Periodista israelí: lanzar piedras es el derecho de cualquiera sometido a una dominación extranjera

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piedrasPor Amira Hass.*

El lanzamiento de piedras es el derecho básico y el deber de cualquier persona sometida por un régimen extranjero. El lanzamiento de piedras es una metáfora de resistencia. La persecución de lanzadores de piedras, incluidos niños de 8 años, es una parte inseparable –aunque no siempre se dice claramente– de los requisitos laborales del régimen extranjero, no menos que los disparos, la tortura, el robo de tierras, las restricciones de movimientos y la distribución desigual de los recursos acuáticos.

La violencia de soldados de 19 años, de sus comandantes de 45 años y de los burócratas, juristas y abogados es dictada por la realidad. Su tarea es proteger los frutos de la violencia representados por la ocupación extranjera, recursos, beneficios, poder y privilegios.

Firmeza (sumud) y resistencia contra la violencia física, y aún más la sistémica, institucionalizada, es la expresión central de la sintaxis interior de los palestinos en este país. Esto se refleja cada día, cada hora, cada momento, sin pausa. Por desgracia, esto vale no solo en Cisjordania (incluido Jerusalén Este) y Gaza, sino también dentro de las fronteras reconocidas de Israel, aunque la violencia y la resistencia contra el ocupante se expresan de formas diferentes. Pero a ambos lados de la Línea Verde, los niveles de angustia, asfixia, amargura, ansiedad e ira aumentan continuamente, como la sorpresa ante la ceguera de los israelíes al creer que su violencia puede mantener su control para siempre.

A menudo el lanzamiento de piedras resulta del aburrimiento, hormonas excesivas, imitación, bravatas y competencia. Pero en la sintaxis interior de la relación entre el ocupante y los ocupados, el lanzamiento de piedras es el adjetivo agregado al sujeto de “Ya estamos hartos de ustedes, ocupantes”.

Después de todo, los adolescentes podrían encontrar otras formas de dar rienda suelta a sus hormonas sin arriesgar arrestos, multas, heridas y muerte.

Aunque sea un derecho y un deber, las diversas formas de firmeza y de resistencia contra el régimen extranjero, así como sus reglas y limitaciones, deberían enseñarse y desarrollarse. Las limitaciones podrían incluir la distinción entre civiles y los que portan armas, entre niños y uniformados, así como las fallas y estrechez de miras del uso de las armas.

Tendría sentido que las escuelas palestinas introdujeran clases básicas de resistencia: cómo construir múltiples aldeas de “torres y recintos cerrados” en el Área C; cómo comportarse cuando las tropas del ejército entran en las casas; comparación de diferentes luchas contra el colonialismo en diferentes países; cómo utilizar una cámara de vídeo para documentar la violencia de los representantes del régimen; métodos para agotar el sistema militar y a sus representantes; un día de trabajo semanal en las tierras más allá de la barrera de separación; cómo recordar detalles identificadores de soldados que te lanzan esposado al piso del jeep, a fin de presentar una queja; los derechos de los detenidos y cómo insistir en ellos en tiempo real; cómo superar el temor a los interrogadores; y esfuerzos de masas para ejercer el derecho de movimiento. Pensándolo bien, los adultos palestinos también podrían aprovechar esas lecciones, tal vez en lugar de sus ejercicios, entrenamiento en la dispersión de manifestaciones y prácticas de espionaje de publicaciones en Facebook.

Cuando hace dos años alistaron a estudiantes de secundaria para la campaña de boicot de productos de las colonias, parecía una acción en la dirección correcta. Pero se detuvo allí, sin ir más lejos, sin ampliar el contexto. Semejantes lecciones habrían estado perfectamente ajustadas a las tácticas de apelar a las Naciones Unidas, desobediencia civil en el terreno y desafío al poder en la diplomacia.

¿Por qué entonces no existen clases semejantes en el currículo palestino? Parte de la explicación tiene que ver con la oposición de los Estados donantes y las medidas punitivas de Israel. Pero también se debe a inercia, pereza, razonamiento deficiente, malentendidos y ventajas personales para algunas partes de la sociedad. De hecho, la justificación de la existencia de la Autoridad Palestina engendró una regla básica en las últimas dos décadas, adaptación a la situación existente. Por lo tanto se han creado una contradicción y un choque entre la sintaxis interior de la Autoridad Palestina y la del pueblo palestino.

* Amira Hass, periodista, es israelí, vive y trabaja en Cisjordania hace varios años. Ya residió en Gaza y ha sido detenida varias veces por la policía israelí.

Traducción: Germán Leyens.

Publicación original: http://www.haaretz.com/opinion/the-inner-syntax-of-palestinian-stone-throwing.premium-1.513131

Impactante poeta palestina: Nosotros enseñamos vida

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Rafeef Ziadah es la autora e intérprete.

Traducción: Patricia Bobillo Rodríguez.

Gracias a Vanessa Rivera por presentarla.


rafeef
Las tonalidades de la Ira

Traducción: Jorge Sánchez Jiménez y Patricia Bobillo Rodríguez.
Colaboración: José Luis Regojo.

Movimentos sociais pedem a suspensão do acordo com a israelense Elbit Systems e estado brasileiro de RS

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Coordenação dos Movimentos Sociais – CMS do Brasil pede a suspensão do acordo com a Elbit Systemsassinados pelo governo do Rio Grande do Sul e exige um embargo militar imediato a Israel.

CMS em nota divulgada em 02-05-2013 se diz “chocada” com a assinatura do  acordo e pede o fim imediato das relações militares com Israel.

Eis a nota.

Estamos chocados ao ver que o Rio Grande do Sul, que foi apenas há alguns meses a sede do Fórum Social Mundial Palestina Livre, tenha na segunda-feira 29 de abril assinado um acordo para um grande pólo tecnológico baseado nas empresas militares israelenses Elbit Systems e sua subsidiária AEL, já instalada em Porto Alegre. O pólo militar essencialmente israelense vai envolver nossas universidades, institutos de pesquisa governamentais e empresas, ligando todos os elos em cumplicidade com a empresa israelense responsável por crimes de guerra.

Elbit Systems é um símbolo para a ocupação e apartheid israelense, que vive de e abastece a guerra e sistemas de repressão e controle na Palestina e em todo o mundo. Ela produz os drones usados nos ataques contra Gaza e noLíbano e fornece equipamentos para os tanques Merkava israelenses. O Muro do Apartheid de Israel, que isola as comunidades palestinas em guetos murados, tem proporcionado uma enorme fonte de rendas para Elbit e alguns dos assentamentos israelenses ilegais são «segurados» pela tecnologia Elbit. Por isto, tem um apelo ao boicote deElbit na Asamblea da ONUElbit exporta sua tecnologia da repressão, da exclusão e do racismo em todo o mundo, como por exemplo nos EUA, onde está construindo o Muro da Morte ao longo da fronteira para o México.

Apoiamos o chamado palestino por um embargo militar imediato e denunciamos os crescentes laços militares entre Brasil e Israel, acordo após acordo, a nível regional e federal. O Brasil já se tornou o quinto mais importante importador de armas e tecnologia militar israelenses; quase o dobro da quantidade das exportações israelenses para os EUA. A relação privilegiada do Brasil com o complexo militar-industrial de Israel permite a sustentabilidade econômica para a indústria de guerra de Israel, que vive para até 80% sobre das exportações e de investimentos externos.

Este projeto de Rio Grande do Sul leva as relações militares com Israel a um nível completamente novo: se não for parado, irá mover o complexo militar israelense no centro do desenvolvimento econômico do Rio Grande do Sul e da pesquisa e indústria de defesa brasileira. O acordo permite a Elbit de explorar nossos trabalhadores e estudantes e o crescente mercado de armas na América do Sul e contribui ainda mais para a desnacionalização da indústria brasileira e para a dependência de interesses políticos israelenses.

Portanto, apelamos para a interrupção imediata de quaisquer negociações ou ações que implementam este Memorando de Entendimento assinado por Rio Grande do Sul. Defendemos a soberania dos povos e acreditamos que o único desenvolvimento econômico sustentável é aquele que respeita os direitos humanos e justiça social e política. Para atingir este exigimos o fim imediato das relações militares com Israel.

Fonte: http://www.ihu.unisinos.br/noticias/519969-cms-pede-a-suspensao-do-acordo-com-a-elbit-systems-assinado-pelo-governo-do-rs

Israel socorre Obama, o “Mujahid”

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Obama-bin-ladenPor Pepe Escobar, Asia Times Online – The Roving Eye.

Traduzido pelo pessoal da Vila Vudu.
Bem quanto a encenação da linha vermelha entrava em convulsão febril – mas sempre enterrada na areia – e ele teve de escolher entre os EUA “exercitarem a contenção” ou “envolverem-se diretamente” na guerra síria, o presidente Obama foi salvo pelo governo israelense de Bibi Netanyahu.
 
A tentação de Obama era – oh, que tentação, tão grande – re-representar Ronald Reagan e desfilar gloriosamente sob o manto de Obama, o “Mujahid”, exatamente como Reagan fez nos anos 1980s com seus amados combatentes da liberdade da jihad afegã. Isso terá de esperar – talvez não muito.
 
Os motivos de Israel
Encurtemos a coisa. As bombas de Israel contra instalações do Exército Sírio em Jamraya perto de Damasco são provocação e ato de guerra. Israel agiu como avatar de Washington – que pode ter fornecido a lista de alvos. E Washington – para nem falar daqueles fantoches inúteis em Bruxelas – não condenará o bombardeio, o qual, pela infinitésima vez zomba da lei internacional.
 
Israel insiste que os alvos eram mísseis terra-terra iranianos Fateh-110 que estariam sendo enviados ao Hezbollah. Damasco diz que os alvos foram um instituto militar de tecnologia e áreas de treinamento de tropas; vivem ali vários inquilinos que a CIA muito gostaria de recrutar e pôr a seu serviço. Não há armas químicas em Jamraya. Fontes médicas sírias denunciaram que 42 soldados podem ter sido assassinados no ataque.
 
A ideia de envolver o Hezbollah, como tenta fazer Israel, é fraca. Não há qualquer confirmação de que o Hezbollah tenha comprado Fateh-110’s. Desde 2009, o Hezbollah já tem versões sírias do Fateh-110 – o M600 – com alcance de cerca de 250 km e sistema decente de orientação.
 
A macacada anônima de sempre, citada como “fontes em Washington” insiste que o próprio exército sírio precisa desses mísseis contra as gangues de mercenários armados que se autodescrevem como Exército Sírio Livre. Não faria sentido algum despachar os mísseis para o Líbano.
 
Mas para Israel faz sentido destruir um suprimento de Fateh 110’s – e até de M600’s. 
 
 
Assim, Israel ajuda diretamente o “exército sírio livre”; um de seus porta-vozes, por falar nisso, real ou fake, foi à televisão israelense para elogiar os bombardeios. E Israel, no mínimo, consegue impedir, por hora, que mais mísseis cheguem ao Hezbollah.
 
Fato visível através do denso nevoeiro é que Israel tem um punhado de sérios motivos para, mais uma vez, agir como estado-bandido.
 
Israel anseia por uma Síria fraca, caótica – sem qualquer tecnologia militar avançada. Anseia sobretudo por uma total somalização da Síria – uma distopia de sectarismos. Que melhor pretexto para Israel passar a atacar 24 horas por dia, sete dias da semana, que o terrorismo wahhabi linha duríssima bem ali, próximo às fronteiras (nunca delimitadas) israelenses? Além do mais, Israel sonha com arrastar a Síria, o Hezbollah e afinal o Irã, para a guerra total. Quer o pacote completo – e quanto antes, melhor.
 
Mas Damasco pode jogar xadrez – e não responder. Pelo menos por hora. Ou deixar a resposta por conta do Hezbollah – em futuro próximo.
 
Não é acaso que o bombardeio tenha acontecido depois que:
 
(1) o chefe do Pentágono, Chuck Hagel passou por Israel e pelas petromonarquias do Golfo; depois
(2) que o Exército Sírio avançou nas duas últimas semanas pelo corredor de Homs, contra os mercenários e jihadis financiados por estrangeiros; e depois também
(3) que Hassan Nasrallah, do  Hezbollah, fez viagem “secreta: a Teerã; Nasrallah, que tem aguçada mente geopolítica, disse e repetiu [a toda acomunidade islâmica reunida] que o que “eles” realmente querem é destruir a infraestrutura, a economia e o tecido social da Síria – “destruir a Síria como povo, como exército, como nação”.
 
Se houver outros ataques – e bem pode haver – para destruir os arsenais do exército sírio, virão como presente dos céus para os mercenários/jihadis. Nasrallah está absolutamente correto: o objetivo chave da coalizão “de vontades” CCGOTAN (Conselho de Cooperação do Golfo e OTAN) é tentar arrastar a Síria para guerra total. Ante alguma eventual resposta síria, a “solução” seria arrasar a Síria, à bomba, pelo padrão usado no Iraque.
 
As opções de Obama, o “Mujahid”
Ainda não se sabe se o gambito EUA/Israel dará o resultado esperado. Até aqui, o que fez foi adiar a coroação de Obama, o “Mujahid”.
 
Os mundos abismais da Think-tank-elândia norte-americana ficaram muito, tão OH! TÃO EXCITADOS, com a perspectiva de Obama burlar o Conselho de Segurança (e Rússia e China) ao estilo bushesco e impor uma zona aérea de exclusão sobre a Síria – de modo que os EUA pudessem engajar-se na sempre desejada “campanha de supressão da defesa aérea do inimigo”.
 
Bobagem, embora britânicos e franceses não tenham desistido, dentro da União Europeia e da Organização do Tratado do Atlântico Norte, OTAN, onde, de fato, já tentam empurram a OTAN para impor uma zona aérea de exclusão.
 
A zona aérea de exclusão foi introduzida pela imprensa em Washington como meio para neutralizar as armas químicas sírias. O problema é que Washington tem rala ‘inteligência’ sobre onde de fato estão as tais armas químicas. E, para complicar, o mais provável é que as armas químicas tenham sido usadas não pelo governo sírio, mas pelos “rebeldes” – segundo Carla del Ponte, muito conceituada investigadora da ONU.
O governo Obama flerta também com “ajuda letal direta” para os “rebeldes” – mísseis teleguiados antitanques e mísseis terra-ar.
 
Washington crê em seu próprio mito de que já não estaria “indiretamente” envolvida no movimento para armar grupos de oposição na Síria. Desde 2011, as gangues de mercenários ejihadis recebem armas através do mercado negro, arsenais na Líbia e na Croácia. A CIA trabalha mergulhada nisso até o pescoço. Muitas dessas armas já estão em mãos dos jihadis linha duríssima do tipo dos que compõem a [Frente] Jabhat al-Nusra.
 
A noção segundo a qual a CIA tem capacidade para manter armados e sob controle aquelas gangues de mercenários/jihadis a serviço de Washington depois de derrubado o governo do presidente Bashar al-Assad é A PIADA dos primeiros anos do século 21. Basta percorrer a trilha da memória, até o Afeganistão [orig. Just take a trip down memory lane to Afghanistan.  [1]
 
Ou imaginem aqueles McJihadis sírios, ou os mujahidin de YouTube, equipados ao ombro com disparadores portáteis de mísseis termoguiados, espalhando o inferno por todo o sudoeste da Ásia.
 
Assim, depois de muito suar, Obama acabou ficando com coisa bem mais confortável que uma zona aérea de exclusão: ataques a alvos predefinidos – ou com jatos ou com mísseis, e levados a efeito pelos israelenses. O esquemão original poderia ser a Operação Raposa do Deserto [orig. Operation Desert Fox] (o bombardeio ordenado por Bill Clinton contra o Iraque, em 1998.) O objetivo, mandar “mensagem bem clara” à Síria.
 
Os próximos bombardeios visarão aeroportos e pistas de pouso e decolagem, concentrações de aeronaves, mais depósitos de armas, tanques e artilharia. O dano colateral aumentará furiosamente, inevitavelmente, proporcionalmente ao nível da provocação.
 
Bill Richardson, ex-embaixador dos EUA à ONU, íntimo do clã Clinton, já apostou, pela rede ABC News, que Obama “mostra tendência para os ataques aéreos”. Sim. É só o começo. Mini-choques & pavores aguardam.
 
Basta seguir o mapa do caminho
 
A questão é por que demorou tanto. A destruição da Síria – como Nasrallah a conceituou – com o ocidente mais uma vez em colaboração com gangues jihadis, está escrita nas cartas há anos. Vejam como Seymour Hersh delineou-a em 2007. E vejam o quão ansiosamente o establishment bipartidário em Washington espera pela mudança de regime.  
E Damasco, é claro, é só mais uma parada rumo a Teerã. As proverbiais fontes anônimas já vazaram para o Sunday Times de Rupert Murdoch em Londres, que umCrescente de Defesa já se vai tornando realidade.
 
É o mesmo elemento CCG-Israel na coalizão de vontades na Síria, nesse caso organizando a gangue para “conter as ambições nucleares do Irã”. Turquia, a Casa de Saud, os Emirados Árabes Unidos e Israel alegremente festejam em centros de controle e comando conjuntos, para detectar os mísseis balísticos iranianos do mal.
 
Não sei muito de história. Mas que mundo maravilhoso teríamos. Presidente? Obama, o “Mujahid”.
 

 
Nota dos tradutores
[1] A Trip Down Memory Lane é título de um filme canadense, de 1965, 12’40”, categoria “experimental”, uma colagem de imagens e clips de som, só material jornalístico, de mais de 50 anos.

Fonte: http://redecastorphoto.blogspot.com.br/2013/05/pepe-escobar-israel-socorre-obama-o.html

Israel rescata al «muyahidín Obama»

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Obama-bin-ladenPor Pepe Escobar.

Precisamente cuando la patraña de la línea roja se ponía al rojo vivo –pero seguía enterrada en la arena– y tenía que escoger entre “ejercer control” o “involucrarse directamente” en la guerra siria, (vea El show de la línea roja Siria-Irán , 3 de mayo de 2013) el presidente fue salvado por el gobierno israelí de Bibi Netanyahu.

La tentación fue irresistible para que Obama copiara a Ronald Reagan y se pusiera gloriosamente el manto de «Obama el muyahidín sirio», como hizo Reagan en los años 80 con sus adorados combatientes por la libertad de la yihad afgana. El asunto tendrá que esperar, tal vez no demasiado.

Los motivos de Israel

Vayamos al grano. El bombardeo israelí de instalaciones del ejército sirio en Jamraya cerca de Damasco es una provocación y un acto de guerra. Israel actuó como testaferro de Washington, que incluso podría haber suministrado la lista de objetivos. Y Washington –no vale la pena hablar de esos inútiles títeres de Bruselas– no condena los bombardeos y por enésima vez se burla del derecho internacional.

Israel insiste en que los objetivos eran misiles tierra a tierra iraníes Fateh-110 de camino a Hizbulá. Damasco dice que los objetivos fueron un instituto de tecnología militar así como campos de entrenamiento de tropas; hay muchos apartamentos cerca, a cuyos habitantes la CIA siempre ha querido reclutar como agentes. No hay armas químicas en Jamraya. Según las fuentes médicas sirias es posible que hayan muerto 42 soldados.

El argumento de Israel con respecto a Hizbulá es tenebroso. No existe confirmación en ningún sitio de que Hizbulá haya comprado misiles Fateh 110. Desde 2009, Hizbulá tiene versiones sirias del Fateh 110, el M600, con un alcance de unos 250 kilómetros y un sistema de guía aceptable.

El cacareo usual de “fuentes” anónimas de Washington insiste en que el propio Ejército Sirio necesita esos misiles contra las tendencias mercenarias armadas del autodenominado Ejército Libre Sirio (ELS). Por lo tanto no tendría sentido enviarlos al Líbano.

Pero para Israel tiene sentido destruir un suministro de Fateh 110, o incluso de M600. Por lo tanto Israel ayuda directamente al ELS; a propósito uno de sus voceros, verdadero o falso, se presentó en la televisión israelí para elogiar a los bombarderos. E Israel impide por lo menos por el momento que lleguen más misiles a Hizbulá.

Cortando a través de la niebla existe el hecho de que Israel tiene muchos motivos serios para volver a delinquir. Ansía una Siria débil, caótica y privada de tecnología militar avanzada. Ansía ante todo una somalización total de Siria, una distopía sectaria. ¿Qué mejor justificación para un Israel en armas siete días a la semana que el terrorismo wahabí de la línea dura al otro lado de sus fronteras (no delimitadas)? Además, Israel quiere arrastrar a Siria, Hizbulá, y en última instancia a Irán a una guerra hecha y derecha. Lo quiere todo y mejor temprano que tarde.

Damasco por su parte puede jugar ajedrez y no reaccionar. Por lo menos de momento. O dejar que Hizbulá responda en el futuro cercano.

No es por accidente que el bombardeo haya tenido lugar después de: 1) El tour del jefe del Pentágono, Chuck Hagel, por Israel y las petromonarquías del Golfo; 2) Los progresos del Ejército Sirio durante las últimas semanas en el corredor de Homs contra los mercenarios/yihadistas patrocinados por el extranjero; 3) el viaje “secreto” a Teherán del Jeque Nasralá de Hizbulá. Posteriormente Nasralá, una refinada mente política, subrayó que lo que “ellos” quieren en realidad es la destrucción de la infraestructura, la economía y el tejido social de Siria para “destruir Siria como pueblo, como ejército, como toda una nación”.

Si hay más ataques –y es muy posible que los haya– para vaciar los arsenales del ejército sirio, serán un regalo providencial para los mercenarios/yihadistas. Nasralá tiene toda la razón cuando dice que el objetivo clave de la coalición de los dispuestos de OTAN-CCG–Israel es arrastrar a Siria a una guerra total. Después de una eventual reacción siria, la “solución” sería someterla a bombardeos masivos como sucedió en Irak.

Las opiniones de «Obama el muyahidín»

Queda por ver si la estrategia estadounidense/israelí tendrá éxito. Lo que logró fue postergar la coronación de Obama el muyahidín.

Los inframundos del EE.UU. de los think-tanks estaban tremendamente excitados ante la perspectiva de que Obama soslayara al Consejo de Seguridad de la ONU (a Rusia y China) al estilo de Bush e impusiera unilateralmente una zona de exclusión aérea en Siria para que EE.UU. pueda involucrarse en la requerida “supresión de la campaña de defensa aérea del enemigo”.

No tiene sentido, aunque los británicos y Francia no han cedido en la Unión Europea y en la OTAN, incluso tratando de hecho de soslayar a la OTAN imponiendo una zona de exclusión aérea.

La zona de exclusión aéresa se presentó en Washington como un medio de controlar las armas químicas de Siria. El problema es que Washington tiene una información pésima de donde se almacenan realmente esas armas químicas. Y para colmo es probable que las armas químicas no hayan sido utilizadas por el gobierno sino por los “rebeldes” – según la investigadora de la ONU Carla del Ponte.

El gobierno de Obama también estaba flirteando con la idea de “ayuda letal directa” a los rebeldes con misiles guiados antitanques y misiles tierra-aire, por ejemplo.

Washington cree su propio mito de que “indirectamente” está involucrado en examinar y armar grupos opositores en Siria. Desde 2011, el armamento de bandas mercenarias/yihadistas sirias se ha contratado a través de arsenales del mercado negro en Libia y en Croacia. La CIA ha estado metida en el asunto hasta el cuello. Muchas de esas armas están ahora en manos de yihadistas de la línea dura del tipo de Jabhat al-Nusra.

La idea de que la CIA es capaz de examinar y armar a esas bandas mercenarias yihadistas en beneficio de Washington después del colapso del gobierno de Bacher el-Asad es «el chiste» de principios del Siglo XXI. Basta recordar el pasado en Afganistán.

O imaginad a esos McYihadistas sirios, o muyahidines de You Tube, equipados con algunos excelentes misiles portátiles guiados por calor, causando estragos en todo el Sudoeste Asiático.

Por lo tanto, después de muchos quejidos, Obama terminó con algo mucho más confortable que una zona de exclusión aérea: ataques selectivos, con jets y/o misiles, perpetrados por los israelíes. El modelo podría ser la «Operación Zorro del Desierto» (el bombardeo de Irak ordenado por Bill Clinton en 1998). El objetivo: “enviar un claro mensaje” a Siria.

Los próximos bombardeos pueden ser contra aeródromos, concentraciones de aviones, depósitos de armas, tanques y artillería. El daño colateral, inevitablemente, aumentará en proporción al nivel de la provocación.

El exembajador de EE.UU. en la ONU, Bill Richardson, muy cercano al clan Clinton, ya ha declarado en ABC News que Obama “se orienta hacia ataques aéreos”. Sí, es solo el comienzo. Y después vendrán los «mini-Conmoción y Pavor.

Seguir la hoja de ruta

La pregunta es por qué tardó tanto. La destrucción de Siria -como señaló el Jeque Nasralá– en la cual Occidente volverá colaborar con bandas yihadistas, está prevista desde hace años. Ved cómoSeymour Hersh la previó en 2007. Y ved con qué ansias el establishment de Washington espera el cambio de régimen .

Y Damasco, por cierto, es solo una parada antes de Teherán. Las proverbiales fuentes anónimas han filtrado al Sunday Times de Londres, propiedad de Rupert Murdoch, que una “Media Luna de la Defensa” se está convirtiendo en realidad.

Es el mismo elemento CCG-Israel en la coalición de los dispuestos en Siria, en este caso confabulado para “contrarrestar las ambiciones nucleares de Irán”. Turquía, la Casa de Saud, los Emiratos Árabes Unidos, Jordania e Israel celebrando alegremente en centros conjuntos de comando y control para detectar malvados misiles balísticos iraníes.

No sé mucho de historia. Pero qué mundo tan maravilloso sería. Presidido por «Obama el muyahidín».

Pepe Escobar es autor de Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War (Nimble Books, 2007) y de Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge. Su libro más reciente es Obama does Globalistan (Nimble Books, 2009). Contacto: pepeasia@yahoo.com

(Copyright 2013 Asia Times Online (Holdings) Ltd. All rights reserved.

Fuente: http://www.atimes.com/atimes/Middle_East/MID-01-070513.html

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Humor

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Shahin Kalantary a través de Free Palestine.

 

Sherif Arafa

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A 65 años de la implantación de un Estado en tierra ajena

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Por Miguel Ibarlucía.

Próximamente se cumplirán 65 años desde que el líder de una comunidad étnica minoritaria –gran parte de ella, recién llegada- proclamara con el apoyo de las principales potencias mundiales, la creación de un Estado étnico-religioso en las tierras habitadas mayormente por otro pueblo, un pueblo pobre, desprotegido y abandonado a su suerte por la comunidad internacional.

La implantación de Israel en tierra palestina en 1948, previa conquista por las armas y expulsión de sus habitantes, es uno de los actos más atroces del siglo XX y sin embargo quienes lo hicieron han logrado convencer a gran parte de la comunidad internacional de que ese hecho fue producto de una resolución de las Naciones Unidas, la famosa Resolución 181 del 29 de noviembre de 1947 que aprobara el Plan de Partición. Incluso muchos de los activos defensores de la causa palestina repiten a coro esa afirmación, otorgando al Estado terrorista de Israel un aura de legitimidad de la que carece totalmente.

La Resolución 181 efectivamente consideró un Plan de Partición con Unión Económica para el territorio de Palestina bajo mandato de Gran Bretaña, desde la época de la Sociedad de las Naciones, ente creado por las potencias coloniales después de la Primera Guerra Mundial. Pero de la simple lectura del texto surge que la Asamblea de las Naciones Unidas recomienda al Reino Unido y a los demás miembros la aprobación y aplicación de dicho plan e invita a los habitantes de Palestina a hacer lo propio.

Es lógico que así haya sido ya que las Naciones Unidas no tienen, de acuerdo a su carta orgánica, ninguna facultad para disponer del territorio de ningún Estado miembro o no miembro, ni siquiera de los llamados territorios fideicomitidos, los que formaban parte del sistema de mandatos ya mencionado. Los artículos 73 y siguientes de la Carta de las Naciones Unidas regulaban estas situaciones previendo que debía ayudarse a los pueblos que habitaban esos territorios a alcanzar el gobierno propio, para lo cual se debía tener en cuenta “los deseos libremente expresados de los pueblos interesados”. Es sabido que los palestinos nunca fueron consultados pero, enterados de la resolución, sus principales referentes comunitarios dijeron terminantemente que no, ya que el Plan de Partición preveía entregar el 56% del territorio al 33% de la población –en gran número llegados muy poco tiempo antes-, lo que constituía una injusticia notoria.

La comunidad judía, liderada por David Ben Gurión, aceptó la partición pero no sus límites –ni las condiciones jurídicas y económicas que se proponían- desatando en consecuencia una guerra de conquista para apoderarse de la mayor cantidad de territorio posible y a la vez llevó adelante un proceso de limpieza étnica contra la mayoría palestina para que el futuro Estado de Israel contara con un predominio de población judía indiscutible. Es decir, para construir un Estado étnico en el que la mayoría profesara la religión judía o se identificara con esa tradición.

Como resultado de esa guerra, el Estado proclamado el 14 de mayo de 1948 pasó a ocupar el 78% del territorio palestino y la población originaria fue recluida en el 22% restante o expulsada a los países vecinos, salvo una pequeña cantidad que permaneció en el territorio del nuevo Estado ya que no amenazaba el “carácter judío” de éste. El siguiente mapa es ilustrativo al respecto:

Fuente: http://www.oicpalestina.org/imagenes/mapas/planparticion1947.jpg

Resulta evidente que si el territorio finalmente controlado por Israel e incorporado a su Estado no se condice con el propuesto por el Plan de Partición, éste no fue aceptado ni aplicado. No es posible aceptar una propuesta de solución por la mitad, rechazando lo que no conviene. Ergo, lo que Israel obtuvo fue producto de una guerra. Israel es un Estado de Conquista, creado, proclamado y constituido en franca violación al artículo 2.4 de la Carta de las Naciones Unidas, aprobada poco tiempo antes, que veda el recurso “a la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado”. Israel es un Estado implantado en tierra ajena.

Tampoco aceptó la comunidad judía –liderada por el sionismo- la internacionalización de Jerusalén que proponía el Plan de Partición, como ciudad dependiente de las Naciones Unidas, con gobierno municipal propio, para proteger lo que se consideraba la ciudad santa de las tres religiones monoteístas, judaísmo, cristianismo e islamismo, ciudad que se abriría así a los peregrinos de todas las religiones sin pertenecer a ninguna en particular. Los sionistas desataron un plan de atentados terroristas y una guerra feroz para apoderarse de Jerusalén y lograron hacerlo sólo en la mitad occidental dada la feroz resistencia árabe y en particular del Rey de Jordania que impidió se apropiaran de los lugares sagrados. Finalmente lo consiguieron en 1967 al tomar Jerusalén Oriental. En 1980 la proclamaron capital indivisible del Estado de Israel en otra abierta contradicción con la Resolución 181, hecho que fue condenando por Naciones Unidas mediante la Resolución 478 de ese año.

El Plan de Partición establecía la igualdad de derechos civiles y políticos de todos los residentes, árabes o judíos, cualquiera fuera el Estado en el que finalmente quedaren habitando y preveía también la Unión Económica entre ambos Estados a crearse, el árabe y el judío, que se expresaría en una unión aduanera, una moneda común, la administración conjunta de los transportes, el riego y en general toda la infraestructura de servicios públicos. Es obvio que nada de esto se cumplió pero además el Plan prohibía la expropiación de inmuebles salvo por razones de orden público. Es sabido que no se expropió a los palestinos, lisa y llanamente se les confiscaron sus propiedades y pertenencias que fueron repartidas entre los judíos a caballo de la Ley de Ausentes que declaraba tales a los expulsados por la fuerza. Perdieron sus derechos civiles y durante mucho tiempo se les privó de sus derechos políticos, situación que hoy persiste en gran medida ya que les está prohibido proponer que Israel no sea un estado judío sino uno laico, de todo la población.

Resumiendo, las Naciones Unidas no crearon el Estado de Israel porque: 1) carecen de facultades para ello; 2) sólo aprobaron una recomendación, es decir, una propuesta de mediación para resolver un conflicto entre partes; 3) las partes no aceptaron la propuesta; 4) la comunidad judía en Palestina desató una guerra, expulsó a la mayoría de la población originaria y proclamó un Estado étnico-religioso excluyente en un territorio muy superior al previsto en la propuesta de partición; 5) no se internacionalizó Jerusalén; 6) no se conformó la Unión Económica ni la administración en común del agua o el sistema de transportes; 7) se confiscaron las propiedades de los residentes palestinos expulsados para ser entregadas a los conquistadores, privándoselos de sus derechos civiles; 8) se limitaron sus derechos políticos.

De allí que seguir sosteniendo, como lo ha hecho el sionismo muy hábilmente, que Israel es producto del Plan de Partición de Naciones Unidas, no sólo es una falacia sino que además otorga a un Estado surgido de un hecho de conquista por la fuerza de las armas, un status de legitimidad que indudablemente no posee. Esta creencia trae como corolario un error de diagnóstico sobre el origen del drama del pueblo palestino, que no fue en 1967 con la ocupación de nuevos territorios en la Guerra de los Seis Días, –como afirman los sostenedores del Estado sionista- sino en 1948 con la conquista y limpieza étnica de la Palestina histórica.

Miguel Ibarlucía es abogado, autor de Israel, Estado de Conquista, Editorial Canaán, Buenos Aires, 2012.- Normal 0 21

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=167722

Documental: El Muro de Hierro (M. Alatar)

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Documental que expone la situación de penuria a la cual el pueblo palestino ha sido sometido por las fuerzas militares de ocupación del Estado de Israel. También muestra toda la crudeza del muro de apartheid erigido por Israel en los territorios palestinos ocupados y el sistema similar al apartheid (peor que el apartheid, según Desmond Tutu) bajo el cual los palestinos tienen que vivir (o sobrevivir). El documental también nos muestra que hay judíos y judías de conciencia que no aceptan que tales monstruosidades sean practicadas en nombre de todos los judíos y que, por eso, se ponen del lado del humilde pueblo palestino en su intento por recuperar su libertad.

Subtítulos y texto de presentación: Jair de Souza.

Parte 1

Parte 2

Parte 3

Parte 4

Juan Gelman y lo judío

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Juan Gelman y Tali Feld Gleiser. Feria del Libro de Santo Domingo 2013.

Juan Gelman y Tali Feld Gleiser. Feria del Libro de Santo Domingo 2013.

¿Qué lugar ocupa lo judío en la vida y la escritura de Gelman? ¿Qué espacio en su visión del mundo, en su subjetividad? A estas preguntas responde el poeta -asiduo lector de la Cábala- en los textos que siguen. Tema complejo. ¿Hasta qué punto hacen literatura judía los escritores judíos que escriben en castellano, en un idioma otro que el idish o el hebreo? Cada lengua es una cosmovisión, heredada, soportada si se quiere, construida por generaciones y generaciones de hablantes, una lengua que dice «perro» y no «chien”, o “dog” y no «sabaka». Lo que cada palabra en una lengua arrastra, calla y dice y vuelve a callar está unido a una constelación de silencios y decires de todas las palabras de esa lengua, unido con lazos de fuego azul que iluminan tenuemente su noche, resplandecen de pronto y vuelven a callar, no a apagarse, ondulantes como acero líquido cuyo fulgores anuncio de firmeza que fuera cimiento del gran todo de una lengua.

La lengua materna es la que nos ata a una visión del mundo construida a lo largo del tiempo por los hablantes, los hablados de esa lengua. En el tiempo se construye en la lengua lo que tal vez podría llamarse el inconsciente del discurso, hecho de un número infinito de citas anónimas, un inconsciente que nos constituye. Por eso creo que los únicos escritores judíos de verdad -me refiero a su literatura- son los que han escrito y escriben en idish o en hebreo (caso especial del sefardí). Hay planos que se mezclan con
indiscriminación a veces en relación con un escritor: la lengua, por un lado, la lengua en la que escribe, y su nacionalidad o religión. Por ejemplo, Kavafis: ¿es un poeta egipcio o griego? Nacido en Alejandría, Egipto, en setenta años de vida sólo visitó Grecia en dos ocasiones y apenas un mes en cada caso. Dos meses en total. Pero no puede decirse que Kavafis fuera un poeta egipcio. Fue un gran poeta griego. ( … )

La lengua es mucho más que una cosmovisión. Tiene un inconsciente, depósito de siglos. Sería además una matriz que aún nos contiene y contenemos, aún nos alimenta y alimentamos, después de ser expulsados del vientre materno. Pasamos del vientre materno a la lengua materna, de una matriz material a otra espiritual, que no nos abandonará hasta nuestra muerte. ¿No se siente acaso al hablar y sobre todo al escribir las irrigaciones de esa matriz que nos hace la boca, sus oscuridades, aguas y navegaciones, su latir secreto y circular, la inminencia de otro mundo detrás de esa pared transparente de nadas, mundo que atisbamos sin tocar, cuya lejana cercanía nos toca como presente ausencia que nos habla, que nos hace hablados por ese «aquello» que para San Juan de la Cruz es Dios? ¿Ese «aquello» que para el rey David de los Salmos era el «zot»? ¿Ese “aquello» que es, en definitiva, todo lo que la lengua calla cuando habla? En ese inconsciente de la lengua se aloja todo lo judío que cabe en la lengua castellana. (…)

Es seguro que la dimensión judía palpita en la escritura de todos nosotros. Cómo negar que las velas de los viernes a la noche o las comidas de Péisaj me han dejado una impronta que, al decir de Plotino, una cosa sin forma deja en el alma. Pero menos puedo negar que nací en la Argentina, que la sociedad argentina y la cultura de una clase en la Argentina han dejado marcas profundas en mí que pertenezco a la gran patria de la lengua castellana, a su visión, su sonido, sus silencios, sus continentes y sus islas, sus maneras de estallar en el odio y el amor. Todos nosotros somos hablados por esa lengua y lo extraordinario es que otra lenguas, las lenguas del exilio desembocan en el gran río del idioma de los argentinos, ensanchándolo, sumándole camalotes que descienden del Po, Dniéper, o del Vístula, cambiando el color de sus aguas como limos que la lengua arrastra y deposita en la profundidad de su aventura, una
aventura que nunca acabará.

Pero, ¿qué sería, qué es la dimensión de lo judío en la literatura castellana? ¿0 tal vez habría que preguntarse, mejor, en la cosmovisión «en castellano», tal vez universal? El tema es vastísimo y debería convocar la atención de filólogos, especialistas en estética y críticos
literarios y, por qué no, teólogos. ( … )

Volviendo a lo que nos reúne, creo que efectivamente hay en la obra de todos nosotros una dimensión judía. Creo también que se escribe con el cuerpo, pero me resulta imposible, en mi caso, definir lo judío que constituye mi subjetividad y que, sin duda, alienta en lo que escribo.

Lo judío en la literatura en castellano, en Hispamérica, N62, EEUU, agosto, 1992.

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Universal y pluralista

Estoy convencido de que si hay una cultura universal y pluralista en el mundo, esa es la cultura judía. Es un fenómeno realmente extraordinario, creado desde abajo, desde la comunidad, en pleno exilio, sin un Estado detrás que apoyara o fomentara esos procesos. Es tal vez, en ese sentido, la cultura más democrática del mundo, la más variada, la más plurilingüe y ciertamente pluricultural. Una cultura hecha en los cuatro rincones de la tierra. ( … )
Si pensamos en toda esa diversidad que es hija de la incorporación de y la participación en tantas culturas diferentes; si pensamos que es una cultura que ha hablado y escrito en hebreo, arameo, árabe, idish, variaciones diversas del español, ¿cómo se puede pensar que a esa cultura se la pueda enchalecar en molde único, rígido, y aún en un Estado?

Una cultura cuya extraordinaria cualidad estriba en que fue construida a lo largo de los siglos alrededor de un vacío: el vacío de Dios, el vacío del suelo original, el vacío que conlleva a la utopía. ( … )

Yo deseo aclarar que jamás tuve conflicto alguno con lo judío de mí, es decir con mi «judío de mí”. Tal vez por eso, jamás tuve conflicto alguno con mi «argentino de mí». He estado y estoy en desacuerdo con políticas del Estado de Israel; no estoy para nada en desacuerdo con la existencia del Estado de Israel. No puedo estar de acuerdo con la política que se ha seguido, hasta ahora, con los palestinos.

Juan Gelman: una cultura democrática en Nueva Sión, Buenos Aires, 22 de agosto de 1992.

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Luria, el cabalista

Yo fui un niño judío, pero no practicante. Claro, en mi casa pasaban cosas que uno no sabe cómo entran en la propia subjetividad; la celebración de las fiestas judías más importantes, por ejemplo. Pero en mi casa nunca se practicó el ayuno de los viernes, que va de la primera estrella de los viernes a la primera estrella de los sábados… Mi encuentro de fondo con la cultura judía y hebrea se produjo después, cuando conocí el exilio. Entonces empecé a preguntarme muchas cosas acerca de porqué nos habían derrotado, de las
matanzas en la Argentina, la desaparición de seres queridos, la ausencia de uno del país, la ausencia del país para uno, del habla de su gente… Ese sentimiento me llevó también a leer por primera vez la Cábala. Y encontré en ella algo acorde con lo que me ocurría, es decir, una visión exiliar de la vida. Encontré esa misma visión en poetas hebreos de los siglos XII, XIII y XIV, sobre todo españoles, italianos, alemanes, y «traduje» algunos de sus textos que reuní en mi libro Con/ posiciones. En realidad, lo que hice fue tomar textos y reescribirlos; la única relación que tienen algunos con el original es el sentimiento… Los cabalistas se preguntan: ¿Acaso el hombre no está exiliado sobre la Tierra? Y uno de esos cabalistas formuló una idea extraordinaria, Isaac Luria, cabalista del siglo XVI de Safed, en Palestina, encontró que el primer gran exiliado es Dios mismo porque se retira de sí mismo para dar espacio a su creación y así se exilia de su obra. Aclaro que no me he vuelto místico; estoy hablando de esas lecturas, de lo que me trajeron en consonancia con mi situación, y también de algo que sospecho: que entre la poesía y la mística hay por lo menos una dimensión común, la del éxtasis, el «salirse de sí”, y que ese éxtasis en realidad sucede en el silencio, en el silencio de los místicos y e el silencio de los poetas.

Pedro Salvador Ale, Juan Gelman: la fe poética, entrevista publicada en Periódico de Poesía, N° 11, México, 1995.

Hipocresía interminable – Netanyahu: “El conflicto con los palestinos no es territorial”

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El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó este miércoles que el conflicto con los palestinos no es territorial, sino que se debe a su rechazo a reconocer la existencia de un «Estado judío», afirmó un responsable gubernamental en reacción a la nueva versión de la iniciativa de paz árabe.

«El conflicto israelo-palestino no es territorial sino que radica en la propia existencia del Estado de Israel», declaró Netanyahu durante una reunión en el ministerio de Relaciones Exteriores.

«La ausencia de voluntad de los palestinos de reconocer el Estado de Israel como Estado nación del pueblo judío, esa es la raíz del conflicto», estimó, citado por el responsable.

«La raíz del conflicto no es territorial, comenzó mucho antes de 1967 (fecha de la ocupación de los Territorios Palestinos). Lo pudimos comprobar cuando salimos (unilateralmente en 2005) de la franja de Gaza, evacuamos hasta el último colono y ¿qué conseguimos? Cohetes» contra el sur de Israel, añadió el primer ministro.

Netanyahu reiteró que está dispuesto a reanudar «sin condiciones previas» las negociaciones con los palestinos suspendidas desde septiembre de 2010.

El primer ministro hizo estas declaraciones dos días después de una reunión en Washington entre una delegación de la Liga Árabe, el secretario de Estado estadounidense John Kerry y el primer ministro y jefe de la diplomacia de Catar, Hamad ben Jasem al Thani, quien se declaró favorable a un intercambio de territorios «comparable y aceptado mutuamente».

Estos intercambios, ya mencionados en anteriores negociaciones de paz, permitirían a Israel conservar los grandes bloques de asentamientos donde vive la mayoría de los colonos y los palestinos recibirían zonas que se encuentran actualmente bajo soberanía israelí.

Fuente: AFP / OICP