Palestina en esas condiciones. Y desde luego si se dieran los dos Estados iría antes a vivir al Estado palestino que a Israel. Tengo demasiado odio contra la que en teoría es “mi gente” por todo lo que han hecho y siguen haciendo. Creo que no saben nada de lo que es ser judío. A mí cuando estudié la Torá me enseñaron cosas totalmente opuestas a lo que están haciendo los sionistas desde hace casi siete décadas.

¿Crees que hay alguna posibilidad de cambio dentro de la sociedad israelí?¿ O crees que por fuerza el cambio tendrá que venir de fuera?

El cambio tiene que venir de fuera. En Israel hay mucha gente, más de la que parece, trabajando y organizándose por la revolución y por la creación de un Estado con igualdad de derechos, sin embargo, Israel es el régimen más fascista que he visto en el mundo y nunca permitirá un cambio desde dentro. La gente de izquierda tiene miedo incluso de hablar, ya que su opinión les haría perder el trabajo. Por ello el BDS (campaña internacional de Boicot, Sanciones y Desinversiones contra productos, asociaciones e instituciones israelíes) es nuestra mejor arma para acabar con la ocupación y el genocidio en Palestina. También tenemos que hacer entender a la gente que los palestinos son semitas y que son los sionistas los auténticos antisemitas. Otra cosa que la gente tiene que saber y aceptar es que Israel está controlado por los Rothschild, ellos compraron Palestina después de apoyar a los nazis en Alemania y nunca han perdido el poder.

¿Hay alguna otra experiencia de la que quieras hablar?

Sí. Otra de las cosas que me abrieron los ojos fueron las amenazas de muerte. En el momento en que empecé a hablar abiertamente de la ocupación, el robo de tierras, la limpieza étnica y todas estas cosas, automáticamente empecé a recibir amenazas de muerte y demás mensajes horribles de la gente que hasta ese momento eran mis vecinos, mis conciudadanos. Eso me dejó en shock, porque si me hacían eso a mí, que soy judía e israelí como ellos, qué no harían a los palestinos a los que tanto odian y a los que no protege la ley.

Fuente: Correo del Orinoco y http://boltxe.info/?p=69605

Compañía de teatro de Argentina: Adherimos al boicot en este intento del Estado de Israel de lavar su imagen a través del uso del arte

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spamSeñores BDS Argentina:

La compañía SPAM, con todos sus integrantes (Rafael Spregelburd, Zypce, Gabriel Guz, Santiago Badillo, Agustín Genoud y Mauro Petrillo) adhieren a la propuesta de boicotear este intento del Estado de Israel de lavar su imagen a través del uso de los artistas y sus expresiones.

Atentamente,

Rafael Spregelburd

From: BDS Argentina [mailto:bdsacademicoargentina@gmail.com]
Sent: domingo, 28 de diciembre de 2014 08:34 p.m.
To: spre@fibertel.com.ar
Subject: Fwd: Vuestra participación en el Festival Santiago a Mil

Buenos Aires, 28 de diciembre de 2014.

Estimado Rafael Spregelburd y Equipo de «Spam»,

Hemos visto el anuncio de vuestra presentación con «Spam» en el Festival de Santiago a Mil en enero de 2015 en Santiago de Chile, donde también otros artistas y grupos de todo el mundo van a participar, incluyendo la Compañía de Danza de Israel Batsheva con la obra «Decadance».

Para Ohad Naharin (coreógrafo & director artístico de Batsheva) la danza es “una forma de ilusión, un momento único que permite salirse de la realidad”. Sin embargo, en otro momento, él mismo dijo: “Para mí (la danza) es una forma de visualizar el mundo en el que vivo”. Tal vez esta inconsistencia no sea un accidente. El mundo en el cual vive Ohad Naharin realmente nos sugiere motivos para buscar refugio en ilusiones.

La Compañía de Danza Batsheva, entre otras, es financiada por el Ministerio de Cultura de Israel y, lo que puede parecer sorprendente, también por elMinisterio de Relaciones Exteriores de ese país. Además, la misma participa en la iniciativa Marca Israel (Brand Israel) del Estado israelí. El objetivo de esta iniciativa, lanzada en 2005, es mejorar la imagen de Israel internacionalmente. Se intenta lograr esto con presentaciones internacionales de artistas y grupos como Batsheva. Esta campaña es una respuesta del gobierno israelí ante el aumento de las protestas a lo largo y ancho de todo el mundo contra la inmensa cantidad de violaciones masivas de derechos humanos e incumplimientos de la ley internacional por Israel –cuyo punto más dramático recientemente han sido las masacres cometidas contra la sitiada población civil de Gaza el invierno pasado. A través de una supuesta “cultura” apolítica, intentan generar la percepción en la gente de que Israel es un país normalmente democrático, en lugar de lo que ya millones de personas en el mundo somos concientes de lo que en realidad es.

El escritor israelí Yitzhak Laor describió cómo funciona esto en 2008 en un artículo en el diario israelí Haaretz. Los artistas israelíes cuyas actuaciones en el exterior son financiadas por el Estado son instados a firmar un contrato donde son referidos, significativamente, como “proveedores de servicio”. A través de esto, se comprometen ante el Ministerio a promover «los intereses políticos del Estado de Israel a través de la cultura y el arte», lo cual incluye la proyección de «una imagen positiva de Israel».

Arye Mekel,  Secretario de Cultura del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, anunció en 2009: “Enviaremos novelistas y escritores famosos al exterior, así como compañías de teatro y exposiciones. De esta forma, mostraremos una cara más linda de Israel, para que la gente no piense en nosotros solamente en el contexto de la guerra”. En esa época, Israel acababa de bombardear Gaza con fósforo blanco y otras armas prohibidas internacionalmente y se resistía ferozmente a ser investigada por crímenes de guerra por una comisión de la ONU.

La Compañía de Danza Batsheva, no obstante, se presta a ser una embajadora del Estado israelí y por tal se ha encontrado con manifestaciones populares masivas en contra de su presencia durante su tour por Inglaterra y otros países. En cada actuación en el Festival Internacional de Edinburgo y en todos los otros puntos de Inglaterra donde actuó, la compañía se encontró con protestas y manifestaciones fuera y dentro de los teatros bajo el slogan  No bailes al compás del Apartheid Israelí. Así ocurrió también en Roma y Turín.

Nosotrxs, compañerxs de BDS Argentina, apoyamos a nuestrxs compañerxs de BDS Chile en sus protestas contra la presencia de la Compañía de Danza Batsheva y juntos nos concentramos contra los crímenes de un Estado al servicio del cual Batsheva baila para encubrir una realidad – es decir, la realidad de la ocupación, el apartheid y la privación de los derechos de los palestinos. En este contexto, es particularmente pérfido que «Decadance» se apropie de la tradición musical árabe.

Por supuesto, nosotrxs los del movimiento BDS internacional distinguimos entre un estado y sus ciudadanos y sabemos que hay artistas, intelectuales y activistas israelíes que también abogan por los derechos de los palestinos, con quienes estamos conectados.

La libertad del arte, de opinión y de prensa es algo valioso.  Representa la protección de toda expresión, incluso la de la estupidez. Pero la libertad está también asociada a la responsabilidad. A ese respecto, sabemos que Uds. no ven a vuestro trabajo en un contexto desconectado del mundo ni en el vacío.

Por lo tanto, les escribimos para pedirles que, como artistas que comparten involuntariamente la cartelera con el grupo Batsheva, respondan al llamado de los intelectuales y artistas palestinos a sumarse al boicot de las instituciones culturales y académicas israelíes (ver pautas en castellano aquí), incluyendo esta campaña de  boicot a la participación de Batsheva en el Festival. Quizás podamos juntos enviarle un claro mensaje al gobierno israelí de que no se trata de mejorar la imagen de Israel con cultura «for export», sino de dejar de cometer los crímenes de apartheid, limpieza étnica, bombardeo de civiles, terrorismo de estado, colonialismo y otras formas de persecusión contra los palestinos.  Como antecedente, te contamos que en la última Bienal de Sao Paulo, la presión de la mayoría de los artistas participantes, -que remitieron una carta abierta a los organizadores de la Bienal-, consiguió que se retirara el patrocinio israelí de la misma.

Encontrarás más información aquí:

www.bdsmovement.net (Inglés)

http://boicotisrael.net/ (Castellano)

www.pacbi.org

Comité Argentino por el Boicot Académico y Cultural a Israel (CABACI)

Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino

Sitio israelí “BDS desde Dentro”

Para más información, por favor no duden en contactarnos.

Atentamente,

BDS Argentina  

—

Coordinación de la Campaña

BDS Académico y Cultural por Palestina en Argentina

http://bdsxpalestinaenargentina.blogspot.com.ar/

https://www.facebook.com/groups/1430643290519248/

Convenios firmados por Abbas

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Por Isabel Pérez, desde Gaza.

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Mahmud Abbas ha firmado una serie de acuerdos y convenciones internacionales, entre ellos el Estatuto de Roma. El número varía según la fuente: 19, 20, 23… Si se han llegado a entregar o no tampoco está claro. Algunos medios hablan de que su entrega a las Naciones Unidas ha sido pospuesta hasta finales de semana.

Aquí os paso el resumen que ha publicado hoy la Agencia palestina Maa’an News Agency en árabe.

1- Convención sobre la Prevención y Castigo de Delitos contra personas internacionalmente protegidas, inclusive los agentes diplomáticos: https://treaties.un.org/doc/db/Terrorism/spanish-18-7.pdf 
Personas protegidas son el Jefe de Estado y cualquier representante, funcionario o personalidad oficial de un Estado o cualquier funcionario, personalidad oficial u otro agente de una organización intragubernamental.

Israel puede ser considerado responsable en virtud del artículo III.

2 -Convención sobre la Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de los crímenes de Lesa Humanidad: http://www.acnur.org/biblioteca/pdf/0024.pdf?view=1

Importancia: Los…

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No

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not in my nameNo.
Ese schule al que fuiste en la primaria no es el Estado de Israel.
Ni el rezo del zeide en la cena de Pesaj, ni el kadish con el que lo despidieron en el cementerio de La Tablada, o –si los números no alcanzaron-, en Berazategui.
No son los knishes que te hizo la bobe toda una vida el Estado de Israel.
Ni la escuela a la que ibas de tarde, después de ir a la pública, ni el bar mitzvá, ni el kjrein ni los pletzalej.
No es el Estado de Israel la copa rota en un casamiento, ni es el Estado de Israel tu viejo tendero en el Once o tu abuelo cuentenik en Villa Crespo.
No es el Estado de Israel el Plan Tapuz ni, años después, el Plan Bria, no es el country donde conociste a tu primera esposa.
No es tu viaje iniciático a Israel el Estado de Israel, no es tu promesa hecha frente al Muro de los Lamentos.
No es el kibutz donde viviste unos meses.
No son el Estado de Israel los desaparecidos judíos, esos que torturaban con marchas nazis y voltios extras por ser judíos.
No son el Estado de Israel los 300 sobrevivientes de Auschwitz que ahora claman contra el Estado de Israel.
No son el Estado de Israel los militantes de la izquierda, los radicales como Karakachoff ni los peronistas.
No es Juan Gelman el Estado de Israel. Ni Raimundo Gleyzer.
No es el humor de Woody Allen, Adolfo Stray, Danny Kaye, Jerry Seinfeld o Mel Brooks.
No es el cosmopolitismo ni la horizontalidad del pueblo judío en diáspora el Estado de Israel.
No es Albert Einstein el Estado de Israel.
No son ninguna de las pequeñas ceremonias que te hicieron judío el Estado de Israel.
Más bien, el Estado de Israel es exactamente lo contrario.
Y por confuso, por el uso descarado de toda esa tradición, por el desengaño, es mucho más doloroso saber qué es hoy el Estado de Israel.
Un estado ocupante.
Un estado que tortura.
Un estado que encierra en la cárcel a niños de meses.
Un estado que asesina a quinientos niños y se declara agredido.
Un estado que construye un muro para aislar poblaciones enteras, que no tienen pasos libres, que no pueden transitar, que se someten a trámites de horas para poder atravesarlos. Un muro con el que se han robado más y más kilómetros de territorio palestino, y aun así, con todo eso, se declara temeroso de las acciones de los palestinos.
Un estado que asesina a decenas de miles de personas en nombre de su “seguridad” y con una inaudita crueldad, bautiza sus operaciones de guerra como “Pilar defensivo” o “Borde protector”.
Un estado que ha establecido líneas de colectivos “exclusivas” para palestinos, lo que lo pone en pleno siglo XXI a la altura de la Sudáfrica del Apartheid y de los Estados Unidos de los cincuenta.
Un estado con doscientas bombas nucleares que se declara pacifista.
Un estado que cercena los derechos de todo un pueblo y se declara democrático.
Un estado que es aliado del imperio más sombrío de la historia, que en su decadencia promueve guerras, destruye estados, ahoga financieramente a sus adversarios, ese Israel aliado de EEUU se declara progresista.
Un estado que no vacila en secuestrar a quien sea, en donde sea, transgrediendo cualquier ley, como lo hizo con Mordejai Vanunu, el científico que reveló la existencia de bombas nucleares.
Un estado que persigue, presiona y acalla a críticos y librepensadores como Noam Chomsky, Norman Finkelstein y Schlomo Sand y se declara a favor de la libertad de expresión.
Un estado que no ha vacilado en usar el drama del Holocausto para generar enormes ingresos y un rédito político permanente, mientras sigue destruyendo, ocupando, torturando y acallando al pueblo palestino, se niega a condenar el genocidio armenio y ha colaborado activamente con el régimen racista de Sudáfrica.
Un estado que alberga diputadas como Ayelet Shaked que afirma que “hay que matar a todas las madres palestinas” porque darán a luz terroristas.
Todo aquello noble, bueno y generoso que, por una tradición digna, ha hecho de una persona como cualquier otra, un buen judío, no es el Estado de Israel.
Pero vos lo creés.
La confusión que nos endilgás a los que estamos contra el Estado de Israel entre judío e israelí, es tu confusión.
La misma que podría haber tenido un argentino, descendiente de alemanes, en 1934, que lo hubiera llevado a suponer que Schiller, Goethe, Mozart o Marx eran el Tercer Reich.
Hoy, ninguna de tus versiones –el sionista enfurecido, el judío falsamente piadoso, el equidistante que admite algunas cosas para no tocar el fondo-, son posibles.
Hay una masacre, hay una persecución que lleva setenta años, hay un genocidio por goteo no tan lento, hay un pueblo arrasado.
Y en nombre de su propio genocidio, todo lo está haciendo el Estado de Israel.
Urge definir qué hay de judío en el Estado de Israel.
De esa vieja tradición judía.
Urgen definiciones porque América Latina apoya a Palestina, los parlamentos de Francia y Gran Bretaña reconocen su status, y el gobierno de Suecia hace lo propio.
Nunca antes la posición de Palestina surge tan justa, tan evidente, tan urgente.
Mientras, el Estado de Israel, los sionistas, se están jugando a la ruleta de la Historia todo el prestigio de un pueblo.
Cuando uno abraza la causa palestina, cuando uno difunde el dolor de Palestina, se está poniendo paradójicamente del lado del viejo pueblo judío y en contra de la amenaza de su desaparición.
Porque, curiosamente, lo que los alemanes no doblegaron con hornos, los propios gobernantes sionistas, lo están llevando a cabo con la falsificación de la Historia y con una de las campañas de desinformación más grandes que se hayan conocido.
2015 será el año en que los judíos deberían volver a ser judíos y dejar de ser israelíes, es decir, cómplices de asesinatos de niños y violaciones de derechos humanos.
Un panorama cada vez más nítido ofrece categorías futuras: cómplice, ignorante, alienado o mentiroso.
A diferencia de los alemanes que eran llevados a cines para ver los campos y declaraban no saber nada, muchos israelíes ponen sillas plegables en la playa para ver los bombardeos sobre la población palestina.
¿Alguien querrá seguir estando del lado de esos hijos de puta?

Fuente: Facebook de Misterio Moderno.

La isla de Cuba y la franja de Gaza: dos modelos de dignidad bajo asedio

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solidaridad cuba palestinaPor Manu Pineda.*

Cubainformación.- El bloqueo que sufren el pueblo cubano y el palestino en Gaza son un castigo colectivo ilegal según el Derecho Internacional. Además, se trata de un crimen contra poblaciones inocentes e indefensas, un crimen que causa muertes. Ni Cuba ha sido nunca un Estado que promueva el terrorismo, ni Hamás una organización que haya llevado a cabo atentados terroristas contra Israel.

El pasado 17 de diciembre se dieron ciertos movimientos históricos en distintos tableros en los que se juega una misma partida de política internacional. Mientras el gobierno cubano liberaba, por razones humanitarias y a petición de los Estados Unidos, al espía norteamericano Alan Gross, de 65 años, condenado en Cuba por espionaje, Washington hacía lo propio con Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Antonio Guerrero, los tres héroes cubanos antiterroristas que seguían en prisión condenados a penas de cadena perpetua desde que fueron detenidos en 1998 junto a René González y Fernando González (liberados en octubre de 2011 y febrero de 2014 respectivamente, tras cumplir las condenas que les fueron impuestas por un tribunal de Miami en 2001), por detectar y denunciar ante las autoridades norteamericanas a grupos de la extrema derecha cubana que organizaban y financiaban acciones violentas contra Cuba.

Gross fue arrestado el 4 de diciembre de 2009 cuando se disponía a salir de la isla a la que había viajado por quinta vez, en este caso con un contrato de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) para brindar «apoyo humanitario comunidad judía en la isla» y fue condenado en marzo de 2011 a 15 años de prisión en Cuba por trabajar en un programa para introducir ilegalmente tecnologías de telecomunicaciones a Cuba y así realizar labores de espionaje

A la declaración pública del presidente Raúl Castro anunciando este intercambio de prisionero/rehenes, le siguió otra del presidente Barak Obama en la que reconocía el fracaso de más de cinco décadas de bloqueo contra Cuba en su intento de hacerla doblegarse ante los intereses imperialistas. Anunció el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, así como el compromiso de revisar la consideración de Cuba como Estado patrocinador del terrorismo.

Los 5 héroes cubanos ya están libres y en casa, y Cuba lo celebra como una victoria sin paliativos de su pueblo y su gobierno frente al vecino imperialista. El pesimismo histórico de la izquierda nos impide en la mayoría de los casos celebrar nuestras victorias, y ésta lo es sin duda. Pero no deberíamos echar las campanas al vuelo, sería un error considerar que EE.UU. se ha rendido a las evidencias y ha renunciado a acabar con el proceso revolucionario cubano. Más acertado sería concluir que el Presidente Obama ha visto que el choque frontal que mantenía la administración USA con el gobierno de la isla no estaba dando los frutos deseados. Que el “cáncer cubano”, lejos de ser extirpado, estaba desarrollando metástasis que estaban dejando fuera del control del imperio su patio trasero y se ha decidido a cambiar su política respecto a América Latina. En este nuevo escenario tendrá mas peso la vía diplomática cuyo objetivo prioritario será el de romper UNASUR y acabar con la alianza de Venezuela, Bolivia y Ecuador con Brasil y Argentina, apoyándose para este objetivo en Colombia y la omnipresente CIA. Respecto al caso concreto de Cuba, el Presidente Obama hará gestos que evidencien su interés en ir reduciendo el bloqueo a la isla pero achacará a la mayoría republicana en las cámaras (siempre al servicio del segundo mayor lobby político en EE.UU. justo por detrás del sionista, el de la extrema derecha cubana), la imposibilidad de estos avances, y lo apostará todo a que la nueva situación permita que la contaminación económica destruya la Revolución Cubana desde dentro.

Ese mismo día se adoptaban en la Unión Europea dos importantes medidas relacionadas con Palestina. La primera de ellas tiene una importancia más simbólica que real, se trata del reconocimiento por parte del Parlamento Europeo de un boceto de Estado Palestino en el 22% de sus territorios históricos, y al que en la práctica no se le otorga ningún tipo de derecho ni atributo, apostando por la llamada “solución de los dos estados” lo que conlleva implícitamente la legalización de la ocupación israelí sobre el 78% del territorio palestino y renunciando tácitamente al derecho al retorno de los seis millones de refugiadas y refugiados palestinos que según la Resolución 194 de la Asamblea General de la ONU tienen derecho al retorno a sus casas y sus tierras que el régimen israelí incumple al igual que otras más de doscientas resoluciones de este mismo organismo sin que por ello haya sido sancionada nunca.

La segunda fue la decisión, menos efectista pero más efectiva, del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de eliminar de la lista de organizaciones terroristas al Movimiento de Resistencia Islámica Hamás. Hamás ganó las últimas elecciones legislativas en Palestina, pero el hecho de estar incluido en esa lista impidió que el gobierno de unidad nacional formado tras esas elecciones fuese reconocido por las instituciones internacionales. Este hecho desembocó en una “miniguerra” civil que llevó a la división administrativa de lo proyectado como “Estado palestino” en los Acuerdos de Jericó/Oslo de 1993. Es decir, quedaron dos entidades con distintos gobiernos: en la franja de Gaza se instauró un gobierno monocolor de Hamás, mientras que en Jerusalén Este y Cisjordania otro de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), liderado por Fatah.

El régimen israelí ordenó un bloqueo sobre el enclave costero con el pretexto de que estaba bajo control de una organización terrorista. Esta decisión es una clara violación del Derecho internacional en cuanto supone un castigo colectivo contra la población civil de la franja de Gaza.

La comunidad internacional ha declarado ilegal este bloqueo en innumerables ocasiones, pero sólo con declaraciones o resoluciones vacías encaminadas más a lavarse las manos por las consecuencias de este bloqueo que a acabar con el mismo. Ninguna de estas resoluciones ha ido acompañada de medidas punitivas en caso de que Israel desoyera los distintos llamamientos a levantar el bloqueo. De hecho este asedio persiste de un modo más hermético que nunca. Hasta el momento no se ha aprobado ninguna sanción contra los responsables de esta criminal situación.

Lejos de adoptar medidas punitivas contra la entidad sionista, muchos organismos -tanto nacionales como supranacionales- mantienen infinidad de acuerdos de todo tipo con el régimen de Tel Aviv; entre ellos, destacan el Tratado Preferencial de Comercio entre Israel y la Unión Europea, y el Tratado de Libre Comercio entre Mercosur y la entidad ocupante. No enumero, por incontables, los acuerdos entre el régimen sionista y Estados Unidos.

El asedio que sufre la franja de Gaza es un crimen contra la humanidad; un crimen sobre una población de un millón ochocientas mil personas a las que se les impide no sólo el acceso a los más básicos bienes de primera necesidad como medicinas, carburante, material de construcción o alimentos, sino el libre tránsito de personas que no pueden salir de la franja para cursar sus estudios fuera, o familias que no pueden reagruparse y ni siquiera visitarse. Esta imposibilidad de salir afecta incluso a las personas que necesitan recibir un tratamiento médico o una operación quirúrgica urgente y no pueden hacerlo en Gaza. Son muchas las personas, especialmente niñas y niños, que están muriendo por esta imposibilidad de recibir el tratamiento que necesitan.

Este lento genocidio ha sido tolerado por la comunidad internacional con el pretexto de que esta zona palestina estaba bajo control de una organización terrorista, pero esta excusa ya ha desaparecido.

La Franja de Gaza, como el resto de Palestina, sufre la ocupación colonial de su territorio desde hace más de 67 años, al enclave costero se le suma el bloqueo que padece desde el año 2006, intensificado desde el golpe de estado en Egipto en julio de 2013. Tras la masacre sufrida este verano bajo el nombre de “Operación Margen Protector” en la que las fuerzas israelíes de ocupación mataron a cerca de dos mil doscientas personas, más de quinientos de estas personas eran niñas y niños, y dejaron mal heridas a otras once mil, y se destruyeron decenas de miles de viviendas, hospitales, colegios, centros de discapacitados y geriátricos, la única central eléctrica que seguía en uso, etc., la situación es catastrófica. El Sr. Dr. Yousef Mousa, director de la UNRWA, Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en Rafah, ha declarado recientemente “Nunca en mi vida he visto tanto sufrimiento. La población tiene un exceso de dolor acumulado y la Comunidad Internacional tiene que dar respuestas. La situación es desesperada, no existe en el mundo ningún lugar que viva en las condiciones que vive Gaza”

El bloqueo sobre la franja de Gaza, que es un crimen desde el primer día de aplicación, podríamos considerarlo en la situación actual como una medida genocida. Es, pues, un momento inaplazable para exigir al régimen israelí el levantamiento del estado de sitio sobre Gaza. Cualquier demora supondrá más muerte y sufrimiento sobre una población a la que si algo le sobra es muerte y sufrimiento.

¿Qué hacer?

En este escenario sería una quimera esperar que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobase ninguna sanción contra el régimen israelí ya que éste cuenta con lo que el Sr. Obama definió como una “alianza fraternal, eterna e inquebrantable” por parte de EE.UU., en términos más prosaicos esto se concreta con que Washington usará su derecho de veto para impedir cualquier medida punitiva contra la entidad sionista. Pero esta complicidad del “gendarme del mundo civilizado” con este régimen criminal no puede servir de excusa al resto de la comunidad internacional para quedarse de brazos cruzados.

Tenemos que exigir a nuestras instituciones, desde las locales hasta las supranacionales, que cancelen cualquier tipo de acuerdo con Israel. Tenemos que hacer que la Unión Europea haga uso del art. 2 del Tratado Comercial Preferencial, según el cual este tratado debe ser revocado si cualquiera de las partes viola los derechos humanos. En este sentido, además hay que hacer llegar a los gobiernos venezolano y boliviano, tan sensibles con el sufrimiento de los pueblos y más concretamente con el pueblo palestino, la petición de que acaben con el Tratado de Libre Comercio de Mercosur con Israel.

El levantamiento del bloqueo sobre la franja de Gaza no sería más que una pequeño parche que en absoluto acabaría con la injusticia que está sufriendo el pueblo palestino desde hace ya casi siete décadas. Pero sería una medida que salvaría muchas vidas, mejoraría la calidad de muchísimas más y sería un paso en el buen camino.

Esto nunca podría suponer la renuncia a la reivindicación palestina del fin total de la ocupación de todos sus territorios históricos, del derecho al retorno de los refugiados ni de ninguno de sus derechos inalienables.

Ni Cuba ha sido nunca un estado que promueva el terrorismo ni Hamás una organización que haya llevado a cabo atentados terroristas contra Israel.

Mientras Cuba envía médicos a África para luchar contra el ébola, EE.UU. envía militares bajo el compromiso público de su presidente de que “ninguno (de los integrantes) de esa fuerza militar proporcionará cuidado directo a los pacientes de ébola” Desde que en 1963 el pueblo cubano enviase su primera brigada médica a Argelia en el año 1963 han sido constantes las misiones solidarias en distintos paises africanos entre los que destacaría Angola, Etiopía, Guinea Bissau, Congo Brazzaville, Zimbabue. Pero estas misiones no se han limitado al continente africano. Cuando en 2005 el huracán Katrina azotó las costas atlánticas de EE.UU. el gobierno cubano hizo un llamamiento a la comunidad médica para solidarizarse con su “vecino del norte” al que respondieron de forma voluntaria e inmediata 10 mil médicos y enfermeras. La soberbia del entonces presidente George W. Bush no permitió que las víctimas de este huracán y de las desigualdades sociales norteamericanas recibieran la solidaridad del Pueblo Cubano pero a brigada se ha mantenido activa y ha sido noticia –casi siempre local– en otras situaciones de desastre, como las que han asolado Pakistán, Indonesia, Bolivia, Chile y Haití. Según el diario The New York Times “En los 50 años de revolución, Cuba ha enviado más de 185.000 profesionales de la salud en las misiones médicas a por lo menos 103 países”

En paralelo. EE.UU. ha estado involucrado en 201 de los 248 conflictos armados que han habido en 153 áreas del planeta desde el final de la II Guerra Mundial, siendo responsable de 41% del gasto militar a nivel mundial.

Hamás, y el resto de la resistencia palestina, ejerce legítimamente el derecho de cualquier pueblo ocupado a resistir frente a la potencia ocupante por todas las vías a su alcance, incluyendo la vía armada. Éste es un derecho recogido en el Derecho Internacional.

Mientras Israel, la fuerza ocupante, está involucrada de forma directa en todos los conflictos en la zona habiendo agredido no sólo al Pueblo Palestino, también lo ha hecho a Egipto, Jordania, Líbano, Irán y Siria. Hace unos días violó el espacio aéreo sirio para bombardear las inmediaciones del aeropuerto internacional de Damasco. Este verano llevó a cabo una operación de 51 días sobre la Franja de Gaza en la que mató a cerca de 2200 personas, el 88 % de ellas civiles.

¿Qué autoridad tienen los EE.UU. o Israel para decidir quienes son organizaciones terroristas o estados que patrocinen el terrorismo?

Con estos datos ¿quiénes deberían ser organizaciones terroristas o estados que patrocinan cuando no ejercen directamente el terrorismo?

El bloqueo que sufren el pueblo cubano y el palestino en Gaza son un castigo colectivo ilegal según el Derecho Internacional, pero además son un crimen contra poblaciones inocentes e indefensas, un crimen que causa muertes, como las del medio millón de niñas y niños que, según reconoció la ex Secretaria de Estado de la administración Clinton, Madelein Albright, murieron a causa el bloqueo decidido por EE.UU. contra la población iraquí entre los años 1990.

SI ISRAEL Y ESTADOS UNIDOS DISPARAN Y ASEDIAN Y LA COMUNIDAD INTERNACIONAL CALLA. ES ESTE SILENCIO EL QUE MATA

NO SEAMOS CÓMPLICES DE ESTOS CRÍMENES

* Manu Pineda es presidente de la Asociación Unadikum (www.asociacionunadikum.org) y miembro de la Asociación de Amistad Hispano Cubana de Málaga. Habitualmente reside en Gaza, donde ha vivido las dos últimas operaciones israelíes contra la Franja.

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solidaridad cuba palestinaPor Manu Pineda.*

Cubainformación.- El bloqueo que sufren el pueblo cubano y el palestino en Gaza son un castigo colectivo ilegal según el Derecho Internacional. Además, se trata de un crimen contra poblaciones inocentes e indefensas, un crimen que causa muertes. Ni Cuba ha sido nunca un Estado que promueva el terrorismo, ni Hamás una organización que haya llevado a cabo atentados terroristas contra Israel.

El pasado 17 de diciembre se dieron ciertos movimientos históricos en distintos tableros en los que se juega una misma partida de política internacional. Mientras el gobierno cubano liberaba, por razones humanitarias y a petición de los Estados Unidos, al espía norteamericano Alan Gross, de 65 años, condenado en Cuba por espionaje, Washington hacía lo propio con Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Antonio Guerrero, los tres héroes cubanos antiterroristas que seguían en prisión condenados a penas de cadena perpetua desde que fueron detenidos en 1998 junto a René González y Fernando González (liberados en octubre de 2011 y febrero de 2014 respectivamente, tras cumplir las condenas que les fueron impuestas por un tribunal de Miami en 2001), por detectar y denunciar ante las autoridades norteamericanas a grupos de la extrema derecha cubana que organizaban y financiaban acciones violentas contra Cuba.

Gross fue arrestado el 4 de diciembre de 2009 cuando se disponía a salir de la isla a la que había viajado por quinta vez, en este caso con un contrato de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) para brindar «apoyo humanitario comunidad judía en la isla» y fue condenado en marzo de 2011 a 15 años de prisión en Cuba por trabajar en un programa para introducir ilegalmente tecnologías de telecomunicaciones a Cuba y así realizar labores de espionaje

A la declaración pública del presidente Raúl Castro anunciando este intercambio de prisionero/rehenes, le siguió otra del presidente Barak Obama en la que reconocía el fracaso de más de cinco décadas de bloqueo contra Cuba en su intento de hacerla doblegarse ante los intereses imperialistas. Anunció el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, así como el compromiso de revisar la consideración de Cuba como Estado patrocinador del terrorismo.

Los 5 héroes cubanos ya están libres y en casa, y Cuba lo celebra como una victoria sin paliativos de su pueblo y su gobierno frente al vecino imperialista. El pesimismo histórico de la izquierda nos impide en la mayoría de los casos celebrar nuestras victorias, y ésta lo es sin duda. Pero no deberíamos echar las campanas al vuelo, sería un error considerar que EE.UU. se ha rendido a las evidencias y ha renunciado a acabar con el proceso revolucionario cubano. Más acertado sería concluir que el Presidente Obama ha visto que el choque frontal que mantenía la administración USA con el gobierno de la isla no estaba dando los frutos deseados. Que el “cáncer cubano”, lejos de ser extirpado, estaba desarrollando metástasis que estaban dejando fuera del control del imperio su patio trasero y se ha decidido a cambiar su política respecto a América Latina. En este nuevo escenario tendrá mas peso la vía diplomática cuyo objetivo prioritario será el de romper UNASUR y acabar con la alianza de Venezuela, Bolivia y Ecuador con Brasil y Argentina, apoyándose para este objetivo en Colombia y la omnipresente CIA. Respecto al caso concreto de Cuba, el Presidente Obama hará gestos que evidencien su interés en ir reduciendo el bloqueo a la isla pero achacará a la mayoría republicana en las cámaras (siempre al servicio del segundo mayor lobby político en EE.UU. justo por detrás del sionista, el de la extrema derecha cubana), la imposibilidad de estos avances, y lo apostará todo a que la nueva situación permita que la contaminación económica destruya la Revolución Cubana desde dentro.

Ese mismo día se adoptaban en la Unión Europea dos importantes medidas relacionadas con Palestina. La primera de ellas tiene una importancia más simbólica que real, se trata del reconocimiento por parte del Parlamento Europeo de un boceto de Estado Palestino en el 22% de sus territorios históricos, y al que en la práctica no se le otorga ningún tipo de derecho ni atributo, apostando por la llamada “solución de los dos estados” lo que conlleva implícitamente la legalización de la ocupación israelí sobre el 78% del territorio palestino y renunciando tácitamente al derecho al retorno de los seis millones de refugiadas y refugiados palestinos que según la Resolución 194 de la Asamblea General de la ONU tienen derecho al retorno a sus casas y sus tierras que el régimen israelí incumple al igual que otras más de doscientas resoluciones de este mismo organismo sin que por ello haya sido sancionada nunca.

La segunda fue la decisión, menos efectista pero más efectiva, del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de eliminar de la lista de organizaciones terroristas al Movimiento de Resistencia Islámica Hamás. Hamás ganó las últimas elecciones legislativas en Palestina, pero el hecho de estar incluido en esa lista impidió que el gobierno de unidad nacional formado tras esas elecciones fuese reconocido por las instituciones internacionales. Este hecho desembocó en una “miniguerra” civil que llevó a la división administrativa de lo proyectado como “Estado palestino” en los Acuerdos de Jericó/Oslo de 1993. Es decir, quedaron dos entidades con distintos gobiernos: en la franja de Gaza se instauró un gobierno monocolor de Hamás, mientras que en Jerusalén Este y Cisjordania otro de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), liderado por Fatah.

El régimen israelí ordenó un bloqueo sobre el enclave costero con el pretexto de que estaba bajo control de una organización terrorista. Esta decisión es una clara violación del Derecho internacional en cuanto supone un castigo colectivo contra la población civil de la franja de Gaza.

La comunidad internacional ha declarado ilegal este bloqueo en innumerables ocasiones, pero sólo con declaraciones o resoluciones vacías encaminadas más a lavarse las manos por las consecuencias de este bloqueo que a acabar con el mismo. Ninguna de estas resoluciones ha ido acompañada de medidas punitivas en caso de que Israel desoyera los distintos llamamientos a levantar el bloqueo. De hecho este asedio persiste de un modo más hermético que nunca. Hasta el momento no se ha aprobado ninguna sanción contra los responsables de esta criminal situación.

Lejos de adoptar medidas punitivas contra la entidad sionista, muchos organismos -tanto nacionales como supranacionales- mantienen infinidad de acuerdos de todo tipo con el régimen de Tel Aviv; entre ellos, destacan el Tratado Preferencial de Comercio entre Israel y la Unión Europea, y el Tratado de Libre Comercio entre Mercosur y la entidad ocupante. No enumero, por incontables, los acuerdos entre el régimen sionista y Estados Unidos.

El asedio que sufre la franja de Gaza es un crimen contra la humanidad; un crimen sobre una población de un millón ochocientas mil personas a las que se les impide no sólo el acceso a los más básicos bienes de primera necesidad como medicinas, carburante, material de construcción o alimentos, sino el libre tránsito de personas que no pueden salir de la franja para cursar sus estudios fuera, o familias que no pueden reagruparse y ni siquiera visitarse. Esta imposibilidad de salir afecta incluso a las personas que necesitan recibir un tratamiento médico o una operación quirúrgica urgente y no pueden hacerlo en Gaza. Son muchas las personas, especialmente niñas y niños, que están muriendo por esta imposibilidad de recibir el tratamiento que necesitan.

Este lento genocidio ha sido tolerado por la comunidad internacional con el pretexto de que esta zona palestina estaba bajo control de una organización terrorista, pero esta excusa ya ha desaparecido.

La Franja de Gaza, como el resto de Palestina, sufre la ocupación colonial de su territorio desde hace más de 67 años, al enclave costero se le suma el bloqueo que padece desde el año 2006, intensificado desde el golpe de estado en Egipto en julio de 2013. Tras la masacre sufrida este verano bajo el nombre de “Operación Margen Protector” en la que las fuerzas israelíes de ocupación mataron a cerca de dos mil doscientas personas, más de quinientos de estas personas eran niñas y niños, y dejaron mal heridas a otras once mil, y se destruyeron decenas de miles de viviendas, hospitales, colegios, centros de discapacitados y geriátricos, la única central eléctrica que seguía en uso, etc., la situación es catastrófica. El Sr. Dr. Yousef Mousa, director de la UNRWA, Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en Rafah, ha declarado recientemente “Nunca en mi vida he visto tanto sufrimiento. La población tiene un exceso de dolor acumulado y la Comunidad Internacional tiene que dar respuestas. La situación es desesperada, no existe en el mundo ningún lugar que viva en las condiciones que vive Gaza”

El bloqueo sobre la franja de Gaza, que es un crimen desde el primer día de aplicación, podríamos considerarlo en la situación actual como una medida genocida. Es, pues, un momento inaplazable para exigir al régimen israelí el levantamiento del estado de sitio sobre Gaza. Cualquier demora supondrá más muerte y sufrimiento sobre una población a la que si algo le sobra es muerte y sufrimiento.

¿Qué hacer?

En este escenario sería una quimera esperar que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobase ninguna sanción contra el régimen israelí ya que éste cuenta con lo que el Sr. Obama definió como una “alianza fraternal, eterna e inquebrantable” por parte de EE.UU., en términos más prosaicos esto se concreta con que Washington usará su derecho de veto para impedir cualquier medida punitiva contra la entidad sionista. Pero esta complicidad del “gendarme del mundo civilizado” con este régimen criminal no puede servir de excusa al resto de la comunidad internacional para quedarse de brazos cruzados.

Tenemos que exigir a nuestras instituciones, desde las locales hasta las supranacionales, que cancelen cualquier tipo de acuerdo con Israel. Tenemos que hacer que la Unión Europea haga uso del art. 2 del Tratado Comercial Preferencial, según el cual este tratado debe ser revocado si cualquiera de las partes viola los derechos humanos. En este sentido, además hay que hacer llegar a los gobiernos venezolano y boliviano, tan sensibles con el sufrimiento de los pueblos y más concretamente con el pueblo palestino, la petición de que acaben con el Tratado de Libre Comercio de Mercosur con Israel.

El levantamiento del bloqueo sobre la franja de Gaza no sería más que una pequeño parche que en absoluto acabaría con la injusticia que está sufriendo el pueblo palestino desde hace ya casi siete décadas. Pero sería una medida que salvaría muchas vidas, mejoraría la calidad de muchísimas más y sería un paso en el buen camino.

Esto nunca podría suponer la renuncia a la reivindicación palestina del fin total de la ocupación de todos sus territorios históricos, del derecho al retorno de los refugiados ni de ninguno de sus derechos inalienables.

Ni Cuba ha sido nunca un estado que promueva el terrorismo ni Hamás una organización que haya llevado a cabo atentados terroristas contra Israel.

Mientras Cuba envía médicos a África para luchar contra el ébola, EE.UU. envía militares bajo el compromiso público de su presidente de que “ninguno (de los integrantes) de esa fuerza militar proporcionará cuidado directo a los pacientes de ébola” Desde que en 1963 el pueblo cubano enviase su primera brigada médica a Argelia en el año 1963 han sido constantes las misiones solidarias en distintos paises africanos entre los que destacaría Angola, Etiopía, Guinea Bissau, Congo Brazzaville, Zimbabue. Pero estas misiones no se han limitado al continente africano. Cuando en 2005 el huracán Katrina azotó las costas atlánticas de EE.UU. el gobierno cubano hizo un llamamiento a la comunidad médica para solidarizarse con su “vecino del norte” al que respondieron de forma voluntaria e inmediata 10 mil médicos y enfermeras. La soberbia del entonces presidente George W. Bush no permitió que las víctimas de este huracán y de las desigualdades sociales norteamericanas recibieran la solidaridad del Pueblo Cubano pero a brigada se ha mantenido activa y ha sido noticia –casi siempre local– en otras situaciones de desastre, como las que han asolado Pakistán, Indonesia, Bolivia, Chile y Haití. Según el diario The New York Times “En los 50 años de revolución, Cuba ha enviado más de 185.000 profesionales de la salud en las misiones médicas a por lo menos 103 países”

En paralelo. EE.UU. ha estado involucrado en 201 de los 248 conflictos armados que han habido en 153 áreas del planeta desde el final de la II Guerra Mundial, siendo responsable de 41% del gasto militar a nivel mundial.

Hamás, y el resto de la resistencia palestina, ejerce legítimamente el derecho de cualquier pueblo ocupado a resistir frente a la potencia ocupante por todas las vías a su alcance, incluyendo la vía armada. Éste es un derecho recogido en el Derecho Internacional.

Mientras Israel, la fuerza ocupante, está involucrada de forma directa en todos los conflictos en la zona habiendo agredido no sólo al Pueblo Palestino, también lo ha hecho a Egipto, Jordania, Líbano, Irán y Siria. Hace unos días violó el espacio aéreo sirio para bombardear las inmediaciones del aeropuerto internacional de Damasco. Este verano llevó a cabo una operación de 51 días sobre la Franja de Gaza en la que mató a cerca de 2200 personas, el 88 % de ellas civiles.

¿Qué autoridad tienen los EE.UU. o Israel para decidir quienes son organizaciones terroristas o estados que patrocinen el terrorismo?

Con estos datos ¿quiénes deberían ser organizaciones terroristas o estados que patrocinan cuando no ejercen directamente el terrorismo?

El bloqueo que sufren el pueblo cubano y el palestino en Gaza son un castigo colectivo ilegal según el Derecho Internacional, pero además son un crimen contra poblaciones inocentes e indefensas, un crimen que causa muertes, como las del medio millón de niñas y niños que, según reconoció la ex Secretaria de Estado de la administración Clinton, Madelein Albright, murieron a causa el bloqueo decidido por EE.UU. contra la población iraquí entre los años 1990.

SI ISRAEL Y ESTADOS UNIDOS DISPARAN Y ASEDIAN Y LA COMUNIDAD INTERNACIONAL CALLA. ES ESTE SILENCIO EL QUE MATA

NO SEAMOS CÓMPLICES DE ESTOS CRÍMENES

* Manu Pineda es presidente de la Asociación Unadikum (www.asociacionunadikum.org) y miembro de la Asociación de Amistad Hispano Cubana de Málaga. Habitualmente reside en Gaza, donde ha vivido las dos últimas operaciones israelíes contra la Franja.