Cómo los niños palestinos «combaten» la Ocupación israelí

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niños bailando

Niños palestinos combaten la Ocupación bailando Dabke frente a los soldados de Israel.

Foto de GazaYBO.

Israelíes y palestinos, cuando el lenguaje pierde su significado

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el-muro-israel-palestinaPor André Vltchek y Lynda Brayer.

Si alguien dijera: “¡Israel, Palestina y Altos del Golán! Tienes solo dos segundos para describir lo primero que se te ocurra.”

De inmediato expresaría con palabras dos imágenes que me entrarían a la mente: “Un manicomio y una enorme bolsa llena de cables entrelazados”.

Un manicomio porque, ¿de qué otra manera podría describir esas largas décadas de mentiras, verdades a medias, y engaños? De qué otra manera describir el estado de cosas cuando el lenguaje pierde su significado, las palabras se convierten en chillidos fragmentados y la gente simplemente parece no poder comunicarse entre sí.

Los cables se me ocurren, porque no solo soy escritor, sino también cineasta y fotógrafo. No por elección propia, sino simplemente porque a veces, en realidad bastante a menudo, también siento que las palabras no bastan para describir la realidad. Mientras trabajo tengo que usar cables, muchos cables. Y odio los cables: todos esos cargadores y firewires, cables para USB y cosas semejantes. Los pones en una bolsa y se enredan; nunca puedes separarlos, enderezarlos y encontrar los dos extremos.

Y en eso se ha convertido esta antigua parte del mundo: una enorme red de cables, alambradas revestidas de demencia.

No hablemos de política por un rato. Encaremos temas más prácticos, cómo ir del punto A al punto B.

¿Cómo voy de Rafah a Ramala? Ya veis, incluso ahora, mi Word me muestra dos errores de ortografía en ambos nombres, por lo tanto, ¿tal vez no existan realmente o carezcan de significado?

¿Cómo viajan los palestinos de Belén a Ciudad de Gaza?

¿Cómo viajan los hombres y mujeres de los Altos del Golán ocupadas por Israel a su patria –Siria– y cómo se reúnen con sus parientes? Y no cometamos ningún error técnico, según el derecho internacional los habitantes de los Altos del Golán viven realmente de iure en Siria, ya que ningún gobierno ha reconocido la ocupación israelí. También los han incorporado a Israel, a diferencia de los habitantes de Gaza y de Cisjordania.

Pero todos sabemos, por supuesto, que para ir a Majdal al-Shams, la mayor ciudad de los Altos del Golán, uno no vuela a Damasco sino a Tel Aviv.

¿Ya tenéis dolor de cabeza? Respirad a fondo, la cosa se pone mucho peor.

¿Por dónde entran los jordanos o los saudíes si deciden visitar Cisjordania? ¿Entran en Palestina o en Israel? Los saudíes apenas podrían llegar a pronunciar la palabra ‘Israel’ (una mala palabra, aunque, paradójicamente, es uno de sus cercanos aliados de facto en la región), para no hablar de viajar a ese país. ¿Y podrían, por lo menos teóricamente, entrar en Cisjordania?

Si tienes el sello israelí en tu pasaporte nunca podrás visitar la mayoría de los países árabes. Pero Cisjordania es Palestina, aunque sigue ocupada, fragmentada y controlada por Israel. Por lo tanto ¿qué sello ponen en tu pasaporte? ¿Aceptaría un visitante saudí que le colocaran la Estrella de David en las refinadas páginas de su pasaporte?

Como extranjero puedo aterrizar en Tel Aviv e ir a Gaza o Cisjordania. ¡Los ciudadanos israelíes no pueden hacerlo!

Recuerdo que al principio de la última Intifada contraté un coche conducido por un chófer comunista israelí, un brillante estudiante de historia, quien me dejó en la frontera fortificada con Gaza e inmediatamente inició su lucha épica con los guardias fronterizos israelíes, insultándolos y repitiendo un hecho simple y legítimo, en inglés, ciertamente para mi entretenimiento. Decía: “Imbéciles, estamos bombardeando este lugar con mi dinero y el de mis padres. ¡Tengo derecho a ir y ver cómo mi propio ejército está asesinando civiles!”

La conversación terminó en hebreo y no pude entenderla. Pero supe de qué se trataba.

Los guardias fronterizos israelíes finalmente me dejaron pasar. No es que lo haya pasado bien en Gaza. Poco después del cruce mi taxi compartido fue atacado por un helicóptero israelí y solo unas horas después trabajé en el tristemente célebre hospital Shifa, repleto de hombres con balas en los testículos, cabezas y extremidades.

Varios días después logré cruzar al Sinaí egipcio mientras los pobres palestinos en Gaza se quedaban sellados e incapaces de ir a ninguna parte. Su nuevo aeropuerto primero lo cerraron y después lo destruyeron.

Aunque los israelíes no pueden ir a Cisjordania o a Gaza, excepto en sus vehículos blindados y con armas apuntando en todas direcciones, la gente de Gaza y Cisjordania puede ir, por lo menos en teoría, a Israel. Pero solo si logran los permisos necesarios. Y conseguirlos, para los habitantes de Cisjordania, es difícil y humillante, mientras para la población de Gaza el proceso es sádico, insultante y el resultado casi imposible.

“Hicieron que los palestinos dependan totalmente de Israel”, explicó Tami Sheleff que está ayudando a los palestinos a conseguir permisos de trabajo israelíes. Es voluntaria en una organización de voluntarios judíos llamada Border Watch. “Si vives o mueres depende a menudo de si trabajas en Israel o no. Un hombre pobre me dijo hace poco: ‘Sé que no debería cruzar ilegalmente. Si me atrapan, ¡estoy liquidado! Pero no tengo otra alternativa’. E incluso si se obtiene permiso, la vida no es siempre fácil. Los trabajadores están a la merced de los empleadores, tanto judíos cómo árabes, y los árabes no son necesariamente mejores patronos. Los colaboracionistas árabes son a menudo los que contratan a trabajadores palestinos. Entonces tienen un poder absoluto sobre ellos”.

Es un lío total. Mis molestos cables imaginarios son reemplazados, en la vida real, por afiladas alambradas fronterizas, por varias capas de alambres de alto voltaje, por los alambres que ‘decoran’ elevados muros de hormigón que dividen comunidades enteras, separan las escuelas de las ciudades, dividen las ciudades y separan los campos de las ciudades.

Escribí que a los israelíes se les prohíbe entrar a los territorios ocupados excepto cuando llegan a bordo de sus tanques. Pero por supuesto también existe una excepción, incluso para los civiles israelíes: pueden ir a Palestina si se apoderan de tierras palestinas y se convierten en ‘colonos’, lo que muchos hacen. En ese caso pueden utilizar carreteras especiales y mostrar sus tarjetas de identidad especiales.

Mientras conducimos por la carretera de peaje 6, de Haifa a Jerusalén, mi colega del PC y abogada de derechos humanos Lynda Brayer obviamente comienza a albergar algunos deseos secretos de asesinarme con sus manos desnudas.

Veo pueblos palestinos al lado izquierdo y pido que abandonemos la autopista y conduzcamos por la carretera local. Mi argumento es que tengo que pasar por localidades palestinas, una y otra vez, para comprender mejor la situación. Lynda me señala que ‘nunca llegaríamos a Jerusalén’, ya que hay innumerables puestos de control en las carreteras secundarias que pasan por Cisjordania.

Discutimos, Lynda grita: “Mis hijos te buscaron en Google y me advirtieron de que si trabajo contigo probablemente volveré a casa en una bolsa de plástico negro”. Satisfecho de que mi buena reputación haya llegado hasta a Israel y Palestina, adopto una actitud conciliadora. Pregunto: “¿A santo de qué no podemos tomar la ruta local, realmente?

“Yo no puedo ir allá”, responde. “Tú puedes, pero yo no”.

Un poco más tarde abandonamos la carretera 6 y tomamos la 423. Y obtengo lo que estaba pidiendo: Las pruebas de la demencia de la ocupación. La autopista está encerrada entre dos grandes muros de hormigón, tan altos que el Muro de Berlín en comparación parecería pequeño. Hay torres de vigilancia por doquier –grandes y amenazantes– y las alambradas de púas son como las guindas del pastel que decoran todas esas monstruosidades.

Tenemos que pasar por el puesto de control. Unos minutos después Lynda explica: “Aquí, la escuela que ves al lado izquierdo… Los niños tienen que pasar por el túnel subterráneo para llegar desde sus casas. Hay colonias judías entre medias y no se permite que los niños pasen por ellas”.

Veo más alambradas, alambradas por doquier. Apenas puedo reconocer la escuela.

Desde la terraza del Instituto Ecuménico Tantur, en Jerusalén, disfruto de dos hermosas vistas: una de la sede del servicio secreto israelí y la otra del monstruoso muro que rodea la ciudad palestina de Belén.

Ya estoy cansado de muros; me enferman los muros; los muros me hacen vomitar.

Durante varios días estuvimos cubriendo los Altos del Golán ocupados por Israel donde apenas hay nada aparte de muros y alambradas. Hay varias capas de alambradas de púas de alto voltaje entre Golán ocupado y Siria, entre Israel y Líbano. Hay alambradas y campos de minas; hay viejas alambradas oxidadas y otras nuevas y brillantes, todo tipo de alambradas. ¡A la industria siderúrgica de Israel debe de irle muy bien!

Después de días y más días enfrentando las alambradas, uno comienza a preguntarse dónde están los palestinos -parecen tan pequeños-, se ocultan en algún sitio tras las alambradas, humillados por las alambradas, intimidados por las alambradas, separados por las alambradas.

Llega un momento en el que uno comienza a enloquecer con todas esas alambradas, se pregunta cómo será casarse con una alambrada, hacer el amor con una alambrada, tener una linda alambrada de mascota.

Y llega el momento de partir de Israel y de los territorios ocupados y abandonarlos muy rápido. ¡Claro que uno puede hacerlo, cuando quiera, pero los palestinos no! ¡Están condenados a las malditas alambradas!

Durante mi última tarde en esta parte del mundo, antes de volver a El Cairo, anduve por la ciudad vieja de Jerusalén. Como siempre la ciudad era magnífica, una de las más colosales áreas urbanas del mundo.

¿Jerusalén o al-Quds? Según el word de mi ordenador, era definitivamente Jerusalén, porque “Al Quds” estaba, como todas las ciudades palestinas, subrayada en rojo, mostrada por lo tanto como un error.

Pero incluso Jerusalén está dividida. Aquí las alambradas son imaginarias, no reales, o por lo menos la mayoría.

Pregunté a un comerciante árabe cómo llegar a la Mezquita Al-Aqsa. Me preguntó si era musulmán. Respondí que no tengo religión, pero quería ver la mezquita. Comenzó a lanzar insultos en árabe. Entonces se me acercó un niño que se ofreció para llevarme al monte del Templo y a la Cúpula de la Roca. Una anciana nos escuchó y comenzó a regañar al niño diciéndole que llevarme sería haram.

Finalmente fui solo, pidiendo ayuda. Encontré la entrada principal, ocupada por dos guardias israelíes. “¿Es musulmán? Preguntaron. “No”, dije, “ninguna religión”. “No puede ir”, respondieron: “Es solo para ellos”.

Llamé a mis amigos. “No te dejarán pasar”, explicaron. “Hace algunos días, un grupo de judíos entró a la mezquita Al-Aqsa y trataron de orar en ella”.

Iba a decir “Eso sería normal durante el Califato de Córdoba”, pero cambié de opinión. Los tiempos habían cambiado.

Sentí desconfianza y una atmósfera pesada, tensa, en toda la ciudad vieja.

Finalmente llegué a una de las puertas que conducen al monte del Templo. Un guardia compasivo me dejó llegar cerca de la entrada. “No pase, no pase.” Había límites por todas partes, algunos imaginarios, otros reales y prohibiciones a montones.

Para llegar al Muro Occidental o “Muro de los Lamentos”, hay que pasar por un complejo detector de metales, por verdadera seguridad.

Mientras camino me pregunto si esta ciudad llegará un día a vivir en paz, si se sentirá cómoda.

Cerca del Muro pido orientación. Me reuniré con Lynda en la calle Salah al Din, en Jerusalén Este. El propietario del negocio me mira con desagrado. “¡No tengo la menor idea de dónde está!” responde descortés.

Camino y pregunto a un vendedor de apariencia árabe. “Siga caminando hasta el final durante quince minutos”, responde. “Salga por la Puerta de Damasco y siga el muro antiguo”.

Sigo su consejo. Salgo, camino por la Puerta de Damasco y entonces veo el Muro, hermoso e histórico. Pero no me importa. En ese momento, para mí, un muro es un muro. Todos me enferman, me dan náuseas. Mi estómago protesta, me siento como si fuera a vomitar.

Bajo la vista; pido perdón a ese muro maravilloso, que forma parte del patrimonio de la humanidad de UNESCO. Pero no puedo hacer nada, es otro muro. Camino rápidamente hacia la calle con el nombre de ese gran sultán antiimperialista quien, hace muchos siglos, expulsó a los europeos de estas tierras trágicas, el sultán Salah al Din.

“Vamos a Belén, a Palestina” sugiero a Linda cuando pasa a buscarme con el coche frente a la comisaría.

“No puedo”, dice. Después duda un poco y decide, “bueno, vamos, conozco calles secundarias”.

Está oscuro y tenemos que detenernos en la autopista, en otro de esos sofisticados puntos de control. Damos media vuelta, salimos de la autopista, subimos el cerro. La policía nos detiene. Lynda habla en hebreo. Un sombrero complicado cubre su pañoleta. Piensan que somos colonos judíos y nos dejan pasar.

“Solía vivir aquí”, explica Lynda. “Era la abogada que estableció la ‘Sociedad de St. Yves, Centro Católico de Derechos Humanos’”

Lo logramos. Ahora conducimos por Belén y Lynda dice palabrotas. “Lo cambiaron todo. Ahora todas estas calles son de un solo sentido. No reconozco nada”.

Pero ahora solo río. Después de unos días en los Altos del Golán, después de todos esos muros, las reliquias de la ocupación, y después de los últimos artefactos de la ocupación, es lo más lógico que puedo hacer, terminar mi trabajo aquí –en Palestina– de noche.

“Ahora vamos a derrochar”, me informa Lynda. “Inyectemos algo en la economía palestina. Yo invito. Visitemos el magnífico Hotel Jacir Palace, construido durante el Imperio Otomano y que tiene más de cien años”.

Me muestra su Centro de Derechos Humanos del que la Iglesia Católica de Roma la sacó sucintamente porque Israel pensaba que era “hostil”. Y nos detenemos unos segundos en una rotonda.

Entonces lo veo. “¡Maldito sea!” grito. Ahí está EL MURO, el muro israelí, desde el lado palestino. Es enorme, gigantesco y más enfermizo que cualquier muro de los que he visto. Incorpora una torre de vigilancia. De cierto modo se ve como una piraña, solo sin los dientes.

Hay grafitis: “Esto es Territorio Ilegalmente Ocupado, Esto es Palestina. 194-.”

Luego algunos letreros más como: “¡Fuera de Palestina – Fin del Terror!”

Y: ¡La Revolución comenzó aquí! Y continuará…”

Pienso en Egipto, en Port Said, en la Plaza Tahir y las luchas frente al Palacio Presidencial en El Cairo. Pienso en el presidente Mursi y su gobierno que, con absoluto desdén por el pueblo palestino inundó recientemente el túnel que conecta Gaza y Sinaí. Destruyó la única línea de vida con la que contaba el pueblo de Gaza. ‘¡Qué solidaridad!’ pienso. ¡La Revolución comenzó aquí!

En el Jacir Palace, que ahora pertenece a la cadena Intercontinental, un mesero –Hassan– trata de hacerme entender toda esta demencia, las restricciones, prohibiciones y divisiones de la ocupación.

“Cuando lo hago, viajo con mi pasaporte palestino”, responde a nuestra pregunta. “No puedo viajar a Israel sin el permiso”.

¿Y a la capital de Palestina, a Ramala?

“Puedo ir pasando por Wadi Naar, el ‘Valle del fuego’, cruzando puestos israelíes de control. Puedo tardar casi dos horas aunque queda muy cerca en línea aérea”.

Lynda murmura que solo para ir de Ramala a Jerusalén, los que tienen permiso, pueden tardar hasta tres horas. ¡En un solo sentido!

¿Y si quieres ir a Gaza?

“Eso, por supuesto, es algo muy diferente. No podemos ir, a menos que obtengamos el permiso israelí, lo que es casi imposible”.

“Nosotros –los israelíes– no podemos ir en absoluto”, dice Lynda. “Se puede ir en teoría, pero hay que conseguir un permiso y eso requiere el esfuerzo de Sísifo”.

“¿Conoces a alguien de aquí, de Belén, que haya logrado viajar a Gaza?” pregunto.

“No, no conozco a nadie”, responde el mesero.

Nos dicen que durante la temporada alta ese magnífico hotel de estilo otomano se llena de visitantes rusos, coreanos y japoneses. Pero casi no vienen árabes. ¿Pueden o no pueden venir?

Mi cabeza da vueltas con todas esas alambradas, muros y restricciones.

Pasamos frente a dos policías palestinos.

“Toma una foto” dice Lynda. Fotografío a dos muchachos de uniforme con los cascos en la mano. Sonríen; incluso posan para nosotros.

“¡Bienvenidos a Palestina!” sonríen.

“Gracias”, respondemos mientras nuestros ojos miran hacia la enorme torre de vigilancia israelí que está solo a unos pasos.

Después, por la noche dentro del automóvil, mientras nos acercamos al puesto de control antes de entrar en Jerusalén, pregunto a Lynda:

“¿Cuando estás en Tel Aviv o en Haifa puedes olvidar toda esta realidad y vivir en uno de los países más ricos y confortables del mundo, verdad?”

“Así es”, responde. “Si se olvida lo que Israel está haciendo a los palestinos y a otros, se puede gozar de la cultura, la sofisticación y el confort”.

“¿Lo sabe la gente? ¿Le importa?”

“La mayoría vive negándolo”, responde. “¡Prefiere vivir en lo que aquí se llama ‘la burbuja!’ Los considero egoístas. Prefieren no ver, no saber.”

Por un momento conducimos en silencio.

“Todos esos muros que vimos”, digo. “Todas esas alambradas… No será fácil desmantelarlos”.

“No es nada fácil”, asiente.

“Es donde fallan las obras de no ficción”, sugiero. “Tanta gente sabe, en teoría, que esto está mal. Podemos darles números, análisis, las resoluciones de la ONU apoyadas por todo el mundo pero bloqueadas por EE.UU… Podemos declarar y repetir todas esas conclusiones morales una y otra vez… Pero esa actitud ha fracasado durante años y décadas. Nada cambia.”

“¿Y qué ayudaría?”

“No tengo la menor idea. Poemas, canciones, películas”, una ficción…” Pienso en alta voz. “El muro, los muros, no parecen reales, ¿verdad? No existen, ¿verdad? Si existieran sería demasiado demencial. Tal vez deberíamos intentar demostrar que existen solo en nuestra imaginación, que no son reales, solo una pesadilla. Y si logramos demostrarlo finalmente podrían desaparecer…”

“Inténtalo”, dice.

“Es solo una idea”, digo. “Se nos están acabando las alternativas, ¿verdad?”

Al partir de Israel me sentí repentinamente amado, comprendido y apreciado.

Dos agentes del Mossad (o de la agencia que se sea) querían saber todo de mi vida. Cuántos hijos tengo, todo sobre mis matrimonios y divorcios.

Querían saber todo. Estudiaron mi pasaporte, mis credenciales de prensa, mis tarjetas de residencia, mis licencias de conducción y mis entradas para el tenis.

“Aquí”, dijo uno de ellos, con una sonrisa melancólica, señalando la tarjeta del Club de Corresponsales Extranjeros de Tailandia, “no se parece a usted…”

“Sabe”, confesé, “Esta foto se sacó hace nueve años… he envejecido.”

“Oh no”, los dos comenzaron a consolarme. “¡Se ve regio! Es solo que de alguna manera la foto se ve distinta…”

Hablamos de mi infancia, mi juventud, mis libros, mis películas.

Hicieron preguntas y escucharon. Nunca tuve una relación con una mujer que hiciera tantas preguntas importantes y personales y que escuchara con tanta atención todas mis respuestas. ¡Incluso tomaban notas!

Todo duró unos 30 minutos, por lo menos. Llegó su jefe y me hizo más preguntas. Intercambiamos algunos chistes. Actuaban como si fueran mis amigachos.

Después de concluir que habían averiguado bastante sobre mi persona me permitieron acercarme al mostrador de facturación de Royal Jordanian. Me sentí un poco desilusionado: había comenzado a disfrutar de nuestra conversación sobre mis libros y películas. Pero para entonces ya me sentía puro; casi me saltaron las lágrimas. Como después de una confesión. No es que sepa mucho de confesiones, ya que no pertenezco a ninguna religión… Pero me imaginaba que así debía ser…

“Ahora”, pensé “todo está confesado y perdonado. Todos los pecados se esfumaron”.

Así que ahora, amigos, podemos comenzar por el principio, “os daré patadas en el trasero, con toda mi fuerza, hasta que dejéis libres vuestras colonias, ¡hasta que volvamos a encontrarnos, hasta la próxima confesión!”

“Puedes devolver el coche”, envié un mensaje de texto a Lynda, mi amiga de CounterPunch, mi ‘madre judía’. “Y diles a tus niños que vuelves a casa en una pieza, no en una bolsa negra de plástico”.

Andre Vltchek ( http://andrevltchek.weebly.com/ ) es novelista, cineasta y periodista de investigación. Ha cubierto guerras y conflictos en docenas de países. Su libro sobre el imperialismo occidental en el Sur del Pacífico se titula Oceania y está a la venta en http://www.amazon.com/Oceania-André-Vltchek/dp/1409298035 . Su provocador libro sobre la Indonesia post Suharto y su modelo fundamentalista de mercado se titula Indonesia: The Archipelago of Fear , http://www.plutobooks.com/display.asp?K=9780745331997 . Recientemente produjo y dirigió el documental de 160 minutos Rwandan Gambit sobre el régimen pro occidental de Paul Kagame y su saqueo de la República Democrática del Congo, y One Flew Over Dadaab sobre el mayor campo de refugiados del mundo. Después de vivir muchos años en Latinoamérica y Oceanía, Vltchek vive y trabaja actualmente en el Este de Asia y África.

Lynda Burstein Brayer, graduada de la Facultad de Derecho de la Universidad Hebrea de Jerusalén, trabajó como abogada de derechos humanos en Palestina/Israel, reside en Haifa, Palestina, y escribe ensayos legales políticos y críticos. Ahora sabe que los derechos humanos se inventaron con el fin de circunvenir inalienables derechos políticos y económicos y es una disidente antisionista que espera a Baladi Shams. Contacto: jamillainbari@yahoo.com

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens.

Fuente: http://www.zcommunications.org/israeli-and-palestine-mad-web-of-wires-by-andre-vltchek

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165771

Simão, o idiota

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Por Julio Rudman.

Chegou de Odessa, consciente de que se ficasse seria convocado às filas do exército czarista como carne de canhão na guerra russo-japonesa de 1905. Era analfabeto, ortodoxo em religião e um bom cara. Se somou à paisagem do sul do nosso continente. Formou uma família com Rebeca, sua mulher, e Teresa e Moisés, seus dois primeiros frutos americanos (anos depois se somaria Hilda, a caçula).

Vendia roupa, de casa em casa, como a tradição marca nos imigrantes judeus. Isso sim, todo dia, com o pôr do sol, tinha encontro marcado com suas prezes na sinagoga.

Em novembro de 1917 ficou sabendo que o novo governo dos sovietes tinha decidido declarar que o antissemitismo é um crime, numa das suas primeiras medidas políticas. Simão, que vinha de sofrer pogroms (persecuções) e humilhações várias, pediu a seu Deus que velasse pela saúde e o bem-estar eternos de seus novos governantes, lá na velha Rússia, agora comunista.

Seus amigos o esperaram na saída do templo para lhe perguntar, com o espanto pintado em seus rostos:

– Você sabe o que fez, Simão?

-Sei, é claro. É a primeira vez na vida que em vez de nos perseguir, nos cuidam.

-Mas são comunistas!

-Não sei o que é isso.

Naquela hora nasceu Simão, o idiota. Começaram a chamá-lo assim, pegavam no pé dele, a cada entardecer, na entrada e na saída de suas obrigações religiosas.

Simão, o idiota, pensou que para compreender, tinha que saber. Começou a estudar o idioma da pátria adotiva. Completou seus estudos primários. Acabou o segundo grau. E entendeu. Virou ateu militante e comunista inorgânico. Foi um humanista feito por sua própria vontade e por seu amor aos outros.

Simão, o idiota, estaria hoje clamando, melhor ainda, reclamando contra o Estado que bombardeia escolas, hospitais e instituições internacionais de ajuda humanitária, em Gaza.

Simão, o idiota, foi o meu avô.

tora

Tradução: América Latina Palavra Viva

Simón, el idiota

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Por Julio Rudman.

Llegó de Odessa, consciente de que si se quedaba iba a ser convocado a las filas del ejército zarista como carne de cañón en la guerra ruso-japonesa de 1905.. Era analfabeto, ortodoxo en religión y un buen tipo. Se sumó al paisaje del sur de nuestro continente. Formó familia con Rebeca, su mujer, y Teresa y Moisés, sus dos primeros frutos americanos (años después se sumaría Hilda, la menor).
Vendía ropa, casa por casa, como la tradición marca en los inmigrantes judíos. Eso si, todos los días, al caer el sol, era cita obligada su presencia y sus plegarias en la sinagoga.
En noviembre de 1917 se enteró de que el nuevo gobierno de los soviets había decidido darle carácter de delito al antisemitismo, en una de sus primeras medidas políticas. Simón, que venía de sufrir pogromos y humillaciones varias, le pidió a su Dios que velara por la salud y el bienestar eternos de sus nuevos gobernantes, allá en la vieja Rusia, ahora comunista.
Sus amigos lo esperaron a la salida del templo para preguntarle, con el asombro pintado en sus rostros:
-¿Sabés lo que hiciste, Simón?
-Si, claro. Es la primera vez en la vida que en vez de perseguirnos, nos cuidan.
-¡Pero son comunistas!
-No sé lo que es eso.
En ese momento nació Simón, el idiota. Lo empezaron a llamar así, se burlaban en cada atardecer a la entrada y a la salida de sus obligaciones religiosas.
Simón, el idiota, se dijo que para comprender, tenía que saber. Se puso a estudiar el idioma de la patria adoptiva. Completó sus estudios primarios. Terminó la enseñanza secundaria. Y entendió. Se hizo ateo militante y comunista inorgánico. Fue un humanista hecho por su propia voluntad y por su amor a los otros.
Simón, el idiota, estaría hoy clamando, mejor aún, reclamando contra el Estado que bombardea escuelas, hospitales e instituciones internacionales de ayuda humanitaria, en Gaza.
Simón, el idiota, fue mi abuelo.
tora

Obama, gracias por apoyar nuestro Estado de apartheid

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Otros Judíos en Israel les agradecen al presidente  y a los contribuyentes de Estados Unidos el apoyo al Estado sionista. PORQUE JUDAÍSMO Y SIONISMO NO SON SINÓNIMOS…

Ellos tienen piedras (stones), nosotros tenemos drones.

Presidente Obama, gracias por apoyar nuestro Estado de Apartheid. Y gracias especiales al pueblo estadounidense por donar más de 230 mil  millones de dólares a través de los años en impuestos, lo que permite nuestra superioridad militar judía en Tierra Santa. Sí, ¡podemos vivir sin usted!

Conoce el nuevo gabinete del 33º gobierno de Israel

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El nuevo gabinete de coalición del gobierno de Israel tomó posesión en el día de hoy.

gabinete

Además del primer ministro Benjamin Netanyahu, algunos de sus integrantes son:

Naftalí Bennett (Economía y Comercio), quien ha dicho: “No habrá Estado palestino en la pequeña tierra de Israel” en relación a todo el Mandato de Palestina. Apoya la anexión de 60 % de Cisjordania.

Jair Lapid (Finanzas) quiere “deshacerse de los palestinos de Cisjordania» y “construir un muro alto entre ellos y nosotros».

Tzipi Livni (Justicia). Según documentos palestinos dijo «Soy abogada, pero estoy en contra de la ley, particularmente la internacional. Estoy en contra de la ley en general.” También es sospechosa de crímenes de guerra.

Moshé Iaalón (Defensa) reemplazará a Ehud Barak.Ya se vio obligado a modificar un viaje para no ser arrestado por crímenes de guerra. Describió a los palestinos como «amenaza cancerígena”. Apoya los asentamientos en Cisjordania, que son ilegales aun según la ley israelí.

Israel Katz (Transportes):  Había presionado para que los letreros de las carreteras con nombres en árabe fueran una transliteración directa del hebreo. Sobre ese asunto comentó: “Ni este gobierno ni este ministro permitirán que la judía Jerusalén se transforme en la al-Quds palestina.”

Gideón Saar (Interior) dejó su huella como ministro de Educación atacando la libertad de expresión y las discrepancias políticas.

Gilad Erdán (Comunicaciones y Defensa Civil) se desempeñaba hasta ahora como titular de la cartera de Medio Ambiente. Presentó una ley para dar a los tribunales el poder de anular la ciudadanía israelí por «deslealtad al Estado». Además, Erdan supervisará las relaciones estratégicas con Estados Unidos, conducirá la Autoridad de Difusión de Israel (IBA, por su sigla en inglés) y la Oficina de Prensa del Gobierno (GPO).

Uri Ariel (Vivienda) ayudó a fundar asentamientos ilegales y rechazó la idea de «congelar» su expansión.

Uri Orbach (Asuntos de la Tercera Edad) atacó al grupo de Derechos Humanos B’Tselem por dar cámaras a los palestinos para registrar abusos como si fueran “judíos tratando de sorprender a los soldados de su propio país haciendo cosas malas”. En 2008, Orbach escribió: “Nosotros los judíos no tenemos intención de suicidarnos y perder nuestro Estado judío en nombre de nuestros valores democráticos».

Uzi Landau (Turismo) es otro apoyador de los asentados judíos más extremistas. Landau atacó a los líderes comunitarios palestinos: «Son un grupo antisemita que quiere minar nuestro derecho a existir aquí». También cree que hay que mantener el control de las “zonas de seguridad” más allá del trazado (ilegal) del Muro del Apartheid.

Con informaciones de http://electronicintifada.net/blogs/ben-white/meet-israels-new-government-justice-minister-against-law-housing-minister-who-led y http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Diplomacia/50293/

 Traducción: América Latina Palabra Viva

10º Aniversario de la muerte de Rachel Corrie

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Rachel Corrie fue una mujer que dio su vida en defensa de sus ideales, nació el 10 de abril de 1979, y fue una miembro del Movimiento Internacional de Solidaridad (ISM), que viajó como activista pro-palestina a la Franja de Gaza durante la Intifada de Al-Aqsa.

(Español-Português)

rachel

«No te olvidaremos». Hoy en Rafah, Gaza. Foto: Joe Catron

Pero la muerte se la llevó a los 23 años, cuando decidió viajar a Rafah, en Gaza, para trabajar con el Movimiento Internacional de Solidaridad (ISM). Activistas palestinos e israelíes crearon el ISM en 2001 para protestar contra las condiciones en los territorios palestinos mediante acciones directas no violentas. El 16 de marzo de 2003, Corrie intentó actuar como escudo humano frente a un hogar palestino cuando murió aplastada por la maquinaria israelí. La versión de los activistas indica que las máquinas escavadoras estaban destruyendo casas, mientras que la israelí señala que estas sólo limpiaban escombros cerca de la frontera con Egipto cuando Corrie y otros manifestantes se acercaron. Las investigaciones militares israelíes concluyeron que se trató de un accidente, pero algunos testigos afirman que fue un asesinato. Imágenes de filmaciones militares, que Bitton obtuvo para “Rachel”, no captan a los manifestantes ni a las máquinas escavadoras en el momento clave. Luego de ser declarada muerta, el cuerpo de Corrie fue llevado a Tel Aviv para una autopsia. Sus padres pidieron la presencia de un funcionario de Estados Unidos, pero la embajada de ese país se negó y nunca explicó el por qué.

Los diarios de Corrie describían sus experiencias en la Franja de Gaza, la vida cotidiana de los palestinos y los esfuerzos de hombres, mujeres y niños por sobrevivir en medio de las condiciones de la guerra. Con estos diarios se hizo una obra teatral.

Una historia digna de contar de una luchadora que días antes de su muerte, escribió a su madre: “Cuando estoy con amigos palestinos, tiendo a sentirme un poco menos horrorizada que cuando intento actuar como veedora de los derechos humanos, informadora o militante activista. Ellos representan un buen ejemplo de cómo resistir por largo tiempo. Sé que esta situación los afecta, y que al final los atrapa a todo nivel, pero a pesar de ello, me asombra su fortaleza para ser capaces de defender una parte tan importante de su humanidad: la risa, la generosidad, el tiempo familiar, frente al increíble horror que ocurre en sus vidas, y frente a la presencia constante de la muerte. Me sentí mucho mejor después de esa mañana. Pasé mucho tiempo escribiendo sobre la desilusión de descubrir, casi de primera mano, el grado de maldad del que todavía somos capaces. Al menos debería mencionar que también estoy descubriendo un grado de fortaleza y de capacidad fundamental que tienen los humanos para seguir siendo humanos en las circunstancias más desesperadas, algo que nunca antes había visto. Creo que la palabra es dignidad. Como me gustaría que conocieras a estas personas. Ojalá que algún día sea posible”.

 Fuente: http://www.palestinalibre.org/articulo.php?a=44088

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Gaza hoy. Vía @MaramAzzam.

Gaza hoy. Vía @MaramAzzam.

10º Aniversário da morte de Rachel Corrie

Rachel Corrie foi uma mulher que deu a sua vida em defesa de seus ideais, nasceu em 10 de abril de 1979, e foi membro do Movimento Internacional de Solidariedade (ISM), que viajou como ativista pró-palestina para a Faixa de Gaza durante a Intifada de Al-Aqsa.

Mas a morte a levou aos 23 anos, quando decidiu viajar para Rafah, em Gaza, para trabalhar com o Movimento Internacional de Solidariedade (ISM). Ativistas palestinos e israelenses criaram o ISM em 2001 para protestar contra as condições nos territórios palestinos mediante ações diretas não violentas. Em 16 de março de 2003, Corrie tentava fazer de escudo humano frente a um lar palestino quando morreu esmagada pela maquinaria israelense. A versão dos ativistas indica que as máquinas escavadeiras estavam destruindo casas, enquanto que a israelense diz que os equipamentos só limpavam escombros perto da fronteira com o Egito quando Corrie e outros manifestantes se aproximaram. As investigações militares israelenses concluíram que se tratou de um acidente, mas algumas testemunhas afirmam que foi um assassinato. Imagens de filmagens militares, que Bitton obteve para “Rachel”, não captam os manifestantes nem as escavadeiras no momento chave. Após ser declarada morta, o corpo de Corrie foi levado a Tel Aviv para fazer a autópsia. Seus pais pediram a presença de um funcionário dos Estados Unidos, mas a embaixada desse país o recusou e nunca explicou por que não fora enviado.

Os jornais de Corrie descreviam suas experiências na Faixa de Gaza, a vida cotidiana dos palestinos e os esforços de homens, mulheres e crianças para sobreviver em meio às condições da guerra. Com esses diários se fez uma peça de teatro.

Uma história digna de contar de uma lutadora que dias antes de sua morte, escreveu para a sua mãe: “Quando estou com amigos palestinos, tendo a me sentir um pouco menos horrorizada que quando tento agir como vedora dos direitos humanos, informadora ou militante ativista. Eles são um bom exemplo de como resistir durante um longo tempo. Sei que esta situação os afeta e que no fim os prende completamente, mas a pesar disso me surpreende a sua fortaleza de serem capazes de defender uma parte tão importante da sua humanidade: o riso, a generosidade, o tempo familiar, frente ao incrível horror que acontece nas suas vidas, e frente à presença constante da morte. Me senti muito melhor depois dessa manhã. Passei muito tempo escrevendo sobre a desilusão de descobrir, quase de primeira mão, o grau de maldade de que ainda somos capazes. Pelo menos deveria mencionar que também estou descobrindo um grau de fortaleza e a capacidade fundamental que os humanos têm para seguir sendo humanos nas circunstâncias mais desesperadoras, algo que nunca tinha visto antes. Acredito que a palavra seja dignidade. Como gostaria que você conhecesse essas pessoas. Tomara que algum dia seja possível”.

 Tradução: América Latina Palavra Viva.

Caricatura: El muro israelí de la vergüenza

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Caricatura de Gerald Scarfe, de The Sunday Times. El artista fue el creador de los dibujos de Pink Floyd The Wall.

gerald scarfe

Gracias a Marcelo Majlin por la información.

Chávez antissemita? Rabinos antissionistas enviam emotiva mensagem ao Presidente Maduro

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Nova Iorque, 11 de março de 2013.- Um grupo de Rabinos Judeus Ortodoxos enviaram uma mensagem emotiva ao povo da Venezuela, e para o Presidente Interino Nicolás Maduro, em ocasião da dolorida partida do Comandante Hugo Chávez.

Judeus antissionistas cumprimentam o Deputado da AN Francisco Torrealba durante evento no Consulado venezuelano em Nova Iorque. Crédito: Roberto Mercado

Numa carta aberta, os líderes religiosos, em nome da comunidade judaica antissionista, elogiam a natureza solidária de Chávez, e além do mais reconhecem que lutou contra o sionismo, mas que jamais professou o antissemitismo e que foi um grande amigo da comunidade judaica.

Os Rabinos, pertencentes à congregação internacional Neturei Karta, conheceram o Presidente Chávez numa de suas visitas a Nova Iorque em 2006.

Abaixo o texto integral da carta aberta ao Presidente Maduro:

8 de março de 2013

Seu Excelentíssimo

Sr. Nicolás Maduro Moros

Presidente Interino

República Bolivariana da Venezuela

Senhor Nicolás Maduro Moros, Presidente Interino da República Bolivariana da Venezuela e a Grande e Abençoada Nação da Venezuela:

Com ajuda do Todo-poderoso, o povo judeu, fiel à Torá, de todas as partes do mundo, nos sentimos enormemente doloridos ao conhecer a desafortunada notícia da morte física de seu grande líder, o falecido Presidente Hugo Rafael Chávez Frías.

Não há dúvida de que nos próximos dias, grande parte de seu colossal obra solidária e atos de bondade que incidiram na vida de multidões de pessoas -tanto no seu país como em nível global- serão revelados, enunciados e escritos nos anais da história mundial.

Acreditamos, porém, que é nosso dever garantir que dos assuntos em específico sobre o Presidente Chávez fiquem gravados na posteridade. Um destes sendo sua amizade com o povo judeu, amizade que ele nem somente professava, senão que também demonstrou com ações. O segundo, foi sua clareza em relação à distinção entre judaísmo e sionismo.

Lembramos com carinho, uma reunião que nossos rabinos tiveram com o presidente Chávez, quando ele visitou Nova Iorque no ano 2006. Nessa oportunidade Chávez expressou aos rabinos seu amor e aconchego para com o povo judeu. Expressou estes sentimentos ante as massas populares presentes durante um ato público no histórico recinto Cooper Union desta cidade. Este gesto nos deu força e clareza mental nesses momentos tumultuosos.

El presidente Chávez tenía fama por no quedarse callado y denunciar las injusticias que veía en el mundo. Por lo tanto, Chávez -abierta y públicamente- condenó el sionismo, al Estado de Israel y su ocupación de Palestina.

Sin embargo, Chávez fue muy claro en su distinción entre el judaísmo: la religión, la subordinación ante el Todopoderoso y el pueblo judío; e sua nêmesis, o sionismo: o movimiento político e sua criação, o Estado de Israel.

Ele respeitou o povo judeu sinceramente, e, em relação aos judeus de seu próprio país os ajudou e protegeu. A sua oposição era unicamente ao sionismo, o Estado de Israel e a ocupação.

Nós os judeus, fiéis ao Todo-poderoso e Sua Torá, estaremos eternamente agradecidos por esta amizade, e pela clareza que teve ao distinguir entre judaísmo e sionismo.

Portanto, oferecemos nosso mais sentido pêsame a Seu Excelentíssimo e seu grande país pela perda de seu grande líder.

Rogamos ao Todo-poderoso que proteja e abençoe Vossa Excelência e a sua família com uma vida longa e saudável.

Rogamos ao Todo-poderoso que guie o senhor e lhe ajude a governar seu país continuamente em paz e em prosperidade.

Rogamos ao Todo-poderoso que no futuro, só se conheçam em seu país boas noticias e no mundo todo, e que a paz e a harmonia reine entre todas as nações.

Amém.

Novamente expressamos nossas mais sinceras condolências. Que descanse em paz a alma de Chávez.

Em nome de nossas comunidades,

Rabino Yisroel Dovid Weiss (Nueva York)

Rabino Meir Hirsh (Jerusalén)

Rabino Eliezer Hochhauser (Londres)

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Rabino Yisroel Dovid Weiss, Rabino Moshe Dov Beck (sobrevivente do holocausto) Rabino Dovid Feldman e Rabino Mordechai Weberman Weiss compartilham com funcionários venezuelanos no evento com o Presidente Chávez em Cooper Union, Nova Iorque, 2006. Crédito: Neturei Karta

 Tradução: América Latina Palavra Viva.

Fonte: Aporrea

¿Chávez antisemita? Rabinos antisionistas envían emotivo mensaje al Presidente Maduro

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Nueva York, 11 de Marzo del 2013.- Un grupo de Rabinos Judíos Ortodoxos enviaron emotivo mensaje al pueblo de Venezuela, y al Presidente Encargado Nicolás Maduro, con ocasión de la dolorosa partida del Comandante Hugo Chávez.

Judíos antisionistas saludan al Diputado a la AN Francisco Torrealba durante evento en el Consulado venezolano en Nueva York. Crédito: Roberto Mercado

En una carta abierta, los líderes religiosos, en nombre de la comunidad judía anti-sionista, elogian la naturaleza solidaria de Chávez, y además reconocen en él un líder justo que luchó contra el sionismo, pero que jamás profesó antisemitismo y que fue un gran amigo de la comunidad judía.

Los Rabinos, pertenecientes a la congregación internacional Neturei Karta, conocieron al Presidente Chávez en una de sus visitas a Nueva York en el 2006.

Aquí el texto integral de la carta abierta al Presidente Maduro:

8 de marzo de 2013

A Su Excelencia

Sr. Nicolás Maduro Moros

Presidente Encargado

República Bolivariana de Venezuela

Señor Nicolás Maduro Moros, Presidente Encargado de la República Bolivariana de Venezuela y la Gran y Bendita Nación de Venezuela:

Con la ayuda del Todopoderoso, el pueblo judío, fiel a la Torá, de todas partes del mundo, nos sentimos enormemente dolidos al conocer la desafortunada noticia de la muerte física de su gran líder, el fallecido Presidente Hugo Rafael Chávez Frías.

No nos cabe duda de que en los próximos días, gran parte de su colosal obra solidaria y actos de bondad que incidieron en la vida de multitudes de personas -tanto en su país como a nivel global- serán revelados, enunciados y escritos en los anales de la historia mundial.

Creemos, sin embargo, que es nuestro deber garantizar que dos asuntos en específico sobre el Presidente Chávez queden grabados en la posteridad. Uno de estos siendo su amistad con el pueblo judío, amistad la cual él no solamente profesaba, sino que también demostró con acciones. El segundo, fue su claridad en torno a la distinción entre judaísmo y sionismo.

Recordamos con cariño, una reunión que nuestros rabinos habrían tenido con el presidente Chávez, cuando éste visitó Nueva York en el año 2006. En esa oportunidad Chávez expresó a los rabinos su amor y calidez para con el pueblo judío. Expresó estos sentimientos ante las masas populares presentes durante un acto público en el histórico recinto Cooper Union de esta ciudad. Este gesto nos dio fuerza y claridad mental en esos momentos tumultuosos.

El presidente Chávez tenía fama por no quedarse callado y denunciar las injusticias que veía en el mundo. Por lo tanto, Chávez -abierta y públicamente- condenó el sionismo, al Estado de Israel y su ocupación de Palestina.

Sin embargo, Chávez fue muy claro en su distinción entre el judaísmo: la religión, la subordinación ante el Todopoderoso y el pueblo judío; y su némesis, el sionismo: el movimiento político y su creación, y el Estado de Israel.

Él sinceramente respetó al pueblo judío, y, con respecto a los judíos de su propio país, los ayudó y los protegió. Su oposición era únicamente hacia el sionismo, el Estado de Israel y la ocupación.

Nosotros los judíos, fieles al Todopoderoso y Su Torá, estaremos eternamente agradecidos por esta amistad, y por la claridad que tuvo en distinguir entre el judaísmo y el sionismo.

Por lo tanto, ofrecemos nuestro más sentido pésame a Su Excelencia y a su gran país por la pérdida de su gran líder.

Rogamos al Todopoderoso para que proteja y bendiga a Vuestra Excelencia y a su familia con una vida larga y saludable.

Rogamos al Todopoderoso para que le guíe y le ayude a gobernar a su país continuamente en paz y en prosperidad.

Rogamos al Todopoderoso para que en el futuro, sólo se conozcan buenas noticias en su país y en todo el mundo, y que la paz y la armonía reine entre todas las naciones.

Amén.

Nueva vez expresamos nuestras más sinceras condolencias. Que en paz descanse el alma de Chávez.

En nombre de nuestras comunidades,

Rabino Yisroel Dovid Weiss (Nueva York)

Rabino Meir Hirsh (Jerusalén)

Rabino Eliezer Hochhauser (Londres)

Rabino Yisroel Dovid Weiss, Rabino Moshe Dov Beck (sobreviviente del holocausto) Rabino Dovid Feldman y Rabino Mordechai Weberman Weiss comparten con funcionarios venezolanos en el evento con el Presidente Chávez en Cooper Union, Nueva York, 2006. Crédito: Neturei Karta

Fuente: Aporrea